No quiero la baja maternal

No quiero la baja maternal

No.
No quiero la baja maternal

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NO quiero la baja maternal, ni el permiso de  maternidad, ni la licencia retribuida, ni nada que se le parezca.
Entre otras cosas porque no estoy enferma, porque no necesito que me den licencia para ser la madre de mis hijos ni que nadie me lo permita.

El lenguaje que usamos delata mucho  más de nuestra actitud hacia lo nombrado de lo que pensamos.
Estamos tan acostumbrados al lenguaje peyorativo en femenino y hacia los niños que a veces no somos conscientes de lo insultante que es nuestro vocabulario del día a día, y de cómo transmitimos atributos negativos de forma inconsciente (como si no fuera bastante todo lo que tenemos que oír de forma más directa).

Si eres un zorro eres un tío listo y avispado, si eres una zorra eres una fulana ramera, o una arpía.

Si eres un niño todos los adjetivos del tipo “mimado, consentido, zalamero, listo, etc…” tienen connotaciones negativas.

Y como pocas cosas hay  más intrínsecamente femeninas que la maternidad, pues en este ámbito el lenguaje es innegablemente paternalista, sexista, violento, condescendiente e insultante. 

Por eso si ya es vergonzoso que la ley nos obligue a reincorporarnos al trabajo a las 16 semanas de haber tenido a nuestro bebé, que encima  a ese tiempo se le nombre como “baja”, “licencia” o “permiso” no hace sino acrecentar la idea colectiva de que “alguien nos hace un favor dejándonos estar ese tiempo con nuestro bebé, o lo que es peor, nos lo permite.

Ese tiempo es nuestro

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Así es.
TAn sencillo como eso: ese tiempo tras nacer nuestro bebé ES nuestro.

Nadie debería  concedernos algo que es nuestro por derecho.

Y mucho menos atribuirse mérito por ello.

 

La madre tiene el derecho a estar y criar a su bebé y el bebé el derecho y la necesidad de estar con su madre para ser criado como espera y merece.  Limitar el tiempo mínimo en el que el bebé necesita constantemente a su madre a 16 semanas demuestra una completa ignorancia de las necesidades biológicas, psicológicas y emocionales de los bebés, y no deja de ser una especie de sistema de restricción de derechos inalienables.  Y encima llamar  esa limitación antinatural  como la llamamos actualmente es una total desconsideración y falta de respeto a la madre y al bebé.
No pedimos permiso para no ir a trabajar los días libre, porque es lo normal, es nuestro tiempo libre y no deberíamos llamar al tiempo libre que tenemos tras haber nacido un hijo ni “baja” ni “licencia” ni “permiso”.

Periodo maternal retribuido

No tengo una alternativa  que me convenza a todos lo niveles de cómo llamar a ese tiempo,  se me ocurre nombrarle como periodo maternal retribuido, a falta de que  pensemos en ello y se nos ocurra algo más acertado y que refleje más la realidad de lo que son esas semanas. Porque desde luego ninguna de esas formas habituales me convencen.
Hay aún una gran parte de la población que cree que las “bajas maternales” son una carga para los sistemas de seguridad social de los países. Yo he oído a algunos “iluminados” decir que es injusto que sus impuestos nos paguen “vacaciones” a las mujeres solo por parir. Igual el día que esa persona se jubile estará bien recordarle que su pensión sale de los impuestos de los contribuyentes que parieron aquellas mujeres a las que “él subvencionó las vacaciones”.
Fue un caso aislado, pero lamentablemente a nivel más amplio esa es la idea de fondo por la que en nuestro país ningún partido político se ha comprometido a ampliar ese periodo. Todos ven un gasto, no una inversión.
No voy a repetir que hay otros modelos que han apostado precisamente por lo contrario, por invertir en que las madres maternen durante más tiempo y en una sociedad de adultos más sanos por haber sido criados de una forma más parecida a como merecen. Pero no está de más recordar que esos modelos existen y funcionan.

Aunque claro, Spain is different y aquí lo que hacemos es “repartir lo poco que hay” en aras de la igualdad…porque ya se sabe que es mejor ser políticamente correcto que políticamente justo

 

¿Conciliación?

 

Y por eso nuestro maravilloso sistema lo que hace es que si papá quiere disfrutar de ejercer de padre es a costa de que la madre renuncie a parte de su derecho de ejercer de madre. O sea, una vez más alguien decidiendo hasta qué grado nuestro derecho es o no nuestro.
Y como siempre digo… así nos va…

Imagen destacada ©Maitena
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Las 3 C del Porteo

Las 3 C del Porteo

Cuidado, Conciliación y Conciencia Postural

“Que te salga bueno” nos desea la gente al vernos embarazadas.

Es evidente que no hablamos de “bueno” en el sentido moral. Un bebé, por pura definición, no puede ser malo.

Pero ese detalle, esa pregunta que ya una vez con el bebé en brazos, se repite constantemente : “¿es bueno?”, no es más que un ejemplo de las expectativas con las que llegamos a la maternidad.
Ser padre no es algo vocacional en todos los caso. No todos tenemos hijos por las mismas motivaciones y los mismos deseos.  Somos seres complejos y únicos, influidos por nuestras propias vivencias y experiencias.  Y cómo no, por nuestras expectativas. Que casi nunca son propias, porque vivimos en sociedad  y enmarcados en una cultura determinada que es  la que se encarga de ir dibujando en nuestra mente el escenario , asignando los roles y perfilando el guión.

De este modo las expectativas sobre lo que es ser madre y padre se convierten en esa película mental en la que nos “vemos” con nuestro precioso bebé, que come y duerme de forma plácida cada 3 horas y que nos va a colmar de la felicidad más plena que existe. Esas “ensoñaciones” son necesarias, de hecho, pensar en el bebé y hacer planes sobre él es un elemento de vinculación muy importante. Nos vamos preparando para ese nuevo rol que no se parece a ningún otro. Para ser padres, antes nos tenemos que ver siendo padres.

El problema llega cuando las expectativas  que tenemos están basadas en mitos, en ideas erróneas, en falsas suposiciones.
Cuando nuestra cultura  y/o entorno está tan alejado de la realidad que en vez de cumplir su función de transmisor intergeneracional de la sabiduría ancestral sobre el cuidado se convierte en el mensajero de una sociedad al servicio de la necesidad actual del adulto y su estilo de vida.

Y como todo trabajador fiel, mira por los intereses del que paga.  Que nunca es el bebé.

Por eso nuestra sociedad  inunda a los nuevos ( y no tan nuevos) padres de consejos  y advertencias que no son sino mitos,  ideas erróneas y  falsas suposiciones.

Nuestra sociedad parte de un paradigma en el cuidado al bebé que no se ajusta a la realidad. Tomamos como norma que el bebé es un ser independiente de la madre,  al que ofrecer contacto y alimento con limitaciones y que ha de ser dirigido desde el principio, al que hay que educar  para que se ajuste al patrón de vida que tenemos.

¿Ha de ser el bebé un ser independiente?

Es verdad que los bebés humanos nacen muy inmaduros y que eso les permite adaptarse al entorno concreto en el que son criados.  Pero a pesar de su inmadurez nacen con los mecanismos necesarios para garantizar su supervivencia. Eso sí, siempre y cuando estén en su hábitat. Y el hábitat de un recién nacido no depende del entorno, de su raza o de su cultura en primera instancia. Para un recién nacido su hábitat es su madre, más áun: el cuerpo de su madre.

La neurociencia hoy nos explica lo que el instinto ya nos indicaba, que para el bebé y parafraseando a Nils Bergman:

“nada tiene sentido salvo desde el punto de vista del cuerpo de la madre”.

 

Es el bebé el que pone en marcha los mecanismos fisiológicos del cuerpo de la madre que influyen en cómo va  a ser cuidado. Gran parte del éxito de la lactancia depende de dejar al bebé sobre el cuerpo de ella, piel con piel, y con acceso  al pecho materno. Tan sencillo como eso.

 

recién nacido en portabebésTan sencillo y a la vez tan difícil de interiorizar  cuando eres una mujer joven, profesional e independiente. Cuando hemos crecido pensando que para tener éxito hay que hacer muchas cosas. De repente tenemos un bebé que lo que nos pide es que sencillamente no hagamos mucho más que estar disponible.

Por eso el porteo ha sido práctica habitual de la humanidad. Por eso a nadie se le ocurrió hacer cuevas con estancias separadas para las crías humanas. Por eso nunca nadie imitó el acceso de un bebé a la teta de su madre, ni de noche ni de día.

Ese acceso constante del bebé a su madre mediante la práctica de portear al bebé sobre el cuerpo ayudado de algún sistema es la forma en que el ser humano ha garantizado la supervivencia de las crías de la especie.  Ha provisto al bebé del acceso constante al hábitat diseñado para él, su madre. Del cuerpo de la madre el bebé obtiene nutrición, calor, contención, protección, seguridad. Realmente no necesita más… ni nada menos.

Y si desde el punto de vista del bebé el porteo es imprescindible para garantizarle el contacto continuo que necesita, para la madre el porteo no es menos importante.

 

 

HA sido la forma de compaginar el cuidado de su cría indefensa con el resto de sus obligaciones. Y no nos engañemos. Todas las mujeres de la historia han sido trabajadoras. Todas han tenido que conciliar. La mayoría sin la opción de la telecompra y el congelador. Así que si de conciliar se trata, creedme que cualquier cultura no occidental nos lleva ventaja.

Las madres hoy criamos a los hijos prácticamente solas. Nuestra pareja, cuando la hay,  no suele disponer más que de un par de semanas de licencia de paternidad , así que la realidad para la mayoría de las  madres de nuestra generación es que nos vemos  a los pocos días de haber parido, solas, en una casa  casi siempre enorme, con un bebé en brazos que nos demanda más contacto del que esperábamos.  Todo se mueve a otro ritmo, como en una secuencia de Matrix. Como si el mundo siguiera su vorágine y nosotras nos viéramos obligadas a ir a un ritmo brutalmente lento. Bebés que empatan una toma con otra, bebés que parecen no dormir si no es en brazos, bebés que nos reclaman con tanta intensidad que a veces nos llegamos a sentir agobiadas.

Reacción normal cuando esa película no era la que soñábamos. Cuando el bebé que llora en la cuna no se parece en nada a aquél que yo esperaba.
“Los bebés comen y duermen…” es lo que todo el mundo sabe y lo que todo el mundo repite. Pero pocas veces nos han contado cómo comen y cómo duermen los bebés  humanos. Y pocas veces hemos tenido la oportunidad de convivir con bebés de verdad.

Ese desconocimiento de cómo son y se comportan los bebés  junto con una avalancha de información enfocada al adulto da como resultado  esas maternidades desconcertantes. Madres enfrentadas  a satisfacer  o sus necesidades o las de su bebé. Si seguimos pensando en madre y bebé como cosas separadas  con necesidades independientes unas de las otras, incluso en algunas ocasiones, con necesidades opuestas y/o confrontadas, seguiremos teniendo puerperios complicados, estados emocionales difíciles, incluso mayor índice de depresiones post parto.

La meta es trabajar para que las madres vivamos una maternidad placentera, entregadas al cuidado necesario al bebé, pero con disfrute. Siendo disponibles en cuerpo y alma, pero sin perdernos o desdibujarnos en el cuidado de nuestro hijo. Un bebé sobre el cuerpo de su madre experimenta placer. Y la madre debe experimentarlo también.

 

Durante años la búsqueda de derechos de las mujeres se ha fundamentado en el no cuidado de los hijos. Y eso no ha generado una sociedad más feliz con mujeres más independientes y empoderadas. Ha generado una sociedad de criaturas sin regazo materno con todas las implicaciones presentes y futuras que eso trae consigo de seres con baja autoestima  y de mujeres sintiéndose culpables, unas  por no cuidar ellas a sus hijos y otras por no sentirse útiles para una sociedad que no solo no valora el maternaje, sino que lo penaliza.

Hoy cada vez más familias han encontrado en el Porteo la forma de aunar Cuidado y Conciliación. En la segunda parte de este post  os explicaré cómo  ha de ser el Porteo Consciente.
Si aún no te has suscrito al blog  y a mi canal de Youtube aprovecha ahora y no olvides compartir el post si te gustó o fue útil.

Madres emprendedoras

Madres emprendedoras

Cuando vemos spots como este todos decimos:
“Qué bonito” ” Es cierto” “Es increíble”

Pero en el fondo muy pocas veces las madres obtenemos reconocimiento por nuestro trabajo. A veces incluso se desprecia nuestra labor  y nuestro trabajo por parte de otras mujeres (al parecer  el feminismo se está volviendo tan sectario y opresor para las mujeres como el machismo 🙁 )
En las escuelas de negocios se  suelen examinar ejemplos de emprendedores de éxito, generalmente hombres.
Hombres que levantaron sus empresas, en muchos casos  siendo padres, o sea que,  mientras ellos dedicaban una ingente cantidad de horas  a sus negocios, alguien se ocupaba de que sus hogares y sus hijos salieran adelante.
En muchísimos casos además estas mujeres “invisibles” tienen un trabajo también fuera  de su casa, con lo que el malabarismo diario se convierte en un circo de 3 pistas para  muchas.

Del grupo de mujeres y madres que trabajan hay un subgrupo  del que formo parte : las emprendedoras.
Cada vez somos más las mujeres que decidimos trabajar para nosotras sin renunciar a vivir una maternidad lo más plena posible.
Estos casos no suelen ser noticia. Vende más oír a una empresaria de éxito contar que la maternidad no fue obstáculo para su carrera porque sencillamente su carrera fue prioritaria. Mensajes del tipo “es mejor tiempo de calidad” para justificar que vivimos en una sociedad que solo otorga 16 semanas de permiso de maternidad y que la mayoría aceptamos sin rechistar.

Pocas veces se habla del éxito de las que compaginamos la crianza de nuestros hijos con nuestro emprendimiento. Por eso me siento especialmente orgullosa de ser parte del evento que tendrá lugar el  día 5 de Junio  en  Madrid School of Marketing

“CÓMO EMPRENDER EN LA ERA DIGITAL”

 

Madrid School of Marketing

 

Que se presente a los estudiantes de una Escuela de Marketing y negocios como ejemplo de caso de éxito el mío es una satisfacción personal y grupal.

Siempre digo que soy una “simple mamá” sin estudios universitarios, que me he formado en cosas muy diversas según me han ido interesando en las diferentes etapas y circunstancias de mi vida.   Que no he necesitado de “avales” más allá de mi experiencia, de las formaciones que he querido hacer  y  de mi trabajo diario de años.  Que vivo en un pequeño barrio de una pequeña ciudad de una pequeña isla… y aún así soy emprendedora de éxito por varios motivos:

  • Porque no renuncié a estar con mis  hijos para trabajar
  • Porque trabajo en lo que me apasiona y en lo que soy buena
  • Porque consigo vivir bien de mi trabajo
  • Porque contribuyo a crear empleo
  • Porque mi trabajo redunda en el bienestar de mis clientes y de la sociedad

 

Así que  a unos días de que mi blog cumpla 6 años quiero decir GRACIAS

  • A mis hijos que me han ido haciendo sabia y más humilde
  • A los cientos de bebés y madres de los que he ido aprendiendo
  • A excelentes profesionales de los que aprendo y me inspiro
  • A mis clientes por confiar en mi
  • A mis amigas porque saben lo que significan para mí
  • A mis “socias” porque sin ellas no sería ni la mitad de bueno nuestro trabajo
  • A los que colaboran conmigo de un modo  u otro en mi emprendimiento aportando su experiencia y su valor
  • A mis alumnas por su confianza en que esto que ofrezco es para ellas
  • A mis lectores en el blog y seguidores en las redes
  • A quienes me habéis puesto zancadillas: sin vosotros no sería quien soy

 

FOTOS DEL EVENTO

5 tips para optimizar tu tiempo

5 tips para optimizar tu tiempo

Ayer le contaba a un amigo que tengo un sueño desde niña, de esos imposibles, que es tener un aparato para parar el tiempo. Se dice que casi todos los sueños se pueden conseguir pero este, estaréis de acuerdo conmigo, sí es de los que entra sin lugar a dudas en la categoría de imposibles.

Como el tiempo es algo limitado, tremendamente valioso, de hecho es de lo que está hecha la vida ¿no?: de tiempo, pues haríamos bien todos en analizar cómo lo usamos y si a veces lo perdemos en cosas que realmente no lo merecen. Merece la pena encontrar ideas para optimizarlo.

Si todas las personas nos quejamos de la falta de tiempo, ser madre lo acentúa.  Y no hablo de las tareas de más que surgen, sino  de la necesidad que tienen nuestros hijos de estar con nosotras, de verdad. No solo compartir un espacio físico y temporal, sino de dedicarles tiempo a ellos como personas: amamantarles, jugar, mirarles, hablar, escuchar, aprender juntos, compartir actividades… A veces yo me analizo y veo que estamos juntos sin estar juntos y creo que es importante que nos demos cuenta cuando eso pasa y tomar algunas medidas para que no se nos vaya el tiempo en cosas que realmente no son necesarias, para poder optimizarlo.

Estas son algunas de las cosas que a mí me funcionan y de donde le robo tiempo al tiempo  para optimizar mi uso de él. Mis “trucos” para optimizar el tiempo.

  • Ropa sucia1- No acumular tareas de mantenimiento de la casa.

    Parece una tontería porque yo me crié en una casa en la que todo se hacía el sábado. Pero los días de maratones de limpieza y lavadoras son agotadores y desanimadores.
    Un poco cada día y mantener el orden.
    No acumular ropa sucia
    (se pierde luego más tiempo en buscar qué ponerse que lo que tardas en tender una lavadora).
    Te recomiendo este libro:
    Organiza tu Hogar en 30 Días

  • 2- Compras por internet.

    carrito compraHacer la compra es una de esas cosas ineludibles en las que gastamos mucho tiempo. No solo el tiempo real de la compra, es mucho más. Hay que coger coche, gasto de gasolina, aparcar, buscar por tiendas o por largos pasillos, hacer colas. Si hablamos de comprar ropa y/o zapatos la cosa empeora. A veces pasamos una tarde entera para comprar un par de prendas de ropa. Eso por no hablar de lo poco que les gusta a los niños ir de tiendas y probarse ropa.La alternativa de las tiendas on line  nos facilitan mucho la vida. Yo misma soy empresaria y tengo  una tienda on line de portabebés  y me consta que muchas de las compras me las hacen madres los domingos y festivos, sobre todo por las noches. Las tiendas on line no cerramos nunca 😉 . Y ofrecemos las mismas garantías al consumidor que cualquier comercio físico ( a veces incluso más)

  • 3- Apaga la TV

    Abducidos por la TVHace casi 2 años decidí apagar la TV y no es casualidad que desde entonces haya conseguido poner en marcha proyectos nuevos. Creo sinceramente que la TV es el mayor come tiempo que tenemos dentro de las casas. A veces la ponemos por costumbre de tener ruido de fondo, pero aún así nos distrae. Yo si estoy sola y quiero “compañía”, como ahora mientras escribo, pongo música. :-

    Si quiero ver una serie o una película en algún momento dado las veo por internet ahorrando el tiempo de la publicidad. Y  de ese modo si decido parar porque tengo sueño o me surge algo, la puedo retomar cuando quiero.

    Sobre todo evitamos el síndrome de “mecomoloquemeechen” en el que es fácil caer a veces cuando estamos sentados frente a ella, que parece que nos va a abducir como a la niña de Poltergeist.

  • 4-Aprovecha cuando ellos duermen.

    Cuando eres madre y trabajas aprendes a hacer varias cosas a la vez, pero es necesario tener algunas horas de concentración para según qué cosas. Aprovecha si un día tus hijos salen con el padre u otra persona, y si no, cuando duermen.
    Algunas personas madrugan antes de que los hijos se despierten  y aprovechan para trabajar, yo lo hago de noche por varios motivos.
    Primero porque en general soy noctámbula, pero principalmente porque es el rato en que mi hija no me suele reclamar.
    Temprano por la mañana es el momento en que si me muevo de la cama su sensor se dispara y se despierta.
    Así que en mi caso aprovecho más las primeras horas de sueño nocturno de ella. (El mayor ya no se despierta…. sí chicas… ese día llega aunque ahora os parezca que no 😉 )

     Mira cuándo te cunde a ti más, y cuándo es el mejor momento para aprovechar al máximo ese rato de soledad bien aprovechado.

 

  • 5-Delega o subcontrata

    Subcontrata mimosytetablogTenemos una tendencia natural a pensar que nadie hace las cosas como nosotras. Y eso lo aplicamos en casa y en nuestros trabajos o emprendimientos. Si nuestros hijos se hacen la cama y dejan el edredón doblado vamos detrás a recolocarlo, si nuestra pareja dobla las toallas y vemos que las esquinas sobresalen, vamos nosotras y las volvemos a doblar a “nuestra manera”. Dejando aparte lo descorazonador que es eso para el otro, y que no contribuye a que todos en la familia colaboren a mantener el hogar , es un gasto de tiempo inútil. ¡¡¡Deshacemos algo hecho para volverlo a hacer!!!

    Tenemos que delegar. No hay otro modo de sacar tiempo. Y si una actividad no es lo nuestro, lo sabio es subcontratar.

    A veces no compensa dedicar horas o días  a una actividad que no controlamos, cuando un profesional tardaría  solo lo necesario.  El tiempo que no malgastamos intentando encontrar el modo de hacer algo puede ser mucho más productivo dedicándolo  a lo que sí sabemos hacer y que nos genera beneficios.

    Ademas hay quien tiene la teoría del “flujo de dinero”, o sea que si pagas, cobras. O sea que aparte de optimizar el tiempo, contribuimos a generar riqueza, de otros y para nosotros ♥

 

Estas son algunas de las cosas que yo hago.
Si te gustó o te pareció útil no olvides compartir. 

¿Y tú?
¿Cuáles son tus trucos para optimizar tu tiempo?
¿Quieres compartirlos conmigo?

 

 

Lactancia y feminismo

Lactancia y feminismo

RUBENS---LAS-TRES-GRACIAS

Sí, es un tema-temazo este.

Y no dispongo de tanto tiempo como necesitaria para desarrollar lo que consideraría mínimo.

Es tan importante, que hasta ahora, no me he atrevido a ponerle palabras. Por temor a que fueran demasiadas, a que fueran pocas, a que fueran ,malinterpretadas, a dejarme algo en el tintero, a que me tachen de “loquesea..ista….”, a no poder transmitir ni un poco de la que entiendo como una experiencia con una riquísima multiplicidad de lecturas posibles. Pero 25 años de compartir con miles de mujeres sus maternidades, lactancias, decubrimientos, gozos y sombras…no me lo permiten.

No podemos abordar el tema de la lactancia materna desde un enfoque feminista, sin una visión antropológica de qué es lo que ha pasado con todos los procesos reproductivos de las mujeres.

No podemos abordarlo, sin observar y profundizar en porqué se ha extraído de la experiencia sexual de las mujeres todo cuanto guarda relación con la reproducción, para convertirlo en “obstetricia” o “ginecología”, o “`pediatría”.

Sin observar y analizar por qué se ha desexualizado a la mujer en proceso de parto, de embarazo, de lactancia.

Sin reflexionar a fondo qué lugar ocupan: el placer, la comunicación, la contemplación y el silencio que acompañan y van inherentes a la experiencia de una lactancia vivida saludablemente.

He acompañado algunos miles de mujeres a lo largo de estos 25 años en el proceso de maternidad. Mujeres en busca de una maternidad saludable, plena, gozosa. Que no castrara su vida de mujeres, pero que tampoco fuera sacrificada al dios de la “igualdad”, es decir al dios del progreso, la carrera profesional, el dinero, el “estado del bienestar”.

Mujeres que decidieron enfrentarse a situaciones locas como ha sido- y penosamente, aún sigue siendo, una asistencia al parto y a la crianza que las infantiliza, las medicaliza, las abduce, y las maltrata en tanto que mujeres sexuadas, pensantes y conscientes.

Para convertirlas en “pacientes”, dependientes, obedientes.

klimtMujeres que han llorado ante el grupo de iguales, con su bebé en brazos, al saber por boca de una profesional médica –yo ,en esos momentos- que dar de mamar tambien podía ser placentero. Y que han confesado llorando que dejaron de dar de mamar a sus hij@s mayores, porque se consideraban unas depravadas al sentir tan intenso placer en el amamantamiento, que en ocasiones llegaban al orgasmo.Y que han silenciado durante años esa experiencia por considerarla vergonzosa…..Como durante siglos ha sido considerado el placer sexual de las mujeres.

Mujeres que han vivido una auténtica batalla interna entre su deseo-necesidad de contacto, y disfrute, criando y amamantando a su bebé, y su imposiblidad de hacerlo por soledad, por sobrecarga, por exigencias externas o internas de tener que hacer una “vida normal”

 

Como si no fuera normal dedicar tiempo a construir un vínculo y una experiencia que sienta las bases de futuro biopsíquico de la persona en formación. Y sobre todo, que da la ocasión de completar la experiencia interna de una dimensión de la sexualidad femenina, del ser sexuado femenino, del aprender a dar-recibir-tomar-soltar-negociar-aceptar-negar….en un circuito tan duro como trascendente..

Una visión feminista- y aquí recupero la definición de feminista de E.Jong: “ Una mujer con autonomía que desea lo mismo para sus hermanas”– debería incluir no sólo el derecho a dar o no de mamar, sinó el derecho a conocer –no sólo saber lo que una cosa u otra implica. Para sí, para el bebé, para la vida

Danae-Gustav KlimtY sobre todo, a no tener que verse obligada a elegir entre una vida de adulta profesional, y una vida de adulta madre-sexuada.

Debería incluir los derechos no reconocidos aún -en el plano económico ,legal, laboral ,- de lo que significa invertir en la riqueza más insustituible para la sociedad, la tierra, la vida: una vida humana

Debería incluir qué pinta el hombre-padre en el proceso de crianza , y en la dinámica obligada de respeto a una relación privilegiada como es la del bebé-madre. Y que le coloca en situación de ser capaz de extraer de sí mismo sus capacidades ocultas de amor-cuidado-sensibilidad-respeto

Debería incluir reflexionar sobre la extraña relación que parece haber entre los procesos de lactancia-crianza y la génesis de los divorcios-separaciones.

Debería profundizar en el hecho constatado de que, frecuentemente el cuerpo de la mujer, y sus pechos en este caso, le cuentan cosas sobre sí misma, su biografía oculta, sus sentimientos con su pareja, su bebé, que su conciencia mantenía en la sombra.

Deber hacer visible que muchas de las dificultades actuales asociadas a la lactancia-crianza están estrechamente ligadas a experiencias de abuso sexual silenciado, oculto, sexista, a veces paterno incluso.

SchieleDebería en fín, empezar a nombrar que ama-mantar, viene de amar…Y que el amor no puede ni debe ser en ningún caso motivo de sacrificio, esclavitud, malestar, renuncia. Y que por tanto no puede ser en ningún caso una amenaza al propio desarrollo –si realmente es tal- , ni a ninguna dimensión humana de l@s implicad@s.

Y que cuando eso sucede, hay que ser muy riguros@, muy honesto, muy valiente, y tener una visión muy amplia, para ver que casi siempre es por motivos de “organización social”…..o carencias de algún tipo….que no pueden ser motivo de culpa, pero tampoco de justificación. Sencillamente, pueden visualizarse como tales, nombrarse, y aceptarse.

Al igual que se acepta que cuando tienes una vida profesional, no puedes estar al mismo tiempo cuidando de un ser querido en trance de muerte; pero eso no deja de desgarrarte por dentro-aunque no haya culpa. Sencillamente, porque no somos sólo seres sociales. Porque hay experiencias insustituibles, que sólo pueden ser vividas en primera persona. Y el que nuestra sociedad no esté organizada para poderlas vivir , no justifica que no haya consecuencias nefastas si no se viven. Sin que por ello se haga culpable a la protagonista. Pero tampoco puede negarse por ello la necesidad-

Hemos pagado muchos precios por nuestra “liberación”, por nuestra “igualdad”….precios en salud, en relaciones, en tiempo, en sufrimiento, en hijos, en lactancias,en infertilidad, en abortos, en soledad, en tantas cosas……preguntemonos cuántos precios y a costa de qué estamos dispuestas a seguir pagando.

klimtNo nos olvidemos: fueron los pediatras varones de finales del XIX, los que empezaron a animar a las mujeres a dejar la
crianza amorosa bajo lemas como :“las madres, dejadas a su instinto no saben cómo hacerlo, hay que enseñarlas a que no cojan el niño en brazos cuando llora, no le den de mamar en cuanto lo pide, porque así los convierten en personas ingobernables….hay que dejarlos llorar…y así, se les va educando para que se hagan disciplinados y obedientes…”…(Dr.Martinez Barbas)(ver referencia completa en Fuentes,2001. Mujeres y salud desde el sur.Ed.Icaria.)

Una vez, más, nos han usado de “capataces del poder patriarcal”, bajo la excusa de “ayudarnos”, “enseñarnos”, “salvarnos”….

Chun tiene razón: Marie Langer, al igual que Karen Horney, y tantas otras –psicoanalistas o no, freudianas o no-, hablaron y escribieron brillantemente en torno a las mujeres y la maternidad…recordemos algunas de ellas. Dice M.Langer :” ..la primera experiencia en torno a la lactancia y el contacto con la madre va a tener una incidencia muy importante en el modo en que ese sujeto va a desarrollar las relaciones a posteriori”…o “el amor a la vida se halla estrechamente ligado a las primeras experiencias orales que experimenta la criatura..”….¿tal vez una lectura feminista debería preguntarse si tiene algo que ver la situación actual de aumentos de depresiones infantiles, suicidios adolescentes, necesidad de estímulos no saludables entre l@s jóvenes, con esas primeras experiencias?….Y no caigamos en las culpas!!!. El discurso no va por ahí. Dejémoslo en ignorancia, manipulación, sobrecarga, confusión, desorientación, o sencillamente, elección libre y responsable.

schiele2Las mujeres actuales tenemos un reto que considero durísimo, y al mismo tiempo privilegiado: extender un puente en la dirección de reconciliar natura y cultura, dentro de nosotras mismas…..no sé si fuera. Ése es nuestro poder. Sin complejos.

En las prisas de lo cotidiano, de los mails, y mi precipitación en dar respuesta a la colega que preguntaba, no pude ni supe dirigirla a autor@s no consideradas estrictamente como feministas, pero que desde mi punto de vista, hacen un abordaje de la lactancia, la crianza y los procesos reproductivos, a favor de la vida, de la salud, de las mujeres, y de las personitas que estan creciendo y nutriéndose….Alice Miller, W. Reich. Eva Reich, Casilda Rodrigañez, A. Rich, Xavier Serrano, Maite Sanchez Pinuaga, M. Odent, M Langer, K Honey, s, Kitzinger, B .Sjmulders…..son much@s….. Muy lúcid@s.

Y la mejor: conectarse con las miles que están en red, desde hace años, ayudándose, apoyándose, cuidándose, informándose, preguntándose, y tropezándose, y salvando de nuevo los escollos de los nuevos “dogmas” de pediatras salvadores, supuestos “expertos en lactancia materna”, que aún confunden una teta con una mujer.

 

Dra Maria Fuentes Caballero
Col. 6974.
Arcos de la Frtra.Cadiz
mariafuentes3@yahoo.es
mayo.09
Ilustraciones no incluídas en el texto original

¿Ustedes comerían en el baño?

Extractor lecheCasi todas las semanas en el grupo de apoyo a la lactancia tenemos alguna madre que pregunta por cómo compaginar la vuelta al trabajo con la lactancia.
En nuestro país la baja maternal es de sólo 16 semanas  y paradójicamente todos los organismos de salud recomiendan que el bebé tome exclusivamente pecho al menos los primeros 6 meses de vida.
Compaginar esas 2 realidades no siempre es fácil.

Este texto es en honor a todas esas madres trabajadoras que con esfuerzo logran sus lactancias exclusivas  a pesar de su reincorporación laboral inmoralmente temprana.

“Jueves 4 de diciembre, la sesion en el Palacio de la Legislatura de la Ciudad Autonoma de Buenos Aires debia haber comenzado antes, pero hay previas de negociaciones y discusiones que demoran el comienzo.

Cuando por fin, a las 18 hs, los diputados entran al recinto, cada uno se encuentra en su banca, pegado al boton con el que deben votar las leyes, una hoja de papel con el logo de LLLI y dos bombones pegados, con una inscripcion que dice:

“UNO DE ESTOS BOMBONES FUE ENVUELTO EN UN BAÑO PUBLICO, UD. CUAL COMERIA?”

Nadie entiende nada, todos se miran unos a otros y preguntan quien les puso eso, se rien, nadie que no sea diputado o asesor parlamentario puede tener acceso a las bancas, y sin embargo ahi habia cientos de bombones desparramados por el salon.

Es una de las ultimas sesiones del año, se tratan muchisimas leyes y declaraciones y resoluciones, solamente quienes habian participado de las discusiones previas en las Comisiones podian imaginarse de que se trataba.

Por fin, cuando llega el momento, la diputada Victoria Morales Gorleri pide la palabra, y comienza preguntando a sus colegas:

¿UDS. COMERIAN EN EL BAÑO?

Su objetivo era mostrarles que con ese mismo problema lidian los miles de bebés que toman la mamadera que la mamá les dejó luego de un día de trabajo: leche materna que fue extraida en un baño publico, el lugar mas contaminado de un puesto de trabajo.

Aplausos y vivas al finalizar el discurso, busco y miro las caras de los diputados, estan todos impactados con las palabras de la diputada.

Horas despues por fin es el momento de la votacion, sali corriendo hacia el fondo del salon, para juntarme con Monica Cassis lider de LLLArgentina que llego ostentando una remera con el logo de LLL, y mi hijo Andy que viajo tambien 2 horas desde su trabajo para estar presente, cuando escuchamos 44 votos a favor….. SE APRUEBA LA LEY DE LACTARIOS, gritamos al unisono, aplaudimos, saltamos, volvimos a gritar, nos abrazamos, Monica C. levanto la remerita que su hijo habia usado hace años, esgrimiendola como una bandera, con el logo de LLL y la frase “Mi mama me dio la teta”.

Despues salimos al pasillo, y se acercaron la Diputada Victoria Morales Gorleri (autora del proyecto) y el resto de los colaboradores, y nos abrazamos, saltamos, gritamos, nos volvimos a abrazar, volvimos a gritar, senti que tocaba el techo con mi cabeza!

Sali de alli muy emocionada, sigo muy emocionada cada vez que lo cuento, agradezco a todas y todos los que nos acompañaron en la tetada que organizamos en la legislatura para la SMLM, donde colaboraron muchisimo y estuvieron presentes, eso ayudo a dar el empujon que faltaba para que al otro dia se presente el proyecto de ley sobre lactarios que hacia rato tenia elaborado.

Estos fueron meses de mucha tension, stress, y discusiones para defender el proyecto en varias de las Comisiones de la Legislatura, habia momentos en que llegue a creer que no se iba a poder.

Pero por fin tenemos la ley de lactarios Morales Gorleri, por la cual los organismos publicos deberán contar con espacios limpios, especialmente acondicionados con una mesa, un sillon y una heladera para que las madres que trabajan no tengan que extraerse leche en el baño y puedan almacenarla en condiciones óptimas para que luego quien cuide a su bebe pueda darsela.

Y ahora vamos por mas, tenemos que llegar a las empresas privadas, y tenemos que aumentar la licencia por maternidad.
Abrazos a todos
Monica

Lic. Monica Tesone
Psicologa
Division Professional Liaison Administrator
International Division
La Leche League International
Asesora Diputada Victoria Morales Gorleri
Legislatura de la Ciudad Autonoma de Buenos Aires
monicate@gmail.com”