El placer de ser tía

El placer de ser tía

¿Eres médico, abogado, informático, asesor de alguna materia?
¿Te has visto alguna vez acosado a preguntas profesionales en las reuniones familiares ?

Yo, como vivo  muy lejos de casi toda mi familia, no me he visto en esa situación. Pero sí me ha pasado con conocidos o desconocidos que se enteran de a qué te dedicas y a pesar de estar disfrutando de tu tiempo libre te conviertes en una especie de Google+Wikipedia viviente.
EN general no me molesta, aunque lanzo un mensaje así general para recordarnos a todos que este tipo de profesionales viven de cobrar su trabajo, es decir, que si tenemos alguna consulta, no aprovechemos a nuestros familiares y/o amigos para que trabajen gratis para nosotros 😉

EL caso es que en un tema como el de la maternidad y paternidad, donde todo el mundo parece saber más que los padres, y en el que algunas elecciones levantan tantas ampollas, mi opción personal es no hablar si no me preguntan. Si respeto profundamente a todos los padres y su capacidad y autonomía, mucho más si son de mi familia, aunque a veces suela pasar al revés, ya sabéis, aquéllo de : “la confianza da asco”.

El caso es que el año pasado me entero que voy a tener un sobrino y vivo su  gestación y su nacimiento en la distancia. Y dejo mi papel de Asesora Continuum, y me dedico a ser la tía emocionada por la llegada de un bebé a la familia.
Y toca demostrar lo que les explico a mis alumnas sobre cómo “asesorar a la familia”, y toca hacer saber que estamos ahí si nos necesitan, pero sin inmiscuirnos. Toca  ejercer un equilibrio delicado entre lo que te gustaría decir y lo que debes decir. Y lo más importante: toca confiar en la capacidad de los padres, por muy primerizos que sean, en que van a encontrar la forma de criar a su hijo que ellos decidan.

Y de ese modo, te aguantas las ganas de preguntar si toma teta  o no, si le cogen en brazos cuando llora o no, si duerme en el cuarto o no…  Y confías en que ese pequeño ser va a ser el maestro que necesitan para mostrarles a sus padres lo que necesita.

Y no siempre pasa, pero en este caso, un día resulta que esos padres tan primerizos como yo lo fui, con los mismos miedos y las mismas ganas de hacerlo bien, un día te empiezan a hacer preguntas. Quizás porque confían en ti y en tu trabajo, pero sobre todo porque les has respetado y al final, esa es la mejor carta de recomendación.

Y en ese clima de respeto mutuo y de cariño te van preguntando sobre la teta, sobre los gases, sobre los brazos, sobre comida, sobre el tacatá  y sobre tantas cosas.

teta

Mi sobrino criado con Mimos y Teta

Y aquí toca de nuevo recordar que mi trabajo como asesora es el de hacer sentir a los padres que ellos pueden obtener las respuestas a la mayoría de las dudas simplemente observando a su hijo y con sentido común.

Recordarles que sigan cuestionando la mayoría de lo que se da por sentado en torno a los consejos de crianza.

Hacerles ver que ellos son quienes mejor conocen a su hijo y quienes irán encontrando la forma de actuar desde el respeto a sus necesidades.

Que no se trata de lo que “crea Fulanito o Menganita”, por mucho que sepan o crean saber del tema. Porque la realidad es que casi no hay verdades absolutas salvo unas pocas.
Ybebé en brazos sobre todo, toca recordarme que en esa familia no soy la Directora de Asesoras Continuum, ni soy una bloguera más o menos reconocida ni una experta en nada:  Soy una tía orgullosa.

Orgullosa de mi hermano, de su mujer y de esa preciosidad de sobrino que me permitió hacer algo que ya casi nunca hago: volver a sentir el placer de abrazar a un bebé, de portearlo sobre mi cuerpo y de dormirlo en mis brazos.

He vuelto de un viaje llena de alegría por muchos motivos

Nuestra historia familiar no fue demasiado idílica así que en el rol de padre nunca o casi nunca tuvimos un referente.
He escrito mucho sobre lo que supone ser madre, pero me consta que ser padre en estas circunstancias no es muy fácil tampoco. Los mismos miedos, las mismas inseguridades y preocupaciones, la falta de experiencia y modelos válidos…
Pero al final miraba a mi familia a través del objetivo de mi cámara y veía lo que debería verse siempre, sobre todo cuando  hay un bebé o un niño en la imagen: amor.

padres

  • Me ha emocionado ver a mi hermano convertido en padre.

familia

 

  • Me ha emocionado ver a mi hermano pequeño, al “nano” de la familia hecho un hombre y  disfrutando de sus sobrinos

tío y sobrino

 

  • Me he emocionado viendo amor a mi alrededor

 

amor

  •  Me ha encantado practicar el arte de la fotografía teniéndoles a todos ellos de modelos

bebé

 

  •  He disfrutado de la desconexión con lo virtual y de la conexión con mi gente.

familia

  •  Y he disfrutado muuuuucho de  esto que entenderán sólo los alicantinos

coca de mollitas

 

PD: Gracias a mi familia que me ha permitido compartir con vosotros estos momentos en forma de imágenes. Gracias Silvia y Rubén, Alberto y Corina <3

Por qué molesta la lactancia

Por qué molesta la lactancia

Una vez le pregunté a una conocida que se había quedado casi ciega cómo fue el proceso de adaptación a su nueva situación. Me comentó de las dificultades a las que se tuvo que enfrentar, la frustración de no saber desenvolverse por sí misma, el miedo a no ser capaz de ser independiente de nuevo, el no poder superar la tristeza y la rabia de saber que había cosas que ya no podría hacer.

Hacer el duelo de lo que tenías y ya no tienes no es fácil. Decir adiós a tus capacidades, a tus deseos,a tus ilusiones, a tus expectativas. A saber que partir de ese momento toda tu vida estará en cierto modo mediatizada por tu realidad.

En el caso de esta mujer el proceso de aprendizaje que hizo con la fundación de la ONCE le fue dando herramientas para adaptarse a su nueva situación de una forma acompañada, comprendida y poco paternalista.

Hoy he recordado a esta mujer.

Hoy un “señor” me ha dejado en la Página de Facebook Mimos y Teta un comentario bastante soez al hilo de mi publicación con motivo de la SMLM 2015.

Copié el texto que escribí hace un año con motivo de esta celebración. En él cuento lo que ha supuesto para mi la lactancia a nivel personal y profesional como asesora de lactancia. Relato entre otras cosas cómo he vivido de cerca las lactancias frustradas y cuánto he aprendido de ellas. El respeto que me inspiran todas las madres y cómo he ido aprendiendo a no juzgar y mucho menos a culpabilizar. El texto se llama “Mi título de Lactancia”.

En ese contexto ver un mensaje en el que un hombre dice textualmente:

“¡Que soba dais con la puta teta, coño!!!”

EN principio me cabrea mucho por varios motivos.

  • Primero porque no soporto la mala educación y la grosería, sobre todo si es gratuita.
  • Segundo porque no entiendo que alguien venga a mi fan page, dedicada como su nombre indica a hablar entre otras cosas de lactancia, a criticar la lactancia.
  • Tercero porque estoy un poco cansada de la gente que se dedica a criticar desde el desconocimiento, la ignorancia o la frustración.

HE decidido responderle y al final increpado por algún que otro comentario donde le reprochaban su actitud y su vocabulario ha aparecido el verdadero motivo de ese comentario:

Copio textualemtne:

  “Yo soy consciente de maternidad y paternidad….yo también soy padre. 
Mi mujer lloró mucho por NO PODER amamantar a la criatura, por Eso estoy un poco cansado de tantas chorradas que escribís sobre la teta…. Mi hijo tiene dos añitos y se alimenta muy, muy bien!!!

Me imaginaba que los tiros iban por ahí porque la otra opción es la de los psicópatas anormales que creen que la teta es solo para el uso del macho y su satisfacción sexual. De esos ni comento porque ya se retratan solitos. Pero este caso me sonaba más a eso.

Es evidente que en ese hogar hay un duelo. Pero como en el caso de la mujer que os comentaba, en lugar de asumir la situación, la única respuesta al dolor que conoces es atacar a quienes sí han podido.

 

Es como si todos los invidentes del mundo se dedicaran a criticar los museos de arte y el cine, y a los fotógrafos por reivindicar el arte y la belleza de las imágenes cuando ellos no las pueden disfrutar.

 

AFP/AFP - José Pedro González, visitante ciego del Museo del Prado de 56 años, toca una reproducción de 'La fragua de Vulcano', uno de los cuadros más famosos de Diego Velázquez, en Madrid el 18 de junio de 2015

AFP/AFP – José Pedro González, visitante ciego del Museo del Prado de 56 años, toca una reproducción de ‘La fragua de Vulcano’, uno de los cuadros más famosos de Diego Velázquez, en Madrid el 18 de junio de 2015

 

Estimado Sr. siento mucho lo que le sucedió a su mujer.
Parte de mi trabajo es precisamente evitar que eso le pase a más mujeres. Pero ¿sabe? la solución no es matar al mensajero.

Aceptar la realidad: el duelo

La solución es primero aceptar que se quiso y no se pudo.
Si les apetece a ustedes pueden reflexionar o buscar el por qué, aunque no es imprescindible. Aquí no se trata de buscar culpables sino de buscar soluciones.

Esa lactancia frustrada ya no se va a recuperar, igual que mi amiga la vista. Pero igual que ella es feliz paseando cogida a su acompañante mientras este le describe cómo es la puesta de sol, muchas mujeres con lactancias frustradas en vez de odiar “la teta” y/o a quienes la dan y la disfrutan, viven mirando hacia adelante con paz y esperanza.

Conozco muchas mujeres cuyas maternidades posteriores han sido sanadoras y conozco algunas que decidieron precisamente sanar su herida no atacando al resto de mujeres, sino precisamente apoyándolas.

Asesorarte

No le hace usted ningún favor a su mujer llamando “puta teta” al hecho de amamantar, porque de hecho era algo que ella deseaba, criticándolo así, critica su propia ilusión y aumenta su frustración.

Si me permite un consejo, mírela y dígale cuánto siente lo que pasó y cuánto le habría gustado haber podido hacer algo para evitar lo que pasó. Y usted mismo analice con quién está enfadado.

Disculpe que le haya tachado de impresentable, ahora sé que es la frustración la que hablaba.

Sólo recordarle que no es sano quedarse anclado ahí. Sobre todo porque si le molesta tanto ver lactancias felices va usted a sufrir mucho lo que le queda de vida, así que mejor aprenda a “ver” con nuevos ojos su realidad y a vivir feliz.

Moraleja:

 “Si me molesta tu felicidad es porque me recuerda que no soy feliz.

Gracias por recordarme también que la felicidad depende de mi actitud, no de mis circunstancias”

PD: Dedicado a A. que me enseñó a ver de otro modo

 

Texto originalmente publicado en mi muro personal de Facebook

asesoras de porteo

Escuela de Porteo: Preguntas frecuentes

Escuela de Porteo: Preguntas frecuentes

 

Si tu sueño es ser Asesora de Porteo, si quieres dar un paso más en la profesionalización de tu pasión, si quieres aprender más que nudos, esta es tu formación.

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asesoras de porteo

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Preguntas frecuentes

 

  • ¿Puedo hacer la formación si vivo en otro país?

    La formación es completamente on line. Puedes hacerla desde cualquier lugar del mundo si tienes acceso a una conexión a internet de alta velocidad.

 

  • ¿Puedo elegir el horario y el ritmo de trabajo?

    Las clases básicas del curso están grabadas y puedes verlas cuando y cuantas veces quieras.
    Las tutorías periódicas en directo  y clases nuevas que se vayan dando puedes verlas en directos, aunque si no puedes por el horario, quedan grabadas y accesibles con el resto del curso.
    Tú misma te marcas tu ritmo de trabajo. Tú decides.

 

  • Si no participo en directo ¿cómo puedo resolver mis dudas?

    En el grupo de trabajo  de Facebook puedes plantear tus dudas que contestaré bien por escrito o en la siguiente tutoría si requiere una explicación más amplia

 

  • ¿Hay una fecha límite para realizar el trabajo requerido?

    Tienes entre 9 meses y un año  de acceso a las clases, a la plataforma de E-learning  y para presentar tus tareas propuestas.

 

  • ¿Es un título “oficial”?

    Por titulación oficial solemos referirnos a la que avala algún organismo estatal, como el Ministerio de Educación en España. En nuestro país no hay ninguna titulación oficial como Asesora de Porteo. De hecho la Escuela de Porteo Mimos y Teta fue la primera formación en acuñar ese término, inexistente anteriormente.
    Algunas formaciones obtienen algún reconocimiento de organismos oficiales y/o privados declarando el interés de la misma. Normalmente son certificaciones que se obtienen pagando un canon o tasas, tras presentar el temario y al equipo docente. No hay un comité de “expertos en porteo” que auditen la formación en sí.
    Que una formación no presente alguno de estos “sellos”  de autoridades externas no quiere decir que la formación no sea válida.

    Numerosas profesiones han surgido de la demanda de la población antes de que los gobiernos las hayan incluído  en sus programas docentes. Como el caso de los Community Manager o los osteópatas o acupuntores.

  • ¿Quién avala la formación impartida por la Escuela de Porteo Mimos y Teta?

    Mimos y Teta fue la  primera Escuela  de Porteo de España.
    La primera en formar “asesoras de porteo” para distinguirse de otras formaciones de instructoras o monitoras.
    La primera en ofrecer formación on line.
    La primera en llegar a tener centenares de alumnas en casi dos decenas de países.
    la primera en incluir habilidades de comunicación para trabajar la aptitud en el trabajo de asesora.
    La primera en ofrecer un programa de formación continua a sus alumnas.
    La primera en colaborar con diferentes profesionales formándoles en porteo para incluir esta práctica en su trabajo.
    Creadora del concepto Porteo no Hiperpresivo® que busca la ergonomía también del adulto que portea.

    La Certificación como Asesora de Porteo  la avala mi trabajo de años en este campo, con experiencia propia, la  de muchos cientos de familias asesoradas,  la colaboración con diferentes profesionales y los cientos de alumnas formadas.

 

  • ¿Podré trabajar como Asesora de Porteo?

    La formación te ofrece las herramientas, el cómo usarlas dependerá de ti.
    Algunas alumnas hacen formación para su enriquecimiento personal o el de su entorno cercano. Otras ya tienen un emprendimiento relacionado con los bebés y familias y ser Asesora de Porteo es un plus en sus servicios. Las hay que regentan un negocio de venta de portabebés y/o artículos relacionados, madres de día, educadoras infantiles, asesras de lactancia, doulas, etc.
    Sea como sea tu caso, si quieres vivir profesionalmente como Asesora de Porteo tendrás que trabajar para adquirir la experiencia necesaria  que secunde tu formación para ser una buena asesora.
    Las asesoras de porteo somos trabajadoras independientes.
    La formación que recibas es como un trampolín  que te ayude a dar el salto. Demuestra que has recibido unos conocimientos mínimos y que dispones de una “guía de trabajo” o un método que algunas llevamos años trabajando y puliendo. Pero te corresponde a ti trabajar con honestidad y seriedad para que tu emprendimiento sea reconocido y valorado.
    Por supuesto contarás con el apoyo de mi posicionamiento en las redes, y dentro de la opción de Formación Continua, con el servicio de Consultoría para tu marca.

  • ¿Qué opción  de curso me recomiendas?

    La Escuela de Porteo Mimos y Teta ofrece cursos adaptados a cada necesidad:

    • Algunas personas necesitan una información general porque trabajan el porteo de forma paralela a su actividad principal, no van a asesorar específicamente a familias, sino sobre el porteo en general.
    • Otras personas  tienen ya mucha experiencia práctica y quieren la formación teórica y los extras de la formación  para asentar las bases de su trabajo.
    • Hay empresarias del sector que necesitan un curso para su personal que atiende en tiendas.
    • La mayoría opta por el curso completo en el que las certifico como  Asesoras de Porteo, el que aúna clases teóricas con prácticas supervisadas.
    • Hay quien tiene claro que quede enfocar su emprendimiento hacia este trabajo y escoge la opción combinada de la formación completa más el curso para emprendedoras Emprende en Femenino

      Hay quien escoge debido a su necesidad  (por conocimientos previos o disponibilidad de tiempo) y quienes escogen debido a sus posibilidades económica (muchas de mis alumnas viven en países donde el nivel de vida y el cambio de moneda hace difícil el acceso al curso completo).

      En cualquier caso, todas obtienen  un Diploma  acreditativo de haber recibido  formación  de la Escuela de Porteo Mimos y Teta, lo cual supone una garantía de haber tenido una formación de calidad a toda la que desea trabajar de forma profesional.

 

  • ¿Si empiezo por una de las modalidades básicas, luego puedo ampliar?

    Sí.
    Siempre que hagas un curso y quieras hacer más tarde otro de nivel superior tienes un descuento  mínimo del 70% de lo pagado par aplicarlo al precio del curso nuevo.

 

  • ¿Es lo mismo ser Asesora de Porteo que Asesora Continuum?

    No.
    LA formación de Asesoras Continuum es una formación completa como Asesora de Maternidad.  Es una formación intensiva de 1 año de duración.
    Incluye la formación de Asesora de Porteo (con todo el temario que ofrece la formación Mimos y Teta)  de una forma más extensa  y otros módulos no incluidos en la misma.
    El equipo docente Continuum está formado por  4 formadoras principales más un grupo de colaboradores.

 Las alumnas que cursan la formación como Asesora de Porteo Mimos y Teta que desean acceder después a la formación como Asesora Continuum tienen prioridad en la reserva de plaza y un descuento en el precio durante los 2 años siguientes a haber realizado el curso de porteo.

 

asesoras de porteo

 

Si aún tienes alguna pregunta más  no dudes en contactar conmigo por correo electrónico (nohemihervada@gmail.com) o por whastapp ( +34 606 420 529).

Aprovecha la oportunidad de unirte a una Red Internacional de Asesoras de Porteo trabajando unidas para promover el  porteo y el contacto.

¡Accede sin esperas a esta formación única!

Madres desbordadas ¿malas madres?

Madres desbordadas ¿malas madres?

Mi abuela paterna fue “sólo” madre.
Mi abuela materna fue madre de familia numerosa pero no crió a sus hijas mayores.
Mi madre fue mujer trabajadora primero,  y madre de familia numerosa, prácticamente sola, después.
Su “conciliación laboral y familiar” pasó porque su hija mayor se encargara de los pequeños y de gran parte de tareas de la casa mientras ella trabajaba.
Yo hoy soy heredera de todas esas dinámicas con las que he crecido y voy aprendiendo a compaginar mis “creencias”  sobre la vida familiar y los hijos con mis conocimientos sobre las necesidades de los bebés y niños y con mis deseos como mujer adulta de tener mis propios espacios fuera del rol de madre.

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Ser madre hoy

Creo que tenemos el papel más difícil en generaciones. Porque tenemos más información y eso en vez de convertirse en lo que debería ser, una herramienta para saber cómo hacer las cosas de forma más sabia y eficaz, se ha convertido por el contrario, en un arma para culpabilizarnos (aún más si cabe).

Resulta que nos han dicho qué debemos hacer pero nos han dejado solas, sin armas, en la arena.

Nosotras hemos cambiado nuestra mentalidad para no arrojar una carga innecesaria sobre nuestros hijos pero, en la mayoría de los casos, no han cambiado nuestras parejas, ni ha cambiado  la sociedad que nos sigue haciendo escoger entre lo que debe ser y entre lo que puede ser.

Somos la infantería de esta guerra. Las más expuestas, las que arriesgan su cuerpo, sus energías, su vida, en una batalla en la que otros, desde sus lugares estratégicamente seguros y confortables, al final se colgarán las medallas del éxito.

Madres desbordadas-malas madres

 

Y la realidad es que ser madre de varios hijos, criarlos, es decir: proveerles el cuerpo, contacto y atención que merecen, educarlos, cuidar el entorno en el que viven, nutrirles de forma adecuada, ofrecerles un ambiente sano y estimulante, seguro, confortable, limpio…hacer todo eso y hacerlo sola es misión imposible.
Incluso en los casos en que la pareja no “ayuda” sino que se involucra y comparte este trabajo sin fin, es muy difícil hacerlo sin dejar cadáveres por el camino.

Uno de los “cadáveres” habituales, del que hablaba en este post para el blog Asesoras Continuum, es convertir a los hijos mayores en una especie de franquicia nuestra.

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hermano mayor

Pinchad en la imagen para leer el post completo

Sobre todo en el caso de familias monoparentales, o donde el padre está ausente física o emocionalmente, es fácil encontrar a los hijos mayores asumiendo cargas que no les corresponden.
En algunos casos los hijos mayores no solo se convierten en nuestros “ayudantes” o en los “encargados” de las tareas logísticas del cuidado de los hijos pequeños y la casa, a veces, y lo que es peor, se convierten en nuestro sostén emocional.

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Culpa No, responsabilidad SÍ

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Las madres no lo hacemos por gusto, por supuesto, es normal que cuando hay varios hijos, incluidos bebés o niños pequeños que nos reclaman todo el tiempo, prioricemos ese trabajo por delante de otros y busquemos el modo de conseguir acabar el día sin desfallecer ni volvernos locas.
Cuando no hay más adultos que nos ayuden a asumir todo el trabajo y/ o que nos sirvan de desahogo y de apoyo es fácil hacer de nuestro hijo o hija mayor nuestro “amigo y confidente”.
Ese es un fallo enorme porque estamos invirtiendo los roles. Ellos aún son niños que nos necesitan a nosotros para completar su desarrollo hasta alcanzar su madurez emocional.

Este post no es para que creamos que le hemos amargado la vida a nuestro(s) hijo(s) sino para que nos paremos a pensar en qué patrones tóxicos estamos perpetuando sin darnos cuenta y para que busquemos otra forma de gestionar nuestra realidad difícil.

No es cuestión de culpabilizarnos, pero sí de asumir responsabilidades.

Si eres madre de familia numerosa analiza el día a día de tu vida y del trabajo que hace cada uno en la familia.

  • ¿Es el hermano mayor el “encargado” de cuidar a su(s) hermano(s)? ¿Puede decir “no”? y si es así ¿Cómo reaccionamos a su negativa a hacerse cargo de su hermano?
  • ¿Tiene edad de cuidarse solo? ¿Le dejarías solo en casa?
    Si no es así, no es lógico que además de no encargarnos de él le pidamos que él cuide de alguien aún más pequeño.
  • ¿Colaboran todos en la casa (si tienen edad para ello) ocupándose de sus propias cosas: cama, recoger sus juguetes, poner y quitar la mesa, colocar su ropa, poner la ropa sucia en el cesto etc? ¿ o por el contrario unos se encargan de hacerle esas tareas a otros?
    En una familia la meta es que todos lleguen a ser autónomos, no que haya uno que le haga el trabajo al resto.
  • Al hablar para pedir ayuda a tu(s) hijo(s) mayor(es) ¿Qué expresiones  usas?
    No  es lo mismo decir: “Vigila a tu hermano” que “¿me puedes hacer un favor y mirar a tu hermano mientras yo hago tal o cual cosa y me avisas si me necesita?” En el primer caso le imponemos la orden de asumir el rol de cuidador, en la segunda dejamos claro que el rol es nuestro y le pedimos que nos ayude, porque necesitamos hacer otra cosa, manteniendo nosotros la responsabilidad final sobre el pequeño.
  • ¿Perpetuamos situaciones de injusticia y desigualdad no solo por orden sino por género?
    Por ejemplo:  la hermana mayor es la única que aprende a cocinar,  a hacer la compra o planchar y/o el hijo mayor se convierte en el policía social de sus hermanas pequeñas.

Estos son solo algunos ejemplos para observar qué dinámica estamos creando en nuestro hogar.
Por supuesto no es lo mismo que nuestro hijo mayor tenga 4 años, 9 o 15, pero en cualquier caso el objetivo es

  • Que todos nuestros hijos que crecen en un hogar con hermanos vivan la experiencia como les corresponde. Desde el rol de hijos, no de padres sustitutos.
  • Que aprendan que criar hijos es un trabajo agotador pero gratificante.
  • Que nuestro cansancio no es por tenerlos a ellos sino por criar sin tribu
  • Que sepan que su colaboración nos es de gran ayuda pero que no es su trabajo ni su responsabilidad preocuparse por ellos ni por nosotros
  • Que se den cuenta que mamá no es perfecta ni pretende serlo, pero que cuando se da cuenta de que algo no se ha hecho bien pide disculpas e intenta rectificar (Gran lección de vida esa)
  • Que se sientan queridos, valorados, respetados y apreciados en su individualidad.
  • Que no crezcan creyendo que nuestro amor hacia ellos depende del “trabajo” que realizan para nosotros
  • Que entiendan que el amor se demuestra con acciones y que quieran contribuir a aligerarnos la carga por eso, porque nos aman, no porque se sientan obligados
  • Que si algún día deciden ser padres y madres disfruten de y con sus hijos, de estar tiempo con ellos disfrutando y que lo hayan aprendido de nosotras.

Disfrutar con los hijos

 

Querida madre desbordada como yo,
sola como yo

imperfecta como yo,
desquiciada por momentos como yo,
 perfeccionista como yo,
histérica a ratos como yo,
inconsecuente entre lo que piensas y lo que haces como yo,
frustrada por no conseguir que las cosas salgan siempre como quieres como yo,
soñando con tener unas vacaciones sin niños aunque no lo confieses delante de ellos ( o sí) como yo,
envidiosa de las madres perfectas como yo,
celosa (a ratos) de las que tienen hijos perfectos como yo…
Mala madre y Buena madre COMO YO
Querida compañera… como una vez leí a una madre imperfecta… recuerda que:

Las renuncias de las madres-Nohemi Hervada

Las renuncias de las madres-Nohemi Hervada

 

 

PD: Dedicado a Inma y a todas las madres desbordadas, solas, imperfectas, desquiciadas, perfeccionistas, histéricas, inconsecuentes, frustradas, soñadoras, envidiosas, celosas, a todas las Buenas y Malas madres a la vez.
Imagen destacada ©BadMoms 
Film

 

¿4 falsos mitos sobre  las mochilas BabyBjörn ?

¿4 falsos mitos sobre las mochilas BabyBjörn ?

“Ladran, luego cabalgamos “
Voy a ver si traduzco esa frase al noruego.

Que una empresa como Baby Björn saque un post  para desmontar 4 “mitos” sobre sus mochilas y lo publique en diferentes medios debe ser una señal de que la gente cada vez se informa más. Ya no somos 4 locas que boicotean marcas, sino profesionales del porteo libres de sospecha de estar pagadas por las marcas.

El artículo que paso a analizar parece haber sido escrito por algún colaborador (que ni siquiera periodista) de esos de la prensa rosa:
-“Corre el rumor…”

Empecemos:

Asesorados por IHDI
Captura de pantalla 2015-08-02 11.03.55

 

 

 

Hace unos 6 años o más me reuní con 2 miembros del personal de Baby Björn como presidenta de Red Canguro. Pagaron 2 billetes de avión, uno desde Noruega y otro desde la península para venir a Gran Canaria a hablarme de su nueva mochila. Si hubieran escuchado algo de lo que les dije ya sabrían lo que por fin les han escuchado a los del IHDI (Instituto Internacional para la Displasia de Cadera).

Pero claro, las madres que porteamos y nuestros hijos no somos tan importantes como un organismo internacional. O eso o es que como nosotras citamos a ese organismo para explicar la importancia de la buena postura, ahora sí es una fuente fiable porque la citan ellos.

O quizás es que cada vez más familias nos escuchan nuestros argumentos porque podemos citar a “médicos” como hacían ellos para avalar sus mochilas. Profesionales como la Dra. Kirkilionis, el Dr. Henrik Northolt , multitud de fisioterapeutas y el mismo IHDI. En España, sin ir más lejos , mi compañera Elena López publicó junto a M.A.Salmerón Ruiz , pediatra  y doctora en Medicina y Cirugía, un excelente trabajo sobre Porteo Ergonómico en la revista Pediatría Integral

porteo
Modificaciones Menores

Las modificaciones “menores” que nombran, imagino que sobre todo  ampliar el puente de la mochila, de “menor” no tiene nada puesto que es la base del diseño de las mochilas de baby Björn durante toda su existencia.

Ha sido la gran lucha contra ese tipo de mochilas, motivo por el cual en su día las bauticé como “colgonas”. Al parecer a los del IHDI sí les han escuchado.

Pero la  cuestión es: si siguen la recomendación de ampliar el puente de la mochila para conseguir una postura algo más correcta, ¿por qué siguen fabricando y vendiendo los modelos con puente estrecho?
¿Van a reconocer alguna vez que esos modelos no cumplen las sugerencias del IHDI?

De hecho, la imagen que muestran en el artículo para desmontar su “mito” es una del modelo típico “colgón” de la marca.

Así que no entiendo, por un lado modifican su modelo para adecuarse a las sugerencias del IHDI y tener su beneplácito, pero siguen defendiendo que la postura de la mochilas que el IHDI no recomienda siguen siendo buenas…
¿Me lo explican por favor?

Esto es como si vendo huevos y quiero la certificación de que son BIO. Tengo una granja productora con gallinas en cautividad y otro par de gallinas sueltas en mi finca.  Un inspector viene a comprobar que los huevos de mis gallinas libres son aptos para tener el certificado BIO y yo ese certificado “lo uso también” con el resto de los huevos procedentes de la granja que evidentemente no cumple esos requisitos. Una vez obtenido que “Yo produzco huevos BIO” ya dejo que la gente crea que TODOS mis huevos son BIO.
Señores de Baby Björn, si los del IHDI les han sugerido modificaciones es porque la posición del bebé en la foto no es la óptima.

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Niños que cuelgan

Aquí voy a ir a gramática básica: Colgar y caerse no son sinónimos.
No criticamos que los bebés vayan a caerse de sus mochilas. Evidentemente que el bebé no se cae si va sujeto contra el cuerpo y el adulto no se mueve… pero tampoco se caen los bebés que sujetamos boca abajo por el tobillo y no les vamos a llevar así. Buscamos el confort del bebé señores, a ver si les queda claro.

Criticamos que esa no es un postura cómoda, porque independientemente de si el peso recae poco o mucho en los isquiones, ya hemos quedado en que el IHDI no recomienda la posición. Además, unas piernas “colgando” al aire… hagan la prueba señores, tienden a dormirse y no dan estabilidad.

Qué es ergonomía

Me gustaría explicarles lo que es “ergonómico”, porque no han entendido ustedes mucho.
Lean ese post por favor, y aquí les copio el resumen:

Porteo ergonómico

 

Me parece genial lo del test con la almohadilla, cuéntenselo a los del IHDI, a ver qué opinan.

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Espalda en forma de C

Si tengo que explicar que estar tumbado boca arriba  no es lo mismo que ser porteado, apaga y vámonos.
Las presiones que se ejercen en vertical con una mochila rígida que no ajusta punto por punto y más si hay movimiento, no son  ni parecidas a estar tumbado. Tendrían que hacer el experimento de las almohadillas aquí, a ver si así lo entienden.

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Sobreestimulación

Este punto me resulta especialmente gracioso. Porque ni siquiera argumentan contra él. Sólo dicen que “recomiendan los primeros 5 meses llevarles hacia adentro”.

Al parecer la mayoría de los padres que compran sus mochilas no han oído esa advertencia todos estos años, o sencillamente tienen grabada en la retina toda la publicidad que ustedes mismos antes hacían con recién nacidos  mirando hacia adelante

 

Sea como fuere, echo de menos qué pasa con la cadera del bebé en esa posición  y con su piernas. Y con la espalda del adulto.  Y si el bebé se duerme. Y con la visibilidad de adulto. Y  si algo asusta al bebé… En fin, echo de menos lo de siempre: argumentos.

Pero ustedes sigan, que ya hemos conseguido que amplíen el puente de su modelo estrella. Igual en 10 años más acaban dándonos la razón. Eso sí, no lo reconocerán, pero da igual, Google no olvida y nosotras tampoco.

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Entrevista a Aitana Oliva, madre de acogida: “Mi objetivo es que estos niños puedan conocer la infancia como un periodo feliz, de calor familiar, seguridad, amor incondicional y atención individualizada.

Entrevista a Aitana Oliva, madre de acogida: “Mi objetivo es que estos niños puedan conocer la infancia como un periodo feliz, de calor familiar, seguridad, amor incondicional y atención individualizada.

Aitana  contactó conmigo para saber si podía ayudarla a ella y a su familia a afrontar la separación de su bebé de acogida.

Me explicó la situación y le respondí que no tenía experiencia en esas situaciones, pero que lógicamente esa separación iba a signifcar un duelo, y que todos los duelos tienen cosas en común, por lo que algunos consejos  y pautas serían aplicables también a su proceso de despedida definitiva del bebé en acogida.
A partir de esa conversación y de algunas otras me di cuenta de que este tema nunca había sido abordado en el blog. Me ofrecí a colaborar con ella si decidía hacer algo para mejorar o hacer más llevaderos estos procesos a las familias, teniendo en cuenta mi experiencia en las necesidades de los bebés por un lado, mi experiencia en porteo, masaje y contacto como elementos favorecedores del vínculo por otro y mi experiencia en duelo.
Durante esas conversaciones le propuse a Aitana que escribiera lo que sentía. La escritura es una excelente forma de ayudarnos a afrontar situaciones difíciles y dolorosas, puede ser parte también de los rituales de despedida. Aceptó y fuimos más allá pensando en hacer una entrevista para dar a conocer la realidad de esos niños y sus familias de acogida.

Quiero agradecerle a Aitana su generosidad.
Su generosidad para contarnos su vivencia con ilusión a pesar de que me consta ha sido difícil poner en palabras algunas de las intensas emociones que ha vivido esto años, y que aún siente.
No me canso de decir que la mayoría de lo que sé la he aprendido de personas generosas como ella que en algún momento de sus vidas compartieron conmigo su intimidad. Mujeres  ( y algún hombre) que me permitieron acompañarles y escuchar sus vivencias, sus emociones, sus experiencias…
Hoy le agradezco  a Aitana que haya querido compartir su historia  con el resto del mundo. Sé que es una entrevista larga y que no es un formato que suele gustar en blogs, pero no sobra ni una coma, ni un punto, ni un párrafo.
Te pido que la leas, que escuches la voz de esta madre de acogida a través de sus palabras… y que nos ayudes compartiéndola.
Gracias Aitana, a ti y a esas maravillosas criaturas que pasaron por tu vida y que te han ido convirtiendo en la maravillosa persona y madre de acogida que eres hoy.

 

ENTREVISTA

  • ¿Quién eres?, cuéntanos algo de ti

Soy una mujer de 38 años, sin hijos. Profesionalmente no me dedico a nada relacionado con los niños, no obstante me encantan y me parece que son un gran ejemplo a seguir.

Soy una persona normal y corriente, con mis propios proyectos, inquietudes, ideales y sentimientos.

Hace unos 4 años y pico, a través de un anuncio de la televisión de la Comunidad de Madrid, conocí la existencia de este programa. Me informé de si en Canarias existía algo parecido y empecé a hacer los trámites para ser familia de acogida.

 

  • ¿Qué es ser familia/madre de acogida?

Para mí, ser familia de acogida es dedicarte, en cuerpo y alma, al menor acogido. Generalmente estos menores tienen una historia de vida difícil, con carencias a todos los niveles.

 

MAdre de acogida

 

 

  • ¿Hay un límite de edad de los niños para ser acogidos (por pequeños o por grandes)?

Hay niños de todas las edades susceptibles de ser acogidos. Hay madres que, desde que están embarazadas, tienen claro que sus condiciones personales imposibilitan la atención que precisa su hijo y los ceden voluntariamente en adopción, o son los propios servicios sociales los que deciden la retirada de los menores de su familia biológica, así son declarados menores en desamparo y pasan a familias de acogida o a centros de menores hasta que su situación familiar se estabilice o se establezca otra medida para ellos. A los 18 años ya no son considerados legalmente menores lo que implica que este servicio de acogimiento familiar se extingue al cumplir la mayoría de edad, no obstante, si el menor y la familia acogente están de acuerdo, la convivencia continua.

Los menores institucionalizados reciben apoyo de la administración hasta los 21 años. Desde la Asociación de Familias Acogentes en Ajena de Canarias estamos trabajando para que los menores acogidos que cumplan 18 años en familias de acogida y, bilateralmente, decidan continuar conviviendo, reciban ayudas de la administración.

 

  • ¿Se requiere algo especial para ser familia/madre de acogida?

Para ser familia de acogida lo principal es estar convencido de querer serlo. Hay un servicio del Gobierno de Canarias que ofrece un curso informativo a aquellas personas interesadas. Cuando se conocen en profundidad los detalles y lo que conlleva el acogimiento de un menor, se rellena y se registra la solicitud. Posteriormente, una comisión multidisciplinar de técnicos (psicólogos, trabajadores sociales, educadores, etc), hace una valoración de la familia para declarar su idoneidad/no idoneidad. Una vez recibida la idoneidad, la familia pasa a formar parte del banco de familias de acogida y a estar disponible para que un menor, varios menores, grupos de hermanos, etc, se inserten en su familia como un miembro más.

Los acogimientos pueden ser de diferentes tipos: acogimiento de urgencia, acogimiento simple, acogimiento permanente, acogimiento profesionalizado… Además, cada familia puede elegir el número de menores a acoger, el rango de edad, y otras características.

 

  • ¿Por qué te/os decidisteis a participar en este programa?

Madre de acogida Se me parte el alma al pensar en un niño sin familia. Me siento socialmente responsable de contribuir, con mi granito de arena, a evitar que ésto suceda.

Hay muchos niños pasando momentos difíciles, cerca de nuestras casas, que no pueden estar con sus familias biológicas.

Desafortunadamente, no puedo cuidar de todos ellos pero, al menos, pretendo que, aquellos que pasen por mis manos, puedan conocer la infancia como un periodo feliz, de calor familiar, seguridad, amor incondicional y atención individualizada.

Los niños de ahora son los adultos del futuro y creo que, entre todos, podemos construir una sociedad más amable, más solidaria, un mundo mejor. Una infancia sana es fundamental para llegar a ser un adulto completo, sin carencias, resiliente, altruista, feliz.

 

  • ¿Cuántos niños has tenido de acogida, qué edades tenían y cuánto tiempo?

Ya han pasado por mis manos cuatro bebés.

La primera fue una niñita prematura, la acogimos cuando le dieron el alta hospitalaria, con un mes de edad y 2,5 kg de peso, era preciosa y creció, durante los 3 meses que la tuvimos, a velocidad de vértigo.

La segunda fue otra niñita de 10 días, todavía con su cordoncito umbilical, nos ocupamos de ella durante casi 5 meses, fue una delicia y una alegría.

Al poco tiempo nos avisaron para acoger a un bebé, tenía casi 6 meses, fue una urgencia, cuando se encontró otra medida más estable para él se fue de nuestra casa, sólo estuvo 2 meses, era un bebé muy tranquilo y glotón, aprendió a gatear con nosotros y a reirse a carcajadas.

Por último, tuvimos, durante 16 meses a un bebé que llegó con 5 meses, está muy reciente su despedida y me cuesta mucho trabajo hablar de él, tengo la herida todavía abierta.

  • ¿Cómo se enfrenta una madre de acogida al momento de la separación definitiva?

Yo sólo puedo hablar de mi experiencia personal y de lo que he sentido en cada una de las despedidas de mis cuatro maravillosos bebés.

Madre de acogida

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Mi compromiso como familia de acogida es el de involucrarme durante un periodo máximo de 6 meses en el cuidado de un menor entre 0 y 3 años. Soy familia de acogida de urgencia y pueden avisarme en cualquier momento de que hay un niño que, en ese momento, necesita de mí.

Los primeros tres bebés que llegaron a mis manos estuvieron, el que más, 5 meses conmigo. La separación siempre es dura. Mi vida gira en torno a ellos durante ese tiempo, día y noche, entre biberones, pañales, colechando y porteándolos, allá donde voy yo vienen ellos conmigo. Dejo mi vida personal de lado y entro en el mundo bebé de forma inmediata. Mis amigas, que a veces se pierden con tanto bebé, me preguntan si estoy en fase “yanomami” (ya no mami) para poder contar conmigo.

Desde que, el servicio de menores, avisa de que el acogimiento está llegando a su fin, el nudo en el estómago es inevitable. Los bebés no entienden lo que pasa, pero no me cabe duda de que, aunque no dominan el lenguaje oral, perciben el estado emocional que conlleva esa fase. Así que siempre les cuento lo que está pasando y lo que va a pasar próximamente. Ya me empiezo a despedir de ellos.

vacíoEs inevitable que se te pase por la cabeza, en los últimos días, que es la última vez que vas al parque con él, el último baño, el último cambio de pañal, etc. Mi familia se implica mucho, compartimos mucho tiempo con ellos, y lo pasan muy mal cuando se van. Soy consciente de que ellos no han elegido ser familia de acogida y que, por mi elección personal, les ha tocado serlo. Esta cuestión ha hecho que me plantee muchas cosas como distanciarme de mi familia mientras se esté desarrollando un acogimiento, pero no soy capaz de hacerlo, además no sería justo ni para el bebé ni para ellos.

Os podreis imaginar la dureza de la situación cuando vuelves a casa sin él, encuentras vacío, un vacío tan grande que se requiere tiempo para recuperarse emocionalmente.

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El caso del último bebé fue diferente al resto, se trataba de un caso complicado, por la presencia de su familia biológica y su interés por recuperar la tutela del pequeño. Lo que iba a ser un acogimiento de pocos meses, se convirtió en casi un año y medio de convivencia, desde los 5 meses hasta los casi 2 años de edad. Lo vi aprender a darse la vuelta en la cama, lo vi gatear, caminar y correr, había empezado a hablar y a llamarme. El hecho de pensar que tendría que separarme de él me desgarraba. Realmente no podía imaginarme la vida sin él. Mi vida había estado paralizada durante un año y medio y me dediqué a él en exclusiva, exactamente igual que lo haría con mi hijo.

madre de acogida

  • ¿Hacéis algún tipo de ritual de despedida?

libro de vidaOtra vez sólo puedo referirme a mi caso personal.

Cuando la despedida se acerca, intento racionalizar la experiencia e intento que, la noticia de que va a tener una familia definitiva, sea motivo de celebración. Lo solemos celebrar con mi familia, aunque es una celebración agridulce.
Además, les preparo una maletita para que se la lleve su nueva familia con sus cosas personales, algún juguete al que tenga especial cariño, algunas mudas de ropa, sus biberones, etc.
Lo más significativo para mí es el libro de vida que les preparo, en ese libro cuento cómo han transcurrido los meses de nuestro camino en común, cuento los avances, coloco fotografías y otros recuerdos, es como un diario que relata el día a día con ellos. Además, la nueva familia se lleva, en formato digital, todas las fotos y videos que le hemos hecho al bebé (que no son pocos) con la intención de que ellos mismos conozcan a su hijo los meses previos a la adopción.

Cuando se van, lo primero que hago es recoger cualquier artículo que me recuerde a ellos, cambio el mobiliario de lugar y dejo fluir el sentimiento de vacío que siento, esa tristeza profunda, ese saber que ya nunca voy a volver a tenerlo entre mis brazos.

 

  • ¿Preparas al niño de algún modo?

Madre de acogida

 

En el último y más duro de los 4 acogimientos, la Administración pública junto con la organización colaboradora, creyeron conveniente realizar un periodo de adaptación con la nueva familia antes de llevárselo definitivamente. El bebé, con casi dos años, se sentía muy apegado a mí, su figura de referencia. Este periodo duró 48 horas, el primer día el bebé pasó la tarde con sus padres y volvió a dormir a casa, y el día siguiente, lo recogieron por la mañana y hasta la noche no lo volvimos a ver, sólo para darle la cena y dormir. El tercer día, por la mañana, se fue para siempre y no he vuelto a tener noticias de él. Está siendo muy duro.

Con los 3 primeros bebés no hubo periodo de adaptación, en cuestión de una hora, los bebés se fueron con su nueva familia, totalmente desconocida para ellos.

 

  • ¿Sigues teniendo contacto con él/ellos?

De los cuatro niños a los que he acogido, a día de hoy, tengo contacto con la mitad de ellos. Al tercer bebé, sólo lo tuvimos un par de meses y lo desviaron a otra familia de acogida con la que tuvimos relación un tiempo. Con las familias adoptivas de las dos primeras niñitas tenemos muy buena relación, los consideramos y nos consideran parte de la familia. Es complicado de llevar el pensar que mantener contacto con el bebé depende exclusivamente de la familia a la que se vaya, además, me consta que los técnicos del servicio de adopción recomiendan a las familias adoptivas que corten vínculos con los acogentes. Con mi pequeñín, que se fue hace un mes y medio, no tengo ninguna relación a día de hoy. No te imaginas el dolor que me causa y el alivio que sería que su familia me dijera que está bien, que está adaptado, que es feliz.

 

  • Cuando hay hijos propios ¿cómo viven estos la “partida” del bebé acogido?

En mi caso no tengo hijos y no puedo contestar a esta pregunta en primera persona pero creo que los niños tienen la capacidad de adaptación mucho más desarrollada que los adultos, por lo tanto pienso que los hijos de las familias acogentes se adaptarán rápidamente a la vida sin el niño acogido.

 

  • ¿La familia que adopta qué relación suele tener con vosotros?

Con las dos familias que han adoptado a mis niñitas tenemos una relación preciosa, ellos se sientes agradecidos por habernos dedicado, durante meses, al cuidado de sus hijas. Y nosotros, muy agradecidos por permitirnos seguir en contacto con ellos y poder ver lo felices que están y cómo se desarrollan y crecen las niñas.

 

  • ¿Eres consciente de que hay un duelo?

A día de hoy soy consciente del duelo que hay que pasar cada vez que se va un niño.

Resulta difícil llamarlo así porque generalmente se relaciona la palabra “duelo” con muerte, no obstante, el vacío que se siente es similar. Por fortuna, racionalmente, es más fácil de llevar que un duelo por fallecimiento. Cuando llega el momento de la separación sabes que ya ha finalizado tu labor, te sientes orgullosa de lo bien que lo has hecho y tienes la satisfacción de haber dado lo mejor de ti, también sabes que está con una familia que lo va a cuidar bien (cuando se va a adopción suelen ser familias que llevan una media de 8 años esperando para adoptar un bebé, así que los reciben con mucho amor). Esta parte racional no quita que emocionalmente te quedes destrozada y que tengas que pasar un duelo, un duelo que a veces tarda muchos meses en pasar y que te va dejando cicatrices en el corazón.

 

  • ¿Qué te resulta más difícil?

maletaPara mí, lo más difícil del acogimiento, es la fase de la despedida. Lo más difícil empieza en el momento en el que te avisan, con una llamada telefónica, de que se le está buscando familia. Son muy duros los últimos días con el bebé y es muy duro cuando se va y dejas de tenerlo en tus brazos, cuando tienes que recoger sus cosas de la casa, cuando no lo oyes corretear, cuando no lo oyes llamarte y sabes que ya se acabó. Cuando pasan unos días, noto cómo se va alejando la sensación de estar con él, su olor, su tacto, la sensación de llevarlo en brazos, de dormir con él, se va alejando de mi memoria, de mis sentidos, y eso duele mucho. Duele tanto que a día de hoy, un mes y medio después, todavía me duele mucho, todavía no soy capaz de ver sus fotos y sigo soñando casi a diario con que sigue conmigo.

Lidiar con la Administración tampoco me resulta fácil, a pesar de tener los mismos intereses. Siento que no se consideran seriamente las opiniones de las familias acogentes y que no se valora la labor social que hacemos. Noto falta de empatía y de colaboración. También creo que la Administración debería sensibilizar a las familias que van a adoptar a nuestros niños y explicarles que nosotros no hacemos esto por dinero, que nos implicamos emocionalmente con sus hijos tanto como con los nuestros y que no somos de piedra. Es muy difícil admitir que la familia a la que se va no quiere mantener contacto con nosotros. Creo que esta parte es la más dura y que podría tener solución si la Administración se lo propusiera.

No me cabe duda de que lo más importante para cualquier familia de acogida es que, cuando llega la hora de separarse del menor, el niño no sufra, que no viva la separación como un nuevo abandono y que la transición sea lo más suave y fluida posible. Me consta que cualquier niño se va a adaptar, con mayor o menos velocidad, a su nueva familia, sea como sea esa transición, pero también me consta que si no se hace bien ese proceso el niño puede vivirlo de forma traumática, y, aunque en el momento no se desvelen las consecuencias, cuando llegue a la adolescencia y a la adultez podrán aparecerle secuelas de aquella separación. En esta última fase del acogimiento, la actuación de la Administración debería ser impecable y no lo es. Ésto es lo que más nos preocupa a las familias.

Secundariamente también noto que no se nos cuida, muchas familias coincidimos en un sentimiento de desazón y desamparo cuando nuestros niños se van. Hay familias que acaban tan insatisfechas que no vuelven a acoger. Deberían cuidarnos y conseguir la fidelización de las familias al programa de acogimiento y la incorporación de nuevas familias. Debería ser una experiencia satisfactoria en todas las fases, incluyendo la de separación.

 

  • ¿Crees que es positivo para el bebé que se ha vinculado con una madre de acogida romper todo lazo con ella?

El principal objetivo del acogimiento es que los niños vuelvan a incorporarse con sus familias biológicas, si ésto no sucediera, opino que, lo ideal para el bebe/niño sería quedarse, para el resto de su vida, con la familia de acogida, con la que ha creado un vínculo y con la que se siente seguro. Por ley no funciona así.

He estado leyendo algo sobre el tema y entiendo que una separación brusca del niño con su figura de referencia puede ser traumático y tener repercusiones en su vida adulta.

Supongo que, el apego profundo que se produce en los primeros años de vida con la principal figura de referencia, debe ser roto cuando se produce una adopción para que el niño pueda vincularse a otra persona, aunque no creo que lo más acertado sea una separación brusca. Pienso que esa confianza en su nueva familia tiene que ser construida paso a paso. Desgraciadamente, también soy consciente, de que los recursos de la Administración son limitados y los periodos de adaptación extremadamente cortos.

 

  • ¿Crees que es bueno que el niño mantenga contacto con su madre de acogida?

Por supuesto que sí.

Creo que cuanta más gente quiera a un niño va a ser mejor para él.

madre de acogida 

  • ¿Recibís algún tipo de apoyo psicológico?

El programa de acogimiento cuenta con psicólogos para atender a las familias de acogida, durante el acogimiento o tras su finalización. Mi experiencia personal indica que los recursos son insuficientes y que no se satisfacen las necesidades de apoyo a las familias.

 

  • ¿Grupos de apoyo o similar?

Actualmente no contamos con grupos de apoyo en el programa de acogimiento familiar del Gobierno de Canarias. Hace unos meses, en la Asociación de Familias de Acogida en Ajena de Canarias (www.asfaca.es), surgió la idea de crear grupos de apoyo entre familias y solicitar a la Administración ayuda profesionalizada para dirigir estos grupos. Se está trabajando en ello.

 

  • ¿Qué cambiarías del proceso?

Bufff, muchas cosas cambiaría y eso que yo sólo conozco una pequeña parte de la realidad del acogimiento familiar. Voy a enumerar los principales puntos e intentar resumirlos.

  • Los periodos de adaptación de los niños cuando salen en adopción, deberían personalizarse, deberían contar con las familias de acogida para idear el plan de acoplamiento y permitir que la familia de acogida esté presente en el mismo, si así lo desea. Además, bajo mi punto de vista, los bebés, independientemente de la edad que tengan, también necesitan unos días de adaptación con su nueva familia, actualmente la entrega se hace en una hora.
  • Los periodos de adaptación deberían ser más pausados, y no pretender que en dos días, un niño de casi dos años, que ha convivido con la familia de acogida por casi un año y medio, esté adaptado a una nueva familia. Pienso que dedicar más tiempo a esta fase del acogimiento por parte de los técnicos del Gobierno de Canarias y de Aldeas Infantiles, si procede, aseguraría que la pérdida que sufren los niños al cambiar de familia, al romper con las familias que ellos consideran propias, no sea traumático. Actualmente me duele mucho pensar que mis niños hayan vivido ese cambio como otro abandono más en sus vidas.
  • Se podría mejorar la asignación de los niños con las familias. Hay muchas familias que tienen la idoneidad para un tipo de acogimiento y les asignan niños destinados, previsiblemente, a otro tipo de acogimiento. Este punto también va relacionado con las prolongaciones excesivas de los acogimientos. Mi último caso pasó de ser una urgencia, de una duración máxima de 6 meses, a una convivencia de 16 meses.
  • Las visitas con la familia biológica. Este tema es bastante delicado. Es un derecho de los niños y de sus familias el tener contacto y las familias de acogida estamos dispuestas a facilitarlo aunque tengamos que invertir nuestro tiempo en ello, además de los nervios que supone dejarlo en el punto de encuentro. El problema surge cuando el niño no se queda bien con su familia. El caso de mi último acogimiento fue así. Mi bebé nunca se quedó tranquilo con su familia biológica, a veces se pasaba prácticamente la hora entera llorando. Sus padres desaparecieron durante un periodo de 6 meses y a la vuelta se restablecieron las visitas con ellos, lo que supuso nuevamente un suplicio para el menor. Creo que los técnicos deberían prestar más atención al interés superior del menor, hay casos en los que es obvio que las visitas no le sientan bien. Si necesitan orden judicial para interrumpir las visitas sería cuestión de solicitarla.
  • Cuidar a las familias de acogida creo que es uno de los temas cruciales para fidelizar a las familias que hacen esta labor social, las familias de acogida necesitan apoyo. Este es el principal objetivo de ASFACA, Asociación de Familias Acogentes en Ajena de Canarias.
  • La formación continua a las familias de acogida creo que sería un punto relevante a tratar por parte de la Administración. Yo llevo más de 3 años en este programa y nunca me han avisado para asistir a cursos, charlas, talleres, etc.
  • La Administración podría organizar la información que van a necesitar las familias que se incorporan al programa, de tal forma que sepan los trámites que tienen que gestionar.
  • Agilizar los procesos y solucionar lo antes posible los casos de menores en desamparo. La mayoría de los procesos van muy despacio.

 

  • ¿Qué le dirías ahora a ese bebé si pudieras?

Le diría que siempre va a estar en mi corazón, que me ha llenado de amor, que nunca lo olvidaré aunque no podamos vernos, que ha sido un regalo para mí poder compartir mi vida con él durante este tiempo, que siempre podrá contar conmigo, que somos su familia….

 

  • ¿Qué le dirías cuando tenga edad para comprender su historia?

Yo, desde el principio, desde que los cojo por primera vez les explico la historia de su vida, por lo tanto, ya crecería sabiendo que ha pasado en su vida y lo normalizaría. Estos niñitos tienen muchas familias que los quieren; la biológica, la de acogida y la definitiva.

 

  • ¿Qué le dirías a los padres que adoptan?

Les diría que no nieguen a sus hijos el conocer su historia, que no les nieguen el amor de toda la gente que los quiere.

Con respecto al acogimiento les diría que se pusieran en el lugar de las familias de acogida, que empatizaran con ellas e hicieran una pequeña reflexión. Ellos tienen la capacidad de que pasemos un duelo mucho más llevadero.

 

  • ¿Qué nos dirías al resto que desconocemos esta realidad?

Aunque hay muchas cosas para mejorar en el programa de acogimiento familiar en ajena de Gobierno de Canarias, la realidad es que el mejor lugar para que un niño se desarrolle de forma integral es una familia.

La vida no nos trata a todos igual y, desgraciadamente, hay muchos menores tutelados por el Gobierno de Canarias, más de la mitad está en centros.

Desde aquí aprovecho para animar a la gente a acoger. Es una experiencia inolvidable y gratificante.

A pesar del sacrificio que conlleva, el amor dado y recibido compensa todo con creces.

Llevo casi 4 años en el programa y no tengo idea de salirme de él, pienso que eso dice mucho.

 

Quiero agradecer la oportunidad de hacer esta entrevista. Ojalá que sirva para dar a conocer la realidad del acogimiento familiar y divulgar el programa del Gobierno de Canarias.

Para recibir información sobre acogimiento familiar pueden llamar al 012 o ponerse en contacto con la Asociación de Familias Acogentes en Ajena de Canarias. www.asfaca.es

Aitana Oliva
Madre de acogida 

No quiero la baja maternal

No quiero la baja maternal

No.
No quiero la baja maternal

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NO quiero la baja maternal, ni el permiso de  maternidad, ni la licencia retribuida, ni nada que se le parezca.
Entre otras cosas porque no estoy enferma, porque no necesito que me den licencia para ser la madre de mis hijos ni que nadie me lo permita.

El lenguaje que usamos delata mucho  más de nuestra actitud hacia lo nombrado de lo que pensamos.
Estamos tan acostumbrados al lenguaje peyorativo en femenino y hacia los niños que a veces no somos conscientes de lo insultante que es nuestro vocabulario del día a día, y de cómo transmitimos atributos negativos de forma inconsciente (como si no fuera bastante todo lo que tenemos que oír de forma más directa).

Si eres un zorro eres un tío listo y avispado, si eres una zorra eres una fulana ramera, o una arpía.

Si eres un niño todos los adjetivos del tipo “mimado, consentido, zalamero, listo, etc…” tienen connotaciones negativas.

Y como pocas cosas hay  más intrínsecamente femeninas que la maternidad, pues en este ámbito el lenguaje es innegablemente paternalista, sexista, violento, condescendiente e insultante. 

Por eso si ya es vergonzoso que la ley nos obligue a reincorporarnos al trabajo a las 16 semanas de haber tenido a nuestro bebé, que encima  a ese tiempo se le nombre como “baja”, “licencia” o “permiso” no hace sino acrecentar la idea colectiva de que “alguien nos hace un favor dejándonos estar ese tiempo con nuestro bebé, o lo que es peor, nos lo permite.

Ese tiempo es nuestro

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Así es.
TAn sencillo como eso: ese tiempo tras nacer nuestro bebé ES nuestro.

Nadie debería  concedernos algo que es nuestro por derecho.

Y mucho menos atribuirse mérito por ello.

 

La madre tiene el derecho a estar y criar a su bebé y el bebé el derecho y la necesidad de estar con su madre para ser criado como espera y merece.  Limitar el tiempo mínimo en el que el bebé necesita constantemente a su madre a 16 semanas demuestra una completa ignorancia de las necesidades biológicas, psicológicas y emocionales de los bebés, y no deja de ser una especie de sistema de restricción de derechos inalienables.  Y encima llamar  esa limitación antinatural  como la llamamos actualmente es una total desconsideración y falta de respeto a la madre y al bebé.
No pedimos permiso para no ir a trabajar los días libre, porque es lo normal, es nuestro tiempo libre y no deberíamos llamar al tiempo libre que tenemos tras haber nacido un hijo ni “baja” ni “licencia” ni “permiso”.

Periodo maternal retribuido

No tengo una alternativa  que me convenza a todos lo niveles de cómo llamar a ese tiempo,  se me ocurre nombrarle como periodo maternal retribuido, a falta de que  pensemos en ello y se nos ocurra algo más acertado y que refleje más la realidad de lo que son esas semanas. Porque desde luego ninguna de esas formas habituales me convencen.
Hay aún una gran parte de la población que cree que las “bajas maternales” son una carga para los sistemas de seguridad social de los países. Yo he oído a algunos “iluminados” decir que es injusto que sus impuestos nos paguen “vacaciones” a las mujeres solo por parir. Igual el día que esa persona se jubile estará bien recordarle que su pensión sale de los impuestos de los contribuyentes que parieron aquellas mujeres a las que “él subvencionó las vacaciones”.
Fue un caso aislado, pero lamentablemente a nivel más amplio esa es la idea de fondo por la que en nuestro país ningún partido político se ha comprometido a ampliar ese periodo. Todos ven un gasto, no una inversión.
No voy a repetir que hay otros modelos que han apostado precisamente por lo contrario, por invertir en que las madres maternen durante más tiempo y en una sociedad de adultos más sanos por haber sido criados de una forma más parecida a como merecen. Pero no está de más recordar que esos modelos existen y funcionan.

Aunque claro, Spain is different y aquí lo que hacemos es “repartir lo poco que hay” en aras de la igualdad…porque ya se sabe que es mejor ser políticamente correcto que políticamente justo

 

¿Conciliación?

 

Y por eso nuestro maravilloso sistema lo que hace es que si papá quiere disfrutar de ejercer de padre es a costa de que la madre renuncie a parte de su derecho de ejercer de madre. O sea, una vez más alguien decidiendo hasta qué grado nuestro derecho es o no nuestro.
Y como siempre digo… así nos va…

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¿Existe el Destete Respetuoso?

¿Existe el Destete Respetuoso?

Puedo adornar este post siendo políticamente correcta y explicando lo de que “la lactancia es cosa de 2″ y todo eso de que “ambas partes tienen derecho a ponerle fin cuando deseen ”  y sería cierto. Pero últimamente la corrección y el deseo de no ofender ( muy buen deseo por cierto) hace que usemos eufemismos para casi todo. Y los eufemismos no dejan de ser, cuando te dedicas al asesoramiento, paternalismo.

Por supuesto que en cualquier relación de  dos hay que tener en cuenta que estén a gusto ambas partes, pero lo que no puedo es apelar a mi derecho de poner fin a una relación con otro que quiere seguir y encima decir que le estoy respetando . Una cosa es el derecho y otra la justicia. Así que hablando con sinceridad:

 Cuando es la madre la que decide destetar mientras el bebé sigue reclamando teta, la palabra “respetuoso” junto a destete es un eufemismo.

 

Es como si me deja mi pareja mientras yo sigo enamorada. Por supuesto tiene derecho a irse si no me quiere o no le compensa estar conmigo o lo que sea, pero que no me diga: “te dejo porque te quiero” o “esto es lo mejor para los dos”.

Que sí, que es cierto que si alguien está contigo sin quererte mejor estás sin esa persona,  pero en ese momento tú no estás para muchas razones. A ti te han dejado y el dolor del hoy no lo calma la tranquilidad del mañana. Cuando estás de duelo sólo sientes la emoción del momento y te sientes de todo menos respetada. Cuando te abandonan te sientes abandonada. 

Si yo que soy adulta he sentido eso, imagina un bebé de meses o de pocos años que es incapaz de razonar, cómo se sentirá cuando su madre le dice que “ya no hay más teta” por la razón que sea. Cuando quieres teta y no te dan teta no te sientes respetado. 

No digo con esto que haya que seguir amamantando si no de desea. No  quiero imaginar lo que debe suponer para un bebé ser amamantado por una madre que no desea hacerlo. Sólo digo que seamos sinceras con nosotras mismas y con nuestros hijos.

 

¿Soy mala madre por querer destetar?

Esa es la pregunta  que suele surgir y que por supuesto me niego a plantear ni a responder.

No estoy criminalizando el destete ni el negar el pecho en determinados momentos -cuando ya el bebé puede comer y beber por sí mismo claro-. Yo misma a mi hija le digo que no muchas veces cuando me pide teta (cosa impensable para mí con el mayor). Lo que creo es que flaco favor nos hacemos disfrazando nuestras decisiones de otra cosa.

Si quiero destetar tengo derecho a hacerlo. Pero tengo que reconocer que mi deseo va a chocar de frente contra el derecho de mi bebé. A él no le “engañan” las etiquetas de “respetuoso”, “sin lágrimas”, “amoroso”, etc… Para él una negación a algo que no solo desea, sino que necesita, de parte de la persona que más le importa, la encargada de atender sus necesidades, es de todo menos respetuoso, ausente de lágrimas y amoroso.

Creo que cuando  buscamos  una forma de destete “sin que el bebé sufra” en el fondo buscamos que alguien nos diga que lo que hacemos no es malo, o no tan malo, que tenemos motivos justificados y que podemos hacerlo sin efectos secundarios. Y creo que del mismo modo que nadie es nadie para juzgar a otro en si decide dar o no dar teta, nadie es nadie para dar la absolución buscada. Usar eufemismos enmascara un juicio negativo hacia el acto en sí. Y si haces algo que tú misma crees que es negativo la única forma de afrontarlo sin peores secuelas es aceptándolo como es.

 

Si quieres dar teta la das y si no quieres no la das y vives sin culpar a otros de tu decisión. 
Y si quieres destetar destetas sin buscar fórmulas mágicas que borren las consecuencias negativas de tu decisión.

Dicho esto repito que no criminalizo el destete, sino la manía de vestirlo de respeto cuando sólo lo hay por una de las partes implicadas. Que no es lo mismo disolver un contrato de mutuo acuerdo que un despido improcedente.

Y añado que por supuesto no soy de las que aboga por mantener una situación que resulte insoportable a la madre por mucho que sea lo mejor para el bebé. Tampoco me gusta la frase esa de “mejor un bibe con amor que la teta de mala gana”.

Creo que sólo hay una cosa “mejor” que es que la lactancia sea disfrutada y placentera para ambas partes de principio a fin. Todo lo demás es intentar minimizar los daños colaterales al hecho de no tener lo que tendríamos que tener.

Pero como no vivimos en el mundo ideal, ni tenemos las circunstancias ideales, ni la disposición ideal, ni el entorno ideal ni lactancias ideales, pues la mayoría de las madres llega un momento que decimos: “quiero destetar”, a pesar o no, de haber dicho que nosotras esperaríamos al destete natural por parte del bebé.

La Maternidad nos enfrenta a nuestras propias incongruencias

 

Y como dije en otro post sobre el destete, mientras la decisión sea de la madre y no mediatizada por otros o por información errónea, es totalmente lícita.

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Motivos para destetar

Hay tantos como personas aunque los más frecuentes son:

  • Agotamiento por tomas nocturnas.
    Algunos niños tienen frecuentes despertares que por mucho que se practique colecho acaban siendo agotadores, sobre todo cuando la madre tiene que madrugar  y no tiene tiempo de dormir durante el día. Una cosa es despertarse una o dos veces y otra despertarse 8 o 10 cada noche.
  • Agitación del amamantamiento.
    Una sensación de rechazo a amamantar. No es dolor y no es cansancio en sí. Las madres que lo experimentan no soportan tener al niño pegado y el grado pasa desde una pequeña sensación de intranquilidad al rechazo más absoluto.
    No creo que haya una sola causa para sentirlo, aunque a veces está asociado al deseo de la madre de “recuperar” su cuerpo tantos meses al servicio del o de los bebés, a la vuelta del deseo sexual y de la necesidad de recuperar espacios propios no tan maternales.
  • Deseo de  tener otro hijo.
    Por norma general la lactancia inhibe la ovulación durante un tiempo. Y aunque haya ovulación, si hay deseo de otro embarazo y no llega algunas madres deciden destetar pensando que igual la lactancia afecta.
  • Embarazo. 
    Durante el embarazo los pezones vuelven a ser muy sensibles y eso unido a la baja producción puede hacer que las tomas del niño se alarguen o se intensifiquen y la madre sufra dolor y/o molestias. Esto junto con el miedo a que la lactancia afecte al embarazo* puede animar a buscar el destete.
  • Nacimiento de otro hijo.
    La lactancia en tándem puede tener muchas ventajas pero también es un desafío en sí mismo. No siempre es fácil ajustar las necesidades de los 2 hijos y no todas las madres encuentran placentera ni cómoda  la situación de amamantar a dos.
  • Separaciones
    Las circunstancias personales, familiares y/o laborales pueden hacer necesario que la madre se separe del bebé/niño y se decida destetar.
  • Cansancio
    Sin más.  A veces sencillamente no se desea seguir.
  • Etc …

*No hay evidencia que la lactancia afecte negativamente al embarazo normal, pero lo que importa es lo que crea la madre, sobre todo en caso de que ocurra algo inesperado.

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Cómo minimizar el sufrimiento del niño durante el destete

Esa sería para mi la forma correcta de afrontar este proceso. Nombrándolo tal cual es:

Tú tienes derecho a destetar, el mismo derecho que tiene tu hijo a no querer destetarse aún

Tú tienes derecho a destetar, el mismo derecho que tiene tu hijo a no querer destetarse aún

El niño lo va a pasar mal y yo voy a intentar minimizar ese malestar.

 

Reconocer las emociones negativas es positivo para todos los implicados. La madre porque toma conciencia de que va a necesitar paciencia y escucha y proveer más apoyo y presencia al niño para compensar de algún modo un proceso que él no ha pedido, y el niño porque necesita sentir que la negación  de su deseo no es porque no merezca ser escuchado o atendido. Que el destete no es por algo que él haya hecho mal.

Llevará tiempo que el niño acepte que no habrá teta, pero debe sentir que no es un castigo. De ahí la importancia de explicarle que es una decisión de mamá,  y no usar expresiones  que le incluyan a él y que confunden del tipo “ya eres grande para tomar teta”.

Cuando justificamos nuestra decisión usando frases que echan la responsabilidad en el niño en el fondo estamos descargándonos nosotros y dando a entender que su deseo de seguir es incorrecto. Nosotras tenemos derecho a querer destetar, el mismo derecho que tiene él a no querer destetarse. Y dado que nosotras tenemos el poder de decisión final, al menos concédamosle el derecho al pataleo.

 

 

 

Sería mucho más apropiado utilizar expresiones que reflejen más la verdad   y que pueden ser más abiertas o cerradas dependiendo si hemos decidido hacer un destete gradual o uno brusco.

  • “Mamá YA no quiere dar teta”
  • “Mamá AHORA no quiere dar teta”
  • “Mamá está cansada”
  • “Prefiero no darte teta ahora”
  • “Ahora no me apetece darte teta”

O usar algún tipo de negociación si la edad del niño lo permite:

  • “No me gusta que me cojas la teta sin pedir permiso”
  • “Las tetas son de mamá y yo decido si en este momento me apetece o no darte”
  • “Primero voy a acabar esto que estoy haciendo y después te doy teta”
  • “Te doy teta 1 (o x) minutos”
  • “Te doy teta mientras contamos hasta 20 (o x)”
  • “¿No prefieres ahora jugar un rato con mamá y dejamos la teta para después ( o para la hora de dormir, etc)?

Este tipo de frase no van a eliminar la sensación de frustración, tristeza, rabia, enfado o desconcierto del niño, pero al menos ponemos en palabras la situación real, no una disfrazada.
Y por supuesto, intentaremos, como siempre que nuestro hijo sufre, hacerle saber que estamos ahí, que es normal que sienta frustración, tristeza, rabia, enfado o desconcierto. Que le entendemos y queremos mucho.

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¿Fórmulas Mágicas?

No hay fórmulas mágicas  para conseguir resultados idílicos.  En el mundo de la lactancia se puso de moda la frase “No ofrecer no negar”, que la verdad, no sé si a alguien le ha funcionado alguna vez,  yo no he conocido aún a ninguna.
Cada caso es diferente porque cada madre y cada hijo son diferentes.

Algunas madres una vez iniciado el proceso lo consideran algo inamovible y no retroceden nunca y otras cambian de idea y destetan varias veces al mes…Destetar y acompañar con respeto  las emociones y reacciones que desencadena en el niño esa decisión puede ser más agotador que mantener la lactancia, y eso hay que tenerlo en cuenta. A veces los perjuicios no compensan el supuesto beneficio.

Sea como fuere, todo es válido, porque cada una hará lo que sepa, pueda y quiera con las herramientas que tiene.
Como un día escribí:

 Jugamos lo mejor que podemos y sabemos con la mierda  de cartas que nos tocan en la partida.

Igual un día nuestras hijas no conocerán la palabra “destete”,  ni los términos “asesora de lactancia” o “crisis de lactancia” ni otras similares, porque hayamos conseguido normalizar lo que nunca debió dejar de ser normal.  Igual un día las madres, todas, disfrutamos la lactancia tanto o más que nuestros hijos y seamos nosotras las que hagamos el duelo cuando ellos ya no pidan más…

O igual no… quién sabe…

El parto más feliz con el final más triste

El parto más feliz con el final más triste

Faro tormentaHay cosas que no deberían pasar.
Pero cuando pasan sólo nos queda llorar, aceptarlas e incorporarlas a nuestra vida.
Sentir la muerte de un hijo en el vientre es algo desgarrador, brutalmente desgarrador, devastador, desolador…
Hoy, otra vez, como tantas demasiadas veces, he sabido de otra preciosa criatura que no pudo seguir viviendo.
Hoy la vida me ha regalado la oportunidad de escuchar a una madre contar cómo fue. Y digo regalado porque pocas cosas hay más generosas que una madre compartiendo su dolor con tanto amor.
Viví un duelo en primera persona y todos los duelos que he conocido después en cierto modo reabren mi herida. Hoy he llorado por M. y por M. y por mí y por Altair.
He llorado de tristeza y de pena, y también de regocijo al escucharla relatar su parto. Sólo cuando alguien te cuenta los efectos de un parto natural incluso en esas circunstancias entiendes lo que de verdad tiene ese proceso de mágico, de fuerte, de poderoso, de sublime.
Odio que algunas mujeres tengamos nuestro parto más feliz con el final más triste. Pero me alegro, al menos, cuando nos quedamos solas con nuestro vacío, nuestro dolor, nuestra pena y nuestra impotencia y nuestra rabia, podamos recordar que fuimos poderosas, que nos sentimos eufóricas incluso mientras recibíamos esos cuerpos cálidos a pesar de estar sin vida.
Sentir su calor mientras se va disipando, del mismo modo que habríamos querido alargar la despedida su primer y último aliento.
Sentir que ese momento fue íntimo, privado, respetado y precioso.
Sentir que nuestro cuerpo proveía el camino para ese viaje sin retorno, de la forma en que siempre han de empezarse los caminos.
Sentir que por muy pequeño que sea ese cuerpo, a pesar de su fragilidad y blandura… era el de un ser que nos dejará una huella eterna.
Sentir que hay personas que como faros en la tormenta arrojan luz hasta en la noche más oscura.
Escribo llorando.
Porque hay dolores que nos duelen a todos.
Porque hay dolores que nos son viejos conocidos.
Porque hay dolores que nunca se lloran del todo.

Dedicado a M. M. JI.V. y a su familia

¿Qué es un Portabebés Ergonómico?

¿Qué es un Portabebés Ergonómico?

cuerpo humano- da vinci.

¿Qué significa ergonómico?

¿Quién decide si un artículo lo es?

¿Llamar a algo ergonómico lo convierte en ergonómico si no lo es?

¿Puede algo ergonómico ser no adecuado en algún caso?

¿Cómo podemos los padres saber cuando nos intentan dar gato por liebre en relación al porteo ergonómico?

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silla ergonómicaHace años la palabra “ergonómico” no estaba en mi vocabulario. Soy de la generación de llevar bolsos llenos de libros al colegio,  de sentarnos en las mismas sillas y pupitres, midiéramos lo que midiéramos, y de las que hizo deporte con un mismo tipo de zapatillas deportivas, fuera gimnasia, correr o baloncesto.

A mi generación la ergonomía nos llegó tarde, cuando compramos la primera silla para el ordenador de esas de apoyar las rodillas.
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Pero fui madre y al portear empecé a interesarme en cómo hacerlo bien.
La primera mochila que casi todas las del gremio conocimos como ergonómica, fue la ERGO  y a partir de ahí, según aumentaba nuestro conocimiento y experiencia fuimos aprendiendo a distinguir (más o menos) qué era un portabebés ergonómico y por qué.

Y entonces editamos guías para distinguir los portabebés “correctos” de los que no, sobre todo cuando hablábamos de mochilas. Parecía que estaba claro, se trataba de “ergonómicas” versus “colgonas”.
Pero nada más lejos de la realidad.

El enemigo en casa

mochila anunciada como ergonómica que no lo es

A medida que la práctica del porteo se extendía aumentaban los portabebés “correctos” mal colocados, o sea, que dejaban de ser todo lo ergonómicos que podían ser. Las marcas de mochilas y otros sistemas de porteo no tan ergonómicos, empezaron a sacar sus “versiones ergonómicas” modificando en algo los originales.

Eso hace que la pregunta que más recibo a nivel personal y que más observo en los grupos de porteo, como el de Red Canguro  y otros es:

“¿Me podéis decir si este portabebés es ergonómico?”

Y de ahi surgen mis preguntas del principio.

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Observo a diario cómo empresas del sector, distribuidores, tiendas, agentes, asesoras, instructoras y educadoras  de porteo y usuarios de determinadas marcas recomiendan :

  • Portabebés concebidos para conseguir el máximo de ergonomía usados de forma totalmente antiergonómica
  • Portabebes que a priori pueden ser ergonómicos ( si se usan a partir de un determinado peso y desarrollo) recomendados para usarlos antes  o después de tiempo con lo que ya dejan de serlo.
  • Portabebés anunciados como ergonómicos, solo porque lo son algo más que algún modelo anterior
  • Portabebés anunciados como ergonómicos sin serlo
  • Portabebés antiergonómicos anunciados como ergonómicos con el aval de algún profesional de la salud

ejemplo de portabebés incumpliendo las normas de porteo seguro

En este contexto repito mi pregunta: Como no hay una “autoridad máxima” que decida  qué es y qué no es ergonómico, y quién puede o no usar ese calificativo, ¿qué hacemos?
Y mi respuesta es sencilla: tener claro los conceptos de qué es ergonomía y qué buscamos al portear y decidir en consecuencia.

 Si yo como Nohemí Hervada, por muy asesora de porteo, formadora de asesoras de porteo y consultora de porteo para marcas y empresas que sea, digo que “este portabebés es ergonómico y este otro no”, habrá quien crea en mi palabra y habrá quien  diga que con qué criterio juzgo, o lo que es lo mismo,  estaré cayendo en  lo mismo que critico que es usar mi “nombre” y mi cargo para justificar un juicio.

Creo que es más interesante definir claramente qué es ergonomía y qué buscamos de un portabebés y que sea esa la vara de medir a la hora de juzgar un sistema de porteo.

Del mismo modo que calcular una medida a ojo no es muy fiable y por eso preferimos usar una medida estándar que no deje lugar a equívocos e interpretaciones personales: el metro.

¿Qué es  ergonómico?

Definición de “ergonomía” :

RAE (Del gr. ἔργον, obra, trabajo, y -nomía).

  1. f. Estudio de datos biológicos y tecnológicos aplicados a problemas de mutua adaptación entre el hombre y la máquina.

Espasa Calpe
1.f. Ciencia que estudia la capacidad y la psicología del hombre en relación con su trabajo y la maquinaria o equipo que maneja, y trata de mejorar las condiciones que se establecen entre ellos.

En mi Escuela de Porteo Mimos y Teta explico a mis alumnas cosas como estas:

  • Según la Asociación Internacional de Ergonomía, la ergonomía es el conjunto de conocimientos científicos aplicados para que el trabajo, los sistemas, productos y ambientes se adapten a las capacidades y limitaciones físicas y mentales de la persona.
  • Según la Asociación Española de Ergonomía, la ergonomía es el conjunto de conocimientos de carácter multidisciplinar aplicados para la adecuación de los productos, sistemas y entornos artificiales a las necesidades, limitaciones y características de sus usuarios, optimizando la eficacia, seguridad y bienestar.
marsupi

La colgona de las llamadas “ergonómicas”

Teniendo en cuenta estas definiciones,   un sistema de porteo sería ergonómico cuando toma en cuenta el conocimiento existente en los distintos campos que se relacionan con el porteo  a fin de conseguir que este se adapte a las necesidades, limitaciones y características de sus usuarios optimizando la eficacia, seguridad y bienestar.

Así que para que un sistema de porteo o portabebés sea ergonómico no podemos obviar la biología, ni la fisiología, ni la fisionomía del bebé/niño y del adulto que portea  en general, ni los conocimientos que se van añadiendo a este campo como la neurobiología o el conocimiento del impacto en el cuerpo de la hiperpresión que produce el ejercicio o el cargar peso.

Dicho esto, cuando una marca en concreto usa el adjetivo “ergonómico” en su publicidad pero su sistema no optimiza la eficacia, seguridad y bienestar de las 2 partes implicadas en el trabajo del porteo, no merece tener ese calificativo.

Esto lo vemos habitualmente en marcas reconocidas de puericutura que valoran la importancia del contacto y la cercanía, pero

  • no tienen en cuenta la posición óptima del recién nacido, ni la forma de cargar peso que menos impacto negativo tenga en el cuerpo del adulto.
    .
  • No sirve que amplíen el puente para que el bebé no cuelgue cuando el resto de puntos a tener en cuenta para optimizar la eficacia, seguridad y bienestar no se cumplen.
    .
  • Tampoco serían ergonómicos  aquellos sistemas que por sus características no permiten la posición y el ajuste correcto que garantice la seguridad y confort máximo, sobre todo en los bebés más pequeños o con algún problema previo, como es el caso de bebé nacidos prematuros o con alguna patología, y que sin embargo publicitan  para ser usados  en esa edad o circunstancias.
    .
  • Incluso portabebés que en principio pueden ser usados de forma correcta en un tramo de edad, peso  y/o  desarrollo concreto, cuando son publicitados y usados fuera de esos márgenes pasan de ser ergonómicos a no ergonómicos.
    .

Creo que quienes trabajamos profesionalmente en el porteo debemos hacer un ejercicio serio de autoexamen y en vez de buscar el producto más vendible, trabajemos por proporcionar información correcta sobre los productos con los que trabajamos.

No hay un portabebés mejor, ni uno que sirva de forma excelente desde el minuto 0 hasta el fin de la etapa del porteo, porque portear bien depende, como hemos visto de múltiples factores, los generales y los particulares de cada tándem bebé-adulto. Por eso en vez de seguir intentando convencer de qué protabebés son ergonómicos y cuáles no, lo ideal sería que todos los padres conozcan las reglas de un porteo seguro y ergonómico, y que aprendan a distinguir en su caso cuándo se cumple y cuándo no.

Ese es el trabajo de las Asesoras de Porteo que formamos, mi equipo de formadoras y yo, tanto en nuestras formaciones individuales, como en la conjunta en Asesoras Continuum.

No queremos enseñarles las respuestas correctas a la pregunta de “¿Qué portabebés es ergonómico?”, sino  a que sepan formularle a los padres las preguntas adecuadas para que lo vean ellos mismos.

De este modo evitaremos seguir viendo fotos de padres orgullosos porteando con sistemas correctos mal utilizados, con sistemas de porteo poco confortables,  y en muchos casos, desgraciadamente,  no sólo poco ergonómicos, sino lo que es peor, poco seguros.

NOTA: LAs imágenes están subidas desde los URL originales donde están publicadas en el momento de la publicación de este post.

Porteo ergonómico

Ser Madre: perder libertad, ganar muchas otras cosas

Ser Madre: perder libertad, ganar muchas otras cosas

Seguramente hoy has mandado una felicitación a tu madre o a todas las madres que conoces.
Seguramente estos días te has dado cuenta que la publicidad iba toda de madres. TV y medios llenos de anuncios alabando las virtudes de las mamás.
Seguramente has recibido el regalo que tus niños  han elaborado  para ti.
Seguramente alguno de los tuyos ha recorrido estos días las tiendas para encontrar algo especial y no caer en la supina estupidez de regalar un electrodoméstico.
Seguramente hoy toca comida familiar alrededor de esa persona inigualablemente importante en vuestra vida:  mamá.
Seguramente eres de los que crees que no hace falta un día especial para demostrar el amor y el aprecio pero te gusta la idea de que haya al menos un día señalado que sirva de homenaje.

©NOhemiHervadaYo no he mandado ninguna felicitación.
Mis hijos no saben qué día es hoy.
Pero hoy quiero hacer un homenaje  a las madres. No por ser el primer domingo de Mayo, sino porque es domingo, porque estoy sentada en mi sofá con un café que saboreo y porque estos días me apetece escribir y así es como suelo hacerlo.

.Estas últimas semanas  he pensado mucho en el precio que pago por ser madre.

Yo no he tenido que renunciar, como decía en mi artículo más leído “Las Renuncias de las madres” , a una oferta de trabajo tentadora. O no exactamente.
Pero sí he renunciado a cosas. O mejor: He escogido

  • *He escogido no dormir  sin despertares
  • *He escogido pasar mi tiempo de ocio en parques
  • *He escogido ir a la playa y no echarme una siesta al sol o nadar sola mar adentro
  • *He escogido no poder planear mi agenda con antelación
  • *He escogido limitar mis viajes al máximo que mi hija pequeña tolera estar separada de mí
  • *He escogido posponer trabajos interesantes
  • *He escogido perder una relación de pareja que quería ser el primero de mis intereses
  • *He escogido perder  “amistades” que no respetaban a mis hijos
  • *He escogido cambiar novelas por cuentos
  • *He escogido las princesas y los Jedi en vez de las pelis de miedo
  • *He escogido cambiar una casa ordenada por un hogar disfrutable
  • *He escogido  disfrutar desayunos en vez de cenas como vida social
  • *He escogido montar en bici a patinar
  • *He escogido que mis hijos sepan que ellos están antes que los demás, aunque a veces el corazón duela
  • *He escogido ser feliz siendo madre
  • *He escogido ser una madre feliz
  • *He escogido todo el aprendizaje que conlleva : amar de verdad, humildad, a librarme de egos y egoísmo, consecuencia, respeto, humanidad, empatía, paciencia, perdón sin rencor, a encontrar siempre lo realmente importante…
  • *He escogido permitir equivocarme y perdonarme sin culparme
  • *He escogido dejar que ellos me enseñen las lecciones importantes que olvidé
  • *He escogido que mis hijos no sean niños obedientes
  • *He escogido que me quieran imperfecta pero veraz
  • *He escogido  reír con ellos a llorar con otros.
  • *He escogido llorar con ellos a reír con otros
  • *He escogido a mis co-madres, a esas madres y no madres que son como hermanas: mis amigas
  • *He escogido compartir esto contigo y que tengas cada día de tu vida un Feliz Día.

Si quieres hacerme un regalo compártelo con las madres y no madres, con los hijos y sus padres

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Vender el Alma por un Abrazo

No hay latido

No hay latido

Hoy hace 6 años que  oí las 3 palabras más desgarradoras de toda mi vida
Hoy hace 6 años de ese momento absurdo en el que me parecía estar viviendo como en una moviola: todo pasando a mi alrededor y yo estancada en un momento en el espacio-tiempo
Hoy hace 6 años que una parte de mi murió para siempre
Hoy hace 6 años que la vida me dio la lección más dura de todas
Hoy hace 6 años que perdí de verdad la inocencia
Hoy hace 6 años el no latido de tu corazón me partió el mío
Y hoy, 6 años después, casi a la misma hora, mi corazón vuelve a romperse.

Pediatras que recomiendan galletas y matronas que recomiendan colgonas

Pediatras que recomiendan galletas y matronas que recomiendan colgonas

¿Os habéis fijado cuántos spots publicitarios incluyen la frase “Recomendado por… “ o “Avalado por…”, seguido de algún título profesional relacionado con la salud: matronas, pediatras, asociación de matronas, AEP, etc.?

En un mundo en el que lo que avala la ciencia es considerado como digno de más fe que el misterio de la Trinidad para algunos creyentes, conseguir que una bata blanca ponga su sello a tu producto es garantía de credibilidad…. ¿ o no?

Pensar que todos los profesionales de la salud y la medicina están bien formados e informados de todo asunto del que opinan y recomiendan, que son intachables y libres de sospecha es tan “naïf” como decir que todos los banqueros son honrados.
En todas partes cuecen habas, que dirían nuestras abuelas,  y en un sector tan goloso como la salud, diría que aún más.

Si añadimos a la preocupación de la población en general por la salud, el hecho de tener hijos, tenemos unas cuantas industrias: la de la alimentación infantil, la farmacéutica y la de la puericultura, frotándose las manos viendo ante sí a un montón de individuos dispuestos a comprar lo mejor para sus retoños si les  aseguran  “adecuada y científicamente” su necesidad y conveniencia. Así que  podemos estar seguros  de que, detrás de cada producto o marca con la suficiente cantidad de dinero para pagarlo,  encontraremos un profesional avalándolo.

Y como muestra, nos encontramos  en un país con una tasa de obesidad infantil alarmante, marcas de galletas para niños avaladas por la Asociación Española de Pediatría  y con experta nutricionista incluida en su web ( aunque sea un producto alto en azúcar y harinas refinadas, procesado y de dudoso poder nutritivo).

Pincha en la imagen para leer el análisis del producto

Pincha en la imagen para leer el análisis del producto

 

Yogures “especiales” para bebés que a pesar de ser totalmente innecesarios se “recetan” en consultas de pediatría

Pincha en la imagen para leer un informe del producto

 

 

Aunque no es tan extraña esta “alianza” entre industria de alimentación infantil  y la AEP si miramos quién financia la mayoría de las Becas que otorgan cada año.

Becas AEP 2015

Imagen tomada de la web de la AEP: PIncha para ir al enlace original

Asociaciones de matronas que recomiendan mochilas que cualquier experto en porteo y ergonomía desaconsejaría por postura del bebé, por forma de cargar el peso para el adulto, por materiales utilizados, etc..

Mochila Recomendada por la Asociación Nacional de Matronas Españolas

 

Este punto me toca especialmente porque vivo en carne propia el “descrédito” de mi trabajo como Formadora de Asesoras de Porteo  y divulgadora de la importancia del contacto, por parte de miembros de este colectivo. Es curioso que leyéndome el Códido Deontológico de las matronas españolas  encuentro este punto:

Fragmento del texto del Código Deontológico de las matronas españolas. Pincha para ver el texto completo en su web.

 

No entiendo cómo sin formación específica en porteo ni experiencia, una asociación profesional recomienda un producto que  los  especialistas en ese campo desaconsejamos. Ya ni entro a mencionar que está fuera de su ámbito profesional de actuación, como recoge su propio código.  (He de decir que individualmente muchas profesionales de este colectivo se están formando con nosotras para asesorar con conocimiento de causa).

Estos son, desgraciadamente, solo algunos ejemplos de lo que se cuece en nuestro mundo. Como si una vez obtenido un título te convirtieras en una especie de Midas de la Credibilidad que convierta en oro, digo en “ergonómico” o en “necesario” o en “beneficioso”… todo lo que tocas, o avalas o recomiendas.
Y si las propias asociaciones profesionales actúan así, imaginad a título individual… Cuando la nómina te la paga directamente una marca entonces resulta que te preguntan sobre alimentación infantil del recién nacido y te quedas tan ancho dando consejos sobre biberones

¡Toma ya con la “normalización de lo artificial” !

Pediatras dando consejos de alimentación infantil

te recomiendo que te busques un amante por si algún día tu pareja no tiene ganas...

Esta es de traca… es como si te recomiendo que te busques un amante por si alguna vez tu pareja no tiene ganas por cualquier motivo

 

El Código de Comercialización de sustitutos de la leche materna se lo pasan por el forro, para variar. Porque al final lo extraño es que lo cumplan.

Imagen del Catálogo 2015 de la marca

 

Y algunas vemos estos “consejos” justo debajo del nombre de una Comadrona, colaboradora de la marca.. Y una vez repuestas del “cabreo inicial”, nos toca  ir con paños  calientes  al comentar la noticia, para que no salgan candidatas a enarbolar la bandera de  #TeCreesMejorMadreQueYo?

Y no, no me creo mejor madre que la mayoría. Pero sí me creo mucho más profesional que quien amparándose en un título, una profesión de prestigio, un status o una posición de autoridad relativa, abusa  y traspasa sus competencias y se vende. Y lo que es peor, pone en riesgo la salud de bebés y niños.
Y me creo mejor profesional porque cuando critico  malas praxis, empiezo por  mi propio sector.

  • SI una madre me dice que una asesora de porteo le recomienda un fular elástico con un bebé que ha nacido prematuro, le digo que cambie de asesora de porteo.
  • Si una madre me dice que una asesora de porteo le recomienda portear con una fular y una cruz envuelta a una semana de haber tenido cesárea le digo que cambie de asesora de porteo.
  • Si una madre me dice que una asesora de porteo le ha recomendado el portabebés X porque es el “mejor” sin hacerle más de 3 preguntas, le digo que cambie de asesora de porteo.
  • Si una madre me dice que una asesora de lactancia le ha dicho “lo que tiene que hacer” , le digo que cambie de asesora de lactancia
  • Si una candidata a alumna me dice que se ha formado como asesora de porteo en un fin de semana,  que si le convalido esa parte en mi formación, le digo que no. Nadie se forma como asesora de porteo en un fin de semana, ni en dos.
  • Si alguien me dice que quiere formarse conmigo como asesora de lactancia, sin asistir  durante  muchos meses a un grupo de lactancia, le digo que no. Nadie se forma como asesora de lactancia sin muchísimas horas de práctica con madres y bebés.

Y una vez limpiada la casa por dentro… pues la limpio por fuera, por lo que…

  • Si una madre me dice que su ginecólogo le dice que tendrá cesárea porque ya tuvo una, le digo que cambie de ginecólogo
  • Si una madre me dice que su pediatra le dice que tiene que darle com 4 meses la fruta al bebé, le digo que si se va a tener en cuenta para alimentar a su bebé a su pediatra, que cambie de pediatra
  • Si una madre me dice que su matrona no formada en porteo  le da consejos sobre porteo, le digo que busque una asesora de porteo: (una buena, para no pasar por los puntos del principio)

Y así “ad infinitum”.
¿Por qué escribo este post?
Pues aparte de porque me lo pide el cuerpo cuando veo ciertas cosas… lo escribo para 2 grupos diferentes de lectores:

  1. Si eres un profesional de alguno de los sectores que he mencionado, recuerda que  tu “título”  te da una responsabilidad. Que en su día seguramente aceptaste un código deontológico y que muchas personas confían en ti por lo que representas. Solo te pido, te pedimos,  que estés a la altura y dejes egos y otros intereses  poco nobles al margen cuando trabajas.
  2. Si eres madre o padre, como yo, recuerda, recordemos que hay una responsabilidad que no debemos delegar en nadie. Somos responsables de las acciones y decisiones que tomamos para con nuestros hijos. Podemos y debemos pedir información a los profesionales porque para eso están, información completa,  y en base a eso y a nuestras propias capacidades, decidir. Recordemos que un profesional está cualificado para su ámbito de competencia, no para cualquier otro. Ser experto en un campo no le valida para que su opinión en otros sea más válida que la tuya propia.

Sueño, como diría Luther King, con el día en que ambos grupos sepamos cuál es nuestra responsabilidad, y la asumamos de forma que prime lo que debe primar.

La maternidad nos cambia

La maternidad nos cambia

Debe ser que no veo Tv y por eso los debates en mi muro de Facebook me gustan cuando se hacen con respeto.

Al hilo del post que publiqué ayer sobre Carolina Cerezuela surgió un interesante intercambio de opiniones.
Que todos juzgamos o nos sentimos juzgados, eso creo que lo tenemos más o menos claro. Que juzgamos a veces sin saber que lo hacemos, de eso no sé si somos tan conscientes.

He pensado mucho en el tema de por qué nos lanzamos al juicio con tanta alegría. Imagino que no hay una única razón. Influirá  el hecho de ser criados y educados en sistemas basados constantemente en juicios: “sí-no” ,”bien-mal” ,”bueno-malo”

Ese decidir si algo cumple lo establecido o se aleja de ello y en base a eso etiquetarlo es  prácticamente la base de casi todos los sistemas de educación.

Eso y la culpa.

La culpa que nos acompaña permanentemente, sobre todo a las mujeres, y más aún a las madres.

Creo que juzgamos a los demás porque en el fondo nos juzgamos constantemente a nosotros mismos, y a veces la única forma de absolvernos es pensar que los otros están peor

Sea como fuere, hoy se escribieron  en mi muro, algunas reflexiones que quiero compartir con vosotros, al hilo de este debate eterno entre madres,  tipos de madres, formas de criar y visibilización de unas y de otras:

 

“Sabemos que la lactancia es fundamental pero también debemos recordar que ser madre dura muchos años más. Cuando mis amigas, madres de hijos de 17, 18, 20 y 21 me oyen hablar de estos temas siempre me dicen: “eso es una parte mínima”. Y conforme van creciendo mis hijas me voy dando cuenta. Lo más importante para mí es estar y estar de una manera amorosa y que eduque a la vez.”
G.L.

 “Y si en un principio pensaba todo lo contrario y al ser madre se ha dado cuenta de que le puede más su instinto materno que las convenciones sociales ¡olé por ella! No sería la primera ni la última”
P.O.

“No hay nunca dos circunstancias iguales ni tampoco hay un estándar claro de lo que es “normal”.”
V.B.

Y tras estos y muchos otros comentarios, más  a favor  o menos, de lo que yo publiqué ayer, me quedé pensando  en todos los absolutos que tenia como certeros y que se me han ido cayendo por el camino… En cómo antes era más “radical” en algunos conceptos y cómo el juicio aparecía fácilmente.
No es que ahora lo haya conseguido desechar del todo, pero ahora mis principios inamovibles son muchos menos.
Sigo creyendo que :

“Lo único “normal” es lo que necesitan los bebés…

fuera de ahí…

hay tantos factores envueltos en cómo las madres los satisfacemos….”


A  más de una nos ha pasado que ha sido la vivencia de ser madre la 
que nos ha hecho cambiar, a veces, incluso a pesar de nosotras mismas.
Yo misma ahora digo “Diego”, donde antes dije “digo”. Yo me he tragado muchas de mis ideas preconcebidas de lo que era ser madre, o de cómo me comportaría ante determinadas actitudes de mis hijos.

O lo que queda aún por cambiar a medida que nuestros hijos crecen, o que tenemos más hijos, o que nuestras circunstancias cambian. La vida es cambio, y cambiar no es malo. De hecho, es muchas veces  ese cambio lo que nos hace ser mejores.

Si La Cerezuelo escogió voluntariamente dar biberones y a pesar de eso colecha y se expresa así es que no todo está perdido,  es que el instinto materno tiene más poder del que nosotras mismas creemos.

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Carolina Cerezuela habla de su maternidad y yo me alegro

Carolina Cerezuela habla de su maternidad y yo me alegro

Hoy he leído la entrevista que publica ElComercio.es a Carolina Cerezuela y la he compartido en las redes sociales.
Mi comentario ha sido exactamente este:
Comentario sobre la entrevista a Carolina Cerezuela

Cuando comparto algo en Facebook / Twitter lo hago por diferentes motivos. A veces porque me gusta, porque estoy de acuerdo, porque me parece interesante, porque es divertido o curioso. Rara vez, si es que lo he hecho alguna, lo hago por considerarlo ejemplarizante. O al menos no en positivo.
Como ya pasara con Elsa Pataky y otras ( recuerdo el caso de Elsa porque es el que tengo más reciente en la memoria) cuando comentamos que personas conocidas como ella, declaran abiertamente que dan teta, o que colechan, o que prefieren postergar la vuelta al trabajo para disfrutar de sus hijos,  en vez de alegrarnos por cómo contribuyen a derribar clichés sobre esta forma de criar a los hijos respetando sus necesidades, aparecen voces criticando:
-“Que si qué merito tienen si tienen niñeras” ,” que  si tienen dinero para servicio doméstico y así cualquiera” ,”que si ellas pueden porque ganan una pasta trabajando solo un día con un posadito”, “que si en vez de “cueva” tienen mansiones” y similares.
La verdad es que a mí me importa bien poco lo que haga cada una en su casa mientras no haya maltrato. Y tengo claro que cada realidad es única y que cada cual hace lo que puede con lo que le ha tocado vivir. No pretendo dar lecciones ni poner ejemplos, y mucho menos de personas a las que no conozco más que de verlas en la TV. Pero seguiré compartiendo este tipo de noticias por varios motivos, porque como dije en mi muro, más allá de las circunstancias favorables de Carolina Cerezuela y su pareja, o de Elsa Pataky, o de Mayim Bialik, o de cualquier otro personaje relevante, que les permiten criar como ellos han decidido, lo que me interesa es que le dan voz a una realidad  no siempre escuchada. A una realidad mayoritariamente acallada, sobre todo entre los sectores de más influencia en los medios. Realidad que Carolina Cerezuelo deja clara en  la entrevista:

 

Fragmento de la entrevista publicada en ElComercio.es

Fragmento de la entrevista publicada en ElComercio.es

«Los niños no han nacido para llorar,

sino para crecer tranquilos y sentir que están en un entorno seguro.”

 

Captura de pantalla 2015-04-04 21.49.40En un mundo en el que mucha gente cree que la única verdad es la que sale en TV, en la misma TV en la que “periodistas” como la Sra. Quintana reniega del hecho de que seamos mamíferos, en la misma Tv en la que el Sr. EStivill  y SuperNanny aparecen como los referentes en la crianza de los hijos, en ese medio, que una  “famosa”,  con posibles, no sospechosa de ser de una secta hippie o una antisistema  o una doula caníbal, elija manifestarse así, para mí es motivo de alegría.

Si en las críticas aparece además  su talla  o su cuenta bancaria, lo que creo es que tenemos que revisarnos algunas de nuestras creencias más profundas.
Porque si consideramos que esta forma de criar a los hijos no es ninguna etiqueta (odio tener que calificar a la crianza con “natural”, “respetuosa”, “con apego” o similares), sino que ES lo que significa de verdad “CRIAR”, entonces deberíamos entender que es la opción que deberíamos escoger todos, al menos al grado que nuestras posibilidades nos lo permitan.

Y cuando personajes del mundo de la moda, del cine, de la política, o de cualquier otro con influencia mediática se definen partidarios de criar a sus hijos, están contribuyendo a derribar prejuicios y a abrir mentes.

Si en vez de criticar a quienes pueden y deciden hacerlo ( no olvidemos que hay una mayoría  que también puede  y no lo hace), sencillamente nos alegramos de que en otra familia más, los niños duermen acompañados de sus padres, en vez de llorar estivilizados en otro cuarto, dejaremos de lanzar  comentarios que destilan un tufillo  a “rancio”,  a envidia o a autocomplacencia.