Entrevista a Gill Rapley sobre “Baby Led Weaning” en BBC

En este video de la BBC podéis ver a Nick Coffer,  de My Daddy Cooks  cocinando con su hijo. No dejéis de visitar su web y ver sus videos ♥

A continuación  una entrevista a Gill Rapley, una de las pioneras en el movimiento Baby Led Weaning, subtitulada al español.
Gill Rapley es autora del libro :


 

Si quieres saber más sobre el tema puedes acceder a la videoconferencia que realicé para el Club Mimos y Teta sobre este tema.

 

 

Pincha en la imagen para realizar el pago y obtener el enlace

Cuidemos a quien cuida

Cuidemos a quien cuida

Hoy es el día mundial del sueño infantil.

Y pensaba hacer una entrada “típica” apelando a lo que ya sabemos que necesitan nuestros bebés.

Pero no.

Hoy no voy a hablar de lo que necesitan nuestros bebés de nosotras, sino de lo que necesitamos nosotras para cuidarles a ellos.

Creo que los métodos para adiestrar a los niños de noche y que se duerman ( o no) sin reclamarnos, es como la punta del iceberg. Es lo que vemos, lo que nos llega, pero hay mucho más debajo.  Del mismo modo que la superficie que vemos tapa lo profundo que puede ser ese iceberg, estoy convencida que nuestro modo de vivir colectivo nos hace ver solo esa punta del problema y que para hablar con propiedad de por qué triunfan esos métodos de “enseñar” a dormir, a comer a estarse quieto, a obedecer, etc, hay primero que hablar de algo muchísimo más profundo y complejo.

Esos métodos nacieron no de la necesidad del niño, de ser así lo habrían hecho todas las culturas, porque dormir es una necesidad primaria y si nuestros antepasados no hubieran sabido o podido dormir, sencillamente no estaríamos aquí. Nacieron como respuesta a una necesidad del adulto que cuida a ese bebé. Y nacieron hace relativamente poco en el contexto de la historia de la humanidad.

Y ese es el quid.

CUIDADO  : ¿Quién cuida al que cuida?

No es un problema que una madre (o quien sea) cuide a un bebé. Como digo se ha hecho siempre. El problema es qué le exigimos además de.

Vivimos en una sociedad avanzada que nos garantiza ciertos derechos,una cierta seguridad social que vela ( o debería hacerlo) para que todos los individuos tengan acceso a los cuidados que necesiten, sobre todo en los momentos de más indefensión: enfermedad, ancianidad…

Pero a la vez hemos instaurado un sistema de privación del cuidado óptimo de los que más lo necesitan. No permitimos a los bebés ser cuidados por sus madres el tiempo necesario, el tiempo requerido. Hemos supeditado ese tiempo mínimo a la ley de un sistema productivo y comercial. No valoramos el trabajo de cuidar a nuestros bebés, a nuestros niños,  y ahí entramos todos: NO LO VALORAMOS SUFICIENTEMENTE.

A la madre que quiere cuidar a su bebé ella misma la obligamos a renunciar a derechos fundamentales: un salario digno, reconocimiento social y profesional de su labor,  acompañamiento en lugar de ostracismo…

A la madre que no puede renunciar a su medio de vida y se ve obligada a dejar a su bebé en otras manos que no son la suyas le llegan los mensajes a veces distorsionados. Se siente atacada, cuestionada y/o frustrada.

Sea como fuere, todas nos sentimos solas y sobrecargadas.

Trinidad Martín escribía esto esta semana que os copio con su permiso:

“Los cuidados. Los cuidados como parte esencial de la vida humana, porque somos seres sociales y aquí ni el más pintado es independiente, somos seres interdependientes, los cuidados deben de ser VALORADOS y REMUNERADOS. 

Mientras que pretendamos pagar una miseria o que trabajen gratis los que cuidan, los que acompañan a nuestros peques o a nuestros mayores, o a los que están enfermos, queremos que nos acompañen profesionales para parir en casa pero baratito, que la asesora de lactancia trabaje gratis, que la experta en porteo nos atienda por la cara, que la doula nos acompañe por amor al arte…. los cuidados nunca tendrán el lugar que se merecen.

Las mujeres son las principales encargadas de los cuidados en el mundo, y como los cuidados no están valorados ni remunerados, acabamos deprimidas porque parece que no hacemos nada cuando maternamos, cuando ayudamos a otras familias, cuando cuidamos de enfermos y ancianos, y además no se remunera o se remunera miserablemente, y caemos en la PRECARIEDAD Y LA POBREZA. 

La pobreza en el mundo es eminentemente femenina, porque las mujeres hacen esos trabajos de cuidado que ni cuentan ni se pagan.
Cuando alguna de las que se dedica a los cuidados intenta buscar maneras dignas de ganarse la vida, monta una comunidad, un curso, encima suele encontrarse con que otras la critican, “oh! osada piensa que puede hacer un trabajo relacionado con cuidados y vivir dignamente, A LA HOGUERA CON ELLA!

Y luego, ¿qué calidad de cuidados se puede dar desde la precariedad?¿cuánto se puede aguantar viviendo del aire? Al final las que tienen más formación y experiencia van abandonando el campo de los cuidados aunque les apasione para buscar algún otro trabajo que les permita vivir dignamente. Entonces las matronas no se pueden dedicar en exclusiva al parto en casa, y claro no sabes quién te atenderá tu parto, porque puede estar trabajando ese día, para la lactancia contaremos con asesoras voluntarias que te atienden cuando pueden como pueden, y así difícilmente tendremos profesionales en los ámbitos del cuidado excelentes, experimentadas y disponibles.”

Da para pensar.
Pagamos más a veces a quien nos limpia la casa que a quien nos cuida a los niños.

En nuestro sistema universitario se pide una nota mínima para algunas carreras, curiosamente para  los que van a encargarse de “educar” a nuestros hijos no se es tan exigente.

Esto es lo que quería escribir ayer.

Pero ayer pasó algo.

Un caso más para la mayoría, una desgracia inmensa para quienes la conocían.

Mireia Long escribe en Bebés y Más este post:

“Las madres que no pueden más”

Dedicado a una mujer real, no a una estadística. A una mujer que se iba tragando todo pensando que eso es lo que hay que hacer. Que ser buena madre es aguantar, sacrificarse, desvanecerse…

Y siento la pena de quienes hoy lloran  por esa madre que no pudo más.

Siento su pena un poco mía… por todos los tipos de violencia que contribuyen a las muertes… no solo la física, a veces el desprecio, o la anulación consiguen lo mismo…
Hay tanta violencia enmascarada y tan arraigada e interiorizada que cuesta verlo.

Si una madre que necesita desesperadamente dormir porque madruga para ir a trabajar y no soporta el reclamo constante de su bebé de noche y  ve en el método Estivill la “solución” a su problema, el primer problema no lo tiene el bebé. La violencia la está viviendo primero esa madre, y ella solo hará que intentar esquivarla, en algunos casos, lanzándola sin ser consciente de ello  hacia el que va detrás: el bebé.

Si yo me siento ahogada por tener que ocuparme 24 horas al día, 7 días a la semana de unos niños y no puedo más, esa violencia invisible de no tener un espacio propio la arrojaré sobre esos mismos hijos que estoy intentando cuidar con todo mi amor.

No podemos criar hijos solas, no podemos hacerlo sin ayuda, sin acompañamiento.

Y no podemos criticar a las madres que han encontrado una vía alternativa para trabajar mientras cuidan a sus hijos.

No podemos satanizar a las madres que cobran por su tiempo para darle a otras lo que piden. Eso es violencia.

Valoremos los cuidados,  valoremos en su justa medida el trabajo de todo el que dedica su tiempo y sus energías a cuidar a los demás. Cuidémonos nosotras, por ellos, por nuestros hijos sí, pero antes que nada por nosotras mismas.

Si al final no estamos, si sobrepasamos nuestro límite, nuestros hijos no tendrán una madre perfecta no, en algunos casos sencillamente no tendrán madre.

No tenemos que “aguantar”, no podemos perdernos al servicio de los otros, ni de los hijos, ni de la pareja, ni de un trabajo, una carrera o un ideal… Empoderarse es algo más que un slogan, es un trabajo de reconocimiento de una misma, de aceptación de la responsabilidad individual, para luego contribuir a la colectiva. Hacerlo pasa factura: a nosotras, a nuestros hijos, a la pareja… a la sociedad.

La próxima vez que te enfrentes a una solución mágica para que tu maternidad sea más llevadera… pregúntate si estás tratando  la causa o el efecto.

Las goteras no se arreglan secando el agua que gotea…

Esta carta es para ti PROFESIONAL sanitario

Hace un par de días alguien me hizo un regalo muy especial.
Un regalo en forma de palabras.

Palabras de agradecimiento, de admiración y de reconocimiento hacia mi trabajo, en particular hacia este blog.

Unos días después del evento de la madresfera, donde leo que hay más de 1000 blogs de madres, en una etapa en la que casi no escribo… esas palabras fueron un soplo.
Me cuentan que en unas jornadas de formación en lactancia materna para profesionales de un Hospital importante de la capital, se nombran como webs de referencia para los propios profesionales y para que recomienden a los padres, entre otras, la mía: mi blog.

Y pienso en cómo están cambiando las cosas  (aunque hay mucho trabajo aún, es cierto) y en que yo lo estoy viendo.
Me reafirma en el poder que tenemos cuando sabemos que hablamos desde la verdad, desde el sentido común y desde la evidencia actualizada.
Me alegra además por todos esos profesionales que conozco y admiro, much@s de los cuales son amig@s muy querid@s.
y pensé que hoy debía escribirles una carta.
*A esos pediatras que sin ser mediáticos, ni escribir libros ni dar conferencias, día a día en su consulta trabajan fomentando la lactancia de verdad, no de boquilla o con un poster en su consulta.

*A esos ginecólogos que creen de verdad que el embarazo no es una enfermedad, y que quien decide TODO, ha de ser la madre.  Que respetan el parto y todo lo que implica. Que saben que ellos están solo como comodín, no como As de la baraja.
*A esas matronas que nos escuchan, a las madres, para darnos lo que de verdad necesitamos. Que invitan a estas simples mamás a sus grupos de Educación Maternal para que los futuros padres vean, en vivo, lo que es de verdad importante y útil en su camino.

Y sobre todo,

Dibujo cortesía de PizcOcio

*A  esas enfermeras de pediatría y/o neonatología, de maternidad…, que me consta que muchas veces luchan de nuestro lado en bando enemigo. (más…)

Los bebés amamantados ¿lloran más?

Hoy me disponía a empezar mi trabajo, a responder correos y consultas en mis grupos cerrados de Facebook, a organizar la agenda,  a trabajar en mi próxima videoconferencia para el Club Mimos y Teta… todo eso oyendo esta entrevista a Adolfo Gómez Papí que tengo pendiente…
Pero mi amiga Mª del Mar , ha compartido este artículo y  no he podido dejarlo en la bandeja de pendientes.

¿Por qué los bebés amamantados lloran más?

Los bebés que se alimentan con leche materna son más irritables que los que toman leches de fórmula,
pero tienen un mejor comportamiento en el resto de la infancia

El artículo de Consumer, que por cierto están haciendo una labor fantástica de fomento de una forma de criar hijos más saludable y respetuosa, menciona un estudio hecho con  niños amamantados en exclusiva, niños con lactancia mixta y niños alimentados con fórmula artificial.
Al parecer el estudio es concluyente en que:

“La mayoría de las madres de los niños amamantados, tanto en exclusiva como los que tomaron leche materna y también de fórmula, destacó el “temperamento difícil” de sus hijos. Estos bebés sonrieron menos, lloraron más y les fue más complicado mantenerse en calma.”

Aunque al leer el titular en principio tuve una reacción de cierto disgusto, porque sonaba a  cierta mala publicidad de la lactancia materna, a lo largo del artículo explican y dejan claro  que ese menor índice de bebés que lloran entre los que se alimentaron con biberón puede ser causado por una sobrealimentación:

Los signos de mayor satisfacción y calma de los niños que solo toman leches de fórmula se deben a que a menudo están sobrealimentados, lo cual podría derivar en problemas de sobrepeso infantil. Esta satisfacción tiene que ver con que en realidad comer es reconfortante.

Después además concluyen que los bebés amamantados tienen mejor conducta a lo largo de su infancia que los que recibieron leches de fórmula.

Debería estar contenta porque al final se alaban los beneficios de la lactancia… pero la verdad que me quedo con cierta sensación agridulce. Por varios motivos. (más…)

Querida Elo: Ese miedo es…..

Últimamente hablo mucho del miedo. En los talleres “Empodérate” es imprescindible primero identificar a qué y por qué tememos… para poder trabajar sobre ello.
Hay miedos reales, miedos imaginarios, miedos autoimpuestos, miedos inconscientes, miedos personales, miedos colectivos…

Pero hoy no voy a escribir sobre eso…
Hoy no quiero hablar de miedos a vencer o a superar

HOy he leído esta entrada del  blog de mi querida Eloísa, querida de verdad, no de lo que se dice para quedar bien. O de esas “queridas” que se usan como fórmula al escribir… no… a Eloísa le tengo un cariño enorme… la he abrazado de verdad y es de esas personas que las recuerdo siempre con una sonrisa. Una sonrisa de verdad. Cuesta abarcarla con un abrazo, no por lo alta que es (que lo es) sino por lo grande que es como persona, como mujer, como madre, como compañera, como amiga, como empresaria, como escritora, como periodista, como bloguera… y podría seguir…

Hoy la he leído y me ha removido muchas cosas.
No quiero citar aquí todo su artículo porque es mejor leer el original en su propia casa, así que si no lo habéis hecho aún, dejad de leer mi blog, pinchad aquípara leerlo y luego volved :-).

Elo habla del miedo, del suyo, de que tiene y confiesa. Y yo quería responderle con una simple frase, porque sé que ella no necesita más. De hecho no necesita nada de lo que le aporten todos nuestros comentarios. Quien sufre una experiencia así con un hijo, sabe que no hay palabra en el mundo que consuele. De hecho, la primera reacción es que no te hablen, que no te digan, que no te animen… porque en el fondo sabes que ese dolor hay que vivirlo, y pasarlo. A pelo. (más…)

Simples mamás… super mujeres. (Fotos de los Talleres de Algeciras y Sevilla)

Dicen que el círculo es la figura geométrica más perfecta… yo que no sé demasiado  de geometría, no sé si es cierto.

Lo que sé, es que es la figura ideal a formar cuando se reúne  un grupo de personas  a hablar, a mirarse, a compartir…Se crea algo especial, todos formando parte de algo,  nadie por encima, ni al frente de nadie.

Y creo que en círculo la energía se mueve entre todos, que al ser una figura cerrada, no se dispersa… sino que va pasando y recogiendo y repartiendo… como algo mágico que crece.
Quizás por eso cuenta la leyenda que el Rey Arturo mandó construir una mesa redonda…

 

Esa es la forma que solemos elegir los grupos de mujeres*, al estilo de las reuniones alrededor del fuego de casi todas las culturas. En ese caso todas recibiendo luz y calor del centro, de la hoguera.

(*También participan hombres, aunque estos talleres suelen ser mayoritariamente por mujeres, por lo que usaré el femenino como genérico)

Hoy, aunque alguien convoque la reunión o dé ciertas pautas o en un sentido “dirija” la reunión o el taller,  y parezca que  esa persona es el centro o la hoguera, no es así… es simple receptora y transmisora de las charlas y experiencias de otras muchas personas alrededor de otros fuegos, de otras hogueras, de otros círculos. Y como tal,  en esta ocasión lo expone y comparte para contribuir a  mantener esa información, esas vivencias, esas historias, ese conocimiento.

 

De ese  modo, cada integrante del círculo se llevará toda la experiencia de muchas antes que ella, más la de sus compañeras de ese momento, para su propia vivencia, para sus hijas, para sus hijos que serán compañeros de las hijas de otras, para sus hermanas, para sus compañeras de camino…incluso para sus madres, quienes en algunos casos reconocerán ese círculo del que salieron, o en el que nunca se sentaron por unas razones u otras…

Todas podemos crear círculos a partir de otros, algunos concéntricos, otros tangentes, otros en forma de racimo… da igual… si has sido parte de un círculo, sin duda lo séras de otros… de hecho tú misma crearás círculos nuevos… y aquéllas que se sienten contigo otros detrás de ti.

 

Y así unas  “simples mamás-super mujeres” (así definió el grupo una de las asistentes a los talleres “Empodérate” y “Sácate Partido” de Algeciras) tejen un entramado que cada vez llega más lejos.

Y con esto en mente os enseño en fotos lo que vivimos en estos días.

 

Charla y Talleres con “Mamás que miman “ en Algeciras

 

  • Gracias a las chicas de la Asociación  Mamás que Miman por aceptar la proposición de mi comadre Mely de llevarme con mis talleres. Por el cariño con que nos acogieron a mi y a mis hijos. Por cuidar de cada detalle. Por ese catering que “quitaba el sentío”. Por tener unos “papás que miman” junto  a ellas ( 😉 verdad Alberto?)

 

  • Gracias a Natalia de The Little School  por el espacio inmejorable para pasar un fin de semana disfrutando de los talleres junto a nuestros hijos

 

  • Gracias a Palma por sus fotos ♥

Los superheroes ya empoderados

Papás que participan

Conciliando… el Continuum en aplicación

En círculo ♥

Preparando el material

Disfrutando de una comida inmejorable al aire libre

Bailando al ritmo de “Alma de Cantaora”

Los niños entraban y salían a voluntad

Indira trabajando sus habilidades de comunicación ♥

Los más mayores a su aire

Comadres criando juntas

La comida del segundo día ♥

¿Se nota que me gusta lo que hago?

Sobran las palabras ♥

Mely…te quiero reina

 

Mamá trabaja, yo juego

Mamá trabaja, yo juego

Charla y Talleres en Sevilla

  • Gracias a Saray y a RosaElena mis embajadoras en Sevilla. Por no tener que preocuparme más que por llegar. 

 

“Papá… mamá quiere que sepas algo…”

“Papá… mamá quiere que sepas algo…”

Aunque la mayor parte de mi trabajo lo efectúo con mujeres, son muchos hombres los que acuden a mis talleres.
Cuanto mejor se conocen los dos miembros de la pareja:  sus roles, sus necesidades, sus cambios, sus motivaciones, sus miedos y preocupaciones, lo que  se siente y no se llega a expresar…más fácil es que la pareja transite junta, unida,  por el puerperio femenino, en vez de alejarse el uno del otro.

Los hijos no unen parejas “per sé”. Los cambios que se producen en nosotras son tan grandes que suponen una revolución o una re-evolución que necesita de parte de la pareja,  del conocimiento primero y de la aceptación después.

¿Dónde está mi mujer?

Algunos hombres ven en estos cambios una amenaza a lo que tenían. “Su mujer” ya no es la misma y en vez de pararse a analizar por qué pasa esto y a comprender la gran marabunta emocional que  supone el puerperio, muchos se quejan y añaden más presión a la mujer. Presión que no solo no contribuye a recomponer el puzzle desmoronado con el que nos encontramos muchas en esta etapa, sino que, además,  añade una carga de dolor, incomprensión y soledad que puede ser letal si no se toma conciencia para no seguir en ese camino de  desencuentro continuo.

Cuanto más inmadura sea la pareja, cuanto menos maternado haya sido él mismo, cuanto menos dispuesto esté a  zambullirse también en su propia  sombra, cuanto más se empeñe en reencontrar a la mujer que conoció y no en descubrir a la nueva que está surgiendo de esta experiencia vital…  más difícil le resultará aceptar los cambios.

Dice Carlos González que cuando los solteros se casan hacen una “despedida de soltero” precisamente para eso, para despedirse de un papel y asumir otro. Y que por tanto, las parejas sin hijos, al ser padres, deberían también comprender que se despiden de ese status: “pareja” para asumir uno nuevo: “familia”.

Quizás tengamos que empezar a establecer algún rito que vaya grabando en la conciencia individual y colectiva este hecho. Hacer fiestas de “despedida de la pareja”. Donde las parejas sin hijos estén con otras que ya tienen hijos y puedan escuchar, de verdad, lo que supone este cambio.

(más…)

No basta con saberlo: ¡¡¡ aprende a conseguirlo !!!

Si me sé una receta de un plato riquísmo que me apetece mucho probar, pero nunca llego a cocinarlo,  ¿creéis que llegaré a probarlo? O si me pongo a cocinarlo decidida pero me faltan los ingredientes principales, ¿se parecerá ese plato a lo que yo realmente quiero degustar?
Tranquilas que no voy a dar consejos culinarios (aunque sabed que la cocina se me da bastante bien 😉 ). Es un ejemplo para ilustrar que el conocimiento per sé no es la clave para obtener lo que queremos.
Como padres,en general, sabemos lo que queremos para nuestros hijos, pero en ocasiones  nuestras propias limitaciones y las de los demás nos impiden conseguirlo.

¿De dónde vienen esas limitaciones?

¿Cuáles son propias y cuáles impuestas?

¿Cómo pasarlas por alto?

¿Qué herramientas tengo a mi alcance para conseguir lo que quiero?

¿Puedo llegar a ser la madre (padre) empoderada que quiero ser para criar a mis hijos como quiero?

Estos y otros aspectos los trabajamos en el taller práctico:

“Empodérate” 

 

*imagen de Portraits by Rachel

El próximo taller lo realizaré en Las Palmas, pendiente de confirmar fecha y lugar. Si estás interesad@, escríbeme a mimosyteta@gmail.com y te avisaré cuando vaya concretando los detalles.
El taller de 2 horas requiere una inversión de 25€ por persona .

Si tienes un centro, o un grupo de madres (y/o padres) y te interesa organizar este taller ( u otro)  ponte en contacto conmigo para consultar condiciones. El taller se puede orientar hacia otros grupos con características especiales, no solo a madres y padres.

Mamá canguro, papá canguro… o abuelo canguro

No es cuestión de aptitud, sino de actitud.

Si se quiere, siempre se puede ofrecer el mejor recibimiento  posible a un bebé.

Recién nacido por cesarea, madre toxemica, 37 semanas, mama sedada, se coloco al bebe piel con piel inmediatamente con su abuelo pediatra, piel con piel dos horas ininterrumpidas, posteriormente piel con piel con su madre, inicio lactancia exclsuiva 30 minutos despues de colocado con su madre nacio en IMSS Culican Sinaloa, peso al nacer 2.200 No se coloco en incubadora, adapatacion y transicion neonatal sin compliaciones., actualmente con seis smeses de edad, neurodesarrollo normal, lactancia exclsuisva.

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