Lo que de verdad “esconden ” (II parte)

En la Primera parte de este Post escribí sobre  esa especie de manía de esconder el cuerpo de la mujer cuando amamanta.  Capas, delantales y demás inventos para tapar lo más natural del mundo. Salas de lactancia que parecen bunkers,  aisladas y selladas herméticamente como si nuestra leche fuera radioactiva, o peor aún, como si la lactancia fuera contagiosa.

Aunque en realidad  esa quizás sea la punta del iceberg. Realmente parece que se quiere esconder todo lo relacionado con nuestra sexualidad ( y me refiero a sexualidad excluyendo expresamente la actividad sexual en pareja).

Si creéis que exagero probad a mencionar la palabra “menstruación” cuando estéis en algún lugar con bastante gente… bueno, si sois tímidas mejor no…que seguro os mirarán más de la cuenta. Si ni siquiera la publicidad de compresas y tampones usa esa palabra…

 

Yo aún lucho con mi propia herencia de tabúes familiares para no decir “caí mala”, expresión que, creo, es como un mensaje subliminal que sin querer podemos perpetuar en nuestras hijas:   ”la menstruación es una enfermedad”,menstruar es estar enferma  o peor aún, como sugieren descaradamente los publicistas, estar sucia u oler mal.

No es algo extraño que  aún hoy muchas mujeres se refieran a esa fase de nuestro ciclo con paráfrasis o eufemismos como “estoy en esos días”, ” me visita la de rojo”  y otras igualmente desafortunadas…  Como mencionaba antes, ya desde pequeñas nos enseñan a “esconder” lo intrínsecamente femenino de nuestro cuerpo, a no nombrarlo y  a asociarlo a algo malo, sucio o hediondo.

Lo paradójico es que mientras estas cosas se intentan tapar, por otro lado estamos rodeados de un uso y abuso constante de  la  imagen de la mujer totalmente sexual para vender cualquier cosa

¿Recuerdas el “Busco a Jaqs”?

Y el “frescor salvaje del Caribe”?

Y así bombardeados con cuerpos femeninos al servicio de la líbido del consumidor, ( o más bien siendo usadas de reclamo o cebo para atraer la atención del consumidor hacia lo que sea… como si es una hipoteca),  luego nos encontramos casi cada semana, con noticias del cierre de algún perfil o página en Facebook por tener imágenes de madres amamantando o de partos. Vídeos censurados en youtube por lo mismo, mientras que videoclips donde se ve mucha más “carne” llegan a los millones de visitas.

Sí que deben tenernos miedo a las mujeres y al poder que llevamos dentro.

¿Recordáis a Janet Jackson y Justin Timberlake durante la Super Bowl?

Un trozo de nuestro cuerpo de 1cm cuadrado levantó a todo un país. Quizás por eso se empeñan en taparnos. Si 1cm cuadrado consiguió que el evento más retransmitido de los EEUU no lo hiciera totalmente en directo, imaginad qué podría pasar si mañana nos da a todas las mujeres del mundo por enseñar nuestras tetas… ¡Oh no, el fin del mundo!

O peor aún si nos da por darnos cuenta de que nuestros cuerpos son nuestros y no mercancía que se exhibe y se esconde al ritmo del sistema comercial patriarcal.

O si tomamos conciencia de que la sexualidad femenina va más allá  del coito y de la influencia que ejercemos en las pulsiones de los hombres,  y que la publicidad sabe explotar tan bien.

Sí, tenemos poder en nuestros cuerpos. Mucho poder. Tanto que por eso nos crían  tapándolo, ignorándolo, desconociéndolo y odiándolo. Aspirando a cánones de belleza  imposibles…porque si nos hubieran criado de otro modo: conociéndolo, amándolo, aceptándolo, usándolo para nuestro propio placer primero, antes que para el placer de los demás, igual dejaríamos de ser sumisas y obedientes. Igual haríamos tambalear toda una industria creada para justo lo contrario: para querer cambiarnos, para querer moldearnos en  formas imposibles y absurdas.

“Soy feliz si parezco irreal. Eso significa que estoy haciendo un buen trabajo” Valeria Lukyanova

Veo esto y pienso: si yo que crecí cuando las niñas de los dibujos eran normales tirando a bajitas y regordetas ( Heidi) y  las muñecas tenían proporciones de mujeres  normales  (Nancy) y aun así estuve llena de complejos mucho tiempo  ( sobre todo fruto de los mensajes oídos en mi familia sobre el cuerpo femenino)… ¿Qué va a ser de mi hija que crecerá en un mundo con muñecas de proporciones totalmente irreales y absurdas?  Donde las modelos estéticas cada vez son menos mujeres ( y no es una exageración)?.

¿Dónde han quedado las imágenes de cuerpos normales de mujer? Bellos con sus imperfecciones, con sus redondeces, con sus estrías y cicatrices que no son más que prueba de la vida que ha pasado por ellas?

Rubens “Las 3 Gracias”

No nos damos cuenta pero todos ( sobre todo “todAs”) contribuímos a establecer estos cánones absurdos cuando alabamos la delgadez en vez de la salud,   lo bello artificialmente por encima de lo natural bellamente adornado.

Tod@s queremos tener una buena imagen, no hablo de eso. De hecho, yo  misma, organizo talleres en los que hablo de la importancia de ser y sentirse atractiva ( que es mucho más que ser o estar guapa,y de serlo o estarlo “para los demás”). Pero el primer paso para gustarnos y gustar es no escondernos. Que además “esconderse” suele tener una connotación negativa. Se esconde aquéllo que nos avergüenza y esconder nuestro cuerpo, nuestra feminidad, nuestras facetas como mujeres, en el fondo es perpetuar esa idea de sentir vergüenza por lo que somos.

Vivamos nuestra vida, nuestra maternidad hacia fuera… Por nosotras y por nuestras hijas. Y por nuestros hijos que aprenderán a respetarnos de verdad cuando vean que empezamos por respetarnos nosotras mismas.

En un sentido somos diosas… no como las barbies irreales, sino como estas:

Diosas que   engendraban vida y que amamantabas a bebés y a niños. En público.  Con orgullo. Con normalidad. Con naturalidad. Con respeto por sí mismas y por sus cuerpos en todas sus facetas.
Como diría Jesusa:

Diosas por “parir mundos”

 

Así que por mí, por mi hija, por mi hijo…

YO NO ME ESCONDO PARA AMAMANTAR

Imagen del Fin de las I Jornadas de Crianza, Familia y Educación ( 10, 11 nov LPGC) donde participé como ponente mientras amamantaba a mi hija (Foto de Davinia Cruz)

Y declaro que:

“El Mundo es mi Sala de Lactancia”

Bolsas de www.nanufacture.com

Imágenes de lactancia en el antiguo Egipto tomadas de: The Images and Power of Motherhood

Lo que de verdad “esconden” (I parte)

No es que esto sea nuevo para mí,  ya lo había visto antes. Pero lo he reencontrado en un día de esos que tengo “agitados”. En el día después de un día de vomitar algo más que la comida.

En estos días pues ya sabéis… me da por centrar mi energía  menstrual, que en teoría debería ser “contemplativa”, pero que en mi persona es más bien guerrera, en las cosas que me revuelven.

Y estando así las cosas veo esta imagen:

Y  sí, esto existe, no es una broma. Existe y se vende… y alucinad, cuesta 60$ (unos 48€). Y además al parecer, está pendiente de patente ( o sea que va en serio, tanto, que temen que les copien O-O)
Para los que seguís mirando la imagen sin saber de qué va disfrazada esta señora os cuento que es un invento para “dar de mamar discreta y cómodamente” (léase en modo ironía ON).

A ver, que soy la primera que respeto que la mujer debe de dar de mamar como y donde quiera. Pero es que esto me parece el burka de la teta.

Quizás en vez de inventar cosas horrorosas para taparnos, que además lo que consiguen es atraer más aún las miradas hacia nosotras ( porque la verdad, yo veo a una señora disfrazada así de mesa camilla en cualquier sitio y no podría  evitar mirar a ver si es que anuncia algo, o si va a salir alguien de ahí cantando el “happy birthday to you”  o qué), deberíamos empezar por analizar por qué tenemos esa visión del propio cuerpo en general y de nuestros pechos en particular.

Y por qué en vez de empeñarse un montón de gente y empresas en buscar cuchitriles donde esconder a las mamás a dar el pecho,  porque salvo honrosas excepciones eso suelen ser las salas de lactancia  (donde las hay), trasteros sin ventilación con una silla y un cartel en la puerta que a veces para más INRI lleva un dibujo de un bibe para identificarla :-P , por qué en vez de eso, me pregunto, no invierten tiempo y recursos  en educar en sexualidad desde chiquititos.

Igual así conseguimos una generación que sepa y entienda y respete lo que significa ser mamífero. Una generación de niños que sepan que lo normal es tomar leche de mamá, no de un brick. Una generación que sepa que las tetas no son solo para lucirlas mientras se baila un perreo, sino para alimentar a nuestros hijos y consolarlos  ( o al menos “también” para eso). Una generación de mujeres que se sienta cómoda con su cuerpo en una de sus funciones fisiológicas sin pensar que está haciendo algo que requiere ocultarse.

Insisto aquí en que respeto a la que le da pudor y quiere privacidad. Las tetas de cada una son de cada una. Y lo dice una que ahora tiene unas tetas reivindicativas pero que cuando nació mi primer hijo, “intentaba” que no se vieran mucho. Cosa imposible por otra parte,  entre el tamaño de las mismas, que mi hijo no soportaba taparse de ninguna de las formas y que prácticamente vivía con la teta en la boca, no me quedó otra que acostumbrarme a llevarla más tiempo al aire que tapada… vamos que el pudor se fue de mi vida aburrido de no hacerle caso. No critico que una madre opte por buscar esa privacidad, sino la cultura que nos hace llegar a tener esa necesidad, que muchas veces va en contra de la misma lactancia.

Conozco madres que solo dan teta en casa, porque en la calle se ven incapaces. O que si no encuentran un lugar “adecuado” prefieren hacer esperar al bebé llorando. Este tipo de actitudes, evidentemente van en contra de la  lactancia en sí misma, de la necesidad del bebé y de la propia madre. A esto me refiero.

De hecho, hablando ya desde el punto de visto objetivo y fisiológico de la lactancia  este “engendro” debería prohibirse directamente, o al menos advertir que “puede interferir en la lactancia“, como los chupetes y tetinas.
Os copio la explicación del Milktent Lactancia-Cómodo y seguro que hace la web que lo vende:

Hecho de Minky, redes y lindos estampados de algodón, la cubierta de lactancia Milktent ofrece un ambiente cómodo y seguro para el bebé  que mama. La malla en la parte superior de la prenda es elástica, proporcionando una ventilación constante para el bebé, así como visión  para la mamá, sin comprometer su modestia. Los recién nacidos ybebés de hasta  1 año disfrutan por igual  de ser confinados en la suavidad de la tela Minky, mientras que la abertura elástica en la parte frontal permite una serie de ventajas para la madre y el niño, como el acceso fácil al bebé, varias posiciones de amamantamiento y ventilación adicional. La parte inferior de algodón estampado proporciona privacidad a la madre y el niño, así como protección al bebé del entorno. La cubierta de lactancia Milktent permite la maniobra constante que se requiere al amamantar a un recién nacido, ya que la mamá se asegura de que el bebé tiene un agarre correcto y que se despierta para finalizar una toma. A medida que el bebé crece y se mueve más, mamá podrá estar tranquila, el bebé no puede tocar nada insalubre como el respaldo de una silla pública. Los bebés se vuelven más sociables en torno a 6-8 meses y esto puede hacer que la lactancia materna en público sea más difícil. El Milktent elimina las distracciones visuales y físicas para el bebé, lo que facilita una alimentación más larga y más productiva. No importa lo que mamá usa o cómo esas pequeñas manos y piernas se mueven, la cubierta de lactancia Milktent ofrece un ambiente cómodo y seguro para la lactancia. Dentro de esta tienda, están  sólo usted y su bebé.

De verdad que no sé por dónde empezar a  comentar…
Sé, porque he visto  y tratado, cientos de bebés amamantados, que a algunos les gusta mamar tapaditos y que de entre esos, un cierto número necesita, además, de cierta tranquilidad y aislamiento para mamar.

Normalmente sus madres usan un pañalito, un arrullo ligero de tela o una mantita si hace frío  para ese fin, algo que es mucho más sencillo, cómodo, práctico, barato y discreto que la tienda de campaña portátil de lactancia esta.  

Estos bebés  más sensibles a los estímulos externos normalmente lo que necesitan es “refugiarse” de los mismos, pero nunca, NUNCA,  privarse del contacto visual y corporal con su madre.

Cuanto más reactivo es un bebé,  cuanto más bajo su umbral de excitabilidad ante los estímulos del entorno, más suele necesitar estar conectado a su figura de apego, su madre.

 Meterlos en una especie de saco con una abertura les priva de la posibilidad de buscar la mirada de mamá, por no hablar de la posibilidad de tocarla o juguetear con sus manitas.

A estas madres les suele ir muy bien llevar a sus bebés en un portabebés, que permita

proteger al bebé del “exterior”, pero siempre, SIEMPRE, cerca de mamá, de su teta, de sus miradas y caricias mutuas. Y por supuesto que permita a la madre moverse con libertad y no parecer candidata a Cutre-Reina del Carnaval.

¿Qué madre en su sano juicio querría perderse escenas  o situaciones como estas?

 

 

Sigamos con la maravilla de carpa de circo esta ambulante que pretenden vendernos…

Continúan explicando que la abertura facilita el asegurarse un buen agarre… la verdad, dudo que quien inventó esto haya visto muchas madres con problemas de agarre. Normalmente en caso de dificultades en el agarre y/o grietas, se busca la posición de mayor contacto entre mamá y bebé, y casi nunca es la posición del bebé “tumbado”.  No veo yo a una madre en ese trance “maniobrando” casi a ciegas con su bebé en esa especie de burbuja de “lindos estampados”.

POr otro lado, no sé si habrá alguna  madre que consiga tener a un bebé de 6 u 8 meses ( y no digamos de 1 año) ahí dentro… Si la hay, por favor que se grabe una toma y me la mande ( más que nada para poder poner en mi currículum que he visto de todo, digo). Lo habitual a esas edades es lo que solemos llamar el “chupito continuo” o el “mama sutra”, es decir, el bebé come mientras observa todo el entorno y coge y suelta la teta cien veces. O inventa posturas increíbles  sobre y alrededor de nuestro cuerpo sin soltar la teta.

A veces, incluso hacen cosas como esta:

 

Como vemos, este “invento” no es ni cómodo, ni fácil, ni útil, ni práctico… ni bonito (¡¡¡por Dios, si es horrible!!!!)

De hecho como prueba de lo que digo he de confesar que para conseguir fotos de un bebé mamando tapado hemos tenido que hacer trampa ;-) . Con todas las amigas tetadoras que tengo nos costó encontrar ese tipo de fotos en los archivos y Lucy tuvo que tapar a su niña cuando se durmió a la teta y Sofía hacerla “por encargo” ;-) .

En realidad este tema lo que demuestra no es la ignorancia  sobre la lactancia, la falta de sentido común y estético, ni siquiera la mojigatería colectiva de algunas sociedades… no, es algo mucho más profundo.  Lo que de verdad quieren esconder es algo más que nuestras tetas.

LO veremos en la segunda parte de este  post..., suscribios si aún no lo estáis para no perdéroslo.

Mientras, ya sabéis, si os gustó este artículo, compartidlo y comentadlo :-D . Aunque solo sea para decir que qué  fotos tan bonitas… y hablando de fotos: Gracias a Lucy, Aránzazu, Japci, Alson, Sofía, Noelia, Saray  y Jemina  ( y a sus bebés)  por permitirme publicar sus fotos ♥♥♥♥

Nuestra Semana Mundial de la Lactancia Materna 2012

Ayer fue un día especial… como todos cuando se juntan mujeres acompañadas de sus parejas e hijos para celebrar algo que debería celebrarse cada día.
Siempre he tenido yo un problema con esto de las fechas  señaladas, ya sabéis…  Porque cuando hay que dedicar un día o una semana a algo es porque  hay que “recordarlo”. Ojalá algún día ciertas cosas estén tan normalizadas que no haya que celebrarlas un día o una semana solo.
De todos modos, siempre es un motivo de alegría juntarse con personas que aprecias, que quieres, que comparten cosas contigo aunque no te conozcan… y eso hicimos ayer. [Leer más...]

A mis queridas Tetas (Parte II)


En el post anterior os contaba que mis tetas se merecían no 1, sino 2 post exclusivos, no solo por lo prácticas que son…

Dando teta mientras porteo a la espalda

Quedé en contaros por qué  mis anteriormente llamadas “churritetas” son aparte de prácticas, PERFECTAS ♥-♥

Y aunque podría enumerar varias cosas más creo que con estas de momento queda claro que mis tetas son:

  • Perfectas porque cumplen maravillosamente su función principal en una hembra mamífera: alimentar a mis hijos.
    No han dejado de alimentar un solo día desde hace 6 años, 6 meses y 19 días. Han sido su fuente exclusiva de alimento y bebida durante muchos meses, y continúan siendo parte fundamental de su dieta (la de ambos).
  •  Perfectas porque son una fuente de placer  para mis hijos
    Porque no solo alimentan. Mis tetas calman, y consuelan y cobijan sí. Pero hay más: mamar no solo les es necesario físicamente hablando. Mamar es placentero para el bebé y niño. Y empezar la vida sintiendo placer es algo que indudablemente deja huella. Gracias a mis tetas mis hijos saben lo que es el placer, igual  o quizás más, que cuando les beso, les abrazo y les digo que les quiero. Ahora sabemos lo importante que son las hormonas del placer en el desarrollo del propio cerebro y de la personalidad. Así que gracias a mis tetas por ello también.
  • Perfectas porque son una fuente de placer para la pareja.
    En este apartado no me explayo porque ya lo hace toda la sociedad por una.  No critico que las tetas se vean como algo “sexual” (erótico), sino que se vean EXCLUSIVAMENTE como tal. Si estando en pareja la otra persona disfruta con ellas, pues genial también. Como con el resto de la anatomía.
  •  Perfectas porque son una fuente de placer  para mi.
    Porque YO siento placer con ellas y a través de ellas.
    Y hablo de placer  sexual experimentado en pareja y también al amamantar.

 

Cierto es que eso pasa desde hace relativamente poco, que no fue así desde el principio de la lactancia. De hecho, antes de mi tercer embarazo ni siquiera con las relaciones de pareja sentía placer a través de mis pechos. Pero como en muchas otras cosas, mi tercer embarazo me reconectó con mi cuerpo al completo, incluídas mis tetas.

Sé que no todas las madres  sienten ese tipo de placer (físico) al amamantar, e imagino que de las que lo sienten, no todas lo cuentan, así que sigue sonando “raro” oír del tándem : lactancia y placer . Hasta yo, que sabéis que me callo poco, salgo hoy “del armario” para hablar de esto que se sigue considerando un tema tabú.
Porque si digo que amamantar da placer, todas pensamos en la imagen tierna  de esa madre imbuída de oxitocina, tranquila, casi adormilada, destilando amor maternal.

Pero si digo que una madre que amamanta puede llegar a sentir tanto placer que incluso llegue al orgasmo…  es más, si afirmo no que “puede pasar”, sino que “pasa”… Pues a esperar reacciones ;-)
No hace mucho hablaba con una señora de unos 70 años y me contaba cómo al amamantar a sus hijos tenía que cerrar las piernas y apretar de tanto como llegaba a excitarse. Si yo me sorprendí un poco con su sinceridad y su vivencia… imagino la cara del resto de personas si la hubieran oído, en el caso de que ella hubiera llegado a contarlo en algún momento hace 40 años , cuando se suponía que las mujeres no “debían” sentir placer ni siquiera con el sexo en sí.
Pero cada vez somos más libres para expresar estas cosas. No hace mucho mi compañera  de Una Nueva Maternidad, Irene García, escribía en Ser Mamas:

(…)La lactancia es sensual. Sólo hay que poner un bebé en las escenas de arriba. Sensual, sexy, placentera…Dar el pecho es parte de la sexualidad femenina, desde la primera toma hasta la última. Oxitocina, endorfinas, prolactina…las mismas hormonas y neurotransmisores que permiten el goce del sexo controlan tu mente y tu cuerpo cuando estás amamantando. Una parte de la sexualidad femenina que puede o no implicar a una pareja.(…)

He pensado mucho en esto en estos meses.  El diseño del cuerpo humano es perfecto, nada es casual. Todo el mundo sabe que los pezones son una zona muy erógena ( en un@s más que en otr@s, pero en general casi todo el mundo experimenta placer al estimularlos),  y me pregunto yo : ¿por qué? ¿por qué una parte del cuerpo que en principio cumple una función nutricional puede provocar ese placer?

Y me imagino que es para “regalarnos” placer mientras hacemos algo tan importante y que tanto tiempo nos demanda. Como un regalo  de la Fuente de la Vida por contribuir a dar vida y mantenerla.  Del mismo modo que comer es una necesidad básica  que disfrutamos muchísimo, amamantar es otra función básica de nuestro cuerpo de mujeres que puede producirnos  mucho placer. Aunque , como pasa con otros mecanismos placenteros, eso llegará si no hay dolor, miedos, prejuicios, ¡ ni tabúes!.

Hemos sido criadas en una cultura de desconocimiento del placer. Y hablo del placer en general, pero en particular de las sensaciones placenteras a través del tacto y la piel. Imagino que  el desconocimiento de la sexualidad humana en todos sus niveles y el miedo  a  ”salirse” de la norma ha hecho que  llevemos siglos confundiendo las churras y las merinas.  Así cuando restringimos la palabra “placer” al sexual, al genital, pues nos perdemos muchas cosas importantes y necesarias para crecer con autoestima y con conocimiento del propio cuerpo, de sus ciclos y funcionamiento. No es casualidad que cuanto más pacata es una sociedad más sufren las mujeres en sus menstruaciones, partos, lactancias, puerperios  y climaterios.

Yo fui amamantada solo 3 meses, según me contaba mi madre, me quedaba con hambre y mi abuela me dio una papilla de maizena y ya no quise pecho. Sí he sido muy cogida en brazos, eso me consta, sobre todo de bebé. Pero  no sé cómo fue la vinculación de mi madre conmigo en esa etapa primera. No sé cómo vivió mi madre la llegada de su primera hija, si se sintió insegura, colmada o abrumada. Si ver a su bebé le hizo recordar consciente o inconscientemente cómo fue ella tratada de bebé. Si la “sombra” de su propia infancia planeaba en su puerperio o no. Cuando pude preguntarle no lo hice y ahora que querría no puedo.

Después, la etapa que sí recuerdo conscientemente, cuando ya no era bebé, sino una niña, está  llena con recuerdos de displacer.

No  recuerdo un masaje, ni muchos besos ( aparte los de saludar),  ni muchos abrazos ( de esos de porque sí) . Como he comentado alguna vez éramos algo “salvajes” en nuestra familia. Fuimos heredando las carencias de nuestras madres y de nuestras abuelas. (Mamá, si pudieras saber ahora cuánto entiendo tantas cosas… cómo siento que no hubieses sido más feliz, más arropada, querida y valorada de niña…).

No se puede dar lo que no se tiene… o al menos no completamente. Y aun así, teniendo en cuenta la propia mochila que cargaba mi madre, recibí cosas positivas entre tanta frustración y dolor. Pero ningún mensaje positivo sobre mi cuerpo, sobre el placer del cuerpo.

Crecí viendo a mi madre estar siempre a dieta. Una mujer muy guapa, inteligente, que mantenía a su familia prácticamente sola. Pero estaba gorda. En mi casa, esa palabra:  ”gorda” ,era de las que más se oía, a veces disimulada en forma cariñosa: “gordi”, y a veces directamente como insulto: “gorda” “vaca” y otras que me cuesta hasta escribirlas a día de hoy…

¿Cómo va una madre que odia su cuerpo a transmitir a sus hijos amor y/o agradecimiento por los suyos? ¿Cómo va a enseñar a disfrutar de las sensaciones placenteras de la piel si apenas las ha vivido?

Me imagino, que se podrá en cierta medida, pero no completamente.

Curar la herida de no sentirse tocada, de asociar” tacto” solo con relaciones  sexuales  cuesta mucho, muchísimo. Y es necesario. Para hablar a nuestros hijos de sexualidad en un sentido amplio. No sólo de cómo se hacen los niños, sino de todos los aspectos implicados. Para que sean personas con menos conocimiento de geografía universal pero más de geografía propia… la física, y la emocional.
Para que cuando nuestras hijas tengan su primera menstruación no sigan diciendo : “He caído mala“ . Para que sepan que sexo es mucho más que coito y sobre todo para que sepan que sus cuerpos son perfectos: sean como sean.

Yo me creía lista y espabilada y muy segura de mí misma.
He sido una niña independiente. Me hice cargo muy pronto de hermanos y casa. Me fui de casa de mis padres a  los 19. Quienes me conocían veían  a alguien “aparentemente” sin complejos…
Pero sí  tenía… ¡vaya si tenía!…  A veces la “aparente seguridad” no es sino justo lo contrario.
Gracias a mi marido supe lo que era sentirse querida, amada y deseada… pero no bastaba. Seguía con tabúes y miedos a mi propio cuerpo.
Hasta que llegó  mi tercer parto. Y di a luz algo más que a mi hija… y empecé a verme como lo que soy de verdad. Lo que somos todas: mujeres perfectas con nuestras imperfecciones.

Así que  ahora puedo decir bien alto que :

tengo un útero perfecto y relajado y unas tetas que adoro

 

Una mentira repetida no es una verdad…

…aunque muchas veces lo parece…

Ayer leí este artículo del Dr. Jack Newman (viejo conocido del blog), traducido por Ana Charfén de Cozy Bebe:

El Dr Jack Newman está cansado de que se diga que la fórmula y la leche  humana se parecen, NO se parecen.

 Y pienso cuántas veces no he oído (y leído) lo de :

“Yo crié a mis hijos con biberón y están sanísimos “

Que te dan ganas de empezar a explicar que estar vivo o  no tener una enfermedad muy grave no es lo mismo que estar sanísimo.

Que los resultados de una alimentación no idónea se dan a veces en la edad adulta , cuando nadie se plantea si influyó en esa diabetes, arterioesclerosis,  enfermedad autoinmune,  problemas cardíacos, obesidad   y muchos más, el tipo de alimentación que se recibió siendo bebé y niño.
En todos los exámenes médicos que me han hecho siempre me han preguntado por antecedentes médicos familiares, nunca incluyeron la pregunta:
“¿Fue alimentada con lactancia materna o artificial?”

Nadie se plantea ese factor como relevante y sin embargo lo es.

Hoy nadie duda que una alimentación sana y equilibrada es un factor decisivo en una buena salud. Con propiedades incluso curativas. Véase como ejemplo la web de mi amiga Odile (Doctora en Medicina) que llleva años, tras sufrir un cáncer y superarlo dedicándose a promover otro tipo de alimentación más sana y consciente: Mis Recetas Anticáncer.

Y digo yo, ¿cómo puede ser que aún la mayoría de la población, incluídos los profesionales sanitarios, no reconocen que si la alimentación es un factor determinante en la salud, lo es más en la etapa en que sus sistemas están en pleno desarrollo?
Es como si pensáramos que da igual la calidad de los cimientos con los que construímos nuestra casa.

” A ver señora, no se preocupe, ¿para qué se va a usted a gastar más dinero y complicarse la vida en hacer unos cimientos profundos y en pagar hormigón de calidad? Con este que yo uso hasta ahora no se me ha caído ninguna casa…”

Habrá que ver esas casas dentro de 30 años… o si se ven expuestas a lluvias fuertes  u otras inclemencias. La historia moderna está llena de ejemplos de facturas altas a pagar cuando se escatima en  la calidad de los materiales.

¿De verdad creemos que es menos importante la calidad de los nutrientes con que se forman nuestros hijos?

Como dice el artículo, cuanto más dicen que sus fórmulas se “parecen” a la leche materna porque le acaban de incorporar  ( o intentarlo) algo nuevo que antes no llevaba, más evidencian que durante años han estado vendiendo un producto incompleto.
Porque la lista de “cosas” que contiene la leche materna es casi infinita.

De hecho, ¿te has preguntado alguna vez qué contiene la leche materna?

Whats in breast milk poster original PDF

Pincha en la imagen para ver el cuadro completo traducido por Una Maternidad Diferente

 

Y por favor que las personas susceptibles con este tema no vean un ataque a las personas, sino al sistema.
Estoy convencida que la gran mayoría de las familias hacen lo que creen mejor para sus hijos dentro de sus posibilidades o de la información que poseen.

Y eso critico: la desinformación a la que estamos sometidas en la mayoría de los casos y/o la mentira descarada en otros. La falta del ambiente propicio y los  medios para apoyar a las madres  en sus lactancias, sobre todo a las que se enfrentan a dificultades. Madres que aún con información y ganas acaban desistiendo  ( con motivos muchas veces).

Pero esa realidad no tapa la otra.
Si una madre se jactara de alimentar a sus hijos solo a base de precocinados envasados, pensaríamos que en el mejor de los casos, nadie le ha explicado  los riesgos de esa elección. Porque nos chocaría ver  que una madre escoge esa opción sabiendo los riesgos implicados para la salud de sus hijos.

Del mismo modo a mí me choca oír a madres jactarse de escoger una alimentación artificial, sobre todo cuando ni siquiera yo les he sacado el tema.
A veces simplemente ven a otra dando el pecho o leen este tipo de artículos y saltan como con un resorte automático.

Si tú has alimentado a tus hijos artificialmente,sea por el motivo que sea,  no contribuyas a perpetuar el mito de que “da igual”, de que “es lo mismo”. Porque no lo es.

Es trabajo de todos: padres, madres, profesionales de la salud, sociedad en general, criados a teta o con bibe, criando con teta o con bibe, contribuir a una sociedad más sana y  lo primero para eso es dar la información correcta.  Y no perpetuar mitos aunque nosotros mismos hayamos sido esclavos de ellos.

Luego cada cual es libre de decidir qué hacer y de asumir las consecuencias de sus decisiones, las inmediatas y las que cosechamos a largo plazo.

Pensar que como yo lo hice así, por el motivo que fuera, ya es suficiente razón para  creer que es lo mejor en todos los casos no solo no es cierto, es imprudente.

La libertad de alimentar artificialmente a nuestros hijos, es como la libertad de fumar… asúmela para ti, pero no la vendas como  que es igual que no hacerlo .

No es lo mismo fumar que no fumar.
No es lo mismo recibir leche materna que leche artificial.

Si reconocer esto es difícil en tu caso particular, empieza por plantearte los por qués.

 

Vídeo Blog: Agarre correcto al pecho

FlowRoom Las Palmas abre sus puertas

FlowRoom Las Palmas abre sus puertas en Las Canteras.

Os copio de su web su propia presentación:

El concepto de FLOW (fluir o flujo) ha sido desarrollado por el psicólogo Mihalyi Csikszentmihalyi, quien lo ha definido como “un estado en el que la persona se encuentra completamente absorta en una actividad para su propio placer y disfrute, durante la cual el tiempo vuela y las acciones, pensamientos y movimientos se suceden unas a otras sin pausa.”

Flowroom  es un espacio multidisciplinar y de encuentro, donde satisfacer tus deseos y dejar de pensar. Proponemos una oferta de actividades y posibilidades para el disfrute de los sentidos y de toda la familia en sus distintas etapas.

Te invitamos a acercarte a participar en nuestros talleres, charlas y desayunos, así como a proponer actividades que organizar en el espacio.

No dejes de visitar su web y/o su perfil de Facebookpara estar al tanto de todo lo que te ofrecen.

Como Promoción de bienvenida sortearán entre sus seguidores un cheque regalo de 100€ canjeable en Mimos y Teta-Tienda.

No pierdas la oportunidad de conocerles ysuscríbete a sus entradas para concoer todo lo que van a hacer por las familias de Gran Canaria.

Mimos y Teta seguro hará muchas cosas con ell@s.

Un abrazo Flow Room

«El 90% de los medicamentos se puede tomar durante la lactancia»

«Un niño alimentado con biberón tiene más riesgo de muerte que uno que es amamantado»

José María Paricio Talayero- Jefe del Servicio de Pediatría del Hospital Marina Alta de Dénia*

ANA MARÍA CAVERO

 

El pediatra José María Paricio, antes de la conferencia. Foto David Rodríguez

 

El pediatra José María Paricio, uno de los médicos españoles que más ha investigado sobre la lactancia, estuvo en Zamora para hablar sobre el tema durante una conferencia organizada por la Asociación de Apoyo a la Lactancia Materna de Zamora «Apego Lácteo».

-¿Que los niños que son amamantados sufran menos infecciones demuestra el poder inmunológico de la leche materna?

-Efectivamente, la leche materna está llena de defensas, que no son más que los anticuerpos que fabrica la mujer de todas las enfermedades que ha padecido, y que les vienen muy bien a los niños que tienen todavía su sistema inmunológico inmaduro. La leche materna protege especialmente de las infecciones respiratorias y gastrointestinales que son, en un 90%, las que más afectan a los bebés en su primer año de vida.

-¿La mortalidad es mayor en niños no amamantados?

-Un niño alimentado con biberón tiene más riesgo de muerte que uno que es amamantado. Esto es difícil de probar en un país como España donde el índice de mortalidad infantil es de cinco por cada mil pero, por ejemplo, en África donde muere uno de cada diez niños sí se ha demostrado claramente que la leche materna previene la mortalidad.

-¿A pesar de sus bondades se está perdiendo la cultura de la lactancia?

-Así es. Los humanos hemos actuado muy mal al descuidar una cultura milenaria, que ha sido fundamental para la supervivencia de la especie, y que hemos dejado de lado por intereses espurios. La clase sanitaria tiene mucha parte de culpa porque en torno al 1900 creyó que eran mejores los sucedáneos de la leche que en ese entonces se estaban creando y los prefirió a la leche materna dando lugar a un verdadero desastre. Pero hoy sabemos que los niños que toman biberón están mas desprotegidos y enferman más que los que se amamantan.

-¿Las asociaciones de mujeres, como es el caso de «Apego Lácteo» en Zamora, son las que están motivando un resurgimiento de la cultura de la lactancia?

-Definitivamente. Creo que cuando la lactancia salga del entorno médico y vuelva a la sociedad, a través de estos grupos de apoyo mujeres, las cosas mejorarán. Porque en cien años hemos creado una serie de rutinas hospitalarias totalmente falsas, como que hay que mamar cada tres horas cuando desde siempre se ha sabido que hay que alimentar al niño cuando tiene hambre, que han contribuido a destruir la cultura de lactancia.

-¿Han puesto las cosas más difíciles en lugar de facilitarlas?

-Claro porque hay mujeres que quieren amamantar pero les ponen tantas zancadillas diciéndoles cosas tan erróneas que al final acaban desistiendo. Y eso tiene que cambiar.

-¿Uno de los mitos creados es que no se pueden tomar medicamentos si se está dando de lactar?

-El noventa por ciento de los medicamentos se pueden tomar durante la lactancia y eso es algo que las madres desconocen porque hay tal desprecio hacia la lactancia que se aprovecha la más mínima excusa para quitarla. Se ha llegado a extremos como decirles a las mujeres que si están dando de lactar a sus bebés no pueden hacerse una depilación con láser . Por, ello, para luchar contra esta ignorancia, hemos creado la página www.e-lactancia.org donde las mujeres pueden consultar sus dudas.

-¿Qué recomienda usted para fomentar la lactancia?

-En el Hospital Marina Alta de Denia donde trabajo hemos conseguido un 85% de lactancia en la maternidad y lo hemos conseguido por no separar al recién nacido de su madre y tratando de interferir lo menos posible. Simplemente le decimos que cuando antes empiece a tomar pecho el crío mucho mejor. Además, promocionamos mucho los grupos de apoyo a la lactancia y al dar de alta a las madres las ponemos en contacto con otras mujeres que saben mucho de dar el pecho, mucho más que los propios médicos.

-¿Hasta que edad es recomendable dar de lactar?

-La organización Mundial de la salud recomienda la lactancia exclusiva hasta los seis meses. A partir de entonces se puede combinar la leche materna con los alimentos hasta los dos años o incluso hasta que la madre y el niño quieran.

-¿Sin embargo las mujeres que trabajan sólo pueden dar de lactar mientras dura la baja por maternidad?

-Lamentablemente es cierto que no tenemos leyes que favorezcan la cultura de lactancia. Deberían de apoyar más la lactancia materna, con mayor razón en una época de crisis como la que estamos viviendo, porque sería una buena inversión ya que se pierde mucho dinero con la lactancia artificial por las enfermedades que genera y porque hay que pagar esos botes de leche que son caros.

*Valencia, 1951
Doctor en medicina con la especialidad de Pediatría. En 2004 obtuvo un sobresaliente cum laude por su tesis doctoral sobre «Lactancia materna y hospitalización por infecciones en el primer año de vida» presentada en el departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública del la Universidad Autónoma de Madrid. Actualmente es jefe de Pediatría en el Hospital Marina Alta de Dénia, Alicante. Es miembro del Comité de Lactancia de la Asociación Española de Pediatría y miembro de la Asociación para la Salud Mental Infantil desde la Gestación

coordinador de la página web www.e-lactancia.org.

Relacionado:


Las 3 "C" de la Lactancia Materna

HAce mucho oí o leí que para que la Lactancia Materna funcione tienen que darse las 3 “C”:

  • Colocación

  • Confianza

  • Constancia

A lo largo de años de tratar con madres y bebés me doy cuenta de la verdad de esas palabras.

La mayoría de quienes abandonaron la lactancia tempranamente (antes de lo que hubieran deseado) fue por un problema en la colocación (posición del bebé, mal agarre, succión poco efectiva…) que les ocasionaba dolor (grietas, ingurgitación, mastitis, obstrucciones, etc).

Quienes llegan al 2º o 3º mes luego sufren la falta de las otras “C” de la Lm. En esa época el pecho deja de notarse hinchado y la madre asocia ese efecto a la falta de leche… deja de tener confianza en que es capaz de producir toda la leche que su bebé necesita y acaba introduciendo biberones de leche artificial (“ayudas”),  y ahí es donde empieza el círculo vicioso de ir produciendo cada vez menos  leche y aumentando por consiguiente la cantidad de leche artificial.

Desde fuera parece que no influye pero recordemos que nuestra generación de muejres hemos crecido oyendo cosas como estas:

  • Mi leche no engordaba
  • Mi leche era agua
  • A mí se me acabó la leche
  • Se me fue la leche por estrés, vuelta al trabajo, disgusto, etc…
  • Yo era de poca leche
  • En nuestra familia no somos de producir leche
  • A ver si tienes suerte… yo no la tuve y no pude amamantar
  • Mi niño se quedaba con hambre
  • Mi leche le sentaba mal
  • etc…

Y luego las consiguientes que vienen después de estas:

  • Con el biberón se crían igual
  • El biberón es mejor porque ves cuánto comen
  • El biberón es mejor porque tiene de todo (hierro y demás minerales)
  • El biberón es mejor porque yo me alimentaba muy mal y por consiguente mi leche era pobre
  • El biberón es mejor porque yo fumo (o bebo o tomo medicamentos o trabajo a turnos…)
  • El biberón es mejor porque así se lo da el papá y participa en su alimentación
  • Mi hijo se crió a biberón y está igual o más sano que el tuyo de teta
  • (y similares…)

Este tipo de frases son muy comunes, y lo que es peor, nos las dicen personas en quienes confiamos : madres, suegras, hermanas mayores, vecinas, pediatras, enfermeras, ginecólogas, matronas etc… Eso hace que tras 20 ó 30 años oyendo este tipo de mensajes lo único que sabemos de la Lactancia Materna  cuando nos enfrentamos a nuestra propia maternidad es que duele o que cuesta mucho o que es cuestión se suerte…

Si a eso le sumamos el hecho de que los niños de pecho sí suelen demandar más comida de noche que, en general, los de biberón… pues cuando no nos fallan las 2 primeras “C”, nos falla la 3ª, la Constancia...

Constancia necesaria cuando te dicen que los bebés comen en 10 minutos cada 3 horas y tú te ves con un recién nacido que prácticamente no suelta el pecho… o que mama y tras soltar el pecho 40 minutos después… a la hora te vuelve a pedir… o a las 2… pero a ti 2 horas te parecen demsiado poco… Y si tienes un bebé que mama a intervalos regulares desde el principio y no te pide antes de las 2 ó 3 horas y de pronto empieza a pedirte más… en vez de pensar: “Está pegando un estirón y necesita que produzca más leche, por eso mama más y más a menudo”, piensas: “se está quedando con hambre, no tengo leche suficiente… ya me lo había dicho mi madre…”

Quizás a esas 3“C” habría que sumarle una 4ª: Colaboración… de otras madres que amamantan, que te ayudarán en tus dudas, sea por falta de cualquiera de las 3 “C” primeras. Madres que revisaran la Colocación para que la mamada sea efectiva y sin dolor, madres que te darán Confianza por sus palabras y por su ejemplo, y madres que te demostráran que la Constacia merece la pena…

No dejes de buscar y acudir al grupo de apoyo a la Lm más cercano*

Grupo Apoyo a la Lm

Y si no tienes ninguno cerca, busca algún grupo de apoyo virtual en forma de foro o página web… No subestimes el poder de la 4ª “C”, a muchas de nosotras, ésa fue la que nos salvó nuestra lactancia.

“Dedicado a todas las voluntarias de grupos de poyo a la Lm y a los profesionales de la salud de verdad implicados en la promoción de la LM”

* Fedalma: Federación Española de Asociaciones de Apoyo a la LM

Creative Commons License
This obra by www.mimosyteta.com is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 España License.
Based on a work at www.mimosyteta.com.
//

Método Kassing

En los casos en los que la lactancia materna exclusiva no es posible o en los que se está intentando relactar siempre recomendamos evitar tetinas y suplementar al bebé usando vasito, cucharita, jeringuilla, cuenta gotas, relactador, etc… Pero en el caso de que no sea posible y hay que utilizar biberón podemos intentar hacerlo de tal modo que el bebé no pierda el reflejo de succión usando el llamado método kassing.

Os copio la excelente explicación de la web Alba Lactancia Materna sobre el tema:

Si no hay  más remedio que suplementar con biberón. Si no hay otro método y hay que dar la leche al bebé por esta opción siempre es mejor utilizar el Método Kassing.

Este método recrea las condiciones  más parecidas al pecho, en cuanto a esfuerzo, estimulación y enganche se refiere. Ayuda a preparar al bebé para  la   vuelta al pecho.

Nos hace falta:

  • Una tetina base estrecha.
  • Que la tetina sea larga  (18 mm- 2cm): para estimular punto “S”  se encuentra entre el paladar blando y el duro.
  • Que la tetina sea blanda, así es  más  parecida al pezón.
  • Que sea de las clásicas, es decir,  de las redondas por todos los lados. Evitar las anatómicas puesto que no crean  una succión más fisiológica.
  • El niño debe estar sentado, en un ángulo de  90º No recostarlo imitando las posturas al pecho.
  • Hay que dar el biberón lo más horizontal posible para evitar gravedad y crear así un flujo más lento de leche que el bebé pueda regular.
  • Estimular el  reflejo de  búsqueda tocando las mejillas, los  labios la nariz y meter tetina entera cuando esté la boca bien abierta.
  • Es el niño el que controla la  velocidad y cantidad que desea tomar.
  • Dejar que haga 5-6 succiones y sacar de la boca como  el tapón de una botella de cava.
  • Iniciar de nuevo el proceso estimulando el reflejo de búsqueda, repetir hasta que el niño  se duerma o no quiera más leche.