"Por qué dejamos a nuestros hijos dormir en nuestra cama"-Mayim Bialik

Artículo original  By Mayim Bialik, Ph.D., TODAY Moms contributor

Foto: Denise Herrick Borchert

Dos niños, cero cunas, ¿cero problemas?

Compartir la cama con tus hijos (colecho) no es lo habitual en  EEUU, pero la actriz protagonista de la serie Blossom, Mayim Bialik explica cómo les funciona  a ellos este sistema en su familia – y por qué  no cree que esto sea algo “raro”.
“Nosotros  dormimos con nuestros dos hijos. Tienen 5 y 2 años, y  nunca hemos tenido cuna ni moisés . Nuestra cama familiar consiste en dos futones en el suelo, uno al lado del otro: uno con sábanas negras y el otro adornado con caballeros, castillos y dragones. Nosotros no colechamos (co-sleeping),  que significaría dormir en la misma habitación;  nosotros dormimos en la misma cama (bedsharing).

Ya sé que algunos de vosotros pensáis que no es seguro. Ya sé que algunos de vosotros pensáis que no es sano. Sé que algunos de vosotros pensáis que mis niños mimados y consentidos nunca crecerán y serán independientes. Y simplemente, seamos brutalmente francos: sé que pensáis que es raro (en el sentido de freaky).

Inseguro:
Dormir con tus hijos no es inseguro. En realidad es lo más seguro  e inteligente: sabes cómo está tu hijo en todo momento con solo estirar el brazo. Existen guías bien establecidas sobre cómo compartir cama con tu bebe con seguridad. Cuando duermes con tu bebé, sabes si están tosiendo, congestionados, si empiezan a dar vueltas, o si tienen demasiado frío o calor. El cuerpo de una madre está diseñado para ajustarse y ayudar al recién nacido a alcanzar la temperatura corporal óptima; ¡esto en cuanto a si es inteligente!

Darse la vuelta  y aplastar al bebe es un temor exagerado y no está basado en ninguna investigación. No es difícil hacer una cama segura para tu bebé. Puedes poner el colchón en el suelo o ponerle una barandilla que le impida caerse .  ¿Que no queda bonito? Lo siento. Tampoco mi tripa está muy bonita tras tener dos niños.

Insano:

Dormir con tu bebé facilita  el amamantamiento, de forma sencilla y con menos estrés,  lo cual es lo más  saludable que puedes hacer por tu hijo en su  primer año de vida. Dormir con tu bebé estimula hormonas que ayudan a crear lazos, reducen la ansiedad y la depresión, y aumentan las posibilidades de que establezcas una adecuada producción de leche materna . La vigilancia que una madre reciente tiene por su bebé está programada en nuestro ADN. Los mamíferos duermen con otros mamíferos; se supone que debe ser así. Tú no duermes solo/a,  ¿por qué deberían hacerlo los bebés y niños?
Independecia:

¿Conoces a alguien de 18 años que duerma con sus padres?  ¿Al que haya que alimentar y cuidar de noche? ¿Que use chupete? ¿Que lleve pañales? No creo. La temprana dependencia de nuestros padres por confort, calor, seguridad, y amor por las noches así como por el día, es natural y normal.  Los niños crecen y pasan la “época de necesitarnos constatemente” cuando están desarrolladamente preparados para hacerlo. No hay evidencia de que los niños que duermen con sus padres sean quejicas, pegajosos, mimados o menos capaces de convertirse en adultos productivos, sensitivos y cariñosos . Por el contrario, las familias que duermen juntas desarrollan sentimientos de seguridad, cercanía y confianza, caracterísitcas que creo nuestra sociedad necesita  desarrollar aún más.
Raro:

No hay nada intrínsicamente raro o incorrecto en dormir con tus hijos. Nos gusta acurrucarnos ¿no? A los bebés y los niños también les gusta. Es NORMAL. ¿Preocupado/a por si tu fantástica vida sexual se ve afectada? Encuentra otros sitios donde tener sexo aparte de tu cama. Punto y final. Si tu hijo pega patadas, hazte con un accesorio para la cama como la cuna-colecho.  Si eres de las que tiene el sueño tan ligero que cada mañana te despiertas con instintos homicidas, no voy a decirte que tienes que dormir con tu niño. ¿Duermo yo igual de bien con mis hijos en nuestra cama como lo haría sin ellos? No. Pero acabará pronto, y no es extraño querer estar cerca de tus hijos cuando su desarrollo fisiológico y psicológico dicta que ellos te necesitan muy cerca.

Toda la verdad.

Solíamos tener un futon para mí, mi marido y nuestro primer bebé. Entonces me quedé embarazada y añadimos el futon “hermano mayor” donde empezaron a dormir mi marido y el que pronto sería el “hermano mayor”. Invariablemente, cuando el segundo bebé llegó, yo dormía con ambos. La cama familiar es un gran unidor: es el lugar donde todos somos iguales. Incluso cuando el rol en la familia de nuestro primer hijo cambió a causa de la llegada del recién nacido, cuando el sol se ponía, erámos todos iguales en nuestra grande y única cama. Estos días (y noches), mi marido duerme en la cama de caballeros y castillos con nuestro hijo mayor, y yo duermo con nuestro hijo pequeño. Unas cuantas noches por semana, nuestro hijo mayor pega un bote a “mi cama” y vuelve a la de mi marido a por abrazos matutinos mientras yo amamanto a nuestro hijo pequeño hacia un nuevo día.

Los momentos que compartimos al amanecer no los cambiaría por nada: los susurros, las risitas, los sueños que receudas justo al despertar, y las reflexiones de una persona muy pequeña que está feliz y a salvo en mis brazos. “Mama, voy a dormir contigo incluso cuando sea un adolescente”, me susurró incluso antes de que abriera los ojos del todo la semana pasada. Yo simplemente reí, ¡no tiene idea aún de  lo indeseable que sería eso para todos los implicados!

Los momentos que compartimos después de recitar nuestras bendiciones nocturnas judías son también preciosos para mí – ver a nuestros hijos pasar de despiertos y activos a tranquilos y angelicales: dormidos al fin. Me encuentro a mí misma mirando fijamente sus caras varias veces por las noches, un recordatorio de que a pesar de que puede que mi marido y yo no seamos perfectos, los  niños que llevan nuestros nombres podrían serlo.  Y ese es un recordatorio que nos reconforta – toda la noche”

Mayim Bialik empezó a principio de los años 90 en la serie de TV Blossom y actualmente aparece en  en CBS sitcom “The Big Bang Theory.” Se doctoró en  neurociencia en la univerdidad de  UCLA en 2007, y escribió su tesis sobre el síndrome de Prader-Willi. Es  portavoz de la Holistic Moms Network y es asesora certificada en lactancia.  Bialik está escribiendo un libro sobre la crianza con apego, y  tiene dos hijos, Miles, 5, y Frederick. Publica regularmente en el blog  TODAYMoms.com.

¿Quieres saber más sobre Mayim? Lee su blog at Kveller.com. 

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*Nota aclaratoria de Mimos y Teta: En inglés diferencian entre co-sleeping y bed-sharing, o sea entre dormir juntos en la misma habitación (co-sleeping) pero en diferentes colchones (camas o cunas) y el compartir la misma cama (bed-sharing). Mientras lo priemro está aceptado, incluso recomendado por instituciones médicas, lo segundo no.

Comentarios

  1. Siempre me ha gustado esta chica, pero desde que es madre más. Espero que su situación de “figura pública” sirva para hacer más visible la crianza con apego, que debería ser más normal (habitual) pero lamentablemente no lo es.
    Ana

  2. Que alegría me da leer este tipo de artículos y no sentirme un bicho raro por dormir con mi hija en la misma cama. Ella comenta que en EEUU no es habitual pero yo es que me siento que soy la única persona en canarias y el resto del Estado que duerme con su hija en la cama. No conozco a nadie que duerma con sus hijos en la cama, ni que los lleve casi siempre junto a ellos en un fular o similar o que “SOLAMENTE” los alimente con el pecho. Menos mal que siempre me quedará este maravilloso blog…. y que mi pareja y yo tenemos las cosas bien claras a pesar de tener 27 y 29 años, (porque ese es otro argumento, es que somos jóvenes y no sabemos). Un abrazo

  3. Lorena, no te sientas un bicho raro porque me parece que al final somos muchas las que dormimos con nuestros hijos, y aunque nos digan que eso no es lo correcto, o que con dos años ya debería de dejar de darle el pecho, te aseguro que no cambio los momentos que paso con ella en la cama antes de dormirse o los despertares con cosquillas y risas que me regala todos las mañanas.

  4. Soy divorciado, pero durante el matrimonio mis hijos fueros criados así, dormimos en una sola cama; tengo hijos que se ven seguros, valientes, tendencia a ser lideres, me parecen buenos chicos. Creo que si funciona…

  5. yo tampoco cambiaria por nada las madrugadas comaprtidas… mi niño tiene 5 años, que han pasado tan rapido!!.. el colecho para mi es natural e instintivo…

  6. Qué bueno, saber que ustedes tb duermen con sus hijos. Yo duerme en mi gran cama con mis tres hijos: un niño de 6, una niña de 3 y una bebé de 8 meses, además de mi marido y yo. Si bien es cierto que antes era algo incómodo cuando dormíamos con uno, cuando vino la segunda bebé, solo nos acomodamos y cuando quedé embarazada por tercera vez, mi marido yo nos dijimos: nada cambiará, por lo menos hasta que la beba cumpla algunos meses y pensamos que mi hijo mayor necesitaría su propio espacio, así que decoramos un cuarto para él y alistamos su propia cama, que al final no la usa. Seguimos durmiendo todos juntos y disfrutando todas las noches y las despertadas, abrazándonos, y las menores niñas haciendo turno para su teta (pues a las dos les doy aún). Creo que naturalmente se irán desprendiendo, y ahora pienso seguir disfrutándolos pues más adelante cada uno deberá salir de casa y construir su propia familia.

  7. Una cosa es confiar en el natural desprendimiento de determinadas cosas, y otra muy diferente dejarle al niño la responsabilidad de ponerse sus propios límites.
    Por naturaleza como decís, los humanos queremos comodidad y nos asusta todo lo ajeno. Tal y como yo lo veo, la tarea de los padres es enseñarle al niño cómo adquirir fuerzas para ir enfrentándose al mundo (sin que eso suponga un trauma).
    Dormir con ellos no me parece mal dependiendo de cómo se actúe el resto del día con ellos o el porqué . Creo es fácil de comprobar hasta qué punto es “inconveniente” para los niños compartir cama. Si el niño un día tiene que quedarse en casa de algún tío, abuela, amigo… o tiene que dormir en su cama o en otra cama (por enfermedad o lo que sea…) y siente gran ansiedad, a medida que crezca y no supere esa ansiedad se hará más dependiente.
    Si es capaz de hacerlo, o si es capaz de ir a un campamento en verano o ir a excursiones con el cole, pues no hay problema.
    Pero lo que sí no veo nada recomendable es alimentar del pecho a un niño de 2 o 3 años de edad, porque como decís, naturalmente si le salen dientes, es por algo, y el niño no tiene la culpa de querer la rica leche de la mamá para siempre.. al igual que cuando crezca querrá gominolas o chocolate para merendar todos los días, ¿O confiaréis también en su decisiones a la hora de alimentarse cuando tenga más edad? Creo que todo tiene un límite. Y no creo que las mamás que no puedan dar el pecho y la compren tengan porque sentirse culpables por alimentar así a sus hijos.
    Un saludo

  8. El niño deja sola la teta, y aunque tenga dientes nunca me mordió, lo alimente hasta los 2 a 6 m y el propio cuerpo dejo de producir leche y el niño cada vez pedía menos teta, es una delicia poder experimentar esto, que lastima que piensen que es anormal, al contrario no hay una norma y creo que no hay que forzar esto tiene que ser algo natural, y lo mismo pienso con la cama la separación es paulatina y el mismo niño decide cuando quiere tener su propio espacio.

  9. Tengo 31 años y también duermo con mi hijo desde que nacio que tiene ahora 21 meses y la verdad que es muy gratificante para los 2 y no lo cambio por nada, respondiendo a Eternamente hasta hoy, te diré que mi hijo pese a dormir conmigo cuando duerme en casa de los abuelos lo hace en un colchón en el suelo de su habitación y sin problema, además mientras trabajo va a la guardería y allí echa la siesta en la hamaca sin ningun problema también.
    Saludos a todas las mamis

  10. Saludos, que opiniones tan diversas, en realidad no sabía si estaba haciendo bien, mi niña de 2 anos y medio duerme en nuestra misma cama y aún cuando tiene la suya en la misma habitación, no le veo interés aún en dormir sola en ella, espero que pronto lo haga, pero no he querido forzarla, pensé si estaba haciendo mal, por otro lado la he criado hasta ahora cuando va a comenzar a ir a una escuela mediodía, es una niña sociable, alegre y cariñosa.