El Nacimiento en la Tierra de la Utopía- Michel Odent

Enero 2031
Como todo el mundo sabe, nuestro país, Utopía, es un territorio independiente.

A pesar de nuestro elevado nivel científico y tecnológico, nos hemos mantenido, e incluso desarrollado, más allá de nuestras características culturales básicas. En concreto, hemos desarrollado nuestra capacidad para plantear proyectos irrealizables y trascender los límites de lo políticamente correcto.

Presentamos los detalles de la Utopía según la historia del nacimiento.

En 2010, dos celebridades locales habían elegido dar a luz por cesárea. Así es como el nacimiento, de repente, se convirtió en uno de los principales asuntos de discusión en los medios de comunicación. Todo el mundo se dio cuenta de que cada año el índice de cesáreas era mayor que el año anterior. La opinión dominante estaba a favor de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Utopía (OMU). Para hacer frente a esta situación sin precedentes, el Presidente de la OMU decidió organizar un encuentro multidisciplinar.
El primero en hablar fue un estadista. Presentó unos gráficos impresionantes que comenzaban en 1950, cuando la operación de segmento bajo sustituyó a la clásica. Según sus conclusiones, era altamente probable que, después de 2020, la cesárea se convirtiera en la forma más común de dar a luz.

Un conocido obstetra se vio obligado a comentar de inmediato este dato, reivindicando que tendríamos que tener en cuenta el aspecto positivo de este nuevo  fenómeno; explicó cómo la cesárea se había convertido en una operación fácil, rápida y segura, y estaba convencido  de que muy pronto, la mayoría de las mujeres preferirían evitar los riesgos asociados al parto vaginal. Para justificar su punto de vista, presentó estudios publicados en Canadá en el año 2007 de más de 46.000 cesáreas electivas de  presentación de nalgas a las 39 semanas de gestación con ninguna muerte materna, y otros de EE.UU. publicados  en 2009 de 24.000 cesáreas de  repetición con una muerte neonatal. Explicó que, en muchos casos, una cesárea  electiva previa al trabajo de parto era, con diferencia, la manera más segura de tener un bebé. Mientras concluía
diciendo «no podemos parar el progreso», el lenguaje corporal de una comadrona insinuaba que había algo que  este médico no había entendido.
Una mujer muy expresiva, la Presidenta de la ANCA (Asociación para el Nacimiento Con Amor), reaccionó  de inmediato a la exposición del médico. Primero le preguntó por los criterios en los que se estaba basando para  evaluar la seguridad de la cesárea; por supuesto, él sólo mencionó los índices de morbimortalidad perinatal y los  índices de morbimortalidad materna. Luego, la Presidenta de la ANCA explicó que esta reducida lista de criterios  se había establecido hacía mucho tiempo, antes del s.XXI, y que actualmente una gran variedad de disciplinas científicas sugerían una nueva relación de criterios en la evaluación de las prácticas de obstetras y  comadronas. Éste fue  el punto de inflexión de este histórico encuentro multidisciplinar. […]