Derribando mitos sobre los fulares elásticos

Cuando conocí los fulares elásticos, en principio no me gustaron demasiado, veía a los niños colgados en ellos  en posturas nada recomendables y pensaba que para niños grandes no serían cómodos. El caso es que tuve oportunidad de probarlos y de ver por mí misma que muchos de los tópicos que hay sobre ellos en el mundo del porteo son infundados.

Lo primero para hablar de un producto es haberlo probado y conocer todas sus variedades. Fulares elásticos hay muchos, con diferentes composiciones y mezclas, lo que hace que generalizar sea un poco temerario. No es lo mismo un fular 100% algodón, que otro con lycra o con cáñamo, y dentro de éstos los hay de diferentes tejidos. Por lo tanto, criticar estos fulares a priori diciendo que no son idóneos para los bebés, me parece tan poco acertado como decir que no lo es un jaquard, o un rebozo.

Con un fular elástico BIEN UTILIZADO el bebé va completamente sujeto. Se puede asegurar el sostén de su cabeza y la postura ranita tan importante para el correcto desarrollo de sus caderas.

A continuación voy a enumerar algunos de los mitos y comentarios que leo a menudo en foros de porteo:

“Un fular elástico obliga a usar los nudos con tres capas de tela encima del bebé“-Esta afirmación no es correcta. Algunos fulares elásticos permiten, mientras el bebé no sea demasiado pesado, sostener perfectamente al bebé con una sola capa de tela.

“Los nudos con tres capas encima del bebé dan mucho calor y solamente dan suficiente soporte hasta los 9 kg. Después hay que usar un fular normal.”- Repito: los nudos de 3 capas son opcionales los primeros meses

y si estamos en época de frío, pues el calor que proporciona el fular ahorra abrigar al niño con ropa extra.

Algunos fulares elásticos soportan bastante más de 9kgs sin problema…

Minsá a la cadera con niño de casi 3 años

Minsá a la cadera con niño de casi 3 años

Vídeo ejemplo

…pero aunque fuera así… también hay un modelo de mochilas ergonómicas en el mercado que vale sólo para bebés pequeños… y luego hay que pasarse a otras ¿no? ¿Eso la hace mala mochila?

“Con estos fulares no pueden hacerse nudos canguro”- Falso. Al menos con el elástico con lycra, que es el que he probado (Minsá) sí se puede hacer.

Canguro delante con bebé de 15 meses

“La única ventaja del fular elástico es que resulta más fácil colocarlo con los nudos preanudados” - Otro tópico. Quienes conocemos y enseñamos a usar este tipo de fulares ( y otros: de sarga, jaquard, rebozos, aguayos, paños africanos, etc…) recalcamos que los preanudados son nudos para momentos puntuales… no han de ser los habituales pues no permiten un ajuste perfecto…ni con estos fulares ni con los otros.

Como siempre, si un producto no se enseña a usar en la forma correcta no se le saca el máximo partido y puede incluso ser mal utilizado… Muchas marcas que comercializan portabebés incluyen en las instrucciones la posición del niño colgado mirando hacia afuera… Eso no hace que el fular sea malo, simplemente incluyen un anudado que a muchas nos parece desaconsejable.

“Cuando el niño empieza a pesar los padres normalmente notan que ya no van tan cómodos.”-Aunque muchos de estos fulares sí permiten ir cómodos más allá  de los 9kgs, si llega el momento de pasar a otro tipo de portabebé más adecuado a la edad de nuestro niño y que nos resulte más confortable, no pasa nada. Yo misma usé mucho el Mei Tai hasta que mi hijo me pesó demasiado y volví al fular de sarga, casi en exclusiva… eso no convierte al Mei Tai en un mal portabebé. No hay nada malo en usar un portabebé un tiempo limitado. Lo importante es que durante ese tiempo se use correctamente, vayamos cómodos y seguros.

Como en todo, dentro del porteo hay “corrientes de opinión” diferentes. Algunos no soportan ver un bebé en una mochila colgona… yo, personalmente, prefiero verles ahí que tumbados todo el día, durante meses, en carritos sin contacto físico ni campo visual más allá del techo. Siempre digo que unos padres que empiezan con una mala mochila es más fácil que acaben usando un buen portabebés que aquéllos que no cogen nunca en brazos a su bebé. Lo que diferencia a esos padres de mochilas colgonas de nosotros es simplemente que les faltó información… pero el deseo de llevar a sus bebés cerca es el mismo… ellos ya han dado un paso hacia nuestra dirección. Sólo queda, con respeto, empatía y cariño informarles del resto.

Y otro punto de vista divergente es el tema que nos ocupa… algunos dirán que a los padres con recién nacido hay que enseñarles primero de todo el nudo canguro ( el considerado más fisiológico) con un fular de sarga… Para mí lo más importante es darle a esos padres una herramienta que les permita iniciarse fácilmente en este mundo con las garantías de que el bebé va bien. Si con el canguro no se apañan y se asustan y con la cruz envuelta se desenvuelven mejor… pues ése es por el que empiezo.

Si unos padres se “enamoran” del porteo por usar un fular “amoroso” y que respeta la fisiología del bebé… aunque sólo lo usen 6 meses (que no es el caso)… pues BIENVENIDO SEA. Personalmente me han llegado madres que compraron hace años un fular de sarga por internet y no superieron usarlo bien y lo aparcaron… conocieron el elástico, lo vieron fácil de usar… y hoy son expertas en todo tipo de portabebés… Con eso me quedo.

Seguro que las mamás de África o las indígenas del amazonas alucinarían con nuestras disertaciones sobre telas y nudos… Para todas las mujeres, hombres y niños que a lo largo del mundo y de la historia han cargado a sus bebés con lo que tenía a mano (telas, fibras de árboles o cestos…)

Niños cargando bebés en Nepal

Niños cargando bebés en Nepal

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…para todas estas personas estas “discusiones” serían totalmente frívolas… Ellas que no han leído un libro sobre cuidado del bebé o crianza o porteo en su vida… pero que saben llevar a sus crías constantemente pegadas a su cuerpo mientras siguen con su vida (recordemos que estas mujeres no tiene baja maternal), que reconocen todas y cada una de las señales de sus bebés (hambre, sueño, necesida de orinar y/o defecar…) verían en nosotras a unas auténticas inexpertas.

Creo que lo más importante es contribuir a que los padres recuperen el instinto de cuidar de sus bebés… y mostrarles que saben hacerlo bien, sólo hay que darles algunas pautas para contrarrestar la des-información que nos llega por todos los medios…

Por eso muchas apasionadas del porteo, como yo, asesoramos cada caso particular, teniendo en cuenta todos los aspectos… asegurándonos que entienden cómo usar el portabebés, cómo conseguir la postura correcta, y también, por supuesto, dándoles confianza a los padres con un portabebés que se vean capaces de usar cuando estén solos, con su bebé en los brazos.

Por todo ello sigo recomendando a muchos padres usar este tipo de fulares… si les gusta esa sensación de llevar cerca a su bebé desde el primer intento… de una forma cómoda, correcta y segura… ya vendrá el día (o no) de probar otros tipos de portabebés… de hecho… siempre avisamos: ¡¡¡El porteo es adictivo!!!

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Posición "ranita" en portabebés.

Los que conocemos los portabebés “tradicionales” usamos habitualmente este término para referirnos a la postura que adopta el bebé en este tipo de portabebés.

A muchas personas les sorprende ver a los bebés con las piernas “tan abiertas”…de hecho una de las preguntas frecuentes a los padres que llevamos a nuestros hijos en estos portabebés es : “¿no le haces daño en sus huesos o articulaciones al llevar sus piernas tan abiertas?” o “¿no va “espatarrado”?.

En los Talleres de Portabebés suelo mostrar como ejemplo de lo sano que es llevar al bebé en esta postura imágenes de los distintos “arneses” o aparatos que les colocan a bebés con displasia de cadera. Todos hemos visto algún bebé  con este tipo de aparatos y sabemos que incluso duermen con ellos… sólo se les quita para bañarles .

¿Por qué?

Porque cuando mantenemos al bebé en la postura “ranita” (sea con un arnés o colocado con un fular ) estamos asegurando que la cabeza del fémur quede completamente encajada en el acetábulo (hueco de la articulación) de la cadera. Incluso cuando ésta es algo plana, con esta posición aseguramos un correcto desarrollo de la articulación. [Leer más...]

Red Canguro

Se ha creado la Red Canguro, una red de madres y padres de toda España ( y otros países) que llevan a sus bebés en distintos portabebés y que quieren compartir el placer de llevar pegados a sus pequeños.

Ahora mismo hay ya más de 60 mamás y papás canguro miembros de la red y espero que este número no pare de crecer!

Los objetivos de esta agrupación son los siguientes:

  • CONOCERNOS: hacer encuentros, hablar de portabebés, aprender nuevas técnicas, probar distintos tipos…
  • PROMOVER el porteo de bebés entre otros padres, difundiendo información en centros de salud, consultas pediátricas, matronas, etc.
  • CONTACTO: servir como contacto para padres que quieran probar/aprender a usar/estén interesados en portabebés y no sepan donde acudir.

La red tiene un blog con mucha información interesante, por ejemplo:

Además de muchas fotos, experiencias de usuarios de portabebés, una agenda con talleres y cursos… ¡y mucho más! Un problema que solemos encontrar es que aún hay poca información disponible en castellano, por lo que la Red Canguro intenta desarrollar el máximo de contenidos en castellano para que sean accesibles a más papás y mamás.

¡Disfrutadla!

Tríptico para descargar de la AFPB

!Así NO!

¿Por qué y cómo evitar llevar al bebé mirando hacia el frente?-1

¿Por qué y cómo evitar llevar al bebé mirando hacia el frente?-2

“POR UN PORTEO RESPETUOSO” Texto de Nicole Rudolph


¡Llevar al bebé es fantástico! Esto responde a su necesidad de proximidad y seguridad afectiva. Estadísticamente, los bebés que son llevados duermen mejor, gritan menos, sufren menos cólicos… El hecho de llevarlos ofrece numerosas ventajas con respecto al hecho de estar acostados o sentados. Igualmente es muy práctico para quien los lleva, puesto que tiene las dos manos libres y puede dedicarse a sus ocupaciones mientras responde a las necesidades más importantes del bebé, la necesidad de contacto estrecho y casi permanente.

Los fulares portabebés son óptimos para el confort del bebé y su porteador, puesto que se adaptan perfectamente a ambos cuerpos; a diferencia de la mayoría de sistemas de porteo prefabricados, con bucles y piezas duras, que rápidamente se hacen inconfortables y jamás duran toda la primera infancia, lo que no es el caso del fular.

En la mayoría de dispositivos de porteo, el bebé raramente puede adoptar la posición ranita correcta que es tan importante para su espalda (con las piernas elevadas al menos 90º, con una separación lateral de 45º), la mayoría de los bebés están -en el mejor de los casos- sentados o -en el peor- colgados de sus genitales, su espalda no está bien sujeta -no puede curvarse-, se hunde y puede dañarse. No es raro ver a los bebés de cara al mundo, mientras su espalda no está sujeta en esta posición y que sufre constantes golpes a cada paso del porteador. A esta mala posición se añade la sobreestimulación permanente, a la que el bebé está expuesto sin posibilidad de refugio.

El porteo en fular favorece y acompaña el buen desarrollo de la columna vertebral y previene eficazmente la displasia de cadera, en lugar de perturbar el crecimiento ideal de la columna y las cadera por posiciones y solicitaciones no adaptadas a su desarrollo fisiológico, como ocurre cuando el bebé está sentado o acostado con la espalda recta.

Todos los tejidos de fular no permiten un sostén óptimo del bebé y la posición recta y relajada del porteador. El pliego de condiciones es el siguiente:

1º gran solidez en el sentido de la cadena para poder sostener con firmeza los niños mayores, tejido suficientemente denso, especialmente con hilos fuertes a la vez en trama y cadena. Cuidado con los fulares muy recios, la espalda del niño no puede curvarse y se comprime.

2ºcierta elasticidad diagonal para poder ajustarse óptimamente o poder apretar al máximo sin embutir ni comprimir al bebé, para que el peso del niño se reparta bien por el fular sobre el cuerpo del porteador y que la espalda del niño esté bien sujeto en la posición redondeada.

Por eso, un tejido específico en sarga cruzada, que posee a la vez elasticidad diagonal, para adaptarse a la forma del cuerpo del bebé y del porteador, y solidez en el largo, es necesario, pues es el único que a la vez es resistente y no comprime.

El tejido ha de ser estable y a la vez conservar su forma tras numerosas utilizaciones; un buen fular de porteo es duradera y prácticamente “ingastable”.

3º el tejido debe estar exento de todo producto tóxico o contaminante, puesto que el tejido está en contacto prolongado con la piel del bebé y muchos bebés mordisquean el tejido para aliviar sus molestias dentales.

4º los dobladillos dobles (de los dos lados; algunos fabricantes cortan un largo de tejido en dos y se sirven del borde del tejido donde está el orillo para hacer un dobladillo simple) son preferibles y hasta indispensables para soportar las importantes fuerzas que se ejercen sobre los dobladillos ajustando el fular.

Pocos fulares disponibles en el mercado cumplen las exigencias de este pliego de condiciones.

El coste de un fular de calidad puede asustar a los padres. Sin embargo, muchos están dispuestos a gastar una suma elevada por un carrito o coche de paseo que supuestamente respeta mejor la morfología del bebé que otro. Los fulares son sin embargo bastante más baratos que estos cochecitos “de lujo”, e incluso que un portabebé clásico que tienen una utilización más limitada en el tiempo. Entre los numeroso fulares en el mercado, los que cumplen las condiciones enunciadas más arriba son duraderas. Es totalmente posible comprar un fular de excelente calidad de segunda mano en internet en lugar de comprar una nueva de calidad mediocre; su columna y la de su bebé se lo agradecerán.

Hay varias familias de atados de porteo, algunos respetan particularmente el desarrollo de la columna vertebral del bebé, otros serán utilizados por su funcionalidad. Los nudos más respetuosos son los tres “canguros”: delante, a la cadera y a la espalda. Estos nudos sostienen particularmente bien la espalda redondeada de la cifosis fisiológica de los bebés, en lugar de aplanarla, lo que se ve con los nudos cruzados, utilizados por su aparente simplicidad y funcionalidad. Para personas que sólo utilizan los canguros, un fular de 3,60 a 4,10 es suficiente.

Hasta la talla 42 más o menos, un fular de 4,10 basta igualmente para anudar el cruzado doble, nudo práctico y adaptado a un bebé mayor que se sienta solo a ratos cortos, ya que la posición en ranita es la más aproximada.

Cuando se desea hacer el cruzado envuelto, que puede ser una buena solución de compromiso, a medio camino entre el canguro y el cruzado cuando está bien ajustado, ya que respeta bastante la espalda del niño, se necesita un largo mayor. Este nudo es fácil de hacer y es tranquilizador para el progenitor pero no es muy confortable para el porteador cuando está suficientemente apretado. El bebé está bien en ranita, pero su columna está menos sujeta que en el canguro, ya que las fuerzas de sujeción no son las mismas.

Sostener bien la cabeza del bebé

Es importante sostener bien la cabeza del bebé.

El atlas, la primera vértebra cervical, se articula hacia lo alto con la base del cráneo y hacia el bajo con la segunda vértebra cervical, el axis.

Estas dos primeras vértebras cervicales -atlas y axis-, y el hueso de la trasera de la cabeza (occipital), forman una región muy compleja de nuestra estructura ósea, puesto que en la zona no hay discos intervertebrales entre el occipucio, atlas y axis. Estas vértebras juntas nos permiten efectuar movimientos basculantes y de rotación de la cabeza. Este conjunto óseo es el punto de cruce entre el cerebro y la médula espinal, ya que el atlas y el occipucio están ligados por el envoltorio de la médula espinal (dura madre).

En esta parte superior de la columna cervical se encuentran el 90% de los receptores de nuestras percepciones posturales (receptores “proprio”), gracias a los cuales experimentamos sensaciones de posición y movimiento de nuestro cuerpo en el espacio. Parece entonces lógico preservar esta zona del cuerpo del bebé en desarrollo de toda tensión o presión.

La sola aparición de bloqueos en esta zona sensible puede engendrar un comportamiento de intensas necesidades del bebé. Este fenómeno se llama en alemán síndrome KISS (traducido: defecto de simetría inducido por la articulación de la cabeza).

Es difícil saber exactamente cuáles serán los efectos de una compresión de esta región por donde pasan vías sanguíneas y conexiones nerviosas que ligan la cabeza al resto del cuerpo, y asumir las consecuencias.

Con los atados “canguro” los niños tienen la posibilidad -contrariamente a los cruzados- de redondear todo su cuerpo y alinear la cabeza en el eje de la columna vertebral (y por tanto del cuerpo). Los bebés apoyan la frente sobre el pecho de su madre, en lugar de girar o -peor- de bascular la cabeza.

Incluso los mayores tienen la necesidad de redondearse completamente cuando duermen. Idealmente, pueden apoyar la frente contra el porteador. En el cruzado envuelto, los extremos del fular se cruzan exactamente al nivel de la nuca del bebé y estos extremos desplegados se ajustan pegados a su espalda. Así, con la espalda más bien plana y presión en la nuca, las cervicales no tienen otra posibilidad más que la de bascular hacia atrás. Si los extremos no se cruzan tan arriba, el bebé puede girar la cabeza a un lado, pero la tendencia de bascular hacia atrás persiste.

En un canguro, no hay que dudar en apretar el tejido una vez que el bebé se ha dormido, envolviendo la cabeza en un movimiento que bascule hacia el cuerpo del porteador.

Traducción de una adaptación francesa de un texto de Nicole Rudolph, consejera y formadora ClauWi.