Asesoras de porteo que no asesoran.

Asesoras de porteo que no asesoran.

Estoy hasta el moño de ese polizón que cargamos a todos lados sin querer.
Estoy harta de que condicione mi vida y la de todas las mujeres que conozco.
Estoy hastiada de que sea tan protagonista de nuestras vidas que al final no sólo se sienta a la mesa, sino que la preside.

.

Nuestra amiga la culpa.

Si quieres verla florecer sólo has de hablar o escribir sobre cualquier cosa que hagamos las madres que allí está ella pavoneándose tanto que no deja ver ni al sentido común, ni a la razón.

Sea que hablemos de lactancia, de partos ( o cesáreas),  colecho, porteo, crianza, etc… la culpa siempre nos empuja a reaccionar desde su posición.

Y como las divas de pro, no pierde fiesta  a la que acudir, así que ahora también se pasea alegremente por el mundo del porteo.

Y mientras algunas trabajamos para ampliar nuestro conocimiento sobre el tema, para aprender y comprender más y mejor qué es la ergonomía, y el confort, y la seguridad,  mientras intentamos que junto a nuestro conocimiento y experiencia crezca nuestra madurez como personas, como madres y como asesoras… pues resulta que la culpa ha conseguido convencer a cada vez más personas que lo más importante de todo es ella.

Y  vemos a asesoras más preocupadas en no ofender que en informar,
más preocupadas en quedar bien “con todos” que en hablar claro,
más preocupadas en no asustar que en aprender a informar sin infundir miedo.

Imagen de EcoRoos para mostrar la postura confortable y la no confortable al portear

Imagen de EcoRoos para mostrar la postura confortable y la no confortable al portear

Nuestros amigos de EcoRoos nos han permitido compartiros esta imagen que usan para enseñar la diferencia para el bebé de ir en una posición adecuada y confortable, de la posición no confortable que adopta el bebé en una mochila tipo “colgona” o en un fular mal colocado.

Al parecer en algunos sectores del porteo profesional  en el reino Unido consideran esta imagen ofensiva para los padres que usan sistemas no óptimos y prefieren no mencionar las posibles consecuencias de portear mal.

A estas “asesoras de porteo” les preocupa más que los padres se molesten al oír que algunos sistemas de porteo no son óptimos, que el hecho de que haya muchos padres porteando peor de lo que podrían si alguien les informara con tacto y franqueza.

Por supuesto cuando formo asesoras, una de las partes de mi trabajo es mostrar cómo establecer un terreno común con aquellos padres que portean con sistemas poco correctos, o que portean con sistemas correctos mal utilizados, para “ganarlos para la causa”.

Es un arte el de asesorar en estos casos, sin juzgar, sin hacerlo siendo alarmistas y no metiendo miedo, sin parecer locas fanáticas e intransigentes, pero asesorar explicando la realidad de la situación.

  • Es cierto que no es fácil
  • Es cierto que casi todas metemos la pata al principio
  • Es cierto que no siempre lo hacemos bien siempre
  • Es cierto que a veces el celo nos desequilibra
  • Pero también es cierto que lo negro no es blanco, ni lo gris es blanco. Ni siquiera el Beige es blanco.
  • Y es cierto que en las situaciones “difíciles” es cuando  se distingue a las buenas profesionales de las “normales”.

Asesorarte

.
Como Divulgadora, Asesora de Porteo, Formadora de Asesoras de Porteo y Consultora de Porteo para empresas
Mi trabajo ES:

  • Trabajar para que todas las familias quieran tener más contacto con sus bebés
  • Trabajar para que todas las familias conozcan cómo el porteo es una de las mejores formas de proveer al bebé el contacto continuo que necesita
  • Trabajar para que todas las familias quieran portear
  • Trabajar para que todas las familias disfruten del porteo
  • Trabajar para que todas las familias porteen de forma ergonómica, confortable y segura para ambas partes.
  • Trabajar para que  todas las familias, además, sientan que sus necesidades particulares son reconocidas y tomadas en cuenta a la hora de escoger sus sistema de porteo.

Mi trabajo NO ES:

  • Juzgar los motivos de las familias de por qué portean o no
  • Juzgar los motivos de las familias sobre cómo portean

Mi trabajo SÍ es:

  • Criticar a los profesionales de la fabricación y venta de portabebés que no cumplen con altos estándares de calidad
  • Criticar a quienes se dedican a la enseñanza de la técnica del porteo y demuestran no ser buenos profesionales
  • Exigir a las empresas del sector que actualicen sus productos y servicios de acuerdo con TODA la evidencia disponible
  • Exigir a los profesionales del sector que cuando asesoren su prioridad no sea el interés económico por delante de la ergonomía, la seguridad y el confort de bebés y adultos que portean
  • Denunciar prácticas que atentan contra la seguridad, ergonomía y confort de bebés, niños y padres que portean
  • Denunciar sistemas de porteo que no cumplen los requisitos para permitir un porteo ergonómico, confortable y seguro.

Mi trabajo NO es:

  • Teorizar sobre cómo recibirán los padres la información veraz, basada en evidencia, experiencia y sentido común, cuando ésta choca con sus ideas preconcebidas o prácticas habituales no ergonómicas, inseguras o incorfortables.
  • Tutorizar a los padres y evitarles la responsabilidad sobre sus decisiones y acciones sobre sus hijos.
  • Aceptar pulpo diciendo que “da igual” cómo se portee mientras se portee
  • Validar con mi trabajo, el trabajo descuidado de quienes tienen otros intereses que no son los míos en cuanto al porteo.

 

Haciendo amigos

Dicho esto, me da igual no ser la más “polite” de este mundo.
Quienes me conocen, y mis alumnas sobre todo, saben que se puede ser correcta con alguien sin decirle “muy bien” a algo que no está bien.

 Si una asesora no es capaz de hacer esto y su única  opción es aplaudir cualquier sistema de porteo por muy antiergonómico que sea, entonces me da igual que sepa hacer 50 nudos con un fular, o que sea la top model de los fulares más fashion del mercado, para mí no es una profesional cualificada.

Para mí las verdaderas profesionales son las que aprenden el arte de ser clara, franca y directa, sin herir, y añadir culpa, ayudando a cada familia a encontrar el punto más cercano a lo óptimo que puedan en su caso particular.

 

-Me da igual que se ofendan las que tuvieron cesáreas cuando decimos que las cesáreas no necesarias son peligrosas, porque la realidad es la que es.

-Me da igual que se ofendan las que dicen que no quieren amamantar cuando leen los riesgos de la lactancia artificial .

Me da igual en el sentido de que es algo que escapa a mi trabajo, a mi ámbito y a mi competencia. La culpa, siempre crece de dentro hacia afuera, no lo olvidemos. Y para erradicarla, hay que hacerlo en ese mismo sentido.

Si una familia permite que su sentido de culpa le nuble el entendimiento, es algo que tendrán que trabajarse ellos. Pero no solo en el porteo, sino en cualquier ámbito de la crianza de sus hijos.

.

Mientras tanto, las colgonas siguen siendo colgonas y no son ergonómicas por mucho que lo digan los pediatras, fisios y matronas que, previo pago de su importe, digan lo contrario en las webs de las marcas que las venden.

asesoras de porteo

El placer de ser tía

El placer de ser tía

¿Eres médico, abogado, informático, asesor de alguna materia?
¿Te has visto alguna vez acosado a preguntas profesionales en las reuniones familiares ?

Yo, como vivo  muy lejos de casi toda mi familia, no me he visto en esa situación. Pero sí me ha pasado con conocidos o desconocidos que se enteran de a qué te dedicas y a pesar de estar disfrutando de tu tiempo libre te conviertes en una especie de Google+Wikipedia viviente.
EN general no me molesta, aunque lanzo un mensaje así general para recordarnos a todos que este tipo de profesionales viven de cobrar su trabajo, es decir, que si tenemos alguna consulta, no aprovechemos a nuestros familiares y/o amigos para que trabajen gratis para nosotros 😉

EL caso es que en un tema como el de la maternidad y paternidad, donde todo el mundo parece saber más que los padres, y en el que algunas elecciones levantan tantas ampollas, mi opción personal es no hablar si no me preguntan. Si respeto profundamente a todos los padres y su capacidad y autonomía, mucho más si son de mi familia, aunque a veces suela pasar al revés, ya sabéis, aquéllo de : “la confianza da asco”.

El caso es que el año pasado me entero que voy a tener un sobrino y vivo su  gestación y su nacimiento en la distancia. Y dejo mi papel de Asesora Continuum, y me dedico a ser la tía emocionada por la llegada de un bebé a la familia.
Y toca demostrar lo que les explico a mis alumnas sobre cómo “asesorar a la familia”, y toca hacer saber que estamos ahí si nos necesitan, pero sin inmiscuirnos. Toca  ejercer un equilibrio delicado entre lo que te gustaría decir y lo que debes decir. Y lo más importante: toca confiar en la capacidad de los padres, por muy primerizos que sean, en que van a encontrar la forma de criar a su hijo que ellos decidan.

Y de ese modo, te aguantas las ganas de preguntar si toma teta  o no, si le cogen en brazos cuando llora o no, si duerme en el cuarto o no…  Y confías en que ese pequeño ser va a ser el maestro que necesitan para mostrarles a sus padres lo que necesita.

Y no siempre pasa, pero en este caso, un día resulta que esos padres tan primerizos como yo lo fui, con los mismos miedos y las mismas ganas de hacerlo bien, un día te empiezan a hacer preguntas. Quizás porque confían en ti y en tu trabajo, pero sobre todo porque les has respetado y al final, esa es la mejor carta de recomendación.

Y en ese clima de respeto mutuo y de cariño te van preguntando sobre la teta, sobre los gases, sobre los brazos, sobre comida, sobre el tacatá  y sobre tantas cosas.

teta

Mi sobrino criado con Mimos y Teta

Y aquí toca de nuevo recordar que mi trabajo como asesora es el de hacer sentir a los padres que ellos pueden obtener las respuestas a la mayoría de las dudas simplemente observando a su hijo y con sentido común.

Recordarles que sigan cuestionando la mayoría de lo que se da por sentado en torno a los consejos de crianza.

Hacerles ver que ellos son quienes mejor conocen a su hijo y quienes irán encontrando la forma de actuar desde el respeto a sus necesidades.

Que no se trata de lo que “crea Fulanito o Menganita”, por mucho que sepan o crean saber del tema. Porque la realidad es que casi no hay verdades absolutas salvo unas pocas.
Ybebé en brazos sobre todo, toca recordarme que en esa familia no soy la Directora de Asesoras Continuum, ni soy una bloguera más o menos reconocida ni una experta en nada:  Soy una tía orgullosa.

Orgullosa de mi hermano, de su mujer y de esa preciosidad de sobrino que me permitió hacer algo que ya casi nunca hago: volver a sentir el placer de abrazar a un bebé, de portearlo sobre mi cuerpo y de dormirlo en mis brazos.

He vuelto de un viaje llena de alegría por muchos motivos

Nuestra historia familiar no fue demasiado idílica así que en el rol de padre nunca o casi nunca tuvimos un referente.
He escrito mucho sobre lo que supone ser madre, pero me consta que ser padre en estas circunstancias no es muy fácil tampoco. Los mismos miedos, las mismas inseguridades y preocupaciones, la falta de experiencia y modelos válidos…
Pero al final miraba a mi familia a través del objetivo de mi cámara y veía lo que debería verse siempre, sobre todo cuando  hay un bebé o un niño en la imagen: amor.

padres

  • Me ha emocionado ver a mi hermano convertido en padre.

familia

 

  • Me ha emocionado ver a mi hermano pequeño, al “nano” de la familia hecho un hombre y  disfrutando de sus sobrinos

tío y sobrino

 

  • Me he emocionado viendo amor a mi alrededor

 

amor

  •  Me ha encantado practicar el arte de la fotografía teniéndoles a todos ellos de modelos

bebé

 

  •  He disfrutado de la desconexión con lo virtual y de la conexión con mi gente.

familia

  •  Y he disfrutado muuuuucho de  esto que entenderán sólo los alicantinos

coca de mollitas

 

PD: Gracias a mi familia que me ha permitido compartir con vosotros estos momentos en forma de imágenes. Gracias Silvia y Rubén, Alberto y Corina <3