Samanta Villar- calidad de vida

¿Se pierde calidad de vida al tener hijos?

Hoy hemos desayunado con este titular de la entrevista a Samanta  Villar : Y como cada 2 x 3 surge el mismo debate de si ser madre es esa etapa idílica de realización completa para la mujer o una trampa de “veteasaberquién” ( para unos el patriarcado, para otros el capitalismo, la religión, o  cualquier[…]

empoderate

¿Tú también preguntas qué es lo mejor?

“No aspires a hacerlo un poco mejor, aspira a hacer lo óptimo” Esa frase es una de las que siempre tengo en mente la hacer mi trabajo,  una de las que más utilizo, adaptándola, cuando hablo con las familias o cuando imparto formación. Las madres ( y padres) queremos lo mejor para nuestros hijos. Nos[…]

Concédete no ser perfecta

Este post está dedicado a ti que me escribes llorando porque te sientes sola. A ti que has leído uno de mis artículos y te ves más reflejada de lo que te gustaría. A ti que cada día te levantas con la sensación de estar más cansada que la noche anterior. A ti que miras[…]

La maternidad sin tabúes

¿Por qué publicar un libro si tengo un Blog?

Este Blog lleva ya unos 8 años abierto. Tiene más de 1000 entradas, la mayoría de ellos de contenido propio. Ha ido creciendo y cambiando, como yo misma, al ritmo de mi propia maternidad. Cuando lo empecé aún no existía Madresfera, ni las Malas Madres ni las Madres cabreadas ni todos esos movimientos de la[…]

El duelo de las que acompañamos madres

Recuerdo el dia que me enteré que mi bebé no estaba vivo. Nada más salir de la consulta de la tocóloga, llorando y aún intentando asimilar lo que estaba pasando, vi a un par de madres sentadas en la sala de espera, acariciándose sus ya enormes barrigas y decidí ponerme mis gafas de sol para[…]

#YoSoyNerea

A Nerea y su bebé sólo puedes ayudarles tú

Tú que lees esta entrada probablemente eres una mujer de clase media o alta. Casi con seguridad eres madre y has amamantado o amamantas. Es muy posible que si tus circunstancias te lo permitieron alargaste la vuelta a a tu trabajo más allá de las 16 semanas de permiso que concede la Ley española. Puede[…]

Las renuncias de las madres-Nohemi Hervada

Madres desbordadas ¿malas madres?

Mi abuela paterna fue “sólo” madre. Mi abuela materna fue madre de familia numerosa pero no crió a sus hijas mayores. Mi madre fue mujer trabajadora primero,  y madre de familia numerosa, prácticamente sola, después. Su “conciliación laboral y familiar” pasó porque su hija mayor se encargara de los pequeños y de gran parte de[…]

conciliacion-maitena

No quiero la baja maternal

No. No quiero la baja maternal . NO quiero la baja maternal, ni el permiso de  maternidad, ni la licencia retribuida, ni nada que se le parezca. Entre otras cosas porque no estoy enferma, porque no necesito que me den licencia para ser la madre de mis hijos ni que nadie me lo permita. El[…]

Ser Madre: perder libertad, ganar muchas otras cosas

Seguramente hoy has mandado una felicitación a tu madre o a todas las madres que conoces. Seguramente estos días te has dado cuenta que la publicidad iba toda de madres. TV y medios llenos de anuncios alabando las virtudes de las mamás. Seguramente has recibido el regalo que tus niños  han elaborado  para ti. Seguramente alguno de los tuyos[…]

guerra entre madres

El mayor enemigo de las madres

No hay semana que no salte al ruedo algún debate más o menos polémico que tenga que ver con las madres. Cuando no es un spot publicitario, es un libro, cuando no un artículo de opinión, o algún profesional “iluminado” que se cree el dedo de Dios para traernos la revelación absoluta. Otras veces sencillamente[…]

Cuidemos a quien cuida

Hoy es el día mundial del sueño infantil. Y pensaba hacer una entrada “típica” apelando a lo que ya sabemos que necesitan nuestros bebés. Pero no. Hoy no voy a hablar de lo que necesitan nuestros bebés de nosotras, sino de lo que necesitamos nosotras para cuidarles a ellos. Creo que los métodos para adiestrar[…]

¿Y si el enemigo está en casa?

En los talleres de “Empoderamiento” doy herramientas prácticas, sencillas y fáciles de recordar para enfrentarnos con seguridad a quienes nos cuestionan como mujeres y madres ( también aplica a los padres  pero permitidme que use el femenino como genérico ;-)). La mayor parte de las veces las madres se  sienten cuestionadas, incluso juzgadas y examinadas,[…]

papa-mama-quiere-que-sepas-algo-L-vL6MqR

“Papá… mamá quiere que sepas algo…”

Aunque la mayor parte de mi trabajo lo efectúo con mujeres, son muchos hombres los que acuden a mis talleres.
Cuanto mejor se conocen los dos miembros de la pareja:  sus roles, sus necesidades, sus cambios, sus motivaciones, sus miedos y preocupaciones, lo que  se siente y no se llega a expresar…más fácil es que la pareja transite junta, unida,  por el puerperio femenino, en vez de alejarse el uno del otro.

Los hijos no unen parejas “per sé”. Los cambios que se producen en nosotras son tan grandes que suponen una revolución o una re-evolución que necesita de parte de la pareja,  del conocimiento primero y de la aceptación después.

¿Dónde está mi mujer?

Algunos hombres ven en estos cambios una amenaza a lo que tenían. “Su mujer” ya no es la misma y en vez de pararse a analizar por qué pasa esto y a comprender la gran marabunta emocional que  supone el puerperio, muchos se quejan y añaden más presión a la mujer. Presión que no solo no contribuye a recomponer el puzzle desmoronado con el que nos encontramos muchas en esta etapa, sino que, además,  añade una carga de dolor, incomprensión y soledad que puede ser letal si no se toma conciencia para no seguir en ese camino de  desencuentro continuo.

Cuanto más inmadura sea la pareja, cuanto menos maternado haya sido él mismo, cuanto menos dispuesto esté a  zambullirse también en su propia  sombra, cuanto más se empeñe en reencontrar a la mujer que conoció y no en descubrir a la nueva que está surgiendo de esta experiencia vital…  más difícil le resultará aceptar los cambios.

Dice Carlos González que cuando los solteros se casan hacen una “despedida de soltero” precisamente para eso, para despedirse de un papel y asumir otro. Y que por tanto, las parejas sin hijos, al ser padres, deberían también comprender que se despiden de ese status: “pareja” para asumir uno nuevo: “familia”.

Quizás tengamos que empezar a establecer algún rito que vaya grabando en la conciencia individual y colectiva este hecho. Hacer fiestas de “despedida de la pareja”. Donde las parejas sin hijos estén con otras que ya tienen hijos y puedan escuchar, de verdad, lo que supone este cambio.

[…]