Cuando la crianza natural se vuelve antinatural

Cuando la crianza natural se vuelve antinatural

Dice un refrán : “Dime de qué presumes y te diré de lo que careces”.
Todos sabemos que el refranero popular, no siempre, pero muchas veces, recoge la sabiduría popular y la experiencia. En ese caso hay mucha verdad detrás de esas palabras.

En el mundo de la maternidad desde hace unos años cada vez hay más familias queriendo criar a sus hijos no a golpe de métodos y directrices sino de instinto y respeto. Esto no es nuevo. Básicamente cualquier cultura que tenía un mínimo nivel de paz, trataba con respeto a sus integrantes, sobre todo a quienes más lo necesitaban, niños, ancianos y/o enfermos.

atachement parentingTras unas siglos complicados en la historia humana y, sobre todo, tras un cambio brutal de paradigma en el S.XX con respecto a todo lo anterior, se impuso un nuevo modelo de criar, sin criar, es decir, empezó a diluirse el significado original del término “criar” cuando empezó s sustituirse todo lo normal en la crianza, por otros modelos artificiales. Y como suele suceder, cuando lo normal, o lo natural, no es la norma, entonces “otra cosa” ocupa su lugar. En este caso fue el imponer pautas, métodos, horarios, restricciones, prohibiciones, castigos y demás a algo que hasta el momento era mucho más sencillo y fluido.

Cuando en este mundo occidental nuestro, edificado sobre el capitalismo y totalmente adultocéntrico, empiezan a aparecer voces llamando la atención a que quizás lo “normal” ( por haberse establecido como norma) no era lo natural y que estábamos empezando a pagar el precio de nuestra “no crianza” a los hijos, hubo que buscar otra denominación para marcar la diferencia cn lo que se esta haciendo.

En ese contexto encontramos  el “concepto del continuum de Jean Liedloff  o el concepto “atachement parenting” acuñado por los Sears, que fueron  el germen de toda una corriente de cambio en la forma de ver y afrontar el hecho de tener y criar hijos.
De ese punto de partida surgieron todo tipo de movimientos con más o menos cosas en común como Natural Parents  o usando el mismo término que los Sears acuñaron, organizaciones como Attachement Parenting International.
Estas corrientes fueron integradas a nuestro idioma con términos como “crianza con apego”, “crianza natural”, “crianza respetuosa”, “crianza consciente”, etc…
Estos términos no dejan de ser etiquetas que utilizamos para identificar una serie de creencias y principios que  tomamos en cuenta en nuestra vida. Era como una marca identificativa de ser “del otro lado”, una forma de nadar contra la corriente habitual, o como alguna vez hemos dicho: salirse de Matrix.

 

Este proceso de conectar con las necesidades de los bebés y niños y las nuestras propias como madres y padres es algo que debería venir “de serie” en  una especie como la humana que necesita tanto de la crianza para su supervivencia y calidad de vida.

 

Pero al no ser así, que haya padres que lo hacen y otros que no lo hacen o lo hacen en menor medida, lo que crea es una especie de brecha entre padres o entre estilos de crianza.
De ese modo es frecuente observar, sobre todo en los medios, en los que no se filtra el mensaje, las típicas peleas entre familias pro Estivill y familias pro “el que corresponda”, entre madres de teta y biberón, parto respetado o intervenido, familias que portean y las que no,etc.

coheteSuelo comentar que ese afán de juzgar al de enfrente es una reacción normal durante un tiempo, para aquellos que salen de la mayoría hacia la minoría. Del mismo modo que  un cohete necesita contrarrestar la fuerza de atracción de la Tierra  con una lanzadera, que lo aleje con mucha potencia, ese afán por demostrar “lo bien que lo hacemos y lo equivocado que está el resto” es necesario en una primera etapa para no perecer ante tanto comentario intensivo sobre cómo y por qué no hacemos lo que todo el mundo hace.
Pero una vez en órbita, el cohete ha de soltar la lanzadera o será incontrolable. Del mismo modo, una vez pasada la euforia inicial de ir viendo todo lo que los demás no hacen como “debería ser”, cualquier adulto con sentido común entiende que su misión en la vida no es juzgar al prójimo, sobre todo en un aspecto como la crianza de los hijos.   O corremos el riesgo de ser de ese tipo de gente que se coloca la etiqueta de “crianza natural” como si fuera suya, haciendo bandera del respeto a sus hijos, a darles teta, a llevarles en brazos, dormir con ellos, no castigarles, no ejercer violencia ni siquiera verbal… y luego resulta que toda ese afán de control, frustración o  ira que no descargan sobre sus hijos ( como debe ser ) la descargan contra el prójimo.

Yo no es que me haya encontrado en el mundo de la crianza natural gente “peor” que en el otro lado, porque gente mala hay en todos lados. Lo que pasa es que choca mucho que alguien predique algo y vaya dando muestras en su vida de justo lo opuesto. Habría que explicar a estas personas que criar a un hijo  no implica sólo atender sus necesidades físicas y emocionales, sino también las sociales.

©JugaryColorear

©JugaryColorear

Criar hijos sin enseñarles, por ejemplo, a respetar las normas sociales de su comunidad, que el respeto es bidireccional, de la gente a ellos y de ellos a los demás, que no le hacemos a los demás lo que no queremos que nos hagan a nosotros, y sobre todo, que sus padres, SON  o INTENTAN SER BUENAS PERSONAS, es hacerles daño a sabiendas. Nadie quiere tratar con gente irrespetuosa y si no enseñamos el respeto de palabra, de acción y con el ejemplo, nuestros hijos no serán personas con una vida emocional  y social sana y rica.

Porque cuando los niños son pequeños quizás sólo necesitan de nuestro tiempo y nuestro cuerpo, pero a medida que crecen, criar es enseñarles a ser buenas personas. Eso va a ser un mejor fundamento para su vida que haber tomado teta 10 años. Y es difícil enseñar valores si no los tenemos. Nuestros hijos, al final, serán nuestros jueces. Llegará el día en que escuchen lo que hablamos, vena cómo nos comportamos y lean lo que escribimos. Ojalá que no se den cuenta que su madre y/o padre que tanto hablaba del respeto y la crianza natural, era luego una mala persona que solo sabía criticar y descalificar, a veces, incluso injuriar al prójimo.

Si además, nuestra vida profesional está ligada a este sector, razón de más para ser personas honestas y éticas.  Y eso va más allá de pagar impuestos y no cobrar de más a nuestros clientes.
En el mundo de la crianza natural me he encontrado muchas personas “antinaturales”, “nada respetuosas” y “conscientes sólo de mirar la paja en el ojo ajeno”.

Por ese motivo, cuando imparto formación a mujeres que quieren ser profesionales, sea del mundo de la maternidad o de cualquier otro, aparte de la formación específica de la materia que quieren aprender, intento recalcar que no sólo importa lo que hacemos, sino “Cómo” lo hacemos.

  • *No te aproveches del trabajo ajeno
  • *No vayas por la vida acumulando enemigos
  • *Preocúpate de crear no de criticar y luego copiar
  • *No participes y/o colabores  del robo o plagio del trabajo de otros
  • *Sé exquisito en tu trato con tus clientes.
  • *No  vendas lo que tú quieres, sino lo que ellos necesiten
  • *No mientas en tu beneficio
  • *Sé consecuente, o inténtalo
  • *Si alguien es mejor que tú en algo, intenta aprender, no te dediques a criticarle y difamarle
  • *Enfócate en tus clientes, no en tu competencia
  • *Aprende a colaborar y a establecer sinergias
  • *Asegúrate que tus prácticas habituales son respetuosas y no mafiosas y amenazantes
  • *Cúrate el complejo de Mesías, no te va a hacer bien ni a ti ni a tus clientes
  • *No pretendas apropiarte de conceptos universales ( no sólo es poco ético e incluso ilegal, es ridículo)
  • *Pregúntate qué reputación tienes en tu sector y analiza por qué
  • *Ten muchos amigos, buenas personas y buenos profesionales con los que relacionarte y colaborar
  • *Ten por costumbre alegrarte de los éxitos ajenos y reconocer el trabajo que otros hacen bien
  • *Aprende a ser feliz. La gente feliz dedica menos tiempo (o ninguno) a amargarle la vida a los demás
  • *Sé el tipo de persona que salga airoso de la auditoría que la vida y aquéllos a quienes más quieres te harán sin duda alguna.

Si de verdad quieres vivir de acuerdo a la crianza natural, te darás cuenta de que no necesitas etiquetas a las que aferrarte. Porque cuanto más las necesitas para justificarte, más lejos estás de lo que buscas.

 

crianza natural

 

Pediatras que recomiendan galletas y matronas que recomiendan colgonas

Pediatras que recomiendan galletas y matronas que recomiendan colgonas

¿Os habéis fijado cuántos spots publicitarios incluyen la frase “Recomendado por… “ o “Avalado por…”, seguido de algún título profesional relacionado con la salud: matronas, pediatras, asociación de matronas, AEP, etc.?

En un mundo en el que lo que avala la ciencia es considerado como digno de más fe que el misterio de la Trinidad para algunos creyentes, conseguir que una bata blanca ponga su sello a tu producto es garantía de credibilidad…. ¿ o no?

Pensar que todos los profesionales de la salud y la medicina están bien formados e informados de todo asunto del que opinan y recomiendan, que son intachables y libres de sospecha es tan “naïf” como decir que todos los banqueros son honrados.
En todas partes cuecen habas, que dirían nuestras abuelas,  y en un sector tan goloso como la salud, diría que aún más.

Si añadimos a la preocupación de la población en general por la salud, el hecho de tener hijos, tenemos unas cuantas industrias: la de la alimentación infantil, la farmacéutica y la de la puericultura, frotándose las manos viendo ante sí a un montón de individuos dispuestos a comprar lo mejor para sus retoños si les  aseguran  “adecuada y científicamente” su necesidad y conveniencia. Así que  podemos estar seguros  de que, detrás de cada producto o marca con la suficiente cantidad de dinero para pagarlo,  encontraremos un profesional avalándolo.

Y como muestra, nos encontramos  en un país con una tasa de obesidad infantil alarmante, marcas de galletas para niños avaladas por la Asociación Española de Pediatría  y con experta nutricionista incluida en su web ( aunque sea un producto alto en azúcar y harinas refinadas, procesado y de dudoso poder nutritivo).

Pincha en la imagen para leer el análisis del producto

Pincha en la imagen para leer el análisis del producto

 

Yogures “especiales” para bebés que a pesar de ser totalmente innecesarios se “recetan” en consultas de pediatría

Pincha en la imagen para leer un informe del producto

 

 

Aunque no es tan extraña esta “alianza” entre industria de alimentación infantil  y la AEP si miramos quién financia la mayoría de las Becas que otorgan cada año.

Becas AEP 2015

Imagen tomada de la web de la AEP: PIncha para ir al enlace original

Asociaciones de matronas que recomiendan mochilas que cualquier experto en porteo y ergonomía desaconsejaría por postura del bebé, por forma de cargar el peso para el adulto, por materiales utilizados, etc..

Mochila Recomendada por la Asociación Nacional de Matronas Españolas

 

Este punto me toca especialmente porque vivo en carne propia el “descrédito” de mi trabajo como Formadora de Asesoras de Porteo  y divulgadora de la importancia del contacto, por parte de miembros de este colectivo. Es curioso que leyéndome el Códido Deontológico de las matronas españolas  encuentro este punto:

Fragmento del texto del Código Deontológico de las matronas españolas. Pincha para ver el texto completo en su web.

 

No entiendo cómo sin formación específica en porteo ni experiencia, una asociación profesional recomienda un producto que  los  especialistas en ese campo desaconsejamos. Ya ni entro a mencionar que está fuera de su ámbito profesional de actuación, como recoge su propio código.  (He de decir que individualmente muchas profesionales de este colectivo se están formando con nosotras para asesorar con conocimiento de causa).

Estos son, desgraciadamente, solo algunos ejemplos de lo que se cuece en nuestro mundo. Como si una vez obtenido un título te convirtieras en una especie de Midas de la Credibilidad que convierta en oro, digo en “ergonómico” o en “necesario” o en “beneficioso”… todo lo que tocas, o avalas o recomiendas.
Y si las propias asociaciones profesionales actúan así, imaginad a título individual… Cuando la nómina te la paga directamente una marca entonces resulta que te preguntan sobre alimentación infantil del recién nacido y te quedas tan ancho dando consejos sobre biberones

¡Toma ya con la “normalización de lo artificial” !

Pediatras dando consejos de alimentación infantil

te recomiendo que te busques un amante por si algún día tu pareja no tiene ganas...

Esta es de traca… es como si te recomiendo que te busques un amante por si alguna vez tu pareja no tiene ganas por cualquier motivo

 

El Código de Comercialización de sustitutos de la leche materna se lo pasan por el forro, para variar. Porque al final lo extraño es que lo cumplan.

Imagen del Catálogo 2015 de la marca

 

Y algunas vemos estos “consejos” justo debajo del nombre de una Comadrona, colaboradora de la marca.. Y una vez repuestas del “cabreo inicial”, nos toca  ir con paños  calientes  al comentar la noticia, para que no salgan candidatas a enarbolar la bandera de  #TeCreesMejorMadreQueYo?

Y no, no me creo mejor madre que la mayoría. Pero sí me creo mucho más profesional que quien amparándose en un título, una profesión de prestigio, un status o una posición de autoridad relativa, abusa  y traspasa sus competencias y se vende. Y lo que es peor, pone en riesgo la salud de bebés y niños.
Y me creo mejor profesional porque cuando critico  malas praxis, empiezo por  mi propio sector.

  • SI una madre me dice que una asesora de porteo le recomienda un fular elástico con un bebé que ha nacido prematuro, le digo que cambie de asesora de porteo.
  • Si una madre me dice que una asesora de porteo le recomienda portear con una fular y una cruz envuelta a una semana de haber tenido cesárea le digo que cambie de asesora de porteo.
  • Si una madre me dice que una asesora de porteo le ha recomendado el portabebés X porque es el “mejor” sin hacerle más de 3 preguntas, le digo que cambie de asesora de porteo.
  • Si una madre me dice que una asesora de lactancia le ha dicho “lo que tiene que hacer” , le digo que cambie de asesora de lactancia
  • Si una candidata a alumna me dice que se ha formado como asesora de porteo en un fin de semana,  que si le convalido esa parte en mi formación, le digo que no. Nadie se forma como asesora de porteo en un fin de semana, ni en dos.
  • Si alguien me dice que quiere formarse conmigo como asesora de lactancia, sin asistir  durante  muchos meses a un grupo de lactancia, le digo que no. Nadie se forma como asesora de lactancia sin muchísimas horas de práctica con madres y bebés.

Y una vez limpiada la casa por dentro… pues la limpio por fuera, por lo que…

  • Si una madre me dice que su ginecólogo le dice que tendrá cesárea porque ya tuvo una, le digo que cambie de ginecólogo
  • Si una madre me dice que su pediatra le dice que tiene que darle com 4 meses la fruta al bebé, le digo que si se va a tener en cuenta para alimentar a su bebé a su pediatra, que cambie de pediatra
  • Si una madre me dice que su matrona no formada en porteo  le da consejos sobre porteo, le digo que busque una asesora de porteo: (una buena, para no pasar por los puntos del principio)

Y así “ad infinitum”.
¿Por qué escribo este post?
Pues aparte de porque me lo pide el cuerpo cuando veo ciertas cosas… lo escribo para 2 grupos diferentes de lectores:

  1. Si eres un profesional de alguno de los sectores que he mencionado, recuerda que  tu “título”  te da una responsabilidad. Que en su día seguramente aceptaste un código deontológico y que muchas personas confían en ti por lo que representas. Solo te pido, te pedimos,  que estés a la altura y dejes egos y otros intereses  poco nobles al margen cuando trabajas.
  2. Si eres madre o padre, como yo, recuerda, recordemos que hay una responsabilidad que no debemos delegar en nadie. Somos responsables de las acciones y decisiones que tomamos para con nuestros hijos. Podemos y debemos pedir información a los profesionales porque para eso están, información completa,  y en base a eso y a nuestras propias capacidades, decidir. Recordemos que un profesional está cualificado para su ámbito de competencia, no para cualquier otro. Ser experto en un campo no le valida para que su opinión en otros sea más válida que la tuya propia.

Sueño, como diría Luther King, con el día en que ambos grupos sepamos cuál es nuestra responsabilidad, y la asumamos de forma que prime lo que debe primar.

Viajar con niños

Viajar con niños

¿Sabéis  que responde la mayoría de las personas cuando se les pregunta :
“¿qué harías si te tocase la lotería?” ?
Aparte del consabido: “tapar agujeros”, la mayoría  responde: VIAJAR

Viajar es una de las actividades que más gustan a casi todo el mundo. Imagino que es en parte porque somos seres sociales y curiosos por naturaleza y porque por muy machacados que nos hayan criado seguimos siendo esos niños con afán de exploradores.
Viajar nos permite conocer nuevos lugares, nuevas personas, nuevos paisajes, nuevas formas de vivir, alimentos diferentes, cocinados de formas insospechadas. Distintas formas de hablar aunque sea un mismo idioma.
Ya lo dice el slogan: “viajar es cultura” y es totalmente cierto.

Muchos de nosotros tenemos como recuerdos imborrables de infancia los viajes que hicimos de niños, las vacaciones a la playa, las excursiones a la montaña, el fin de semana aquél de camping bañándonos en un río helado. Para mí, niña criada en la ciudad, algunos viajes eran la oportunidad de conocer animales, la vida en el campo, la realidad de los orígenes de mi familia. Entender que la comida que comemos no sale de los supermercados, ver en directo el “ciclo de la vida”.

En viajes internacionales, una oportunidad maravillosa de aprender a comunicarse más allá de las palabras, o de practicar el inglés oxidado del cole que nunca viene mal :-).
Visitar esos lugares que conoces ya de haber visto en fotos, o leído en historias. Aún recuerdo la emoción que sentí con 23 años visitando el palacio de Sissi o subiendo a la Torre Eiffel. Y aún tengo entre mis sueños por cumplir visitar lugares mágicos  y llenos de significado para mí.

Me encanta viajar, y al vivir en una isla, y ser de fuera, mis hijos han tenido ocasión de viajar conmigo muchas veces. Hasta ahora han sido viajes sobre todo de trabajo y para ver a la familia. Viajes en avión y en barco como es normal viviendo en una isla. El coche para nosotros significa viajes cortos .

Viaje en Ferry a Fuerteventura

Viaje en Ferry a Fuerteventura

Este año he decidido vivir con ellos una experiencia diferente. Este año quiero viajar con ellos por el placer de viajar, sin una agenda tan apretada, sin muchos compromisos con terceros y sin un destino fijo.
Este año queremos irnos de viaje en autocaravana.
Siendo como soy firme creyente en que los niños aprenden más de las experiencias vitales  y divertidas que  sentados en un aula, quiero aprovechar y convertir nuestras vacaciones de este año en un proyecto lúdico educativo.

Conozco familias que han dedicado no un mes, sino un año entero de sus vidas a viajar juntos. Hay blogs muy interesantes  que son como un cuaderno de bitácora de aventuras viajando con los más pequeños.
En un mundo en el que el ocio del adulto cada vez está más alejado de los niños, con cada vez más ofertas de viajes y hoteles sin niños, alegra encontrar páginas con consejos para familias que viajan con niños.

¿Qué niño no recordará toda su vida haber dormido en una cabaña en un árbol?
¿Y a qué familia no le apetecería ir a un balneario con tratamientos especiales para padres y bebés?

Está visto que con un poco de imaginación podemos convertir nuestras próximas vacaciones en algo inolvidable.
¿Y tú? ¿Has hecho algún viaje “diferente” con tus hijos?  ¿Conoces blogs de esta temática y quieres compartirlos con nosotros?
¿Te animas a contárnoslo?

Qué hacer si mis padres pegan a mi hijo

Qué hacer si mis padres pegan a mi hijo

Esta situación es más frecuente de lo que pensamos.
De hecho, a pesar de estar prohibido usar la violencia física con los niños (y con cualquiera, de hecho) tenemos tan interiorizado el cachete, la tortita y la nalgada que solo hay que mencionar en público que a los niños no hay que pegarles para que surjan como las setas comentarios del estilo:
.

  • Por un cachete no pasa nada y se evitan muchos problemas
    .
  • Os estáis pasando con lo de los derechos a los niños
    .
  • Así están los niños ahora que hacen lo que quieren con tanto respeto y tanta contemplación
    .
  • Eso, tú no les des una torta ahora  y ya verás cómo se te suben a la chepa
    .
  • Ya te arrepentirás cuando te peguen ellos a ti de adolescentes
    .
Círculo vicioso de la violencia

Círculo vicioso de la violencia

Todas esas frases las he leído no hace mucho en distintos muros de redes sociales, y oído en restaurantes y parques.
No hace mucho escribí un artículo titulado : Qué es violencia donde ya hablaba de esa aceptación de violencia en la que vivimos.

Hoy quiero hablar de cuando la violencia no es en general, sino sobre nuestros propios hijos de la mano de nuestros familiares. 

Estos casos son especialmente delicados porque con alguien extraño  podemos optar por evitar todo contacto, pero en el caso de la familia, el niño va a estar expuesto a su compañía de forma más o menos habitual. Es muy importante por tanto saber zanjar el tema para no someter a estrés innecesario a todas las partes implicadas.

Mi generación fue criada por madres y padres criados a su vez por una generación que tenía totalmente interioridad la violencia como método de educación. No sólo las tortas o nalgadas eran sinónimo de disciplina, en muchos hogares había incluso las palizas habituales.  Romper la espiral de la violencia es realmente difícil y lo normal es actuar según actuaron con nosotros, de ahí que aún hoy se justifiquen muchas de esas actitudes violentas en aras de la educación y el bien del niño.

Nuestros padres, hoy abuelos, puede que se hayan “dulcificado” con los años, o al ver  que nosotros hemos decidido criar con respeto a nuestros hijos.  O puede que no. A veces nuestra elección nos cuesta discusiones y críticas dentro de la propia familia. Algunos abuelos ven en nuestra opción no violenta  un ataque no verbal hacia lo que ellos hicieron. Aunque no les juzguemos nosotros directamente, ellos mismos se sienten juzgados al demostrarles que se puede, al menos intentar, criar sin violencia.

El trabajo de asumir las acciones propias, aunque provengan de la ignorancia y de las propias vivencias y cargas personales, es personal e intransferible. Y es necesario para romper la espiral. Nosotros no podemos hacer por ellos más que hacerles saber que no les juzgamos, pero que eso no significa que estuviera bien lo que hicieron. No estuvo bien. Merecíamos ser protegidos,  no golpeados. Y como niños no pudimos evitar sufrir violencia pero como padres de nuestros hijos sí podemos impedir que se la infrinjan a ellos.

Si deciden  trabajarse ese tema, bien por ellos. Si no,  es algo con lo que tendrán que cargar ellos, no nosotros.

La maternidad nos da la oportunidad de replantearnos nuestras propias vivencias y hacer un trabajo de aceptación y perdón. Lo que no nos da es cancha para justificar lo injustificable por muy aceptado que esté familiar o socialmente. Esa falsa lealtad hacia nuestros padres es en realidad deslealtad hacia nuestros hijos.

Si seguimos justificando lo que nos hicieron, en realidad estamos perpetuando el círculo de violencia del que provenimos.

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Si nuestros padres tratan a nuestros hijos con falta de respeto y  violencia nuestra primera obligación es para con los pequeños. Nuestra responsabilidad como padres es protegerlos y hacerles sentir seguros. Máxime ante personas allegadas.  La peor violencia es la que se recibe amparada en el cariño o la cercanía. No hay peor cicatriz que la del daño que nos hizo “quien nos quería”. Es hasta sádico que aún sigamos creyendo en aquello de: “quien bien te quiere te hará llorar” aplicándolo a los castigos.

No hay razón que justifique que un adulto pegue a un niño.
No hay razón que justifique que nosotros lo toleremos.
No hay razón que justifique no intervenir y ponerle fin.

 

 

Debemos hacer saber a cualquiera que tenga trato con nuestro hijos que no vamos a tolerar abusos, ni insultos, ni amenazas, ni chantajes, ni violencia de ningún tipo.

Nuestros hijos se sentirán seguros, valorados y respetados cuando vean que nosotros velamos porque los demás les traten como merecen.
Su autoestima se forja de la opinión que tienen sobre sí mismos, y ésta se forma principalmente por la manera en que son tratados primero por su entorno cercano.

Puede que nuestros hijos a veces hagan cosas que molesten o enfaden a los abuelos, a otros familiares y/o amigos.

No estamos justificando ningún comportamiento, sino aclarando que no hay excusa para perder el control y ejercer violencia. La violencia no educa, la violencia engendra violencia y daña la autoestima.

 

  • Si el comportamiento del niño no es el adecuado, la solución no pasa por comportarnos nosotros peor aún.
  • Si el niño ha hecho algo que el adulto considera “grave”, como padres debemos asumir la responsabilidad de disculparnos, explicarle  que es normal que esté molesto, que estaremos al tanto para evitar que se repita, y que dentro de la capacidad del niño hablaremos con él para que entienda que lo que ha hecho o dicho ha causado malestar.
    Pero dejaremos claro que no vamos a castigar al niño o a ridiculizarlo delante de otros a modo de escarmiento para que el adulto se sienta mejor.
  • Si el niño no tiene aún capacidad de razonar, no podremos razonar aún, sólo nos queda cuidar nosotros que su comportamiento no sea irrespetuoso para con el resto de personas en el lugar.  Que no se ha da él mismo ni se lo haga  a nadie más.
  • Si tiene capacidad de razonar podemos hablar con él aparte o decirle que trataremos ese tema cuando estemos solos.

Los conflictos con los familiares no directos son una gran fuente de aprendizaje social.  El niño aprende que hay otras formas de  vivir y de ver las cosas, que en cada casa aplican una serie de normas y que uno va adaptándose según la situación. Pero a la vez aprende que hay principios morales que están por encima de toda norma particular y una de ellas es el respeto a las personas.
Si la abuela se enfada porque Pablito ha roto un jarrón,  hay varios puntos a analizar antes que dar una torta a Pablito:

  • Niños pequeños y jarrones valiosos en un mismo cuarto son una mala combinación
  • Niños aburridos y/o desatendidos y jarrones valiosos en un mismo cuarto  son una  combinación aún peor
  • A los adultos también se nos caen y rompen cosas y nadie nos presupone maldad intrínseca ni nos pegan por ello
  • Ningún jarrón vale más que la dignidad de una persona

Es un ejemplo que puede parecer anecdótico, pero he visto adultos devolviendo un mordisco a un niño de 2 años o en pleno intercambio de golpes argumentar que el niño empezó primero.

Si nosotros como adultos no controlamos la ira, es totalmente surrealista, pueril e inconsecuente enfadarnos porque no la controla un niño pequeño. No podemos castigar a alguien por no hacer lo que nosotros tampoco hacemos con mucha más madurez.

Así que resumiendo:

Con la violencia no negocio: TIPS

Muchos padres hemos asistido entre perplejos e incrédulos a escenas entre nuestros padres y nuestros hijos que nos han mostrado una cara amorosa y amable que quizás desconocíamos de ellos. Los bebés y niños tienen la maravillosa capacidad de sacar también lo mejor de las personas, sobre todo cuando hay amor por medio.

Así debería ser siempre.
Mientras, hagamos nuestra parte y contribuyamos a criar sin violencia, sin ejercerla y sin tolerarla.

 

¿Hasta qué edad es beneficioso el Piel con Piel?

¿Hasta qué edad es beneficioso el Piel con Piel?

Cada vez es más conocido que el contacto piel con piel es fundamental para el desarrollo de los bebés, especialmente cuando nacen antes de término  (prematuros) o tienen alguna patología y/o necesidad especial.
Hoy sabemos que además del cocktail hormonal que se segrega piel con piel, la sensación de seguridad y contención que le da a los bebés estar pegados al cuerpo de su madre (principalmente), su padre u otra figura de apego, es beneficiosa para casi todo aspecto de su vida.
Como asesora de maternidad recomiendo el piel con piel a todos los padres en casi cualquier circunstancia. Es muy satisfactorio cómo luego los padres refieren que notan mejoría en sus bebés tras practicarlo, bien sea a nivel físico y/o emocional.

Problemas de lactancia, molestias digestivas, dermatitis, febrícula,  hipo, problemas respiratorios, irritabilidad y un largo etcétera de situaciones en los que esta sencilla práctica funciona casi milagrosamente o ayuda a regular el estrés del bebé lo que sin duda, contribuye a minimizar las consecuencias de la dolencia.

Beneficioso ¿hasta cuándo?

Es frecuente que los padres me pregunten que hasta cuándo pueden practicar el piel con piel con sus hijos. Mi respuesta:  mientras ambas partes quieran.

No hay una edad límite para beneficiarse del contacto piel con piel.

Como ocurre con el masaje, puede cambiar la forma de aplicarlo,
pero no hay fecha de caducidad para disfrutar de todos los beneficios que implica el piel con piel.

Si nuestro hijo o hija es ya más mayorcito y no nos es cómodo (o él/ella no quiere) ponerse sobre nuestro pecho, podemos acostarnos juntos abrazados  solo con ropa interior mientras, por ejemplo, leemos un cuento o disfrutamos juntos de una película.

 

¿Y en la edad adulta?

¿Funcionará también el piel con piel en adultos igual que con los bebés y niños?

El oro día en una consulta a unos padres recientes les explicaba la termoregulación que se consigue con el piel con piel y me preguntaron si funcionaría también con adultos. Mi respuesta: ¿por qué no?
Es evidente que los adultos a veces ponemos otra carga de consciencia y conciencia cuando tocamos a otra persona o nos tocan. Pero dejando a un lado eso, siempre que un cuerpo toca a otro cuerpo se genera una reacción.

Creo firmemente que a no ser que la persona nos genere un rechazo por algún motivo,  tener contacto piel con piel en las condiciones adecuadas, seguirá generando hormonas placenteras que nos ayuden a controlar el estrés y a proporcionarnos placer. Y controlar el estrés al final es la meta del equilibrio en biología. La mayoría de nuestros desórdenes son dieta o indirectamente relacionados con el estrés, con lo que cualquier cosa que contribuya a reducirlo y mantenerlo en los niveles adecuados será beneficiosa.
Vuelvo a usar el masaje como ejemplo porque quizás es la única práctica relacionada con el contacto cuerpo a cuerpo que nuestra sociedad mantiene como “habitual” fuera de las relaciones sexuales.
Yo soy masajista y aunque conozco formas de masaje que implican utensilios, nada es equiparable al tacto de la piel humana. EL quiromasaje (masaje con las manos) es una técnica que no solo aporta beneficios al cuerpo y la mente, sino placer.

¿Quién no ha disfrutado alguna vez de un masaje relajante y se ha sentido como transportado a otro lugar?
¿Hay acaso algún medio más efectivo para entrar en calor cuando hay frío?

Escena de "El Santo" en la que ella le desnuda y le da calor con su propio cuerpo tras caer a un río helado

ola Escena de “El Santo” en la que ella le desnuda y le da calor con su propio cuerpo tras caer a un río helado

 

Así que mi conclusión en este post es que disfrutemos de todos los beneficios y del placer que nos da el contacto. Todo el tiempo que queramos, con aquéllos que queremos.
Siempre hablamos de los beneficios que obtienen nuestros hijos del contacto, pero seguro que vosotros, como yo, sabéis, que el beneficio es mutuo al estar en contacto estrecho con ellos…
Y si no, os animo a ver la película La Belle Verte  sobre todo a partir del minuto 28.

 

Lo que el nieto de Copito de Nieve me enseñó

Lo que el nieto de Copito de Nieve me enseñó

 

Hoy estoy muy contenta.

Hoy puedo compartir con vosotros un vídeo que he buscado por años. Gracias  a  Marta de Te cuido con-tacto  alumna de la formación Asesoras Continuum  que lo ha encontrado y me avisó enseguida <3
Vi este programa cuando lo emitieron en la TV y en su día no le di demasiada importancia hasta que empecé a dedicarme al porteo y al asesoramiento maternal.
He dado charlas a cientos de padres sobre la importancia del contacto y las necesidades emocionales del bebé humano.
Muchas veces aludí a esto que vi.
Esta pequeña cría de gorila tiene suerte. Es nieto de un gorila muy famoso y como tal, se le cuida con mimo (curiosa expresión). Se le atiende de la mejor forma  para conseguir que se desarrolle lo mejor posible y sobreviva.

Cuando pensaba en el video siempre decía:

“ese pequeño gorila tiene más suerte que muchos de los bebés de nuestra sociedad”


Mirad el video y veréis lo que el nieto de Copito de Nieve me enseñó.

 

 

  • Una cuidadora sola para esa cría de gorila
  • “Su madre no estuvo en un grupo con madres criando y no aprendió: así de simple”
  • “Lo tendremos aquí hasta que se independice un poco, aprenda a comer, sepa andar y pueda ser introducido en otro grupo de gorilas”
  • “No le gusta separarse… si lo estoy tocando no importa, pero si lo dejo solo no le gusta”
  • “No le gusta estar solo, desenganchado de nosotras…”
  • “Intentamos que duerma encima de nosotras porque es donde dormiría con su madre, y entonces es mejor para él, para su desarrollo”

 

Curioso ¿verdad?, si lo decimos de un bebé lo estamos malcriando… y sin embargo a este gorila se lo hacían porque era el mejor cuidado posible para su desarrollo

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Ellos que opinen

Ellos que opinen

Das la teta y todo el mundo opina.

Sobre el qué, el por qué, el cómo, el cuánto, el cuándo, el dónde, ¿te suena?.

Todo el mundo a tu alrededor tiene una opinión sobre tu lactancia.

Bueno, en realidad la tienen sobre cualquier aspecto de la crianza de tus hijos, pero como el blog lleva la palabra “teta” en el título, pues usaremos la lactancia como ejemplo. Pero puede aplicarse al sueño, al porteo, a los mimos, a si vacunas o no, a si le abrigas poco o mucho a no darle papillas de 25 cereales y miel, ni el primer guarrinone, ni las leches enriquecientes,  ay perdón,  que son “enriquecidas”, (mi subconsciente me traiciona ), a dejarle subirse a los árboles  o las escaleras de tu casa o lo que quiera que hayas decidido hacer o no hacer con tu hijo.

Bebés y TV

TV para bebésEl otro día me consultaba por Facebook una madre por el tema de las críticas que recibía de su entorno por no ponerle la Tv a su bebé. Al parecer se iba a quedar retrasado si no veía TV.

Claro, si lo que quieres es un hijo que triunfe en Gran Hermano y vaya a MYHYV (he tenido que recurrir a google a ver cómo narices se escribía el programita), pues lo normal es que empieces pronto a idiotizarle con la TV.

Y si has decidido que tu bebé no necesita la Tv para vivir, es más, si te has informado de que es contraproducente exponer a un niño menos de 2 años a  las pantallas con imágenes a esa velocidad  (aunque sean los Mozart-Einstein) y prefieres otras formas de entretenerle, serás mal vista y criticada.

.

Y oirás argumentos tan científicos como:

El efecto Mozart

-“tiene que acostumbrarse”
-“al mío se lo hice y mira qué bien salió ”
-“te crees que por sacrificarte tanto te va a considerar mejor madre”
y similares.

Que digo yo que si la TV fuera indispensable para el desarrollo de los bebés algunos deberíamos cobrar una paga porque yo no vi Tv hasta al menos los 4 años. (Ahora que lo pienso… igual debería reclamar daños a mis padres por no haberme estimulado de bebé con un programa educativo específico para bebés… porque lo único que recuerdo es a mi madre cantar zarzuelas… y luego ya a Camilo Sesto… mejor dejo este hilo :-P)

El caso es que, volviendo al tema inicial, sea la teta, la Tv o lo que sea :todo el mundo va a opinar.

Y aunque hay por ahí mensajes del tipo “No opines de mi lactancia”, yo soy más partidaria de mensajes del tipo:

“Que te la traiga al pairo la opinión de los demás”

Que no te importe

lo que opinen de tu lactancia, de a quién votas o de lo que hayas decidido hacer con tu vida y la de los tuyos.

Suena como muy borde sí, pero es necesario.
Porque opinar no podemos prohibirle a nadie que opine, al menos no en privado.  Como mucho, le puedes decir que no quieres tú oír su opinión pero pretender que no la tenga es cuanto menos arrogante.
De hecho, a veces, que opinen puede ser positivo porque da lugar a algún debate y de cuando en cuando en algún debate alguien razona y conseguimos algo provechoso. A veces el propio emisor de la opinión, o su pareja, o la vecina del 5º que casualmente estaba allí.

Si alguien opina que tu bebé con 2 años es grande para mamar, es eso: su opinión. ¿No tiene derecho a tenerla? Claro que sí, aunque esté equivocado, pero es SU opinión, nada más.

Otra cosa es que su forma de presentarla sea irrespetuosa o que nos la venda como “científica”. Pero en mi experiencia os diría que  los que para argumentar levantan la voz, se ofuscan o apelan al método de experiencia ampliamente demostrada de haber criado  así a sus  1 o 2 hijos…  pues eso, que mucha autoridad no es que tengan.

Lo que no debemos es permitir que nos insulten,
que  nos falten al respeto
o que intenten imponernos sus opiniones como dogmas.

Así que  mi consejo es:

  1. Vive y deja vivir
  2. No te lo tomes como algo personal
  3. No te enzarces en discusiones que no lo merecen.

Sencillamente di: 
“gracias por tu opinión”
y sonríe.

Si eres de las que te sale el rejillo borde y no puedes reprimirte como mucho añade:

“Gracias por tu opinión que no te he pedido”

Pero yo os recomiendo la primera que una nunca sabe por qué la gente es como es y hace lo que hace.

SMLM 2013

Qué es violencia

Qué es violencia

“Un cachete, una tortita, una nalgada, eso no es violencia.
Son toques de atención.
No pretenden infringir daño, sino enseñar.”

¿Os suenan esas palabras?

La definición de violencia, como otras muchas cosas, varía según el momento, la cultura, la educación, las vivencias personales, hasta según la religión e ideología política..

La realidad es que estamos tan rodeados de violencia que a veces cuesta identificarla.

Hay violencia disfrazada de humor, de autoridad, de respeto, de obediencia…

Incluso de amor.

Hay violencia también en la inacción

 Si está en nuestra mano y además es nuestra responsabilidad cubrir una necesidad de, por ejemplo un bebé o niño, y no lo hacemos, eso es violencia.

Hace ya años acuñé esta frase como Widget para mi blog:

La indiferencia también es violencia

Llevo años escribiendo sobre este tema, en este artículo que escribí hace años ya explicaba mi opinión al respecto:

Los Derechos de Los Niños

 (…) Incluso en nuestra sociedad civilizada donde todos luchamos por tener igualdad en los derechos y donde las mujeres hemos conquistado lo que nuestras antepasadas ni soñaron, aún nos queda una lucha pendiente : reconocer que los bebés y niños son personas y que como tales tienen derechos.
Derechos inalienables como los de los adultos, como los de las mujeres, como los de los ancianos, como los de los trabajadores, en definitiva, como cualquier persona, la incluyamos en el grupo que queramos. De hecho, las agrupamos así para ampliar los derechos que “per sé” tendrían que tener.
Porque sabemos que cuanto más vulnerable es un grupo, más se debe cuidar por sus intereses, de ahí que hablemos de los derechos de “las mujeres” o de “los trabajadores”… o de “los niños”, cuando lo normal y deseable debería ser no tener que hacer distinciones. (…)

EL caso es que hoy al compartir esta entrevista a Rosa Jové en las redes sociales me encuentro comentarios como estos, que siguen apareciendo en cualquier lugar donde se publica algún artículo en contra del uso de la violencia hacia los niños,  en contra del chantaje emocional o del consabido sistema de moda entre muchísimos educadores de “premios-castigos”  o la “silla de pensar”

Pues a mí me dieron mi cachete a tiempo y ningún trauma ni nada…
Creo que se dramatiza demasiado con lo de “pegar” a los hijos. La cosa no es matarlo, es un toque de atención.

 OS copio mis respuestas al hilo… con el ánimo de incitar  a a reflexión:

  • Nohemí: …el hecho de que justifiques la violencia con alguien en inferioridad de condiciones es una muestra de que sí te afectó.
    ¿Qué te parecería que el estado aprobara que la policía diera “toques de atención” a los ciudadanos que no se comportaran como ellos creen?
    Si un adulto ha de recurrir al cualquier tipo de violencia con un niño el que necesita un toque de atención es él.

    La violencia aparece cuando no hay otros recursos, y aparece con facilidad porque la tenemos interioirzada, porque la usaron con nosotros.
    Hay dos vías, o lo aceptamos y decidimos no seguir o la justificamos… el síndrome de Estocolmo de toda la vida.
  • Comentarista 1: Ese ejemplo que has puesto no me vale, Nohemi. Es evidente que un adulto no tiene la misma capacidad de razonamiento que un niño, sino, por qué no se les permite a los niños entrar a casinos o conducir? Y no hablo de violencia. Yo, la violencia la veo como hacer daño a alguien realmente, un daño grave. Si a mí de pequeño me dijeron que no tocase ese jarrón y yo lo cogí y se rompió y me dieron una torta en el culo por ello y me mandaron a mi cuarto a pensar el porqué de esa reprimenda, no es violencia. Porque cuando entendí que cuando me dicen algo, tengo que obedecer, que para algo son mis padres, no hubo nunca más un sólo golpe.
  • Nohemi: Entonces si un niño no puede razonar ¿por qué le mandas a pensar? o sea le castigas por no hacer algo que no puede hacer. 
    Las tortas en el culo SÍ son violencia, como un insulto o un desprecio. Y además te recuerdo que ES DELITO.

    Y así nos va por aprender a obedecer a quien tiene la autoridad de castigar en vez de educar en la responsabilidad personal. A lo que se aprende no es a distinguir lo bueno de lo malo sino a evitar el castigo.
    Me gustaría que mis hijos aprendieran a ir por la vida del mejor modo respetando al prójimo, y para eso, lo primero es que sientan que ellos también son respetados.
    Si yo le doy una torta al mayor para enseñarle, el mayor lo hará a su vez con la pequeña. Le enseño que el grande tiene autoridad sobre el pequeño. No es eso lo que quiero para mis hijos.
    MALTRATO INFANTIL.GRITOS
    De todos modos repito: es un delito. Igual que que te den a ti una bofetada. Los derechos de las personas no dependen de su edad.
    En algunas culturas los hombres “aman” a sus esposas y se permite darles una torta si hacen algo mal. La cuestión es Tolerancia 0 a la violencia.
Maltrato infantil verbal

Las palabras tienen poder. Úsalas sabiamente

A cualquier violencia. Y un cachete, una nalgada, un grito, un insulto, un desprecio, el abandono… eso es violencia

Maltrato infantil. verbal

NO se trata del resultado  final porque en eso confluyen muchos factores, sino en el derecho a ser respetado en cada momento de su vida.
Nadie merece un insulto, ni un golpe físico, ni ser ridiculizado… y lo que nunca le haríamos a otro adulto, se lo hacemos a nuestros hijos
. Es motivo de reflexión al menos ¿no crees?

  • Comentarista 2: Un cachete a un hijo en un momento puntual no es violencia, y puede no ser una una falta de respeto.Este papanatismo se lleva a demasiados ámbitos y así nos luce.

 

  • Nohemi … si el cachete te lo dieran a ti ¿qué sería? ¿Si te lo diera tu marido? ¿O un desconocido? porque no entiendo la diferencia.

Este debate será eterno mientras entendamos que cuestionar cómo fuimos criados no significa juzgar a nuestros padres y reprocharles, seguramente en la mayoría de los casos hicieron lo que pudieron con las herramientas de que disponían y con sus propia carga de vivencias. Pero una cosa es no juzgar y otra cosa justificar y aplaudir.

A mí me pegaron y estuvo mal

A mí me ignoraron y estuvo mal

A mí me insultaron y estuvo mal

A mí me gritaron y estuvo mal.

A mí me hicieron callar infinitas veces con la frase: “Tú te callas que de eso no sabes”, y estuvo mal

A mí me dijeron que era muy responsable y que cuidaba muy bien de mis hermanos echándome una carga que no me correspondía, y estuvo mal

A mí me amenazaron y chantajearon verbal y emocionalmente , y estuvo mal

A mí me dejaron sola cuando debería haber tenido la supervisión de un adulto que me cuidara y evitara estar a merced de depredadores y eso estuvo MUY MAL

Y yo a día de hoy que soy madre veo todas esas actitudes en mí, y es una lucha constante actuar de otro modo. Pero no voy  a justificar esas conductas por muy mayoritarias, asumidas, aplaudidas, o cómodas que sean:

ESTÁN MAL. Son VIOLENTAS. ES VIOLENCIA

 

violento, ta.

(Del lat. violentus).

1. adj. Que está fuera de su natural estado, situación o modo.

2. adj. Que obra con ímpetu y fuerza.

3. adj. Que se hace bruscamente, con ímpetu e intensidad extraordinarias.

4. adj. Que se hace contra el gusto de uno mismo, por ciertos respetos y consideraciones.

5. adj. Se dice del genio arrebatado e impetuoso y que se deja llevar fácilmente de la ira.

6. adj. Dicho del sentido o interpretación que se da a lo dicho o escrito: Falso, torcido, fuera de lo natural.

7. adj. Que se ejecuta contra el modo regular o fuera de razón y justicia.

8. adj. Se dice de la situación embarazosa en que se halla alguien.

 

Maltrato infantil

 

Y vosotros, ¿Qué opináis?
¿Reconocéis la violencia no tan evidente que se ejerce contra los pequeños?
Me gustaría leer vuestros comentarios al post <3

 

Mi hijo tiene fiebre

Mi hijo tiene fiebre

Esta es una de las situaciones a la  que nos vamos a enfrentar tarde o temprano todos los padres (o  cuidadores).
Todos hemos oído “remedios” para la fiebre.
Pero estaría bien saber la respuesta a estaspreguntas:

  • ¿Que peligro tiene la fiebre? 
  •  ¿Puede un niño morirse de fiebre o quedar con secuelas por la fiebre?
  • ¿Que peligro tiene bajar la fiebre? 
  • ¿Está demostrado que bajar la fiebre no tiene consecuencias en el desarrollo de la enfermedad que la provoca?
  • ¿Cuándo hay que intenta bajarla y cuándo no? 
  • ¿Es peligrosa?
  • ¿Hay que administrar antitérmicos? 
  • ¿Cuándo y cómo? 
  • ¿Y alternarlos con otros medicamentos?

Aquí tenéis la respuesta que nos ofrece una pediatra y madre de 3 hijos: Inés Orellana, así como  otros consejos y enlaces útiles

 

La fiebre no tiene ningún peligro excepto si sube por encima de 41 grados, en que podemos hablar de una hipertermia. Las corrientes más actuales “permiten” no bajar fiebres moderadas siempre y cuando El Niño esté con buen estado general, es decir, tratamos al niño y no a “la fiebre”. Bajar la fiebre tampoco es peligroso. Por otro lado, hay niños que tienen predisposición a las convulsiones febriles. Las convulsiones febriles son benignas (aunque el susto que te metas sea de muerte) y no ocasionan problemas cerebrales, pues suelen ser autolimitadas.  La fiebre es una defensa del propio organismo ante una infección, cuyo fin es “Calentar a los bichos” para que se reproduzcan peor y para alterar sus funciones celulares. Es un indicador, no una enfermedad en sí .
 

Decálogo de la fiebre

Pilar Rodriguez  (enfermera, añade)

Si te vale mi opinión de enfermera, la fiebre es un mecanismo de autodefensa del organismo, una fiebre de más de 40 mantenida en el tiempo sí puede ser peligrosa, pero el propio organismo reacciona y hace picos y bajadas. Uno de los problemas es la deshidratación, un bebe con hipertermia debe mantenerse bien hidratado con leche materna fantástico, y si es mayor, y la madre lacta lo ideal es que se la extraiga, si no sueros orales. Otro inconveniente es el malestar del niño, muchas veces hay que bajarla porque El Niño tiene cefalea, o simplemente llora. Algún estudio hablaba sobre convulsiones al bajar bruscamente con fármacos, aunque como dice Inés algunos niños hasta los cinco años convulsionan con fiebres moderadas, y asustan mucho a los padres, pero no causan daños cerebrales. Aún así, un niño que convulsiona debe ser valorado por su pediatra. Mantener la fiebre alta hasta tres días, si El Niño está con buen estado, no sólo acorta el tiempo de enfermedad, si no que refuerza el sistema inmunitario, ya que si bajamos sistemáticamente la fiebre, es posible que con el tiempo el cuerpo no sepa bajarlo por sí mismo. 

 

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Fiebre por Dr. José Alberto Correa Vélez

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Inés Orellana matiza que las fiebres periódicas son una entidad aparte, no mejoran con antitermicos al uso, sólo con corticoides, y eso mismo es un criterio diagnóstico.
http://www.webpediatrica.com/casosped/pdf/82_PFAPA.pdf
Y recuerda la recomendación de no administrar antitérmicos tras las vacunas  pues estos Pueden interferir con el efecto vacunal

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