Asesoras de porteo que no asesoran.

Asesoras de porteo que no asesoran.

Estoy hasta el moño de ese polizón que cargamos a todos lados sin querer.
Estoy harta de que condicione mi vida y la de todas las mujeres que conozco.
Estoy hastiada de que sea tan protagonista de nuestras vidas que al final no sólo se sienta a la mesa, sino que la preside.

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Nuestra amiga la culpa.

Si quieres verla florecer sólo has de hablar o escribir sobre cualquier cosa que hagamos las madres que allí está ella pavoneándose tanto que no deja ver ni al sentido común, ni a la razón.

Sea que hablemos de lactancia, de partos ( o cesáreas),  colecho, porteo, crianza, etc… la culpa siempre nos empuja a reaccionar desde su posición.

Y como las divas de pro, no pierde fiesta  a la que acudir, así que ahora también se pasea alegremente por el mundo del porteo.

Y mientras algunas trabajamos para ampliar nuestro conocimiento sobre el tema, para aprender y comprender más y mejor qué es la ergonomía, y el confort, y la seguridad,  mientras intentamos que junto a nuestro conocimiento y experiencia crezca nuestra madurez como personas, como madres y como asesoras… pues resulta que la culpa ha conseguido convencer a cada vez más personas que lo más importante de todo es ella.

Y  vemos a asesoras más preocupadas en no ofender que en informar,
más preocupadas en quedar bien “con todos” que en hablar claro,
más preocupadas en no asustar que en aprender a informar sin infundir miedo.

Imagen de EcoRoos para mostrar la postura confortable y la no confortable al portear

Imagen de EcoRoos para mostrar la postura confortable y la no confortable al portear

Nuestros amigos de EcoRoos nos han permitido compartiros esta imagen que usan para enseñar la diferencia para el bebé de ir en una posición adecuada y confortable, de la posición no confortable que adopta el bebé en una mochila tipo “colgona” o en un fular mal colocado.

Al parecer en algunos sectores del porteo profesional  en el reino Unido consideran esta imagen ofensiva para los padres que usan sistemas no óptimos y prefieren no mencionar las posibles consecuencias de portear mal.

A estas “asesoras de porteo” les preocupa más que los padres se molesten al oír que algunos sistemas de porteo no son óptimos, que el hecho de que haya muchos padres porteando peor de lo que podrían si alguien les informara con tacto y franqueza.

Por supuesto cuando formo asesoras, una de las partes de mi trabajo es mostrar cómo establecer un terreno común con aquellos padres que portean con sistemas poco correctos, o que portean con sistemas correctos mal utilizados, para “ganarlos para la causa”.

Es un arte el de asesorar en estos casos, sin juzgar, sin hacerlo siendo alarmistas y no metiendo miedo, sin parecer locas fanáticas e intransigentes, pero asesorar explicando la realidad de la situación.

  • Es cierto que no es fácil
  • Es cierto que casi todas metemos la pata al principio
  • Es cierto que no siempre lo hacemos bien siempre
  • Es cierto que a veces el celo nos desequilibra
  • Pero también es cierto que lo negro no es blanco, ni lo gris es blanco. Ni siquiera el Beige es blanco.
  • Y es cierto que en las situaciones “difíciles” es cuando  se distingue a las buenas profesionales de las “normales”.

Asesorarte

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Como Divulgadora, Asesora de Porteo, Formadora de Asesoras de Porteo y Consultora de Porteo para empresas
Mi trabajo ES:

  • Trabajar para que todas las familias quieran tener más contacto con sus bebés
  • Trabajar para que todas las familias conozcan cómo el porteo es una de las mejores formas de proveer al bebé el contacto continuo que necesita
  • Trabajar para que todas las familias quieran portear
  • Trabajar para que todas las familias disfruten del porteo
  • Trabajar para que todas las familias porteen de forma ergonómica, confortable y segura para ambas partes.
  • Trabajar para que  todas las familias, además, sientan que sus necesidades particulares son reconocidas y tomadas en cuenta a la hora de escoger sus sistema de porteo.

Mi trabajo NO ES:

  • Juzgar los motivos de las familias de por qué portean o no
  • Juzgar los motivos de las familias sobre cómo portean

Mi trabajo SÍ es:

  • Criticar a los profesionales de la fabricación y venta de portabebés que no cumplen con altos estándares de calidad
  • Criticar a quienes se dedican a la enseñanza de la técnica del porteo y demuestran no ser buenos profesionales
  • Exigir a las empresas del sector que actualicen sus productos y servicios de acuerdo con TODA la evidencia disponible
  • Exigir a los profesionales del sector que cuando asesoren su prioridad no sea el interés económico por delante de la ergonomía, la seguridad y el confort de bebés y adultos que portean
  • Denunciar prácticas que atentan contra la seguridad, ergonomía y confort de bebés, niños y padres que portean
  • Denunciar sistemas de porteo que no cumplen los requisitos para permitir un porteo ergonómico, confortable y seguro.

Mi trabajo NO es:

  • Teorizar sobre cómo recibirán los padres la información veraz, basada en evidencia, experiencia y sentido común, cuando ésta choca con sus ideas preconcebidas o prácticas habituales no ergonómicas, inseguras o incorfortables.
  • Tutorizar a los padres y evitarles la responsabilidad sobre sus decisiones y acciones sobre sus hijos.
  • Aceptar pulpo diciendo que “da igual” cómo se portee mientras se portee
  • Validar con mi trabajo, el trabajo descuidado de quienes tienen otros intereses que no son los míos en cuanto al porteo.

 

Haciendo amigos

Dicho esto, me da igual no ser la más “polite” de este mundo.
Quienes me conocen, y mis alumnas sobre todo, saben que se puede ser correcta con alguien sin decirle “muy bien” a algo que no está bien.

 Si una asesora no es capaz de hacer esto y su única  opción es aplaudir cualquier sistema de porteo por muy antiergonómico que sea, entonces me da igual que sepa hacer 50 nudos con un fular, o que sea la top model de los fulares más fashion del mercado, para mí no es una profesional cualificada.

Para mí las verdaderas profesionales son las que aprenden el arte de ser clara, franca y directa, sin herir, y añadir culpa, ayudando a cada familia a encontrar el punto más cercano a lo óptimo que puedan en su caso particular.

 

-Me da igual que se ofendan las que tuvieron cesáreas cuando decimos que las cesáreas no necesarias son peligrosas, porque la realidad es la que es.

-Me da igual que se ofendan las que dicen que no quieren amamantar cuando leen los riesgos de la lactancia artificial .

Me da igual en el sentido de que es algo que escapa a mi trabajo, a mi ámbito y a mi competencia. La culpa, siempre crece de dentro hacia afuera, no lo olvidemos. Y para erradicarla, hay que hacerlo en ese mismo sentido.

Si una familia permite que su sentido de culpa le nuble el entendimiento, es algo que tendrán que trabajarse ellos. Pero no solo en el porteo, sino en cualquier ámbito de la crianza de sus hijos.

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Mientras tanto, las colgonas siguen siendo colgonas y no son ergonómicas por mucho que lo digan los pediatras, fisios y matronas que, previo pago de su importe, digan lo contrario en las webs de las marcas que las venden.

asesoras de porteo

Mitos  sobre  fulares elásticos

Mitos sobre fulares elásticos

nuestro primer fular

nuestro primer fular

Mis inicios en el porteo fueron una colgona que utilicé una sola vez y después un fular de bastante mala calidad.

No obstante, a pesar de no ser demasiado confortable para mí, una buena técnica hacía que mi hijo fuera bastante bien sujeto.
Apenas conocía madres que portearan en mi entorno y las únicas que lo hacían utilizaban fulares elásticos en su mayoría.

En principio no me gustaron demasiado porque veía a los niños  prácticamente colgados por la tela, en posturas basta mejorables.

El caso es que tuve oportunidad de probarlos y de ver por mí misma que muchos de los tópicos que hay sobre ellos en el mundo del porteo son infundados.

 

¿Son iguales todos los fulares elásticos?

Lo primero para hablar de un producto es haberlo probado y conocer todas sus variedades. Fulares elásticos hay muchos, con diferentes composiciones y mezclas, lo que hace que generalizar sea un poco temerario.

No es lo mismo un fular 100% algodón, que otro con lycra o con cáñamo  y dentro de éstos los hay de diferentes tipos. Por lo tanto, criticar estos fulares a priori diciendo que no son idóneos para los bebés, me parece tan poco acertado como decir que no lo es un jaquard o un rebozo.

Con un fular elástico adecuado, de calidad
y una buena técnica de anudado adecuada al peso y tamaño del niño,
el porteo puede ser ergonómico y seguro. 

Mitos sobre fulares elásticos

 

 

  • “Un fular elástico obliga a usar los nudos con tres capas de tela encima del bebé”FALSO
    Un buen fular elástico permite sostener al bebé perfectamente con una sola capa de tela.

  • “Los nudos con tres capas encima del bebé dan mucho calor ”
    FALSO
    Dependiendo la zona donde vivamos, si hace frío,  podemos utilizar  2 o 3 capas para abrigar al bebé. Esto siempre es más cómodo que cargar con abrigos. La posibilidad de ir regulando las capas que cubren al bebé dependiendo de la temperatura  es una de las ventajas del porteo.

fular elástico recién nacido

 

 

 

  • “Solamente dan suficiente soporte hasta los 9 kg”
    FALSO
    Dependiendo el tipo de fular, su composición y su densidad puede ser utilizado con más peso. E incluso cuando ya no es cómodo por el peso con niños grandes para salir a la calle, sigue siendo el fular preferido para los ratos de porteo en casa, por su versatilidad.

fular elástico niño grande

 

 

  • “Con estos fulares sólo pueden hacerse cruces”
    FALSO
    Pueden hacerse canguros reforzados, o dobles hamacas sin problema.

fular elástico canguro

  • “La única ventaja del fular elástico es que resulta más fácil colocarlo con los nudos preanudados”
    FALSO
    Muchas encontramos en estos fulares características que nos gustan aparte de poderse preanudar. Es cuestión de conocerlos bien y sacarles todo el partido.
    Por ejemplo, los padres de múltiples, siempre que las condiciones de sus bebés no desaconsejen este tipo de sistema, encuentran muy cómodo este fular para las primeras semanas

 

  • “Es una desventaja que no sirva para cuando los niños ya pesan bastante”
    FALSO
    Es prácticamente imposible tener un sólo portabebés que sea perfecto para cada etapa del porteo y del desarrollo de nuestros hijos. Lo habitual en las familias que porteamos habitualmente es tener varios portabebés que vamos compaginando dependiendo de la actividad a realizar, del momento y  de cómo sea nuestro hijo. Hay portabebés que sirven para muchos años y otros que quizás solo usemos unos meses pero nos compensa porque nos gusta lo que nos aportan. Ese es el caso de los elásticos para muchas de nosotras.
    Cuando llega el momento de pasar a otro tipo de portabebés más adecuado a la edad de nuestro niño o que nos resulte más confortable, no pasa nada. Yo misma usé mucho el Mei Tai hasta que mi hijo me pesó demasiado y volví al fular de sarga, casi en exclusiva. Eso no convierte al Mei Tai en un mal portabebés. No hay nada malo en usar un portabebés un tiempo limitado. Lo importante es que durante ese tiempo se use correctamente y vayamos cómodos y seguros.

 

¿Dogmas en Porteo?

Dentro del porteo hay “corrientes de opinión” diferentes.

Algunos no soportan ver un bebé en una mochila colgona. Yo, personalmente, prefiero verles ahí que tumbados todo el día, durante meses, en carritos sin contacto físico ni campo visual más allá del techo. Siempre digo que unos padres que empiezan con una mala mochila es más fácil que acaben usando un buen portabebés que aquéllos que no cogen nunca en brazos a su bebé. Lo que diferencia a esos padres de mochilas colgonas de nosotros es simplemente que les faltó información,  pero el deseo de llevar a sus bebés cerca es el mismo. Ellos ya han dado un paso hacia nuestra dirección. Sólo queda, con respeto, empatía y cariño informarles del resto.

El tema de los fulares elásticos es otro motivo de disparidad de criterios.  Algunos dirán que a los padres con recién nacido hay que enseñarles  siempre, primero, el nudo canguro con un fular de sarga.  Para mí lo más importante es ofrecerle a los padres la herramienta que sea más apropiada en su caso particular. Para algunos un punto necesario es la facilidad de uso, no para todos, así que darle a esos padres una herramienta que les permita iniciarse fácilmente en este mundo con las garantías de que el bebé va bien es una forma de garantizar que portearán.

Si unos padres se “enamoran” del porteo por usar un fular “amoroso”,  que respeta la fisiología del bebé, aunque sólo lo usen 6 meses, pues BIENVENIDO SEA.  He conocido madres que compraron hace años un fular de sarga por internet, no superieron usarlo bien y lo aparcaron. Que le dieron al elástico una oportunidad por verlo fácil y hoy son expertas en todo tipo de portabebés. Con eso me quedo.

 

No perdamos de vista la meta por mirar demasiado el camino

Seguro que las mamás de África o las indígenas del amazonas alucinarían con nuestras disertaciones sobre telas y nudos.  Para todas las mujeres, hombres y niños que a lo largo del mundo y de la historia han cargado a sus bebés con lo que tenía a mano (telas, fibras de árboles o cestos…), para todas estas personas estas “discusiones” serían totalmente frívolas. Ellas que no han leído un libro sobre cuidado del bebé o crianza o porteo en su vida pero que saben llevar a sus crías constantemente pegadas a su cuerpo mientras siguen con su vida (recordemos que estas mujeres no tiene baja maternal), que reconocen todas y cada una de las señales de sus bebés (hambre, sueño, necesida de orinar y/o defecar…) verían en nosotras a unas auténticas inexpertas.

 

Creo que lo más importante es contribuir a que los padres recuperen el instinto de cuidar de sus bebés  y mostrarles que pueden hacerlo bien,  que sólo hay que darles algunas pautas para contrarrestar la des-información que nos llega por todos los medios.

Por eso muchas apasionadas del porteo, como yo, asesoramos cada caso particular, teniendo en cuenta todos los aspectos. Asegurándonos que entienden cómo usar el portabebés, cómo conseguir la postura correcta y también, por supuesto, dándoles confianza a los padres con un portabebés que se vean capaces de usar cuando estén solos, con su bebé en los brazos.

Por todo ello sigo recomendando a muchos padres usar este tipo de fulares si les gusta esa sensación de llevar cerca a su bebé desde el primer intento  de una forma cómoda, correcta y segura.

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Fotos Taller Porteo

Taller en el grupo de Lm "Cono Sur" en el CAP "El Lasso"

Taller en el grupo de Lm “Cono Sur” del CAP El LAsso

Muchas mamás y papás se preguntan en qué consiste un Taller de Portabebés. Básicamente se trata de explicar los beneficios de llevar al bebé cerca y de enseñar de qué manera hacerlo para que sea cómoda y segura para el bebé y la persona que lo lleva.

Dependiendo de qué tipo de personas acuden al Taller la parte teórica es más o menos extensa… hay padres a los que primero hay que convencer de que coger a su bebé no es malo… desgraciadamente esa idea está muy extendida en nuestra sociedad… aunque cada vez más me encuentro con grupos de padres que ya están “convencidos” y que sólo quieren aprender a hacerlo bien…

Algunos de estos talleres se imparten en los propios Centros de Atención Primaria, gracias a las matronas. Estas profesionales de la salud tienen un papel fundamental en hacer que esta información llegue a los padres, ya que son las personas que entran en contacto con las mamás (y papás) desde el comienzo y a lo largo de todo el embarazo. Los primeros días y semanas de vida del bebé son muy especiales y ¡qué bueno es contar con toda esta información a tiempo!

Taller con embarazadas en Vecindario

Taller con embarazadas en Vecindario

En estos talleres con embarazadas me gusta explicar la importancia del “Contacto Piel con Piel” y centrarme bien en el tema de la postura correcta del recién nacido. Después pasamos a una parte práctica para que conozcan los diferentes tipos de Portabebés correctos que pueden elegir.

Cuando es un grupo de papás ya con bebés… nos centramos más en la parte práctica… para que puedan “probar”.

MOstrando el atado africano

MOstrando el atado africano

Aquí podéis ver fotos de cómo estos papás experimentan cómo es llevar a sus bebés con un fular por primera vez o cómo aprenden nudos nuevos.

Su primera vez a la espalda

Su primera vez a la espalda

... y asi de bien!!!

… y así de bien!!!

LOs papás también aprenden:

Para ser la primera vez está genial!!!

Para ser la primera vez está genial!!!

Por si hace frio fuera...

Por si hace frío fuera…

Algunas practican antes de tener al de verdad con un muñeco…

Poner el bebé a la espalda no depende de la edad del bebé… sino de la confianza y seguridad del portador…

Otras mamás con diferentes fulares:

Y mientras los demás por ahí disfrutando del buen ambiente….

Fue un rato estupendo aunque no pude dedicar a cada mamá todo el tiempo que me hubiera gustado… pero creo que sirvió para que muchos bebés y papás pasaran un buen rato y como ya he dicho… para crear algún que otro portabebeadicto más….

Gracias a Virginia que hizo las fotos… (que a mí siempre se me olvida la cámara…) por eso no sale en ninguna… ¡Un encanto de mujer y una gran profesional!

Y gracias a los papás y mamás que me dejan disfrutar tanto mientras intento trasmitirles lo poco o mucho que sé sobre estos temas.

Y sobre todo gracias a mi hijo por quien descubrí este apasionante mundo…

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Posición ranita

¿Qué significa la expresión “posición ranita”?
¿Es correcta?

La expresión “postura ranita” es una de las habituales en el porteo. Durante años hemos utilizado esta expresión para referirnos a la postura que adopta el bebé al ser porteado respetando su posición fisiológica.

Cuando empezamos a difundir el porteo ergonómico la mayoría de las personas pensaban que portear era llevar a un bebé sujeto de cualquier modo con una mochila cualquiera. La mayoría tenía la imagen típica de un bebé sujeto por la zona  genital con las piernas colgando, así que se sorprendían viendo cómo iban los bebés porteados de forma ergonómica  con las piernas “tan abiertas”. De hecho una de las preguntas frecuentes a los padres que usábamos este tipo de portabebés era: “¿no le haces daño en sus huesos o articulaciones al llevar sus piernas tan abiertas?” o “¿no va “espatarrado”?.

Antes de responder mira estas  imágenes de algunos de los distintos “arneses” o aparatos que les colocan a bebés con displasia de cadera. Todos hemos visto algún bebé  con este tipo de aparatos y sabemos que incluso duermen con ellos… sólo se les quita para bañarles .

¿Por qué?

Porque cuando mantenemos al bebé con sus piernas abiertas, flexionadas y en abducción ( lo que comúnmente se llama postura ranita), sea con un arnés o colocado con un fular,  estamos asegurando que la cabeza del fémur quede completamente encajada en el acetábulo (hueco de la articulación) de la cadera. Incluso cuando ésta es algo plana, con esta posición aseguramos un correcto desarrollo de la articulación.

En algunos casos se llega a escayolar a los niños para asegurar esa posición.

 

 

Para aquéllos a los que les guste la anatomía, esta es la explicación médica de por qué esa postura es la mejor para los bebés.

Cuando las piernas están estiradas con los pies paralelos (posición anatómica), la cabeza del fémur no queda totalmente encajada por el cotilo, su parte delantera permanece al descubierto

 

La posición en la que las superficies articulares tienen un máximo de contacto, es en la combinación de flexión, abducción y rotación externa.

Esta es la posición que se toma espontáneamente para lograr el reposo de la articulación.

 

 

 

Y esa es la posición que adopta el bebé en los portabebés correctos (fular, bandolera, mei tai y/o  mochila evolutiva…) con la ventaja de estar cerca de mamá o papá sin un arnés de estructura dura que le haga rozaduras y con el añadido de poder estar en movimiento de una forma adecuada para su óptimo desarrollo.
Las mujeres de todas las culturas del mundo han cargado a sus bebés en esta postura de forma natural, sin saber de anatomía, de fisiología del bebé ni de abducción de la cadera…simplemente observando cómo su bebé iba cómodo y tranquilo cerca a su cuerpo y se desarrollaba sano…

 

Así pues, esta forma de llevar al bebé con portabebés es la que recomendamos las asesoras de porteo. No obstante hace ya tiempo que algunas dejamos de utilizar la expresión “postura ranita” porque no es del todo correcta. Esa expresión da la idea de un bebé “aplastado” con las piernas flexionadas, por lo que preferimos utilizar otras expresiones más correctas que no den lugar a errores.

 

posición correcta portabebés
El bebé recién nacido ha de ir con las piernas flexionadas, con la pelvis en retroversión y su espalda curvada hacia el cuerpo del porteador.

En este vídeo puedes escuchar la explicación sobre este y otros términos utilizados en porteo

NOTA: El artículo no recomienda  que si tu bebé necesita un dispositivo para la displasia lo elimines si porteas, esa decisión corresponde a los padres asesorados por el profesional competente.

 

Para saber más:

http://www.hip-baby.org/

http://www.healthsystem.virginia.edu/UVAHealth/peds_orthopaedics_sp/ddh.cfm

http://www.vhebron.es/ortopediatria/publicaciones/lcc.htm

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000971.htm

http://www.abcdelbebe.com/etapas/el_bebe/6_a_12_meses/identifique_y_trate_a_tiempo_la_displasia_de_cadera

http://www.storchenwiege.com/babycarrierresearch.htm

Por un porteo respetuoso – Texto de Nicole Rudolph

 

¡Llevar al bebé es fantástico!

Esto responde a su necesidad de proximidad y seguridad afectiva. Estadísticamente, los bebés que son llevados duermen mejor, gritan menos, sufren menos cólicos… El hecho de llevarlos ofrece numerosas ventajas con respecto al hecho de estar acostados o sentados. Igualmente es muy práctico para quien los lleva, puesto que tiene las dos manos libres y puede dedicarse a sus ocupaciones mientras responde a las necesidades más importantes del bebé, la necesidad de contacto estrecho y casi permanente.

Los fulares portabebés son óptimos para el confort del bebé y su porteador, puesto que se adaptan perfectamente a ambos cuerpos; a diferencia de la mayoría de sistemas de porteo prefabricados, con bucles y piezas duras, que rápidamente se hacen inconfortables y jamás duran toda la primera infancia, lo que no es el caso del fular.

En la mayoría de dispositivos de porteo, el bebé raramente puede adoptar la posición ranita correcta que es tan importante para su espalda (con las piernas elevadas al menos 90º, con una separación lateral de 45º), la mayoría de los bebés están -en el mejor de los casos- sentados o -en el peor- colgados de sus genitales, su espalda no está bien sujeta -no puede curvarse-, se hunde y puede dañarse. No es raro ver a los bebés de cara al mundo, mientras su espalda no está sujeta en esta posición y que sufre constantes golpes a cada paso del porteador. A esta mala posición se añade la sobreestimulación permanente, a la que el bebé está expuesto sin posibilidad de refugio.

El porteo en fular favorece y acompaña el buen desarrollo de la columna vertebral y previene eficazmente la displasia de cadera, en lugar de perturbar el crecimiento ideal de la columna y las cadera por posiciones y solicitaciones no adaptadas a su desarrollo fisiológico, como ocurre cuando el bebé está sentado o acostado con la espalda recta.

Todos los tejidos de fular no permiten un sostén óptimo del bebé y la posición recta y relajada del porteador.

El pliego de condiciones es el siguiente:

  1. gran solidez en el sentido de la cadena para poder sostener con firmeza los niños mayores, tejido suficientemente denso, especialmente con hilos fuertes a la vez en trama y cadena. Cuidado con los fulares muy recios, la espalda del niño no puede curvarse y se comprime.
  2. cierta elasticidad diagonal para poder ajustarse óptimamente o poder apretar al máximo sin embutir ni comprimir al bebé, para que el peso del niño se reparta bien por el fular sobre el cuerpo del porteador y que la espalda del niño esté bien sujeto en la posición redondeada.
    Por eso, un tejido específico en sarga cruzada, que posee a la vez elasticidad diagonal, para adaptarse a la forma del cuerpo del bebé y del porteador, y solidez en el largo, es necesario, pues es el único que a la vez es resistente y no comprime.El tejido ha de ser estable y a la vez conservar su forma tras numerosas utilizaciones; un buen fular de porteo es duradera y prácticamente “ingastable”.
  3. el tejido debe estar exento de todo producto tóxico o contaminante, puesto que el tejido está en contacto prolongado con la piel del bebé y muchos bebés mordisquean el tejido para aliviar sus molestias dentales.
  4. los dobladillos dobles (de los dos lados; algunos fabricantes cortan un largo de tejido en dos y se sirven del borde del tejido donde está el orillo para hacer un dobladillo simple) son preferibles y hasta indispensables para soportar las importantes fuerzas que se ejercen sobre los dobladillos ajustando el fular.

Pocos fulares disponibles en el mercado cumplen las exigencias de este pliego de condiciones.

El coste de un fular de calidad puede asustar a los padres. Sin embargo, muchos están dispuestos a gastar una suma elevada por un carrito o coche de paseo que supuestamente respeta mejor la morfología del bebé que otro. Los fulares son sin embargo bastante más baratos que estos cochecitos “de lujo”, e incluso que un portabebé clásico que tienen una utilización más limitada en el tiempo. Entre los numeroso fulares en el mercado, los que cumplen las condiciones enunciadas más arriba son duraderas. Es totalmente posible comprar un fular de excelente calidad de segunda mano en internet en lugar de comprar una nueva de calidad mediocre; su columna y la de su bebé se lo agradecerán.

Técnicas de anudado

Hay varios tipos de atados de porteo, algunos respetan particularmente el desarrollo de la columna vertebral del bebé, otros serán utilizados por su funcionalidad.

Los nudos más respetuosos son los tres “canguros”: delante, a la cadera y a la espalda.

Estos nudos sostienen particularmente bien la espalda redondeada de la cifosis fisiológica de los bebés, en lugar de aplanarla, lo que se ve con los nudos cruzados, utilizados por su aparente simplicidad y funcionalidad. Para personas que sólo utilizan los canguros, un fular de 3,60 a 4,10 es suficiente.

Hasta la talla 42 más o menos, un fular de 4,10 basta igualmente para anudar el cruzado doble, nudo práctico y adaptado a un bebé mayor que se sienta solo a ratos cortos, ya que la posición en ranita es la más aproximada.

Cuando se desea hacer el cruzado envuelto, que puede ser una buena solución de compromiso, a medio camino entre el canguro y el cruzado cuando está bien ajustado, ya que respeta bastante la espalda del niño, se necesita un largo mayor. Este nudo es fácil de hacer y es tranquilizador para el progenitor pero no es muy confortable para el porteador cuando está suficientemente apretado. El bebé está bien en ranita, pero su columna está menos sujeta que en el canguro, ya que las fuerzas de sujeción no son las mismas.

Sostener bien la cabeza del bebé

Es importante sostener bien la cabeza del bebé.

El atlas, la primera vértebra cervical, se articula hacia lo alto con la base del cráneo y hacia el bajo con la segunda vértebra cervical, el axis.

Estas dos primeras vértebras cervicales -atlas y axis-, y el hueso de la trasera de la cabeza (occipital), forman una región muy compleja de nuestra estructura ósea, puesto que en la zona no hay discos intervertebrales entre el occipucio, atlas y axis. Estas vértebras juntas nos permiten efectuar movimientos basculantes y de rotación de la cabeza. Este conjunto óseo es el punto de cruce entre el cerebro y la médula espinal, ya que el atlas y el occipucio están ligados por el envoltorio de la médula espinal (dura madre).

En esta parte superior de la columna cervical se encuentran el 90% de los receptores de nuestras percepciones posturales (receptores “proprio”), gracias a los cuales experimentamos sensaciones de posición y movimiento de nuestro cuerpo en el espacio. Parece entonces lógico preservar esta zona del cuerpo del bebé en desarrollo de toda tensión o presión.

La sola aparición de bloqueos en esta zona sensible puede engendrar un comportamiento de intensas necesidades del bebé. Este fenómeno se llama  síndrome KISS (traducido: defecto de simetría inducido por la articulación de la cabeza).

Es difícil saber exactamente cuáles serán los efectos de una compresión de esta región por donde pasan vías sanguíneas y conexiones nerviosas que ligan la cabeza al resto del cuerpo, y asumir las consecuencias.

Con los atados “canguro” los niños tienen la posibilidad -contrariamente a los cruzados- de redondear todo su cuerpo y alinear la cabeza en el eje de la columna vertebral (y por tanto del cuerpo). Los bebés apoyan la frente sobre el pecho de su madre, en lugar de girar o -peor- de bascular la cabeza.

Incluso los mayores tienen la necesidad de redondearse completamente cuando duermen. Idealmente, pueden apoyar la frente contra el porteador. En el cruzado envuelto, los extremos del fular se cruzan exactamente al nivel de la nuca del bebé y estos extremos desplegados se ajustan pegados a su espalda. Así, con la espalda más bien plana y presión en la nuca, las cervicales no tienen otra posibilidad más que la de bascular hacia atrás. Si los extremos no se cruzan tan arriba, el bebé puede girar la cabeza a un lado, pero la tendencia de bascular hacia atrás persiste.

En un canguro, no hay que dudar en apretar el tejido una vez que el bebé se ha dormido, envolviendo la cabeza en un movimiento que bascule hacia el cuerpo del porteador.

Traducción de una adaptación francesa de un texto de Nicole Rudolph
Consejera y formadora ClauWi.

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PREGUNTAS  FRECUENTES SOBRE PORTEO

PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE PORTEO

Estas son las preguntas que solemos hacernos cuando nos planteamos portear a nuestros hijos.
Los consejos  dados en la web son generales, aplicables para casos en los que no hay patologías ni situaciones especiales a tener en cuenta.
Si  tienes una pregunta sobre tu caso particular consulta con una asesora de porteo cualificada.

 

  • ¿Es fácil aprender a portear ?

    Todos los buenos portabebés se comercializan con  instrucciones ilustradas explicando  su uso paso a paso. También tienes videos tutoriales abiertos en Youtube que pueden servirte para aprender de una forma más eficaz.

    Todos los anudados deben poder hacerse sin ayuda ajena ( a no ser que tus circunstancias personales lo requieran).

    Necesitarás un poco de práctica, como para todo lo demás,  incluido  vestir a un recién nacido, cambiarle los pañales, bañarlo y todo lo que conlleva su cuidado. El Porteo no es una  excepción, pero no es más complicado que todo lo demás. Normalmente se empieza por un nudo y cuando lo dominamos, si es necesario aprendemos otro.

    Normalmente se “pilla el truco” en pocos días. Lo ideal es practicar con un muñeco  en las últimas semanas del embarazo y las primeras veces con  el bebé, situarte frente a un espejo.

    También puedes contratar una asesoría de porteo y sacar el máximo provecho a aprender directamente sin fallos ni vicios de una persona experta en ayudarte a identificar lo que necesitas.

  • ¿Qué es un fular exactamente? ¿Una tela larga cualquiera no haría el mismo efecto?

    El fular es una tela larga, de entre 1.5 a 5 metros de largo (según la talla) y 70 cm. de ancho. El tipo de tejido en el que está realizado hace que pueda adaptarse perfectamente a la técnica de anudado que utilizamos hoy en día. Permite la movilidad del bebé, el ajuste punto por punto para adaptarse al  cuerpo del bebé y  bien la suficiente resistencia como para dar un sostén firme.

    Una tela normal no tiene estas características que precisamos para las técnicas que usamos. No aseguraría ni  el confort, ni el sostén punto por punto ni el ajuste que necesitamos.

    Por supuesto una persona que domina la técnica puede portear con cualquier tela pero, en general, recomendamos un porteo seguro y esto es tener en cuenta que hay productos elaborados para darnos la seguridad y la garantía de portear con toda tranquilidad, desde la calidad del material, la inocuidad de los tintes, al sistema de producción.

    Dentro de esta categoría de portabebés los hay de diferentes tipos y tramas de tejido, factores a tener en cuenta dependiendo también de nuestra necesidad particular al portear ( clima, peso, tiempo de uso, etc).

    El fular se ata con un doble nudo porque es el cierre más estable, seguro y adaptable que existe, no se puede soltar, ni estropearse, ni ceder. De esta manera, el fular se adapta completamente a nuestro cuerpo y asegura la sensación de ligereza cuando llevamos al bebé.

    Merece la pena invertir en un producto de calidad dado que podremos utilizarlo a diario durante años sin deformarse.

  • ¿Cuánto tiempo puedo portear a mi hijo?

    Cuando el porteo es ergonómico, el bebé va en una posición correcta  y confortable, así que puedes portearle  tanto tiempo como ambos queráis.

    Aunque no hay límite de tiempo,  el bebé nos  hará saber cuando ya no desea ir cargado. Los bebés más pequeños suelen pasar muchas horas porteados por su madre, incluso a la hora de la siesta, lo que facilita mucho esta etapa.  Por otro lado, tenemos que respetar el momento en que quiera salir, ya que posiblemente sea hora de un cambio de pañal o un cambio de estímulos.

    Con el tiempo el bebé querrá moverse un poco más  y tendrá etapas de mucho suelo. Ese cambio en la demanda de tiempo de porteo es  normal y necesario para su correcto desarrollo.

 

  • ¿Puedo portear  si tengo problemas de la espalda?Prácticamente todos los padres llevan sus bebés  en brazos una cantidad considerable de tiempo. En general, si puedes llevarle en brazos puedes portear, con la ventaja de que al portear puedes hacer que la sensación de peso sea menor al hacer que sea tu cuerpo el que soporte la carga y no sólo tus brazos y hombros.Por lo general con los portabebés adecuados se alivia la sensación de cargar peso ya que este se reparte por todo el tronco ( o gran parte)  o el torso.

    Siempre hemos de portear de forma ergonómica pero cuando hay una patología hay que ser aún más cuidadoso:   escoger bien el portabebés, la técnica de anudado y conseguir un buen ajuste. De este modo la sensación subjetiva de peso disminuye notablemente y el esfuerzo que realiza nuestro cuerpo se minimiza considerablemente.

    Es importante recalcar que la causa de muchos problemas de espalda no es patológica, sino postural. El porteo puede ayudarnos a ser conscientes de nuestro cuerpo y nuestra postura y ayudarnos a corregirla poco a poco.

    Portear con una postura correcta, hace que el bebé no “cuelgue” y no tengamos que compensar el peso con posturas antinaturales (efecto mochila:  hombros curvados hacía delante y espalda hacía atrás).

    La columna agradece la movilidad que proporciona el porteo correcto, sobre todo con telas bien colocadas y ajustadas. Llevar el bebé en brazos nos obliga a veces a mantener posiciones tensas o más estáticas (sobre todo cuando amamantamos). Poder pasear, movernos o amamantar con  libertad de movimiento beneficia a la columna  y a todo nuestro cuerpo enormemente.

    No obstante, mi consejo es que si tienes problemas de espalda  empieces a portear de forma progresiva, observando la respuesta de tu cuerpo, sobre todo si no empiezas con un recién nacido.  Si es una práctica temprana, tu cuerpo se acostumbrará al peso creciente gradual de tu bebé. Portear puede llegar a ser un ejercicio muy beneficioso para tu espalda en particular y para tu salud en general.

    Una asesora de porteo te ayudará a encontrar el sistema de porteo que te ayude a minimizar el impacto en tu cuerpo y evitar sobrecargar la zona que tengas dañada.

  • ¿A partir de qué edad se pueden usar?

    Si no hay ninguna contraindicación, desde el primer día de vida

  • ¿Hasta qué edad se pueden usar?


    Hasta que sea cómodo ergonómico ( seguro y confortable)  y/o necesario para ambos.

     

  • ¿Son iguales todos los sistemas de porteo ?

     

    NO. Hay sistemas de porteo anunciados incluso como ergonómicos que no cumplen con lo que significa ese concepto.

    Algunos de los portabebés preformados, como son las mochilas portabebés, tienen un diseño que no permite la postura natural de un bebé recién nacido. No se adaptan al cuerpo de la forma en que sí lo hacen otras y por eso requieren de sistemas adicionales, reductores y demás. Otras directamente llevan al bebé sujeto  por la zona genital, demasiado en vertical, lo que no es nada confortable ni para el bebé ni para el adulto que portea.

    Otras veces el portabebés tiene un diseño correcto pero no se usa de forma correcta.  Los fulares, por ejempl,o no tienen una forma predefinida, están concebidos para anudarlos como se quiera, así que siendo un portabebés concebido para proveer un porteo ergonómico puede usarse mal y hacer que porteemos de forma antiergonómica e insegura.

    Si tienes dudas en cuanto a si un sistema de porteo  o su modo de uso es ergonómico lee este articulo: ¿Qué es un portabebés ergonómico?

     

  • ¿Va cómodo el bebé tan apretado contra nuestro cuerpo?

    El porteo correcto mantiene la postura que fisiológicamente adopta el bebé. Éste se ha desarrollado en el útero en un espacio reducido, en posición fetal, con su espalda arqueada y sus piernas flexionadas. Esa es la postura que lleva el bebé porteado hasta que su desarrollo normal hace que esa postura se vaya modificando.
    Un recién nacido  necesita sujeción de todo su cuerpo, a medida que crecen y se desarrollan van reclamado más libertad de movimientos y nuestro porteo se irá adaptando a su necesidad cambiante.
    Lo cierto es que en general a los bebés le gusta ir contenidos,  se sienten más calmados, seguros y protegidos que estando en una posición abierta.

     

  • ¿No tendrá demasiado calor?

    Los bebés que van en contacto estrecho con la madre, aparte de otros muchos beneficios, aprenden a regular su propia temperatura caporal antes.

    La sensación de calor se puede minimizar utilizando ropa ligera y de tejidos naturales que faciliten la transpiración. Evitaremos sobre abrigar al bebé ya que el portabebés ya proporciona una capa de tela.

    Además podemos escoger un sistema de porteo más ligero, como la bandolera o un fular corto, así como  evitar pasear a las horas de más calor o exponernos directamente al Sol.

 

  • ¿No se caerá?

    El porteo correcto es muy seguro.

    EL riesgo de caerse del portabebés es prácticamente nulo. La forma correcta de portear hace  que el adulto  note enseguida si el bebé  va poco ajustado al cuerpo,  con lo que puede  reajustarlo inmediatamente.

    El riesgo de caerse aplica de todos modos a cualquier faceta de la vida, no sólo al porteo. La característica particular de esta práctica, es que si el adulto se tropezara con el bebé porteado, tiene las manos libres para agarrarse y/o amortiguar la caída. Cuando uno lleva a su bebé cargado todo el tiempo, adquiere seguridad en sus movimientos lo que minimiza ese riesgo

    Siempre recomiendo, no obstante, usar el sentido común para no portear mientras hacemos alguna actividad de riesgo. Y cuando el bebé ya crece y entorpece la visión, recomiendo portear de forma lateral o en la espalda.

  • ¿No va mejor en el carrito?

    Los carritos son un invento relativamente moderno en la historia de la humanidad. Los bebés han sobrevivido y se han desarrollado perfectamente sin ellos durante milenios, lo que muestra que no son imprescindibles.

    El contacto con el cuerpo de la madre sí es algo necesario para el bebé que nace esperando seguir en su hábitat.  Todos los mecanismos que el bebé tiene para sobrevivir y para permitir su correcto desarrollo se ponen en marcha cuando está en el lugar preparado para acogerle, el cuerpo de su madre.

    Eso no signifique que usar un carrito sea malo, pero una cosa es el uso puntual de una herramienta que puede sernos útill en un momento o situación dada y otra cosa es el abuso de hacer de ello la norma.

    Si el bebé pudiera hablar pediría ir en brazos. 

  • ¿No se acostumbrará a los brazos?

    Hablamos de “acostumbrar” como si fuera algo malo.

    Todos estamos “acostumbrados” a comer cuando tenemos hambre, beber cuando tenemos sed, dormir cuando tenemos sueño y a que nos den cariño nuestros seres queridos. Querer que nuestros hijos  ” se acostumbren a nosotras” es bueno y deseable. Las costumbres que contribuyen a nuestro correcto desarrollo y felicidad son algo que fomentar.

    Te recomiendo leer este artículo: Se te va a acostumbrar”



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