¿ Qué es lo mejor?

¿ Qué es lo mejor?

“No aspires a hacerlo un poco mejor, aspira a hacer lo óptimo”

Esa frase es una de las que siempre tengo en mente la hacer mi trabajo,  una de las que más utilizo, adaptándola, cuando hablo con las familias o cuando imparto formación.
Las madres ( y padres) queremos lo mejor para nuestros hijos. Nos pasamos la maternidad creyendo que nuestra misión en la vida es buscar lo mejor y dárselo. Así, cuando encontramos a alguien experto en una de las materias relacionadas con el cuidado de nuestros peques, siempre le preguntamos lo mismo:

  • ¿Qué es mejor para él?
  • ¿Cuál es el mejor portabebés?
  • ¿El mejor nudo?
  • ¿El mejor pañal?
  • ¿La mejor forma de amamantar?
  • ¿El mejor biberón?
  • ¿La mejor guardería?
  • ¿La mejor pediatra?

Hasta el infinito…

¿Qué pasa cuando crecen?

Crecerán nuestros bebés y crecerá nuestra experiencia, pero no siempre nuestra confianza y seguiremos preguntando :

-¿Cuál es el mejor cole, el mejor dentista, la mejor actividad extraescolar, el mejor hotel para irnos de vacaciones, etc.?

No es malo pregunta, lo mal es que seguimos preguntando mal.

Cuestión de Responsabilidad

Seguimos sin entender que pedirle a otro que nos dé la respuesta a cuál es la mejor mochila o el mejor biberón o la mejor forma de dormir a nuestro hijo, lo que en realidad evidencia es nuestra falta de responsabilidad.
No quiero decir que los padres que preguntamos somos irresponsables, sino que  al preguntar así, estamos dejando de ejercer nuestro trabajo principal que es tomar decisiones y asumir responsabilidades.

  • No es lo mismo preguntar las diferencias entre sistemas de porteo y decidir, que preguntar qué  mochila es mejor
  • No es lo mismo preguntar las consecuencias de utilizar un sistema de crianza y otro y decidir, que preguntar qué es mejor hacer.
  • No es lo mismo indagar cómo se trata a los bebés en las guarderías de la zona para ver cuáles casan con nuestra propia filosofía y decidir, que preguntar a otro cuál es la mejor.

Porque cuando alguien cataloga algo de “mejor” invariablemente está usando su propia escala de valores, su propia medida. Y juzga en base a ellas y a sus propias circunstancias, a sus propias vivencias y creencias.
No conozco dos familias que piensen igual en todo ni que tengan las mismas necesidades, del mismo modo que no conozco dos bebés iguales, aunque tengan el mismo peso, talla  y edad.
Delegar la toma de decisiones, que va intrínsecamente ligado a  ser el adulto responsable de un menor, en otra persona, por mucho que esa persona sepa de la materia, es irresponsable.
No quiero decir que la formación y la experiencia no sirva de nada, ni quiero decir que los profesionales no hagamos nuestro trabajo. Quiero decir que una cosa es ofrecer información objetiva y  otra cosa es decidir por el caso particular.

Yo puedo saber mucho de porteo, pero si una madre me pregunta qué portabebés es el mejor y yo le doy una respuesta tipo “este portabebés”, no sólo estoy demostrando muy poca profesionalidad, sino que estoy cosificando  a ese bebé y su familia al no tener en cuenta ninguna de sus características particulares.
No hay un portabebés mejor porque hay tantas realidades como personas y  hay tantas dinámicas familiares, culturales, sociales, físicas y emocionales que sería imposible que todas coincidieran en una sola respuesta.

¿Es malo preguntar a profesionales?

Entonces, ¿de qué sirve nuestra formación y experiencia?,¿significa esto que no podemos responder a las familias que nos consultan?
NO. Significa que precisamente nuestra formación y experiencia sirven para explicarle a las familias que la meta no es encontrar “el mejor” nada, sino aspirar a lo óptimo en cada caso.
Suelo decirle a las familias que mi trabajo tanto en el porteo, como en la lactancia, y la crianza, es explicarles “lo óptimo”, lo que el bebé o niño necesita y espera y que es su trabajo aspirar a ello, teniendo en cuenta que cada familia llegará al punto que pueda y quiera.
Si yo te digo que “esto es lo mejor”, te quedas aquí, en este punto. Si te digo qué es lo óptimo a lo que aspirar, llegarás mucho más lejos. Porque la maternidad no es algo estático, no son metas concretas que alcanzar, es un camino, un constante movimiento, aprendizaje y cambio.

[Tweet ” La maternidad no son metas concretas que alcanzar. Es un camino, un constante movimiento, aprendizaje y cambio.”]

El término “mejor”

Hace muchos años desterré de mi vocabulario el concepto “mejor” y nunca me oiréis decir “la lactancia es lo mejor”, o “este portabebés es el mejor”.

Si una madre me llega dando lactancia mixta no presupongo que lo mejor es que intente la lactancia exclusiva, porque si algo sé es que muchas veces lo óptimo en esa díada madre-bebé es el equilibrio que la lactancia mixta permite a esa madre, la red de seguridad que la madre necesita para poder amamantar de forma segura.

Por supuesto en otros casos sí  será lo óptimo recuperar la lactancia exclusiva, pero no siempre sabemos qué caso es cada cual de primeras. No lo sé yo y muchas veces no lo sabe tampoco la propia madre.

La necesidad de juzgar, de etiquetar, de medir y evaluar es muy difícil de eliminar de nuestra vida. Sobre todo del rol de madre sometido constantemente a juicio, el propio y el de casi todos los demás. Ese estar constantemente en la palestra, teniendo que demostrar lo buenas madres que somos tiene como único resultado madres cada vez más inseguras, más frustradas, más infelices. Hasta el punto de irnos al extremo  de hacer apología de ser mala madre, por muy envuelto en humor que lo hagamos,  como si de ese modo reivindicáramos nuestro derecho a no tener que cumplir los objetivos de todo el que se cree con derecho a imponérnoslos. Si entramos en el juego de poner etiquetas: “mejor, buena, mala…” estamos jugando al mismo indecente juego.
Un juego en el que todas perdemos. Tanto, que lo siguiente es llegar a sentirnos arrepentidas, ya no de ser madres, sino de tener hijos, que parece lo mismo pero no lo es.

Quizás si dejamos de poner la medida fuera, si dejamos de preguntar a otros, si dejamos de buscar “la mejor forma” de ser y estar en este y otros roles.  Si empezamos a preguntar con inteligencia y a pensar por nosotras mismas con la información obtenida. Si dejamos de leer libros y miramos más a nuestros hijos y les escuchamos un poco más, con más atención, nos daremos cuenta que muchas de las respuestas no las tienen otros, sino nosotros mismos, nosotras y nuestros hijos.
Mis alumnas siempre me oyen decir que cuando una asesora recibe una pregunta se sabe el tipo de profesional que es por la respuesta:

Una profesional mediocre responde siempre a las preguntas que le hacen.
Una profesional responsable y bien formada no responde, hace más preguntas.

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El duelo de las que acompañamos madres

El duelo de las que acompañamos madres

Recuerdo el dia que me enteré que mi bebé no estaba vivo. Nada más salir de la consulta de la tocóloga, llorando y aún intentando asimilar lo que estaba pasando, vi a un par de madres sentadas en la sala de espera, acariciándose sus ya enormes barrigas y decidí ponerme mis gafas de sol para que no vieran  en mi rostro la cara de la muerte. Esas muertes que siempre les pasa a otras.

He comentado muchas veces con compañeras y alumnas  esta reacción mía en un momento en el que debía estar aún en estado de shock.  Parece una reacción extraña sacar algo de lucidez y preocuparse de otras personas, de extrañas, cuando en realidad tu cabeza sólo gira alrededor de esas tres odiosas palabras que te aplastan cada vez un poco más hacia abajo, hasta que sólo quieres desaparecer entre el polvo del suelo.

No es una reacción tan extraña cuando tu trabajo es como el mío.

Ser asesora de maternidad, Asesora Continuum, no es lo que hago, ES LO QUE SOY. Va más allá de la empatía natural de una persona hacia otra en su misma situación.
Ser madre, a muchas personas ( no a todas), les hace empatizar con  otras madres con las que comparten intereses y experiencias.

Dedicarte al acompañamiento  y/o asesoramiento maternal es ampliar tu radar emocional, es ser consciente de muchas necesidades, de las que te son familiares y de otras desconocidas, es comprender que cada situación personal es un complejo entramado único al que hay que acercarse con mucha capacidad de escucha, con una enorme dosis de respeto y con una gran capacidad de autocontrol para amarrar el ego y las ganas de juzgar.

Cuando esa es tu forma de vivir tu trabajo y de repente vives en primera persona eso que antes sólo habías leído y escuchado (que no oído), entonces tu duelo es un duelo peculiar.

Hacer un duelo acompañando la vida

dueloSeguramente sabréis o hayáis leído que una madre que ha perdido a su bebé quiera evitar, durante algún tiempo al menos, todo el contacto que pueda con embarazadas, bebés y niños. Este es un comportamiento totalmente normal, nada patológico y no tiene que ver con ninguna emoción indeseable. Esa madre no se ha convertido en una mala persona, ni se ha vuelto huraña ni  envidiosa: sencillamente aún llora por su no-maternidad y en determinados momentos resulta insoportable ver de cerca las sí-maternidades del resto del mundo.
En este contexto, les decimos a las madres que no se angustien, que a medida que vayan incorporando a su nueva vida aspectos de su vida anterior, se irán asentando las emociones. Volver a salir de casa al cabo de unos días, ocuparse de las tareas cotidianas al cabo de un tiempo, volver al trabajo llegado el momento,  son pasos que indican movimiento, movimiento que poco a poco nos traerá el equilibrio a medida que aumente la confianza y, como consecuencia, la velocidad necesaria.
Pero cuando tu rutina y tu trabajo incluye la convivencia diaria con madres, muchas sienten que en vez de un paso adelante se les obliga a dar un salto al vacío.
No sé si las que no estéis en esta situación podéis imaginar el torbellino de emociones de enfrentarte a trabajar  con madres, con padres, con familias llenas de vida, con bebés que besar, acariciar y nutrir, cuando tú, en ese aspecto, te sientes llena de muerte,   con un cuerpo que aún te demanda ese otro cuerpo al que besar, acariciar y nutrir y sólo puedes darle vacío y lágrimas.

Antes os decía que al comentar mi reacción al perder a Altair y mi vuelta al “trabajo” relativamente precoz, algunas personas me preguntaban que cómo pude hacerlo sin derrumbarme. Ante todo quiero dejar claro que no hay reacciones correctas y reacciones incorrectas, sólo hay emociones, todas válidas -incluidas las que calificamos de negativas- y distintas posibilidades  para afrontarlas.

En mi caso no me suponía sufrimiento añadido estar rodeada de madres embarazadas, madres puérperas, bebés y niños.  No todas lo viven igual. Para algunas supone demasiado  que todo gire en torno a palabras, cosas y actividades que  recuerdan la realidad no deseada. Todo está bien, no hay un ritmo único ni un proceso único. No hay una forma válida ni una medida estándar. Lo importante es darse el tiempo que se necesita, escucharse y no añadirse más carga de culpa. juicio o remordimiento. Debemos recordar que ahora nosotras somos “ellas” y  permitirnos ser dolientes un poco más de tiempo si es necesario.
No voy a negaros que en alguna ocasión lloré escuchando algún relato de parto o mirando a los ojos a alguna madre en la que veía compasión hacia mí y mi situación, pero la mayoría de las veces, el rodearme de vida me hacía sentir aún más gratitud por  el enorme privilegio que tenemos y a menudo damos por sentado.

El mejor bálsamo junto con el tiempo

El amor ha sido siempre lo que me ha mantenido a flote cuando mi barco zozobraba. Tener un ancla no te evita los zarandeos que te dan las olas, pero te mantiene alrededor de tu centro, evita que te pierdas.  No creo que haya mayor ancla a la vida que sentir amor: amor por los hijos, los nacidos y los que no lo lograron, amor por las personas que te rodean, amor por mi trabajo y amor por mí misma y mi propia capacidad de sentir amor.

Sin duda es un desafío dar ese paso de volver a escuchar historias de madres cuando aún tienes ganas de llorar a cada instante. Pero si eres capaz de darlo, si consigues ampliar ese radar y ver más allá de tu dolor, verás que muchas veces, créeme que muchas más de lo que piensas, recibes más de lo que das. Ese es otro de los milagros de nuestro trabajo: cuando ofreces confianza y sostén, recibes confianza y sostén de vuelta.

Al final del día, al final del camino, no es que no te duela tu dolor,  pero pesa algo menos y ahora en el lugar de esa carga pesada, ahora hay más empatía y más sabiduría para seguir caminando y seguir acompañando

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PD: Dedicado a todas las mujeres que se sienten identificadas al leer mis palabras. En especial a L.O.

(Imágenes  CC0 Public Domain)

Esos duelos se podían evitar

Esos duelos se podían evitar

Hace poco leí que el sufrimiento vivido no te hace mejor persona, que se queda dentro de ti y te acompaña para siempre.
Yo, que intento ser optimista, tengo mi propia versión de este asunto. Imagino que es la versión que me cuento a mí misma para hacer más llevaderos mis propios procesos dolorosos.
No digo que el sufrimiento “per sé” sea bueno, o que te convierta en mejor persona. Pero puede ser una oportunidad, como otras en las que vivimos crisis vitales, de crecimiento, de madurez, de autoconocimiento y de desarrollo de cualidades nuevas o de potenciar las que ya poseíamos.

Pero es eso: una oportunidad. Hay quien la aprovecha y quien no. Hay quien intenta aprender algo, alguna lección de vida para seguir sin amargura el camino de la vida, y hay quien se instala en la amargura (queriendo o no) y ve cómo su vida se transforma, sí, pero en algo más gris y más oscuro.

Con esto quiero decir que los duelos no son algo “apetecible”, pero que una vez vividos, lo que nos queda es intentar que hayan servido de algo. Para mí, un agravante cruel del dolor, es que haya sido en vano. Quizás por eso ahora hago lo que hago.

Viví un duelo muy duro y difícil, sin saber que lo era, por un parto robado.
Sufrí en mis propias carnes el dolor, la angustia, la culpa, la rabia, la tristeza de sentirme engañada, manipulada, violada, ultrajada y rajada.
Lloré días y meses y años un dolor que era invisible e ininteligible para la mayoría de quienes me rodeaban.
Lloré sola, y lo peor, me sentí sola en mi dolor  aun estando acompañada.

Con el tiempo supe que fui víctima de violencia obstétrica. Sí, esa que algunos dicen que no existe. Esa que otros quieren igualar al resto de violencias. Como si fuera igual que te roben una experiencia vital única e irrepetible para ti y para tu hijo o que te roben el bolso de un tirón.

Sufrí violencia de manos de personas en  las que inocentemente confié.

  • Confié en ellas por su rol, por su profesión, por su “amabilidad”, porque trabajaban ” por mi bien”.
  • Confié en ellas porque era una mujer inteligente que sabía que los profesionales sanitarios saben mucho y están todos actualizados con la evidencia científica.
  • Confié en ellas porque no tenía nadie más en quien confiar.
  • Confié en ellas porque nadie me dijo que en quien debía confiar para parir era en mi misma, en mi cuerpo y en mi hijo.
  • Porque nadie me explicó que la que paría era yo.
  • Porque nadie me dijo que muchas veces, los profesionales anteponen sus propias creencias y miedos a la verdad.
  • Nadie me dio opciones.
  • Nadie me explicó lo que de verdad necesitaba saber.
  • Nadie me contó nada de lo que de verdad necesitaba para parir.
  • Nadie.

Miento. Alguien sí inclinó un poco la balanza. Una mujer que conocí, madre de 5 hijos me dijo que a los 2 últimos los tuvo ella sola en casa, con su marido.

Me contaba por qué tomo esa decisión, y cómo fue la experiencia. Yo la escuchaba con una mezcla de fascinación y curiosidad. Lejos de asustarme, fue la única persona que me dijo claramente que las mujeres parimos solas. Que el resto están para los “por si acaso”. Pero que parir es cosa nuestra.
Ese relato me animó a buscar información sobre el parto natural. Encontré poco o nada. Era inexperta en el uso de internet y no había todo el caudal de información que hay hoy en día. Yo no buscaba parir sola, pero quería un parto sin epidural. Esa era toda la información que yo tenía de lo que era un parto natural: sin epidural.

  • Nadie me explicó de libertad de movimientos, de poca luz, de no activar mi neocortex, de la oxitocina y cómo se libera o se inhibe.
  • Nadie me informó de los riesgos de una inducción.
  • Nadie me ofreció alternativas.
  • Nadie me preguntó si tenía miedo.
  • Nadie me preguntó si quería una segunda opinión.
  • Nadie me dijo nada.

Y yo, tan inteligente, tan confiada, les creí. Y me olvidé de ese relato de esa mujer de apariencia frágil y tímida que parió con la fuerza de todas las mujeres antes que ella.

Lloré. Lloré mucho. Lloré hasta ahogarme decenas de veces. Lloré abrazada a mi hijo. Por mi dolor y por el suyo. Pero aprendí a vivir con ello. Y saqué ganas y fuerzas para contribuir a visibilizar es violencia que sufrí, y a intentar evitarla en la medida de lo posible.
Viví mi duelo. Pero fue un duelo evitable.

Años después sufrí un aborto espontáneo de mi segundo bebé. Este dolor nadie pudo evitármelo. Pero una vez más hubo sufrimiento añadido a mi dolor. Sufrimiento evitable.

  • No recibí toda la información.
  • Nadie me dijo que podía no ir al hospital.
  • Nadie me avisó que en el hospital me iban a tratar como una loca por pedir el cuerpo de mi criatura.
  • Nadie me informó que los profesionales en los que debía “confiar” me iban a decir cosas como : “lo que le hemos extraído no es un cuerpo de un bebé. Es como un tumor y tenemos que analizarlo”.
  • Nadie me ofreció una segunda ecografía para mi tranquilidad futura y no martizarme durante mucho tiempo con la idea de que hubiera habido un error o un fallo de aquél maldito ecógrafo que no oía latido.
  • Nadie formó a todos esos profesionales del nacimiento para no tratarme como un caso más, para entender que para ellos era un legrado más y para mí el parto de mi bebé muerto.
  • Nadie hizo nada para evitar que desde el administrativo de admisión a la última celadora del hospital se ahorraran sus comentarios estúpidos hacia mi posibilidad de tener más, o al hecho de tener un hijo ya. ç

 

Recuerdo cada palabra, cada mirada y cada gesto de todos los profesionales con bata que metieron la pata conmigo hasta el fondo. El dolor que me causaron sí fue evitable.

De mis duelos, como dije antes, decidí sacar algo constructivo. Resolví transformar mi dolor en fuerza y determinación. Es algo egoísta, lo sé. Pero es mejor que tener un ego que pase por encima del respeto a la autonomía y las decisiones de las madres.

Pasé años oyendo ( leyendo) , casi a diario, testimonios de mujeres relatando sus duelos. Duelos evitables, como el mío.  Mujeres que como yo, confiaron en otros, porque no sabían, o no recordaban, o las convencieron, de que no confiaran en ellas mismas.

 

Imagen utiliza por el Sindicato de Enfermería. Imagen que refleja el incumplimiento de las recomendaciones de la Estrategia de Atención al Parto Normal en el Sistema Nacional de Salud http://www.msssi.gob.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/atencionParto.htm

Formación Acompañamiento Asesoras Continuum

 

Ahora trabajo no sólo haciendo divulgación y asesoramiento sobre estos temas. También imparto formación a mujeres. Les explico todo esto que os cuento y mucho más. Manejamos evidencia científica. Sí, esa que no nos dieron quienes debían hacerlo. Intentamos restaurar la cadena de poder y confianza entre mujeres que un día perdimos. EL día que dejamos de confiar en nuestro poder. El día que nos creímos que teníamos que elegir entre nuestra seguridad y nuestro poder.

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Yo trabajo para que ninguna mujer tenga que renunciar a nada. Queremos la seguridad que nos da la medicina, y la ciencia y la evidencia. Y queremos a profesionales actualizados, no a personas que excusándose en su rol pretenden imponer sus propias creencias y miedos. Pero sobre todo queremos seguir confiando en nosotras mismas, en nuestro poder y nuestra capacidad.

 

Cuando mi hija me pregunte sobre el sexo, quiero explicárselo con brillo en los ojos. No con miedo o vergüenza. Quiero hablarle de intimidad y conexión y deseo y placer y entrega y éxtasis. No le pondré un vídeo de una violación.

Cuando mi hija me pregunte sobre partos, quiero hacer lo mismo.

  • No permitiré que su información sobre el tema sean los videos  y las explicaciones que aún hoy se dan  en las clases de preparación maternal de demasiados centros de nuestro país.
  • No voy a hablarle de fórceps, ventosas, episotomías, anestesia, frío, luces y mujeres tumbadas en posición de indefensión total.
  • No voy a hablarle de que “otros sacan a tu bebé”
  • No voy a decirle que luego “te lo dan” o “te lo enseñan”como si fuera de ellos y no suyo.
  • Voy a contarle cómo nació ella. Cómo su madre la parió sola.

Y sí, sí tuve matronas en casa a las que contraté para que me asistieran si hiciera falta, porque contemplaba los “por si acaso”. Pero como no hubo tales “por si acaso”, a mi hija la parí yo. En quien confiaba era en mi y en ella.
Trabajo para que todas las mujeres, y todas las hijas del mundo sepan que “si yo pude, ellas pueden”. Y para que “la foto de los nacimientos” sea como esta :

Parto de Mencía

 

No, como otras pretenden, robándole el protagonismo a quien lo merece.
Los brazos que han de sostener al bebé, son los de su madre, no lo olvidemos.

 

Sueño con que un día  en que las matronas de este país, y los Sindicatos de enfermería, en vez de hacer campaña contra otros colectivos, trabajen para que El Parto es Nuestro no tenga que publicar textos como este:

“EL parto normal suspende su primer examen”


Y mientras sueño, trabajo por lograrlo, No pierdo el tiempo dando golpes al aire en la dirección equivocada.

El placer de ser tía

El placer de ser tía

¿Eres médico, abogado, informático, asesor de alguna materia?
¿Te has visto alguna vez acosado a preguntas profesionales en las reuniones familiares ?

Yo, como vivo  muy lejos de casi toda mi familia, no me he visto en esa situación. Pero sí me ha pasado con conocidos o desconocidos que se enteran de a qué te dedicas y a pesar de estar disfrutando de tu tiempo libre te conviertes en una especie de Google+Wikipedia viviente.
EN general no me molesta, aunque lanzo un mensaje así general para recordarnos a todos que este tipo de profesionales viven de cobrar su trabajo, es decir, que si tenemos alguna consulta, no aprovechemos a nuestros familiares y/o amigos para que trabajen gratis para nosotros 😉

EL caso es que en un tema como el de la maternidad y paternidad, donde todo el mundo parece saber más que los padres, y en el que algunas elecciones levantan tantas ampollas, mi opción personal es no hablar si no me preguntan. Si respeto profundamente a todos los padres y su capacidad y autonomía, mucho más si son de mi familia, aunque a veces suela pasar al revés, ya sabéis, aquéllo de : “la confianza da asco”.

El caso es que el año pasado me entero que voy a tener un sobrino y vivo su  gestación y su nacimiento en la distancia. Y dejo mi papel de Asesora Continuum, y me dedico a ser la tía emocionada por la llegada de un bebé a la familia.
Y toca demostrar lo que les explico a mis alumnas sobre cómo “asesorar a la familia”, y toca hacer saber que estamos ahí si nos necesitan, pero sin inmiscuirnos. Toca  ejercer un equilibrio delicado entre lo que te gustaría decir y lo que debes decir. Y lo más importante: toca confiar en la capacidad de los padres, por muy primerizos que sean, en que van a encontrar la forma de criar a su hijo que ellos decidan.

Y de ese modo, te aguantas las ganas de preguntar si toma teta  o no, si le cogen en brazos cuando llora o no, si duerme en el cuarto o no…  Y confías en que ese pequeño ser va a ser el maestro que necesitan para mostrarles a sus padres lo que necesita.

Y no siempre pasa, pero en este caso, un día resulta que esos padres tan primerizos como yo lo fui, con los mismos miedos y las mismas ganas de hacerlo bien, un día te empiezan a hacer preguntas. Quizás porque confían en ti y en tu trabajo, pero sobre todo porque les has respetado y al final, esa es la mejor carta de recomendación.

Y en ese clima de respeto mutuo y de cariño te van preguntando sobre la teta, sobre los gases, sobre los brazos, sobre comida, sobre el tacatá  y sobre tantas cosas.

teta

Mi sobrino criado con Mimos y Teta

Y aquí toca de nuevo recordar que mi trabajo como asesora es el de hacer sentir a los padres que ellos pueden obtener las respuestas a la mayoría de las dudas simplemente observando a su hijo y con sentido común.

Recordarles que sigan cuestionando la mayoría de lo que se da por sentado en torno a los consejos de crianza.

Hacerles ver que ellos son quienes mejor conocen a su hijo y quienes irán encontrando la forma de actuar desde el respeto a sus necesidades.

Que no se trata de lo que “crea Fulanito o Menganita”, por mucho que sepan o crean saber del tema. Porque la realidad es que casi no hay verdades absolutas salvo unas pocas.
Ybebé en brazos sobre todo, toca recordarme que en esa familia no soy la Directora de Asesoras Continuum, ni soy una bloguera más o menos reconocida ni una experta en nada:  Soy una tía orgullosa.

Orgullosa de mi hermano, de su mujer y de esa preciosidad de sobrino que me permitió hacer algo que ya casi nunca hago: volver a sentir el placer de abrazar a un bebé, de portearlo sobre mi cuerpo y de dormirlo en mis brazos.

He vuelto de un viaje llena de alegría por muchos motivos

Nuestra historia familiar no fue demasiado idílica así que en el rol de padre nunca o casi nunca tuvimos un referente.
He escrito mucho sobre lo que supone ser madre, pero me consta que ser padre en estas circunstancias no es muy fácil tampoco. Los mismos miedos, las mismas inseguridades y preocupaciones, la falta de experiencia y modelos válidos…
Pero al final miraba a mi familia a través del objetivo de mi cámara y veía lo que debería verse siempre, sobre todo cuando  hay un bebé o un niño en la imagen: amor.

padres

  • Me ha emocionado ver a mi hermano convertido en padre.

familia

 

  • Me ha emocionado ver a mi hermano pequeño, al “nano” de la familia hecho un hombre y  disfrutando de sus sobrinos

tío y sobrino

 

  • Me he emocionado viendo amor a mi alrededor

 

amor

  •  Me ha encantado practicar el arte de la fotografía teniéndoles a todos ellos de modelos

bebé

 

  •  He disfrutado de la desconexión con lo virtual y de la conexión con mi gente.

familia

  •  Y he disfrutado muuuuucho de  esto que entenderán sólo los alicantinos

coca de mollitas

 

PD: Gracias a mi familia que me ha permitido compartir con vosotros estos momentos en forma de imágenes. Gracias Silvia y Rubén, Alberto y Corina <3

Las 3 C del Porteo (II)

Cuidado, Conciliación y Conciencia Postural

Como vimos en el primer artículo de esta serie, el Porteo  nos permite conciliar el cuidado de los bebés con el resto de nuestros intereses y responsabilidades, razón por la cual cada vez es más frecuente ver a padres y madres usando portabebés.

 

INVERSIÓN SEGURA

Cuando estamos embarazadas y preparamos todo aquello que pensamos-o nos hacen pensar- que necesitaremos, compramos ciertos artículos de puericultura sin ni siquiera cuestionarnos su precio o utilidad real. Si los comparamos con lo que cuesta de media un buen portabebés,  el servicio que nos ofrece y las  horas de uso  que le daremos a lo largo de mucho tiempo es difícil que encontremos otro producto al que le saquemos más rentabilidad.
Esta es una de las razones, además de buscar siempre un modelo que garantice el porteo correcto y el adecuado desarrollo del bebé, por la cual no deberíamos escatimar ni en gastos ni en información a la hora de escoger un portabebés que se ajuste lo más posible a nuestras necesidades.
Otra opción recomendada es contratar una asesoría para escoger correctamente y sacarle el máximo provecho a nuestro portabebés.

Del mismo modo que cambiamos el dispositivo de seguridad en el coche a medida que el niño va cumpliendo años, la forma de portear también se adapta a su crecimiento y en ocasiones es necesario comprar otro tipo de portabebés.

 

Porteo Seguro

Usar un portabebés hace que los padres estemos pendientes en todo momento de nuestro bebé. Al llevarlo tan cerca  podemos atender todas y cada una de sus demandas evitando en la mayoría de los casos que tenga que llorar para que nos demos cuenta de lo que necesita. Este es el  primer gran paso para que crezca seguro y feliz. Además, llevarlo con nosotros nos convierte en una especie  de unidad de vigilancia intensiva (UVI) móvil en versión agradable, amena y sencilla.

No obstante, hay que tener en cuenta una serie de factores para que el porteo sea seguro.
En primer lugar, los padres tenemos la responsabilidad de comprobar que sabemos usar el portabebés de la forma adecuada, sin olvidar que la información que provee el fabricante a veces no es suficiente para llevar a nuestros hijos en el portabebés con todas las garantías.

Además de eso no olvides estos   aspectos a tener en cuenta para un porteo seguro:

  • El bebé va en la posición correcta, es decir, con su barriga pegada a nuestro cuerpo, manteniendo la curvatura fisiológica de su columna vertebral en forma de C  (Cifosis) y la posición de sus piernas y caderas es la adecuada (posición ranita).
  • Evitar los portabebés tipo bolsa preformada donde el bebé va tumbado. Con recién nacidos, sobre todo prematuros o con dificultades respiratorias,  priorizaremos la posición erguida.
  • Nos aseguraremos de que el ajuste y  la tensión del portabebés es la adecuada para garantizar que el bebé no se escurra ni pierda la posición correcta. Aunque nos movamos o agachemos el bebé tiene que seguir pegado a nosotros.
  • Durante los primeros meses, cuando el bebé aún no tiene control total de su cabeza, el portabebés tiene que permitir sujetar bien esta zona tan delicada.
  • La postura adoptada siempre mantendrá las vías respiratorias (nariz y boca) despejadas y su barbilla nunca tocará su pecho.
  • Cuando les llevamos delante, nos aseguraremos de mantener el contacto visual con el bebé y que está a la altura correcta, es decir, que no le rozamos con la barbilla pero podemos besarle si nos inclinamos.
  • Si es un portabebés no preformado, es importante cerciorarse de que la bolsa está hecha correctamente, con un asiento que sujete los muslos del bebé y cuya tela va de corva a corva de las rodillas manteniéndolas elevadas.
  • En el porteo trasero se aconseja practicar antes con un muñeco  frente a un espejo o con una asesora de porteo hasta dominar la técnica.
  • En esa misma posición trasera, con bebés pequeños, aseguraremos el contacto visual con el bebé, bien porteándolo alto  para verle por encima de nuestro hombro o usando un espejo.

 

¿QUÉ DEBEMOS BUSCAR EN UN BUEN PORTABEBÉS?

  • *EN ALGUNAS OCASIONES a los padres les resulta muy complicado elegir un portabebés porque en el mercado existe una gran variedad.
    a veces se les hace difícil escoger.

La primera gran criba se hace descartando todos aquellos que no son ergonómicos. Debemos asegurarnos de elegir  entre los que garantizan la postura correcta del bebé, sobre todo del recién nacido, además de permitirnos un buen ajuste que garantice seguridad y comodidad.

  • *UN PORTABEBÉS ERGONÓMICO es el que respeta perfectamente la curvatura fisiológica de la columna vertebral del bebé  en forma de C , al mismo tiempo que mantiene su articulación del fémur y la cadera en la posición apropiada y permite ajustar completamente su cuerpo al del adulto que lo portea.
  • *SI ES DEMASIADO RÍGIDO y tiende a aplastar la espalda del bebé, si ejerce puntos de presión en su columna y no lo sostiene vértebra por vértebra haciendo que se escurra, si no permite sujetar correctamente la cabeza, si no permite el contacto con el cuerpo del adulto, lleva las piernas colgando o si está  concebido para llevarlo cara al mundo en lugar de hacia nosotros, eso significa que no es un buen portabebés.

 

bebé de 10 días en bandolera

 

¿Cuál es el mejor ?

  • *NO HAY UN PORTABEBÉS MEJOR. Cada familia y cada bebé son únicos,  y una buena asesora de porteo puede ayudarles a encontrar el portabebés que mejor se ajuste a sus necesidades, además de enseñarles a usarlo de forma correcta, segura y cómoda.

    Al elegirlo  ten en cuenta estos factores:

    • *LA EDAD DEL BEBÉ y desarrollo.Debería ser el primer aspecto a valorar, teniendo en cuenta también el peso y sus características.
    • *EL TIEMPO DE USO. ¿Vas a utilizarlo muchas horas a lo largo del día o solo de forma puntual?
    • *EL CLIMA de tu ciudad o la estación de año en la que nazca el bebé también influye en el tipo de portabebés,  de tejido, de nudo, así como si se necesitarán complementos de abrigo.
    • *LA FUNCIONALIDAD A veces los padres buscan uno que les sirva desde que nace el bebé hasta que ya no quiera o pueda ser porteado, pero mi consejo es que el portabebés se escoja pensando en el momento presente.

 

Práctica saludable

El porteo, al contrario de lo que algunas personas piensan, no es un impedimento para el adecuado desarrollo de los bebés,  más bien al contrario, portear favorece el desarrollo de su sistema psicomotor. La posición erguida sobre el cuerpo del adulto les permite ejercitar los distintos sistemas del orgaismo de forma óptima.

Así pues,  todos los bebés sanos, y la gran mayoría de los que tienen necesidades especiales, se benefician de ir en esta posición que para ellos es la “natural” como seres bípedos que somos.

Cada vez más profesionales de la salud recomiendan el porteo como práctica saludable, no solo para prevenir  posibles patologías, sino también como recomendación específica para aliviar y corregir problemas ya existentes.

En el caso de ser  madre o padre de un bebé con algún tipo de patología o disfunción es reomendable consultar  con el especialista y buscar una asesora de porteo formada para saber cómo adaptar el porteo a dichas circunstancias.

Porteo No Hiperpresivo- Porteo Consciente®

Un buen portabebés  siempre  debe tener en cuenta el bienestar del bebé, pero sin olvidar el del adulto que portea. Debe resultar  cómodo, ser fácil de utilizar y adecuado al estilo de vida y a las características particulares de cada uno. Si los padres tienen  algún tipo de necesidad especial, también hay soluciones adaptadas para ofrecer a padres e hijos  el contacto necesario de la mejor forma posible.

Porteo consciente

En cualquier caso, lo cierto es que la mayoría de las madres  tendemos a dejar nuestra comodidad en un segundo plano, cuando en realidad deberíamos tener en cuenta que después  del embarazo y  del parto nuestro cuerpo necesita un tiempo de recuperación. y que según cómo nos cuidemos esas primeras semanas  y meses dependerá en gran medida nuestra condición física y nuestra salud.

Porteo no Hiperpresivo

Técnica desarrollada por Nohemí Hervada para sus formaciones de Asesoras

En ese sentido mi trabajo como Asesora de Porteo es explicarle a la madre la importancia de tener una buena conciencia postural y  ayudarle a entender qué ha pasado con su cuerpo, qué va a pasar durante el posparto, y de qué modo portear a su bebé para favorecer la recuperación especialmente de su suelo pélvico y faja abdominal.

En las primeras semanas de vida del bebé buscaremos una forma de porteo lo menos hiperpresiva posible para la reciente madre, con el portabebé adecuado o con el nudo del fular que menos incida en su suelo pélvico y faja abdominal,  zonas en pleno proceso de recuperación.

Ser madre puede ser una ocasión fantástica para empezar a tomar conciencia de nuestro cuerpo y dedicarle  un poco de tiempo para contrarrestar los efectos del ritmo frenético del día a día en nuestra postura y estructura.

Hacer ejercicios de gimnasia hipopresiva y de enderezamiento postural puede hacer que porteemos de manera más  cómoda y segura para nuestro cuerpo.

Que las mujeres hemos sido desde siempre las depositarias del cuidado  de los hijos y que deseamos hacerlo de la mejor forma, es algo que se ha ido transmitiendo de generación en generación, pero además de tener en cuenta el bienestar del bebé, debemos pensar en el nuestro.

Nuestros hijos aprenderán lo que significa respetarse a sí mismos y su cuerpo viendo cómo para nosotras  ellos son nuestra absoluta prioridad, pero sin dejar de escuchar  y atender nuestras propias necesidades. En definitiva nuestro bienestar influye en el suyo.

Y no me gustaría concluir esta introducción al porteo  sin invitaros a cada uno de vosotros a que lo probéis, padres y madres, porque  la práctica es la mejor forma de entender lo que he explicado.

En una ocasión, mientras daba un taller, una madre embarazada me dijo tras probarse un fular con un muñeco:
-”Has estado una hora hablándome de lo que significa el porteo para el bebé , pero hasta que no lo he probado no me has convencido. En tu próximo taller habla menos y ofrece probarlo más”
Así que ya sabéis, os haya convencido o no lo que habéis leído , ¡Probadlo y no os arrepentiréis!

 

 

 

Asesora de Maternidad: qué es y qué no es

Asesora de Maternidad: qué es y qué no es

¿Sabes qué es una Asesora de Maternidad o una Asesora Maternal?

Uniendo el concepto “asesorar” con “maternidad” está claro ¿no? O al menos la idea general es evidente…
O quizás no.
Hace tiempo leí un artículo en esas webs que tanto visitamos los padres primerizos y en ella se describe esta figura de este modo:

“(…) Las asesoras de maternidad no son las enfermeras ni las doctoras que ayudan a la paciente a dar a luz o la apoyan en el trabajo de parto, su trabajo es orientar a las futuras mamás en todo lo que implica tener un bebé, prepararse para ese momento pero teniendo todo lo necesario para que la familia se vaya alistando con las cosas que serán necesarias para el bienestar de ese pequeño y de la mamá(…)”

 

Y dije: ¡qué bien!
Porque yo, que he acuñado el término Asesora Continuum para designar el perfil de Asesora de Maternidad que orienta a los padres en todo lo relacionado con la espera, llegada y crianza del bebé desde el punto de vista “continuum” o de respeto a las necesidades y ritmos del bebé, y que ofrezco formación para serlo, estoy convencida de que cuanta más gente conozca esta figura, dentro y fuera del ámbito de la llamada crianza con apego, más familias se beneficiarán.

Pero claro, al seguir leyendo, me encuentro con que para la mayoría de la gente, o al menos para quienes publican ese artículo,  “prepararse …con todo lo necesario… para el beneficio del pequeño y de la mamá” , son cosas como estas:

alistar su habitación, ordenar la casa para que cuando estén ahí se sientan cómodos,organizar un baby shower, entre otras funciones. (…)
por ejemplo si se trata de decorar la habitación del bebé, ellas las acompañan a tiendas a buscar lo necesario y bajo un mismo concepto proceden a decorar al gusto de la mamá y el papá la habitación de ese bebé que viene en camino, (…) en lo que tiene que ver con el baby shower, las asesoras de maternidad organizan el evento dependiendo de los gustos de la mamá, el número de personas que asistirán y ven desde la comida, los juegos y la decoración del espacio a celebrarse esa gran ocasión.

Y entonces me imagino a una copia de  Jennifer Lopez en la película “Planes de Boda”,  como una eficiente Wedding Planner,con una carpeta en la mano y un móvil en el otro…

Así igual que una organizadora de bodas te ayuda con la elección de la tarta de boda y el diseño de las  invitaciones, la Asesora de Maternidad se encargará del color de las paredes de la habitación del bebé, de ayudaros a decidir la ropa con la que ir al hospital o de la lista  de regalos que entregar a los familiares y amigos.

Perpetuando de este modo la idea de que las necesidades del bebé y de la madre se suplen con cosas que comprar, y de que una madre puérpera y un bebé lo que necesitan es un baby shower fabuloso, muy al estilo americano. Estilo que, por cierto,  pregona la separación madre-bebé y no facilita precisamente la lactancia y el apego.Bebé feliz

Y yo pienso en esas mujeres que han crecido con la idea romántica y falsa del príncipe azul que la salvará y la hará feliz por siempre. Y que sueña planeando su boda y todos los detalles: el traje, el peinado, el lugar, los invitados… hasta la música y el menú. Pero que ha dedicado poco tiempo o ninguno a pensar en cómo será la vida después del día de la fiesta. Que apenas se ha interesado por conocer sus verdaderas necesidades emocionales y lo que realmente quiere de una pareja. Que no ha aprendido a estar feliz sola, consigo misma, siendo completa, y que espera a ese otro para sentirse realizada.
Del mismo modo, las madres soñamos la maternidad con esa idea idílica de sentirse feliz y plena, recibiendo al bebé de los anuncios. Ese que come, sonríe y duerme, siempre a sus horas, sin exigir ni demandar.

Foto de ©Cristiana Gasparotto

Foto de Cristiana Gasparotto

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Nadie nos contó lo que supone el día a día de un bebé en cuanto a demanda de disponibilidad por nuestra parte, nadie nos dijo que amamantar es mucho más que ofrecer la teta.

Nadie nos alertó de que nos cuidáramos de quienes, con el pretexto de nuestro bien, ejercerían violencia contra nosotras y nuestros cuerpos. Violando de ese modo un momento sagrado y dejando secuelas en el cuerpo y en el alma. Heridas y secuelas que nos hicieron  enfrentarnos a ese bebé con más lágrimas que sonrisas.

Nadie nos dijo que nos quedaríamos tan solas, tan juzgadas, tan sin recursos válidos. Porque lo que traíamos hasta la fecha en la mochila no suele servir, salvo para añadir carga.

En ese contexto, seguir vendiendo a la “organizadora de la llegada del bebé” con sus globos, lazos y tarjetitas… no solo no ayuda, sino que tiende a alienar más a la madre. Superficializa la etapa más importante sin duda, de la vida de la persona que acaba de venir al mundo, y seguramente una de las más importantes de su madre, padre y demás familia.

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Las Asesoras Continuum somos asesoras de maternidad pero no te vamos a ayudar a decidir el color de las paredes del cuarto de tu bebé, ni te vamos a ayudar con la lista de invitados a la fiesta de bienvenida a casa. Nosotras te mostraremos en primer lugar que lo realmente importante para tu bebé no es el tono de verde o el papel mate o satinado… sino TÚ.  TÚ eres lo único imprescindible y con eso como base trabajaremos a tu lado para darte, desde el embarazo si lo deseas,  información, recursos y herramientas. Pero las decisiones siempre serán tuyas. Como tuyo es tu hijo.

Si esa es la Asesora de Maternidad que quieres, nosotras estamos aquí para ti. En persona siempre que sea posible, o por teléfono o videoconferencia si es tu única opción. Lo importante es que no estás sola. Las Asesoras Continuum estamos a tu disposición, para contribuir a que disfrutes tu maternidad. Para contarte eso que nosotras no supimos y nos hubiera gustado saber.♥

Formación Acompañamiento Asesoras Continuum

  PD: Mi Agradecimiento a Cristiana Gasparotto por permitirme usar su foto para el post

Soñar con nudos

Asesoras de Porteo Continuum

¿Porteas?
¿Te consideras experta en porteo?
¿Crees que las asesoras de porteo no podemos aportar nada que no sepas ya?

Si has respondido afirmativamente a esas preguntas:

¡¡Felicidades!!
Eres de las personas autodidactas que tanto me gustan.

Yo misma fui pionera en grabar vídeos en castellano con instrucciones de uso de portabebés, tips, consejos, comparativas y demás que posibilitasen que cualquiera aprendiera a portear de una forma sencilla y gratis.

Para mí el porteo es un pilar fundamental para criar a nuestros hijos con respeto, y de respetarnos a nosotras mismas no obligándonos a escoger entre ellos y nosotras. Siempre digo que el Porteo aúna Cuidado y Conciliación. Por eso llevo casi 8 años difundiendo los beficios del porteo y dando herramientas para su aprendizaje. Por mis talleres y charlas informativas han pasado muchos cientos de personas que solo invirtieron el tiempo que dedicaron a escucharme.

Pero en todos mis años de ser madre portedora y de conocer familias que querían portear siempre seguí aprendiendo . Viendo otras realidades y situaciones, no solo la mía, o las parecidas a la mía. He leído y visto todo lo que he podido sobre este tema. He leído y  traducido y  publicado todo lo que iba aprendiendo. En cuanto a técnica, he aprendido, he copiado, he cuestionado y criticado,  he intentado mejorar lo que había… y he inventado.

Sí, “inventado”

Porque en cierto nivel de conocimiento de un tema no te basta con conocer lo que hay. Quieres ir más allá. Eso es lo que les explico a las alumnas de mis formaciones en Porteo, tanto a las Asesoras Continuum , como a las Asesoras de Porteo Mimos y Teta, que sabrán que están en el camino de ser profesionales cuando sueñen con nudos.

Soñar con nudos como sinónimo de no dar nada por sentado, de no creer que ya está todo inventado y que una forma X de portear es el paradigma de la ergonomía.  De cuestionar siempre lo que hay para ver si se puede mejorar, o adaptar a situaciones específicas y/o particulares.
Si hay alguna forma  de obtener el mismo resultado pero de otra forma o con otro tipo de portabebés. Si podemos facilitar al máximo el uso correcto de cualquier portabebés. Si al hilo de otras investigaciones en el campo de la fisionomía podemos cuestionarnos “la forma” actual de trabajar para encontrar otra más adecuada y respetuosa.

Yo he soñado mucho con nudos, mucho. Y no es una metáfora. Más de una vez me he levantado a intentar eso que soñé. He de decir que la mayoría de las veces no lo conseguía, pero otras sí.
Y de ahí salieron variantes nuevas que en su día grabé para compartir con todos vosotros.

Variaciones de atados usando por ejemplo una anilla que en principio están pensadas solo para bandoleras:

Conseguir un nudo sencillo y alto con un mei tai que imita un nudo canguro, con lo que tiene de fresco, cómodo y práctico .

Recuerdo por ejemplo, pensar sobre todo en cómo facilitar el porteo a la espalda con fular para esos padres con miedo:

Una lucha personal que es demostrar que los preanudados existen más allá de la Cruz envuelta con las tiras por dentro:

Nohemi hervadaY ahora sigo soñando, con cómo compaginar todo lo bueno del porteo respetando nuestros cuerpos, sobre todo el de las madres, que tras el embarazo y parto tenemos un suelo pélvico no muy en forma y una faja abdominal a la que no tratamos demasiado bien.

Cada vez hay más instructoras de porteo, enseñando los mismos nudos, con las misma viejas técnicas. A mis asesoras yo las animo no a copiarme y perpetuar lo que yo creo que es lo correcto, sino a que me cuestionen y se planteen cómo mejorar lo que yo misma hago.

Me dicen algunas que cuando empezaron el curso creían que iban a salir con muchas respuestas…
y que ahora lo que tienen son más preguntas.

Para mí ese es el camino de una buena formadora: contribuir a que mis asesoras tengan una mentalidad analítica.
Que analicen los portabebés, los nudos, la forma de realizarlos, para que si pueden, dejen el mundo del porteo mejor que cuando llegaron a él. Que sueñen con nudos… que los consigan, que los graben y que nos los enseñen.

porteo ergonómico

Esas son las Asesoras que yo formo. Las que te ayudarán a encontrar no “el mejor portabebés” o “el mejor nudo”, sino la solución a tu caso particular, teniendo en cuenta lo que otras aún ni se plantean.

Porque nosotras…

Nosotras soñamos con nudos

 

Asesoras Continuum

 

Los 10 mejores regalos para unos futuros padres

 

Todos los padres hemos vivido la experiencia de recibir regalos al nacer nuestro(s) hijo (s) que no nos sirvieron de mucho.

 

Antes de enumerar mi lista de los mejores regalos voy a enumerar los peores que yo recibí ( y por supuesto es mi humilde opinión personal, que nadie se ofenda 😉 :

* Ropa indescriptiblemente horrible e incómoda, o desajustada a la edad/época del año, o sencillamente ropa que no te gusta, sin más.

*Colonias y perfumes ( por si no lo sabéis no es recomendable usarlos con bebés)

*Bombones (que si te los comes tú malo, y si se los comen los demás, peor)

*Sábanas y demás complementos de cuna ( yo no usé cuna, así que sábanas, mantas, chichoneras y demás… todo inútil)

*Carrusel de cuna ( aparte de mi propia opinión de estos artilugios, ya dije que no usé cuna, así que, más de lo mismo)

*Intercomunicadores (de esto no voy a hablar… si me leéis habitualmente imaginaréis lo que sigue)

*Superbañera cambiador que al segundo mes ya no cabía mi hijo, ni nosotros en casa con ella… ¡dichoso armatoste ocupaespacio!

*Adornos varios para la casa:  como con la ropa, pero peor, porque ocupan más espacio y no vale la excusa de “es que se le quedó pequeño enseguida”. Quienes te regalan ese jarrón o figurita horrible esperan verlo cuando van a verte presidiendo tu salón.

*Chupetes, biberones, baberos y similares… aquí me ahorro la explicación verdad? 😉

 

Ahora sí voy con mi lista de regalos inolvidables para los padres.

BabyMoon

Por favor olvidad vuestros propios prejuicios y pensad que un regalo es algo que se hace pensando en agradar al otro.  Si a ti te hace una ilusión enorme que coloquen tu figurita  de papel maché en el salón, me parece genial… pero práctico, lo que se dice práctico para unos padres… no sé yo.

He hecho esta lista pensando en lo que a mí me hubiera gustado que me regalaran (sobre todo con mi primer hijo, con la última ya había aleccionado al entorno 😉 )

1.-Dinero para financiar el parto  y posparto. Tener la seguridad de que vas a tener a los profesionales que quieres que te acompañen en ese momento y días posteriores no tiene precio. Matrona, doula, asesora continuum… las personas que pueden ser la diferencia entre tener un parto respetado, una no separación madre-bebé y un correcto inicio de la lactancia o todo lo contrario.

2.-Intendencia con las  Comidas Si la madre tiene cubierto este punto y el siguiente os aseguro que su puerperio será como estar en un  hotel. Podrá centrarse en lo que toca que es estar con su bebé.  

3.-Gestión de las labores domésticas Limpieza de la casa, plancha, compra, etc

4.-Un Pack de Portabebés Del mismo modo que usamos variedad de ropa y calzado dependiendo de la actividad, y época del año, tener varios portabebés que se adecuén a cada momento del desarrollo del bebé y de  la vida de los padres es fundamental. A este punto se puede añadir el siguiente

5.-Asesoría para aprender el correcto uso de los Portabebés Que tu regalo no se quede en un cajón porque no saben sacarle provecho. Una hora de asesoría personalizada puede ser la diferencia entre disfrutar de llevar a su bebé consigo o no hacerlo.

6.-Pañales Preferiblemente de tela, que así no les solucionas una semana, sino varios años de ahorro para ellos, y para el planeta.

7.-Silla de seguridad del automóvil. Esto no es negociable. Esto lo van a necesitar sí o sí si tienen coche.

8.-Más tiempo con mamá.Este punto va a chocar, pero también chocó hace años que los novios empezaran  a poner en la invitación de bodas un nº de cuenta porque no querían 3 jarrones y 4 batidoras, sino comprar lo que quisieran, pagarse la luna de miel o lo que sea. Una de las mayores preocupaciones de las madres que trabajan fuera de casa es que la licencia de maternidad es escasísima y no tiene en cuenta las necesidades del bebé. Yo aconsejo a las madres que alarguen, si quieren, la vuelta al trabajo todo lo que puedan: hora de lactancia acumulada, días de vacaciones y de asuntos propios, e incluso, uno o más meses de baja sin sueldo, o excedencia. Muchas familias hacen un gran esfuerzo económico para poder alargar el tiempo en que el bebé esté al cuidado de quien necesita: su madre. ¿Por qué no ayudarles a financiar ese tiempo? Si ayudamos a los novios a que se paguen una luna de miel, ¿por qué no contribuir a que madre e hijo alarguen la suya? Ahora sabemos que va a influir más en la felicidad de ese bebé pasar más tiempo con su madre, que viajar a Egipto cuando tenga 35. Es cuestión de pensarlo y plantearlo. Igual ahora suena “raro”… ojalá dentro de unos años sea tan normal como el ejemplo que puse de la invitación de bodas. Por cierto en invitacionesdeboda.wordpress.com  hay ejemplos de cómo poner el nº de cta de forma sutil y elegante… (tomad nota futuros papás 😉

9.-Ser Miembro del Club Mimos y Teta Una de las cosas que más nos preocupan a los padres primerizos, es la cantidad de dudas que nos asaltan y a quién poder preguntar. El problema con esto es que podemos preguntar a personas poco informadas en el tema en cuestión (véase lactancia y pediatras por ejemplo) o topar con personas que más que ayudarnos a encontrar nuestra própia respuesta nos ofrezcan la suya. A mí personalmente tan peligrosa me parece la una como la otra, por eso ofrezco en el Club Mimos y Teta la oportunidad de tener herramientas de información, consultorías, y acompañamiento. Muchas de las familias con las que he compartido estos últimos años coinciden en que esto fue lo que más les ayudó en su M/Paternidad. ¿Por qué no  ser tú quien se lo regale?

Y el último pero no por eso menos valioso… el que no te costará ni un céntimo de €…

10.-No les visites hasta que no te llamen y no des consejos que no te piden Un SMS  o un mensaje por Whats app felicitándoles y ofreciéndote si te necesitan es suficiente. No te preocupes que los padres van a hincharse a hacer fotos al pequeño y  tampoco va a cambiar tanto cuando le veas. Si vas a su casa que sea para llevarles cualquiera de las cosas “tangibles” de la lista. Créeme… por mucho que les quieras hay algo que los padres no solemos reconocer.. y es que las visitas tras el parto MOLESTAN.

 

Y como de todos modos, siempre hay quien quiere regalar ropita, Un outlet on line, puede ser una buena opción para encontrar chollos, así lo que os ahorráis, lo invertís en alguno de los regalos de la lista 😉

 

Empieza la Formación Asesoras Continuum: GRACIAS

Estas últimas semanas he estado bastante ausente del blog ( espero que lo hayáis notado 😉 ).
El motivo lo merecía.  He estado, junto a mis compañeras, inmersa en ultimar los detalles para el nuevo proyecto que ya es una realidad: la formación de Asesoras Continuum.

Cuando escribí el post “Simple mamá”  este proyecto empezó a tomar forma. Grabé un video  para poder expresar mejor lo que pensaba, hablé con las personas que quería me acompañaran, respondieron con entusiasmo. Aún recuerdo a Elena cuando le dije que la quería para ofrecer alguna charla en el curso y me dijo:
-“No, yo no quiero dar una charla, yo quiero formar parte”.

Y luego Merce  que la quería sí o sí conmigo.

Carol, con la que habíamos hablado de organizar formación de doulas varias veces.

Eloísa, que aunque por motivos personales al final no está, sabe que pensé en ella…

Y Vega… mi Vega, que en su caso me buscó ella a mí. Que me dijo:
-“tengo algo que aportar a tu proyecto”
Y no tardé ni 3 segundos en decirle que estaba dentro 🙂

Y estas mujeres profesionales a las que admiro, pero sobre todo a las que quiero, han dado forma a un proyecto increíble… Porque como en una cadena, el total es mucho más que la suma de la fuerza de cada eslabón, todas juntas han conseguido que esta formación sea algo especial.

Quiero darles las gracias por creer en esto, por apostar conmigo, por acompañarme, por dejarme seguir aprendiendo con ellas, por tener el honor de poner en mi curriculum que trabajo con ellas y sobre todo por ser mis comadres, mis amigas… mis hermanas.
Por la risas juntas, por demostrar que las mujeres sabemos trabajar unidas, en equipo, con diferencias, con sinceridad, con respeto, con franqueza, sin celos estúpidos.
Por demostrar que podemos tener una conversación hablando de plataformas virtuales, de planes de estudios y de diarreas de bebés y de sexo… hasta cantar por Rocío Dúrcal si se tercia.

Un día leí sobre el experimento de Masaru Emoto con el agua y cómo le afectan  a este las palabras.
Que sepáis entonces que este proyecto está “afectado” con millones de moléculas de energía femenina, energía creadora, energía nutridora, buen rollo, risas…bueno, risas no… CARCAJADAS de esas que hacen llorar… y cómo no entre mujeres que comparten emociones y sentimientos…. de lágrimas. Lágrimas de desahogos, de descarga de tensión, y sobre todo lágrimas sanadoras.
Gracias a mis comadres… a las que están y a aquéllas que no lo están pero podrían haberlo estado (verdad Patri :-* ? )
Gracias a esas mujeres que han apostado por formarse en este círculo.

Y Gracias a tod@s los que me habéis acompañado hasta aquí. Sin vosotr@s esto no sería igual. ♥♥♥

¿Deben cobrar las asesoras de lactancia o porteo?

¿Conoces el chiste del mecánico y el tornillo?

Un hombre llama a un mecánico porque su coche no se pone en marcha. Él ha intentado todo lo que sabe, pero el coche sigue sin arrancar. El mecánico llega, abre el capó, mira el coche y tras apretar un solo tornillo el coche se pone en marcha.
EL dueño del coche pregunta, casi como si no fuera la cosa con él, si le debe algo. El mecánico le dice que son 100€. El dueño del coche le dice entre sorprendido y enfadado, que cómo le va a cobrar 100€  por apretar un tornillo. El mecánico le responde:

“Apretar un tornillo cuesta 1€
Los otros 99€ son por saber qué tornillo apretar” 

Debate antiguo.

No es la primera vez que en el mundo que me muevo surge el tema del dinero y de  lo apropiado de cobrar o no  por este tipo de trabajos,  difíciles de reglar. Trabajos que si bien es cierto empiezan como voluntariado, suponen una inversión de tiempo y dinero por parte de quienes lo efectuamos.
Dinero para pagar cursos y viajes y dietas  para asistir a esos cursos. Dinero que dejas de ganar cuando dedicas tu tiempo a esto y no a otra cosa. Dinero que  gastas cuando te desplazas por tus medios a visitar a madres que lo necesitan.

 

Voluntariado

Todos entendemos que el voluntariado es eso: voluntario.

Y en el propio concepto de la palabra está su significado: se hace “por voluntad propia”.

POR VOLUNTAD PROPIA. Y como tal, una debería decidir cuánto ha de durar ese voluntariado o hasta qué grado. Porque si no, si en vez de decidirlo yo, lo decides tú… ya no es voluntariado.

Hay como una especie de doble rasero  que nos dice que lo que es “bueno” y “necesario” y “útil” debería ser gratis y lo demás, lo superficial, lo material, lo prescindible se puede y debe pagar. ¿No es eso una incongruencia?

Entiendo que el conocimiento que puede contribuir a tener una lactancia exitosa, o aprender a llevar a tu hijo con una tela o acompañarte en tuparto o en tu duelo, es algo intangible y debería ser patrimonio de la humanidad, y ser dado y recibido sin entrar en un “mercadeo”.
Pero que alguien me explique por qué una familia ve mal pagar por una asesoría que puede contribuir a establecer la lactancia ( con lo que eso supone no solo a nivel afectivo y de salud, sino económicamente hablando) y luego se gasta hasta 1000€ en un carrito? ¿O 20€ en unas zapatillas para un bebé que no camina de una conocida marca de deporte?  O sencillamente, en cualquier otra cosa que quieran…
No juzgo que la gente se gaste su dinero en lo que quiera… faltaría más. Lo que juzgo es que  se pretenda que yo regale el mío.
Se le paga a todo aquél que nos da un producto o un servicio: abogado, médico, panadero, peluquera, empleada de hogar… A veces por productos o trabajos  temporales o perecederos… Las que nos teñimos y/o depilamos sabemos que es un gasto periódico.  No pretendemos que como vernos con una buena imagen es bueno para nuestra autoestima, la peluquera debe hacernos su trabajo gratis. Ni pensamos que como la salud es un derecho fundamental el médico no ha de cobrar por su trabajo.

 

¿Por que no puede cobrar una asesora de lactancia?

Reflexionemos:

  • ¿De dónde surge el debate de si una asesora de lactancia (o de porteo o una monitora de masaje infantil o una doula, o una asesora continuum, o Pepita Pérez , simple mamá con los conocimientos que tú necesitas) puede o no puede cobrar por su trabajo?
  • ¿Quién se atribuye el derecho a decidir que fuera (o no) de una cantidad de tiempo X que dedica voluntaria y gratuítamente ( de este término hablaré más en profundidad a continuación) el resto de su tiempo lo debe regalar?
  • ¿Quién decide y en base a qué que otra persona no es libre de ejercer su derecho al trabajo como quiera?
  • ¿Por qué algunas personas se creen jueces o guardianas de la moral en este ámbito?
  • ¿Por qué a quién decide no cobrar le molesta que otra lo haga?
  • ¿Por qué creen que su opinión es algo más que eso, una opinión, e intentan que sea un dogma?
  • ¿A qué otras profesiones o actividades  se les  exige esa dedicación completa desinteresada?
  • ¿Por qué entonces a estas sí?

Imagino que el trasfondo es pensar que no se puede mezclar lo bueno ( ayuda a la mujer en algo tan necesario) con lo malo (dinero).

Pero, resulta que el dinero en sí no es malo. Malo es lo que se hace con él o lo que se hace, a veces, para conseguirlo. El dinero como tal es un elemento de pago, una moneda de cambio, como en su día lo fue la sal o las especias. Y antes de eso, el trueque.

Nunca en la historia la gente esperaba recibir un servicio gratis. La Ley de la Compensación está en la propia conciencia humana, independientemente de las leyes humanas temporales establecidas con más o menos sentido de la justicia.

De hecho eso es justicia ¿no?, ¿no se la representa como una balanza precisamente para transmitir el concepto de equidad? ¿de que uno no reciba más de lo que da?

 

 

 

Por años el trueque fue la forma habitual de tener aquello que se necesitaba, pagando con lo que se tenía:

 

Después con la necesidad de “medir” el valor de cada cosa apareció el concepto de moneda, primero con valor material, y luego con valor simbólico.

Eso es el dinero.
Cuando hoy decimos: “mi hora de trabajo vale x” deberían sobrar las explicaciones y deberían sobrar las críticas.

 

 

Si criticas a alguien por cobrar su tiempo y su experiencia…

  • Piensa en qué hay en ti que ve mal algo a lo que la otra persona tiene derecho.
  • Piensa en qué moneda usas tú para pagar todo lo que usas y necesitas
  • ¿De dónde sacas ese dinero? ¿Trabajando tú o alguien de tu familia para ti?
  • ¿ Y por qué crees que tú eres mejor que esa persona que sí mereces una remuneración y la otra persona no?
  • ¿Esperarías que alguien fuera a tu casa a limpiarte gratis?
  • ¿ Y por qué esperas que haya alguien dispuesto a ir a tu casa a cualquier hora, cualquier día del año, gratis, para ayudarte a solucionar una urgencia con tu lactancia (por poner un ejemplo)?
  • ¿ Y por qué quieres que alguien esté una hora o más contigo, enseñándote algo que podrías aprender tú sola dedicándole más horas y que lo haga gratis?
  •  ¿ Y por qué crees que alguien tiene que responderte tus consultas y dudas gratis, ahorrándote tiempo de búsqueda y de criba, quitándose tiempo para ella misma y su familia?
  • ¿Quién eres tú para decidir sobre el tiempo de los demás?

Gratis

Me gustaría copiaros el significado, etimológicamente hablando, del término GRATIS

El significado que tiene hoy en día es el mismo que tenía para los romanos cuando dieron finalmente forma adverbial al ablativo plural de gratia, ae. 
En efecto, antes de la época clásica se escribía siempre gratiis, que interpretado como ablativo instrumental nos llevaría a entender el adverbio como “haciendo favores”, “a cambio tan sólo de las gracias o los agradecimientos”. Una forma casi indeclinable de gratia es grates, que se refiere exclusivamente a nuestro “gracias” y se usa únicamente para dar las gracias o para referirse a estos actos de agradecimiento o de acción de gracias, y tiene que ver directamente con ser agradecido, es decir con hacerse grato (gratus) como expresión de agradecimiento. De hecho es el pago que se exige por la gratuidad, el agradecimiento, es decir el hacerse agradable a quien tan graciosamente nos favorece. La gratuidad, por tanto, no es total. Devenga agradecimiento, que es una forma de pago muy especiosa, de alta rentabilidad política, porque los pobres también votan. 
De todos modos hay que observar que el uso del adverbio gratis ha experimentado serias variaciones desde el que tenía en latín al que tiene en la actualidad. En latín siempre se percibe la idea de gracia y de agrado. Quizá la traducción más fiel del valor que tenía para los romanos la palabra gratis, sería nuestro “graciosamente” , en la misma línea que gradoso, de grado o de buen grado. De ahí que la expresión latina “gratis et amore” sea más adecuado interpretarla casi como una tautología: “con gusto y con amor”, o más en castizo, “de mil amores”. En cambio actualmente el adverbio gratis ha perdido toda vinculación semántica con su origen léxico, con la gracia y con el de grado. Hoy gratis significa solamente que no se ha de pagar con dinero. Es un concepto puramente económico.

 

Gratuidad versus gratitud

A veces quienes damos algo gratis nos sentiríamos pagadas con simplemente notar el agradecimiento en el receptor. Pero como habéis leído no es que el lenguaje cambie, es que cambia el concepto y el lenguaje lo recoge.

Antes lo “gratis” implicaba devolver con un sentido de gratitud. Hoy ni eso.

LA mayoría de las consultas, esas de pasarme horas en casas ajenas, con mi hijo a cuestas, invirtiendo mi dinero en coche y gasolina, dándome las tantas de la noche y mi hijo dormido en mi espalda, la mayoría de esas horas no fueron pagadas, no, ni agradecidas. Ni una nota, ni un correo…

Muchas de las consultas respondidas por correo, o por sms (que encima me cuestan dinero) o por whatsapp, más de lo mismo.

A veces incluso con tono exigente:
     “Te vi en linea y no me respondiste” me han mandado más de una vez al whats app !!! O-O

Curiosamente, algunas incluso, luego pagan a otras por lo que recibieron de mi gratis:  ¡¡¡paradojas de la vida!!!

Creo que la gratuidad total lo único que consigue es crear desagradecidos.
Gente que en vez de gracias… lo que te dicen es:
“de nada”

Así que siento si a alguien le molesta cuando al preguntarme les respondo que mi hora de trabajo o mis asesorías ( presenciales, por teléfono, correo o videoconfernecia)  cuestan X.

Más siento yo que mi banco y el tendero de la esquina no me acepten lo buena persona que soy regalando mi experiencia  como pago de la hipoteca y la comida.

PD: No quiero ser injusta y no mencionar  a todas las personas que me demuestran su agradecimiento en múltiples formas…

NO LAS OLVIDO

De hecho, si no hubiera sido por ellas, hace tiempo hubiera tirado la toalla.

GRACIAS 

 

Y sí… siempre he aceptado trueque por mi trabajo… y solo me lo han ofrecido una vez