Congreso Lacta21

Congreso Lacta21

Como os prometí ahí va mi resumen de LActa21.
De este congreso me traigo muchas cosas. No sólo información, sino experiencias vitales. De gente trabajando en la misma onda, de gente con ganas de aprender, de cambiar cosas, de escuchar otras voces.

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Cuando acudes a un evento de este tipo te das cuenta de cuánta necesidad hay aún de información y de formación.

logo lacta21Empezando por los talleres del jueves, es patente que aún hay mucho desconocimiento de cosas tan básicas para algunas de nosotros como es el correcto inicio de la lactancia.

Gracias a proyectos como estos profesionales se pueden beneficiar de la experiencia de años de otras personas, de escuchar abordajes de la lactancia desde diferentes ópticas.

 

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Un Congreso que ha querido integrar a todos los colectivos que tienen algo que decir sobre este tema, incluyendo, por supuesto,  la experiencia de las madres desde sus distintos roles: madres lactantes, madres en grupos de madres, asesoras, formadoras, IBCLCs, profesionales de la salud, investigadores, etc.
Como escribí en Facebook:

lacta21

 

Ojalá un día todos los que soñamos con el cambio rememos a una, del modo que sea, en el mismo barco o distinto, pensando igual o diferente, con más o menos afinidad pero a una, en una misma dirección, con un mismo objetivo. Y sobre todo con respeto, respeto por lo que nos une y también por lo que nos diferencia, porque no se puede pedir respeto y apoyo a la lactancia desde un lugar distinto al respeto que nosotros mismos manifestemos.

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Y para acabar os dejo con el congreso en imágenes recordandoos que en mi muro de Facebook fui poniendo parte del contenido que íbamos escuchando de algunas de las ponencias.

 

 

Por qué molesta la lactancia

Por qué molesta la lactancia

Una vez le pregunté a una conocida que se había quedado casi ciega cómo fue el proceso de adaptación a su nueva situación. Me comentó de las dificultades a las que se tuvo que enfrentar, la frustración de no saber desenvolverse por sí misma, el miedo a no ser capaz de ser independiente de nuevo, el no poder superar la tristeza y la rabia de saber que había cosas que ya no podría hacer.

Hacer el duelo de lo que tenías y ya no tienes no es fácil. Decir adiós a tus capacidades, a tus deseos,a tus ilusiones, a tus expectativas. A saber que partir de ese momento toda tu vida estará en cierto modo mediatizada por tu realidad.

En el caso de esta mujer el proceso de aprendizaje que hizo con la fundación de la ONCE le fue dando herramientas para adaptarse a su nueva situación de una forma acompañada, comprendida y poco paternalista.

Hoy he recordado a esta mujer.

Hoy un “señor” me ha dejado en la Página de Facebook Mimos y Teta un comentario bastante soez al hilo de mi publicación con motivo de la SMLM 2015.

Copié el texto que escribí hace un año con motivo de esta celebración. En él cuento lo que ha supuesto para mi la lactancia a nivel personal y profesional como asesora de lactancia. Relato entre otras cosas cómo he vivido de cerca las lactancias frustradas y cuánto he aprendido de ellas. El respeto que me inspiran todas las madres y cómo he ido aprendiendo a no juzgar y mucho menos a culpabilizar. El texto se llama “Mi título de Lactancia”.

En ese contexto ver un mensaje en el que un hombre dice textualmente:

“¡Que soba dais con la puta teta, coño!!!”

EN principio me cabrea mucho por varios motivos.

  • Primero porque no soporto la mala educación y la grosería, sobre todo si es gratuita.
  • Segundo porque no entiendo que alguien venga a mi fan page, dedicada como su nombre indica a hablar entre otras cosas de lactancia, a criticar la lactancia.
  • Tercero porque estoy un poco cansada de la gente que se dedica a criticar desde el desconocimiento, la ignorancia o la frustración.

HE decidido responderle y al final increpado por algún que otro comentario donde le reprochaban su actitud y su vocabulario ha aparecido el verdadero motivo de ese comentario:

Copio textualemtne:

  “Yo soy consciente de maternidad y paternidad….yo también soy padre. 
Mi mujer lloró mucho por NO PODER amamantar a la criatura, por Eso estoy un poco cansado de tantas chorradas que escribís sobre la teta…. Mi hijo tiene dos añitos y se alimenta muy, muy bien!!!

Me imaginaba que los tiros iban por ahí porque la otra opción es la de los psicópatas anormales que creen que la teta es solo para el uso del macho y su satisfacción sexual. De esos ni comento porque ya se retratan solitos. Pero este caso me sonaba más a eso.

Es evidente que en ese hogar hay un duelo. Pero como en el caso de la mujer que os comentaba, en lugar de asumir la situación, la única respuesta al dolor que conoces es atacar a quienes sí han podido.

 

Es como si todos los invidentes del mundo se dedicaran a criticar los museos de arte y el cine, y a los fotógrafos por reivindicar el arte y la belleza de las imágenes cuando ellos no las pueden disfrutar.

 

AFP/AFP - José Pedro González, visitante ciego del Museo del Prado de 56 años, toca una reproducción de 'La fragua de Vulcano', uno de los cuadros más famosos de Diego Velázquez, en Madrid el 18 de junio de 2015

AFP/AFP – José Pedro González, visitante ciego del Museo del Prado de 56 años, toca una reproducción de ‘La fragua de Vulcano’, uno de los cuadros más famosos de Diego Velázquez, en Madrid el 18 de junio de 2015

 

Estimado Sr. siento mucho lo que le sucedió a su mujer.
Parte de mi trabajo es precisamente evitar que eso le pase a más mujeres. Pero ¿sabe? la solución no es matar al mensajero.

Aceptar la realidad: el duelo

La solución es primero aceptar que se quiso y no se pudo.
Si les apetece a ustedes pueden reflexionar o buscar el por qué, aunque no es imprescindible. Aquí no se trata de buscar culpables sino de buscar soluciones.

Esa lactancia frustrada ya no se va a recuperar, igual que mi amiga la vista. Pero igual que ella es feliz paseando cogida a su acompañante mientras este le describe cómo es la puesta de sol, muchas mujeres con lactancias frustradas en vez de odiar “la teta” y/o a quienes la dan y la disfrutan, viven mirando hacia adelante con paz y esperanza.

Conozco muchas mujeres cuyas maternidades posteriores han sido sanadoras y conozco algunas que decidieron precisamente sanar su herida no atacando al resto de mujeres, sino precisamente apoyándolas.

Asesorarte

No le hace usted ningún favor a su mujer llamando “puta teta” al hecho de amamantar, porque de hecho era algo que ella deseaba, criticándolo así, critica su propia ilusión y aumenta su frustración.

Si me permite un consejo, mírela y dígale cuánto siente lo que pasó y cuánto le habría gustado haber podido hacer algo para evitar lo que pasó. Y usted mismo analice con quién está enfadado.

Disculpe que le haya tachado de impresentable, ahora sé que es la frustración la que hablaba.

Sólo recordarle que no es sano quedarse anclado ahí. Sobre todo porque si le molesta tanto ver lactancias felices va usted a sufrir mucho lo que le queda de vida, así que mejor aprenda a “ver” con nuevos ojos su realidad y a vivir feliz.

Moraleja:

 “Si me molesta tu felicidad es porque me recuerda que no soy feliz.

Gracias por recordarme también que la felicidad depende de mi actitud, no de mis circunstancias”

PD: Dedicado a A. que me enseñó a ver de otro modo

 

Texto originalmente publicado en mi muro personal de Facebook

asesoras de porteo

¿Existe el Destete Respetuoso?

¿Existe el Destete Respetuoso?

Puedo adornar este post siendo políticamente correcta y explicando lo de que “la lactancia es cosa de 2″ y todo eso de que “ambas partes tienen derecho a ponerle fin cuando deseen ”  y sería cierto. Pero últimamente la corrección y el deseo de no ofender ( muy buen deseo por cierto) hace que usemos eufemismos para casi todo. Y los eufemismos no dejan de ser, cuando te dedicas al asesoramiento, paternalismo.

Por supuesto que en cualquier relación de  dos hay que tener en cuenta que estén a gusto ambas partes, pero lo que no puedo es apelar a mi derecho de poner fin a una relación con otro que quiere seguir y encima decir que le estoy respetando . Una cosa es el derecho y otra la justicia. Así que hablando con sinceridad:

 Cuando es la madre la que decide destetar mientras el bebé sigue reclamando teta, la palabra “respetuoso” junto a destete es un eufemismo.

 

Es como si me deja mi pareja mientras yo sigo enamorada. Por supuesto tiene derecho a irse si no me quiere o no le compensa estar conmigo o lo que sea, pero que no me diga: “te dejo porque te quiero” o “esto es lo mejor para los dos”.

Que sí, que es cierto que si alguien está contigo sin quererte mejor estás sin esa persona,  pero en ese momento tú no estás para muchas razones. A ti te han dejado y el dolor del hoy no lo calma la tranquilidad del mañana. Cuando estás de duelo sólo sientes la emoción del momento y te sientes de todo menos respetada. Cuando te abandonan te sientes abandonada. 

Si yo que soy adulta he sentido eso, imagina un bebé de meses o de pocos años que es incapaz de razonar, cómo se sentirá cuando su madre le dice que “ya no hay más teta” por la razón que sea. Cuando quieres teta y no te dan teta no te sientes respetado. 

No digo con esto que haya que seguir amamantando si no de desea. No  quiero imaginar lo que debe suponer para un bebé ser amamantado por una madre que no desea hacerlo. Sólo digo que seamos sinceras con nosotras mismas y con nuestros hijos.

 

¿Soy mala madre por querer destetar?

Esa es la pregunta  que suele surgir y que por supuesto me niego a plantear ni a responder.

No estoy criminalizando el destete ni el negar el pecho en determinados momentos -cuando ya el bebé puede comer y beber por sí mismo claro-. Yo misma a mi hija le digo que no muchas veces cuando me pide teta (cosa impensable para mí con el mayor). Lo que creo es que flaco favor nos hacemos disfrazando nuestras decisiones de otra cosa.

Si quiero destetar tengo derecho a hacerlo. Pero tengo que reconocer que mi deseo va a chocar de frente contra el derecho de mi bebé. A él no le “engañan” las etiquetas de “respetuoso”, “sin lágrimas”, “amoroso”, etc… Para él una negación a algo que no solo desea, sino que necesita, de parte de la persona que más le importa, la encargada de atender sus necesidades, es de todo menos respetuoso, ausente de lágrimas y amoroso.

Creo que cuando  buscamos  una forma de destete “sin que el bebé sufra” en el fondo buscamos que alguien nos diga que lo que hacemos no es malo, o no tan malo, que tenemos motivos justificados y que podemos hacerlo sin efectos secundarios. Y creo que del mismo modo que nadie es nadie para juzgar a otro en si decide dar o no dar teta, nadie es nadie para dar la absolución buscada. Usar eufemismos enmascara un juicio negativo hacia el acto en sí. Y si haces algo que tú misma crees que es negativo la única forma de afrontarlo sin peores secuelas es aceptándolo como es.

 

Si quieres dar teta la das y si no quieres no la das y vives sin culpar a otros de tu decisión. 
Y si quieres destetar destetas sin buscar fórmulas mágicas que borren las consecuencias negativas de tu decisión.

Dicho esto repito que no criminalizo el destete, sino la manía de vestirlo de respeto cuando sólo lo hay por una de las partes implicadas. Que no es lo mismo disolver un contrato de mutuo acuerdo que un despido improcedente.

Y añado que por supuesto no soy de las que aboga por mantener una situación que resulte insoportable a la madre por mucho que sea lo mejor para el bebé. Tampoco me gusta la frase esa de “mejor un bibe con amor que la teta de mala gana”.

Creo que sólo hay una cosa “mejor” que es que la lactancia sea disfrutada y placentera para ambas partes de principio a fin. Todo lo demás es intentar minimizar los daños colaterales al hecho de no tener lo que tendríamos que tener.

Pero como no vivimos en el mundo ideal, ni tenemos las circunstancias ideales, ni la disposición ideal, ni el entorno ideal ni lactancias ideales, pues la mayoría de las madres llega un momento que decimos: “quiero destetar”, a pesar o no, de haber dicho que nosotras esperaríamos al destete natural por parte del bebé.

La Maternidad nos enfrenta a nuestras propias incongruencias

 

Y como dije en otro post sobre el destete, mientras la decisión sea de la madre y no mediatizada por otros o por información errónea, es totalmente lícita.

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Motivos para destetar

Hay tantos como personas aunque los más frecuentes son:

  • Agotamiento por tomas nocturnas.
    Algunos niños tienen frecuentes despertares que por mucho que se practique colecho acaban siendo agotadores, sobre todo cuando la madre tiene que madrugar  y no tiene tiempo de dormir durante el día. Una cosa es despertarse una o dos veces y otra despertarse 8 o 10 cada noche.
  • Agitación del amamantamiento.
    Una sensación de rechazo a amamantar. No es dolor y no es cansancio en sí. Las madres que lo experimentan no soportan tener al niño pegado y el grado pasa desde una pequeña sensación de intranquilidad al rechazo más absoluto.
    No creo que haya una sola causa para sentirlo, aunque a veces está asociado al deseo de la madre de “recuperar” su cuerpo tantos meses al servicio del o de los bebés, a la vuelta del deseo sexual y de la necesidad de recuperar espacios propios no tan maternales.
  • Deseo de  tener otro hijo.
    Por norma general la lactancia inhibe la ovulación durante un tiempo. Y aunque haya ovulación, si hay deseo de otro embarazo y no llega algunas madres deciden destetar pensando que igual la lactancia afecta.
  • Embarazo. 
    Durante el embarazo los pezones vuelven a ser muy sensibles y eso unido a la baja producción puede hacer que las tomas del niño se alarguen o se intensifiquen y la madre sufra dolor y/o molestias. Esto junto con el miedo a que la lactancia afecte al embarazo* puede animar a buscar el destete.
  • Nacimiento de otro hijo.
    La lactancia en tándem puede tener muchas ventajas pero también es un desafío en sí mismo. No siempre es fácil ajustar las necesidades de los 2 hijos y no todas las madres encuentran placentera ni cómoda  la situación de amamantar a dos.
  • Separaciones
    Las circunstancias personales, familiares y/o laborales pueden hacer necesario que la madre se separe del bebé/niño y se decida destetar.
  • Cansancio
    Sin más.  A veces sencillamente no se desea seguir.
  • Etc …

*No hay evidencia que la lactancia afecte negativamente al embarazo normal, pero lo que importa es lo que crea la madre, sobre todo en caso de que ocurra algo inesperado.

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Cómo minimizar el sufrimiento del niño durante el destete

Esa sería para mi la forma correcta de afrontar este proceso. Nombrándolo tal cual es:

Tú tienes derecho a destetar, el mismo derecho que tiene tu hijo a no querer destetarse aún

Tú tienes derecho a destetar, el mismo derecho que tiene tu hijo a no querer destetarse aún

El niño lo va a pasar mal y yo voy a intentar minimizar ese malestar.

 

Reconocer las emociones negativas es positivo para todos los implicados. La madre porque toma conciencia de que va a necesitar paciencia y escucha y proveer más apoyo y presencia al niño para compensar de algún modo un proceso que él no ha pedido, y el niño porque necesita sentir que la negación  de su deseo no es porque no merezca ser escuchado o atendido. Que el destete no es por algo que él haya hecho mal.

Llevará tiempo que el niño acepte que no habrá teta, pero debe sentir que no es un castigo. De ahí la importancia de explicarle que es una decisión de mamá,  y no usar expresiones  que le incluyan a él y que confunden del tipo “ya eres grande para tomar teta”.

Cuando justificamos nuestra decisión usando frases que echan la responsabilidad en el niño en el fondo estamos descargándonos nosotros y dando a entender que su deseo de seguir es incorrecto. Nosotras tenemos derecho a querer destetar, el mismo derecho que tiene él a no querer destetarse. Y dado que nosotras tenemos el poder de decisión final, al menos concédamosle el derecho al pataleo.

 

 

 

Sería mucho más apropiado utilizar expresiones que reflejen más la verdad   y que pueden ser más abiertas o cerradas dependiendo si hemos decidido hacer un destete gradual o uno brusco.

  • “Mamá YA no quiere dar teta”
  • “Mamá AHORA no quiere dar teta”
  • “Mamá está cansada”
  • “Prefiero no darte teta ahora”
  • “Ahora no me apetece darte teta”

O usar algún tipo de negociación si la edad del niño lo permite:

  • “No me gusta que me cojas la teta sin pedir permiso”
  • “Las tetas son de mamá y yo decido si en este momento me apetece o no darte”
  • “Primero voy a acabar esto que estoy haciendo y después te doy teta”
  • “Te doy teta 1 (o x) minutos”
  • “Te doy teta mientras contamos hasta 20 (o x)”
  • “¿No prefieres ahora jugar un rato con mamá y dejamos la teta para después ( o para la hora de dormir, etc)?

Este tipo de frase no van a eliminar la sensación de frustración, tristeza, rabia, enfado o desconcierto del niño, pero al menos ponemos en palabras la situación real, no una disfrazada.
Y por supuesto, intentaremos, como siempre que nuestro hijo sufre, hacerle saber que estamos ahí, que es normal que sienta frustración, tristeza, rabia, enfado o desconcierto. Que le entendemos y queremos mucho.

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¿Fórmulas Mágicas?

No hay fórmulas mágicas  para conseguir resultados idílicos.  En el mundo de la lactancia se puso de moda la frase “No ofrecer no negar”, que la verdad, no sé si a alguien le ha funcionado alguna vez,  yo no he conocido aún a ninguna.
Cada caso es diferente porque cada madre y cada hijo son diferentes.

Algunas madres una vez iniciado el proceso lo consideran algo inamovible y no retroceden nunca y otras cambian de idea y destetan varias veces al mes…Destetar y acompañar con respeto  las emociones y reacciones que desencadena en el niño esa decisión puede ser más agotador que mantener la lactancia, y eso hay que tenerlo en cuenta. A veces los perjuicios no compensan el supuesto beneficio.

Sea como fuere, todo es válido, porque cada una hará lo que sepa, pueda y quiera con las herramientas que tiene.
Como un día escribí:

 Jugamos lo mejor que podemos y sabemos con la mierda  de cartas que nos tocan en la partida.

Igual un día nuestras hijas no conocerán la palabra “destete”,  ni los términos “asesora de lactancia” o “crisis de lactancia” ni otras similares, porque hayamos conseguido normalizar lo que nunca debió dejar de ser normal.  Igual un día las madres, todas, disfrutamos la lactancia tanto o más que nuestros hijos y seamos nosotras las que hagamos el duelo cuando ellos ya no pidan más…

O igual no… quién sabe…

Pediatras que recomiendan galletas y matronas que recomiendan colgonas

Pediatras que recomiendan galletas y matronas que recomiendan colgonas

¿Os habéis fijado cuántos spots publicitarios incluyen la frase “Recomendado por… “ o “Avalado por…”, seguido de algún título profesional relacionado con la salud: matronas, pediatras, asociación de matronas, AEP, etc.?

En un mundo en el que lo que avala la ciencia es considerado como digno de más fe que el misterio de la Trinidad para algunos creyentes, conseguir que una bata blanca ponga su sello a tu producto es garantía de credibilidad…. ¿ o no?

Pensar que todos los profesionales de la salud y la medicina están bien formados e informados de todo asunto del que opinan y recomiendan, que son intachables y libres de sospecha es tan “naïf” como decir que todos los banqueros son honrados.
En todas partes cuecen habas, que dirían nuestras abuelas,  y en un sector tan goloso como la salud, diría que aún más.

Si añadimos a la preocupación de la población en general por la salud, el hecho de tener hijos, tenemos unas cuantas industrias: la de la alimentación infantil, la farmacéutica y la de la puericultura, frotándose las manos viendo ante sí a un montón de individuos dispuestos a comprar lo mejor para sus retoños si les  aseguran  “adecuada y científicamente” su necesidad y conveniencia. Así que  podemos estar seguros  de que, detrás de cada producto o marca con la suficiente cantidad de dinero para pagarlo,  encontraremos un profesional avalándolo.

Y como muestra, nos encontramos  en un país con una tasa de obesidad infantil alarmante, marcas de galletas para niños avaladas por la Asociación Española de Pediatría  y con experta nutricionista incluida en su web ( aunque sea un producto alto en azúcar y harinas refinadas, procesado y de dudoso poder nutritivo).

Pincha en la imagen para leer el análisis del producto

Pincha en la imagen para leer el análisis del producto

 

Yogures “especiales” para bebés que a pesar de ser totalmente innecesarios se “recetan” en consultas de pediatría

Pincha en la imagen para leer un informe del producto

 

 

Aunque no es tan extraña esta “alianza” entre industria de alimentación infantil  y la AEP si miramos quién financia la mayoría de las Becas que otorgan cada año.

Becas AEP 2015

Imagen tomada de la web de la AEP: PIncha para ir al enlace original

Asociaciones de matronas que recomiendan mochilas que cualquier experto en porteo y ergonomía desaconsejaría por postura del bebé, por forma de cargar el peso para el adulto, por materiales utilizados, etc..

Mochila Recomendada por la Asociación Nacional de Matronas Españolas

 

Este punto me toca especialmente porque vivo en carne propia el “descrédito” de mi trabajo como Formadora de Asesoras de Porteo  y divulgadora de la importancia del contacto, por parte de miembros de este colectivo. Es curioso que leyéndome el Códido Deontológico de las matronas españolas  encuentro este punto:

Fragmento del texto del Código Deontológico de las matronas españolas. Pincha para ver el texto completo en su web.

 

No entiendo cómo sin formación específica en porteo ni experiencia, una asociación profesional recomienda un producto que  los  especialistas en ese campo desaconsejamos. Ya ni entro a mencionar que está fuera de su ámbito profesional de actuación, como recoge su propio código.  (He de decir que individualmente muchas profesionales de este colectivo se están formando con nosotras para asesorar con conocimiento de causa).

Estos son, desgraciadamente, solo algunos ejemplos de lo que se cuece en nuestro mundo. Como si una vez obtenido un título te convirtieras en una especie de Midas de la Credibilidad que convierta en oro, digo en “ergonómico” o en “necesario” o en “beneficioso”… todo lo que tocas, o avalas o recomiendas.
Y si las propias asociaciones profesionales actúan así, imaginad a título individual… Cuando la nómina te la paga directamente una marca entonces resulta que te preguntan sobre alimentación infantil del recién nacido y te quedas tan ancho dando consejos sobre biberones

¡Toma ya con la “normalización de lo artificial” !

Pediatras dando consejos de alimentación infantil

te recomiendo que te busques un amante por si algún día tu pareja no tiene ganas...

Esta es de traca… es como si te recomiendo que te busques un amante por si alguna vez tu pareja no tiene ganas por cualquier motivo

 

El Código de Comercialización de sustitutos de la leche materna se lo pasan por el forro, para variar. Porque al final lo extraño es que lo cumplan.

Imagen del Catálogo 2015 de la marca

 

Y algunas vemos estos “consejos” justo debajo del nombre de una Comadrona, colaboradora de la marca.. Y una vez repuestas del “cabreo inicial”, nos toca  ir con paños  calientes  al comentar la noticia, para que no salgan candidatas a enarbolar la bandera de  #TeCreesMejorMadreQueYo?

Y no, no me creo mejor madre que la mayoría. Pero sí me creo mucho más profesional que quien amparándose en un título, una profesión de prestigio, un status o una posición de autoridad relativa, abusa  y traspasa sus competencias y se vende. Y lo que es peor, pone en riesgo la salud de bebés y niños.
Y me creo mejor profesional porque cuando critico  malas praxis, empiezo por  mi propio sector.

  • SI una madre me dice que una asesora de porteo le recomienda un fular elástico con un bebé que ha nacido prematuro, le digo que cambie de asesora de porteo.
  • Si una madre me dice que una asesora de porteo le recomienda portear con una fular y una cruz envuelta a una semana de haber tenido cesárea le digo que cambie de asesora de porteo.
  • Si una madre me dice que una asesora de porteo le ha recomendado el portabebés X porque es el “mejor” sin hacerle más de 3 preguntas, le digo que cambie de asesora de porteo.
  • Si una madre me dice que una asesora de lactancia le ha dicho “lo que tiene que hacer” , le digo que cambie de asesora de lactancia
  • Si una candidata a alumna me dice que se ha formado como asesora de porteo en un fin de semana,  que si le convalido esa parte en mi formación, le digo que no. Nadie se forma como asesora de porteo en un fin de semana, ni en dos.
  • Si alguien me dice que quiere formarse conmigo como asesora de lactancia, sin asistir  durante  muchos meses a un grupo de lactancia, le digo que no. Nadie se forma como asesora de lactancia sin muchísimas horas de práctica con madres y bebés.

Y una vez limpiada la casa por dentro… pues la limpio por fuera, por lo que…

  • Si una madre me dice que su ginecólogo le dice que tendrá cesárea porque ya tuvo una, le digo que cambie de ginecólogo
  • Si una madre me dice que su pediatra le dice que tiene que darle com 4 meses la fruta al bebé, le digo que si se va a tener en cuenta para alimentar a su bebé a su pediatra, que cambie de pediatra
  • Si una madre me dice que su matrona no formada en porteo  le da consejos sobre porteo, le digo que busque una asesora de porteo: (una buena, para no pasar por los puntos del principio)

Y así “ad infinitum”.
¿Por qué escribo este post?
Pues aparte de porque me lo pide el cuerpo cuando veo ciertas cosas… lo escribo para 2 grupos diferentes de lectores:

  1. Si eres un profesional de alguno de los sectores que he mencionado, recuerda que  tu “título”  te da una responsabilidad. Que en su día seguramente aceptaste un código deontológico y que muchas personas confían en ti por lo que representas. Solo te pido, te pedimos,  que estés a la altura y dejes egos y otros intereses  poco nobles al margen cuando trabajas.
  2. Si eres madre o padre, como yo, recuerda, recordemos que hay una responsabilidad que no debemos delegar en nadie. Somos responsables de las acciones y decisiones que tomamos para con nuestros hijos. Podemos y debemos pedir información a los profesionales porque para eso están, información completa,  y en base a eso y a nuestras propias capacidades, decidir. Recordemos que un profesional está cualificado para su ámbito de competencia, no para cualquier otro. Ser experto en un campo no le valida para que su opinión en otros sea más válida que la tuya propia.

Sueño, como diría Luther King, con el día en que ambos grupos sepamos cuál es nuestra responsabilidad, y la asumamos de forma que prime lo que debe primar.

La lactancia es sexual

La lactancia es sexual

Cuando alguien quiere criticar sin argumentos lo que suele hacer es usar su rol de cierta autoridad para disfrazar su opinión totalmente cargada de prejuicios y miedos personales como dictamen. Si además es un profesional relacionado con la ciencia, la bata blanca creen que les sirve para justificar cualquier cosa que ellos crean como un dogma. Sustituimos la creencia ciega en la religión por la creencia ciega en el nombre de la ciencia ( aunque no haya nada de científico en su exposición)

 

Es el caso del Dr. González Cano, pediatra autor de  Víctimas de la lactancia materna.   Me parece increíble cómo alguien con tan poco conocimiento  de la fisiología humana se haya pasado 30 años ejerciendo de médico, y lo peor, continúe en activo.

Leo  estas afirmaciones en ElDiario.es:

Dar el pecho es una “esclavitud” para la madre, y es una fuente de “excitación sexual” para ella cuando se prolonga más allá de los tres o cuatro meses. Son algunas de las afirmaciones del libro “Víctimas de la lactancia materna”, firmado por un pediatra del Hospital General de Castellón, José María González Cano.

En el interior del libro, el pediatra afirma que la lactancia causa “excitación sexual” en las mujeres. Ante esto, “la mayoría de las madres mienten cuando se les pregunta”, aunque otras “lactivistas radicales” plantean “con toda naturalidad y crudeza la relación sexual madre-hijo”. El autor, además, destaca “lo que puede suceder en aquellos casos en los cuales las propias madres se exictan sexualmente con la succión y se practica el colecho tan de moda hoy día. ¡Sin comentarios!”.

Me gustaría explicarle a este doctor algunas cosas apelando a mi autoridad de mujer, madre y amamantadora, que es bastante más que la que tiene él en es tema

1-“El pecho es una esclavitud”

esclavitud.
f. Estado de esclavo.

f. Sujeción rigurosa y fuerte a las pasiones y afectos del alma.

3 f. Sujeción excesiva por la cual se ve sometida una persona a otra, o a un trabajo u obligación.

Usar esa expresión denota, como ya es habitual en usted una falta de respeto supina. Igual usted opina que estar disponible para alimentar a un bebé al ritmo que este necesita es una esclavitud, usted sabrá qué carencias tiene  que le hacen ver la crianza de los hijos de ese modo.

En esta relación usted pinta a las madres como víctimas de sus bebés y no me veo yo a los bebés usando algún tipo de poder para someter a sus madres. Salvo claro está, el que biológicamente, trae el ser humano de serie. No sé si usted conoce los comportamientos neuroendocrinos que se dan entre madre y bebé para instaurar y mantener la lactancia.

No conozco a ningún bebé que obligue a su madre a que le amamante, por el contrario,
las madres tienen todas la capacidad de decir “No” cuando quieran.

Infancia en las institucionesEso no es esclavitud señor González Cano. Si acaso voluntad de criar, que es lo que hacen todas las hembras mamíferas para mantener vivas a sus crías. Criar hijos es cansado, sí, y agotador sí  y no hay fiestas ni fines de semana. Pero eso no cambia aunque les destetemos, a no ser que promulgue usted junto con el destete la institucionalización del cuidado de nuestros bebés.

A algunas lo que nos parece una esclavitud es estar sometidas a políticas anticonciliación, sobre las que no le he oído a usted manifestarse, o a empresarios sin escrúpulos que siguen considerando la maternidad una lacra profesional. Esas mujeres sí son esclavas, pues por un sueldo que necesitan, se ven obligadas a tomar decisiones en contra de su voluntad.Eso es sometimiento, no que una madre ponga su cuerpo a disposición del de sus hijos.
Y a muchas lo que les parece una esclavitud es tener que pagar por un sustituto del alimento que su cuerpo produce “de serie”, con muchísimos riesgos añadidos para la salud de sus hijos.

2- “La Lactancia  es fuente de excitación sexual”

Pues sí, mire usted.
Es que resulta que por si no lo sabía, la lactancia es una faceta más de la sexualidad femenina, como la menstruación, el embarazo y el parto. Claro que usted debe ser de los que cree que la sexualidad es sólo el coito, a ser posible con el marido, la luz apagada y en la posición del misionero.
Pues lamento sacarle de su mundo machista y obsoleto Sr. González.

Las mujeres experimentamos excitación en muchos momentos de nuestra vida
y fíjese que en muchos de ellos no hay ni varón, ni coito.

Resulta que Dios, o la madre naturaleza, o la evolución o las diosas de la tierra nos dotaron de un cuerpo maravilloso. Con pezones que son zonas erógenas, en los cuales aumentan los receptores de oxitocina ya desde el embarazo, y espero que sepa usted qué cosas provoca la oxitocina, señor doctor. Sí, eso, es la hormona que hace que tengamos orgasmos. Y podemos tenerlos, afortunadamente, sin señores como usted,  sin coito . A veces incluso sin contacto propio.
¿Sabía usted que las mujeres podemos excitarnos sólo con el pensamiento? Bueno, de hecho, podemos hombres y mujeres. Vamos, inténtelo, e igual recuerda alguna ocasión en la que usted mismo sintió excitación sexual por una mirada  o una visión.

¿Sabe usted? Yo soy quiromasajista, y cuando ejercía, era habitual que al dar masajes a hombres, por el simple vaivén sobre la camilla, aunque estuviera yo masajeando su espalda, se excitaran. Eso nos lo advertían ya en la academia. Más que nada para que entendiéramos que el cuerpo reacciona a ciertos estímulos, a veces de forma involuntaria.
No estaría de más que revisara usted alguna enciclopedia de anatomía y recordara cómo funciona el cuerpo humano.

Al parecer a usted le escandaliza que las mujeres podamos sentir placer mientras amamantamos porque claro, entre otras cosas, eso aún no ha conseguido copiarlo ninguna compañía de alimentación artificial.

Pero tranquilo, porque ¿sabe? La pena es que no les pasa a todas y  a las que nos pasa, no nos pasa todo el tiempo.
Yo llevo 9 años menos 15 día amamantando ininterrumpidamente y créame que ese placer lo he experimentado menos de lo que desearía. Y algunas mujeres, no es que no lo reconozcan, es que no lo han sentido.

Imagino que porque lo difícil no es amamantar  sintiendo placer, lo difícil es hacerlo en un mundo con pediatras como usted, con embarazos medicalizados que nos alienan, con partos robados, traumáticos que nos hacen desconectarnos de nuestros propios cuerpos, con consejos irreales sobre cómo no atender al bebé en sus demandas, con machistas como usted que criminalizan el deseo de las madres de amamantar y la posibilidad de experimentar placer con ello.



Nosotras no nos avergonzamos de nuestra sexualidad Sr. González Cano, en ninguna de sus manifestaciones. 
No tenemos complejos, ni de Edipo, ni de Electra.
Sencillamente no arrojamos nuestros propios tabúes en los demás.
Ni nuestras carencias en quienes viven satisfechos.

3- “Algo horrible podría llegar a pasar”

Es usted tan despreciable que se atreve a insinuar ” que algo horrible podría llegar a pasar” en los casos en los que las madres  se excitan con la lactancia y colechan . Sea usted claro y atrévase a pronunciarlo.  Para acabar de retratarse como lo que es.

Igual no sabe lo que es la violencia de género y que la inmensa mayoría del maltrato intrafamiliar lo comenten los padres. Igual no sabe que un vinculo estrecho entre madre e hijo es un factor preventivo de la violencia y el maltrato. Igual no tiene ni idea de que sexualidad no es lo mismo que sexo y peor aún, no sabe distinguir una relación sana entre madre e hijo aunque haya corporalidad entre ambos.

4- “Lactivistas radicales”

Usted nos llama “lactivistas radicales” como queriendo ofendernos pero la verdad es que nos hace un favor.

  • Nos da la oportunidad de dejar claro ante toda la opinión pública el tipo de profesionales con que nos encontramos a veces.
  • Nos da la razón cuando decimos que las empresas de alimentación artificial les tienen de apóstoles de su marca.
  • Nos da la razón cuando denunciamos que los fracasos de la mayoría de las lactancias no son por causas inevitables sino por personas como usted.
  • Nos da la razón cuando decimos que la lactancia es cosa nuestra.
  • Y sí en algunos temas, mire usted por donde, soy muy muy radical.

Soy radical con la violencia y soy más radical aún con las mentiras y el abuso de poder.

Usted usa su posición de “poder” por su título para afirmar opiniones fuera de toda ciencia, y lo que es peor, para intentar lucrarse con ello. Así que sí, en eso tiene razón, prefiero ser una lactivista radical que una mercenaria de la salud. Sin duda las lactivistas radicales, aparte de chafarle a usted la presentación de su libro conseguimos lactancias placenteras

 

Nosotras seremos recordadas como colectivo por defender la práctica más importante de promoción de la salud pública, usted por todo lo contrario.
¿Quién da más pena aquí

Firmado
Nohemí Hervada
Madre que colecha, amamanta, y a veces, sólo a veces, muy a mi pesar, experimenta excitación sexual

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¡Lo ha conseguido!
Un minuto en Tv cuesta una pasta, y si es en las noticias del medio día ni te cuento. Claro que ha salido usted en la cadena famosa por ser la más amarilla, no en una “de las serias”. No le ha entrevistado Punset en Redes, igual es porque Punset  no es Jorge Javier Vázquez y lo que le gusta es entrevistar científicos  y no opinólogos.
Así que, como me da que al Sr. González Cano le interesa más la publicidad que la ciencia, pues estará contento.
Sigue emperrado en que “prolongamos lactancias”, muestra evidente de que no sabe cómo funciona la lactancia.

 Dr. González Cano, ¿ha intentado usted que mame un bebé que no quiere mamar?
¿Tiene idea de cuánto cuesta a veces?
¿Sabe usted la de lactancias que han frustrado esos biberones de “ayuda” que usted y sus miles de colegas, que según usted suscriben sus palabras, recetan alegremente en vez de averiguar cómo establecer correctamente la lactancia o cómo suplementar si es necesario sin interferencia de tetinas?

“Alargar la lactancia”

Decir que “alargamos” la lactancia es como decir que frenamos el crecimiento de nuestros hijos para aprovechar la ropa.

Revela tal ignorancia y tal prejuicio que da vergüenza que su trabajo todos estos años haya sido dedicándose a tratar bebés y niños.

Revela tal falta de respeto por las madres y los padres que no sé cómo puede usted ser un funcionario público al servicio de las mismas. Nos llama estúpidas y pretende que nos quedemos calladas.

Doctor jose maria gonzalez canoA usted le parece “aberrante” que un niño mame hasta los 7 años, y yo me pregunto por qué. ¿Le parece igual de aberrante que tome leche de vaca?  Porque si el destete empieza como usted dice a los 4 meses, ¿hay que darles otras leches no?  ¿Cómo cree usted que se criaban los niños antes de que el Sr. Nestlé empezara con su emporio? Nos deberíamos haber extinguido.

Si usted estuviera realmente preocupado por el raquitismo  y la anemia ferropénica, según usted alarmante, de los niños españoles, haría un estudio serio. Y por supuesto eliminaría de la ecuación a todos los niños a los que colegas suyos obstetras, tan informados como usted, cortaron el cordón umbilical de forma prematura en el parto. Igual no lo sabe pero esa es la primera causa de las anemias en bebés.

Claro que si le echamos la culpa a la teta no tenemos que formar a los profesionales ni obligarles a actualizarse. Total, son simples madres que osan salirse del sistema comercial con prácticas punibles y deleznables, como son las multinacionales de la alimentación infantil. Empresas a las que usted desde luego  les tiene mucha más fe que a la propia biología.
Pero hacer un estudio serio y publicar los resultados en los canales adecuados lleva mucho trabajo y,  sobre todo, conlleva tener actitud de científico, es decir, buscar la verdad, no encontrar apoyo para sus teorías o mejor, para sus prejuicios personales. Además se expondría usted a la comunidad científica que miraría con lupa esos resultados. Es mucho más fácil escribir un libro con un título polémico, y esperar que entremos al trapo, para darle publicidad y venderlo.

Y sí señor González Cano, hemos caído en su trampa y hemos entrado al trapo, y le hemos hecho famoso a usted y a su libro “Víctimas de la lactancia materna”.

Pero ¿sabe usted qué?
Que me da igual. Que ha merecido la pena.

Que disfrute usted su minuto de gloria y venda usted mucho libros.
Y que su trabajo sirva de excusa científica a quienes no quieran saber la verdad. Da igual.
Porque lo importante es que le hemos demostrado que no tiene usted razón.
Porque hemos hecho que parte de la comunidad científica reaccione y le diga que no tiene usted razón
Porque le hemos demostrado que no somos pediatras pero tenemos más ciencia y más conciencia que usted.
Porque nosotras (y nosotros, que hay muchos padres en este barco) no tenemos intereses ocultos.
Porque le ha quedado claro que si nos critica vamos a reaccionar.  
Porque afortunadamente ya no vivimos en la época en que la palabra del médico era Ley porque sí.
Nosotros lo sabemos, usted al parecer no.

 

  • ¿Sabe usted cuántos niños y adultos de hoy sufren problemas graves de salud sencillamente porque fueron alimentados con un producto diferente del que biológicamente necesitamos para desarrollarnos de la mejor forma?
  • ¿Sabe cuántas madres abandonaron la lactancia sin querer por consejos como el suyo?
  • ¿Sabe usted el duelo que supone para una madre que quería amamantar el no conseguirlo?
  • ¿Sabe usted la frustración cuando con el tiempo descubre que tenía otras alternativas, que los “consejos médicos” que recibió fueron erróneos?No tiene usted ni idea de la realidad alrededor de las madres lactantes.

 

“Bebés anémicos por la teta”

Ana Vicente presidenta de AMAMANTA hablando de evidencia científica

Ana Vicente presidenta de AMAMANTA hablando de evidencia científica

Si un bebé tiene anemia se le manda hierro, no se le hace dejar la lactancia. Del mismo modo que si tengo una caries, me hago un empaste, no me arranco una muela.
Claro que si uno es representante de una empresa de muelas artificiales, pues imagine usted qué opción le convendrá más y ahí lo dejo.

Si fuera cierto que en todos los hospitales españoles hay tantos casos como usted dice de niños raquíticos imagino que la vía no es escribir un libro polémico, sino informar cada equipo de cada hospital a las autoridades sanitarias y estudiar qué pasa y por qué. Al parecer es usted el único pediatra de España que ve niños con raquitismo causado por la teta.

“Complejo de Edipo por la teta”

Cuando usted dice que criamos hijos con complejos de Edipo,  ahí  es que me pone usted en bandeja que cuestione sus conocimientos sobre del desarrollo humano.

No me consta que los pediatras sean psicólogos, la verdad, y si usted lo fuera no dudo que lo habría puesto en su CV, porque no ha dudado en firmar con todos sus títulos un libro que sólo expresa una opinión. Que tiene el mismo valor que la de un tertuliano de los programas de Tv  de la cadena en la que usted acaba de salir. Es usted  el Conde Lecquio de turno de la medicina. Le interesa más que se hable de usted que de su trabajo profesional. Le interesa más vender si libro que trabajar por la salud de los niños.

Le animo a que investigue usted los últimos descubrimientos en neurociencia. Sí, sé que el término se le antojará complicado, pero anímese, que si yo, que no he ido a al universidad y soy de letras, entiendo lo que explica esta parte de la ciencia acerca de cómo influye en el desarrollo del ser humano el estrecho apego los primeros años, igual puede entenderlo usted.

Haga un esfuerzo que igual hasta le sorprende sabe que Freud no es Dios, que muchas de sus teorías son cuestionadas por la psicología moderna  y que nuestros hijos amamantados hasta que han querido son seres sanos,  emocionalmente estables y con un grado de independencia acorde a su edad.

En fin, que yo quería haber dejado ya este tema pero es que me lo pone usted a huevo. Es lo que tenemos las lactivistas, que como diría mi amiga Irene, quien por cierto es biólog  y mujer y madre y ha dado teta, o sea que de esto sabe más que usted un rato, somos unas fundamentalistas, porque no transigimos con las mentiras.

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Carta al Dr. José Mª González Cano

El Comite de Lactancia Materna de la AEPED en desacuerdo con el libro “Víctimas de la lactancia materna”
Declaración de IHAN acerca de la publicación del libro “Victimas de la lactancia materna.

nota de IHAN sobre castellón

 

Carta al Dr. José Mª González Cano

Carta al Dr. José Mª González Cano

Igual no lo sabéis, pero las madres somos “un grupo de presión con un gran poder mediático”, no lo digo yo, lo dice el Dr. González Cano y lo recoge un periódico digital al comentar la noticia de la cancelación de la presentación de su libro.

El ilustre médico que se ha consagrado por ir en contra de todas las recomendaciones y políticas de salud pública, no sólo española (AEPED), sino mundial (OMS), al parecer se siente víctima de todas las mujeres que hemos boicoteado su trabajo.
Mira por donde sí va  a haber  víctimas de la lactancia materna en esta historia:

  • El ego del pediatra
  • la librería que iba a presentar el libro
  • la editorial, sino es que fue autoedición
  • y espero que las empresas que directa o indirectamente se beneficiaban de la publicación del mismo.

 

Y le leo comentar que  “ha sufrido “inadmisibles presiones de grupos “lactivistas””  y me pregunto qué entiende este hombre por inadmisibles presiones. ¿Acaso hemos ido a su casa a pedirle explicaciones? Que yo sepa hemos hecho lo mismo que él pero con la razón y la evidencia científica de nuestro lado. Y lo hemos hecho usando el poder que tenemos, porque es nuestro.

  • Hemos exigido que no use su rol de profesional sanitario de un sistema público para ir en contra de la evidencia científica
  • Hemos pedido que apoye con estudios fiables lo que argumenta (creo que es lo habitual en ciencia si no me equivoco)
  • Hemos pedido que se le inhabilite de su cargo como responsable de la salud de cientos de niños cuando está recomendando el destete a los 4 meses, en favor por supuesto de la alimentación artificial, sabiendo todo lo que eso implica en la salud y en la economía de las familias.
  • Hemos pedido respeto por todas las madres que decidimos amamantar
  • Hemos pedido respeto incluso para las que no quieren amamantar porque es su decisión adulta y madura, no influenciada por argumentos paternalistas de “no te preocupes que no pasa nada porque es lo mismo”
  • Hemos pedido que se disculpe con todas las personas que trabajamos para ayudar a las madres que queriendo amamantar se encuentran con dificultades y con profesionales que recomiendan cosas obsoletas y contrarias a la verdad.
  • Hemos pedido que las autoridades sanitarias de este país, de una vez por todas se mojen y actúen con responsabilidad para con la actuación de este miembro de su colectivo
  • Hemos pedido que la industria de alimentación infantil deje de pasarse por el forro la Ley que les prohíbe usar a los profesionales sanitarios como enlaces para promocionar sus productos en detrimento de la lactancia materna
  • Hemos pedido en definitiva que este caso sirva para que se vea de una vez por todas si “apoyar la lactancia materna” es de boquilla o hay verdadera actitud de saber qué significa esta práctica, creer de verdad qué implica para el bebé, para la madre, para la familia y para la sociedad, y que se actúe en consecuencia.
  • Hemos pedido dejar  de  centrar el foco en las madres que no quieren amamantar, y trabajar por aquellas que queriendo no lo consiguieron e intentar aprender de sus experiencia para por un lado que consigan encontrar la forma de hacer su  duelo sanamente, y por otro saber cómo podemos contribuir a que no haya más historias de ese tipo.
  • Hemos pedido que se deje de catalogar a las madres en buenas y malas  y de alimentar una guerra que no beneficia en ningún caso ni a las madres ni a nuestros hijos.
  • Hemos pedido que todos esos miles de pediatras que según sus propias palabras suscribirán su libro  ( “su libro será “suscrito por miles de pediatras experimentados que hay en cualquier país occidental”) asuman su responsabilidad y se actualicen y se formen o que se dediquen a otra cosa. A visitadores médicos de Nestlé y compañía por ejemplo, visto lo bien que conocen ya las bondades de sus productos.

Todo eso hemos pedido Sr. González Cano, y si usted es incapaz de digerirlo y como dice siente ” “tristeza como ciudadano, tras constatar que la presión ejercida de ciertos grupos con enorme poder mediático han logrado lo que era práctica habitual en épocas que ya creíamos olvidadas en nuestro país, la cancelación de la presentación de un libro, máxime sin haberlo leído o analizado previamente”, pues le animo a que la próxima vez tenga usted en cuenta a las madres, a nuestra capacidad de reacción cuando nos tocan lo nuestro, cuando nos insulta un señor que no sabe lo más mínimo de lo que es amamantar, cuando nos llama dogmáticas  a quienes hemos dedicado miles de horas voluntarias a acudir a la llamada de socorro de madres con gritas, mastitis, baja producción, obstrucciones, perlas de leche y muchas cosas más.
A quienes cuando en realidad hay un problema nos molestamos en buscar una solución, no en saltar del barco. Porque se le olvida a usted Sr. González Cano, que ese barco es nuestro y usted no es más que alguien que cree que estaba invitado.

Carta al Doctor jose mª Gonzalez cano

 

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Verdugos de la Lactancia Materna

Verdugos de la Lactancia Materna

Acabo de leer esta descripción en la presentación de un libro:

La leche materna es el “patrón oro” para los primeros meses de vida, pero son muchas las madres e hijos que son “víctimas de la lactancia materna mal entendida”. Son presionadas para amamantar aunque tengan hipogalactia, grietas en el pezón, etc. Incluso les plantean dilemas morales para su reincorporación a la vida laboral. Es una falta de respeto y tienen que soportar el calificativo de “malas madres” a aquellas que optan por la Lactancia Artificial.

La LM Prolongada está generando muchos ingresos en los Hospitales por desmedro. No es lo mismo dar pecho tres meses que darlo durante seis y no digamos nada si se prolonga por encima del año de vida. Por poder hacerse, puede hacerse. Pero ¿es bueno o malo para los niños? ¿Acaso un niño de dos años de edad medio desnutrido, con estigmas raquíticos y anémico, no es una “víctima” del actual dogmatismo? Y eso sin hablar de los complejos de Edipo severos que están aflorando ante amamantamientos tan prolongados. En contra de las Recomendaciones actuales, considero que en los países desarrollados el destete total o parcial debe hacerse a los cuatro meses de vida. A partir de ese momento llega la primera papilla de cereales y progresivamente de fruta, verduras etc. Si el destete es más tardío, casi siempre hay problemas con las papillas y eso conduce inevitablemente a carencias nutriciona-les y a convertir a esos niños en “victimas” del actual dogmatismo.

José María González Cano es médico pediatra del Servicio de Pediatría del Hospital General de Castellón. Desde hace 30 años dirige la Unidad de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Infantíl del citado Hospital. Cuenta con numerosas publicaciones científicas en revistas médicas y ha participado en numerosas conferencias de divulgación sobre nutrición, además de ser miembro de la Sociedad de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Infantil de España.

En 2013 publicó “Los 11 magníficos. La mejor estrategia de salud”.

10609720_10152565589736956_914464271388440330_n-2Antes de sentarme a escribir este post he respirado hondo un par de veces.
No hay una sola frase en esa presentación que no me genere una verdadera vergüenza. Vergüenza  como madre lactante, vergüenza como asesora de lactancia, vergüenza como  divulgadora de temas de salud materno infantil. Vergüenza como persona adulta que toma sus propias decisiones con información contrastada y veraz.
Estoy harta del paternalismo de ciertos profesionales. De médicos que se creen en poder de la verdad absoluta cuando en sus afirmaciones lo que demuestran es estar llenos de prejuicios y desinformación. De personas a las que las familias acuden con confianza y lo que hacen es seguirle el juego a las multinacionales de la alimentación infantil.
Cuando formo asesoras una de las cosas que repito es que nuestro trabajo no se trata de luchar contra nadie, que no queremos establecer bandos. Ni entre madres ni entre profesionales sanitarios y no sanitarios.
Pero leo esto y de verdad que se me remueven mis convicciones.
Y me pregunto cómo es posible que haya una ley que regule y limite la publicidad de leche artificial   y luego se permita que las sociedades médicas como colectivo y sus miembros a nivel individual hagan este tipo de publicidad directa a favor de un producto artificial.
Y me pregunto qué estadísticas maneja este señor para afirmar que los niños que son amamantados  en nuestra sociedad occidental sufren de  desnutrición. Para afirmar que  estos niños sufren problemas emocionales por no haber interrumpido un vínculo natural entre madre y niño. Para decir con esa soberbia que no introducir papillas a los 4 meses provoca carencias nutricionales.
Y me pregunto dónde están estos “salvadores” de madres y bebés a la hora de esas grietas,  y dónde están para diferenciar entre las pocas hipogalactias reales y la  mayoría no reales, que no son sino  fruto de las propias recomendaciones de algunos pediatras de limitar las tomas,  establecer horarios y recetar “ayudas” en forma de suplementos de leche artificial cuando no eran necesarios.
Si alguien sabe de lo que supone la lactancia somos las madres. Si alguien sabe de lo que sufren algunas madres cuando tienen problemas de lactancia somos las madres y asesoras que acudimos a grupos de apoyo y atendemos diariamente consultas, bien telefónicas, por correo, en grupos virtuales o en consultas personalizadas. Y flaco favor le hace este señor a la salud de una sociedad cuando en vez de trabajar en la dirección correcta, que es  difundir la información veraz: que la leche materna es el “patrón oro” durante todo el tiempo que el bebe humano tome leche, y  cuando en vez de promover la formación adecuada de todos los profesionales que rodean el embarazo, parto y crianza en lactancia, se siguen perpetuando mitos, repitiendo conceptos obsoletos, y aconsejando en base a sus propias creencias personales y no en base a la evidencia científica.
Me consta que la medicina es una rama muy particular, que tienen una gran responsabilidad ante la sociedad y que eso les da cierto rol de “autoridad” y “superioridad” a los ojos de las familias.
Por eso mismo me encantaría que cada miembro del colectivo, y no como ahora casos anecdóticos, merecieran mi respeto por formarse, informarse y rebelarse ante la presión de las multinacionales que en forma de cursos, masters, becas y más,  les tienen como sus aliados y representantes comerciales ante las familias.
Señor González Cano, espero que los beneficios que gane usted alimentando esta guerra que no beneficia a nadie, los emplee usted en mejorar la vida de esas a quienes usted llama “víctimas” y que en ocasiones no son sino madres desahuciadas del sistema sanitario que peregrinan buscando quien les dé el apoyo que quieren para conseguir nutrir a sus hijos de la forma óptima, a nivel físico y emocional.
Yo mientras, como muchas personas más, seguiré trabajando para conseguir que la lactancia sea una práctica placentera para todas las mujeres que así lo desean.  Y para establecer los fundamentos de una sociedad más sana, con una buena base física y afectiva.
Aunque a usted esto por lo que se ve, lo sonará a chino… no hay más que leerle.

ACtualización:
Carta al Dr. González Cano

Mi pediatra está preocupado por el peso de mi bebé

Mi pediatra está preocupado por el peso de mi bebé

Esa frase la oigo casi cada semana .
El peso de un bebé es uno de los factores que nos indican que el niño va desarrollándose adecuadamente. Si un niño engorda y crece es que está alimentado. Es muy sencillo.

¿Es siempre así de fácil el tema del peso de los bebés?

Pues no.
Primero porque para empezar hay un gran sector de la población en general y de los profesionales de la salud en particular que creen que estar en la media o por encima de la media es una meta a lograr.
YA hace tiempo escribí  un post sobre las gráficas de peso y cómo se malinterpretan.
Dejando a un lado que nadie que no entienda lo que es una tabla estadística debería usarla, mucho menos cuando lo hacen para apoyar ideas y conceptos erróneos, lo que me interesa es cómo afecta a los padres estas preocupaciones por el peso de sus hijos.

Cuando un niño alimentado con leche de biberón y tomas pautadas es delgadito, nadie argumenta a la ligera que esté desnutrido. El pediatra, si ve otros síntomas que le preocupan, indicará algún tipo de pruebas para descartar alguna infección o intolerancia.
Pero cuando el bebé delgadito es normalmente alimentado, o sea, con leche de su madre, a demanda, entonces lo habitual por desgracia es hacer referencia en primer lugar a la calidad de esta leche.
He de decir que como asesora de lactancia no minimizo el tema de la ganancia de peso en los bebés, yo misma he recomendado suplementar  cuando se veía necesario. Pero antes de recomendar un suplemento ha habido toda una sesión de evaluación de la toma y de preguntas a la madre para ver la situación en conjunto.
Esta evaluación es lo que casi nunca se hace en una consulta de pediatría.  Si se considera que el bebé va “justo” de peso se recomienda suplementar ( con leche artificial en biberón, sin más) o directamente dejar la lactancia y pasar a la artificial.

Ilustración de Mamá de Lola

Aclaro que me consta que hay cada vez más profesionales que sí están bien formados y trabajan como se debe. Pero siguen siendo minoría, así que el post va para todos esos que no son los que saben evaluar una toma, hacer las preguntas adecuadas y aconsejar  de forma correcta para intentar seguir con la lactancia exclusiva de forma eficaz.

Siguiendo con el hilo anterior  lo primero es analizar qué significa “ir justito”  de peso.  Nuestros bebés no se van a examinar en unas oposiciones, así que lo de “ir justito”  no aplica. Si un bebé está sano y crece y su desarrollo es normal aunque tenga poco peso comparado con la mayoría, no hay problema.
Pero al parecer muchos pediatras sí lo tienen. Les “preocupa” el peso de ese bebé.
Cuando a mí una madre me comenta en el grupo o en una asesoría sobre este tema, lo primero que suelo hacer es preguntar si el pediatra le ha mandado alguna prueba, alguna analítica, derivado a algún especialista porque le vea lento en alguna faceta del desarrollo…
LA mayoría de las veces no hay nada, es decir, que aparte de ese “peso justito” no hay nada raro. El bebé juega, se ríe, hace pis y caca, tiene un desarrollo adecuado a su edad, crece… pero es delgadito.
En muchos casos miro la gráfica de peso del bebé con la madre. Gráficas de la OMS por supuesto, no la que lleva ella en su Cartilla Infantil de niños alimentados artificialmente. Sorprende que casi siempre son niños que están dentro del parámetro de la absoluta normalidad.
Entonces lo que suelo decirles es:

“Tu pediatra está preocupado, ¿y tú? ¿A ti te preocupa?”

Ellas suelen responder que no, que lo ven bien (sobre todo cuando les explico que aparentemente todo está bien, y que su propio pediatra  no ha mandado ninguna prueba por sospecha de que algo no funcione), entonces mi comentario es:

“Entonces, si el que está preocupado es el pediatra, el que debería gestionar esa preocupación es el pediatra.”

No carguemos en nuestra maternidad con preocupaciones ajenas.

Me escriben a menudo madres contándome que están preocupados por cuestiones puramente personales sobre sus hijos, los familiares, las vecinas, la seño del colé, el psicólogo, el psicoanalista, el mecánico del coche…..
Y digo yo, ¿no somos ya las madres expertas en preocuparnos solitas que tenemos que cargar con las preocupaciones ajenas?

Si a cualquiera le preocupa que tu bebé sea delgadito, que le lleves en brazos, que le atiendas cuando llore, que duerma contigo o con quien vosotros decidáis,  que coma una manzana en vez de un potito, que pinte por fuera de la línea marcada, que se suba a un árbol, o que toque la tierra del suelo. Si les preocupa, pues que se lo gestionen ellos.

A mí lo que me preocupa es estar explicándole a mis hijos por qué todo el mundo se cree con derecho a tocarles, a decirles que se van a caer cuando juegan, a llamarles malcriados cuando toman teta, a decirles que son ya muy mayorcitos para ir en brazos o si no tienen vergüenza por dormir con mamá.
Y tengo bastante con que mis hijos entiendan que algunas personas sencillamente tienen mucho miedo y que no han aprendido a confiar en los demás.

Eso hace que el resto de mi tiempo de preocupaciones se limite a las justas de pagar la hipoteca,  atender a mis alumnas y clientes  de la mejor forma posible, actualizarme constantemente en temas de salud materno  infantil y poco más.
Así que querida mamá (y papá): decídete a no cargar con preocupaciones ajenas.

“Cada uno llevará su propia carga de responsabilidad”


Y para que no se ofenda algún/a que otro/a  pediatra mediático/a  os pongo como ejemplo de lo bien formados que están en lactancia y alimentación infantil algunos del gremio unas imágenes de las recomendaciones que se dan a día de hoy en algunas consultas. Consultas que parecen el pasillo de alimentación infantil de unos grandes almacenes de todos los botes y muestras de leche y papillas que tienen.
¡Ojo! a la imagen del biberón y el chupete

Recomendaciones de alimentación de un pediatra. Mimos y TetaRecomendaciones de alimentación infantil de un pediatra- Mimos y Teta
PD: Te recomiendo oír este podcast sobre la introducción de alimentos en el bebé.

Relato de lactancia de Trinidad y Hugo

Relato de lactancia de Trinidad y Hugo

Escribo estas palabras, por varios motivos.
Por un lado siempre me ha ayudado escribir para colocar sentimientos y pensamientos, por otro, creo firmemente en que la mejor ayuda para ciertas experiencias es el compartir con otras personas que están en una misma situación.
El domingo Hugo hará un mes que nació, había preparado con mimo su llegada, deseaba un parto natural donde su papa participara, elegir la posición , no temía al dolor, que sabía que me ayudaría a dirigir su salida… también tenía claro cómo alimentarlo, “lactancia materna a demanda”, sentía que podía darle lo mejor de mí, me apetecía construir este vínculo.

Por desgracia, pese a que Hugo está totalmente sano, el parto fue todo lo contrario a lo que deseaba: provocado, agresivo (fórceps), y complicado. Tuve una infección en el transcurso que provocó que ambos estuviésemos ingresados en sitios distintos, él en neonatos y yo en planta, ambos con medicación. Se añadió a esto una hemorragia y legrado posterior que provocó que, tras el parto, no pudiera bajar de la planta a verlo hasta 24 horas más tarde del alumbramiento.
En aquellos momentos sentía que me había desgarrado por dar vida y que no podía ver ni su mirada. Temí que ni siquiera supiese quien era.

Estábamos separados. Podía bajar cada tres horas a darle de comer y allí estaban sus biberones preparados. Con timidez ,porque no vi muchas mamas que lo hiciesen, planteé dar el pecho, casi pidiendo permiso. No tenía claro cómo hacerlo, mi postura era limitada ya que me encontraba en silla de ruedas y hasta el niño debían ponérmelo en brazos. No dejaban que su padre estuviera conmigo a la vez que yo, me sentía rídicula además de no poder estar con Hugo todo el tiempo, no podía ni cogerlo por mi misma, tenía una vía en la mano con la que temía hacerle daño…
Aun así me empeñé, y aunque fuese dos minutos enganchado a mi, quería hacerlo, era mi forma de decirle “estoy aquí para ti en cuerpo y alma”.
Hubo enfermeras a las que tuve ganas de gritar, ya que me decían que tuviera cuidado con que el niño no se le bajara el azúcar. Cuando pedí ayuda me apretaron el pezón para estimular la salida de leche hasta que me hicieron daño… las ganas de abandonar eran una tentación, pero me quedaba cabezonería (o cariño, instinto..).

Con los cambios de turno llegaron enfermeras nuevas, una de ellas en especial acompañó mi necesidad, ”nuestra necesidad”, utilizó un cojín de lactancia, me ofreció un biombo por si me sentía incómoda, y más tarde me enseñó donde estaba la sala de extracción de leche. Así  Hugo bebía de mí en aquellos momentos en los que no podía estar. Si no hubiese estado esta enfermera posiblemente hubiera abandonado.

Aun así las dificultades seguían, la hemorragia fue tan fuerte que me sentía sin fuerzas, y una vez en casa las visitas a casa se agolpaban porque la gente sólo había visto a Hugo tras el cristal. Nos costaba a ambos encontrar la intimidad que necesitábamos, la serenidad. En algunas tomas, sentía que no tenía alimento para él. Me sentí tan frustrada que empecé a pensar que cualquiera podría cuidarle mejor que yo….

Compartir la tristeza con mi marido y algunas personas cercanas, me ayudó a sobreponerme, a afrontar el conflicto de pedir a la gente que respetara nuestro tiempo. Mi hijo llevaba 9 meses en mi interior, pero fui consciente de la necesidad de conocernos, de buscar el silencio y mirarnos. Cuando mama, me mira atentamente voy descubriendo su carácter, sus gestos, le gustan las caricias en el pelo y disfruta del silencio cuando se alimenta de mí.

Lo mantengo en brazos cuanto puedo, hay quien dice que así lo malacostumbro, yo estoy convencida de que no, además en mi interior me digo, “estamos recuperando el tiempo perdido”, porque aquellos cinco primeros días separados, viéndonos a ratos, fueron de los más dolorosos.

También pienso en que tengo suerte, por haber leído, por seguir artículos, blogs, por tener una pareja que se siente partícipe de la decisión de lactar,y que ha ayudado sin pudor a calmar a Hugo a agarrar mi pecho ,a traerme agua y a buscar la calma, para que estuviésemos bien.

En el Hospital Materno Infantil encontré muchas madres que renunciaban a dar el pecho, desesperadas, que sentían vergüenza por no conseguir que sus hijos se agarraran, y que callaban el sentimiento que les provocaba el no sentirse capaz de alimentar.. son las que me hacen pensar todo el camino que queda por recorrer. Que nadie nos explica que esto requiere paciencia, constancia, e intuición, pero que si el deseo es fuerte se puede.

Hoy todavía estamos con lactancia mixta pero cada vez hay menos biberones en nuestro día a día, y más mimos y teta…

Trinidad Y.Santana Rodríguez