Verdugos de la Lactancia Materna

Verdugos de la Lactancia Materna

Acabo de leer esta descripción en la presentación de un libro:

La leche materna es el “patrón oro” para los primeros meses de vida, pero son muchas las madres e hijos que son “víctimas de la lactancia materna mal entendida”. Son presionadas para amamantar aunque tengan hipogalactia, grietas en el pezón, etc. Incluso les plantean dilemas morales para su reincorporación a la vida laboral. Es una falta de respeto y tienen que soportar el calificativo de “malas madres” a aquellas que optan por la Lactancia Artificial.

La LM Prolongada está generando muchos ingresos en los Hospitales por desmedro. No es lo mismo dar pecho tres meses que darlo durante seis y no digamos nada si se prolonga por encima del año de vida. Por poder hacerse, puede hacerse. Pero ¿es bueno o malo para los niños? ¿Acaso un niño de dos años de edad medio desnutrido, con estigmas raquíticos y anémico, no es una “víctima” del actual dogmatismo? Y eso sin hablar de los complejos de Edipo severos que están aflorando ante amamantamientos tan prolongados. En contra de las Recomendaciones actuales, considero que en los países desarrollados el destete total o parcial debe hacerse a los cuatro meses de vida. A partir de ese momento llega la primera papilla de cereales y progresivamente de fruta, verduras etc. Si el destete es más tardío, casi siempre hay problemas con las papillas y eso conduce inevitablemente a carencias nutriciona-les y a convertir a esos niños en “victimas” del actual dogmatismo.

José María González Cano es médico pediatra del Servicio de Pediatría del Hospital General de Castellón. Desde hace 30 años dirige la Unidad de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Infantíl del citado Hospital. Cuenta con numerosas publicaciones científicas en revistas médicas y ha participado en numerosas conferencias de divulgación sobre nutrición, además de ser miembro de la Sociedad de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Infantil de España.

En 2013 publicó “Los 11 magníficos. La mejor estrategia de salud”.

10609720_10152565589736956_914464271388440330_n-2Antes de sentarme a escribir este post he respirado hondo un par de veces.
No hay una sola frase en esa presentación que no me genere una verdadera vergüenza. Vergüenza  como madre lactante, vergüenza como asesora de lactancia, vergüenza como  divulgadora de temas de salud materno infantil. Vergüenza como persona adulta que toma sus propias decisiones con información contrastada y veraz.
Estoy harta del paternalismo de ciertos profesionales. De médicos que se creen en poder de la verdad absoluta cuando en sus afirmaciones lo que demuestran es estar llenos de prejuicios y desinformación. De personas a las que las familias acuden con confianza y lo que hacen es seguirle el juego a las multinacionales de la alimentación infantil.
Cuando formo asesoras una de las cosas que repito es que nuestro trabajo no se trata de luchar contra nadie, que no queremos establecer bandos. Ni entre madres ni entre profesionales sanitarios y no sanitarios.
Pero leo esto y de verdad que se me remueven mis convicciones.
Y me pregunto cómo es posible que haya una ley que regule y limite la publicidad de leche artificial   y luego se permita que las sociedades médicas como colectivo y sus miembros a nivel individual hagan este tipo de publicidad directa a favor de un producto artificial.
Y me pregunto qué estadísticas maneja este señor para afirmar que los niños que son amamantados  en nuestra sociedad occidental sufren de  desnutrición. Para afirmar que  estos niños sufren problemas emocionales por no haber interrumpido un vínculo natural entre madre y niño. Para decir con esa soberbia que no introducir papillas a los 4 meses provoca carencias nutricionales.
Y me pregunto dónde están estos “salvadores” de madres y bebés a la hora de esas grietas,  y dónde están para diferenciar entre las pocas hipogalactias reales y la  mayoría no reales, que no son sino  fruto de las propias recomendaciones de algunos pediatras de limitar las tomas,  establecer horarios y recetar “ayudas” en forma de suplementos de leche artificial cuando no eran necesarios.
Si alguien sabe de lo que supone la lactancia somos las madres. Si alguien sabe de lo que sufren algunas madres cuando tienen problemas de lactancia somos las madres y asesoras que acudimos a grupos de apoyo y atendemos diariamente consultas, bien telefónicas, por correo, en grupos virtuales o en consultas personalizadas. Y flaco favor le hace este señor a la salud de una sociedad cuando en vez de trabajar en la dirección correcta, que es  difundir la información veraz: que la leche materna es el “patrón oro” durante todo el tiempo que el bebe humano tome leche, y  cuando en vez de promover la formación adecuada de todos los profesionales que rodean el embarazo, parto y crianza en lactancia, se siguen perpetuando mitos, repitiendo conceptos obsoletos, y aconsejando en base a sus propias creencias personales y no en base a la evidencia científica.
Me consta que la medicina es una rama muy particular, que tienen una gran responsabilidad ante la sociedad y que eso les da cierto rol de “autoridad” y “superioridad” a los ojos de las familias.
Por eso mismo me encantaría que cada miembro del colectivo, y no como ahora casos anecdóticos, merecieran mi respeto por formarse, informarse y rebelarse ante la presión de las multinacionales que en forma de cursos, masters, becas y más,  les tienen como sus aliados y representantes comerciales ante las familias.
Señor González Cano, espero que los beneficios que gane usted alimentando esta guerra que no beneficia a nadie, los emplee usted en mejorar la vida de esas a quienes usted llama “víctimas” y que en ocasiones no son sino madres desahuciadas del sistema sanitario que peregrinan buscando quien les dé el apoyo que quieren para conseguir nutrir a sus hijos de la forma óptima, a nivel físico y emocional.
Yo mientras, como muchas personas más, seguiré trabajando para conseguir que la lactancia sea una práctica placentera para todas las mujeres que así lo desean.  Y para establecer los fundamentos de una sociedad más sana, con una buena base física y afectiva.
Aunque a usted esto por lo que se ve, lo sonará a chino… no hay más que leerle.

ACtualización:
Carta al Dr. González Cano

Mi pediatra está preocupado por el peso de mi bebé

Mi pediatra está preocupado por el peso de mi bebé

Esa frase la oigo casi cada semana .
El peso de un bebé es uno de los factores que nos indican que el niño va desarrollándose adecuadamente. Si un niño engorda y crece es que está alimentado. Es muy sencillo.

¿Es siempre así de fácil el tema del peso de los bebés?

Pues no.
Primero porque para empezar hay un gran sector de la población en general y de los profesionales de la salud en particular que creen que estar en la media o por encima de la media es una meta a lograr.
YA hace tiempo escribí  un post sobre las gráficas de peso y cómo se malinterpretan.
Dejando a un lado que nadie que no entienda lo que es una tabla estadística debería usarla, mucho menos cuando lo hacen para apoyar ideas y conceptos erróneos, lo que me interesa es cómo afecta a los padres estas preocupaciones por el peso de sus hijos.

Cuando un niño alimentado con leche de biberón y tomas pautadas es delgadito, nadie argumenta a la ligera que esté desnutrido. El pediatra, si ve otros síntomas que le preocupan, indicará algún tipo de pruebas para descartar alguna infección o intolerancia.
Pero cuando el bebé delgadito es normalmente alimentado, o sea, con leche de su madre, a demanda, entonces lo habitual por desgracia es hacer referencia en primer lugar a la calidad de esta leche.
He de decir que como asesora de lactancia no minimizo el tema de la ganancia de peso en los bebés, yo misma he recomendado suplementar  cuando se veía necesario. Pero antes de recomendar un suplemento ha habido toda una sesión de evaluación de la toma y de preguntas a la madre para ver la situación en conjunto.
Esta evaluación es lo que casi nunca se hace en una consulta de pediatría.  Si se considera que el bebé va “justo” de peso se recomienda suplementar ( con leche artificial en biberón, sin más) o directamente dejar la lactancia y pasar a la artificial.

Ilustración de Mamá de Lola

Aclaro que me consta que hay cada vez más profesionales que sí están bien formados y trabajan como se debe. Pero siguen siendo minoría, así que el post va para todos esos que no son los que saben evaluar una toma, hacer las preguntas adecuadas y aconsejar  de forma correcta para intentar seguir con la lactancia exclusiva de forma eficaz.

Siguiendo con el hilo anterior  lo primero es analizar qué significa “ir justito”  de peso.  Nuestros bebés no se van a examinar en unas oposiciones, así que lo de “ir justito”  no aplica. Si un bebé está sano y crece y su desarrollo es normal aunque tenga poco peso comparado con la mayoría, no hay problema.
Pero al parecer muchos pediatras sí lo tienen. Les “preocupa” el peso de ese bebé.
Cuando a mí una madre me comenta en el grupo o en una asesoría sobre este tema, lo primero que suelo hacer es preguntar si el pediatra le ha mandado alguna prueba, alguna analítica, derivado a algún especialista porque le vea lento en alguna faceta del desarrollo…
LA mayoría de las veces no hay nada, es decir, que aparte de ese “peso justito” no hay nada raro. El bebé juega, se ríe, hace pis y caca, tiene un desarrollo adecuado a su edad, crece… pero es delgadito.
En muchos casos miro la gráfica de peso del bebé con la madre. Gráficas de la OMS por supuesto, no la que lleva ella en su Cartilla Infantil de niños alimentados artificialmente. Sorprende que casi siempre son niños que están dentro del parámetro de la absoluta normalidad.
Entonces lo que suelo decirles es:

“Tu pediatra está preocupado, ¿y tú? ¿A ti te preocupa?”

Ellas suelen responder que no, que lo ven bien (sobre todo cuando les explico que aparentemente todo está bien, y que su propio pediatra  no ha mandado ninguna prueba por sospecha de que algo no funcione), entonces mi comentario es:

“Entonces, si el que está preocupado es el pediatra, el que debería gestionar esa preocupación es el pediatra.”

No carguemos en nuestra maternidad con preocupaciones ajenas.

Me escriben a menudo madres contándome que están preocupados por cuestiones puramente personales sobre sus hijos, los familiares, las vecinas, la seño del colé, el psicólogo, el psicoanalista, el mecánico del coche…..
Y digo yo, ¿no somos ya las madres expertas en preocuparnos solitas que tenemos que cargar con las preocupaciones ajenas?

Si a cualquiera le preocupa que tu bebé sea delgadito, que le lleves en brazos, que le atiendas cuando llore, que duerma contigo o con quien vosotros decidáis,  que coma una manzana en vez de un potito, que pinte por fuera de la línea marcada, que se suba a un árbol, o que toque la tierra del suelo. Si les preocupa, pues que se lo gestionen ellos.

A mí lo que me preocupa es estar explicándole a mis hijos por qué todo el mundo se cree con derecho a tocarles, a decirles que se van a caer cuando juegan, a llamarles malcriados cuando toman teta, a decirles que son ya muy mayorcitos para ir en brazos o si no tienen vergüenza por dormir con mamá.
Y tengo bastante con que mis hijos entiendan que algunas personas sencillamente tienen mucho miedo y que no han aprendido a confiar en los demás.

Eso hace que el resto de mi tiempo de preocupaciones se limite a las justas de pagar la hipoteca,  atender a mis alumnas y clientes  de la mejor forma posible, actualizarme constantemente en temas de salud materno  infantil y poco más.
Así que querida mamá (y papá): decídete a no cargar con preocupaciones ajenas.

“Cada uno llevará su propia carga de responsabilidad”


Y para que no se ofenda algún/a que otro/a  pediatra mediático/a  os pongo como ejemplo de lo bien formados que están en lactancia y alimentación infantil algunos del gremio unas imágenes de las recomendaciones que se dan a día de hoy en algunas consultas. Consultas que parecen el pasillo de alimentación infantil de unos grandes almacenes de todos los botes y muestras de leche y papillas que tienen.
¡Ojo! a la imagen del biberón y el chupete

Recomendaciones de alimentación de un pediatra. Mimos y TetaRecomendaciones de alimentación infantil de un pediatra- Mimos y Teta
PD: Te recomiendo oír este podcast sobre la introducción de alimentos en el bebé.

Como saber si tu pediatra NO Apoya la lactancia

Como saber si tu pediatra NO Apoya la lactancia

Todos los profesionales de la salud afirman apoyar el amamantamiento. Pero muchos de ellos sólo lo apoyan cuando está saliendo bien y algunos ni siquiera en esos casos. En cuanto el amamantamiento o algo en la vida de la nueva madre no es perfecto, muchos aconsejan el destete o el suplemento. La siguiente es una lista de indicadores que le ayudarán a evaluar si el profesional de la salud apoya el amamantamiento, al menos si él/ella lo apoya lo suficiente como para ayudarle a continuar con él si surgen inconvenientes.

 

 

Cómo saber si un profesional de la salud no apoya el amamantamiento:

 

  1. El/ella le da muestras de leche de fórmula o bibliografía de una compañía de alimentos infantiles cuando usted está embarazada o luego de que haya tenido a su bebé. Estas muestras y bibliografía son elementos para inducirla a utilizar el producto y su distribución se llama comercialización. No hay pruebas de que una fórmula determinada sea mejor o peor que otra para un bebé normal. La bibliografía o los videos que acompañan las muestras son un medio para socavar, sutilmente y no tan sutilmente, el amamantamiento y glorificar la fórmula. Si usted no cree en esto, pregúntese ¿porqué las compañías que producen fórmula están utilizando tácticas agresivas para asegurar que su médico o el hospital le de bibliografía y muestras suyas y no de otras compañías? ¿No debería también preguntarse porqué el profesional de la salud no está promocionando el amamantamiento?
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  2. El/ella dice que el amamantamiento y la alimentación con biberón son esencialmente lo mismo. La mayoría de los bebés alimentados con biberón crecen de manera saludable y segura y no todos los bebés amamantados crecen en tales condiciones. Pero esto no significa que el amamantamiento y la alimentación con biberón sean esencialmente lo mismo. La fórmula infantil es una vaga aproximación de lo que conocíamos hace muchos años sobre la leche materna, la cual es en sí una vaga aproximación de algo sobre lo que recién estamos teniendo una noción y que nos sorprende constantemente. Las diferencias tienen consecuencias importantes para la salud. Ciertos elementos de la leche materna no se encuentran en la leche artificial para lactantes (fórmula), aunque desde hace años se conoce su importancia para el lactante, por ejemplo, los anticuerpos y células para proteger al bebé de las infecciones, y los ácidos grasos poliinsaturados de larga cadena para el desarrollo óptimo de la vista y el cerebro del bebé. Y la lactancia materna no es lo mismo que la alimentación con biberón; es una relación completamente diferente. El que usted no haya podido amamantar es algo lamentable (aunque muchas veces los problemas podrían haberse evitado), pero insinuar que no tiene importancia es ser condescendiente y es completamente equivocado. Un bebé no tiene que ser amamantado para que crezca feliz, saludable y seguro, pero eso es una ventaja.
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  3. El/ella dice que una fórmula x es la mejor. Generalmente esto significa que él/ella está escuchando demasiado al representante de una determinada fórmula. Puede significar que sus propios hijos toleraron ésta determinada fórmula mejor que otras. Significa que él/ella tiene prejuicios injustificados.
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  4. El/ella dice que no es necesario alimentar al bebé inmediatamente después del nacimiento ya que usted está (estará) cansada y, de todos modos, el bebé probablemente no esté interesado. No es necesario, pero sí es muy útil. Los bebés pueden mamar mientras la madre está recostada o durmiendo, aunque la mayoría de ellas no quiere dormir en un momento como ese. Los bebés no siempre demuestran un inmediato interés en la alimentación, pero ésta no es una razón para quitarles la oportunidad. Muchos bebés se prenden luego de una o dos horas después del parto, y éste es el momento más propicio para un buen comienzo, pero no pueden hacerlo si son separados de la madre. Si usted tiene la impresión que para el personal de salud es más importante saber el peso del bebé, aplicar las gotas oculares o la inyección de vitamina K antes que el establecimiento del amamantamiento, entonces pregúntese sobre el compromiso con la lactancia materna de esas personas.
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  5. El/ella dice que no existe la confusión del pezón y que debe comenzar temprano a darle biberones a su bebé para asegurarse que acepte la tetina del biberón. ¿Por qué tiene que empezar a darle biberones en forma temprana, si no existe tal cosa como la confusión con el pezón? Afirmar que no hay pruebas de la existencia de la confusión del pezón, es empezar la casa por el tejado. Es el pezón artificial, que ningún mamífero utilizó a excepción del hombre, y cuyo uso no fue difundido hasta antes de fines del siglo XIX, el que necesita demostrar que es inofensivo. Pero no se ha demostrado que el pezón artificial sea inofensivo para la lactancia materna. El profesional de la salud que supone que el pezón artificial es inofensivo, está mirando al mundo como si la alimentación con biberón y no el amamantamiento, fuera el método fisiológico normal de alimentación del lactante. A propósito, sólo porque no todos, o quizás no la mayoría de los bebés que reciben el pezón artificial tienen problemas con el amamantamiento, no se puede deducir de ello que el uso temprano de éste elemento no puede causarle problemas a algunos bebés. Siempre es una combinación de factores, una de ellas puede ser la utilización del pezón artificial, lo cual favorece el problema.
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  6. El/ella dice que debe dejar de amamantar porque usted o su bebé están enfermos, o porque usted tomará medicamentos o se hará algún exámen médico. Hay situaciones ocasionales, poco comunes en las cuales el amamantamiento no puede continuarse, con frecuencia los profesionales de la salud sólo suponen que la madre no puede continuar amamantando y con frecuencia se equivocan. El profesional de la salud que si apoya la lactancia materna se ocupará de buscar la forma de evitar la interrupción del amamantamiento (la información contenida en las páginas blancas de la Guía Azul de Especialidades Farmacéuticas no es una buena referencia ya que, según ésta, todos los medicamentos están contraindicados: las compañías farmacéuticas están más interesadas en su responsabilidad que en los intereses de madres e hijos). Cuando la madre debe tomar medicamentos, el profesional de la salud intentará utilizar aquellos que no requieran que la madre deje de amamantar. (De hecho, muy pocos medicamentos requieren que la madre deje de amamantar). Es extremadamente poco común que haya un solo medicamento que pueda utilizarse para tratar un problema determinado. Si la primera elección del profesional de la salud es un medicamento que requiere que usted deje de amamantar, tiene derecho a preocuparse sobre si él/ella han pensado realmente en la importancia de la lactancia materna.
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  7. El/ella se sorprenden al enterarse que usted todavía amamanta su bebé de 6 meses. Muchos profesionales de la salud consideran que los bebés deben continuar alimentándose con leche infantil artificial durante al menos nueve meses e incluso durante doce meses. Pero a la vez parecen ser de la idea de que es innecesario e incluso perjudicial continuar con la leche y la lactancia materna por más de seis meses. ¿Por qué la imitación es mejor que la original? ¿No debería preguntarse qué implica esta línea de pensamiento? En casi todo el mundo amamantar hasta los 2 ó 3 años de edad es algo común y normal.
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  8. El/ella dice que no tiene valor amamantar al bebé cuando tiene 6 meses o más. Aún si fuera cierto, amamantar, sigue teniendo valor. El amamantamiento es una interacción única entre dos personas que se aman, incluso si no hay leche. Pero no es cierto. La leche materna sigue siendo leche, con grasa, proteínas, calorías, vitaminas y demás componentes, y los anticuerpos y otros elementos que protegen al bebé contra las infecciones continúan estando allí, algunos en mayores cantidades que cuando el bebé era más pequeño.
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  9. El/ella dice que nunca debe dejar que su bebé se quede dormido en el pecho. ¿Por qué no? Está bien si el bebé puede dormirse sin mamar, pero una de las ventajas del amamantamiento es que es una manera práctica de hacer dormir a su bebé cuando está cansado. Las madres de todo el mundo, desde la aparición de los mamíferos, lo han hecho. Uno de los grandes placeres de la maternidad es que su hijo se duerma en los brazos y sentir el calor de su respiración a medida que el sueño de adueña de él. Es uno de los placeres del amamantamiento, tanto para la madre como probablemente también para el bebé, cuando éste se queda dormido al pecho.
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  10. El/ella dice que usted no debe quedarse en el hospital a amamantar a su niño enfermo porque es importante que descanse en su casa. Es importante que descanse y el hospital que apoya la lactancia materna se ocupará de que pueda descansar mientras esté en el hospital para amamantar al bebé. Los bebés enfermos no necesitan amamantarse menos que un bebé sano, lo necesitan más.

     

JACK NEWMAN
Pediatra de la escuela de medicina de la Universidad de Toronto en 1970. Comenzó con el primer consultorio hospitalario de lactancia materna en Canadá en 1984 en el Hospital para Niños Enfermos (Hospital for Sick Children ) de Toronto. Fue asesor de UNICEF en la Iniciativa Hospital Amigo del Niño en África y publicó artículos sobre lactancia materna en muchas publicaciones médicas y científicas de Norteamérica. El Dr. Newman ha ejercido la práctica médica en Canadá, Nueva Zelanda, y Sudáfrica.

¿Se cumple el Código de Comercialización de Sustitutos de la leche materna  en España?

¿Se cumple el Código de Comercialización de Sustitutos de la leche materna en España?

 

Contribuir a una nutrición segura y eficaz de los niños era el objetivo del Código Internacional de Marketing para los sustitutos de la leche materna. Un documento que, en su cuarta versión, adoptó la Asamblea Mundial de la Salud en 1981 pero que, desde entonces, más que ayudar a crear un marco que proteja la alimentación de los pequeños se ha convertido en un objeto de conflicto permanente.

Un artículo que publica esta semana la revista ‘Archives of Disease in Childhood’, firmado por el profesor James Stewart Forsyth, del Sistema Nacional de Salud de Escocia (Reino Unido), denuncia que tanto los fabricantes, como los médicos y los distribuidores han interpretado el escrito según sus propios intereses y que estas diferentes ‘versiones’ llevan tres décadas generando polémica en torno al Código.

El código internacional sobre estos productos no es de aplicación obligatoria

Muchas asociaciones critican que se viola sistemáticamente

violaciones códigoLa historia de esta controversia se remonta a mayo de 1980. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF empiezan a redactar el documento e involucran en su elaboración a todas las partes implicadas -pediatras, fabricantes, asociaciones por la lactancia materna…-. La idea era encontrar productos que pudieran sustituir la leche materna, que es lo que recomiendan en primer lugar. Un año después, tras varias modificaciones, la Asamblea Mundial de la Salud aprueba el Código, que recoge “los requerimientos mínimos para proteger y promocionar una alimentación apropiada en la infancia”.

En ese momento, decidieron que el documento, que se compone de 11 artículos que tocan desde la nutrición apropiada para los niños hasta cuestiones de marketing, distribución, información y etiquetado, se adoptara como recomendación y no como una regulación.

Al aprobarlo de esta forma, los asistentes a la Asamblea pensaron que el código era el primer paso para establecer un campo de trabajo común, un ambiente de cooperación que mejorara los aspectos relacionados con la nutrición infantil. Sin embargo, la evidencia ha demostrado que esta aspiración cayó en saco roto.

Las quejas sobre las vulneraciones del código han sido habituales, especialmente las presentadas por la organización Baby Milk Action contra las compañías que fabrican estos sustitutivos de la leche materna. La publicidad engañosa, la información nutricional y errores en el etiquetado son los aspectos más denunciados.

El problema, explica el autor del artículo, es que al no ser un código obligatorio, no está claro tampoco quién tiene competencia para actuar ante estas vulneraciones, si la OMS o los gobiernos y autoridades locales. “Es hora de volver al objetivo inicial que tenían los autores del documento, de retomar el espíritu de cooperación esencial para mejorar la nutrición materna e infantil. Basta ya de disputas. Es tiempo de cambiar el chip”, concluye el profesor Forsyth.

Isabel F. Lantigua

Noticia publicada en ElMundo.Salud

Mimos y Teta opina:

Hasta que los países no incluyan  las recomendaciones de este Código en su legislación no se podrá hacer nada para evitar esta pubicidad engañosa y feroz.
En nuestro país el “Real Decreto 72/1998, de 23 de enero, por el que se aprueba la Reglamentación técnico-sanitaria específica de los preparados para lactantes y preparados de continuación” recoge algunos puntos del Código como por ejemplo la prohibición de publicitar, directa o indirectamente, hacer descuentos y promociones de la leche tipo 1 (inicio), así como el uso de imágenes de bebés y/o niños (o cualquier otra que pueda idealizar la imagen de la lactancia artificial) en el etiquetado de estos productos.
Puntos estos que las empresas que comercializan estos preparados incumplen sistemáticamente:

 

  • violacion webUtilizan a personal sanitario para hacer de puente  y publicitar sus productos regalando canastillas con muestras y chupetes o tetinas
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  • En muchos Centros de salud y hospitales públicos y privados  hay carteles anunciando las bondades de tal o cual marca.
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  • Donde no les dejan poner publicidad directa de la leche artificial hacen otro tipo de productos y/o carteles (calendarios, posters, blocs, medidores de pared, alfombrillas cubrebásculas, alfombrillas de ratón, etc..) en donde se vea bien su nombre-marca.
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  • Pediatras y enfermeras siguen regalando muestras o botes de leche tipo1. A  veces estas incluso se ven en una vitrina dentro de la consulta.
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  • Al haber libertad legal en nuestro país para publicitar la leche del mismo nombre-marca tipo 2, publicitando ésta consiguen publicitar la 1 (mismo nombre, misma marca, mismo envase).
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  • En los anuncios de la leche tipo 2 se da a entender que la leche materna sólo es necesaria los primeros meses del bebé (4) ya que aparecen bebés de pocos meses que ya no toman pecho sino biberón.  Además incluyen en los spots frases como: ” primero el pecho, después timomil 2“, “Timomil 2 contribuye a proteger su cuerpo” ,”timomil 2 ayuda a las defensas”, etc.
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  • La mayoría de los envases y etiquetado incluyen imágenes que sí idealizan la lactancia artificial: ositos, pajaritos, etc. lgunas marcas violan flagrantemetne la Ley usando la imagen de un bebé tomando biberón en brazos de su madre
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