El placer de ser tía

El placer de ser tía

¿Eres médico, abogado, informático, asesor de alguna materia?
¿Te has visto alguna vez acosado a preguntas profesionales en las reuniones familiares ?

Yo, como vivo  muy lejos de casi toda mi familia, no me he visto en esa situación. Pero sí me ha pasado con conocidos o desconocidos que se enteran de a qué te dedicas y a pesar de estar disfrutando de tu tiempo libre te conviertes en una especie de Google+Wikipedia viviente.
EN general no me molesta, aunque lanzo un mensaje así general para recordarnos a todos que este tipo de profesionales viven de cobrar su trabajo, es decir, que si tenemos alguna consulta, no aprovechemos a nuestros familiares y/o amigos para que trabajen gratis para nosotros 😉

EL caso es que en un tema como el de la maternidad y paternidad, donde todo el mundo parece saber más que los padres, y en el que algunas elecciones levantan tantas ampollas, mi opción personal es no hablar si no me preguntan. Si respeto profundamente a todos los padres y su capacidad y autonomía, mucho más si son de mi familia, aunque a veces suela pasar al revés, ya sabéis, aquéllo de : “la confianza da asco”.

El caso es que el año pasado me entero que voy a tener un sobrino y vivo su  gestación y su nacimiento en la distancia. Y dejo mi papel de Asesora Continuum, y me dedico a ser la tía emocionada por la llegada de un bebé a la familia.
Y toca demostrar lo que les explico a mis alumnas sobre cómo “asesorar a la familia”, y toca hacer saber que estamos ahí si nos necesitan, pero sin inmiscuirnos. Toca  ejercer un equilibrio delicado entre lo que te gustaría decir y lo que debes decir. Y lo más importante: toca confiar en la capacidad de los padres, por muy primerizos que sean, en que van a encontrar la forma de criar a su hijo que ellos decidan.

Y de ese modo, te aguantas las ganas de preguntar si toma teta  o no, si le cogen en brazos cuando llora o no, si duerme en el cuarto o no…  Y confías en que ese pequeño ser va a ser el maestro que necesitan para mostrarles a sus padres lo que necesita.

Y no siempre pasa, pero en este caso, un día resulta que esos padres tan primerizos como yo lo fui, con los mismos miedos y las mismas ganas de hacerlo bien, un día te empiezan a hacer preguntas. Quizás porque confían en ti y en tu trabajo, pero sobre todo porque les has respetado y al final, esa es la mejor carta de recomendación.

Y en ese clima de respeto mutuo y de cariño te van preguntando sobre la teta, sobre los gases, sobre los brazos, sobre comida, sobre el tacatá  y sobre tantas cosas.

teta

Mi sobrino criado con Mimos y Teta

Y aquí toca de nuevo recordar que mi trabajo como asesora es el de hacer sentir a los padres que ellos pueden obtener las respuestas a la mayoría de las dudas simplemente observando a su hijo y con sentido común.

Recordarles que sigan cuestionando la mayoría de lo que se da por sentado en torno a los consejos de crianza.

Hacerles ver que ellos son quienes mejor conocen a su hijo y quienes irán encontrando la forma de actuar desde el respeto a sus necesidades.

Que no se trata de lo que “crea Fulanito o Menganita”, por mucho que sepan o crean saber del tema. Porque la realidad es que casi no hay verdades absolutas salvo unas pocas.
Ybebé en brazos sobre todo, toca recordarme que en esa familia no soy la Directora de Asesoras Continuum, ni soy una bloguera más o menos reconocida ni una experta en nada:  Soy una tía orgullosa.

Orgullosa de mi hermano, de su mujer y de esa preciosidad de sobrino que me permitió hacer algo que ya casi nunca hago: volver a sentir el placer de abrazar a un bebé, de portearlo sobre mi cuerpo y de dormirlo en mis brazos.

He vuelto de un viaje llena de alegría por muchos motivos

Nuestra historia familiar no fue demasiado idílica así que en el rol de padre nunca o casi nunca tuvimos un referente.
He escrito mucho sobre lo que supone ser madre, pero me consta que ser padre en estas circunstancias no es muy fácil tampoco. Los mismos miedos, las mismas inseguridades y preocupaciones, la falta de experiencia y modelos válidos…
Pero al final miraba a mi familia a través del objetivo de mi cámara y veía lo que debería verse siempre, sobre todo cuando  hay un bebé o un niño en la imagen: amor.

padres

  • Me ha emocionado ver a mi hermano convertido en padre.

familia

 

  • Me ha emocionado ver a mi hermano pequeño, al “nano” de la familia hecho un hombre y  disfrutando de sus sobrinos

tío y sobrino

 

  • Me he emocionado viendo amor a mi alrededor

 

amor

  •  Me ha encantado practicar el arte de la fotografía teniéndoles a todos ellos de modelos

bebé

 

  •  He disfrutado de la desconexión con lo virtual y de la conexión con mi gente.

familia

  •  Y he disfrutado muuuuucho de  esto que entenderán sólo los alicantinos

coca de mollitas

 

PD: Gracias a mi familia que me ha permitido compartir con vosotros estos momentos en forma de imágenes. Gracias Silvia y Rubén, Alberto y Corina <3

Por qué molesta la lactancia

Por qué molesta la lactancia

Una vez le pregunté a una conocida que se había quedado casi ciega cómo fue el proceso de adaptación a su nueva situación. Me comentó de las dificultades a las que se tuvo que enfrentar, la frustración de no saber desenvolverse por sí misma, el miedo a no ser capaz de ser independiente de nuevo, el no poder superar la tristeza y la rabia de saber que había cosas que ya no podría hacer.

Hacer el duelo de lo que tenías y ya no tienes no es fácil. Decir adiós a tus capacidades, a tus deseos,a tus ilusiones, a tus expectativas. A saber que partir de ese momento toda tu vida estará en cierto modo mediatizada por tu realidad.

En el caso de esta mujer el proceso de aprendizaje que hizo con la fundación de la ONCE le fue dando herramientas para adaptarse a su nueva situación de una forma acompañada, comprendida y poco paternalista.

Hoy he recordado a esta mujer.

Hoy un “señor” me ha dejado en la Página de Facebook Mimos y Teta un comentario bastante soez al hilo de mi publicación con motivo de la SMLM 2015.

Copié el texto que escribí hace un año con motivo de esta celebración. En él cuento lo que ha supuesto para mi la lactancia a nivel personal y profesional como asesora de lactancia. Relato entre otras cosas cómo he vivido de cerca las lactancias frustradas y cuánto he aprendido de ellas. El respeto que me inspiran todas las madres y cómo he ido aprendiendo a no juzgar y mucho menos a culpabilizar. El texto se llama “Mi título de Lactancia”.

En ese contexto ver un mensaje en el que un hombre dice textualmente:

“¡Que soba dais con la puta teta, coño!!!”

EN principio me cabrea mucho por varios motivos.

  • Primero porque no soporto la mala educación y la grosería, sobre todo si es gratuita.
  • Segundo porque no entiendo que alguien venga a mi fan page, dedicada como su nombre indica a hablar entre otras cosas de lactancia, a criticar la lactancia.
  • Tercero porque estoy un poco cansada de la gente que se dedica a criticar desde el desconocimiento, la ignorancia o la frustración.

HE decidido responderle y al final increpado por algún que otro comentario donde le reprochaban su actitud y su vocabulario ha aparecido el verdadero motivo de ese comentario:

Copio textualemtne:

  “Yo soy consciente de maternidad y paternidad….yo también soy padre. 
Mi mujer lloró mucho por NO PODER amamantar a la criatura, por Eso estoy un poco cansado de tantas chorradas que escribís sobre la teta…. Mi hijo tiene dos añitos y se alimenta muy, muy bien!!!

Me imaginaba que los tiros iban por ahí porque la otra opción es la de los psicópatas anormales que creen que la teta es solo para el uso del macho y su satisfacción sexual. De esos ni comento porque ya se retratan solitos. Pero este caso me sonaba más a eso.

Es evidente que en ese hogar hay un duelo. Pero como en el caso de la mujer que os comentaba, en lugar de asumir la situación, la única respuesta al dolor que conoces es atacar a quienes sí han podido.

 

Es como si todos los invidentes del mundo se dedicaran a criticar los museos de arte y el cine, y a los fotógrafos por reivindicar el arte y la belleza de las imágenes cuando ellos no las pueden disfrutar.

 

AFP/AFP - José Pedro González, visitante ciego del Museo del Prado de 56 años, toca una reproducción de 'La fragua de Vulcano', uno de los cuadros más famosos de Diego Velázquez, en Madrid el 18 de junio de 2015

AFP/AFP – José Pedro González, visitante ciego del Museo del Prado de 56 años, toca una reproducción de ‘La fragua de Vulcano’, uno de los cuadros más famosos de Diego Velázquez, en Madrid el 18 de junio de 2015

 

Estimado Sr. siento mucho lo que le sucedió a su mujer.
Parte de mi trabajo es precisamente evitar que eso le pase a más mujeres. Pero ¿sabe? la solución no es matar al mensajero.

Aceptar la realidad: el duelo

La solución es primero aceptar que se quiso y no se pudo.
Si les apetece a ustedes pueden reflexionar o buscar el por qué, aunque no es imprescindible. Aquí no se trata de buscar culpables sino de buscar soluciones.

Esa lactancia frustrada ya no se va a recuperar, igual que mi amiga la vista. Pero igual que ella es feliz paseando cogida a su acompañante mientras este le describe cómo es la puesta de sol, muchas mujeres con lactancias frustradas en vez de odiar “la teta” y/o a quienes la dan y la disfrutan, viven mirando hacia adelante con paz y esperanza.

Conozco muchas mujeres cuyas maternidades posteriores han sido sanadoras y conozco algunas que decidieron precisamente sanar su herida no atacando al resto de mujeres, sino precisamente apoyándolas.

Asesorarte

No le hace usted ningún favor a su mujer llamando “puta teta” al hecho de amamantar, porque de hecho era algo que ella deseaba, criticándolo así, critica su propia ilusión y aumenta su frustración.

Si me permite un consejo, mírela y dígale cuánto siente lo que pasó y cuánto le habría gustado haber podido hacer algo para evitar lo que pasó. Y usted mismo analice con quién está enfadado.

Disculpe que le haya tachado de impresentable, ahora sé que es la frustración la que hablaba.

Sólo recordarle que no es sano quedarse anclado ahí. Sobre todo porque si le molesta tanto ver lactancias felices va usted a sufrir mucho lo que le queda de vida, así que mejor aprenda a “ver” con nuevos ojos su realidad y a vivir feliz.

Moraleja:

 “Si me molesta tu felicidad es porque me recuerda que no soy feliz.

Gracias por recordarme también que la felicidad depende de mi actitud, no de mis circunstancias”

PD: Dedicado a A. que me enseñó a ver de otro modo

 

Texto originalmente publicado en mi muro personal de Facebook

asesoras de porteo

“Papá… mamá quiere que sepas algo…”

“Papá… mamá quiere que sepas algo…”

Aunque la mayor parte de mi trabajo lo efectúo con mujeres, son muchos hombres los que acuden a mis talleres.
Cuanto mejor se conocen los dos miembros de la pareja:  sus roles, sus necesidades, sus cambios, sus motivaciones, sus miedos y preocupaciones, lo que  se siente y no se llega a expresar…más fácil es que la pareja transite junta, unida,  por el puerperio femenino, en vez de alejarse el uno del otro.

Los hijos no unen parejas “per sé”. Los cambios que se producen en nosotras son tan grandes que suponen una revolución o una re-evolución que necesita de parte de la pareja,  del conocimiento primero y de la aceptación después.

¿Dónde está mi mujer?

Algunos hombres ven en estos cambios una amenaza a lo que tenían. “Su mujer” ya no es la misma y en vez de pararse a analizar por qué pasa esto y a comprender la gran marabunta emocional que  supone el puerperio, muchos se quejan y añaden más presión a la mujer. Presión que no solo no contribuye a recomponer el puzzle desmoronado con el que nos encontramos muchas en esta etapa, sino que, además,  añade una carga de dolor, incomprensión y soledad que puede ser letal si no se toma conciencia para no seguir en ese camino de  desencuentro continuo.

Cuanto más inmadura sea la pareja, cuanto menos maternado haya sido él mismo, cuanto menos dispuesto esté a  zambullirse también en su propia  sombra, cuanto más se empeñe en reencontrar a la mujer que conoció y no en descubrir a la nueva que está surgiendo de esta experiencia vital…  más difícil le resultará aceptar los cambios.

Dice Carlos González que cuando los solteros se casan hacen una “despedida de soltero” precisamente para eso, para despedirse de un papel y asumir otro. Y que por tanto, las parejas sin hijos, al ser padres, deberían también comprender que se despiden de ese status: “pareja” para asumir uno nuevo: “familia”.

Quizás tengamos que empezar a establecer algún rito que vaya grabando en la conciencia individual y colectiva este hecho. Hacer fiestas de “despedida de la pareja”. Donde las parejas sin hijos estén con otras que ya tienen hijos y puedan escuchar, de verdad, lo que supone este cambio.

(más…)

La importancia del afecto entre el bebé recién nacido y sus padres.

La importancia del afecto entre el bebé recién nacido y sus padres.

 

vac-15-18-sept-33Entre los padres y sus bebés se crea un fuerte vínculo de unión o apego. Este vínculo hace que los padres deseen colmar a su pequeño de amor y cariño, protegerlo, alimentarlo y cuidarlo en todos los sentidos. Este vínculo hace que los padres se levanten a media noche para alimentar al bebé cuando éste tiene hambre y les hace estar pendientes de su amplia gama de llantos y gimoteos.

Los científicos todavía están investigando y aprendiendo muchas cosas sobre cómo se establece este vínculo. Saben que este fuerte vínculo proporciona al bebé el primer modelo de relaciones íntimas y favorece la seguridad en sí mismo y la autoestima. Y la medida en que los padres respondan a las señales del lactante puede repercutir sobre su desarrollo social y cognitivo.


¿Por qué es tan importante ese vínculo?

1-oct-12La formación del vínculo es algo fundamental para un bebé. Estudios sobre monos recién nacidos con maniquís que hacían las veces de madres mostraron que, a pesar de los esfuerzos de los lactantes por obtener una respuesta de sus “madres” tocándolas y abrazándolas, la ausencia de respuesta materna provocó problemas de desarrollo, tristeza y retraso del crecimiento en los pequeños. Los científicos sospechan que la imposibilidad de establecer un vínculo de apego en bebés humanos provoca problemas similares.

La mayoría de lactantes están preparados para vincularse inmediatamente a sus cuidadores. Por su parte, los padres, pueden reaccionar de maneras diferentes ante el recién nacido. Muchos padres sienten un fuerte apego por el bebé durante los primeros minutos o días de vida del pequeño. A otros –sobre todo si el bebé es adoptado o a estado en la unidad de cuidados intensivos– puede costarles más tiempo.

Pero la formación del vínculo es un proceso, no algo que ocurra en pocos minutos ni que tenga que ocurrir necesariamente durante un período de tiempo limitado tras el nacimiento del bebé. Para muchos padres, el apego es una consecuencia de los cuidados diarios que suministran al pequeño. Tal vez usted no se dé cuenta de que está formando ese vínculo con su hijo hasta que observe su primera sonrisa y, de repente, se dé cuenta de que le invade un profundo sentimiento de ternura y dicha.

¿Qué habilidades tiene el bebé para formar ese vínculo?

Los padres de recién nacidos generalmente necesitan cierto tiempo para entender las verdaderas capacidades del pequeño y todas las formas en que pueden relacionarse con él:

  • El tacto es una de las primeras formas de comunicarse que tiene un bebé; los bebés responden enseguida al contacto piel a piel. Es tranquilizador tanto para el bebé como para los padres, al tiempo que favorece el crecimiento y desarrollo saludable del pequeño.
  • El contacto ocular también es una forma de comunicarse a distancias cortas.
  • Los bebés pueden seguir con la vista objetos en movimiento.
  • Los bebés intentan desde muy pronto imitar las expresiones faciales y los gestos que ven.
  • Los bebés prefieren las voces humanas y disfrutan vocalizando en sus primeros intentos de comunicarse vocalmente.

Cómo establecer un vínculo de apego

sv100360Establecer un vínculo de apego con su bebé será probablemente uno de los aspectos más placenteros de su cuidado. Usted puede empezar a establecer ese vínculo meciendo al pequeño en su regazo y acariciándolo suavemente de distintas formas. Si usted y su pareja cogen en brazos, tocan y acarician al bebé frecuentemente, su pequeño aprenderá pronto a distinguir entre ambas formas de relacionarse táctilmente con él. Ambos deberían también establecer contacto “piel a piel” con el recién nacido dejando que se acurruque y apretuje contra su piel desnuda mientras lo alimentan o mecen.

Los bebés, sobre todo los prematuros y los que tienen problemas médicos, suelen responder bien al masaje infantil. Puesto que los bebés son más delicados que los adultos, los masajes deben darse con mucha suavidad. Antes de probar el masaje infantil, asegurarse de informarse adecuadamente sobre las técnicas adecuadas consultando libros, videos o Internet. También puede contactar con su hospital local para averiguar si en la zona donde vive hay algún centro donde imparten clases de masaje para bebés.


La formación del vínculo también suele ocurrir de forma natural casi inmediatamente en la madre, independientemente de que amamante al bebé o le dé el biberón. Los bebés responden al olor y el tacto de sus madres, así como a la receptividad de ambos progenitores a sus necesidades. En los partos sin complicaciones, es recomendable que la madre aproveche el período de alerta y mayor receptividad del bebé inmediatamente después del parto para amamantar y establecer contacto con el bebé. De todos modos, esto no siempre es posible y, aunque es lo más deseable, no es necesario para establecer una relación materno-filial sana.

A los padres adoptivos les puede preocupar la posibilidad de que no puedan establecer un vínculo de apego con el bebé. Aunque unas veces ocurre antes y otras más tarde, los padres adoptivos pueden vincularse a sus hijos igual de bien que los padres biológicos.

 

El vínculo con papá

19-10Los hombres de hoy en día pasan más tiempo con sus bebés que los de la anterior generación. A pesar de que los padres a menudo desean con todas sus fuerzas establecer un contacto más estrecho con sus bebés, la formación del vínculo a menudo ocurre con posterioridad en los padres que en las madres, en parte porque ellos no establecen tan pronto el contacto de la lactancia que establecen muchas madres.
Pero los padres deberían ser conscientes, desde el principio, que el hecho de establecer un vínculo de apego con su hijo no es cuestión de convertirse en una segunda mamá. De hecho, algunas personas creen que los recién nacidos tienden a parecerse a sus padres para que éstos establezcan más fácilmente un vínculo con ellos. En muchos casos, los padres realizan actividades especiales con sus bebés. Y ambos progenitores se benefician considerablemente cuando pueden apoyarse y ayudarse mutuamente en el cuidado del bebé.

 

Las actividades de formación del vínculo en que pueden participar ambos progenitores incluyen:

  • Participar conjuntamente en el parto.
  • Alimentar al bebé (sea con leche materna o artificial); un padre puede establecer un vínculo especial con el bebé levantándose a media noche para darle el biberón y cambiarle los pañales al pequeño.*
  • Leerle cuentos o cantarle canciones al bebé.
  • Bañarse con el bebé.
  • Imitar los movimientos del bebé.
  • Imitar los ruiditos, balbuceos y otras vocalizaciones del bebé –sus primeros intentos de comunicarse.
  • Utilizar un “canguro portabebés”* que permita establecer contacto ocular con el bebé durante las actividades cotidianas.**
  • Dejar que el bebé toque a los padres –por ejemplo, palpando las distintas texturas de la cara de papá y mamá.


Construir una red de apoyo

primeros dias de tetaPor supuesto, a una madre le resultará más fácil establecer un vínculo de apego con su bebé si la gente que le rodea le apoya y le ayuda a adquirir confianza en sus habilidades maternales. Éste es el motivo de que los expertos recomienden que la madre tenga al bebé en su habitación durante el posparto. Esto le ayudará a adquirir mayor seguridad en sus habilidades como madre al tiempo que el personal le proporciona apoyo emocional y consejos útiles. Este tipo de sistema de apoyo es especialmente importante para los padres de bebés prematuros o con necesidades especiales, que es probable que no respondan tan pronto o tan fácilmente como otros bebés.

Al principio, cuidar de un recién nacido puede requerir toda su atención y energía –especialmente si ha optado por la lactancia materna. Le resultará mucho más fácil establecer un vínculo de apego si no está agotada por las demás tareas domésticas, como limpiar la casa, cocinar y lavar la ropa. Siempre es de gran ayuda que el padre de una mano con las tareas domesticas para aliviar a la madre de esas tareas, aparte de darle mucho apoyo emocional.

Y es una gran idea aceptar los ofrecimientos de ayuda de familiares y amigos durante los días –o incluso semanas- inmediatamente posteriores a la llegada del bebé a casa. De todos modos, puesto que tener a mucha gente en casa durante esos días de tanto ajetreo puede resultarle molesto, agobiante o estresante, puede pedir que le ayuden haciéndole la compra, trayéndole comida preparada a casa, sacando al perro o realizando alguna actividad fuera de casa con algún hermano mayor del bebé.

 


Factores que pueden repercutir sobre la formación del vínculo


La formación del vínculo se puede retrasar por diversos motivos. Es posible que los padres en ciernes se hayan formado una imagen de su futuro bebé caracterizada por determinados rasgos físicos e intelectuales. Cuando, tras el nacimiento o la adopción, se encuentran con un bebé de carne y hueso, es posible que la realidad les obligue a modificar su imagen mental. Puesto que la cara del bebé es un instrumento de comunicación fundamental, desempeña un papel crítico en la formación del vínculo y del apego.

Las hormonas también pueden influir significativamente en la formación del vínculo. El hecho de amamantar al bebé durante las horas inmediatamente posteriores al parto provoca la secreción de muchas hormonas diferentes en el cuerpo de la madre. A algunas madres les resulta difícil establecer un vínculo con el bebé porque las hormonas están causando verdaderos estragos en su organismo, y desarrollan una depresión posparto. La formación del vínculo también se puede retrasar si la madre está agotada y muy dolorida tras un parto largo y difícil.

Si su bebé tiene que pasar al principio algún tiempo en la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN), es posible que a usted le impresione y le imponga mucho la complejidad del equipo al que está conectado. Pero, aún y todo, seguirá siendo importante que establezca un vínculo de apego con él. El personal hospitalario le ayudará a coger en brazos al bebé a través de las aberturas de la incubadora y le animará a pasar tiempo observando, tocando y hablando con su pequeño. El bebé le conocerá pronto y responderá a su voz y a su contacto. El personal de enfermería indicará cómo debe bañar y alimentar al bebé. Si le está dando la leche que se ha extraído previamente utilizando un extractor, el personal hospitalario podrá ayudarle a hacer la transición del biberón al pecho antes de llevarse al bebé a casa. Algunas unidades de cuidados intensivos ofrecen la posibilidad de que el bebé pase varias noches en la misma habitación que la madre antes de darle el alta hospitalaria para facilitar esta transición.

 

¿Y si surgen problemas?

Si tiene la sensación de que todavía no se ha formado un vínculo de apego entre usted y su bebé cuando lo lleve a la primera visita de seguimiento tras recibir el alta hospitalaria, coménteselo al pediatra. Puede ser un signo de depresión posparto. O es posible que la formación del vínculo se esté retrasando porque el bebé ha tenido problemas de salud importantes o impredecibles. En cualquier caso, cuanto antes se aborde el problema, mejor. Los profesionales de la salud están acostumbrados a abordar este tipo de cuestiones y podrán ayudarle a establecer un vínculo de apego con su hijo que durará toda la vida.

Asimismo, también suele ayudar bastante el hecho de compartir los sentimientos para con el bebé con otros padres de recién nacidos. Pida información a su monitora de preparación para el parto sobre centros donde se impartan clases de habilidades parentales para padres de recién nacidos.

La formación del vínculo es una experiencia personal y compleja que requiere tiempo. No hay ninguna fórmula mágica para llevarla acabo y tampoco se puede forzar. Mientras se colmen las necesidades básicas del bebé, él no sufrirá por el hecho de que al principio el vínculo materno-filial no sea muy fuerte. A medida que usted se sienta más cómoda y más tranquila con el bebé y su nueva rutina se haga más predecible, tanto usted como su pareja se sentirán más seguros sobre todos los sorprendentes aspectos implicados en el proceso de criar a un hijo.

 

Artículo de César Andrés López
(psicologo clínico) de Punto de partida.

Publicado por Marc Giner Llenas en
http://psicopedagogias.blogspot.com/

Fotos propiedad de Mimos y Teta.
Enlaces añadidos por Mimos y Teta.

NOTAS DE MIMOS Y TETA: 
*1.- Si el bebé es alimentado con leche materna es preferible evitar el biberón. Lo que puede parecer una “ayuda” (que papá le alimente con leche extraída en bibe para que mamá duerma y descanse) puede ser el inicio de problemas que pongan fin a la lactancia. Si el padre ha de alimentar al bebé mejor evitar tetinas, al menos los primeros meses.


**2.- Al hablar de “canguro portabebé” asegurarse que sea un portabebés adecuado para el bebé. . Lamentablemente los “canguros” más vistos no cumplen esos criterios.


El abrazo materno no es un método

en la piel del padre

El pasado 2 de junio salió en El Pais un artículo  que está circulando por nuestras redes.   Las personas no informadas pensarán, que qué bien, que la criatura esté con su padre y no en manos de un personal sanitario que le aplica un protocolo de inspección clínica.

 Y yo creo desde luego que es un mal menor para la criatura.

La pregunta es ¿por qué no se hace el tipo de cesárea con anestesia epidural que se ha comprobado permite estar consciente y recibir ella misma a su bebe?

Piel con piel

Nils Bergman (2002) dice que para la criatura al nacer sólo hay dos situaciones posibles, que resume con un juego de palabras:  ‘mother’  y  ‘other’ (‘madre’ y ‘otros’);  y lo hace para trazar una  línea divisoria que deja claramente definido el único hábitat que la criatura reconoce como adecuado y tranquilizador, el cuerpo de su madre;  y que el estar sobre cualquier cosa o persona que no sea su madre no lo reconoce y le produce stress.   Bergman insiste en ello aunque es obvio que los grados de stress pueden ser muy diferentes,  y la gravedad de los impactos correspondientes también; y que es mejor que escuche voces familiares, aunque su principal fuente sensorial, el olfato, esté recibiendo señales irreconocibles.

Creo que si Bergman centra su explicación en la dicotomía mother/other (madre/otros), es porque si dedicamos nuestro esfuerzo y nuestro trabajo a reducir el mal menor del  ‘other’,  podremos incluso sin quererlo,  estar de hecho participando en el mantenimiento del mal esencial,  la eliminación de la madre, por utilizar una expresión de Odent.

Lo peor de la dominación y del sistema represivo no es la conducta que impone sino la que impide que se desarrolle.  (Lo segundo peor es que la devastación se produzca de manera invisible, porque entonces no se puede actuar conscientemente para evitarla).

Y lo que se impide con la eliminación de la madre es el normal desarrollo del sistema neuro-endocrino-muscular del que depende todo el metabolismo basal  de la criatura recién nacida,  convirtiendo un proceso natural en un proceso patológico (Bergman 2005).  Además, al bloquear el sistema de la criatura, también se bloquea el de la madre con lo que también se bloquean los sistemas de retroalimentación y autorregulación  mutuos.  En cambio la introducción de la patología sirve para retroalimentar la intervención de la medicina.  Así se produce el sabotaje de la función femenino-materna y de la vida humana en su etapa primal.

Por ello, dice también Bergman (2005), cualesquiera que sean  las circunstancias, lo peor que le puede suceder a una criatura al nacer es no ser recibido por su madre,  y permanecer separado de ella.   Y también sabemos que la cesárea no tiene por qué ser un motivo que impida que la madre abrace a su criatura desde el momento en que es extraída del útero.

Seguimos  pues con todo tipo de excusas en nombre de la ciencia para la eliminación de la madre (Odent), aunque la ciencia ya haya probado que dicha eliminación es una violación del cuerpo de la criatura (Bergman 2005)).

Así es como llegamos a esta propuesta del método madre canguro, aliado de un tipo de cesárea que físicamente elimina a la madre.  Césarea y método madre canguro se convierten en otra fórmula para ejecutar el matricidio moderno.

La conversión en España del Kangaroo Mother Care en el Método Madre Canguro no es inocente.   El Método Madre Canguro, a diferencia del abrazo materno,  lo puede practicar cualquiera, como nos explican en el artículo de referencia.

El abrazo materno brota del interior del cuerpo materno,  y es el único cuerpo que puede producirlo; no tiene nada que ver con método alguno,  funciona por el propio impulso del deseo y tiene su propia sabiduría.

La diferencia entre el abrazo definido por el método y el abrazo que brota del impulso interior la hemos experimentado todo el mundo y es facil de reconocer;es la diferencia entre un abrazo o un beso que se da porque nos sale de dentro, y un abrazo o un beso que se da en cumplimiento de una formalidad convencional, socialmente establecida.

El  beso y del abrazo que recibimos nos alcanza de modo diferente según el deseo de quien nos besa y nos abraza.  No hacen falta palabras para saber si un beso es un protocolo formal o si hay algo de lo otro;  nadie nos tiene que decir la intensidad del deseo de quien nos abraza y nos besa, ni tampoco medir la cantidad de oxitocina en la sangre para saberlo.  Aunque en el caso de la maternidad, sí se han medido las descargas de oxitocina en la madre inmediatamente después del parto y sabemos todo lo de la impronta, etc…   A pesar de lo cual parece que da igual que sea un cuerpo que otro, puesto que no se trata de que actúe el sistema sexual del continuum materno, sino de seguir un método;  un método que puede seguir cualquiera, incluso el  cuerpo más disciplinado y aséptico.

Y así nace una nueva función patriarcal del hombre y una nueva legitimación de la eliminación de la madre:  practicar el método madre canguro.  Como dice Victoria Sau, ¡la madre ha muerto! ¡viva el Padre!  (Y como diría Agustín García Calvo:   ¡Pobres hombres!).

Casilda Rodrigáñez
casilda@casildarodriganez.org
www.casildarodriganez.org

 

 

En la piel del padre

Ver un  artículo de El País  titulado : “En la piel del padre” mostrando cómo el “Piel con piel”  es la mejor forma de recibir a un bebé ha sido para muchos una buena noticia. Algunos afirman que se están humanizando las cesáreas  y dándole a los bebés una acogida más amorosa.

en la piel del padreYo al ver ese artículo y esa imagen pregunto:

  • -¿Dónde está la madre?
  • -¿Por qué no se aplican los cuidados madre canguro con ella?
  • -¿Por qué no se deja que el bebé  en contacto con el cuerpo preparado para recibirle, en su hábitat?

Hoy en día las cesáresas se practican con anestesia local casi en todos los casos, con lo cual el bebé puede y debe estar junto al cuerpo de su madre.

Ambos necesitan ese estímulo. No entiendo que se haga con el apdre salvo en los casos en que realmente sea imposible hacerlo con la madre. Y eso no es frecuente porque la recuperación normal de la cesárea se puede hacer perfectamente con el bebé sobre el cuerpo de la madre (evitando la zona de la cicatriz) o recostado en un lado pegado a ella, de hecho es necesario para la correcta instauración de la lactancia y para el correcto desarrollo del bebé  no separarlo de la madre.

Si de verdad la madre no pudiera (estuviera inconsciente, siendo operada o en casos extremos en que la madre fallece…) entonces el padre es el ideal para ese papel, pero sin forzar, simplemente dejándole sobre su pecho desnudo. El bebé hará lo que necesite.

Pero quitarle a la madre un derecho sólo porque es más “equitativo” compartitlo con el padre es como compartir la baja maternal con el padre. La solución no es restarle a uno para darle al otro. El bebé necesita a la madre porque ése es el cuerpo que conoce y reconoce y además su fuente de alimento. Quien no entienda esto o se sienta amenzado o excluído por esta verdad es que no conoce las necesidades del bebé.

Me gustaría que todos esos padres que desean tanto disfrutar del placer de amamantar a un hijo que llegan a preferir que tome biberón para dárselo ellos, lo demuestren en todo momento.  Un buen padre es aquél que provee lo necesario para su hijo y no nos engañemos, necesitar, necesitar,  el bebé necesita en esas primeras horas a su madre.

Va por delante mi reconocimiento a todos los padres que conozco realmente implicados en el embarazo, parto y lactancia de sus hijos.  Que no se ven amenazados porque la díada madre-bebé es fuerte, que apoyan a sus mujeres cuando todo el mundo las critica por empeñarse en dar teta, a veces incluso la propia familia de él, que “renuncian” temporalmente a sus mujeres en el plano sexual porque comprenden que estas primeras semanas lo más importante es otra cosa, que una vez reanudadas las relaciones íntimas son conscientes de que se necesita abordar la sexualidad de otra forma y que, en general, respetan la transformación que sufren sus mujeres al convertirse en madres.

Al hilo de esta noticia creo que es interesante recordar este artículo de El Corresponsal:

Los pigmeos aka, “los mejores papás del mundo”

Los pigmeos aka han sido considerados los mejores padres del mundo, dado que son los que más tiempo dedican al cuidado de sus hijos, según un nuevo estudio. Los padres aka suelen incluso ofrecer su pecho a sus bebés cuando tienen hambre, un método perfectamente satisfactorio para calmarlos hasta que son alimentados por la madre, explica un sorprendido grupo de investigadores.
Ningún padre pasa más tiempo con sus niños que el típico pigmeo aka, al que ahora se le ha concedido el “título” de ser “el mejor papá del mundo” por parte de ‘Fathers Direct’, un centro británico de información sobre paternidad. Los “pigmeos” aka, que viven en los bosques de la frontera entre Congo Brazzaville y la República Centroafricana, son un pueblo dedicado a la caza y la recolección.

pigmeo aka

Como promedio, un papá aka tiene en sus brazos a su bebé el 47 por ciento del tiempo – casi tanto como las mamás aka -. Esto, según ‘Fathers Direct’, es actualmente el récord mundial. Solamente algunos países del norte de Europa con altos estándares en igualdad de género empiezan a aproximarse al ejemplo de los padres aka. En Suecia, un padre suele cuidar de su hijo el 45 por ciento del tiempo.

Los resultados del estudio internacional realizado por ‘Fathers Direct’ fueron recientemente publicados por el centro en ‘FatherWorld’. El estudio incluyó 156 culturas de todo el mundo, demostrando el reducido papel del padre en la mayoría de los países. Solamente en el 20 por ciento de las culturas estudiadas se promueven las relaciones cercanas de los hombres con los niños, y solamente el 5 por ciento con los bebés.

No es así, sin embargo, entre los akas que viven entre Congo Brazzaville y la República Centroafricana. Un papá aka utiliza todas las oportunidades a su alcance para estar en estrecho contacto con su hijo. Suele llevar con él al bebé cuando van a beber vino de palma o durante otras actividades sociales y, según el informe, pueden sostener al bebé entre sus brazos durante varias, sin descanso.

El estudio destaca los resultados obtenidos por Barry Hewlett, antropólogo americano, que ha estudiado al pueblo aka durante más de 20 años. Los papás, con más frecuencia que las mamás, son a menudo también los que atienden del bebé cuando este se despierta por la noche.

La pregunta inevitable para la mayoría de los padres de todo el mundo es cómo puede un padre tranquilizar a un bebé, durante horas, cuando éste tiene hambre y quiere ser amamantado. Evidentemente, tampoco un papá aka puede amamantar a su hijo. Pero casi, ya que su pezón tranquiliza al bebé. “El pezón de un padre es perfectamente satisfactorio para calmar a un bebé y su llanto hasta que pueda ser alimentado”, según el informe británico.

La investigadora Caroline Flint comentó lo que había apreciado en el estudio de los casos en los que los papás hacían esto. “No se trata de que el padre le dice al bebé, ‘Aquí tienes, toma mi pezón’, sino que generalmente es el bebé el que busca en el pecho del padre, encontrando el pezón y comenzando entonces a aspirar. Los hombres generalmente se muestran sorprendidos, pero los bebés parecen muy contentos”, explica Flint.

Los investigadores, sin embargo, confiesan que la situación de que un padre ofrezca su pezón a un bebé hambriento “puede ser un gran desafío” para la mayoría de los hombres del resto del mundo. “Quizás se debería llevar a un grupo de papás europeos y sus bebés a Congo durante un par de semanas”, propone uno de los investigadores. Esta tradición se podría convertir en una materia de exportación -o al menos en un motivo de orgullo para Congo y África Central-.

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El Rol del Padre como sostenedor emocional

Extraído del libro “La Maternidad y el Encuentro con la propia sombra” de Laura Gutman

El Rol del Padre como sostenedor emocional

La función del padre tiene dos tempos: la primera se refiere al sostén entre los cero y los dos años, y el segundo se refiere a la separación, después de los dos años del niño, que coincide con el momento en que el niño empieza la separación emocio­nal de la mamá construyendo su propio yo.

El apoyo

Ésta es una actitud difícil de comprender para madres y pa­dres en los tiempos posmodernos. El sostén se refiere al cui­dado y la contención ejercidos por el padre hacia la madre para que ella pueda cumplir con su rol de maternaje. Requie­re una actitud muy activa.

¿QUÉ SIGNIFICA SOSTENER LA MATERNIDAD?

1. Facilitar la fusión mamá-bebé, permitirla y defenderla. Para que una madre esté en condiciones de sumergirse en la fusión, necesita despojarse de todas las preocupaciones materiales y mundanas. Precisa tener delegadas todas las tareas que no son imprescindibles para la supervivencia del niño; es decir, todo lo que no se refiera a amamantar, acunar, calmar, higienizar, ali­mentar y apoyar al recién nacido. Las tareas domésticas, el cui­dado de hijos mayores, la organización del hogar, el dinero, los conflictos con otras personas, las relaciones interfamiliares, la salida al mundo y las decisiones mentales deben ser resueltas por el hombre, tomando decisiones pertinentes para liberar a la madre del reino de lo terrestre. Para la mujer puérpera es un período celestial, en el que su conciencia opera más allá de la lógica y la causalidad. Es necesario estar despojadas de pensa­mientos racionales para admitir que atravesamos una realidad milagrosa y sin sentido aparente. La vida cotidiana continúa con sus exigencias y ritmos, y es justamente tarea del hombre hacerse cargo de organizar y dirigir la rutina doméstica.

2.-Defender de la fusión del mundo exterior, apabullados por los consejos, las críticas, los sermones que circulan  acerca de lo que «hay que hacer». Resguardar el nido. Ser un interme­diario, constituirse en muralla entre el mundo interno y el mundo externo. Casi todo lo que llega del mundo exterior re­sulta hostil a la madre, porque funciona en una frecuencia de­masiado elevada y veloz para la sutilidad del recién nacido y desequilibra el mundo emocional de la mujer puérpera. Las madres fusionadas necesitan un defensor aguerrido que le per­mita retrotraerse a su función específica sin necesitar armarse contra el afuera. Toda energía dispersa en defenderse es ener­gía perdida para la crianza del niño. Concretamente, el hom­bre debería velar para que la madre y el niño dispongan de silencio e  intimidad, para que haya pocas personas en la casa o sólo las que la mujer requiera, y proveer al nido sólo lo necesa­rio en alimento, confort y tranquilidad. Es interesante obser­var a la mayoría de las aves: el macho entra y sale del nido acercando alimento y vigilando que ningún intruso se acerque, mientras la hembra no se mueve del nido. .

3. Apoyar activamente la introspección, es decir, permitir que la madre explore la apertura de su sombra vivenciando con li­bertad e intimidad la experiencia del florecimiento de su ma­dre interior. El apoyo y el acompañamiento afectuoso permi­tirá a la madre no asustarse de sus partes ocultas, confiar en el proceso y saber que hay una mano tendida para tomar en los tramos más duros. No importa si el hombre comprende o no de qué se trata, sólo importa saber que algo sucede, y que tal vez la comprensión racional aparezca más tarde. No hay mucho para comprender, es tiempo de atravesar.

4. Proteger. Hay muchas maneras de proteger; en nuestra so­ciedad esto se refiere principalmente a lo económico: es el pa­dre quien consigue, gana, administra y organiza el dinero del hogar para cubrir las necesidades básicas de la diada mamá-hijo. Liberar a la madre de estas preocupaciones le permite sostener la fusión y la maternidad del período inicial. El hom­bre conserva espacio psíquico disponible para tomar decisio­nes, buscar ayuda, organizar el funcionamiento familiar y re­solver cuestiones del mundo material.

5.-Aceptar y amar a su mujer. Lo esencial en este período es no cuestionar las decisiones o intuiciones sutiles de la madre, que surgen como torbellinos incontrolables, ya que responden a un viaje interior en el cual está embarcada y del cual no tiene el control. Por lo tanto, no tiene elementos para justificar sus sensaciones, pues atraviesa una transfiguración de su existen.

El rol del padre en la lactancia-LLL

Para que exista la lactancia materna en la especie humana, en principio hacen falta por lo menos dos cosas, una madre dispuesta a ofrecer su “oro” blanco y un bebé. Bien, lo anterior es el mínimo indispensable, pero aún teniéndolo, puede que surjan dificultades que podrían impedir que la lactancia materna salga adelante con éxito, y que no transcurra todo lo bien que sería deseable. Estas dificultades las pueden vencer madre e hijo con empeño, información y un deseo firme de seguir adelante, pero todo es mucho más fácil y las probabilidades de éxito aumentan cuando existe la figura del “soporte”. Esta figura puede ser desempeñada por un familiar, una amistad o cualquier persona, e incluso no existir. Pero quien puede ejercer ese papel de una manera decisiva es el padre. El padre que ejerce como soporte es una figura principal junto con la madre y el hijo/a. Para que un padre sea el soporte ha de implicarse tanto en aspectos emocionales como dedicando el tiempo necesario que esta situación precisa. Si contamos con una madre, un hijo y un padre-soporte tenemos lo que se conoce como triángulo de la lactancia, que hará que las probabilidades de éxito de la lactancia aumenten considerablemente. El ser padre-soporte y formar un triángulo de la lactancia es algo que los padres no deberían dejar pasar y es una experiencia muy enriquecedora y placentera tanto a nivel individual, para todos sus miembros, como a nivel familiar.

 

Este documento está dirigido a todos aquellos padres o futuros padres cuyos hijos son o serán amamantados. Y por supuesto también está dirigido a sus parejas. Pretende dar una pincelada sobre el importante papel del padre en la lactancia materna, alejando los caducos estereotipos que lo sitúan fuera de todo lo relacionado con ella. Muestra el muy importante espacio que debe ocupar el padre junto a la madre y el lactante, en un papel principal y no secundario.

¿QUÉ PUEDE HACER EL PADRE-SOPORTE?

Antes de ver acciones concretas y más definidas, es importante señalar que cada caso es diferente, depende de cada bebé / niño, de cada familia y su entorno, etc. no hay dos iguales, unos son más demandantes y otros más relajados y además también depende del momento, ya que las necesidades son cambiantes, lo del mes pasado ya no vale para hoy. Por eso se ha dicho “puede hacer” en lugar de “tiene que”. Lo que se va a exponer a continuación es una orientación, y en cada caso, cada familia ha de encontrar su propia forma de hacer las cosas en cada momento. Una vez hecha esta aclaración, a continuación algunas sugerencias prácticas

 

  • Labores domésticas: Es conveniente descargar a las madres de la mayoría de estas labores. Un ejemplo claro es con un recién nacido, la madre necesitará mucho tiempo, ya que la demanda es continua y es necesario que pasen mucho tiempo tranquilos y en intimidad para que la lactancia se establezca satisfactoriamente. En este caso, el padre se puede ocupar de lavar la ropa, de las comidas, de la limpieza doméstica, etc. Para estas tareas si es posible contar con ayuda externa, suele ser muy agradecida por todos.
  • Hijos mayores: El padre puede ocuparse de los hijos mayores para dejar tiempo y tranquilidad a la madre para dar el pecho, no se debe olvidar a estos hijos, que siguen necesitando atención y tiempo.
  • Tareas con respecto al bebé / niño: El padre no está excluido con respecto al cuidado del bebé. En la mayoría de los casos la madre estará casi todo el tiempo con el, pero poco a poco se irá abriendo más paso al padre. En la mayoría de los casos, el padre puede asumir desde el principio tareas como:
    • El baño.
    • Cargar al bebé / niño (en brazos o con ayuda de un porta- bebés como pueden ser: bandoleras, mochilas, un trozo de tela, etc.) Tanto de noche como de día, hay ocasiones en las que el bebé solo se calma si es sostenido en brazos, debido a que precisan un contacto constante. (ver consejos al respecto en el epígrafe final.)
    • Cambios de pañal.

 

Es muy importante en todo lo anterior respetar el ritmo del bebé / niño, no forzar, si el bebé no acepta al padre en alguna de las tareas anteriores y reclama a la madre, se deben respetar sus necesidades, que la madre haga esas tareas no quita que el padre pueda colaborar, él podrá hacer otras cosas no relacionadas con el bebé o puede acompañar a la madre realizando estas tareas, así el nuevo hijo se va a acostumbrando al padre y poco a poco irá aceptándolo cada vez más.

 

  • Apoyo emocional a la madre: Cuando surgen obstáculos, es importante que el padre brinde mucho apoyo a su pareja, le será de gran ayuda. La madre puede enfrentar obstáculos en forma de presiones para dejar de amamantar, dudas sobre su capacidad para amamantar, agotamiento por noches (o días) de muchas tomas, demanda continua, etc. El apoyo y la comprensión brindado por el padre ha de ser firme y sin fisuras, esto será de gran ayuda para que juntos superen el problema. Recordemos que un problema en la lactancia es problema de los tres, no sólo de la madre.

 

INFORMACIONES Y ACLARACIONES ÚTILES PARA EL PADRE SOBRE LACTANCIA MATERNA Y OTROS ASPECTOS

A demanda

La lactancia es a demanda (existe mucha literatura al respecto), y hay momentos en que la demanda puede ser prácticamente continua. En estos momentos, no se trata de que el bebé / niño esté intentando separar al padre de su pareja ni nada por el estilo, simplemente lo necesita (enfermedad, necesidad de aumento de producción de leche, etc.). El papel del padre como soporte es permitir que la madre pueda dar esa atención y dedicación a las necesidades del hijo. Es importante mencionar que estas rachas pueden durar días o semanas, cada caso es diferente.

 

¿Hasta cuándo dura el periodo de lactancia?

Hasta que la madre y el bebé / niño lo deseen. La OMS (Organización Mundial de la Salud) y UNICEF recomiendan lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses y junto con otros alimentos hasta más allá de los dos años.

 

Mi pareja no tiene leche

Los casos reales de este tipo son muy pocos. La mayoría de casos diagnosticados como tales, suelen ser en realidad casos de “posición incorrecta al mamar (lo cual suele provocar grietas en el pezón)”, o “bebé que demanda mucho pecho y/o contacto físico”, “crisis de lactancia”, u “otros problemas o dolencias que causan malestar en el bebé y este se consuela al pecho”, entre otros.

 

Si lo dice el doctor/a….

Hay personal sanitario que por desgracia no dispone de la formación adecuada sobre la lactancia. Buscar profesionales bien informados al respecto para tratar problemas o dudas sobre lactancia, es primordial para asegurar el éxito de la lactancia.

 

Mi madre, la vecina, otras personas lo hicieron así, y aquí estamos, así está bien

Nuestros padres pertenecen a generaciones que criaron a sus hijos con formula, la cultura y los conocimientos de la lactancia materna se han perdido y sus consejos, aunque bienintencionados, pueden llegar a arruinarla.

 

¡Quiero una solución ya!

El cuerpo humano no es una máquina. En lactancia las cosas por lo general no son inmediatas. Si se precisa, por ejemplo un aumento de producción de leche por parte del bebé, se sufrirá un crisis de lactancia, el bebé estará molesto unos días y demandando mucho pecho. Esto es así porque tiene hambre, pero eso no es malo y hay que darle su tiempo, en pocos días tanta estimulación, al estar mucho tiempo al pecho provocará un reajuste hormonal en la madre y la producción se adecuará a la nueva demanda, volviendo todo a la normalidad. Si hay un problema no se resolverá por lo general inmediatamente, poner remedio llevará tiempo e insistencia. No suele haber soluciones “mágicas”.

 

No tengo tiempo para ejercer como apoyo

El gran obstáculo que muchos padres encuentran es el trabajo, si es posible este se debería de minimizar al máximo en el número de horas extras, etc. (intentando ser lo más eficientes posibles en las horas obligatorias, por ejemplo). Las aficiones, hobbies, etc. pueden esperar y dejarse momentáneamente de lado. Con esto, normalmente, se logra un tiempo nada despreciable que dedicar a nuestra familia. Muchos hombres ven esto como un sacrificio o un castigo, pero no se trata de eso, se trata de una nueva etapa que se abre ante el padre, una etapa diferente que hace que se posterguen muchas cosas que les gusta, pero a su vez aparecen muchas otras maravillosas, simplemente es una etapa distinta. A muchos padres esta etapa les ha supuesto un cambio extraordinario y una gran evolución personal.

 

Grupos de apoyo

Los grupos de apoyo son de vital ayuda, para disfrutar de la lactancia materna con otras personas, para aprender mucho, para cuando hay problemas detectarlos a tiempo, ver posibles complicaciones que necesiten de personal más cualificado y si son problemas “normales”, para ver que no solo les pasa a ellos y es algo que ocurre a menudo (hay pequeñas cosas que se pueden hacer enormes cuando no se conocen las posibles soluciones) y también para devolver a la madre la confianza en si misma y en su instinto. Normalmente solo asisten las madres, eso no debería de ser así, si los padres pueden ir deberían ir, la lactancia también es cosa de ellos.

 

Cargar al bebé con ayuda de un porta bebé – Porteo

Cargar un bebé / niño durante largos periodos de tiempo, puede ser algo muy fácil y cómodo si aparte de los brazos se utilizan elementos como bandoleras, mochilas, mei-tais, etc. Hay muchos elementos a disposición para facilitar la labor de cargar, y los padres, gracias a su mayor fuerza física, son candidatos ideales para cargar a los bebés / niños, haciendo una labor de soporte importante y disfrutando enormemente, pues esta actividad les permite un muy estrecho contacto con sus hijos en todos los aspectos.

 

Colecho (compartir el lecho con el bebé/s y/o niño/s)

Es una opción perfectamente válida, sólo hay que respetar normas básicas de seguridad (hay multitud de información al especto). Ayuda enormemente a que la madre pueda descansar mejor por las noches, posibilitando que las tomas nocturnas sean mucho más fáciles y cómodas. En definitiva, facilita la lactancia. No supone “malcriar”, ni es perjudicial. Tampoco ha de suponer un ataque a la intimidad de la pareja, los encuentros, por ejemplo, se pueden llevar a cabo en cualquier otro lugar de la casa mientras el bebé/s y/o niño/s duermen.

 

“Un biberón de leche artificial no es nada”

Muchas veces podemos oír que por un biberón de fórmula no pasa nada. Un biberón de fórmula puede ser el comienzo del final de una lactancia materna. Pero aparte de poder acabar con la lactancia materna, puede ser causa potencial de problemas. Su calidad es muy inferior a la leche materna y el sistema digestivo de un bebé es muy delicado e inmaduro, pudiendo producir en el futuro problemas de tipo alergénico (con un solo biberón puede ser suficiente), estreñimiento, obesidad u otros.

 

Igualdad de sexos

Esto se ha rozado anteriormente, pero una pequeña explicación o aclaración es conveniente. Igualdad en lactancia no supone hacer los dos lo mismo al 50%. Es evidente que la naturaleza hizo diferentes al hombre y a la mujer, no se puede luchar contra natura. La igualdad no se mide en clase de tareas sino en tiempo. Ejemplo: las noches, las tomas nocturnas están ahí, como el padre duerme “mejor” y sin interrupciones (si todo va bien) pues madrugará para llevarse al bebé/niño y dejar a la madre un rato más en la cama para compensar. Se trata de ser un equipo y de funcionar como tal (todos los miembros están igualmente implicados).

 

Intento ser soporte y parte del triángulo de la lactancia, pero mi pareja no lo acepta

Hay casos así, en los que son las propias mujeres las que asumen los estereotipos sexistas y machistas y no permiten a sus parejas ser parte del triángulo de la lactancia. Quizás deba intentar que lea este folleto y se de cuenta de lo mucho que pierden todos. En la mayoría de estos casos los padres acaban desentendiéndose del proceso lactancia-crianza, con lo cual se abre una gran brecha entre madre-hijo y padre.

 

Ayudas

Cuanto más demandante sea un lactante más útiles pueden ser. Por ejemplo, si es posible contratar o contar con ayuda para las tareas domésticas, puede ser muy útil y una gran inversión, ya que permitirán al padre y a la madre volcarse al bebé/niño.

 

Vacaciones

Es importante que el padre reserve vacaciones (tantas como pueda) para cuando nazca su hijo, casi con toda seguridad serán momentos muy demandantes por parte del bebé y todo el soporte del padre será necesario.

La Liga de la Leche