Madre… hay más de una-Reportaje de TVE

Vivo en una zona donde hay personas de muchas nacionalidades… trato habitualmente con muchas personas del África subsahariana y del Magreb y veo cómo la gran mayoría abandonan sus prácticas habituales de dar el pecho a demanda y usar portabebés por el biberón y el carrito.

Me imagino que no hay una única razón para ese cambio y que les influye mucho el modo de vida y crianza mayoritario en occidente.

El caso es que una vez más el modelo que exportamos y “vendemos” deja mucho que desear. Conseguimos, como sociedad, que lo bueno que traen otros se quede por el camino y lo sustituyan por prácticas que suponen un paso atrás. Sustituyen un alimento sano, gratis, ecológico, igualitario, sostenible… por uno de mucha peor calidad, que cuesta un dinero que, sobre todo entre la población más desfavorecida, escasea, que hace a esos niños más vulnerables a enfermedades y más dependientes de medicamentos que no siempre podrán pagar.

Les convencemos que se necesita un carrito para criar a sus hijos “como se debe” en lugar de llevarlos cerca del cuerpo asegurándoles el contacto físico que tanto necesitan y tan fácil nos hace a las madres el compaginar su cuidado con el resto de tareas y trabajos.

En medio de ese marco, este documental nos muestra cómo muchas de estas madres venidas de todos los rincones del mundo, siguen escuchando su instinto, y amamantan, colechan y portean a sus bebés… a pesar de las opiniones opuestas.

Muy interesante la opinión de la doctora entrevistada que reconoce que el colecho, por ejemplo, es una práctica en aumento en nuestro país y que favorece la lactancia.

Comentarios

  1. cuánto me gustaría que se pudiera conciliar lo bueno de cada mundo.. y que no se siguiera un sólo modelo único como “bueno”.. yo estoy encantada de haberme convertido en una africanita portabebés (de todos modos, no nací muy lejos de este continente.. jeje..) ¡¡y lo a gusto que voy yo con mi niñita a cuestas!! no levantan otr@s pesas en el gimnasio o se recorren el mundo con mochila.. pues a mí tampoco me pesa, ea!

  2. Me ha encantado el comentario anterior y me ha recordado algo que me pasó hace unas semanas. Charlando con un familiar, le comentaba que suelo dormir con mi niña en la cama y me miraba despaborido como si fuera algo antinatura. Al ratito empezó a hablarme de su perro, y lo gracioso que le resultaba cuando se metía en su cama por las noches. No es que tenga nada en contra de las mascotas, no me malentendáis; pero manda huevos que el perro sí y los niños ,que lloren desconsolados en sus cunas en la habitación de al lado. Menudos somos. El fastidio que me da es no tener cara para contestar a esa gente, aunque sea con algo de humor y que empiecen a mirar con otros ojos.