Los bebés amamantados ¿lloran más?

Hoy me disponía a empezar mi trabajo, a responder correos y consultas en mis grupos cerrados de Facebook, a organizar la agenda,  a trabajar en mi próxima videoconferencia para el Club Mimos y Teta… todo eso oyendo esta entrevista a Adolfo Gómez Papí que tengo pendiente…
Pero mi amiga Mª del Mar , ha compartido este artículo y  no he podido dejarlo en la bandeja de pendientes.

¿Por qué los bebés amamantados lloran más?

Los bebés que se alimentan con leche materna son más irritables que los que toman leches de fórmula,
pero tienen un mejor comportamiento en el resto de la infancia

El artículo de Consumer, que por cierto están haciendo una labor fantástica de fomento de una forma de criar hijos más saludable y respetuosa, menciona un estudio hecho con  niños amamantados en exclusiva, niños con lactancia mixta y niños alimentados con fórmula artificial.
Al parecer el estudio es concluyente en que:

“La mayoría de las madres de los niños amamantados, tanto en exclusiva como los que tomaron leche materna y también de fórmula, destacó el “temperamento difícil” de sus hijos. Estos bebés sonrieron menos, lloraron más y les fue más complicado mantenerse en calma.”

Aunque al leer el titular en principio tuve una reacción de cierto disgusto, porque sonaba a  cierta mala publicidad de la lactancia materna, a lo largo del artículo explican y dejan claro  que ese menor índice de bebés que lloran entre los que se alimentaron con biberón puede ser causado por una sobrealimentación:

Los signos de mayor satisfacción y calma de los niños que solo toman leches de fórmula se deben a que a menudo están sobrealimentados, lo cual podría derivar en problemas de sobrepeso infantil. Esta satisfacción tiene que ver con que en realidad comer es reconfortante.

Después además concluyen que los bebés amamantados tienen mejor conducta a lo largo de su infancia que los que recibieron leches de fórmula.

Debería estar contenta porque al final se alaban los beneficios de la lactancia… pero la verdad que me quedo con cierta sensación agridulce. Por varios motivos. (más…)

Cólicos del Lactante. Cómo aliviarlos con Reflexología

   
“Me llamo Inés Corominas y soy reflexóloga diplomada por la escuela internacional de reflexología y terapia de meridianos en Sudáfrica (International School of Reflexology and Meridian Therapy) además de especialista en reflexología infantil, maestra de reiki, terapeuta de EFT y unas cuantas cosas más.

Los síntomas de los cólicos suelen ser bastantes escandalosos y difíciles de ignorar y manejar

  • llantos incontrolados sin razón aparente más frecuentes a ultimas horas de la tarde
  • rigidez, inquietud, irritación
  • regurgitación de la leche y vientre hinchado con muchos gases

…lo cierto es que no hay unanimidad en cuanto se refiere a la causa de semejante comportamiento en nuestros niños recién llegados y por eso la información es confusa e incluso bastante dispar según a quien preguntes.    (*)

Si eres nuevo en esta aventura de ser padre hay que añadir a la falta de experiencia las inseguridades propias de enfrentarte a un nuevo reto y eso sin mencionar el factor cansancio porque, con un bebé pequeño, las noches ya no son lo que eran…

Si estás buscando ayuda para poder entender qué le pasa a tu bebé y cómo puedes ayudarle estás en el mejor lugar para conseguirla.

Aprovecho esta oportunidad para presentarte mi nuevo manual audiovisual

 

CÓLICOS DEL LACTANTE. CÓMO ALIVIARLOS CON REFLEXOLOGÍA

 

Un libro que te abrirá las puertas a una nueva forma de entender la causa no solo de los cólicos sino de cualquier otro síntoma de estrés que presente tu bebé. Desde la medicina tradicional china hasta la epigenética pasando por la importancia del parto, verás que las causas de los llantos interminables son variables y muy diferentes según qué bebé y sus circunstancias.

Pincha en este enlace para visitar la web de Ines Corominas y comprar el manual en cualquiera de los 3 formatos (digitial, papel o combo).

(*)Nota de Mimos y Teta
Si tu bebé es alimentado con lactancia materna revisa que la técnica de vaciado del pecho sea correcta.

Foto fin de curso (masaje infantil ene-feb 2012)

Ayer terminé  otro curso de masaje infantil de los que imparto en la zona donde vivo.

Siempre que se acaba un curso hay esa mezcla de alegría porque ves familias con más recursos para fortalecer la relación con sus bebés y algo de nostalgia porque durante 5 semanas  hemos compartido un rato juntos, aprendiendo, practicando, debatiendo…

Este curso además ha sido especial para mí, pues ha sido el primero que imparto con mi hija. En ese sentido he tenido que compaginar mi labor como monitora del grupo y como madre de mi bebé…  espero haber sabido hacerlo bien 🙂

Confío que en breve que sean los propios padres que han asistido a uno de estos cursos los que os cuenten sus impresiones y valoración para que os hagáis una idea de qué son y para qué les ha servido.

Por cierto… que aunque en la foto veis solo a mamás… al curso asistieron también algunos papás. Para ellos este momento es más especial si cabe, pues la madre ha ido forjando una relación de tacto con el bebé desde el comienzo, llevándolo dentro, pero el padre empieza después… y esta es una herramienta de comunicación magnífica para ellos. Y los bebés disfrutan del tacto de papá, diferente al de mamá. Siempre que podáis, intentad asistid la pareja porque además eso enriquece al grupo. Las intervenciones de los padres son muy valiosas y el punto de vista paterno a veces no se tiene en cuenta en los temas que solemos tratar en el curso. En este espacio los padres pueden también compartir su punto de vista y sentirse escuchados.

Gracias a todas las familias que me permiten dedicarme a hacer algo tan bonito y satisfactorio.

Fijáos si estaba feliz que Virginia, la fotógrafa “oficial” del grupo nos sacó así de guapas y contentas…

 

PD: Abierto el plazo de inscripción próximo curso (abril 2012)

Masaje Infantil

Tras asistir al curso de formación como Educadora en Masaje Infantil por AEMI (Asociación Española de Masaje Infantil) pronto empezaré con los talleres para padres. Al estar en formación serán talleres a un precio reducido. En breve os comentaré los detalles.
Serán talleres con plazas limitadas. Si no podéis asistir a los míos os puedo pasar el contacto de otras educadoras, que quizás están más cerca a vuestro domicilio.
Hay educadoras en formación también en Lanzarote y Tenerife 🙂
Podéis preguntar o preinscribiros por email:

mimosyteta@gmail.com

Cómo aliviar los cólicos del bebé

Los cólicos definidos como espasmos o contracciones dolorosas del intestino, es uno de los problemas que más afectan a los bebés durante sus primeros meses de vida. Aparecen generalmente durante la 2 semana hasta el 4º mes de vida, periodo durante el cual el bebé manifiesta dolor y llanto durante varias horas seguidas, observándose expulsión de gases y tensión y flexión en piernas y extremidades. Este cuadro ocurre frecuentemente en horas de la tarde y al anochecer. En esos momentos, parece que no hay nada que pueda aliviar o calmar al bebé.

Este problema crea gran ansiedad en el entorno familiar del bebé…que por lo general en ese momentos, cogen al bebé, lo mecen, le dan de comer ( esto suele empeorar la situación del cuadro que presenta) y genera mucha angustia al bebé, a su mamá ,papá o persona que lo está atendiendo.

Como educadora de Masaje Infantil y tras el trabajo llevado a cabo con bebés de diversas edades y características ( bebes “sanos”,”prematuros”, “con discapacidad”) he podido comprobar como el masaje es uno de los grandes aliados para aliviar los cólicos, gases y estreñimiento del bebé.

Pero para ofrecer alivio y confort al bebé, es necesario que su mamá/papá pueda mantener la calma durante esos momentos, ofreciendo una compañía de mayor calidad teniendo en cuenta que lo que el bebé necesita, es un ambiente tranquilo y seguro y una compañía agradable que lo pueda contener, proteger y acompañar durante el momento de dolor y malestar. Nuestra tensión y ansiedad sólo genera más tensión y ansiedad en el bebé.

¿Qué hacer para aliviar a nuestros bebés?

  • Mantener la calma y respirar profundamente mientras lo acompañamos
  • Masajear la zona abdominal a través de la secuencia específica que les detallaré a continuación. Dicha secuencia se repite varias veces al día, aprovechando los momentos de cambio de pañal y baño del bebé
  • Utilizar un aceite natural y a ser posible ecológico para ofrecer el masaje
  • Si somos constantes en la práctica, a la semana o pocas semanas, se observan mejorías en el bebé (el bebé llora con menos intensidad y durante menos tiempo). No aplicar el masaje durante la crisis de dolor, esperar a que se calme un poco.
  • Aplicar calor después de ofrecer el masaje ( evitar el uso de bolsas de agua caliente y mantas eléctricas) o un baño de agua templada.

SECUENCIA DEL MASAJE

  • 1º Manos que reposan

Para comenzar el masaje en el abdomen, lo primero que vamos a hacer para comenzar el contacto, es reposar nuestras manos en él, mientras informamos a nuestro bebé de que  vamos a hacerle el masajito en esa zona.

  • 2º Realización de la Noria ( 6 veces)

Deslizaremos nuestras manos por el vientre de nuestro bebé desde el alto vientre al bajo vientre. Primero una mano y luego la otra. Debemos utilizar, para ello, toda la palma de la mano.

  • . Empujar y presionar las rodillas sobre el abdomen-mantenido

En esa posición ,nos mantenemos y contaremos hasta diez , bajamos y estiramos las piernas de forma suave y con pequeños balanceos.

  • El sol y la Luna( 6 veces)

Con nuestra mano izquierda extendida sobre el vientre del bebé, realizamos giros en el sentido de las agujas del reloj- círculos  enteros , sin despegar la mano del vientre-  y con la mano derecha realizamos medio círculo, levantando la mano al llegar a la zona baja del vientre para colocarla nuevamente en la zona alta del vientre.

Dibujamos el sol con la mano derecha y la luna con la izquierda

  • 5º. Empujar y presionar las rodillas sobre el abdomen-mantenido

En esa posición ,nos mantenemos y contaremos hasta diez , bajamos y estiramos las piernas de forma suave y con pequeños balanceos.

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Yolanda Domínguez Rodríguez

Psicopedagoga, Maestra ,Experta en Atención Temprana
Educadora  de Masaje Infantil (AEMI)
Creadora Método Manos que Miman

Programa Masaje Infantil 0-12 meses Tlf 646 69 38 42

Programa Masaje Infantil 0-12 meses

Programa Masaje Infantil 1-7 años

¿Reciben los niños suficientes abrazos?

¿Reciben los niños suficientes abrazos?

Los estudios demuestran que toda cría mamífera necesita un contacto físico constante.
La cría humana, por nacer más inmadura, aún más.
¿Reciben los bebés todo el contacto que necesitan?

 

¿Reciben los bebés suficientes abrazos?

Los científicos saben bien que todas las crías de mamíferos necesitan un mínimo de contacto para lograr un desarrollo normal. Los cachorros necesitan ser lamidos, o tocados en el caso de los primates, para alcanzar una madurez adecuada. Se han hecho experimentos con roedores y con monos a los que se les privaba de contacto físico, únicamente recibían alimento, y al crecer se convertían invariablemente en adultos anómalos, incapaces de socializarse de manera adecuada ni de cuidar de forma eficiente a sus propias crías. (De hecho, en francés existe la expresión `un oso mal lamido´ para referirse a alguien insociable o de trato difícil.)

Por desgracia este experimento se hizo también con humanos: el emperador Federico II ordenó que varios bebés fuesen aislados y recibiesen tan sólo alimento y cobijo de sus cuidadoras, prohibiendo que les dirigiesen la palabra o cualquier muestra afectiva, con el fin de averiguar en qué idioma hablarían primero. Todos murieron.

También a comienzos del siglo veinte, el pediatra americano Fritz Talbot, alarmado por la elevada mortalidad de los menores de 2 años en clínicas y orfanatos, donde teóricamente los bebés disponían de cobijo y alimento, viajó a una clínica alemana donde los niños diagnosticados con marasmo ( enfermedad de origen desconocido que se caracterizaba por pérdida de peso, abatimiento y desgana entre otros síntomas, y que acababa con la vida de un alto porcentaje de ellos) lograban sobrevivir. Allí halló a una mujer, Anna, corpulenta y ya mayor, que acarreaba permanentemente unos cuantos pequeñuelos. Cuando los niños perdían las ganas de vivir y comenzaba este proceso, Anna los llevaba en contacto con ella a todas horas, contraviniendo las normas que imperaban en la época que decían que a los niños debían cogerles lo mínimo necesario para su higiene y alimentación para que no se echaran a perder.

Los niños de Anna sobrevivían siempre, y Fritz Talbot quedó tan impactado que a partir de entonces se dedicó a difundir la idea de `atención amorosa´.

Más recientemente, el New York Times ha publicado un artículo sobre el papel crítico del contacto en el desarrollo infantil en el que se menciona `el estancamiento psicológico y físico de niños privados de contacto físico aunque por lo demás bien alimentados y cuidados´ (Goleman, 1988).

La cuestión es ¿reciben los niños occidentales el suficiente contacto físico para completar su desarrollo de forma satisfactoria? ¿Cuánto contacto exactamente se necesita para crecer sano emocional y afectivamente?. No lo sabemos, lo que sí sabemos es que en nuestra civilización desde hace unos cien años se hacen las cosas de manera muy diferente con los bebés a como se ha hecho siempre. Pertenecemos a una de las pocas culturas del mundo donde en la actualidad lo general es que los niños duerman solos, incluso en habitaciones separadas desde la más temprana edad. Donde muchos bebés van de la cuna al carrito y del carrito a la hamaca durante meses con el fin de que no se acostumbren a ser cogidos. Cuando damos un paseo de tres horas llevando al bebé en un carro, aunque nos parezca que hemos pasado la tarde con él, podemos tener por seguro que la sensación del bebé ha sido de no-mamá durante todo ese tiempo. Algunos además, pasan más de ocho horas al día en guarderías donde existe una cuidadora por cada ocho niños.

En España, los índices de lactancia, un modo de alimentación que asegura un saludable contacto `piel a piel´, son todavía muy inferiores a los de otros países, y algunos `expertos´ de gran difusión aseguran que lo mejor es ignorar sus llantos cuando los bebés, como inteligentes mamíferos cuyo instinto les dice lo que necesitan, luchan para cambiar eso. Parece que se está haciendo con los niños un gran experimento de resultados inciertos.

Cuando una mamá humana tiene un hijo, montones de expertos, familiares bienintencionados, y fabricantes de artilugios para bebés tratan de influir sobre ella utilizando todo tipo de argumentos. La mamá humana quiere a su pequeño con locura y quiere darle lo mejor, pero duda entre tanta información contradictoria, así que puede que se decida por una determinada tendencia o puede que varíe su forma de hacer las cosas en su búsqueda de la crianza óptima, y sufre mucho pensando si lo estará haciendo bien o no. Un día se fija en los animales: las gallinas, las vacas, las musarañas y las leonas, que siguen su instinto ancestral y son madres perfectas. Jamás dudan, jamás actúan de manera arbitraria o incoherente y desde luego, nunca malcrían a sus hijos consintiéndoles demasiado o alejándolos antes de que estén preparados. Su aportación de contacto físico es continua, tal y como les dicta su instinto. También del mismo modo siguen su instinto otras madres humanas en algunos sitios del planeta, donde los bebés son llevados a la espalda, duermen siempre en compañía hasta que son los suficientemente mayores para arreglárselas solos, las lactancias son prolongadas y sus llantos siempre son atendidos, tal es el caso de los ¡kung en África o de algunas tribus inuits del Norte de Canadá. En estas tribus, por cierto, los casos de cólicos son casi inexistentes y la salud emocional de sus individuos es notablemente superior a la de la media occidental.

Como conclusión parece ser que tocar, coger y abrazar a los bebés es una de las mejores cosas que se pueden hacer para garantizar su correcto desarrollo emocional y afectivo y toda una inversión para el futuro: está escrito en el instinto de cualquier mamífero saludable. Así que, como alguien decía una vez `cree en el llanto de tu hijo, abrázalo, consuélalo, tenlo cerca de ti y no le niegues ni un solo abrazo, ni una sola vez le escatimes tu contacto, porque para un bebé pequeñito el ansia de ser cogido puede ser tan acuciante como la necesidad de comer ´.

 

 

Natalia Suárez Acedo.

Farmaceútica Especialista en Nutrición Infantil

Instructora de Masaje Infantil de la AEMI

www.centrotea.com