RESPUESTAS A LAS PREGUNTAS MÁS FRECUENTES SOBRE PORTABEBÉS

RESPUESTAS A LAS PREGUNTAS MÁS FRECUENTES


¿Y si tengo problemas de la espalda?

La sensación de comodidad que proporciona un fular bien colocado se puede comparar con el embarazo. El peso del niño lo llevamos alto, bien repartido y cerca de nosotros, así la sensación subjetiva de peso disminuye notablemente. La causa de la mayoría de problemas de espalda es la mala postura. Con el fular vamos en postura correcta, el niño no “cuelga”, y no compensamos el peso con posturas antinaturales (efecto mochila – hombros curvados hacía delante y espalda hacía atrás). Al ser una tela ancha, el foulard no se “clava” en los hombros, evitando la constante presión en la parte superior del hombro donde hay mucha tendencia a contracturas. La columna agradece la movilidad que proporciona el fular. Llevar el bebé en brazos nos obliga a mantener posiciones tensas o más estáticas (sobre todo cuando amamantamos). Más libertad de movimiento beneficia la columna enormemente. No obstante, siempre es lo ideal empezar con un bebé pequeño para que la espalda se acostumbre gradualmente al peso creciente de nuestro hijo. Es un “ejercicio” muy beneficioso para la espalda.


¿Es fácil usar un fular porta-bebé?

Un buen fular tiene que tener instrucciones ilustradas explicando cada posición paso a paso. Todas las posiciones se pueden colocar sin ayuda ajena. Para todo se necesita un poco de práctica, incluso para aprender a vestir a un recién nacido, para cambiar los pañales, bañarlo y todo lo que conlleva el cuidado del un bebé. El uso del fular no es ninguna excepción, pero no es más complicado que todo lo demás. Normalmente se empieza por una posición y cuando la dominamos, pasamos a la siguiente. Normalmente se “pilla el truco” en pocos días. Lo ideal es practicar un poquito con un muñeco o peluche en las últimas semanas del embarazo, las primeras veces con la ayuda de un espejo.


¿Qué es un fular exactamente? ¿Un “trapo” largo no haría el mismo efecto?

Es una tela larga, de aproximadamente 4 metros, y 70 cm. de ancho. La textura de la tela es muy importante, tiene que tener un punto elástico en la diagonal para adaptarse al bebé y la suficiente resistencia como para dar un apoyo firme. Una tela normal se deformaría a las pocas semanas de uso, dejaría de apoyar correctamente al bebé porque los bordes cederían. Además, los bordes de una tela convencional le pueden cortar la circulación al bebé y a la madre por no tener el suficiente grosor y elasticidad.

El tipo de tela y los tintes empleados también son factores importantes, ya que el bebé en la época de dentición se pasará el día con la tela en la boca. ¡Un buen fular debe aguantar durante años sin deformarse!

El fular se ata con un nudo porque es el cierre más estable, seguro y adaptable que existe. De esta manera, el fular se adapta completamente a nuestro cuerpo y asegura la sensación de ligereza cuando llevamos al bebé. Se suele utilizar un doble nudo normal, no se puede soltar, ni estropearse, ni ceder.


¿Por cuánto tiempo puedo cargar a mi hijo?
Como el bebé va en una posición correcta puede ir tanto tiempo como ambos queráis. Con el tiempo el bebé querrá moverse un poco más, es normal y necesario para su correcto desarrollo.
La buena noticia es que no hay límite de tiempo, si no el que ustedes dos se impongan. Tenga por seguro que su niño le hará saber cuando ya no desee que lo cargue. Los bebés más pequeños suelen pasar todo el día cargados por su madre, incluso a la hora de la siesta. También respete el momento en que su niño quiera salir, ya que posiblemente sea hora de un cambio de pañal


¿No son iguales todas las mochilas?
NO. Las típicas mochilas convencionales no respetan la correcta posición del bebé (En ranita). Hacen que el niño vaya colgado de sus genitales lo que puede ser muy perjudicial. Además son muy incómodas para la persona que carga al bebé.

¿Y no va muy espachurrado ahí dentro?
Los portabebés tradicionales mantienen la postura que fisiológicamente adopta el bebé. Éste se ha desarrollado en el útero en un espacio reducido, en posición fetal, con su espalda arqueada y sus piernas flexionadas… Ésa es la postura en que hemos de mantener al bebé hasta que él mismo vaya adoptando otra.

¿Y no da calor?
Lo que más calor da es el contacto de 2 cuerpos, por eso hemos de asegurarnos de no estar “piel con piel” con el bebé (a no ser que sea éso lo que busquemos por otros motivos). Es mejor usar ropa ligera de tejidos orgánicos ytranspirables (algodón) y de no abrigar de más al bebé. LOs bebés cargados en portabebés aprenden antes a regula su propia temperatura corporal.


¿Y no se cae?

Un bebé bien colocado y ajustado en un portabebé va muy seguro. Además el portador nota enseguida cuando el bebé no va bien lo que le permite ajustarlo inmediatamente. No pasa lo mismo en los carritos, sobre todo cuando el bebé no está a la vista del que lo lleva.


¿No va mejor en el carrito?

No. Los portabebés aseguran la postura correcta del bebé, cosa que no se consigue en los carritos. Además los bebés necesitan el contacto físico estrecho que proporciona ir en un portabebé. Para el bebé lo que no ve,no existe. Si va en carrito está lejos de la madre, por lo que para él está sin su madre…

¿A partir de qué edad se pueden usar?
Desde el primer día de vida


¿Hasta qué edad se pueden usar?

HAsta que niño y portador quieran…

¿Y si te caes?
Esa posibilidad existe todo el tiempo y no por ello vamos a dejar de cambiar, alimentar, bañar y acariciar a nuestros hijos. Cuando uno lleva a su bebé cargado todo el tiempo, adquiere seguridad en sus movimientos lo que minimiza ese riesgo. De todos modos corresponde a cada uno cuidar siempre de no hacer algo que ponga en peligro al bebé.

¿No le haces daño?
No. Precisamente usamos estos portabebés porque son la mejor forma de llevar a nuestros hijos. Le aseguran la mejor posición para su correcto desarrollo físico y emocional.


¿No se acostumbrará a los brazos?

Hablamos de “acostumbrar” como si fuera algo malo. Todos estamos “acostumbrados” a comer cuando tenemos hambre, beber cuando tenemos sed, dormir cuando tenemos sueño…y a que nos den cariño nuestros seres queridos. Yo quiero que mi hijo se “acostumbre” a mí… a quererme y a que sepa que le quiero…

Pero.. ¿le gusta ir “ahí”?
Mírale y dímelo tú