¿ Qué es lo mejor?

¿ Qué es lo mejor?

“No aspires a hacerlo un poco mejor, aspira a hacer lo óptimo”

Esa frase es una de las que siempre tengo en mente la hacer mi trabajo,  una de las que más utilizo, adaptándola, cuando hablo con las familias o cuando imparto formación.
Las madres ( y padres) queremos lo mejor para nuestros hijos. Nos pasamos la maternidad creyendo que nuestra misión en la vida es buscar lo mejor y dárselo. Así, cuando encontramos a alguien experto en una de las materias relacionadas con el cuidado de nuestros peques, siempre le preguntamos lo mismo:

  • ¿Qué es mejor para él?
  • ¿Cuál es el mejor portabebés?
  • ¿El mejor nudo?
  • ¿El mejor pañal?
  • ¿La mejor forma de amamantar?
  • ¿El mejor biberón?
  • ¿La mejor guardería?
  • ¿La mejor pediatra?

Hasta el infinito…

¿Qué pasa cuando crecen?

Crecerán nuestros bebés y crecerá nuestra experiencia, pero no siempre nuestra confianza y seguiremos preguntando :

-¿Cuál es el mejor cole, el mejor dentista, la mejor actividad extraescolar, el mejor hotel para irnos de vacaciones, etc.?

No es malo pregunta, lo mal es que seguimos preguntando mal.

Cuestión de Responsabilidad

Seguimos sin entender que pedirle a otro que nos dé la respuesta a cuál es la mejor mochila o el mejor biberón o la mejor forma de dormir a nuestro hijo, lo que en realidad evidencia es nuestra falta de responsabilidad.
No quiero decir que los padres que preguntamos somos irresponsables, sino que  al preguntar así, estamos dejando de ejercer nuestro trabajo principal que es tomar decisiones y asumir responsabilidades.

  • No es lo mismo preguntar las diferencias entre sistemas de porteo y decidir, que preguntar qué  mochila es mejor
  • No es lo mismo preguntar las consecuencias de utilizar un sistema de crianza y otro y decidir, que preguntar qué es mejor hacer.
  • No es lo mismo indagar cómo se trata a los bebés en las guarderías de la zona para ver cuáles casan con nuestra propia filosofía y decidir, que preguntar a otro cuál es la mejor.

Porque cuando alguien cataloga algo de “mejor” invariablemente está usando su propia escala de valores, su propia medida. Y juzga en base a ellas y a sus propias circunstancias, a sus propias vivencias y creencias.
No conozco dos familias que piensen igual en todo ni que tengan las mismas necesidades, del mismo modo que no conozco dos bebés iguales, aunque tengan el mismo peso, talla  y edad.
Delegar la toma de decisiones, que va intrínsecamente ligado a  ser el adulto responsable de un menor, en otra persona, por mucho que esa persona sepa de la materia, es irresponsable.
No quiero decir que la formación y la experiencia no sirva de nada, ni quiero decir que los profesionales no hagamos nuestro trabajo. Quiero decir que una cosa es ofrecer información objetiva y  otra cosa es decidir por el caso particular.

Yo puedo saber mucho de porteo, pero si una madre me pregunta qué portabebés es el mejor y yo le doy una respuesta tipo “este portabebés”, no sólo estoy demostrando muy poca profesionalidad, sino que estoy cosificando  a ese bebé y su familia al no tener en cuenta ninguna de sus características particulares.
No hay un portabebés mejor porque hay tantas realidades como personas y  hay tantas dinámicas familiares, culturales, sociales, físicas y emocionales que sería imposible que todas coincidieran en una sola respuesta.

¿Es malo preguntar a profesionales?

Entonces, ¿de qué sirve nuestra formación y experiencia?,¿significa esto que no podemos responder a las familias que nos consultan?
NO. Significa que precisamente nuestra formación y experiencia sirven para explicarle a las familias que la meta no es encontrar “el mejor” nada, sino aspirar a lo óptimo en cada caso.
Suelo decirle a las familias que mi trabajo tanto en el porteo, como en la lactancia, y la crianza, es explicarles “lo óptimo”, lo que el bebé o niño necesita y espera y que es su trabajo aspirar a ello, teniendo en cuenta que cada familia llegará al punto que pueda y quiera.
Si yo te digo que “esto es lo mejor”, te quedas aquí, en este punto. Si te digo qué es lo óptimo a lo que aspirar, llegarás mucho más lejos. Porque la maternidad no es algo estático, no son metas concretas que alcanzar, es un camino, un constante movimiento, aprendizaje y cambio.

[Tweet ” La maternidad no son metas concretas que alcanzar. Es un camino, un constante movimiento, aprendizaje y cambio.”]

El término “mejor”

Hace muchos años desterré de mi vocabulario el concepto “mejor” y nunca me oiréis decir “la lactancia es lo mejor”, o “este portabebés es el mejor”.

Si una madre me llega dando lactancia mixta no presupongo que lo mejor es que intente la lactancia exclusiva, porque si algo sé es que muchas veces lo óptimo en esa díada madre-bebé es el equilibrio que la lactancia mixta permite a esa madre, la red de seguridad que la madre necesita para poder amamantar de forma segura.

Por supuesto en otros casos sí  será lo óptimo recuperar la lactancia exclusiva, pero no siempre sabemos qué caso es cada cual de primeras. No lo sé yo y muchas veces no lo sabe tampoco la propia madre.

La necesidad de juzgar, de etiquetar, de medir y evaluar es muy difícil de eliminar de nuestra vida. Sobre todo del rol de madre sometido constantemente a juicio, el propio y el de casi todos los demás. Ese estar constantemente en la palestra, teniendo que demostrar lo buenas madres que somos tiene como único resultado madres cada vez más inseguras, más frustradas, más infelices. Hasta el punto de irnos al extremo  de hacer apología de ser mala madre, por muy envuelto en humor que lo hagamos,  como si de ese modo reivindicáramos nuestro derecho a no tener que cumplir los objetivos de todo el que se cree con derecho a imponérnoslos. Si entramos en el juego de poner etiquetas: “mejor, buena, mala…” estamos jugando al mismo indecente juego.
Un juego en el que todas perdemos. Tanto, que lo siguiente es llegar a sentirnos arrepentidas, ya no de ser madres, sino de tener hijos, que parece lo mismo pero no lo es.

Quizás si dejamos de poner la medida fuera, si dejamos de preguntar a otros, si dejamos de buscar “la mejor forma” de ser y estar en este y otros roles.  Si empezamos a preguntar con inteligencia y a pensar por nosotras mismas con la información obtenida. Si dejamos de leer libros y miramos más a nuestros hijos y les escuchamos un poco más, con más atención, nos daremos cuenta que muchas de las respuestas no las tienen otros, sino nosotros mismos, nosotras y nuestros hijos.
Mis alumnas siempre me oyen decir que cuando una asesora recibe una pregunta se sabe el tipo de profesional que es por la respuesta:

Una profesional mediocre responde siempre a las preguntas que le hacen.
Una profesional responsable y bien formada no responde, hace más preguntas.

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¿Qué hacer cuando te piden que te vayas a amamantar a otro sitio o que te tapes?

¿Qué hacer cuando te piden que te vayas a amamantar a otro sitio o que te tapes?

 

Mirad este video que ha dado la vuelta al mundo estos días.

 

Estoy pensando en qué calificativos usar para nombrar a quienes al ver a una madre amantando creen que pueden decirle que se tape o que se vaya y la verdad es que dudo entre maleducados, metomentodos, ignorantes y otros similares.  Y si no lo sugieren sino que lo exigen entonces ya  los que me vienen a la mente no sé si debo reproducirlos aquí.

No voy a hablar de lo que es la lactancia porque quien a estas alturas tiene un problema con ese tema lo que debería hacer es terapia, directamente.

Este post es para ti que eres madre lactante y que a veces comentas que te pasan cosas como esa y que dudas de cómo reaccionar.

Pues bien, mi consejo cuando alguien te diga que te vayas a amamantar a otro sitio es este:

NO HACER NADA

No hagas nada, quédate donde y como estés. Si has tomado la decisión de amamantar en ese momento y lugar, sigue.

Ignora al que te habla. Si acaso, dedícale alguna mirada sonriente.

Empezar a argumentar y a explicar es aceptar que tienes algo sobre lo que argumentar y explicar.
Si entras en su juego ya has perdido parte de tu poder y esto es:
que tú decides.

Algunas madres comentan que quien les ha pedido o exigido que se vayan a alguna sala “especialmente habilitada” o lo más alucinante, al baño, es algún agente de seguridad del establecimiento, como si eso fuera un factor relevante.  Da igual.  No hay autoridad por encima de la tuya en esa decisión. Sea quien sea quien te lo pida el consejo es el mismo: no hagas nada.

Si la “persona” persiste en su actitud limítate a una frase corta y determinante:

” Voy a seguir amamantando aquí”

 

En general si tu actitud  y lenguaje corporal respalda esa frase determinante, la mayoría de las veces acabará el problema y si no acaba y la persona sigue empeñada en molestarte eres tú quien debería tomar medidas para que te deje disfrutar de lo que quiera que estuvieras haciendo.

Si yo estoy comiendo en un restaurante y alguien viene a increparme y molestarme tengo todo el derecho de quejarme a la dirección para que tome medidas y pare ese mal trato. Si la autoridad del establecimiento no lo hace o peor aún, si son ellos los que me molestan recordemos que hay una autoridad superior que vela porque se respeten los derechos de todos. Directamente yo marco el 112 y le digo al teleoperador que estoy en el sitio tal y que hay una persona molestándome, que me mande a la policía. Sin enfados, con toda mi educación, pero no le permito a ningún  obtuso mental que me diga qué tengo que hacer con mis hijos.

Recuerda:  “Los demás tienen sobre ti la autoridad que tú les des”

Al hilo del tema:

we must stop these crazed half naked psychopaths from feeding their children in front of other people

 

Lo que de verdad “esconden ” (II parte)

Lo que de verdad “esconden ” (II parte)

En la Primera parte de este Post escribí sobre  esa especie de manía de esconder el cuerpo de la mujer cuando amamanta.  Capas, delantales y demás inventos para tapar lo más natural del mundo. Salas de lactancia que parecen bunkers,  aisladas y selladas herméticamente como si nuestra leche fuera radioactiva, o peor aún, como si la lactancia fuera contagiosa.

Aunque en realidad  esa quizás sea la punta del iceberg. Realmente parece que se quiere esconder todo lo relacionado con nuestra sexualidad ( y me refiero a sexualidad excluyendo expresamente la actividad sexual en pareja).

Si creéis que exagero probad a mencionar la palabra “menstruación” cuando estéis en algún lugar con bastante gente… bueno, si sois tímidas mejor no…que seguro os mirarán más de la cuenta. Si ni siquiera la publicidad de compresas y tampones usa esa palabra…

 

Yo aún lucho con mi propia herencia de tabúes familiares para no decir “caí mala”, expresión que, creo, es como un mensaje subliminal que sin querer podemos perpetuar en nuestras hijas:   “la menstruación es una enfermedad”,menstruar es estar enferma  o peor aún, como sugieren descaradamente los publicistas, estar sucia u oler mal.

No es algo extraño que  aún hoy muchas mujeres se refieran a esa fase de nuestro ciclo con paráfrasis o eufemismos como “estoy en esos días”, ” me visita la de rojo”  y otras igualmente desafortunadas…  Como mencionaba antes, ya desde pequeñas nos enseñan a “esconder” lo intrínsecamente femenino de nuestro cuerpo, a no nombrarlo y  a asociarlo a algo malo, sucio o hediondo.

Lo paradójico es que mientras estas cosas se intentan tapar, por otro lado estamos rodeados de un uso y abuso constante de  la  imagen de la mujer totalmente sexual para vender cualquier cosa

¿Recuerdas el “Busco a Jaqs”?

Y el “frescor salvaje del Caribe”?

Y así bombardeados con cuerpos femeninos al servicio de la líbido del consumidor, ( o más bien siendo usadas de reclamo o cebo para atraer la atención del consumidor hacia lo que sea… como si es una hipoteca),  luego nos encontramos casi cada semana, con noticias del cierre de algún perfil o página en Facebook por tener imágenes de madres amamantando o de partos. Vídeos censurados en youtube por lo mismo, mientras que videoclips donde se ve mucha más “carne” llegan a los millones de visitas.

Sí que deben tenernos miedo a las mujeres y al poder que llevamos dentro.

¿Recordáis a Janet Jackson y Justin Timberlake durante la Super Bowl?

Un trozo de nuestro cuerpo de 1cm cuadrado levantó a todo un país. Quizás por eso se empeñan en taparnos. Si 1cm cuadrado consiguió que el evento más retransmitido de los EEUU no lo hiciera totalmente en directo, imaginad qué podría pasar si mañana nos da a todas las mujeres del mundo por enseñar nuestras tetas… ¡Oh no, el fin del mundo!

O peor aún si nos da por darnos cuenta de que nuestros cuerpos son nuestros y no mercancía que se exhibe y se esconde al ritmo del sistema comercial patriarcal.

O si tomamos conciencia de que la sexualidad femenina va más allá  del coito y de la influencia que ejercemos en las pulsiones de los hombres,  y que la publicidad sabe explotar tan bien.

Sí, tenemos poder en nuestros cuerpos. Mucho poder. Tanto que por eso nos crían  tapándolo, ignorándolo, desconociéndolo y odiándolo. Aspirando a cánones de belleza  imposibles…porque si nos hubieran criado de otro modo: conociéndolo, amándolo, aceptándolo, usándolo para nuestro propio placer primero, antes que para el placer de los demás, igual dejaríamos de ser sumisas y obedientes. Igual haríamos tambalear toda una industria creada para justo lo contrario: para querer cambiarnos, para querer moldearnos en  formas imposibles y absurdas.

“Soy feliz si parezco irreal. Eso significa que estoy haciendo un buen trabajo” Valeria Lukyanova

Veo esto y pienso: si yo que crecí cuando las niñas de los dibujos eran normales tirando a bajitas y regordetas ( Heidi) y  las muñecas tenían proporciones de mujeres  normales  (Nancy) y aun así estuve llena de complejos mucho tiempo  ( sobre todo fruto de los mensajes oídos en mi familia sobre el cuerpo femenino)… ¿Qué va a ser de mi hija que crecerá en un mundo con muñecas de proporciones totalmente irreales y absurdas?  Donde las modelos estéticas cada vez son menos mujeres ( y no es una exageración)?.

¿Dónde han quedado las imágenes de cuerpos normales de mujer? Bellos con sus imperfecciones, con sus redondeces, con sus estrías y cicatrices que no son más que prueba de la vida que ha pasado por ellas?

Rubens “Las 3 Gracias”

No nos damos cuenta pero todos ( sobre todo “todAs”) contribuímos a establecer estos cánones absurdos cuando alabamos la delgadez en vez de la salud,   lo bello artificialmente por encima de lo natural bellamente adornado.

Tod@s queremos tener una buena imagen, no hablo de eso. De hecho, yo  misma, organizo talleres en los que hablo de la importancia de ser y sentirse atractiva ( que es mucho más que ser o estar guapa,y de serlo o estarlo “para los demás”). Pero el primer paso para gustarnos y gustar es no escondernos. Que además “esconderse” suele tener una connotación negativa. Se esconde aquéllo que nos avergüenza y esconder nuestro cuerpo, nuestra feminidad, nuestras facetas como mujeres, en el fondo es perpetuar esa idea de sentir vergüenza por lo que somos.

Vivamos nuestra vida, nuestra maternidad hacia fuera… Por nosotras y por nuestras hijas. Y por nuestros hijos que aprenderán a respetarnos de verdad cuando vean que empezamos por respetarnos nosotras mismas.

En un sentido somos diosas… no como las barbies irreales, sino como estas:

Diosas que   engendraban vida y que amamantabas a bebés y a niños. En público.  Con orgullo. Con normalidad. Con naturalidad. Con respeto por sí mismas y por sus cuerpos en todas sus facetas.
Como diría Jesusa:

Diosas por “parir mundos”

 

Así que por mí, por mi hija, por mi hijo…

YO NO ME ESCONDO PARA AMAMANTAR

Imagen del Fin de las I Jornadas de Crianza, Familia y Educación ( 10, 11 nov LPGC) donde participé como ponente mientras amamantaba a mi hija (Foto de Davinia Cruz)

Y declaro que:

“El Mundo es mi Sala de Lactancia”

Bolsas de www.nanufacture.com

Imágenes de lactancia en el antiguo Egipto tomadas de: The Images and Power of Motherhood

Así fue nuestro “Empodérate” GC 1

Así fue nuestro “Empodérate” GC 1

Este taller me está reportando más satisfacciones de las que imaginé cuando empecé a pensar en ofrecer estas herramientas juntas a las madres.

Como siempre digo, la unión de personas con un mismo fin es lo que más poder tiene.  Si esas personas además son mujeres y madres, es aún mayor la fuerza y la energía que se mueve.
Reunirse en círculo tiene algo de mágico y cómo no, de poderoso.

Estoy segura que tras ese taller juntas todas salimos más “empoderadas”, ellas y yo.

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Estos son algunos de los comentarios sobre el taller que  me dejaron las participantes tras agradecerles su asistencia y que reproduzco con su permiso:

Y: Gracias a tí mismamente. :)). Ah! Y al resto de compis, que me encanta ver tantas caras nuevas, bebés chiquitos lindos, y sobre todo, percibir que algo se ha “removido” en este par de años en esta isla. De verdad que voy viendo avances y me encanta ver que somos màs en esta línea

P:  Sí, gracias a ti!. Yo creo que igual tenemos que asumir que nos ha tocado vivir una época de transición y de cambio, y que inevitablemente se generan conflictos. Por otro lado creo que la próxima vez que nos veamos ante una situación que nos pueda generar tensión seguro que nos va a dar fuerza acordarnos de este super grupo y nos vamos a sentir acompañadas en la distancia, no estamos solas chicas!

L: Totalmente d acuerdo  P. Gracias a Nohemí como la ” mama loba” 😉;) y al resto por su acogida. He salido tan fortalecida que todo el camino que  me queda por recorrer lo veo un poquito más llano.
GRACIAS a cada una por sus opiniomes y experiencias, gracias por la sinceridad y respeto. Gracias

S:  Gracias a ti Nohemí! Una tarde llena de poder diría yo… Y de magia… Y de grandes mujeres… Me encantó! Muchos besos!

V: Gracias a ti y a todas! Fue muy enriquecedor. Y el ambiente generado, muy acogedor. Ahora vienen los deberes. Y como dijo P. la sensación de grupo fortalece ¡I’ve got the power! Jajajaaaa Besotes y buen fin de semana.

M:  Un placer y un honor dejarme formar parte de este grupo de madres tan “empoderadas”, escucharlas y aprender de todas, y GRACIAS  Nohemí,  por tus palabras y por tu hacer… porque tu presencia es poderosa !!!

E: ❤❤❤

I:  Mil gracias Nohemí, y mil gracias a todas, mamis!! Me queda mucho trabajo por hacer para poder llegar a tomarme las cosas con esa fuerza. Mi carácter, mi timidez, mis dudas en algunos momentos… Pero nunca dejaré de dar gracias a internet que te pusiera en mi camino cuando me faltaban un par de semanas para dar a luz; estaba segura de ir a Santa Catalina, con epidural por supuestísimo, con las comodidades de una habitación para nosotros solitos… Y después de una conversación contigo en tu casa, me llevé, además del portabebé para A.,  el pensamiento de que yo podía hacerlo de otra manera… Y así fue!! Natural como la vida misma… Tengo muchas más cosas que agradecerte de las que crees…. Y se me da mejor escribirlas que contarlas en persona…. Mil besos, guapa. 🙂:)

Y: Un tarde de PODER, de TRIBU, de AMOR……de respeto, vuelvo a insistir, se fijaron lo bien que se lo pasaron los niños, con libertad, respeto, sin peleas…… gracias  Nohemí. Muakssss.

M: Gracias Nohemí!, me encantó, salí empoderadísima 🙂:) Gracias a todas, porque como dice Nohemí el poder del grupo es increíble, se notaba en el ambiente, que a gustito estábamos, se me pasó volando. Y. qué pasada lo de los niños, hasta que no lo dijiste no me dí cuenta pero es verdad. Una tarde maravillosa que guardaré en el recuerdo <3<3

A:  gracias churris apas y empoderadas..! 😉;)gracias nohemi! besos

A:  Yo también me quedé impresionada con la observación de Y.! Y fue maravilloso comprobar que el apego, el amor y el respeto dan sus frutos tan pronto! Gracias Nohemí por lo interesante de esas herramientas para manejar situaciones en las que nos sentimos débiles!

C:   Mujeres lindas, amorosas y poderosas! Me en-can-ta estar entre ustedes, escuchar, compartir, aprender, aportar…gracias por ser y estar en mi camino… Gracias amiga por juntarnos y empoderarnos… El poder lo tenemos, solo nos falta creernoslo! Besos a todas!!

F: Gracias a ti Nohemí y gracias a todas, soy una mujer muy afortunada de haberlas conocido a todas ustedes y en especial a ti Nohemí!!!! y por cierto salí muy empoderada, al día siguiente del taller usé los truquitos que nos diste y me quedé muy pero que muy bien, ya les contaré bien como fué pero no dijo ni muu jajajajajaj

C: Me gustó mucho el taller….y me va a hacer mucho bien Muchas gracias por todo. Un abrazo

 

No había más que vernos para saber que lo conseguimos ¿¿verdad??

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En breve haremos el segundo en la isla, aún queda alguna plaza así que escríbeme si quieres aprovechar esta oportunidad (sábado 3 de noviembre 10:00 AM) u organizar otro con tu propio grupo.

SI vives en Madrid, pregunta por la fecha del próximo taller que realizaré en Oh! la Luna.
Y para las del resto de la geografía, escribidme si tenéis interés en organizarlo en vuestra localidad.

mimosyteta@gmail.com

 

Un abrazo a todas y recordad:  “La sartén la tenemos nosotras” 😉

 

No basta con saberlo: ¡¡¡ aprende a conseguirlo !!!

No basta con saberlo: ¡¡¡ aprende a conseguirlo !!!

Si me sé una receta de un plato riquísmo que me apetece mucho probar, pero nunca llego a cocinarlo,  ¿creéis que llegaré a probarlo? O si me pongo a cocinarlo decidida pero me faltan los ingredientes principales, ¿se parecerá ese plato a lo que yo realmente quiero degustar?
Tranquilas que no voy a dar consejos culinarios (aunque sabed que la cocina se me da bastante bien 😉 ). Es un ejemplo para ilustrar que el conocimiento per sé no es la clave para obtener lo que queremos.
Como padres,en general, sabemos lo que queremos para nuestros hijos, pero en ocasiones  nuestras propias limitaciones y las de los demás nos impiden conseguirlo.

¿De dónde vienen esas limitaciones?

¿Cuáles son propias y cuáles impuestas?

¿Cómo pasarlas por alto?

¿Qué herramientas tengo a mi alcance para conseguir lo que quiero?

¿Puedo llegar a ser la madre (padre) empoderada que quiero ser para criar a mis hijos como quiero?

Estos y otros aspectos los trabajamos en el taller práctico:

“Empodérate” 

 

*imagen de Portraits by Rachel

El próximo taller lo realizaré en Las Palmas, pendiente de confirmar fecha y lugar. Si estás interesad@, escríbeme a mimosyteta@gmail.com y te avisaré cuando vaya concretando los detalles.
El taller de 2 horas requiere una inversión de 25€ por persona .

Si tienes un centro, o un grupo de madres (y/o padres) y te interesa organizar este taller ( u otro)  ponte en contacto conmigo para consultar condiciones. El taller se puede orientar hacia otros grupos con características especiales, no solo a madres y padres.

A mis queridas Tetas (Parte II)

A mis queridas Tetas (Parte II)


En el post anterior os contaba que mis tetas se merecían no 1, sino 2 post exclusivos, no solo por lo prácticas que son…

Dando teta mientras porteo a la espalda

Quedé en contaros por qué  mis anteriormente llamadas “churritetas” son aparte de prácticas, PERFECTAS ♥-♥

Y aunque podría enumerar varias cosas más creo que con estas de momento queda claro que mis tetas son:

  • Perfectas porque cumplen maravillosamente su función principal en una hembra mamífera: alimentar a mis hijos.
    No han dejado de alimentar un solo día desde hace 6 años, 6 meses y 19 días. Han sido su fuente exclusiva de alimento y bebida durante muchos meses, y continúan siendo parte fundamental de su dieta (la de ambos).
  •  Perfectas porque son una fuente de placer  para mis hijos
    Porque no solo alimentan. Mis tetas calman, y consuelan y cobijan sí. Pero hay más: mamar no solo les es necesario físicamente hablando. Mamar es placentero para el bebé y niño. Y empezar la vida sintiendo placer es algo que indudablemente deja huella. Gracias a mis tetas mis hijos saben lo que es el placer, igual  o quizás más, que cuando les beso, les abrazo y les digo que les quiero. Ahora sabemos lo importante que son las hormonas del placer en el desarrollo del propio cerebro y de la personalidad. Así que gracias a mis tetas por ello también.
  • Perfectas porque son una fuente de placer para la pareja.
    En este apartado no me explayo porque ya lo hace toda la sociedad por una.  No critico que las tetas se vean como algo “sexual” (erótico), sino que se vean EXCLUSIVAMENTE como tal. Si estando en pareja la otra persona disfruta con ellas, pues genial también. Como con el resto de la anatomía.
  •  Perfectas porque son una fuente de placer  para mi.
    Porque YO siento placer con ellas y a través de ellas.
    Y hablo de placer  sexual experimentado en pareja y también al amamantar.

 

Cierto es que eso pasa desde hace relativamente poco, que no fue así desde el principio de la lactancia. De hecho, antes de mi tercer embarazo ni siquiera con las relaciones de pareja sentía placer a través de mis pechos. Pero como en muchas otras cosas, mi tercer embarazo me reconectó con mi cuerpo al completo, incluídas mis tetas.

Sé que no todas las madres  sienten ese tipo de placer (físico) al amamantar, e imagino que de las que lo sienten, no todas lo cuentan, así que sigue sonando “raro” oír del tándem : lactancia y placer . Hasta yo, que sabéis que me callo poco, salgo hoy “del armario” para hablar de esto que se sigue considerando un tema tabú.
Porque si digo que amamantar da placer, todas pensamos en la imagen tierna  de esa madre imbuída de oxitocina, tranquila, casi adormilada, destilando amor maternal.

Pero si digo que una madre que amamanta puede llegar a sentir tanto placer que incluso llegue al orgasmo…  es más, si afirmo no que “puede pasar”, sino que “pasa”… Pues a esperar reacciones 😉
No hace mucho hablaba con una señora de unos 70 años y me contaba cómo al amamantar a sus hijos tenía que cerrar las piernas y apretar de tanto como llegaba a excitarse. Si yo me sorprendí un poco con su sinceridad y su vivencia… imagino la cara del resto de personas si la hubieran oído, en el caso de que ella hubiera llegado a contarlo en algún momento hace 40 años , cuando se suponía que las mujeres no “debían” sentir placer ni siquiera con el sexo en sí.
Pero cada vez somos más libres para expresar estas cosas. No hace mucho mi compañera  de Una Nueva Maternidad, Irene García, escribía en Ser Mamas:

(…)La lactancia es sensual. Sólo hay que poner un bebé en las escenas de arriba. Sensual, sexy, placentera…Dar el pecho es parte de la sexualidad femenina, desde la primera toma hasta la última. Oxitocina, endorfinas, prolactina…las mismas hormonas y neurotransmisores que permiten el goce del sexo controlan tu mente y tu cuerpo cuando estás amamantando. Una parte de la sexualidad femenina que puede o no implicar a una pareja.(…)

He pensado mucho en esto en estos meses.  El diseño del cuerpo humano es perfecto, nada es casual. Todo el mundo sabe que los pezones son una zona muy erógena ( en un@s más que en otr@s, pero en general casi todo el mundo experimenta placer al estimularlos),  y me pregunto yo : ¿por qué? ¿por qué una parte del cuerpo que en principio cumple una función nutricional puede provocar ese placer?

Y me imagino que es para “regalarnos” placer mientras hacemos algo tan importante y que tanto tiempo nos demanda. Como un regalo  de la Fuente de la Vida por contribuir a dar vida y mantenerla.  Del mismo modo que comer es una necesidad básica  que disfrutamos muchísimo, amamantar es otra función básica de nuestro cuerpo de mujeres que puede producirnos  mucho placer. Aunque , como pasa con otros mecanismos placenteros, eso llegará si no hay dolor, miedos, prejuicios, ¡ ni tabúes!.

Hemos sido criadas en una cultura de desconocimiento del placer. Y hablo del placer en general, pero en particular de las sensaciones placenteras a través del tacto y la piel. Imagino que  el desconocimiento de la sexualidad humana en todos sus niveles y el miedo  a  “salirse” de la norma ha hecho que  llevemos siglos confundiendo las churras y las merinas.  Así cuando restringimos la palabra “placer” al sexual, al genital, pues nos perdemos muchas cosas importantes y necesarias para crecer con autoestima y con conocimiento del propio cuerpo, de sus ciclos y funcionamiento. No es casualidad que cuanto más pacata es una sociedad más sufren las mujeres en sus menstruaciones, partos, lactancias, puerperios  y climaterios.

Yo fui amamantada solo 3 meses, según me contaba mi madre, me quedaba con hambre y mi abuela me dio una papilla de maizena y ya no quise pecho. Sí he sido muy cogida en brazos, eso me consta, sobre todo de bebé. Pero  no sé cómo fue la vinculación de mi madre conmigo en esa etapa primera. No sé cómo vivió mi madre la llegada de su primera hija, si se sintió insegura, colmada o abrumada. Si ver a su bebé le hizo recordar consciente o inconscientemente cómo fue ella tratada de bebé. Si la “sombra” de su propia infancia planeaba en su puerperio o no. Cuando pude preguntarle no lo hice y ahora que querría no puedo.

Después, la etapa que sí recuerdo conscientemente, cuando ya no era bebé, sino una niña, está  llena con recuerdos de displacer.

No  recuerdo un masaje, ni muchos besos ( aparte los de saludar),  ni muchos abrazos ( de esos de porque sí) . Como he comentado alguna vez éramos algo “salvajes” en nuestra familia. Fuimos heredando las carencias de nuestras madres y de nuestras abuelas. (Mamá, si pudieras saber ahora cuánto entiendo tantas cosas… cómo siento que no hubieses sido más feliz, más arropada, querida y valorada de niña…).

No se puede dar lo que no se tiene… o al menos no completamente. Y aun así, teniendo en cuenta la propia mochila que cargaba mi madre, recibí cosas positivas entre tanta frustración y dolor. Pero ningún mensaje positivo sobre mi cuerpo, sobre el placer del cuerpo.

Crecí viendo a mi madre estar siempre a dieta. Una mujer muy guapa, inteligente, que mantenía a su familia prácticamente sola. Pero estaba gorda. En mi casa, esa palabra:  “gorda” ,era de las que más se oía, a veces disimulada en forma cariñosa: “gordi”, y a veces directamente como insulto: “gorda” “vaca” y otras que me cuesta hasta escribirlas a día de hoy…

¿Cómo va una madre que odia su cuerpo a transmitir a sus hijos amor y/o agradecimiento por los suyos? ¿Cómo va a enseñar a disfrutar de las sensaciones placenteras de la piel si apenas las ha vivido?

Me imagino, que se podrá en cierta medida, pero no completamente.

Curar la herida de no sentirse tocada, de asociar” tacto” solo con relaciones  sexuales  cuesta mucho, muchísimo. Y es necesario. Para hablar a nuestros hijos de sexualidad en un sentido amplio. No sólo de cómo se hacen los niños, sino de todos los aspectos implicados. Para que sean personas con menos conocimiento de geografía universal pero más de geografía propia… la física, y la emocional.
Para que cuando nuestras hijas tengan su primera menstruación no sigan diciendo : “He caído mala” . Para que sepan que sexo es mucho más que coito y sobre todo para que sepan que sus cuerpos son perfectos: sean como sean.

Yo me creía lista y espabilada y muy segura de mí misma.
He sido una niña independiente. Me hice cargo muy pronto de hermanos y casa. Me fui de casa de mis padres a  los 19. Quienes me conocían veían  a alguien “aparentemente” sin complejos…
Pero sí  tenía… ¡vaya si tenía!…  A veces la “aparente seguridad” no es sino justo lo contrario.
Gracias a mi marido supe lo que era sentirse querida, amada y deseada… pero no bastaba. Seguía con tabúes y miedos a mi propio cuerpo.
Hasta que llegó  mi tercer parto. Y di a luz algo más que a mi hija… y empecé a verme como lo que soy de verdad. Lo que somos todas: mujeres perfectas con nuestras imperfecciones.

Así que  ahora puedo decir bien alto que :

tengo un útero perfecto y relajado y unas tetas que adoro