Nanas

Respondiendo a una consulta del blog acerca de si los bebés han de dormirse solos o no, le comenté a esa mamá que pensara en las nanas… Esas canciones que madres y abuelas de todas las culturas han cantado a sus bebés mientras les mecían en sus brazos …

Me ha dado por pensar en esta mágica costumbre y he encontrado cosas muy interesantes, como algunas letras que tranquilizan al niño asegurándole que mamá velará su sueño o que puede estar tranquilo sobre su pecho.

Estas mujeres entendían lo que nuestra sociedad nos ha hecho olvidar… que para los bebés dormirse solos es algo impensable, que necesitan la compañía de mamá, papá, la abuela … de alguien conocido que les dé tranquilidad. Que para conciliar el sueño hay que estar tranquilo, seguro y relajado… de ahí que todas estas canciones tengan ese ritmo suave y cadencioso. Nada que ver con esas teorías que intentan rendir al niño de puro estrés, miedo,  angustia y desesperación por sentirse solos y desatendidos por las personas encargadas de cuidarles.

Según la Profesora en Letras, Graciela Pacheco de Balbastro, la canción de cuna nace en el momento en el que la madre musicaliza su ternura y hace un nido de sus brazos. Para ella, este género literario es el primero que el hombre disfruta en su vida. Y agrega que pasaron varios años antes de que estas canciones pudieran plasmarse en hojas de papel, y dejar sólo el ámbito de la oralidad. […]

Reflexiones sobre el método Estivill. María Paula Cavanna

María Paula Cavanna, responde frase a frase cada una de las indicaciones del Dr. Estivill en su libro “Duérmete niño”, con inteligencia y respeto.

A DORMIR SE APRENDE:

A dormir NO se aprende, como no se aprende a caminar, ni a controlar esfínteres. Son adquisiciones que se dan cuando el niño está maduro para ello. Hay decenas de estudios acerca del sueño infantil, de cómo se alternan las fases REM con las otras, y de por qué es fisiológico que el niño se despierte varias veces durante la noche.

DORMIR ADECUADAMENTE:

No hay modos adecuados o no adecuados de dormir. Cada uno duerme como duerme, no se puede forzar a la gente a que duerma 8 horas si tiene necesidad de dormir 5 ó 12. Como no se puede forzarlas a respirar más veces de las que necesita, o a comer más de lo que necesita.

LOS PADRES DEBEN TENER UNA CONDUCTA ACTIVA:

Sí, activa en cuanto a mecerlos, acunarlos, abrazarlos, darles teta, y acudir cada vez que sus hijos los llamen. No hay nada que los padres debamos “hacer” para que los chicos se duerman, simplemente acompañarlos en sus necesidades. […]

Reflexiones sobre el método Estivill. Rosa Jové

Rosa Jové, psicóloga clínica y psicopediatra, expone en este artículo sus reflexiones y opiniones sobre el conocido Método Estivill para enseñar a dormir a los niños.

Reflexiones

1. No estoy en contra del método. Simplemente quiero lo mismo que se les pide a otros métodos o fármacos; es decir, que alguien me demuestre que no son perjudiciales para la salud.

De momento no hay ningún estudio que demuestre que a los niños que se les ha aplicado este método no tengan secuelas psicológicas de mayores. En cambio hay estudios científicos importantes (Spitz, Harlow, Bolwby, Mckenna, …) sobre lo perjudicial que es dejar llorar a los niños, no consolarlos, dejarlos solos, etc…

El día que me demuestren que no es perjudicial para la salud quizás lo recomiende, mientras tanto … no.

2. No estoy en contra del método. Simplemente quiero que me demuestren lo que dicen. […]

Declaración sobre el Llanto de los bebés

Cuando un recién nacido aprende
en una sala de nido que es inútil gritar…
está sufriendo su primera experiencia
de sumisión. (Michel Odent)


Hombres y mujeres, científicas y profesionales que trabajamos en distintos campos de la vida y del conocimiento, madres y padres preocupados por el mundo en el que nuestros hijos e hijas van a crecer, hemos creído necesario hacer la siguiente declaración:

Es cierto que es frecuente que los bebés de nuestra sociedad Occidental lloren, pero no es cierto que ‘sea normal’. Los bebés lloran siempre por algo que les produce malestar: sueño, miedo, hambre, o el más frecuente, y que suele ser causa de los anteriores, la falta del contacto físico con su madre u otras personas del entorno afectivo.

El llanto es el único mecanismo que los bebés tienen para hacernos llegar su sensación de malestar, sea cual sea la razón del mismo; en sus expectativas, en su continuum filogenético no está previsto que ese llanto no sea atendido, pues no tienen otro medio de avisar sobre el malestar que sienten ni pueden por sí mismos tomar las medidas para solventarlo.

El cuerpo del bebé recién nacido está diseñado para tener en el regazo materno todo cuanto necesita, para sobrevivir y para sentirse bien: alimento, calor, apego; por esta razón no tiene noción de la espera, ya que estando en el lugar que le corresponde, tiene a su alcance todo cuanto necesita; el bebé criado en el cuerpo a cuerpo con la madre desconoce la sensación de necesidad, de hambre, de frío, de soledad, y no llora nunca. Como dice la norteamericana Jean Liedloff, en su obra The Continuum Concept, el lugar del bebé no es la cuna ni la sillita ni el cochecito, sino el regazo humano.

Esto es cierto durante el primer año de vida; y los dos primeros meses de forma casi exclusiva (por eso la antigua famosa ‘cuarentena’ de las recién paridas); luego, los regazos de otros cuerpos del entorno pueden ser sustitutivos algunos ratos. El propio desarrollo del bebé indica el fin del periodo simbiótico: cuando el bebé empieza a andar: entonces empieza poco a poco a hacerse autónomo y a deshacerse el estado simbiótico.

La verdad es obvia, sencilla y evidente. […]