Mimos y Teta en TV Tagoror

 

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Gracias a Carmen y  Sole de TV Tagoror por ofrecerme enseñar qué es Mimos y Teta y a qué nos dedicamos, y sobre todo gracias a Elsa, Evelia e Ingrid por apoyarme con su presencia y experiencia en esta ocasión (y en otras muchas) y a sus hijos, porque por ellos y para ellos surgió este proyecto.

Pero la mención más especial es para mi hijo Iker porque de vez en cuando me sigue regalando la oportunidad de llevarle cerquita a pesar de ser ya “un niño grande”. Casi todo lo que sé del porteo me lo ha enseñado él.

Porteo y calor

Porteo y calor

fular de aguaPortear al aire libre es una actividad tremendamente placentera.
Cuando llega el buen tiempo disfrutamos dejando la ropa de abrigo y simplificando las salidas.

 

Pero entonces surge la pregunta : “¿No es incómodo portear cuando hace calor”.

Es cierto es que el cuerpo a cuerpo produce calor, así que en este artículo vamos a responder a las dudas frecuentes sobre este tema y a compartiros algunos consejos prácticos.

 

 ¿Son incompatibles el porteo y el calor?

La respuesta es NO.
Pero hemos de tener en cuenta unos  consejos para  disfrutar del porteo en épocas de calor de forma confortable..

Tips para Porteo cuando hace calor

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  • Evita el sol directo, sobre todo con bebés recién nacidos y/o pequeños.
    Pasear con un bebé en horas de máximo calor no suele ser muy buena idea, portees o no. Si es necesario hacerlo, es importante proteger al bebé de la radiación directa  e indirecta.
  • No sobreabrigues al bebé.
    Si  hace bastante calor, con el pañal únicamente o un simple body es bastante, ya que el portabebé le envolverá con una capa de tela o más si es necesario.
  • Vigila el tipo de ropa que usas para él y para ti.
    Mejor fibras 100% naturales y frescas, como el algodón o el lino que permiten la correcta transpiración y no salden sensación de más calor como la lycra, el elastán o el poliester.
  • Evita el piel con piel directo, a no ser que se busque específicamente (bebés nacidos prematuros, problemas de lactancia u otros).
    Usa una camiseta que te cubra el pecho hasta donde el bebé apoya su cuerpo y cara o si llevas escote usa una muselina o similar entre tu cuerpo y el suyo.

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Una vez dicho esto me gustaría añadir que la mayoría de las veces la percepción de calor es más del porteador que del bebé. Cuando les dejamos dormir en un carrito, incluso en la cuna o cama también desprenden calor y sudan (seguro que habéis observado la “huella” que dejan a veces sobre la sábana  de sudor cuando se despiertan). Lo que ocurre es que en esos casos, cuando están separados de nuestro cuerpo, nosotros no lo notamos, pero al llevarles en brazos sí.

La ventaja del calor “corporal” a diferencia del que conseguimos bajo una manta o por otros medios es que éste no aumenta indefinidamente,  sino que ambos cuerpos llegan a una termoregulación.
De hecho el piel con piel se recomienda incluso en casos de febrícula. O sea que mientras hayamos cuidado los puntos mencionados al comienzo y si elegimos bien el portabebés podemos usarlos a pesar del calor.

De todos modos sí hay cosas que podemos hacer para disfrutar de los portabebés aún con temperaturas altas:

  • Escoger el tipo de Portabebés

    • Bandolera: Es uno de los portabebés preferidos en épocas de calor ya que sólo hay una capa de tela sobre el cuerpo del bebé si es pequeño, o un asiento si ya se mantiene sentado.
      El porteador también s beneficia de no tener una tela que le envuelve por completo, con lo que la sensación de calor es mínima.
      Si además usamos telas “fresquitas”, una bandolera se convierte en el portabebés estrella del verano.
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    • Tonga: Quizás el portabebés más fresco de todos. Tanto su diseño como su composición hace que este portabebés sea lo más parecido a no llevar nada.
      Hay que prestar atención si se usa con bebés que no se mantengan sentados solos, ya que no es un sistema que provea contención de cabeza y cuello, como una bandolera.
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    • Mei Tai- Podaegui: Estos sistema de porteo al no llevar tela que envuelva el cuerpo del portador son muy apreciados en épocas de calor, sobre todo para portear en la espalda.
      Además se pueden anudar sin rodear el cuerpo del adulto lo que aumenta más la sensación de “libre de tela” .
      Si se usan con recién nacidos, han de ser modelos evolutivos adaptados para dar el sostén adecuado a los pequeños.
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    • Emeibaby con recién nacido

      Mochila Emeibaby

      Mochilas ergonómicas:  Las preferidas de muchos padres porque además de no envolver el cuerpo del adulto, son muy fáciles y rápidas de usar.
      Hay que tener en cuenta, no obstante que el cinturón puede dar calor al ser acolchado, así como los tirantes.
      Y tanto en mochilas como en el grupo anterior de mei tais y podaeguis, hay que saber que para el bebé pequeño, no hay posibilidad de dejar los brazos y/o parte del cuerpo libres, más al aire, como con una bandolera o fular, y a algunos les agobia el hecho de tener una tela que les llega gasta el cuello.
      Si se opta por este sistema en bebés que aún no se sientan, es importante que sea un diseño adaptado, como la Emeibaby.
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    • Fular: Aunque es el protabebés más versátil, lo he puesto en el último lugar porque la mayoría de los padres comienzan usando un fular largo y haciendo nudos de varias capas, lo que no es práctico, si hablamos de minimizar la sensación de calor.
      No obstante, el fular puede ser un portabebés perfecto siempre y cuando tengas en cuenta estos factores:
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      • El tipo de nudo
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        • Al frente usa nudos de una sola capa (canguros preferiblemente o cruz envuelta con tiras no desplegadas sobre el cuerpo del bebé)
        • A la espalda elige nudos que no te envuelvan como el canguro y acabados tipo tibetano que evitan atar alrededor de la cintura
        • Los nudos a la cadera (sobre todo con fulares cortos) son más frescos porque no te envuelven por completo. Con fulares cortos puedes atar bajo el culito del niño y evitar tela en tu cintura.
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      •  El tipo de tela
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          • Escoge fulares 100% algodón o con mezcla de otras fibras naturales, como el lino o el cáñamo.
          • Evita los elásticos. La lycra o elastán umenta la sensación de calor e incide en la termoregulación por lo que no se recomiendan en épocas de calor.
            Los semielásticos que no llevan lycra ni elastán, como el  Mameco o  el Wrapsody Strecht, son una alternativa si te gusta ese tipo de fular pero quieres que sea algo más fresco. Además al tener más soporte que los elásticos, no requieren las 3 capas de tela para sostener al bebé si no pesa demasiado.
          • Usa un fular tejido corto tipo rebozo . Un fular corto evita la sensación de agobio por llevar mucha tela y te ofrece muchas variantes de uso con poca tela como el Bara Bärn.

        • Usa un fular de gasa. Si  te gustan los nudos de 2 o 3 capas por el soporte que dan, utiliza un fular de gasa que minimice la sensación de calor, como el Wrapsody Bali Breeze.

 

RECUERDA QUE:

  • Iker con 3 años y 1/2 en Mei tai

    El bebé debe ir totalmente sostenido por la tela mientras es pequeño
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  • Una vez que se mantenga sentado por sí solo ya no necesita sujeción total de la parte superior del tronco y cabeza,sólo necesita un “asiento.
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  • En bandolera o fular sólo has de ponerle tela formando dicho asiento y sujetarle hasta debajo de los brazos.
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  • Con el mei tai, dobla la cinturilla una vez sobre sí misma antes de atarla para que la tela le llegue sólo hasta media espalda, de ese modo estára más fresco y podrá ir con los brazos por fuera.
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  • Y por último… recuerda que también puedes disfrutar del portabebés… en el agua ,con el Tonga que mencionábamos antes, o con estos fulares Wrapsody  o las bandoleras de agua de tejido Solarveil.
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fular de agua

Lactancia y Porteo

Lactancia y portabebés están muy relacionados.

Muchos padres ven por primera vez un portabebés de los llamados tradicionales en los grupos de apoyo a la lactancia, otros buscando en Internet una ayuda para continuar cómodamente la lactancia de sus hijos. Los niños amantados pasan mucho tiempo en brazos de su madre, por lo que ésta busca alguna forma de sujetar a su bebé de forma más cómoda, sin tener que soportar únicamente con los brazos ese peso, que aumenta día a día. La necesidad se hace mayor cuanto más crece el bebé. Además, los portabebés permiten a la madre amamantar al bebé cómodamente mientras realiza, si es necesario, otras actividades.

En casos en que la lactancia ha sido interrumpida y se quiere volver a recuperar (relactación) los portabebés son muy recomendables, pues permiten hacer “piel con piel”, recomendado para estimular la oxitocina y animar al bebé a coger el pecho, si es preciso, 24 horas al día.

 

VENTAJAS DEL PORTEO DURANTE LA LACTANCIA

Después de pasar más de 9 meses en el vientre materno, acurrucado, escuchando la voz y los latidos del corazón de su madre, sintiendo el calor de su cuerpo, siendo balanceado suavemente al ritmo de sus pasos, los portabebés permiten al bebé continuar con esas sensaciones al ir pegado al cuerpo de la madre o el padre. El uso de portabebés durante la lactancia tiene muchas ventajas.

Atendiendo la necesidad de contacto

Al nacer, poner a nuestro bebé piel con piel es la forma más natural y mejor de recibirle. Allí, sobre nuestro cuerpo desnudo, se sentirá protegido, seguro y bienvenido. Si extendemos el piel con piel más allá de las primeras horas de vida del bebé ayudados con el uso de un portabebés, estaremos prolongando todo el tiempo que deseemos esas sensaciones placenteras que el bebé tenía en el útero: el bebé seguirá meciéndose igual que lo hacía en el vientre materno con el deambular de mamá, mientras oye nuestros latidos, el sonido que mejor reconoce, la banda sonora de su corta vida.

Amamantando en ruta. Bebé de 1 mes

Amamantando en ruta. Bebé de 1 mes

La necesidad de contacto humano en el hombre es ancestral; ya desde tiempos remotos las madres llevaban en brazos a sus hijos porque así, instintivamente, calmaban su llanto y les protegían de los peligros externos. Aún hoy, para la madre, esta cercanía es una forma de prevenir la depresión posparto. Esto es debido a que, ocupándonos así de nuestros pequeños, somos capaces de reconocer más rápidamente las señales que nos hacen conocer sus necesidades, afianzando nuestra propia seguridad en nosotras mismas y de ser buenas madres. Además de las ventajas a nivel psicológico, existen factores bioquímicos que contribuyen a que esto suceda: la secreción de oxitocina se estimula cuando sentimos cerca a nuestros bebés y numerosos estudios afirman que esta hormona ayuda a la madre a llevar mejor los cambios hormonales y emocionales implicados en la maternidad, especialmente durante el puerperio.

La fase en brazos comienza desde el nacimiento y concluye en el momento en que el gateo se inicia voluntariamente. Ese es el momento en que el bebé puede marcharse y volver desde y hacia las rodillas de la persona encargada de cuidarlo. A partir de ese momento las subidas y bajadas de los brazos de mamá o papá serán frecuentes. Habrá momentos en los que el niño reclame mucho suelo, pero aún nos quedará mucho tiempo de llevarlo en portabebés… De hecho, saber caminar no significa que quieran hacerlo siempre. Seguirán necesitando que los llevemos muy a menudo, mientras caminamos, paseamos o hacemos cualquier otra actividad fuera de casa y piden, a la vez, ser amamantados. En estos casos el portabebés puede ser un buen aliado de la madre que amamanta a un bebé mayorcito.

Siguiendo nuestro instinto

03-dic-en-el-parque-1En cualquier caso, es necesario escuchar las necesidades de cada bebé y de cada etapa: hay bebés que prefieren estar tumbados, otros erguidos; bebés que no aguantan tener la cabeza cubierta y otros que prefieren quedar bien tapados por la tela; hay bebés que no quieren mamar metidos en un portabebés y otros que pueden pasar horas en una bandolera sin despegar la boca del pezón… E incluso en esto los niños pueden cambiar sus preferencias según van creciendo o por alguna circunstancia nueva (enfermedad, crisis de crecimiento, cambios en el entorno, etc.). Por ello, es importante no partir de ideas preconcebidas y amoldarse a la necesidad de cada niño, que puede cambiar con los días, las semanas y los meses.

Si estamos intentando superar algún problema con la lactancia: mala postura, grietas, confusión tetina-pezón, etc., se debe tener paciencia para llegar a amamantar cómodamente con portabebés. Incluso puede ser preferible esperar a solucionar esos problemas o a que la lactancia esté bien establecida antes de dar de mamar en un portabebés.

Beneficios para el bebé del uso de portabebés durante el período de lactancia:

  • En bebés nacidos prematuros, el índice de mortalidad es menor entre aquellos  que disfrutan de los  Cuidados Madre Canguro. Ganan peso más rápidamente y su oxigenación y ritmo cardíaco es mejor. Esta práctica  contribuye a facilitar la lactancia incluso en bebés de muy bajo peso, bien por animarles a agarrarse al pecho, bien aumentando la producción y facilitando la extracción de leche materna para alimentar al bebé cuando no lo puede hacer directamente.
  • El balanceo incrementa el desarrollo neuronal estimulando el sistema vestibular (responsable del equilibrio). Los niños amamantados en portabebés disfrutan de este balanceo incluso mientras se alimentan.
  • Les calma en situaciones de estrés. El pecho es el calmante natural de los bebés. Ir en un portabebés les permite tener al alcance el seno materno rápidamente, por eso estos bebés, en general, lloran menos, son menos nerviosos.
  • Duermen con más facilidad y más tiempo. La mayoría de los bebés que se duermen al pecho se despiertan cuando la madre los deja en la cama, la cuna o el moisés. El portabebés permite al bebé seguir en brazos de mamá tras la toma con lo que duermen más plácidamente.
  • Tienen un índice menor de cólicos y regurgitaciones. El portabebés nos permite mantenerles erguidos sobre el pecho tras las tomas, lo que previene y ayuda a curar el reflujo. Esta postura les proporciona un masaje natural (calor y movimiento en la tripa), a la vez que le ayuda a expulsar los posibles gases gastrointestinales.
  • Como el portabebés nos facilita atenderl al bebé prontamente, antes de que llegue a llorar de hambre, prevenimos la ingesta de gases que se produce frecuentemente en bebés muy hambrientos cuando se ponen al pecho.


Beneficios para la madre del uso de portabebés durante el periodo de lactancia:

 

  1.  Manos libres. Usar un portabebés puede permitirnos realizar otras actividades a la vez que amamantamos, como caminar, comprar, escribir en el ordenador, hablar por teléfono, tareas de aseo personal… y, la más importante de todas, atender a nuestros hijos mayores, lo que contribuirá a evitar o atenuar los problemas de celos que puedan surgir por la llegada del bebé. También podemos simplemente descansar, o dormir recostadas, cuando el bebé duerme con la tranquilidad de que no se va a caer de nuestros brazos.
  2.  Cercanía. Llevar cerca a nuestros bebés nos ayuda a conocer mejor a nuestros bebés. Aprendemos a reconocer sus señales y a identificarlas (sueño, hambre, cansancio, malestar, …) con lo que les atendemos más fácilmente. Esto evita, en el caso de la necesidad de comer, que el bebé llegue a llorar por hambre, lo cual además reafirma la confianza de la madre en su instinto maternal.
  3.  Disponibilidad. La mamá, y por tanto el pecho, están siempre disponibles para calmar el hambre, sed o necesidad de succión no nutritiva del bebé al más mínimo signo de ésta. No perderemos tiempo en coger al bebé y colocarlo al pecho cada vez que lo reclame, lo que nos proporcionará una ganancia de tiempo considerable teniendo en cuenta que, sobre todo los primeros días, nuestro hijo puede reclamar su toma muy a menudo y estas tomas pueden durar bastante tiempo
  4. Comodidad. El peso del bebé está sostenido por el portabebés, que lo reparte por toda nuestra espalda, tronco superior y, en ocasiones, cintura; no únicamente por nuestros brazos y hombros. Nuestro cuerpo se va adaptando progresivamente al aumento del peso del bebé, lo que puede contribuir, junto con una buena higiene postural, a mejorar nuestro tono muscular y prevenir otro tipo de dolencias (dolor de espalda o cuello).
  5. Discreción. Si lo deseamos, el portabebés nos permite amamantar en cualquier lugar y/o circunstancia sin que se vea el seno. Nos proporciona la intimidad que a veces necesitan tanto la madre como el bebé. Además, el portabebés resguarda al pecho materno del frío o el calor.

CÓMO DAR PECHO CON UN PORTABEBÉS

¿Tumbado o erguido?

Delante para "repostar"

Delante para “repostar”

Una vez la lactancia está establecida, el pecho materno se dota sabiamente de una elasticidad natural de la piel, lo que hace que éste sea muy flexible. Esto hace que podamos dar de mamar en múltiples posiciones.

Aunque la posición cuna o tumbada es la primera que se nos viene a la mente a la hora de dar el pecho, el bebé puede también mamar erguido sobre el pecho de la madre. Esto va a depender fundamentalmente del portabebés que utilicemos o del anudado con el que lo estemos llevando. En general, y salvo en el caso de algunos anudados en particular, basta con recolocar al pequeño un poco más abajo de su posición habitual (que debe ser a la altura de nuestros besos), bien colocándole, como ya hemos dicho, en la posición de cuna, o manteniéndolo erguido con su boquita a la altura de nuestro pecho. Una vez que la toma ha terminado, podemos volver a la posición inicial reajustando de nuevo el portabebés de manera cómoda, práctica y sencilla.

¿Qué ropa es más adecuada?

Lo ideal es usar ropa que pueda abrirse, bajarse o subirse fácilmente para dejar a descubierto el pecho sin tener que retirar ni descolocar el portabebés. Existen camisetas especialmente diseñadas para la lactancia, que se abren fácilmente y evitan que sintamos frío o que dejemos la barriga, escote o espalda al descubierto. Las camisetas de tirantes con cuello amplio o camisetas con escote “palabra de honor” son muy prácticas para usar como camiseta interior incluso en invierno y conseguir el mismo efecto que una camiseta de lactancia. También son útiles las camisetas de cuello amplio o de pico.

Es preferible evitar camisas con botones, cremalleras o corchetes prominentes, que pueden molestarnos a nosotras y al bebé, incluso resultar peligrosos si algún elemento se suelta. Sin embargo, a algunas madres no les resultan molestos estos tipos de cierre y prefieren utilizar camisas o prendas con cierre delantero de cremallera o botones para poder facilitar rápidamente el acceso al pecho. En todo caso, evitaremos cualquier elemento peligroso en solapas o camisetas como pins, broches, etc.

Distintas posibilidades

Para amamantar a bebés muy pequeñitos que sean llevados en pouch o bandolera, simplemente tendremos que ajustar la altura a la que los llevamos, si es que hace falta, para que su boca quede a la altura de nuestro pezón, y descubrirnos el pecho

Si lo que estamos utilizando es un fular y no llevamos al bebé en la posición cuna, podemos cambiar la posición del bebé de vertical a horizontal, hasta conseguir que su boca quede a la altura del pezón. Hay varias formas de anudar el fular que nos permiten hacer el cambio sin hacer y deshacer nudos, como por ejemplo la cruz envolvente o la cruz simple, y la cruz doble, asi como algunos anudados a la cadera. En la posición de cruz envolvente y en la posición tumbado es conveniente dejar primero al pequeño coger el pezón e instalarse con la manita más cerca de nosotras envolviéndonos y, después, reajustar el nudo con ambas tiras características de este nudo recogiendo y sujetando al bebé. Algunas madres llegan a realizar variantes de los anudados con una capa de tela sobre el bebé (canguros), para colocarlos en posición cuna y así amamantarlos.

No siempre es necesario bajar el portabebés para dar pecho

Cuando los niños son algo más mayorcitos podremos simplemente aflojar un poco el nudo para que la cabeza del bebé se sitúe a la altura de nuestro pecho, tanto llevando al niño delante como a la cadera y con cualquier tipo de portabebé, lo que posiblemente nos ahorrará tener que escuchar llantos cuando estemos, por ejemplo, en el supermercado o en la cola del banco y nuestro peque quiera mamar. Cuando la lactancia ya está establecida y si el seno de la madre tiene suficiente flexibilidad, simplemente podemos ayudarles y llevarles nosotros el pezón a la boca sin necesidad de modificar la posición del bebé.

 

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PREGUNTAS  FRECUENTES SOBRE PORTEO

PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE PORTEO

Estas son las preguntas que solemos hacernos cuando nos planteamos portear a nuestros hijos.
Los consejos  dados en la web son generales, aplicables para casos en los que no hay patologías ni situaciones especiales a tener en cuenta.
Si  tienes una pregunta sobre tu caso particular consulta con una asesora de porteo cualificada.

 

  • ¿Es fácil aprender a portear ?

    Todos los buenos portabebés se comercializan con  instrucciones ilustradas explicando  su uso paso a paso. También tienes videos tutoriales abiertos en Youtube que pueden servirte para aprender de una forma más eficaz.

    Todos los anudados deben poder hacerse sin ayuda ajena ( a no ser que tus circunstancias personales lo requieran).

    Necesitarás un poco de práctica, como para todo lo demás,  incluido  vestir a un recién nacido, cambiarle los pañales, bañarlo y todo lo que conlleva su cuidado. El Porteo no es una  excepción, pero no es más complicado que todo lo demás. Normalmente se empieza por un nudo y cuando lo dominamos, si es necesario aprendemos otro.

    Normalmente se “pilla el truco” en pocos días. Lo ideal es practicar con un muñeco  en las últimas semanas del embarazo y las primeras veces con  el bebé, situarte frente a un espejo.

    También puedes contratar una asesoría de porteo y sacar el máximo provecho a aprender directamente sin fallos ni vicios de una persona experta en ayudarte a identificar lo que necesitas.

  • ¿Qué es un fular exactamente? ¿Una tela larga cualquiera no haría el mismo efecto?

    El fular es una tela larga, de entre 1.5 a 5 metros de largo (según la talla) y 70 cm. de ancho. El tipo de tejido en el que está realizado hace que pueda adaptarse perfectamente a la técnica de anudado que utilizamos hoy en día. Permite la movilidad del bebé, el ajuste punto por punto para adaptarse al  cuerpo del bebé y  bien la suficiente resistencia como para dar un sostén firme.

    Una tela normal no tiene estas características que precisamos para las técnicas que usamos. No aseguraría ni  el confort, ni el sostén punto por punto ni el ajuste que necesitamos.

    Por supuesto una persona que domina la técnica puede portear con cualquier tela pero, en general, recomendamos un porteo seguro y esto es tener en cuenta que hay productos elaborados para darnos la seguridad y la garantía de portear con toda tranquilidad, desde la calidad del material, la inocuidad de los tintes, al sistema de producción.

    Dentro de esta categoría de portabebés los hay de diferentes tipos y tramas de tejido, factores a tener en cuenta dependiendo también de nuestra necesidad particular al portear ( clima, peso, tiempo de uso, etc).

    El fular se ata con un doble nudo porque es el cierre más estable, seguro y adaptable que existe, no se puede soltar, ni estropearse, ni ceder. De esta manera, el fular se adapta completamente a nuestro cuerpo y asegura la sensación de ligereza cuando llevamos al bebé.

    Merece la pena invertir en un producto de calidad dado que podremos utilizarlo a diario durante años sin deformarse.

  • ¿Cuánto tiempo puedo portear a mi hijo?

    Cuando el porteo es ergonómico, el bebé va en una posición correcta  y confortable, así que puedes portearle  tanto tiempo como ambos queráis.

    Aunque no hay límite de tiempo,  el bebé nos  hará saber cuando ya no desea ir cargado. Los bebés más pequeños suelen pasar muchas horas porteados por su madre, incluso a la hora de la siesta, lo que facilita mucho esta etapa.  Por otro lado, tenemos que respetar el momento en que quiera salir, ya que posiblemente sea hora de un cambio de pañal o un cambio de estímulos.

    Con el tiempo el bebé querrá moverse un poco más  y tendrá etapas de mucho suelo. Ese cambio en la demanda de tiempo de porteo es  normal y necesario para su correcto desarrollo.

 

  • ¿Puedo portear  si tengo problemas de la espalda?Prácticamente todos los padres llevan sus bebés  en brazos una cantidad considerable de tiempo. En general, si puedes llevarle en brazos puedes portear, con la ventaja de que al portear puedes hacer que la sensación de peso sea menor al hacer que sea tu cuerpo el que soporte la carga y no sólo tus brazos y hombros.Por lo general con los portabebés adecuados se alivia la sensación de cargar peso ya que este se reparte por todo el tronco ( o gran parte)  o el torso.

    Siempre hemos de portear de forma ergonómica pero cuando hay una patología hay que ser aún más cuidadoso:   escoger bien el portabebés, la técnica de anudado y conseguir un buen ajuste. De este modo la sensación subjetiva de peso disminuye notablemente y el esfuerzo que realiza nuestro cuerpo se minimiza considerablemente.

    Es importante recalcar que la causa de muchos problemas de espalda no es patológica, sino postural. El porteo puede ayudarnos a ser conscientes de nuestro cuerpo y nuestra postura y ayudarnos a corregirla poco a poco.

    Portear con una postura correcta, hace que el bebé no “cuelgue” y no tengamos que compensar el peso con posturas antinaturales (efecto mochila:  hombros curvados hacía delante y espalda hacía atrás).

    La columna agradece la movilidad que proporciona el porteo correcto, sobre todo con telas bien colocadas y ajustadas. Llevar el bebé en brazos nos obliga a veces a mantener posiciones tensas o más estáticas (sobre todo cuando amamantamos). Poder pasear, movernos o amamantar con  libertad de movimiento beneficia a la columna  y a todo nuestro cuerpo enormemente.

    No obstante, mi consejo es que si tienes problemas de espalda  empieces a portear de forma progresiva, observando la respuesta de tu cuerpo, sobre todo si no empiezas con un recién nacido.  Si es una práctica temprana, tu cuerpo se acostumbrará al peso creciente gradual de tu bebé. Portear puede llegar a ser un ejercicio muy beneficioso para tu espalda en particular y para tu salud en general.

    Una asesora de porteo te ayudará a encontrar el sistema de porteo que te ayude a minimizar el impacto en tu cuerpo y evitar sobrecargar la zona que tengas dañada.

  • ¿A partir de qué edad se pueden usar?

    Si no hay ninguna contraindicación, desde el primer día de vida

  • ¿Hasta qué edad se pueden usar?


    Hasta que sea cómodo ergonómico ( seguro y confortable)  y/o necesario para ambos.

     

  • ¿Son iguales todos los sistemas de porteo ?

     

    NO. Hay sistemas de porteo anunciados incluso como ergonómicos que no cumplen con lo que significa ese concepto.

    Algunos de los portabebés preformados, como son las mochilas portabebés, tienen un diseño que no permite la postura natural de un bebé recién nacido. No se adaptan al cuerpo de la forma en que sí lo hacen otras y por eso requieren de sistemas adicionales, reductores y demás. Otras directamente llevan al bebé sujeto  por la zona genital, demasiado en vertical, lo que no es nada confortable ni para el bebé ni para el adulto que portea.

    Otras veces el portabebés tiene un diseño correcto pero no se usa de forma correcta.  Los fulares, por ejempl,o no tienen una forma predefinida, están concebidos para anudarlos como se quiera, así que siendo un portabebés concebido para proveer un porteo ergonómico puede usarse mal y hacer que porteemos de forma antiergonómica e insegura.

    Si tienes dudas en cuanto a si un sistema de porteo  o su modo de uso es ergonómico lee este articulo: ¿Qué es un portabebés ergonómico?

     

  • ¿Va cómodo el bebé tan apretado contra nuestro cuerpo?

    El porteo correcto mantiene la postura que fisiológicamente adopta el bebé. Éste se ha desarrollado en el útero en un espacio reducido, en posición fetal, con su espalda arqueada y sus piernas flexionadas. Esa es la postura que lleva el bebé porteado hasta que su desarrollo normal hace que esa postura se vaya modificando.
    Un recién nacido  necesita sujeción de todo su cuerpo, a medida que crecen y se desarrollan van reclamado más libertad de movimientos y nuestro porteo se irá adaptando a su necesidad cambiante.
    Lo cierto es que en general a los bebés le gusta ir contenidos,  se sienten más calmados, seguros y protegidos que estando en una posición abierta.

     

  • ¿No tendrá demasiado calor?

    Los bebés que van en contacto estrecho con la madre, aparte de otros muchos beneficios, aprenden a regular su propia temperatura caporal antes.

    La sensación de calor se puede minimizar utilizando ropa ligera y de tejidos naturales que faciliten la transpiración. Evitaremos sobre abrigar al bebé ya que el portabebés ya proporciona una capa de tela.

    Además podemos escoger un sistema de porteo más ligero, como la bandolera o un fular corto, así como  evitar pasear a las horas de más calor o exponernos directamente al Sol.

 

  • ¿No se caerá?

    El porteo correcto es muy seguro.

    EL riesgo de caerse del portabebés es prácticamente nulo. La forma correcta de portear hace  que el adulto  note enseguida si el bebé  va poco ajustado al cuerpo,  con lo que puede  reajustarlo inmediatamente.

    El riesgo de caerse aplica de todos modos a cualquier faceta de la vida, no sólo al porteo. La característica particular de esta práctica, es que si el adulto se tropezara con el bebé porteado, tiene las manos libres para agarrarse y/o amortiguar la caída. Cuando uno lleva a su bebé cargado todo el tiempo, adquiere seguridad en sus movimientos lo que minimiza ese riesgo

    Siempre recomiendo, no obstante, usar el sentido común para no portear mientras hacemos alguna actividad de riesgo. Y cuando el bebé ya crece y entorpece la visión, recomiendo portear de forma lateral o en la espalda.

  • ¿No va mejor en el carrito?

    Los carritos son un invento relativamente moderno en la historia de la humanidad. Los bebés han sobrevivido y se han desarrollado perfectamente sin ellos durante milenios, lo que muestra que no son imprescindibles.

    El contacto con el cuerpo de la madre sí es algo necesario para el bebé que nace esperando seguir en su hábitat.  Todos los mecanismos que el bebé tiene para sobrevivir y para permitir su correcto desarrollo se ponen en marcha cuando está en el lugar preparado para acogerle, el cuerpo de su madre.

    Eso no signifique que usar un carrito sea malo, pero una cosa es el uso puntual de una herramienta que puede sernos útill en un momento o situación dada y otra cosa es el abuso de hacer de ello la norma.

    Si el bebé pudiera hablar pediría ir en brazos. 

  • ¿No se acostumbrará a los brazos?

    Hablamos de “acostumbrar” como si fuera algo malo.

    Todos estamos “acostumbrados” a comer cuando tenemos hambre, beber cuando tenemos sed, dormir cuando tenemos sueño y a que nos den cariño nuestros seres queridos. Querer que nuestros hijos  ” se acostumbren a nosotras” es bueno y deseable. Las costumbres que contribuyen a nuestro correcto desarrollo y felicidad son algo que fomentar.

    Te recomiendo leer este artículo: Se te va a acostumbrar”



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