El Dr. Bergman explica por qué volvió a la vida el bebé  declarado muerto

El Dr. Bergman explica por qué volvió a la vida el bebé declarado muerto

La Noticia de un recién nacido declarado muerto, y que sobrevivió después de ponerlo en contacto piel con piel con su madre, ha atraído la atención de todos los medios. Preguntado sobre este tema, hago este comentario:

Esta es una historia emotiva, ¡pero poco original! Es poco frecuente, pero sucede. De hecho hace tan solo 2 semanas ¡pasó aquí en Cape Town! Susan Ludington-Hoe introduce uno de sus libros sobre los Cuidados Madre Canguro con una anécdota similar.

Mi propia investigación e “hipótesis” a propósito de este tema están basadas en el hecho de que para casi todos los mamíferos recién nacidos, la separación de la madre es un peligro vital. Esto activa una potente reacción de defensa,  como es la de “apagarse”  e inmovilizarse (congelación y disociación por la activación del nervio vago). Los reptiles utilizan este mismo mecanismo de la defensa vagal para reducir su frecuencia cardíaca a niveles que matarían a los mamíferos, que necesitan más oxígeno. Como adultos, creemos que el estrés aumenta la frecuencia cardíaca, a causa de  nuestro sistema nervioso simpático, pero lo que no ha sido correctamente entendido es que  incluso los  recién nacidos a término tienen muy inmaduro  el sistema nervioso simpático, mucho más inmaduro aún los prematuros. Los prematuros sólo pueden  disociarse, y si están estresados antes de su nacimiento, sólo podrán permanecer en la disociación, con niveles de oxígeno peligrosamente bajos. Nuestra tecnología de reanimación puede forzar un poco  la oxigenación,  la respiración, la presión sanguínea y la temperatura, pero ese es un trabajo en contra de la “corriente del sistema nervioso autónomo”. Existe una gran variabilidad en la sensibilidad y la resiliencia en todos los seres humanos, y algunos son sensibles y sucumbirán a pesar de nuestra tecnología.

Lo que el “Cuidado Madre Canguro” consigue  es restablecer la biología de supervivencia básica. La clave es el” contacto piel con piel”, porque las fibras sensoriales profundas de la piel llegan a la “unidad de procesamiento emocional” del cerebro (amígdala), y le dicen al cerebro “estás a salvo”. Esto desactiva la disociación (modo no seguro), y restaura la regulación (modo seguro) , que es la verdadera función del nervio vago.

Pero puede haber una paradoja en este  caso. Las circunstancias permitieron a este bebé estar en contacto piel con piel durante mucho tiempo, lo que puede, de hecho, haber sido su salvación. Tal vez su tolerancia a la separación haya sido inexistente. Pero la paradoja puede llegar aún más lejos… tal vez su respuesta vagal fue tan profundamente poderosa al disociarse a fin de sobrevivir, que durara el tiempo suficiente en estado “apagado” para que se le permitiera volver a estar en contacto con su madre. Por lo tanto, puede ser que este bebé haya sido altamente resiliente y por eso sobrevivió! !! La Organización Mundial de la Salud llama a esto “Cuidado Madre Canguro” , y la madre fue la clave para la supervivencia del bebé.

Pero es muy  bueno que esta noticia esté recibiendo tanta atención …
¡Todos los bebés deben estar en contacto piel a piel con su madre desde su nacimiento, ningún bebé debe ser separado de su madre (o padre!). Y esto aplica especialmente  en el caso de  bebés prematuros.

Dr. Nils Bergman

Traducción de  Nohemí Hervadadel  artículo publicado en Kangaroo Mother Care

 

El abrazo materno no es un método

en la piel del padre

El pasado 2 de junio salió en El Pais un artículo  que está circulando por nuestras redes.   Las personas no informadas pensarán, que qué bien, que la criatura esté con su padre y no en manos de un personal sanitario que le aplica un protocolo de inspección clínica.

 Y yo creo desde luego que es un mal menor para la criatura.

La pregunta es ¿por qué no se hace el tipo de cesárea con anestesia epidural que se ha comprobado permite estar consciente y recibir ella misma a su bebe?

Piel con piel

Nils Bergman (2002) dice que para la criatura al nacer sólo hay dos situaciones posibles, que resume con un juego de palabras:  ‘mother’  y  ‘other’ (‘madre’ y ‘otros’);  y lo hace para trazar una  línea divisoria que deja claramente definido el único hábitat que la criatura reconoce como adecuado y tranquilizador, el cuerpo de su madre;  y que el estar sobre cualquier cosa o persona que no sea su madre no lo reconoce y le produce stress.   Bergman insiste en ello aunque es obvio que los grados de stress pueden ser muy diferentes,  y la gravedad de los impactos correspondientes también; y que es mejor que escuche voces familiares, aunque su principal fuente sensorial, el olfato, esté recibiendo señales irreconocibles.

Creo que si Bergman centra su explicación en la dicotomía mother/other (madre/otros), es porque si dedicamos nuestro esfuerzo y nuestro trabajo a reducir el mal menor del  ‘other’,  podremos incluso sin quererlo,  estar de hecho participando en el mantenimiento del mal esencial,  la eliminación de la madre, por utilizar una expresión de Odent.

Lo peor de la dominación y del sistema represivo no es la conducta que impone sino la que impide que se desarrolle.  (Lo segundo peor es que la devastación se produzca de manera invisible, porque entonces no se puede actuar conscientemente para evitarla).

Y lo que se impide con la eliminación de la madre es el normal desarrollo del sistema neuro-endocrino-muscular del que depende todo el metabolismo basal  de la criatura recién nacida,  convirtiendo un proceso natural en un proceso patológico (Bergman 2005).  Además, al bloquear el sistema de la criatura, también se bloquea el de la madre con lo que también se bloquean los sistemas de retroalimentación y autorregulación  mutuos.  En cambio la introducción de la patología sirve para retroalimentar la intervención de la medicina.  Así se produce el sabotaje de la función femenino-materna y de la vida humana en su etapa primal.

Por ello, dice también Bergman (2005), cualesquiera que sean  las circunstancias, lo peor que le puede suceder a una criatura al nacer es no ser recibido por su madre,  y permanecer separado de ella.   Y también sabemos que la cesárea no tiene por qué ser un motivo que impida que la madre abrace a su criatura desde el momento en que es extraída del útero.

Seguimos  pues con todo tipo de excusas en nombre de la ciencia para la eliminación de la madre (Odent), aunque la ciencia ya haya probado que dicha eliminación es una violación del cuerpo de la criatura (Bergman 2005)).

Así es como llegamos a esta propuesta del método madre canguro, aliado de un tipo de cesárea que físicamente elimina a la madre.  Césarea y método madre canguro se convierten en otra fórmula para ejecutar el matricidio moderno.

La conversión en España del Kangaroo Mother Care en el Método Madre Canguro no es inocente.   El Método Madre Canguro, a diferencia del abrazo materno,  lo puede practicar cualquiera, como nos explican en el artículo de referencia.

El abrazo materno brota del interior del cuerpo materno,  y es el único cuerpo que puede producirlo; no tiene nada que ver con método alguno,  funciona por el propio impulso del deseo y tiene su propia sabiduría.

La diferencia entre el abrazo definido por el método y el abrazo que brota del impulso interior la hemos experimentado todo el mundo y es facil de reconocer;es la diferencia entre un abrazo o un beso que se da porque nos sale de dentro, y un abrazo o un beso que se da en cumplimiento de una formalidad convencional, socialmente establecida.

El  beso y del abrazo que recibimos nos alcanza de modo diferente según el deseo de quien nos besa y nos abraza.  No hacen falta palabras para saber si un beso es un protocolo formal o si hay algo de lo otro;  nadie nos tiene que decir la intensidad del deseo de quien nos abraza y nos besa, ni tampoco medir la cantidad de oxitocina en la sangre para saberlo.  Aunque en el caso de la maternidad, sí se han medido las descargas de oxitocina en la madre inmediatamente después del parto y sabemos todo lo de la impronta, etc…   A pesar de lo cual parece que da igual que sea un cuerpo que otro, puesto que no se trata de que actúe el sistema sexual del continuum materno, sino de seguir un método;  un método que puede seguir cualquiera, incluso el  cuerpo más disciplinado y aséptico.

Y así nace una nueva función patriarcal del hombre y una nueva legitimación de la eliminación de la madre:  practicar el método madre canguro.  Como dice Victoria Sau, ¡la madre ha muerto! ¡viva el Padre!  (Y como diría Agustín García Calvo:   ¡Pobres hombres!).

Casilda Rodrigáñez
casilda@casildarodriganez.org
www.casildarodriganez.org