nuestro primer fular

nuestro primer fular

Mis inicios en el porteo fueron una colgona que utilicé una sola vez y después un fular de bastante mala calidad.

No obstante, a pesar de no ser demasiado confortable para mí, una buena técnica hacía que mi hijo fuera bastante bien sujeto.
Apenas conocía madres que portearan en mi entorno y las únicas que lo hacían utilizaban fulares elásticos en su mayoría.

En principio no me gustaron demasiado porque veía a los niños  prácticamente colgados por la tela, en posturas basta mejorables.

El caso es que tuve oportunidad de probarlos y de ver por mí misma que muchos de los tópicos que hay sobre ellos en el mundo del porteo son infundados.

 

¿Son iguales todos los fulares elásticos?

Lo primero para hablar de un producto es haberlo probado y conocer todas sus variedades. Fulares elásticos hay muchos, con diferentes composiciones y mezclas, lo que hace que generalizar sea un poco temerario.

No es lo mismo un fular 100% algodón, que otro con lycra o con cáñamo  y dentro de éstos los hay de diferentes tipos. Por lo tanto, criticar estos fulares a priori diciendo que no son idóneos para los bebés, me parece tan poco acertado como decir que no lo es un jaquard o un rebozo.

Con un fular elástico adecuado, de calidad
y una buena técnica de anudado adecuada al peso y tamaño del niño,
el porteo puede ser ergonómico y seguro. 

Mitos sobre fulares elásticos

 

 

  • “Un fular elástico obliga a usar los nudos con tres capas de tela encima del bebé”FALSO
    Un buen fular elástico permite sostener al bebé perfectamente con una sola capa de tela.

  • “Los nudos con tres capas encima del bebé dan mucho calor ”
    FALSO
    Dependiendo la zona donde vivamos, si hace frío,  podemos utilizar  2 o 3 capas para abrigar al bebé. Esto siempre es más cómodo que cargar con abrigos. La posibilidad de ir regulando las capas que cubren al bebé dependiendo de la temperatura  es una de las ventajas del porteo.

fular elástico recién nacido

 

 

 

  • “Solamente dan suficiente soporte hasta los 9 kg”
    FALSO
    Dependiendo el tipo de fular, su composición y su densidad puede ser utilizado con más peso. E incluso cuando ya no es cómodo por el peso con niños grandes para salir a la calle, sigue siendo el fular preferido para los ratos de porteo en casa, por su versatilidad.

fular elástico niño grande

 

 

  • “Con estos fulares sólo pueden hacerse cruces”
    FALSO
    Pueden hacerse canguros reforzados, o dobles hamacas sin problema.

fular elástico canguro

  • “La única ventaja del fular elástico es que resulta más fácil colocarlo con los nudos preanudados”
    FALSO
    Muchas encontramos en estos fulares características que nos gustan aparte de poderse preanudar. Es cuestión de conocerlos bien y sacarles todo el partido.
    Por ejemplo, los padres de múltiples, siempre que las condiciones de sus bebés no desaconsejen este tipo de sistema, encuentran muy cómodo este fular para las primeras semanas

 

  • “Es una desventaja que no sirva para cuando los niños ya pesan bastante”
    FALSO
    Es prácticamente imposible tener un sólo portabebés que sea perfecto para cada etapa del porteo y del desarrollo de nuestros hijos. Lo habitual en las familias que porteamos habitualmente es tener varios portabebés que vamos compaginando dependiendo de la actividad a realizar, del momento y  de cómo sea nuestro hijo. Hay portabebés que sirven para muchos años y otros que quizás solo usemos unos meses pero nos compensa porque nos gusta lo que nos aportan. Ese es el caso de los elásticos para muchas de nosotras.
    Cuando llega el momento de pasar a otro tipo de portabebés más adecuado a la edad de nuestro niño o que nos resulte más confortable, no pasa nada. Yo misma usé mucho el Mei Tai hasta que mi hijo me pesó demasiado y volví al fular de sarga, casi en exclusiva. Eso no convierte al Mei Tai en un mal portabebés. No hay nada malo en usar un portabebés un tiempo limitado. Lo importante es que durante ese tiempo se use correctamente y vayamos cómodos y seguros.

 

¿Dogmas en Porteo?

Dentro del porteo hay “corrientes de opinión” diferentes.

Algunos no soportan ver un bebé en una mochila colgona. Yo, personalmente, prefiero verles ahí que tumbados todo el día, durante meses, en carritos sin contacto físico ni campo visual más allá del techo. Siempre digo que unos padres que empiezan con una mala mochila es más fácil que acaben usando un buen portabebés que aquéllos que no cogen nunca en brazos a su bebé. Lo que diferencia a esos padres de mochilas colgonas de nosotros es simplemente que les faltó información,  pero el deseo de llevar a sus bebés cerca es el mismo. Ellos ya han dado un paso hacia nuestra dirección. Sólo queda, con respeto, empatía y cariño informarles del resto.

El tema de los fulares elásticos es otro motivo de disparidad de criterios.  Algunos dirán que a los padres con recién nacido hay que enseñarles  siempre, primero, el nudo canguro con un fular de sarga.  Para mí lo más importante es ofrecerle a los padres la herramienta que sea más apropiada en su caso particular. Para algunos un punto necesario es la facilidad de uso, no para todos, así que darle a esos padres una herramienta que les permita iniciarse fácilmente en este mundo con las garantías de que el bebé va bien es una forma de garantizar que portearán.

Si unos padres se “enamoran” del porteo por usar un fular “amoroso”,  que respeta la fisiología del bebé, aunque sólo lo usen 6 meses, pues BIENVENIDO SEA.  He conocido madres que compraron hace años un fular de sarga por internet, no superieron usarlo bien y lo aparcaron. Que le dieron al elástico una oportunidad por verlo fácil y hoy son expertas en todo tipo de portabebés. Con eso me quedo.

 

No perdamos de vista la meta por mirar demasiado el camino

Seguro que las mamás de África o las indígenas del amazonas alucinarían con nuestras disertaciones sobre telas y nudos.  Para todas las mujeres, hombres y niños que a lo largo del mundo y de la historia han cargado a sus bebés con lo que tenía a mano (telas, fibras de árboles o cestos…), para todas estas personas estas “discusiones” serían totalmente frívolas. Ellas que no han leído un libro sobre cuidado del bebé o crianza o porteo en su vida pero que saben llevar a sus crías constantemente pegadas a su cuerpo mientras siguen con su vida (recordemos que estas mujeres no tiene baja maternal), que reconocen todas y cada una de las señales de sus bebés (hambre, sueño, necesida de orinar y/o defecar…) verían en nosotras a unas auténticas inexpertas.

 

Creo que lo más importante es contribuir a que los padres recuperen el instinto de cuidar de sus bebés  y mostrarles que pueden hacerlo bien,  que sólo hay que darles algunas pautas para contrarrestar la des-información que nos llega por todos los medios.

Por eso muchas apasionadas del porteo, como yo, asesoramos cada caso particular, teniendo en cuenta todos los aspectos. Asegurándonos que entienden cómo usar el portabebés, cómo conseguir la postura correcta y también, por supuesto, dándoles confianza a los padres con un portabebés que se vean capaces de usar cuando estén solos, con su bebé en los brazos.

Por todo ello sigo recomendando a muchos padres usar este tipo de fulares si les gusta esa sensación de llevar cerca a su bebé desde el primer intento  de una forma cómoda, correcta y segura.

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