¿Cómo introducir un nuevo portabebés en el mercado y cómo NO hacerlo?

¿Cómo introducir un nuevo portabebés en el mercado y cómo NO hacerlo?

logo red canguroLa abuela cebolleta que hay dentro de mí os contaría cómo hace 11 años en España conocíamos apenas 5 marcas de fulares, menos de bandoleras y los primeros mei tais que se veían los comprábamos en eBay en Estados Unidos.

En sólo una década y gracias al trabajo de forma colectiva,  de asociaciones como Red Canguro, a título individual con cada vez más familias porteando y con empresas de diferentes ámbitos del sector ( fabricantes, marcas, tiendas, asesoras y Escuelas de Porteo) hoy resulta casi imposible conocer  a fondo todas las marcas y  productos que se comercializan.

 

Esto tiene como positivo que a mayor oferta mayor demanda. Es decir, cuantos más portabebés se ofrezcan, más se compran y más se usan. Cuanto más se usan, más se ven, más se conocen y más se demandan. Es un círculo virtuoso. Todos ganamos.

Pero la parte menos positiva es que entre tanto portabebés nuevo y ante un mercado creciente también aumenta la oferta de productos “no tan buenos”.
Ya he escrito en otras ocasiones que la responsabilidad de saber escoger recae en última instancia en el consumidor.

Como padres, antes de escoger un sistema de porteo, deberíamos informarnos de fuentes fiables, para que no nos den gato por liebre, o lo que es lo mismo, para que no nos vendan portabebés ergonómico, por uno que no lo es ( por mucho que lo anuncie así quien lo fabrica, lo distribuye, lo vende o lo usa), o para que sepamos usar el que sí lo es de forma adecudada: recordemos que la seguridad  y el confort no lo dan sólo el modelo elegido sino la forma correcta de uso.

Al final del artículo tenéis algunos enlaces interesantes sobre el tema.

A las marcas

Hoy quiero hablarle a las marcas. A los que fabrican, distribuyen, representan o venden portabebés , “sistemas de porteo” o “accesorios para el contacto”.
Sé que no es fácil hacerse un hueco con un producto nuevo y sobre todo, que no es fácil ganarse la confianza de padres y profesionales del sector. Pero hay cosas que sí se pueden hacer  para introducir tu producto de la forma correcta y otras que precisamente logran el efecto contrario.

Algunas  marcas invierten grandes cantidades de dinero en contratar publicidad. De este modo vemos su producto anunciado en las grandes tiendas de puericultura, en revistas del sector, en ferias, congresos y seminarios relacionados con la infancia… Saben que la publicidad funciona y no escatiman en ello. Muchas de ellas, además, saben que tener el sello de alguien con “autoridad” ante los  padres les da muchísima ventaja y por ello contratan a “expertos” que alaben las bondades de su producto.

Imagen de usbmodels.es

Imagen de usbmodels.es

Esta práctica es sin duda efectiva, es decir, venden mucho. Lo malo es cuando el producto no se corresponde con las expectativas que genera o que anuncia y entonces sufren también la publicidad negativa de comentarios por parte de usuarios experimentados y profesionales independientes que critican los aspectos negativos del producto. Digamos que a las marcas les sigue saliendo rentable porque aunque aumenta su masa crítica entre las familias con experiencia en el porteo, ellos se dirigen sobre todo a los nuevos padres, sin experiencia previa, que se fían de la reputación de la marca, de su presencia en las principales tiendas y del “aval” de profesionales de la medicina ( aunque no sepan específicamente de porteo).

Otras marcas más “modestas” no teniendo presupuestos para grandes campañas, se dedican a hacer su propia campaña en el nicho donde se mueven.

Quienes frecuentamos foros y grupos de porteo, sufrimos casi a diario la irrupción de estas fabricantes, distribuidoras, vendedoras, agentes o amigas de la marca, haciendo lo que yo llamo “un Umbral”, o sea, publicitando su producto incluso cuando las normas prohiben la publicidad,  o respondiendo en casi cada hilo que se abre derivando la conversación hacia su propia marca. Esto es SPAM en toda regla.

Por todo esto, querido/a amigo/a fabricante, distribuidor-a, vendedor-a o representante de la marca o producto, déjame darte algunos consejos para introducir tu producto en el mercado:

  • Si quieres hacer publicidad contrátala en los canales adecuados y,  por supuesto, págala.
  • Que tu marca o producto se asocie a una mala praxis (SPAM)  es totalmente negativo para tu producto, para tu imagen de marca y para ti como “supuesta” profesional del sector
  • No bombardees con tu monotema en grupos donde no se permite la publicidad
  • No bombardees con tu monotema en grupos donde se permite la publicidad (te aseguro que no hay nada más cansino)
  • No bombardees con mensajes privados a la administración de un grupo quejándote de que  “te tratan mal” sólo porque no hablan bien de tu producto.
  • No critiques el trabajo de quienes de forma voluntaria invierten su tiempo en aumentar la cultura del porteo. Es decir, en aquellas personas que hacen posible que exista un nicho de mercado para tu producto.

 

Si quieres introducir de la forma correcta tu producto y que se  hable bien de él en foros  de profesionales y/o de expertos:

  • Asegúrate de que tu producto es bueno
  • Asegúrate de que tu producto es seguro
  • Asegúrate de que tu producto explica con claridad y veracidad qué es, cómo y para qué debe usarse
  • Si es necesario contrata una Consultora de Porteo independiente  para que te haga un análisis del producto y te digo si hay cosas que debes mejorar o modificar tanto en el diseño, la presentación o las instrucciones de uso.
  • No pretendas que te hagan la review gratis
  • No pretendas que paguen por tu producto para probarlo y darte su opinión profesional
  • No pretendas que hablen bien de él sólo porque tú crees que es lo mejor del mercado
  • No pretendas que le guste a quien no le gusta y que no puedan dar su opinión
  • Cuando alguien dice que un producto no le gusta recuerda que está en su derecho a expresarse así
  • Las opiniones negativas sobre un producto no se contrarrestan atacando a quienes la emiten
  • Sé abierto a escuchar las críticas y analiza si hay algo en ellas que puede ayudarte a mejorar en tu producto y en tu trabajo.
  • Ten presente que en un mundo cada vez más conectado entre sí, la mayoría de las personas preguntan por la experiencia que han tenido otros con el producto o la marca. Créeme que no es buena idea ir sembrando cadáveres en un mundo tan pequeño como el nuestro.
  • Y, por último, recuerda que hay dos formas de plantearse el trabajo: construyendo o demoliendo. Tú eliges.

Nohemí Hervada
Escuela de Porteo Mimos y Teta
Consultora de Porteo para marcas y empresas

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¿Qué es más adecuado para pasear a un bebé pequeño?

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¿Maxi cosi o capazo?

Esta es una de las preguntas habituales de los foros y grupos de padres.
Es siempre interesante observar las respuestas que se dan. En estos lugares la mayoría respondemos según nuestra propia opinión, según nuestro criterio, según nuestra experiencia personal, y a veces, comentando algún dato más o menos científico que hemos leído, expresado con más o menos corrección.
El caso es que cuando preguntamos  en estos medios tan “democráticos”, al más puro estilo Yahoo Answers, las respuestas que obtenemos no  hay garantía de que sean muy fiables, por mucho que leamos lo de ” yo lo hice así y me fue genial” como argumento.

Maxi Cosi mal utilizado como silla de paseo

Lo primero que me gustaría explicaros es que los sistemas de retención infantil están concebidos como eso: como sistemas de seguridad para el transporte de bebés ( y niños) en vehículos. No son sistemas pensados para el paseo, aunque mucha gente los use también para ese fin influenciados por la propia industria de la puericultura.
No siempre la industria que fabrica y comercializa un producto provee la mejor información con respecto al uso correcto y seguro de sus propios dispositivos. Sobre todo porque eso limita su uso, y los que fabrican y venden, en la mayoría de los casos, lo que buscan es que se use mucho su producto.
Casi siempre las limitaciones de uso están marcadas, no por la propia empresa fabricante, sino por las autoridades que legislan y obligan a informar y advertir en su etiquetado e instrucciones de uso.
Tampoco las leyes en ese sentido son infalibles y por eso , inconcebiblemente para algunos, se siguen vendiendo productos correctamente homologados pero claramente ineficaces y/o peligrosos.

El capazo no es un sistema adecuado para el vehículo

Es el caso del uso de los capazos para recién nacidos usados como sistemas de retención en los coches. A decir verdad, como la mayoría de las sillas de seguridad que se comercializan.Incluso organismos supuestamente independientes que hacen pruebas y tests al servicio del ciudadano  emiten informes alejados de la evidencia.
Pongo como ejemplo el caso de las sillas de seguridad a favor de la marcha . Siguen saliendo como los más seguras, más vendidos y recomendados, sistemas  de retención en el sentido de la marcha que son muchísimo menos seguros que otros a contra marcha con eficacia probada y demostrada. Esto como muestra de que no siempre la industria o las autoridades son garantes de la ergonomía y la seguridad.
Como en muchos otros campos, los usuarios vamos por delante de las marcas y los gobiernos.
Las sillas de retención infantil son INSUSTITUIBLES si viajamos con nuestro bebé en vehículos motorizados, y su uso es precisamente ese, para el coche.
No escojas la silla para el automóvil pensando en que además te sirva de silla de paseo, del mismo modo que no te compras  tus zapatillas de deporte negras y con tacón para que te sirva además para ir a la boda de tu primo.

El objetivo de un sistema de seguridad para el coche es ese: la seguridad del bebé en caso de impacto en el vehículo, no su multifuncionalidad y que te sirva para el paseo, de hamaca y de cuna portátil.

El mejor sistema de paseo para un bebé

Los bebés para pasear no necesitan un carrito. Realmente el bebé lo que necesita para pasear es lo que los padres tenemos ya de serie, nuestros brazos. Así que para el paseo diario, nada mejor que usar un portabebés en el que el bebé vaya de la mejor forma posible. Y esta no es, ni tumbado en un capazo mirando el cielo (cuando hay suerte)  o la capota, ni sentado en un maxicosi en una posición peligrosa.

Cochecito a prueba de gas en la que un bebé podría mantenerse a salvo durante un ataque aéreo. El cochecito tiene una ventana con un filtro de máscara de gas. Una pera de goma en la parte trasera se comprime a intervalos forzando el aire viciado y su sustitución por el aire fresco aspirado a través del filtro. 1938. Foto: Mary Evans Picture Library / Especial NEWS.

1938. Foto: Mary Evans Picture Library / Especial NEWS.

Los carritos portabebés no son un invento basado en la necesidad del bebé, sino en una necesidad  del adulto, creada partiendo de mucha desinformación o negación de las necesidades del bebé.
Si los carritos hubieran sido necesarios para el desarrollo del bebé y la supervivencia de la especie, existirían desde que existe la rueda, y no es así.
El origen del carrito fue algo más parecido a un juguete primero y un símbolo de status después, que a  la respuesta de una necesidad real.
Si el motivo de tu paseo con el bebé es disfrutar de un rato al aire libre, nada como hacerlo con el bebé sobre tu cuerpo. De forma correcta, segura y ergonómica con un portabebés adecuado a su nivel de desarrollo, a tu destreza y a vuestras características particulares.

Nada estimula más al bebé que conocer el mundo “de la mano” de su madre ( y/o padre).
Porque en brazos ese estímulo se hace de la forma correcta y en el grado apropiado, con la mediación reguladora que necesita el bebé de su madre para filtrar lo que excede a su umbral de excitación.
En brazos de mamá el bebé puede decidir refugiarse cuando ya tiene bastante o algo le asusta o disgusta.  Si se duerme, lo hace sabiendo que ese movimiento que nota no es sólo un movimiento indescriptible en soledad, sobre una superficie que se mueve bajo su cuerpo sin proporcionarle seguridad, sino el movimiento que ya conoce del cuerpo de su madre.  No es lo mismo dormirse cuando vas en coche y conoces al conductor y confías en él, que si vas en un coche que no sabes quién dirige ni hacia dónde.

El bAmamantando en ruta. Bebé de 1 mesebé sobre el cuerpo del adulto que le portea va desarrollando la propiocepción de su propio cuerpo, algo que no pude hacer de igual modo cuando va sencillamente tumbado un capazo.

El movimiento del adulto al caminar  hace que el bebé vaya desarrollando también sus propios sistemas, ya que el porteo no es una actividad pasiva para el bebé. Contribuye a trabajar sus habilidades psicomotoras, el equilibrio y la agudeza visual, entre otras.

A nivel emocional y social es un bebé con más posibilidades de aprendizaje e interacción con el entorno de la forma correcta.*

 

Dicho esto, la respuesta a la pregunta inicial de qué sistema de paseo es mejor para el bebé, maxi cosi o capazo, la respuesta sería: El mejor sistema de paseo para el bebé es ir en brazos de su madre (y/o padre o adulto de referencia).

Cuando el carro es necesario

No obstante, me consta que el porteo no siempre será la opción ideal para todos los casos particulares, y que el carrito puede ser una herramienta a utilizar. En ese caso,  no está de más tener en cuenta estos puntos:

  • El Maxi Cosi NO ES UN SISTEMA DE PASEO
  • EL capazo NO ES UN SISTEMA DE SEGURIDAD PARA EL AUTOMÓVIL
  • Escoger la silla adecuada al nivel de desarrollo del bebé.
  • No sentarle si no es un bebé que no se mantiene sentado solo.
  • Asegurarnos de utilizar de forma correcta los sistemas de seguridad y sujeción de la silla.
  • Llevar al bebé mirando hacia el adulto, no cara al mundo*.
  • Recordar que el paseo es un medio para un fin, no un fin en sí mismo.
  • No olvidemos interactuar con nuestro bebé cuando está despierto.

 

Cara al mundo o cara a mamá: ¿Importa?

*La Doctora M. Suzanne Zeedyk realizó un estudio en colaboración con The National Literacy Trust para analizar la diferencia entre llevar a los bebés en carrito cara al mundo o cara al conductor.  En este enlace podéis ver su publicación, aquí os pongo un extracto de la conclusión traducida.

 

“Los resultados del Estudio I mostraron que la mayoría de los carritos observados estaban orientados hacia el mundo. El uso de los carritos orientados hacia el mundo están asociados a una reducción de  comunicación hablada entre  padres y bebés.  Para los bebés, la tasa de reducción fue de un tercio y para los padres, la cantidad de comunicación se redujo a la mitad. Curiosamente, los bebés en cochecitos con orientación hacia el adulto tenían el doble de probabilidades de estar durmiendo que los  bebés en cochecitos con orientación hacia el mundo, un hallazgo inesperado que tentativamente se ha interpretado como un indicador de los niveles de estrés.

Los resultados del Estudio II confirmaron que las madres hablaban más cuando llevan a  sus bebés en cochecitos con orientación hacia ellas; cuando sus bebés iban car al mundo, el habla materna se redujo a la mitad. También demostraron que madres y  niños eran más propensos a reír cuando el bebé va orientado hacia su madre y que las madres fueron conscientes y estaban sorprendidas por  este cambio global en las interacciones comunicativas con sus bebés. Por último, los resultados arrojaron una posible evidencia más de la posibilidad de que la orientación  del carrito podría influir en el estrés infantil:
La frecuencia cardíaca infantil disminuyó ligeramente cuando se orientaba el carrito hacia la madre y también los bebés eran más propensos a quedarse dormidos en esta orientación.

El título de este informe se pregunta “¿Cómo es vida en  un carrito de bebé ? . Los resultados de estos dos estudios sugieren que la respuesta es que el bebé está más aislado de lo que muchos adultos creen y que es una experiencia emocionalmente empobrecedora . Estos resultados nos animan, como sociedad, para tomarnos más en serio las experiencias que viven nuestros bebés.

Si existe alguna posibilidad de que el diseño de sillas de paseo esté fallando en promover el desarrollo de los bebés, entonces esto es una preocupación considerable. Casi todas las familias en el Reino Unido  que tienen un niño menor de 3 años será el propietario de un carrito. Si se puede confirmar, en futuras investigaciones, que ‘girando los carritos’ se ejerce una diferencia en el  desarrollo del niño, entonces la fabricación de cochecitos de bebé ‘emocionalmente saludables’ podría ser un medio fácil, asequible y alcanzables de facilitar  a largo plazo la salud mental y física. Se está realizando un esfuerzo considerable por parte del gobierno del Reino Unido y organizaciones benéficas del Reino Unido para brindar apoyo a los padres y las familias durante los primeros años de la vida de los niños. Vale la pena al menos investigar el grado en que el diseño de las sillitas podría encajar con este programa.
Este es un tema pertinente para la salud, académicos y sectores de atención social. Esto hace que sea un problema no sólo para los padres, sino para el conjunto de la sociedad – incluyendo los fabricantes de carritos. En última instancia, sin embargo, son los padres quienes tendrán la mayor inversión en este tema. Si el diseño del cochecito tiene consecuencias para el desarrollo infantil, ya que los resultados de estos dos estudios sugieren que lo tiene, entonces ellos merecen tener acceso a esta información, con el fin de tomar decisiones sobre la mejor manera de cuidar a sus hijos.”

Pregunta a los expertos

Como ves no siempre lo que se vende es lo mejor. Y no siempre lo que te recomiendan otros padres es lo mejor. Ni siquiera “lo mejor” será lo mejor para ti si no se adapta a tu situación particular, por lo tanto mi recomendación aparte de la general de animarte a portear es que cuando tengas que escoger un sistema que afecte a la seguridad de tu hijo consultes con un asesor experto.  Desgraciadamente no todos los que venden asesoran y no todos los que asesoran, asesoran bien, así que  te dejo  enlaces a webs confiables en cuanto a porteo y seguridad .

Asesoras de porteo que no asesoran.

Asesoras de porteo que no asesoran.

Estoy hasta el moño de ese polizón que cargamos a todos lados sin querer.
Estoy harta de que condicione mi vida y la de todas las mujeres que conozco.
Estoy hastiada de que sea tan protagonista de nuestras vidas que al final no sólo se sienta a la mesa, sino que la preside.

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Nuestra amiga la culpa.

Si quieres verla florecer sólo has de hablar o escribir sobre cualquier cosa que hagamos las madres que allí está ella pavoneándose tanto que no deja ver ni al sentido común, ni a la razón.

Sea que hablemos de lactancia, de partos ( o cesáreas),  colecho, porteo, crianza, etc… la culpa siempre nos empuja a reaccionar desde su posición.

Y como las divas de pro, no pierde fiesta  a la que acudir, así que ahora también se pasea alegremente por el mundo del porteo.

Y mientras algunas trabajamos para ampliar nuestro conocimiento sobre el tema, para aprender y comprender más y mejor qué es la ergonomía, y el confort, y la seguridad,  mientras intentamos que junto a nuestro conocimiento y experiencia crezca nuestra madurez como personas, como madres y como asesoras… pues resulta que la culpa ha conseguido convencer a cada vez más personas que lo más importante de todo es ella.

Y  vemos a asesoras más preocupadas en no ofender que en informar,
más preocupadas en quedar bien “con todos” que en hablar claro,
más preocupadas en no asustar que en aprender a informar sin infundir miedo.

Imagen de EcoRoos para mostrar la postura confortable y la no confortable al portear

Imagen de EcoRoos para mostrar la postura confortable y la no confortable al portear

Nuestros amigos de EcoRoos nos han permitido compartiros esta imagen que usan para enseñar la diferencia para el bebé de ir en una posición adecuada y confortable, de la posición no confortable que adopta el bebé en una mochila tipo “colgona” o en un fular mal colocado.

Al parecer en algunos sectores del porteo profesional  en el reino Unido consideran esta imagen ofensiva para los padres que usan sistemas no óptimos y prefieren no mencionar las posibles consecuencias de portear mal.

A estas “asesoras de porteo” les preocupa más que los padres se molesten al oír que algunos sistemas de porteo no son óptimos, que el hecho de que haya muchos padres porteando peor de lo que podrían si alguien les informara con tacto y franqueza.

Por supuesto cuando formo asesoras, una de las partes de mi trabajo es mostrar cómo establecer un terreno común con aquellos padres que portean con sistemas poco correctos, o que portean con sistemas correctos mal utilizados, para “ganarlos para la causa”.

Es un arte el de asesorar en estos casos, sin juzgar, sin hacerlo siendo alarmistas y no metiendo miedo, sin parecer locas fanáticas e intransigentes, pero asesorar explicando la realidad de la situación.

  • Es cierto que no es fácil
  • Es cierto que casi todas metemos la pata al principio
  • Es cierto que no siempre lo hacemos bien siempre
  • Es cierto que a veces el celo nos desequilibra
  • Pero también es cierto que lo negro no es blanco, ni lo gris es blanco. Ni siquiera el Beige es blanco.
  • Y es cierto que en las situaciones “difíciles” es cuando  se distingue a las buenas profesionales de las “normales”.

Asesorarte

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Como Divulgadora, Asesora de Porteo, Formadora de Asesoras de Porteo y Consultora de Porteo para empresas
Mi trabajo ES:

  • Trabajar para que todas las familias quieran tener más contacto con sus bebés
  • Trabajar para que todas las familias conozcan cómo el porteo es una de las mejores formas de proveer al bebé el contacto continuo que necesita
  • Trabajar para que todas las familias quieran portear
  • Trabajar para que todas las familias disfruten del porteo
  • Trabajar para que todas las familias porteen de forma ergonómica, confortable y segura para ambas partes.
  • Trabajar para que  todas las familias, además, sientan que sus necesidades particulares son reconocidas y tomadas en cuenta a la hora de escoger sus sistema de porteo.

Mi trabajo NO ES:

  • Juzgar los motivos de las familias de por qué portean o no
  • Juzgar los motivos de las familias sobre cómo portean

Mi trabajo SÍ es:

  • Criticar a los profesionales de la fabricación y venta de portabebés que no cumplen con altos estándares de calidad
  • Criticar a quienes se dedican a la enseñanza de la técnica del porteo y demuestran no ser buenos profesionales
  • Exigir a las empresas del sector que actualicen sus productos y servicios de acuerdo con TODA la evidencia disponible
  • Exigir a los profesionales del sector que cuando asesoren su prioridad no sea el interés económico por delante de la ergonomía, la seguridad y el confort de bebés y adultos que portean
  • Denunciar prácticas que atentan contra la seguridad, ergonomía y confort de bebés, niños y padres que portean
  • Denunciar sistemas de porteo que no cumplen los requisitos para permitir un porteo ergonómico, confortable y seguro.

Mi trabajo NO es:

  • Teorizar sobre cómo recibirán los padres la información veraz, basada en evidencia, experiencia y sentido común, cuando ésta choca con sus ideas preconcebidas o prácticas habituales no ergonómicas, inseguras o incorfortables.
  • Tutorizar a los padres y evitarles la responsabilidad sobre sus decisiones y acciones sobre sus hijos.
  • Aceptar pulpo diciendo que “da igual” cómo se portee mientras se portee
  • Validar con mi trabajo, el trabajo descuidado de quienes tienen otros intereses que no son los míos en cuanto al porteo.

 

Haciendo amigos

Dicho esto, me da igual no ser la más “polite” de este mundo.
Quienes me conocen, y mis alumnas sobre todo, saben que se puede ser correcta con alguien sin decirle “muy bien” a algo que no está bien.

 Si una asesora no es capaz de hacer esto y su única  opción es aplaudir cualquier sistema de porteo por muy antiergonómico que sea, entonces me da igual que sepa hacer 50 nudos con un fular, o que sea la top model de los fulares más fashion del mercado, para mí no es una profesional cualificada.

Para mí las verdaderas profesionales son las que aprenden el arte de ser clara, franca y directa, sin herir, y añadir culpa, ayudando a cada familia a encontrar el punto más cercano a lo óptimo que puedan en su caso particular.

 

-Me da igual que se ofendan las que tuvieron cesáreas cuando decimos que las cesáreas no necesarias son peligrosas, porque la realidad es la que es.

-Me da igual que se ofendan las que dicen que no quieren amamantar cuando leen los riesgos de la lactancia artificial .

Me da igual en el sentido de que es algo que escapa a mi trabajo, a mi ámbito y a mi competencia. La culpa, siempre crece de dentro hacia afuera, no lo olvidemos. Y para erradicarla, hay que hacerlo en ese mismo sentido.

Si una familia permite que su sentido de culpa le nuble el entendimiento, es algo que tendrán que trabajarse ellos. Pero no solo en el porteo, sino en cualquier ámbito de la crianza de sus hijos.

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Mientras tanto, las colgonas siguen siendo colgonas y no son ergonómicas por mucho que lo digan los pediatras, fisios y matronas que, previo pago de su importe, digan lo contrario en las webs de las marcas que las venden.

asesoras de porteo

¿4 falsos mitos sobre  las mochilas BabyBjörn ?

¿4 falsos mitos sobre las mochilas BabyBjörn ?

“Ladran, luego cabalgamos “
Voy a ver si traduzco esa frase al noruego.

Que una empresa como Baby Björn saque un post  para desmontar 4 “mitos” sobre sus mochilas y lo publique en diferentes medios debe ser una señal de que la gente cada vez se informa más. Ya no somos 4 locas que boicotean marcas, sino profesionales del porteo libres de sospecha de estar pagadas por las marcas.

El artículo que paso a analizar parece haber sido escrito por algún colaborador (que ni siquiera periodista) de esos de la prensa rosa:
-“Corre el rumor…”

Empecemos:

Asesorados por IHDI
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Hace unos 6 años o más me reuní con 2 miembros del personal de Baby Björn como presidenta de Red Canguro. Pagaron 2 billetes de avión, uno desde Noruega y otro desde la península para venir a Gran Canaria a hablarme de su nueva mochila. Si hubieran escuchado algo de lo que les dije ya sabrían lo que por fin les han escuchado a los del IHDI (Instituto Internacional para la Displasia de Cadera).

Pero claro, las madres que porteamos y nuestros hijos no somos tan importantes como un organismo internacional. O eso o es que como nosotras citamos a ese organismo para explicar la importancia de la buena postura, ahora sí es una fuente fiable porque la citan ellos.

O quizás es que cada vez más familias nos escuchan nuestros argumentos porque podemos citar a “médicos” como hacían ellos para avalar sus mochilas. Profesionales como la Dra. Kirkilionis, el Dr. Henrik Northolt , multitud de fisioterapeutas y el mismo IHDI. En España, sin ir más lejos , mi compañera Elena López publicó junto a M.A.Salmerón Ruiz , pediatra  y doctora en Medicina y Cirugía, un excelente trabajo sobre Porteo Ergonómico en la revista Pediatría Integral

porteo
Modificaciones Menores

Las modificaciones “menores” que nombran, imagino que sobre todo  ampliar el puente de la mochila, de “menor” no tiene nada puesto que es la base del diseño de las mochilas de baby Björn durante toda su existencia.

Ha sido la gran lucha contra ese tipo de mochilas, motivo por el cual en su día las bauticé como “colgonas”. Al parecer a los del IHDI sí les han escuchado.

Pero la  cuestión es: si siguen la recomendación de ampliar el puente de la mochila para conseguir una postura algo más correcta, ¿por qué siguen fabricando y vendiendo los modelos con puente estrecho?
¿Van a reconocer alguna vez que esos modelos no cumplen las sugerencias del IHDI?

De hecho, la imagen que muestran en el artículo para desmontar su “mito” es una del modelo típico “colgón” de la marca.

Así que no entiendo, por un lado modifican su modelo para adecuarse a las sugerencias del IHDI y tener su beneplácito, pero siguen defendiendo que la postura de la mochilas que el IHDI no recomienda siguen siendo buenas…
¿Me lo explican por favor?

Esto es como si vendo huevos y quiero la certificación de que son BIO. Tengo una granja productora con gallinas en cautividad y otro par de gallinas sueltas en mi finca.  Un inspector viene a comprobar que los huevos de mis gallinas libres son aptos para tener el certificado BIO y yo ese certificado “lo uso también” con el resto de los huevos procedentes de la granja que evidentemente no cumple esos requisitos. Una vez obtenido que “Yo produzco huevos BIO” ya dejo que la gente crea que TODOS mis huevos son BIO.
Señores de Baby Björn, si los del IHDI les han sugerido modificaciones es porque la posición del bebé en la foto no es la óptima.

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Niños que cuelgan

Aquí voy a ir a gramática básica: Colgar y caerse no son sinónimos.
No criticamos que los bebés vayan a caerse de sus mochilas. Evidentemente que el bebé no se cae si va sujeto contra el cuerpo y el adulto no se mueve… pero tampoco se caen los bebés que sujetamos boca abajo por el tobillo y no les vamos a llevar así. Buscamos el confort del bebé señores, a ver si les queda claro.

Criticamos que esa no es un postura cómoda, porque independientemente de si el peso recae poco o mucho en los isquiones, ya hemos quedado en que el IHDI no recomienda la posición. Además, unas piernas “colgando” al aire… hagan la prueba señores, tienden a dormirse y no dan estabilidad.

Qué es ergonomía

Me gustaría explicarles lo que es “ergonómico”, porque no han entendido ustedes mucho.
Lean ese post por favor, y aquí les copio el resumen:

Porteo ergonómico

 

Me parece genial lo del test con la almohadilla, cuéntenselo a los del IHDI, a ver qué opinan.

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Espalda en forma de C

Si tengo que explicar que estar tumbado boca arriba  no es lo mismo que ser porteado, apaga y vámonos.
Las presiones que se ejercen en vertical con una mochila rígida que no ajusta punto por punto y más si hay movimiento, no son  ni parecidas a estar tumbado. Tendrían que hacer el experimento de las almohadillas aquí, a ver si así lo entienden.

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Sobreestimulación

Este punto me resulta especialmente gracioso. Porque ni siquiera argumentan contra él. Sólo dicen que “recomiendan los primeros 5 meses llevarles hacia adentro”.

Al parecer la mayoría de los padres que compran sus mochilas no han oído esa advertencia todos estos años, o sencillamente tienen grabada en la retina toda la publicidad que ustedes mismos antes hacían con recién nacidos  mirando hacia adelante

 

Sea como fuere, echo de menos qué pasa con la cadera del bebé en esa posición  y con su piernas. Y con la espalda del adulto.  Y si el bebé se duerme. Y con la visibilidad de adulto. Y  si algo asusta al bebé… En fin, echo de menos lo de siempre: argumentos.

Pero ustedes sigan, que ya hemos conseguido que amplíen el puente de su modelo estrella. Igual en 10 años más acaban dándonos la razón. Eso sí, no lo reconocerán, pero da igual, Google no olvida y nosotras tampoco.

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¿Qué es un Portabebés Ergonómico?

¿Qué es un Portabebés Ergonómico?

cuerpo humano- da vinci.

¿Qué significa ergonómico?

¿Quién decide si un artículo lo es?

¿Llamar a algo ergonómico lo convierte en ergonómico si no lo es?

¿Puede algo ergonómico ser no adecuado en algún caso?

¿Cómo podemos los padres saber cuando nos intentan dar gato por liebre en relación al porteo ergonómico?

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silla ergonómicaHace años la palabra “ergonómico” no estaba en mi vocabulario. Soy de la generación de llevar bolsos llenos de libros al colegio,  de sentarnos en las mismas sillas y pupitres, midiéramos lo que midiéramos, y de las que hizo deporte con un mismo tipo de zapatillas deportivas, fuera gimnasia, correr o baloncesto.

A mi generación la ergonomía nos llegó tarde, cuando compramos la primera silla para el ordenador de esas de apoyar las rodillas.
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Pero fui madre y al portear empecé a interesarme en cómo hacerlo bien.
La primera mochila que casi todas las del gremio conocimos como ergonómica, fue la ERGO  y a partir de ahí, según aumentaba nuestro conocimiento y experiencia fuimos aprendiendo a distinguir (más o menos) qué era un portabebés ergonómico y por qué.

Y entonces editamos guías para distinguir los portabebés “correctos” de los que no, sobre todo cuando hablábamos de mochilas. Parecía que estaba claro, se trataba de “ergonómicas” versus “colgonas”.
Pero nada más lejos de la realidad.

El enemigo en casa

mochila anunciada como ergonómica que no lo es

A medida que la práctica del porteo se extendía aumentaban los portabebés “correctos” mal colocados, o sea, que dejaban de ser todo lo ergonómicos que podían ser. Las marcas de mochilas y otros sistemas de porteo no tan ergonómicos, empezaron a sacar sus “versiones ergonómicas” modificando en algo los originales.

Eso hace que la pregunta que más recibo a nivel personal y que más observo en los grupos de porteo, como el de Red Canguro  y otros es:

“¿Me podéis decir si este portabebés es ergonómico?”

Y de ahi surgen mis preguntas del principio.

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Observo a diario cómo empresas del sector, distribuidores, tiendas, agentes, asesoras, instructoras y educadoras  de porteo y usuarios de determinadas marcas recomiendan :

  • Portabebés concebidos para conseguir el máximo de ergonomía usados de forma totalmente antiergonómica
  • Portabebes que a priori pueden ser ergonómicos ( si se usan a partir de un determinado peso y desarrollo) recomendados para usarlos antes  o después de tiempo con lo que ya dejan de serlo.
  • Portabebés anunciados como ergonómicos, solo porque lo son algo más que algún modelo anterior
  • Portabebés anunciados como ergonómicos sin serlo
  • Portabebés antiergonómicos anunciados como ergonómicos con el aval de algún profesional de la salud

ejemplo de portabebés incumpliendo las normas de porteo seguro

En este contexto repito mi pregunta: Como no hay una “autoridad máxima” que decida  qué es y qué no es ergonómico, y quién puede o no usar ese calificativo, ¿qué hacemos?
Y mi respuesta es sencilla: tener claro los conceptos de qué es ergonomía y qué buscamos al portear y decidir en consecuencia.

 Si yo como Nohemí Hervada, por muy asesora de porteo, formadora de asesoras de porteo y consultora de porteo para marcas y empresas que sea, digo que “este portabebés es ergonómico y este otro no”, habrá quien crea en mi palabra y habrá quien  diga que con qué criterio juzgo, o lo que es lo mismo,  estaré cayendo en  lo mismo que critico que es usar mi “nombre” y mi cargo para justificar un juicio.

Creo que es más interesante definir claramente qué es ergonomía y qué buscamos de un portabebés y que sea esa la vara de medir a la hora de juzgar un sistema de porteo.

Del mismo modo que calcular una medida a ojo no es muy fiable y por eso preferimos usar una medida estándar que no deje lugar a equívocos e interpretaciones personales: el metro.

¿Qué es  ergonómico?

Definición de “ergonomía” :

RAE (Del gr. ἔργον, obra, trabajo, y -nomía).

  1. f. Estudio de datos biológicos y tecnológicos aplicados a problemas de mutua adaptación entre el hombre y la máquina.

Espasa Calpe
1.f. Ciencia que estudia la capacidad y la psicología del hombre en relación con su trabajo y la maquinaria o equipo que maneja, y trata de mejorar las condiciones que se establecen entre ellos.

En mi Escuela de Porteo Mimos y Teta explico a mis alumnas cosas como estas:

  • Según la Asociación Internacional de Ergonomía, la ergonomía es el conjunto de conocimientos científicos aplicados para que el trabajo, los sistemas, productos y ambientes se adapten a las capacidades y limitaciones físicas y mentales de la persona.
  • Según la Asociación Española de Ergonomía, la ergonomía es el conjunto de conocimientos de carácter multidisciplinar aplicados para la adecuación de los productos, sistemas y entornos artificiales a las necesidades, limitaciones y características de sus usuarios, optimizando la eficacia, seguridad y bienestar.
marsupi

La colgona de las llamadas “ergonómicas”

Teniendo en cuenta estas definiciones,   un sistema de porteo sería ergonómico cuando toma en cuenta el conocimiento existente en los distintos campos que se relacionan con el porteo  a fin de conseguir que este se adapte a las necesidades, limitaciones y características de sus usuarios optimizando la eficacia, seguridad y bienestar.

Así que para que un sistema de porteo o portabebés sea ergonómico no podemos obviar la biología, ni la fisiología, ni la fisionomía del bebé/niño y del adulto que portea  en general, ni los conocimientos que se van añadiendo a este campo como la neurobiología o el conocimiento del impacto en el cuerpo de la hiperpresión que produce el ejercicio o el cargar peso.

Dicho esto, cuando una marca en concreto usa el adjetivo “ergonómico” en su publicidad pero su sistema no optimiza la eficacia, seguridad y bienestar de las 2 partes implicadas en el trabajo del porteo, no merece tener ese calificativo.

Esto lo vemos habitualmente en marcas reconocidas de puericutura que valoran la importancia del contacto y la cercanía, pero

  • no tienen en cuenta la posición óptima del recién nacido, ni la forma de cargar peso que menos impacto negativo tenga en el cuerpo del adulto.
    .
  • No sirve que amplíen el puente para que el bebé no cuelgue cuando el resto de puntos a tener en cuenta para optimizar la eficacia, seguridad y bienestar no se cumplen.
    .
  • Tampoco serían ergonómicos  aquellos sistemas que por sus características no permiten la posición y el ajuste correcto que garantice la seguridad y confort máximo, sobre todo en los bebés más pequeños o con algún problema previo, como es el caso de bebé nacidos prematuros o con alguna patología, y que sin embargo publicitan  para ser usados  en esa edad o circunstancias.
    .
  • Incluso portabebés que en principio pueden ser usados de forma correcta en un tramo de edad, peso  y/o  desarrollo concreto, cuando son publicitados y usados fuera de esos márgenes pasan de ser ergonómicos a no ergonómicos.
    .

Creo que quienes trabajamos profesionalmente en el porteo debemos hacer un ejercicio serio de autoexamen y en vez de buscar el producto más vendible, trabajemos por proporcionar información correcta sobre los productos con los que trabajamos.

No hay un portabebés mejor, ni uno que sirva de forma excelente desde el minuto 0 hasta el fin de la etapa del porteo, porque portear bien depende, como hemos visto de múltiples factores, los generales y los particulares de cada tándem bebé-adulto. Por eso en vez de seguir intentando convencer de qué protabebés son ergonómicos y cuáles no, lo ideal sería que todos los padres conozcan las reglas de un porteo seguro y ergonómico, y que aprendan a distinguir en su caso cuándo se cumple y cuándo no.

Ese es el trabajo de las Asesoras de Porteo que formamos, mi equipo de formadoras y yo, tanto en nuestras formaciones individuales, como en la conjunta en Asesoras Continuum.

No queremos enseñarles las respuestas correctas a la pregunta de “¿Qué portabebés es ergonómico?”, sino  a que sepan formularle a los padres las preguntas adecuadas para que lo vean ellos mismos.

De este modo evitaremos seguir viendo fotos de padres orgullosos porteando con sistemas correctos mal utilizados, con sistemas de porteo poco confortables,  y en muchos casos, desgraciadamente,  no sólo poco ergonómicos, sino lo que es peor, poco seguros.

NOTA: LAs imágenes están subidas desde los URL originales donde están publicadas en el momento de la publicación de este post.

Porteo ergonómico

Mimita Tour 2010

Mimita Tour 2010

Dice un refrán que  “lo breve si bueno, 2 veces bueno”. No creo que siempre sea cierto, pero es verdad que si lo breve es bueno deja un buen sabor de boca.

Nuestro viaje nos ha servido para desconectar, para relajarnos, para comprobar que podemos vivir sin internet (mal al principio, he de reconocerlo ) y sobre todo para disfrutar de nosotros 3 como familia y de buenos amigos,  algunos nuevos y otros viejos.

Nos hacía falta oxigenarnos en todos los sentidos, física, moral y emocionalmente, coger fuerzas y ánimo y cariño para afrontar unas semanas que van a ser complicadas. En este mes se cumplirá el aniversario del día que nos comunicaban que mi embarazo no seguía.

Ya llevo días “rara”, más nostálgica que de costumbre, más sensible. Me imagino que, queramos o no, vivimos regidos por un calendario y aunque los días son iguales, las fechas nos recuerdan días concretos.
Yo que ya sabéis que no soy muy pro-aniversarios me gustaría pasar por la segunda quincena de abril de puntillas. O no,  porque como la vida nos demuestra,  lo que se esconde acaba saliendo cuando uno menos lo espera.

No quiero ahora hacer balance de este año,  quizás otro día. Sólo quería agradecer a todas las personas que he encontrado y reencontrado en este viaje por su afecto, su cariño y sobre todo su lealtad.
En un mundo donde cada vez se encuentra menos esa cualidad yo puedo presumir de tener buenos amigos. Es cierto que no son todos los que estaban,  pero la vida nos posiciona a todos y tarde o temprano las motivaciones salen a la luz. Pena de aquellos que no saben ser amigos de verdad, pues no tendrán amigos verdaderos ellos tampoco. Ya lo dice una verdad absoluta: “se recoge lo que se siembra”.

Me gustaría agradecer especialmente a Patricia el hecho de organizarnos un encuentro con amigas en El Bierzo que no olvidaremos. Gracias sobre todo a las que fueron desde lejos: Marta, Delia y Rocío, pero de verdad gracias a todas (Patricia, Raquel, Noelia, Vanessa, Sonia, Arancha, Mónica y los padres y bebés que iban con ellas).

 


A nuestros amigos de años LM, MJ y A por pasar unos días en familia, como siempre que nos vemos aunque sea después de 8 años. En un entorno precioso y en una casa que nos encantó y que os animo a visitar (Casa Valborraz).

A cRis… que nos invitó a entrar un ratito en la intimidad de su hogar para no perderme la oportunidad de abrazarla en persona,  tras conocerla durante algunos años por la red.
Es una de las personas especiales que he tendio el placer de conocer gracias a Red Canguro. En su casa hablamos poco “o nada” de trapos, dejando a un lado los personajes (itsirc y mimita) y conociendo más  a las personas (cRis y Nohemí).

A otro grupo de mamás a las que yo cariñosamente llamo “mis niñas de RC” por apartar tiempo un domingo para vernos y charlas y probar trapos. Especialmente a Merce y Zoila compañeras en el inicio de la aventura de RC y a Elena a la que ví brevemente en su casa.

A Vega  (y Luis y Nicolás) por el “atraco” de casi presentarnos sin avisar y que nos ofreciera su casa para quedarnos una noche. Me encantó reencontrarla en su ambiente y disfrutar de un día juntas. Gracias por tu generosidad, tu hospitalidad y tu sentido común en todo lo que haces:

Y cómo no gracias a mi tía (P. y su familia), que siempre podemos contar con su casa para alojarnos, aunque la avisemos con poco tiempo, porque hay familia y familia, y ella es parte importante de la mía, de la nuestra. ¡¡¡Gracias Tía!!!

 

Red Canguro en Canarias Directo

Red Canguro en Canarias Directo

Con motivo de las celebraciones de la SICB  2008 organizamos  varios talleres de porteo y el programa Canarias Directo vino a grabarnos .

Siendo un programa en directo y con muy poco tiempo no pudimos explayarnos demasiado… además de los nervios propios del momento y la incertidumbre que causa el organizar cosas con bebés y niños, pero salió  muy bien.

Esta grabación junto con la emisión en la TV Tagoror (municipal de Santa Lucía de Tirajana) de lo que es un taller de portabebés fueron las primeras apariciones de la Red Canguro en TV.

 

 

 

 

Aquí tenéis unas cuantas fotos

 

 

Creative Commons License

Posición ranita

Posición ranita

¿Qué significa la expresión “posición ranita”?
¿Es correcta?

La expresión “postura ranita” es una de las habituales en el porteo. Durante años hemos utilizado esta expresión para referirnos a la postura que adopta el bebé al ser porteado respetando su posición fisiológica.

Cuando empezamos a difundir el porteo ergonómico la mayoría de las personas pensaban que portear era llevar a un bebé sujeto de cualquier modo con una mochila cualquiera. La mayoría tenía la imagen típica de un bebé sujeto por la zona  genital con las piernas colgando, así que se sorprendían viendo cómo iban los bebés porteados de forma ergonómica  con las piernas “tan abiertas”. De hecho una de las preguntas frecuentes a los padres que usábamos este tipo de portabebés era: “¿no le haces daño en sus huesos o articulaciones al llevar sus piernas tan abiertas?” o “¿no va “espatarrado”?.

Antes de responder mira estas  imágenes de algunos de los distintos “arneses” o aparatos que les colocan a bebés con displasia de cadera. Todos hemos visto algún bebé  con este tipo de aparatos y sabemos que incluso duermen con ellos… sólo se les quita para bañarles .

¿Por qué?

Porque cuando mantenemos al bebé con sus piernas abiertas, flexionadas y en abducción ( lo que comúnmente se llama postura ranita), sea con un arnés o colocado con un fular,  estamos asegurando que la cabeza del fémur quede completamente encajada en el acetábulo (hueco de la articulación) de la cadera. Incluso cuando ésta es algo plana, con esta posición aseguramos un correcto desarrollo de la articulación.

En algunos casos se llega a escayolar a los niños para asegurar esa posición.

 

 

Para aquéllos a los que les guste la anatomía, esta es la explicación médica de por qué esa postura es la mejor para los bebés.

Cuando las piernas están estiradas con los pies paralelos (posición anatómica), la cabeza del fémur no queda totalmente encajada por el cotilo, su parte delantera permanece al descubierto

 

La posición en la que las superficies articulares tienen un máximo de contacto, es en la combinación de flexión, abducción y rotación externa.

Esta es la posición que se toma espontáneamente para lograr el reposo de la articulación.

 

 

 

Y esa es la posición que adopta el bebé en los portabebés correctos (fular, bandolera, mei tai y/o  mochila evolutiva…) con la ventaja de estar cerca de mamá o papá sin un arnés de estructura dura que le haga rozaduras y con el añadido de poder estar en movimiento de una forma adecuada para su óptimo desarrollo.
Las mujeres de todas las culturas del mundo han cargado a sus bebés en esta postura de forma natural, sin saber de anatomía, de fisiología del bebé ni de abducción de la cadera…simplemente observando cómo su bebé iba cómodo y tranquilo cerca a su cuerpo y se desarrollaba sano…

 

Así pues, esta forma de llevar al bebé con portabebés es la que recomendamos las asesoras de porteo. No obstante hace ya tiempo que algunas dejamos de utilizar la expresión “postura ranita” porque no es del todo correcta. Esa expresión da la idea de un bebé “aplastado” con las piernas flexionadas, por lo que preferimos utilizar otras expresiones más correctas que no den lugar a errores.

 

posición correcta portabebés
El bebé recién nacido ha de ir con las piernas flexionadas, con la pelvis en retroversión y su espalda curvada hacia el cuerpo del porteador.

En este vídeo puedes escuchar la explicación sobre este y otros términos utilizados en porteo

NOTA: El artículo no recomienda  que si tu bebé necesita un dispositivo para la displasia lo elimines si porteas, esa decisión corresponde a los padres asesorados por el profesional competente.

 

Para saber más:

http://www.hip-baby.org/

http://www.healthsystem.virginia.edu/UVAHealth/peds_orthopaedics_sp/ddh.cfm

http://www.vhebron.es/ortopediatria/publicaciones/lcc.htm

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000971.htm

http://www.abcdelbebe.com/etapas/el_bebe/6_a_12_meses/identifique_y_trate_a_tiempo_la_displasia_de_cadera

http://www.storchenwiege.com/babycarrierresearch.htm

¿Cómo llegué a ser mamá canguro?

¿Cómo llegué a ser mamá canguro?

Cuando estaba embarazada no me planteé algunas cosa por considerarlas totalmente “naturales”. Así que cuando me decían: “¿Vas a darle el pecho?” Contestaba: “¡Claro!”… no me planteaba otra opción… De la misma forma pensaba que cuando mi bebé naciera, querría llevarle muy cerca, cogerle mucho, olerlo, sentirlo… disfrutarlo. No pensé que hiciera falta nada más…

Recordé que mi madre había usado una especie de “bolsa de tela” que se colgaba como un bolso para llevar a alguno de mis hermanos…y me dije: “voy a comprarme una mochila portabebés”.

Como la mayoría de los que no tenemos información completa acabé comprando una tipo “Baby Björn”, y la guardé ilusionada pensando que ya pronto podría usarla con mi hijo.

fular Y mi hijo nació… y me di cuenta de que aquélla mochila no me servía para un recién nacido… Así que busqué en internet y descubrí los fulares portabebés. Yo que siempre he sido de colgarme muchos trapos me fascinó la idea… un trozo de tela iba a permitirme seguir unida a mi bebé… sólo mucho tiempo después comprendí cuánto me iba a servir aquél trozo de tela…

Ahora sé que mi primer “fular” no era muy ortodoxo… la tela no era la idónea para llevar de forma óptima a mi bebé… pero yo estaba feliz y mi bebé también… Aprendí sólo un par de nudos viendo fotos en una web… y practicando.

A Iker le ayudó a curarse del reflujo en muy poco tiempo ya que lo llevaba siempre erguido sobre mi pecho… y a mí me ayudó a “curarme” de un parto que me dejó graves secuelas emocionales. Me separaron de mi bebé por unos minutos que para mí fueron eternos y angustiosos… para mí mi “fular casero” fue mi “segundo cordón umbilical”… el que me permitió resarcirme yo y resarcir a mi hijo por una separación innecesaria y traumática …

Siempre leemos de los beneficios emocionales de los portabebés para los bebés. Yo soy testigo de cómo me ayudaron a mí a sentirme mejor.

Con el tiempo compramos una bandolera, la Baby Bag, sobre todo para el papá… un verdadero papá canguro que siempre ha llevado a su hijo cargado: a pasear, a comprar, para dormirle si mamá no podía… Estoy convencida de que ese “trozo de tela” contribuye a que tengan una relación especial.

mei taiDespués vinieron los Mei-Tais, un verdadero descubrimiento para mí. Me hice también con fulares “buenos”, que mi espalda agradeció porque mi hijo ya iba pesando lo suyo… y con algún pouch que uso esporádicamente…

Y con todo ese muestrario de portabebés, esos años de práctica y muchas horas dedicadas a buscar y leer información sobre la forma correcta de llevar cargados a los bebés me ví casi sin darme cuenta enseñando a otras madres qué eran y cómo se usaban… primero en el grupo de apoyo a la Lactancia Materna, y luego a grupos de embarazadas.

Sé que ya me queda cada vez menos tiempo de disfrutar de la sensación de llevar a mi hijo cerca: cada vez es más grande… y quiere más “independencia”… por eso disfruto cada ocasión que tengo de llevarle conmigo. A veces más que por placer ha sido por necesidad: he limpiado, planchado, cocinado, regado, hecho bricolaje, depilado a alguna clienta, bailado, comprado, hablado en público y no sé cuántas cosas más con él a mi espalda…

 

porteo

¿Creéis que hay una forma mejor de socialización?

 

 

Publicado originalmente en Red Canguro

EL NIDO (No lo cojas que se acostumbra)-Jean Liedloff

EL NIDO (No lo cojas que se acostumbra)-Jean Liedloff

continuum(…) El bebé, cuando es llevado al hogar de su madre, ya conoce a fondo cómo es la vida. A un nivel preconsciente que determinará todas sus impresiones posteriores, al igual que las determina ahora, sabe que la vida es insoportablemente solitaria, que no responde a sus señales y que está llena de sufrimiento.

En una unidad de neonatología de las maternidades de la civilización occidental hay muy pocas posibilidades de recibir el consuelo de una mamá loba. El recién nacido, cuya piel está pidiendo a gritos volver a sentir aquella carne suave, cálida y viva con la que estaba en contacto, es envuelto en una tela seca e inerte. Es colocado en una caja y dejado ahí, por más que llore, en un limbo donde no hay el menor movimiento (por primera vez en toda la experiencia de su cuerpo, en los siglos de evolución o en la eternidad vivida en el útero).

Los únicos sonidos que puede oír son los gemidos de otras víctimas que están sufriendo el mismo indescriptible tormento. Puede que los sonidos no signifiquen nada para él. El bebé no cesa de llorar; sus pulmones, que no están acostumbrados al aire, se sobre esfuerzan con la desesperación que hay en su corazón. No acude nadie. Confiando en la perfección de la vida, como debe hacer por naturaleza, efectúa el único acto que puede hacer, que es llorar. Hasta que, después de haber pasado un tiempo que para él es una eternidad, se duerme agotado.

Más tarde se despierta en el vago terror que le produce el silencio, la inmovilidad. Se echa a llorar. Todo su cuerpo, desde la cabeza hasta la punta de los pies, está embargado por un ardiente anhelo y deseo, por una intolerable impaciencia. Respira con dificultad y chilla hasta sentir que su palpitante cabeza está a punto de estallar. Llora hasta que el pecho y la garganta le duelen. Ya no puede soportar más el dolor y sus sollozos se van apagando hasta calmarse. Ahora se pone a escuchar. Abre las manos y las vuelve a cerrar apretando los puños. Mueve la cabeza de un lado a otro. Nada parece ayudarle. El sufrimiento es insoportable. Se echa de nuevo a llorar, pero supone demasiado esfuerzo para su dolorida garganta y al cabo de poco vuelve a callarse. Tensa su atormentado y anhelante cuerpo y siente un poco de consuelo. Agita las manos y patalea con los pies. Se detiene, sufriendo, incapaz de pensar o de tener esperanzas. Se pone a escuchar. De nuevo cae dormido.

Al despertar se hace pipí en los pañales y el suceso le distrae de su tormento. Pero el agradable acto de orinar y la cálida, húmeda y fluida sensación que siente alrededor de la parte inferior de su cuerpo desaparecen rápidamente. El calor se inmoviliza ahora y se vuelve frío y pegajoso. El pequeño patalea, tensa el cuerpo, llora a lágrima viva. Desesperado a causa del intenso deseo de contacto que le acucia, rodeado de un entorno inerte, húmedo e incómodo, expresa llorando desconsoladamente su infelicidad hasta que se tranquiliza con su solitario sueño.

De pronto, alguien lo levanta; vuelve a creer que va a obtener aquello que tanto desea. Le sacan el pañal. Se siente aliviado. Unas manos vivas le tocan la piel. Levantándole los pies, le envuelven el bajo vientre con otro paño seco y sin vida. Al cabo de un momento es como si las manos y el pañal húmedo no hubieran existido nunca. No hay ningún recuerdo consciente, ninguna chispa de esperanza. Se encuentra en medio de un vacío insoportable, eterno, inmóvil y silencioso, lleno de un intenso, intensísimo deseo de vital contacto. Su continuum intenta utilizar las medidas de emergencia de que dispone, pero todas están concebidas para unir los breves espacios de tiempo en los que permanecerá sin recibir el trato correcto o para pedir consuelo a alguien (que se supone) que desea dárselo. Su continuum no tiene ninguna solución para una situación tan extrema. Ésta supera su basta experiencia. La naturaleza del bebé, aunque el pequeño sólo haga algunas horas que respire, ha llegado a tal punto de desorientación que la situación supera a la fuerza salvadora de su poderoso continuum. La experiencia vivida en el útero ha sido la que probablemente más se acercará de todas al estado de bienestar que, de acuerdo a sus expectativas innatas, tendría que experimentar durante toda su vida. Su naturaleza se basa en la suposición de que su madre se está comportando correctamente y de que las motivaciones que la impulsan y las consiguientes acciones se beneficiarán sin duda unas a otras.

Alguien llega y lo levanta deliciosamente en medio del aire. Vuelve a la vida. Lo llevan de una manera demasiado delicada para su gusto, pero al menos experimenta algún movimiento. Después se encuentra en su lugar. Todo el sufrimiento que ha padecido ahora ya no existe. Descansa en unos brazos que lo envuelven y aunque su piel al entrar en contacto con la ropa de la madre no le envíe ningún mensaje de encontrar consuelo ni sienta el contacto de una piel viva, sus manos y su boca le comunican que se sienten bien. El positivo placer que produce la vida, el estado normal para el continuum, es casi completo. El sabor y la textura del pecho materno está presentes, la cálida leche fluye a su hambrienta boca, oye los latidos de un corazón que debería haber sido su vínculo, el sonido que le confirma la continuidad de la existencia vivida en el útero; las formas moviéndose anuncian con claridad que hay vida. El sonido de la voz también es correcto. Sólo hay algo que falta en la ropa y en el olor que percibe (la madre se ha puesto colonia). El bebé succiona la leche y cuando está lleno y con las mejillas sonrosadas, se queda dormido.

Al despertar se encuentra en un infierno. No tiene ningún recuerdo, esperanza ni pensamiento de la visita que le ha hecho su madre que pueda tranquilizarle en este inhóspito purgatorio. Las horas, los días y las noches van transcurriendo. El bebé se echa a llorar, queda agotado, cae dormido. Se despierta y se hace pipí en el pañal. Ahora este acto ya no le resulta agradable. El efímero placer que le producen sus aliviadas tripas se torna en un dolor cada vez más punzante cuando la orina caliente y ácida entra en contacto con su irritada piel. Se pone a chillar. Sus cansados pulmones necesitan gritar para no sentir el doloroso escozor. Llora hasta que el dolor y el llanto lo agotan hasta caer dormido.

En este hospital, que es de lo más normal, las ocupadas enfermeras cambian los pañales de los recién nacidos a unas determinadas horas, tanto si están secos como si hace poco o mucho que están húmedos, y mandan a los bebés a sus casas totalmente escaldados para que los cuide alguien que tenga tiempo para ello.

El bebé, cuando es llevado al hogar de su madre (sin duda no puede decirse que sea el hogar del pequeño), ya conoce a fondo cómo es la vida. A un nivel preconsciente que determinará todas sus impresiones posteriores, al igual que las determina ahora, sabe que la vida es insoportablemente solitaria, que no responde a sus señales y que está llena de sufrimiento.

Pero aún no se ha rendido. Su fuerza vital intentará siempre recuperar el equilibrio mientras haya vida en él.

El hogar en que se encuentra sólo se diferencia de la unidad de neonatología de la maternidad en que ahora no tiene la piel irritada. Durante las horas en las que el bebé está despierto, está anhelante, ansioso de contacto físico y espera de manera interminable que el silencioso vacío sea reemplazado por la situación correcta.

Durante algunos minutos al día su intenso deseo cesa momentáneamente y la terrible necesidad de su piel de ser tocada, sostenida y movida es satisfecha. Su madre es la persona que, después de habérselo pensado mucho, ha decidido dejarle acceder a su pecho. Ella lo quiere con una ternura que nunca antes había sentido. Al principio, a la madre le resulta difícil dejar a su hijo en la cuna después de haberle dado el pecho, sobre todo porque él se echa a llorar desconsoladamente. Pero está convencida de que debe hacerlo, ya que su madre le ha dicho (y ella debe saberlo) que si ahora le hace caso lo malcriará y más tarde su hijo le causará problemas. Ella desea hacerlo todo correctamente; por unos momentos siente que la pequeña vida que sostiene entre sus brazos es más importante que cualquier otra cosa en el mundo.

Suspira y deja suavemente a su hijo en la cuna, decorada con patitos amarillos a juego con la habitación. Ha puesto mucho esfuerzo para decorarla con unas cortinas suaves y sedosas, una alfombra en forma de un enorme oso panda, un tocador blanco, una bañera y un vestidor equipado con polvos de talco, aceite, jabón, champú y un cepillo, todo fabricado y envasado con los colores especiales para bebés. La pared está decorada con imágenes de crías de animales vestidas como personas. Los cajones de la cómoda están llenos de camisitas, peleles, patucos, gorritos, mitones y pañales. Sobre la cómoda, colocados de lado en un cautivador ángulo, hay un corderito de peluche y un jarrón con flores recién cortadas, ya que a su madre también le “encantan” las flores.

Ella le estira la camisita y lo arropa con una sábana bordada y una manta decorada con las iniciales del pequeño. Las contempla llena de satisfacción. Ella y su marido no han reparado en gastos para decorar la habitación de su bebé a la perfección, aunque no hayan podido comprar aún los muebles que han elegido para el resto de la casa. Se inclina para besarle la sedosa mejilla y se dirige hacia la puerta mientras el primer agonizante chillido hace estremecer el cuerpo del bebé.

Cierra con suavidad la puerta de la habitación. Le ha declarado la guerra. Su voluntad debe imponerse a la de su hijo. A través de la puerta oye un sonido parecido a alguien que es torturado. El sentido de su continuum lo reconoce como tal. La naturaleza no envía unas señales claras de que alguien está siendo torturado a no ser que sea éste el caso. La tortura es precisamente tan seria como suena.

La madre duda, su corazón desea volver con su hijo, pero se resiste y se aleja. Acaba de cambiar y alimentar a su bebé. Como está segura de que no necesita realmente nada, lo deja llorar hasta que el pequeño se queda agotado.

Él se despierta y se echa a llorar de nuevo. Su madre entreabre la puerta para asegurarse de que el pequeño está bien. Después vuelve a cerrarla con suavidad para que su hijo no piense que va a recibir la atención que está pidiendo luego se apresura a volver a la cocina para reanudar lo que estaba haciendo y deja la puerta abierta para poder oír a su hijo por si “le ocurriera algo”.

El llanto del bebé se va transformando en temblorosos gemidos. Al no recibir ninguna respuesta, la fuerza del móvil de la señal se pierde en la confusión de un estéril vacío al que el consuelo tendría que haber llegado hace mucho tiempo. El bebé mira a su alrededor. Más allá de las barras de la cuna hay una pared. La luz es tenue. No puede darse la vuelta. Sólo ve los barrotes, inmóviles, y la pared. Oye los sonidos sin sentido de un mundo lejano. Cerca no hay ningún sonido. Contempla la pared hasta que los ojos se le cierran al volver a abrirlos, los barrotes y la pared siguen exactamente en el mismo lugar que antes con la única diferencia de que ahora la luz es más tenue.

Entre la eternidad que pasa contemplando los barrotes y la pared, pasa otra eternidad contemplando los barrotes de ambos lados y el lejano techo. A lo lejos, a un lado, se ven unas formas estáticas que siempre están ahí.

Hay momentos en los que siente algún movimiento y algo cubriéndole los oídos, un sonido apagado y un montón de ropa sobre él. Cuando esto ocurre, puede ver desde el interior la esquina blanca de plástico del cochecito y, de vez en cuando, grandes bloques de casas deslizándose a lo lejos. Ve también las lejanas copas de los árboles que tampoco tienen nada que ver con él, y a veces personas mirándole que hablan normalmente entre ellas o en ocasiones con él.

Más a menudo, estas personas agitan un objeto que hace ruido frente a él y el bebé siente, al estar tan cerca, que se encuentra cerca de la vida y alarga la mano y agita los brazos deseando encontrarse en su lugar. Cuando le acercan el sonajero a la mano, lo coge y se lo mete en la boca. Pero no recibe la sensación que estaba esperando. Agita las manos y el sonajero vuela por los aires. Una persona se lo vuelve a traer. Como desea que esta prometedora figura regrese, se dedica a arrojar el sonajero o cualquier otro objeto que tenga a mano mientras el truco funcione. Cuando ya no se lo devuelven más, se dedica a mirar el vacío cielo y la capota del cochecito.

Cuando llora en el cochecito es a menudo recompensado con signos de vida. Su madre mueve el cochecito porque ha aprendido que esto tiende a hacerle callar. Su intenso deseo de movimiento y experiencias, todo aquello que sus antepasados tuvieron en sus primeros meses de vida, se calma un poco cuando su madre mueve el cochecito, lo cual de una manera muy pobre le ofrece al menos alguna experiencia.

Como no asocia las voces que oye a su alrededor con nada que le ocurra a él, tienen muy poco valor porque no anuncian que vayan a colmar sus expectativas. Sin embargo, son más gratificantes que el silencio que reinaba en la maternidad. El cociente de las experiencia de su continuum está casi a cero; su principal experiencia real es la del deseo.

Su madre lo pesa con regularidad y se siente orgullosa del progreso de su hijo.
Las únicas experiencias útiles constituyen los pocos minutos al día que le permiten estar en brazos y algunas otras vividas de manera irregular que le sirven para sus otras necesidades y que se van agregando a sus cuotas. Cuando el bebé está en el regazo de su cuidadora, puede acercarse corriendo un niño gritando y añadir la emoción de crear un poco de acción a su alrededor mientras aquél se siente seguro. El pequeño oye el agradable zumbido del motor del automóvil mientras es zarandeado plácidamente en el regazo de su madre cuando el tráfico se detiene y cuando vuelve a circular. Oye ladridos de perros y otros ruidos repentinos. Aunque a algunos les perturben cuando están en el cochecito, a otros, sin embargo, les asustarían si no estuvieran en brazos.

Los objetos que le ponen a su alcance sirven para imitar aquello que al niño le está faltando. La tradición dicta que los juguetes consuelan a los bebés que están sufriendo, pero de algún modo lo hacen sin reconocer el sufrimiento de los mismos.

En primer lugar está el osito o cualquier otro muñeco suave similar que sirve “para dormir”. Está concebido para dar al bebé la sensación de tener un constante compañero. El intenso cariño que a veces un niño acaba sintiendo por él se considera un encantador capricho infantil en vez de verse como la manifestación de una grave carencia afectiva que le ha llevado a aferrarse a un objeto inanimado en su necesidad de encontrar un compañero que no le abandone. Los cochecitos con juguetes que suenan, y las cunas que se balancean son otra desgraciada imitación. Pero el movimiento sustituye de una manera tan pobre y tosca el movimiento que un niño experimenta mientras su madre lo transporta, que satisface muy poco el intenso deseo del solitario bebé. Aparte de ser inadecuado, suele también ser infrecuente. Están también los juguetes que se cuelgan en las cunas y los cochecitos que suenan, tintinean o repiquetean cuando el bebé los toca. La habitación del bebé se suele adornar con móviles de vivos colores, un nuevo objeto que el pequeño puede contemplar aparte de las paredes. Los móviles atraen su atención, pero sólo se cambian de vez en cuando y no llegan a llenar la necesidad que tiene el niño para su desarrollo de disfrutar de una variada experiencia visual y auditiva […]

Liedloff


Jean Liedloff
Extracto de ” El concepto del Continuum”