Cuando doy una charla o taller como miembro de Red Canguro o como Mimos y Teta intento sobre todo que los padres se “enamoren” de la idea de disfrutar de sus hijos… por supuesto les explico los beneficios del porteo, pero salvo cuando hablamos de la parte de la postura correcta y de la diferencia entre mochilas comerciales y portabebés ergonómicos, no me centro en aspectos muy técnicos…
Me gusta empezar la charla con una serie de fotografías de portabebés étnicos, mostrando cómo padres del mundo entero no se complican la vida para hacer algo que para ellos está fuera de toda discusión : atender a sus hijos mientras siguen con su vida. Si nosotros nos quejamos de nuestra vergonzosa e inmoral baja maternal o de que en nuestra sociedad la conciliación laboral y familiar es una utopía… la mayoría de las culturas del mal e hipócritamente denominado “tercer mundo” no tienen tiempo ni de plantearse estas cosas… simplemente llevan el bebé consigo mientras siguen con sus labores cotidianas. 
Cuando en otras ocasiones me veo hablando con padres que quieren comprar un portabebé sobre tejidos, colores, materiales, medidas etc… no puedo evitar sentirme un poco frívola… Reconozco que un fular específicamente concebido para ello da una comodidad difícilmente conseguible con la sábana que tenemos en casa, pero siempre defenderé que cualquiera, si no quiere o no puede pagar por un portabebés de marca, puede llevar a su hijo de una forma adecuada y segura.
Un ejemplo claro:
Por otro lado, es justo decir, que a la mayoría de los padres sin experiencia previa en el porteo, les da mucha confianza utilizar un portabebés fabricado para ese fin… y sabiendo que la mayoría de los padres compramos muchas cosas realmente innecesarias para nuestros bebés, creo que un buen portabebé es una de las mejores cosas que podemos comprar, por tiempo de uso, por comodidad, por versatilidad y por seguridad. Un buen portabebé será usado muchísimas horas a lo largo de años, no se gasta con el uso y sirve para varios bebés, aparte de para otros muchos usos.
Así que no hay excusa para no llevar a nuestros hijos muy cerquita, al alcance de nuestros Mimos y nuestra Teta, sea con el mejor y más bonito fular del mercado o con la tela que tengamos más a mano.
























/a>







Comentarios recientes