Esta carta es para ti PROFESIONAL sanitario

Hace un par de días alguien me hizo un regalo muy especial.
Un regalo en forma de palabras.

Palabras de agradecimiento, de admiración y de reconocimiento hacia mi trabajo, en particular hacia este blog.

Unos días después del evento de la madresfera, donde leo que hay más de 1000 blogs de madres, en una etapa en la que casi no escribo… esas palabras fueron un soplo.
Me cuentan que en unas jornadas de formación en lactancia materna para profesionales de un Hospital importante de la capital, se nombran como webs de referencia para los propios profesionales y para que recomienden a los padres, entre otras, la mía: mi blog.

Y pienso en cómo están cambiando las cosas  (aunque hay mucho trabajo aún, es cierto) y en que yo lo estoy viendo.
Me reafirma en el poder que tenemos cuando sabemos que hablamos desde la verdad, desde el sentido común y desde la evidencia actualizada.
Me alegra además por todos esos profesionales que conozco y admiro, much@s de los cuales son amig@s muy querid@s.
y pensé que hoy debía escribirles una carta.
*A esos pediatras que sin ser mediáticos, ni escribir libros ni dar conferencias, día a día en su consulta trabajan fomentando la lactancia de verdad, no de boquilla o con un poster en su consulta.

*A esos ginecólogos que creen de verdad que el embarazo no es una enfermedad, y que quien decide TODO, ha de ser la madre.  Que respetan el parto y todo lo que implica. Que saben que ellos están solo como comodín, no como As de la baraja.
*A esas matronas que nos escuchan, a las madres, para darnos lo que de verdad necesitamos. Que invitan a estas simples mamás a sus grupos de Educación Maternal para que los futuros padres vean, en vivo, lo que es de verdad importante y útil en su camino.

Y sobre todo,

Dibujo cortesía de PizcOcio

*A  esas enfermeras de pediatría y/o neonatología, de maternidad…, que me consta que muchas veces luchan de nuestro lado en bando enemigo. (más…)

Videos : Crianza con apego y Lactancia en TV

  • Entrevista a Eulàlia Torras : “La guardería puede frenar el desarrollo de los bebés”

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Si se tienen hijos, uno de los mayores retos de la vida es llegar a ser buenos padres.

¿Pero quién nos enseña? ¿En qué universidad se obtiene la licenciatura en educación de los hijos?

Entrevista a Rosa Jové, Psicopedagoga y Psicóloga infantil y responsable del programa de salud materno-infantil de la UNICEF en Lérida.

Es autora del éxito editorial ‘Dormir sin lágrimas’ y ‘La crianza feliz’, y presenta ahora su nuevo libro ‘Ni rabietas ni conflictos, Soluciones fáciles y definitivas para problemas de comportamiento de 0 a 12 años’.

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07 nov 2011

La mejor alimentación del bebé es la leche de su madre.

La Organización Mundial de la Salud recomienda que el niño se alimente exclusivamente de leche materna hasta los seis meses, aunque en muchos países, como el nuestro, el periodo de lactancia suele ser insuficiente.

Coloquio sobre la lactancia con Lucía Alcaraz, Comadrona; Charo Quintana, Ginecóloga del Hospital de Sierrallana, en Torrelavega (Cantabria); y Luis Ruiz, Pediatra.

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Las donantes de leche materna acueden, en un gesto altruísta, cada dos semanas a donar leche al hospital, en un proceso que inician las madres amamentando primero a su retoño  y a continuación, extrayendo el resto de la leche para donarla.

En el banco de leche materna se encargan de registrar esta leche y luego la procesan. Después se criba a través del olfato y de su acidez. Posteriormente, con la pasteurización se elminan cualquier tipo de germen, un proceso que se realiza con el fin de que la leche llegue en perfecto estado.

Los destinatarios de esta leche materna son los niños prematuros, que gracias aun gesto altruísta de los donantes, pueden salir adelante.

En España existen un total de seis bancos lácteos. Uno de ellos se encuentra en el Hospital 12 de octubre, en el que trabajan con más de cien  madres donantes. Es un proceso meticuloso, interesante y sobre todo muy beneficioso para el bebé.

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Las 3 C de la Lactancia

Las 3 C de la Lactancia

HAce mucho oí o leí que para que la Lactancia Materna funcione tienen que darse las 3 “C”:

  • Colocación

  • Confianza

  • Constancia

A lo largo de años de tratar con madres y bebés me doy cuenta de la verdad de esas palabras.

La mayoría de quienes abandonaron la lactancia tempranamente (antes de lo que hubieran deseado) fue por un problema en la colocación (posición del bebé, mal agarre, succión poco efectiva, etc),  que les ocasionaba dolor (grietas, ingurgitación, mastitis, obstrucciones, etc).

Quienes llegan al 2º o 3º mes luego sufren la falta de las otras “C” de la lactancia.

En esa época el pecho deja de notarse hinchado y la madre asocia ese efecto a la falta de leche. Deja de tener confianza en que es capaz de producir toda la leche que su bebé necesita y acaba introduciendo biberones de leche artificial (“ayudas”). Ahí es donde empieza el círculo vicioso de ir produciendo cada vez menos  leche y aumentando por consiguiente la cantidad de leche artificial.

Desde fuera parece que no influye pero recordemos que nuestra generación de muejres hemos crecido oyendo cosas como estas:

  • Mi leche no engordaba
  • Mi leche era agua
  • A mí se me acabó la leche
  • Se me fue la leche por estrés, vuelta al trabajo, disgusto, etc.
  • Yo era de poca leche
  • En nuestra familia no somos de producir leche
  • A ver si tienes suerte, yo no la tuve y no pude amamantar
  • Mi niño se quedaba con hambre
  • Mi leche le sentaba mal
  • etc…

Y luego las consiguientes que vienen después de estas:

  • Con el biberón se crían igual
  • El biberón es mejor porque ves cuánto comen
  • El biberón es mejor porque tiene de todo (hierro y demás minerales)
  • El biberón es mejor porque yo me alimentaba muy mal y por consiguente mi leche era pobre
  • El biberón es mejor porque yo fumo (o bebo o tomo medicamentos o trabajo a turnos)
  • El biberón es mejor porque así se lo da el papá y participa en su alimentación
  • Mi hijo se crió a biberón y está igual o más sano que el tuyo de teta
  • (y similares…)

Este tipo de frases son muy comunes, y lo que es peor, nos las dicen personas en quienes confiamos : madres, suegras, hermanas mayores, vecinas, pediatras, enfermeras, ginecólogas, matronas, etc.
Eso hace que tras 20 ó 30 años oyendo este tipo de mensajes lo único que sabemos de lactancia  cuando nos enfrentamos a nuestra propia maternidad es que duele o que cuesta mucho o que es cuestión se suerte.

Si a eso le sumamos el hecho de que los niños de pecho sí suelen demandar más comida de noche que, en general, los de biberón, pues cuando no nos fallan las 2 primeras “C”, nos falla la 3ª, la Constancia...

Constancia necesaria cuando te dicen que los bebés comen en 10 minutos cada 3 horas y tú te ves con un recién nacido que prácticamente no suelta el pecho o que mama y tras soltar el pecho 40 minutos después,  a la hora te vuelve a pedir.

O a las 2, pero a ti 2 horas te parecen demasiado poco. Y si tienes un bebé que mama a intervalos regulares desde el principio y no te pide antes de las 2 ó 3 horas y de pronto empieza a pedirte más,  en vez de pensar:

-“Está pegando un estirón y necesita que produzca más leche, por eso mama más y más a menudo”, piensas: “se está quedando con hambre, no tengo leche suficiente… ya me lo había dicho mi madre.”

grupo apoyo sardina

grupo apoyo sardina

Quizás a esas 3“C” habría que sumarle una 4ª: Colaboración.  

De otras madres que amamantan, que te ayudarán en tus dudas, aunque sean por falta de cualquiera de las 3 “C” primeras.

Madres que revisaran la Colocación para que la mamada sea efectiva y sin dolor, madres que te darán Confianza por sus palabras y por su ejemplo y madres que te demostráran que la Constacia merece la pena.

No dejes de buscar y acudir al grupo de apoyo a la lactancia más cercano*

Y si no tienes ninguno cerca, busca algún grupo de apoyo virtual en forma de foro o página web… No subestimes el poder de la 4ª “C”, a muchas de nosotras, ésa fue la que nos salvó nuestra lactancia.


* Fedalma: Federación Española de Asociaciones de Apoyo a la LM

 

Fotos de relactación con biberón

Fotos de relactación con biberón

A veces nos llegan a los grupos de apoyo a la lactancia madres con bebés de días que por una u otra razón nunca han cogido el pecho.

Además de darles las recomendaciones que podéis encontrar en los documentos del apartado “Guías de Lactancia Materna” del blog,  intentamos ver cómo reacciona el bebé al ponerlo al pecho, si sigue teniendo reflejo de succión o no, si agarra bien el pecho y mama.

En los casos en los que la madre no se ha estimualdo el pecho y no produce demasiada leche, es normal que el bebé aun haciendo el intento de mamar se desespere porque no sale leche, o no en la cantidad a a la que está acostumbrado con el biberón. En estos casos podemos improvisar un relactador con el propio bibe, echando la leche por el pecho.

Os muestro unas fotos. Aquí era la primera vez que el bebé cogía el pecho de su madre:



lasso julio 2009Evidentemente no es tan rápido en todos los casos, ni funciona en todas las tomas… pero aparte de conseguir que el bebé no pierda el reflejo de succión y evitar las tetinas,  el efecto psicológico en la madre de ver cómo su bebé es capaz de mamar es enorme. Le anima a trabajar para recuperar su lactancia.

No dejéis de acudir a los grupos de apoyo, en ellos encontraréis madres dispuestas a ayudaros y compartir lo que saben, y sobre todo,  dispuestas a escucharos y a animaros a seguir dándole a vuestros hijos lo mejor del mundo.

En este caso en concreto gracias a Virginia, la matrona del CAP El Lasso, porque a pesar de su gran experiencia siempre está dispuesta a preguntarnos a las demás madres cómo lo haríamos nosotras… ¡Gracias Virginia!

 

La guerra de la leche

Grupos de apoyo a la lactancia acusan a los pediatras de favorecer a los fabricantes de leche artificial y desincentivar la alimentación materna.

 

http://www.ideal.es/granada/prensa/20061105/vivir/historia-formula_20061105.html

SI uno pregunta en un congreso de pediatras quién está a favor de la lactancia materna, el 100% levantará la mano. Pero si entramos a las consultas de esos mismos médicos comprobaremos que no siempre son coherentes con tal adhesión teórica. Unos ordenan a las mamás dar fruta, cereales o verdura a sus bebés a partir de los 4 meses, a pesar de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses y complementada con otros alimentos hasta los 2 años o más. Otros ‘recetan’ leche de farmacia si el bebé no ha ganado el peso previsto en las tablas -por cierto, elaboradas sobre niños de biberón, que crecen y engordan de forma distinta a los de pecho-, aduciendo que a la madre «se le ha retirado la leche», una eventualidad rarísima. También los hay que animan a las mujeres a establecer horarios rígidos para la teta (cada 3 horas, 10 minutos) y, en los intervalos, ‘engañar’ al pequeño con agua o manzanilla para que no llore, cuando lo correcto es dar el pecho a demanda y evitar los sustitutos, sobre todo los azucarados. En otros casos, aconsejan abandonar la lactancia natural porque la madre ha de tomar algún fármaco -esté o no contraindicado-, o sufre alguna enfermedad -como la mastitis, que, al revés, se ve aliviada con la succión-. Y no son raros los pediatras que tienen en su consulta un muestrario de leche de fórmula de diferentes marcas para regalar a los padres, algo expresamente prohibido por el Código de Comercialización de los Sucedáneos de la Leche Materna desde 1981.

El pasado puente del Pilar, 1.200 pediatras se reunieron en el Palacio de Congresos de Granada convocados por la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP). En la calle, la asociación de apoyo a la lactancia materna Mamilactancia montó su propio puesto. Según su presidenta, Vicky Linares, los organizadores del congreso, que en principio habían accedido a ceder un ‘stand’ a este grupo, rectificaron presionados por las empresas patrocinadoras del congreso, encabezadas por la poderosa Nestlé. El presidente de la sociedad pediátrica, José Luis Bonal, incluso llamó a la Policía para que desalojara a las mamás, pero los agentes comprobaron que tenían la preceptiva autorización.

La batalla no pasó a mayores, pero es sintomática de un conflicto que ya dura años: los intereses de la industria frente a la salud de los niños. No hay que olvidar que la alimentación natural no sólo es mejor, sino también más barata. Por cada madre que decide dar de mamar a su hijo, los fabricantes de leche artificial dejan de ingresar dinero contante y sonante, entre 50 y 100 euros mensuales de media.

De momento, la industria va ganando la guerra de la leche. Según el estudio ‘La situación de la lactancia materna en Andalucía’, de la pediatra Josefa Aguayo, sólo el 6,4% de las mujeres mantiene la lactancia exclusiva o predominante a los 6 meses, y un 20% combina su leche con la de fórmula en la alimentación del bebé. El primer motivo de destete precoz es la «falsa hipogalactia», es decir, la percepción errónea de que la leche del pecho es insuficiente. El segundo, la «recomendación médica».

¿Por qué la mejor alimentación es minoritaria? ¿Ayudan los profesionales de la salud a las mujeres que quieren dar de mamar o las desaniman? Las generosas donaciones de la industria alimentaria a los médicos ¿son legales? ¿Y éticas? Cuatro expertos responden.

  • VICKY LINARES
    Presidenta de Mamilactancia
    «Somos sus aliadas, no sus enemigas»

Para Vicky Linares, los datos que revela el estudio son «alarmantes» y representan «un fracaso social». No comprende la actitud de los pediatras. «Los grupos de apoyo a la lactancia materna somos sus aliados, no sus enemigos». Recuerda que Mamilactancia «les quita trabajo» a los médicos: continuamente les envían madres con problemas de lactancia desde los hospitales y las consultas de atención primaria: pezones con grietas por una incorrecta succión, bebés que se declaran en ‘huelga’, crisis de lactancia… Casi todo tiene fácil solución si se sabe qué hacer. A su juicio, el origen del problema tiene dos caras. Por un lado, la falta de formación en lactancia materna, una materia que ni siquiera se estudia en la carrera. Por otro, la presión y la publicidad de las casas comerciales, a las que «ni el más honrado» puede sustraerse. La industria de la alimentación infantil, asegura, patrocina congresos, paga viajes «muy apetecibles» y financia investigaciones. A cambio, coloca en hospitales y ambulatorios su leche, sus chupetes, su suero glucosal, sus carteles publicitarios con lustrosos niños rubios… «Se supone que no es legal, pero ¿quién le mete mano a eso?», se pregunta.

Linares, educadora social con tres hijos, explica que un pediatra mal informado puede, desde su posición de autoridad, aconsejar mal a una madre inexperta. Pero hay otros factores que influyen en las mujeres, desde la brevedad de la baja maternal hasta el estereotipo que presenta a la madre lactante como una esclava «resignada y sacrificada» y a la que usa el biberón, como una profesional «moderna e independiente». Sin embargo, destaca, hoy amamantan más las mujeres con mayor nivel de formación y las que trabajan, por encima de las amas de casa. El viejo paradigma de la lactancia, las gitanas, está pasado de moda: en Granada, los pediatras de la Zona Norte «se las ven y se las desean» para que las madres den el pecho. En Estados Unidos, agrega, la tasa de lactancia es superior entre las blancas que entre las negras e hispanas. Estas últimas siguen siendo víctimas de la publicidad que presenta la leche en polvo como un signo de riqueza y progreso que, además, vuelve a los bebés preciosos y rubios.

  • BLANCA HERRERA
    Matrona
    «La formación es errónea»

Blanca Herrera reconoce que tanto los pediatras como las matronas han recibido una formación «errónea» y desfasada en relación a la alimentación infantil, por lo que deberían reciclarse. La Asociación Andaluza de Matronas, a la que pertenece, pide patrocinio para sus congresos a «casas comerciales que apoyan la lactancia materna» -por ejemplo, las que fabrican sacaleches- y no a las que producen fórmula. «Hay que ser un poco coherente con lo que se predica», afirma.

En su opinión, muchos médicos hacen gala de un «desconocimiento bastante intenso» en este terreno. «Una pediatra me contó que su bebé era tan glotón que tuvo que darle alimentación complementaria casi desde el principio. Cualquiera que conozca un poco la lactancia materna sabe que una mujer produce leche suficiente para amamantar a su bebé. Pero como ésa es su creencia, ésa es la creencia que transmite en su consulta. En realidad, sólo el 1% de las mujeres no puede dar de mamar por una causa médica justificada -recuerda Herrera-. Y en el momento en que empiezas a dar suplementos a niños de menos de 6 meses, la lactancia prácticamente está perdida: los biberones sacian más, el bebé tiene menos ganas de comer y, al no haber succión, la madre va perdiendo la leche».

Otro ejemplo: la mayoría de los bebés sufren una «crisis de lactancia» hacia los 4 meses y vuelven a pedir teta cada hora y media. Eso no significa que la madre no tenga suficiente leche -cuanto más succione el niño, más producirá-, pero si no está bien asesorada, puede acabar tirando la toalla y cogiendo el biberón.

«Se busca la solución rápida, la fácil», lamenta la matrona, quien recuerda que el bebé amamantado tiene menos alergias -ha probado muchos alimentos a través de su madre-, menos asma y menos infecciones; por tanto, acude menos al médico. «Mi pediatra conoce a mis hijas del Control del Niño Sano: no han tomado antibióticos en su vida».

La matrona admite que muchos aliados de la fórmula no pertenecen al mundo sanitario. «En la época de nuestras madres no estaba bien visto dar el pecho, así que hemos perdido el apoyo de la generación que nos tenía que enseñar a amamantar», lamenta.


  • JOSÉ LUIS BONAL
    Presidente de la SEPEAP
    «Hay presión porque gusta el bebé rollizo»

José Luis Bonal, presidente de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria, asegura en cambio que estos profesionales defienden la lactancia materna «a ultranza». Y matiza: «Lo que no somos es extremistas; cuando esa lactancia no se puede dar, por ejemplo porque a la madre se le retira el pecho, evidentemente tenemos que echar mano a las fórmulas infantiles, que para eso están». Según sus cálculos, «la leche se retira en un 40% de los casos antes de los 6 meses, quizá por el estrés que vive la madre», especialmente si tiene que reincorporarse a su trabajo.

Aunque «no discute» que algún pediatra incumpla la normativa que prohíbe regalar muestras de leche, Bonal considera que el ámbito adecuado para defender la lactancia «no es donde hay pediatras, sino donde hay padres». Niega que estos facultativos carezcan de formación y, respecto a la acusación de que los médicos favorecen la leche de fórmula porque los fabricantes financian sus actividades, la califica de «error».

«Hubo una época en la que se difundió un concepto erróneo sobre la lactancia -desfiguraba a la madre, no tenía tantas ventajas…-, pero eso ya se ha desterrado. Ahora la madre casi siempre quiere dar el pecho, y hay veces que puede y otras que no puede».

Bonal afirma que él valora la eficacia de la lactancia materna en función del peso y la talla del bebé. «Hay una presión bastante grande en nuestro medio, pero no de la industria, sino de la estética infantil: gusta el niño rollizo y todo el mundo presiona a la mamá para que le dé las papillas y la alimentación complementaria».

Sin embargo, este pediatra realiza afirmaciones que pocos especialistas en lactancia materna suscribirían: «La manzanilla no quita el apetito». «El bebé lactante tiene que saber que hay otras cosas aparte del pecho, como el agua o la manzanilla». «Porque tome un biberón, el bebé no va a abandonar la lactancia materna».

«No queremos crearle un complejo de culpabilidad a la madre porque no pueda darle el pecho a su hijo. Hay personas terriblemente angustiadas porque ven que se les retira el pecho, el niño lleva dos o tres semanas sin coger peso y evidentemente tienes que meter una alimentación complementaria», concluye.


  • JOSEFA AGUAYO
    Pediatra y vocal de Unicef-España
    «El niño tiene derecho a lo mejor»

Vocal de Unicef y del Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría (AEP), Josefa Aguayo admite que muchos de los conocimientos sobre lactancia materna que aprendieron ella y sus colegas «se han quedado antiguos», por lo que es necesaria la autocrítica y, a continuación, el reciclaje. Aguayo es coautora de una guía para «promover y apoyar la lactancia materna en la práctica pediátrica» que está a disposición de todos los miembros de la AEP.

Asegura que la publicidad de la leche de fórmula influye «claramente» en los profesionales, que además dependen de la financiación de la industria para organizar sus congresos, editar sus revistas y desarrollar sus proyectos de investigación. En este aspecto, el sector «aprovecha las debilidades del Código de Comercialización», que no prohíbe expresamente esas actividades. Para los fabricantes, «es un mercado demasiado suculento para dejarlo escapar».

Aguayo recuerda que sólo algunos bebés con enfermedades raras no pueden mamar y un mínimo porcentaje de mujeres no deben dar el pecho por razones médicas: infección por VIH, consumo de drogas o uso de fármacos muy agresivos, como los que se utilizan contra el cáncer. La infección local en el pezón es sólo una contraindicación temporal: la leche se extrae con sacaleches y se tira hasta que la infección sea superada. En cambio, ni la mayoría de los fármacos, ni la mayoría de las enfermedades de la madre, ni siquiera el tabaco, están contraindicados con la lactancia materna, asegura la pediatra. Por ello, aboga por tratar la leche de fórmula como un fármaco que debe recetarse sólo en esos casos excepcionales.

La pediatra recuerda que hay que respetar a las mujeres que no quieren dar el pecho. Pero considera que algo se está haciendo mal cuando, de un noventaytantos por ciento de embarazadas que desean lactar, sólo el 85% sale del hospital haciéndolo tras el parto; al tercer mes son sólo el 53% y al sexto, el 26%. Es una lástima, afirma, porque el niño «tiene derecho a la mejor alimentación». Y resulta que está en su madre.

INÉS GALLASTEGUI/ GRANADA

Historia de una fórmula

Publicada en www.ideal.es