A raíz de ciertos problemas en el local donde nos reunimos el grupo de apoyo a la lactancia se ha planteado el debate de si a estas reuniones deben ir niños grandes o no.

 Cuando tienes un bebé de hasta 7 u 8 meses puedes estar sentada escuchando a las demás tranquilamente, pero si tu bebé ya  gatea, camina y/o corre, esa “tranquilidad” no es posible.

Si en la sala se juntan 5 ó 6 niños de entre 1 a 4-5 años es normal que haya juegos, carreras, sollozos, caídas, etc. A mí personalmente no sólo no me molesta sino que lo encuentro normal. Lo raro sería que niños de esa edad estuviesen sentados y quietos, sobre todo considerando que a muchos de ellos ya les obligan a estarlo por las mañanas en las guarderías y/o colegios.

Normalmente quienes vamos a los grupos intentamos que haya un ambiente idóneo para atender a las madres que vienen con problemas graves (grietas, dolores por partos y cesáreas, etc) pero que sea a la vez que  relajado y distendido, que las madres con niños “grandes”  no se sientan incómodas porque  su hijo no está quieto y en silencio (¿qué niño de esa edad lo está?).

grupo apoyo-montse

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Cuando hay urgencias de recién nacidos evidentemente estas  tienen prioridad, pero las asesoras de lactancia de lactancia somos ante todo MADRES. ¿Se espera de nosotras que dejemos a nuestros hijos en otro lugar o con otras personas (si no queremos) para dedicarnos a esta actividad voluntaria?
Últimamente me parece que sí y estoy triste  y enfadada.
Soy socia fundadora de Red Canguro: Asocación Española por el Fomento del Uso de Portabebés precisamente porque creo que los niños pueden participar en casi todo aspecto de nuestra vida. Si los niños no son bienvenidos en un grupo de lactancia  ¿qué estamos haciendo?.

Por un lado luchamos por la lactancia prolongada (odio esa expresión, nadie prolonga nada) pero si lactas a un niño que no se está quieto y callado durante 2 horas de reunión en un lugar que en la mayoría de los casos no está preparado para ellos, eres invitada a marcharte. Con mucha educación, pero se te invita a irte. ¿Soy la única que ve una incongruencia? ¿O es que yo veo un grupo de apoyo a la lactancia como algo más que una sala de urgencias con recién paridas?

Conozco grupos de apoyo que tienen semanalmente mucha afluencia de visitas, no sólo de recién nacidos sino de niños de todas las edades y otros a los que las madres sólo van si tienen un problema, una vez éste solucionado, no vuelven,  ¿por qué?. Yo creo tener la respuesta, pero igual si la digo puede parecer arrogante. Si queremos fomentar la lactancia normalicemos primero cómo es la vida con niños, no sólo con bebés.

Cuando yo tengo a mi hijo 2 horas (a veces más) en un recinto cerrado sin prestarle demasiada atención porque estoy atendiendo a madres con dudas y/o problemas, al menos intento que se lo pase bien jugando, si hay una pizarra: pintando, si hay tierra: cavando. ¿Tanto problema es que luego haya que barrer?

grupo apoyo sardina

grupo apoyo sardina

Por otra parte,  esas madres que van con sus niños grandecitos,  hay quien cree que no aportan mucho. A veces me han dicho: “Como no son monitoras no es imprescindible que estén,  que se vayan a otro lugar con sus niños que no dejan oír a las demás”.

Esas madres que “no son monitoras ” (no olvidemos que no todas QUIEREN serlo-aunque puedan y sepan) cumplen una función tanto o más necesaria para al fomento de la lactancia que las monitoras. Son madres que apoyan a otras madres, que les  cuentan su experiencia, que las llaman cuando saben que están decaídas, que las visitan si hace falta, que te acompañan al hospital cuando estás esperando que tu hija salga de una operación a vida o muerte, quienes te abrazan cuando has perdido un ser querido, quienes te llevan y traen con su coche para que vayas al grupo de lactancia, quienes van a buscar a otras madres con problemas y te las traen a casa para que no esperen una semana con grietas hasta la próxima reunión del grupo, quienes si te ven con problemas van a la farmacia a comprarte un cuentagotas-“para que no uses la tetina”-dicen, quienes  cuando nos echan del local porque está ocupado con otra actividad  se mueven y hablan con amigos y contactos para buscarnos otro adecuado.

Esas son las madres sin título que yo quiero en mi grupo de apoyo. Sólo espero que todas las que trabajáis por el fomento de la lactancia tengáis algún día en vuestros grupos madres como estas, madres con hijos que corren y juegan y tiran tierra… sí. Como el mío.


¡Dedicado a las mamás especiales del grupo de apoyo que saben cuánto significan para mí!

grupo apoyo sardina

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