Esa frase la oigo casi cada semana .
El peso de un bebé es uno de los factores que nos indican que el niño va desarrollándose adecuadamente. Si un niño engorda y crece es que está alimentado. Es muy sencillo.

¿Es siempre así de fácil el tema del peso de los bebés?

Pues no.
Primero porque para empezar hay un gran sector de la población en general y de los profesionales de la salud en particular que creen que estar en la media o por encima de la media es una meta a lograr.
YA hace tiempo escribí  un post sobre las gráficas de peso y cómo se malinterpretan.
Dejando a un lado que nadie que no entienda lo que es una tabla estadística debería usarla, mucho menos cuando lo hacen para apoyar ideas y conceptos erróneos, lo que me interesa es cómo afecta a los padres estas preocupaciones por el peso de sus hijos.

Cuando un niño alimentado con leche de biberón y tomas pautadas es delgadito, nadie argumenta a la ligera que esté desnutrido. El pediatra, si ve otros síntomas que le preocupan, indicará algún tipo de pruebas para descartar alguna infección o intolerancia.
Pero cuando el bebé delgadito es normalmente alimentado, o sea, con leche de su madre, a demanda, entonces lo habitual por desgracia es hacer referencia en primer lugar a la calidad de esta leche.
He de decir que como asesora de lactancia no minimizo el tema de la ganancia de peso en los bebés, yo misma he recomendado suplementar  cuando se veía necesario. Pero antes de recomendar un suplemento ha habido toda una sesión de evaluación de la toma y de preguntas a la madre para ver la situación en conjunto.
Esta evaluación es lo que casi nunca se hace en una consulta de pediatría.  Si se considera que el bebé va «justo» de peso se recomienda suplementar ( con leche artificial en biberón, sin más) o directamente dejar la lactancia y pasar a la artificial.

Ilustración de Mamá de Lola

Aclaro que me consta que hay cada vez más profesionales que sí están bien formados y trabajan como se debe. Pero siguen siendo minoría, así que el post va para todos esos que no son los que saben evaluar una toma, hacer las preguntas adecuadas y aconsejar  de forma correcta para intentar seguir con la lactancia exclusiva de forma eficaz.

Siguiendo con el hilo anterior  lo primero es analizar qué significa «ir justito»  de peso.  Nuestros bebés no se van a examinar en unas oposiciones, así que lo de «ir justito»  no aplica. Si un bebé está sano y crece y su desarrollo es normal aunque tenga poco peso comparado con la mayoría, no hay problema.
Pero al parecer muchos pediatras sí lo tienen. Les «preocupa» el peso de ese bebé.
Cuando a mí una madre me comenta en el grupo o en una asesoría sobre este tema, lo primero que suelo hacer es preguntar si el pediatra le ha mandado alguna prueba, alguna analítica, derivado a algún especialista porque le vea lento en alguna faceta del desarrollo…
LA mayoría de las veces no hay nada, es decir, que aparte de ese «peso justito» no hay nada raro. El bebé juega, se ríe, hace pis y caca, tiene un desarrollo adecuado a su edad, crece… pero es delgadito.
En muchos casos miro la gráfica de peso del bebé con la madre. Gráficas de la OMS por supuesto, no la que lleva ella en su Cartilla Infantil de niños alimentados artificialmente. Sorprende que casi siempre son niños que están dentro del parámetro de la absoluta normalidad.
Entonces lo que suelo decirles es:

«Tu pediatra está preocupado, ¿y tú? ¿A ti te preocupa?»

Ellas suelen responder que no, que lo ven bien (sobre todo cuando les explico que aparentemente todo está bien, y que su propio pediatra  no ha mandado ninguna prueba por sospecha de que algo no funcione), entonces mi comentario es:

«Entonces, si el que está preocupado es el pediatra, el que debería gestionar esa preocupación es el pediatra.»

No carguemos en nuestra maternidad con preocupaciones ajenas.

Me escriben a menudo madres contándome que están preocupados por cuestiones puramente personales sobre sus hijos, los familiares, las vecinas, la seño del colé, el psicólogo, el psicoanalista, el mecánico del coche…..
Y digo yo, ¿no somos ya las madres expertas en preocuparnos solitas que tenemos que cargar con las preocupaciones ajenas?

Si a cualquiera le preocupa que tu bebé sea delgadito, que le lleves en brazos, que le atiendas cuando llore, que duerma contigo o con quien vosotros decidáis,  que coma una manzana en vez de un potito, que pinte por fuera de la línea marcada, que se suba a un árbol, o que toque la tierra del suelo. Si les preocupa, pues que se lo gestionen ellos.

A mí lo que me preocupa es estar explicándole a mis hijos por qué todo el mundo se cree con derecho a tocarles, a decirles que se van a caer cuando juegan, a llamarles malcriados cuando toman teta, a decirles que son ya muy mayorcitos para ir en brazos o si no tienen vergüenza por dormir con mamá.
Y tengo bastante con que mis hijos entiendan que algunas personas sencillamente tienen mucho miedo y que no han aprendido a confiar en los demás.

Eso hace que el resto de mi tiempo de preocupaciones se limite a las justas de pagar la hipoteca,  atender a mis alumnas y clientes  de la mejor forma posible, actualizarme constantemente en temas de salud materno  infantil y poco más.
Así que querida mamá (y papá): decídete a no cargar con preocupaciones ajenas.

«Cada uno llevará su propia carga de responsabilidad»


Y para que no se ofenda algún/a que otro/a  pediatra mediático/a  os pongo como ejemplo de lo bien formados que están en lactancia y alimentación infantil algunos del gremio unas imágenes de las recomendaciones que se dan a día de hoy en algunas consultas. Consultas que parecen el pasillo de alimentación infantil de unos grandes almacenes de todos los botes y muestras de leche y papillas que tienen.
¡Ojo! a la imagen del biberón y el chupete

Recomendaciones de alimentación de un pediatra. Mimos y TetaRecomendaciones de alimentación infantil de un pediatra- Mimos y Teta
PD: Te recomiendo oír este podcast sobre la introducción de alimentos en el bebé.

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