Las 3 C del Porteo

Las 3 C del Porteo

Cuidado, Conciliación y Conciencia Postural

“Que te salga bueno” nos desea la gente al vernos embarazadas.

Es evidente que no hablamos de “bueno” en el sentido moral. Un bebé, por pura definición, no puede ser malo.

Pero ese detalle, esa pregunta que ya una vez con el bebé en brazos, se repite constantemente : “¿es bueno?”, no es más que un ejemplo de las expectativas con las que llegamos a la maternidad.
Ser padre no es algo vocacional en todos los caso. No todos tenemos hijos por las mismas motivaciones y los mismos deseos.  Somos seres complejos y únicos, influidos por nuestras propias vivencias y experiencias.  Y cómo no, por nuestras expectativas. Que casi nunca son propias, porque vivimos en sociedad  y enmarcados en una cultura determinada que es  la que se encarga de ir dibujando en nuestra mente el escenario , asignando los roles y perfilando el guión.

De este modo las expectativas sobre lo que es ser madre y padre se convierten en esa película mental en la que nos “vemos” con nuestro precioso bebé, que come y duerme de forma plácida cada 3 horas y que nos va a colmar de la felicidad más plena que existe. Esas “ensoñaciones” son necesarias, de hecho, pensar en el bebé y hacer planes sobre él es un elemento de vinculación muy importante. Nos vamos preparando para ese nuevo rol que no se parece a ningún otro. Para ser padres, antes nos tenemos que ver siendo padres.

El problema llega cuando las expectativas  que tenemos están basadas en mitos, en ideas erróneas, en falsas suposiciones.
Cuando nuestra cultura  y/o entorno está tan alejado de la realidad que en vez de cumplir su función de transmisor intergeneracional de la sabiduría ancestral sobre el cuidado se convierte en el mensajero de una sociedad al servicio de la necesidad actual del adulto y su estilo de vida.

Y como todo trabajador fiel, mira por los intereses del que paga.  Que nunca es el bebé.

Por eso nuestra sociedad  inunda a los nuevos ( y no tan nuevos) padres de consejos  y advertencias que no son sino mitos,  ideas erróneas y  falsas suposiciones.

Nuestra sociedad parte de un paradigma en el cuidado al bebé que no se ajusta a la realidad. Tomamos como norma que el bebé es un ser independiente de la madre,  al que ofrecer contacto y alimento con limitaciones y que ha de ser dirigido desde el principio, al que hay que educar  para que se ajuste al patrón de vida que tenemos.

¿Ha de ser el bebé un ser independiente?

Es verdad que los bebés humanos nacen muy inmaduros y que eso les permite adaptarse al entorno concreto en el que son criados.  Pero a pesar de su inmadurez nacen con los mecanismos necesarios para garantizar su supervivencia. Eso sí, siempre y cuando estén en su hábitat. Y el hábitat de un recién nacido no depende del entorno, de su raza o de su cultura en primera instancia. Para un recién nacido su hábitat es su madre, más áun: el cuerpo de su madre.

La neurociencia hoy nos explica lo que el instinto ya nos indicaba, que para el bebé y parafraseando a Nils Bergman:

“nada tiene sentido salvo desde el punto de vista del cuerpo de la madre”.

 

Es el bebé el que pone en marcha los mecanismos fisiológicos del cuerpo de la madre que influyen en cómo va  a ser cuidado. Gran parte del éxito de la lactancia depende de dejar al bebé sobre el cuerpo de ella, piel con piel, y con acceso  al pecho materno. Tan sencillo como eso.

 

recién nacido en portabebésTan sencillo y a la vez tan difícil de interiorizar  cuando eres una mujer joven, profesional e independiente. Cuando hemos crecido pensando que para tener éxito hay que hacer muchas cosas. De repente tenemos un bebé que lo que nos pide es que sencillamente no hagamos mucho más que estar disponible.

Por eso el porteo ha sido práctica habitual de la humanidad. Por eso a nadie se le ocurrió hacer cuevas con estancias separadas para las crías humanas. Por eso nunca nadie imitó el acceso de un bebé a la teta de su madre, ni de noche ni de día.

Ese acceso constante del bebé a su madre mediante la práctica de portear al bebé sobre el cuerpo ayudado de algún sistema es la forma en que el ser humano ha garantizado la supervivencia de las crías de la especie.  Ha provisto al bebé del acceso constante al hábitat diseñado para él, su madre. Del cuerpo de la madre el bebé obtiene nutrición, calor, contención, protección, seguridad. Realmente no necesita más… ni nada menos.

Y si desde el punto de vista del bebé el porteo es imprescindible para garantizarle el contacto continuo que necesita, para la madre el porteo no es menos importante.

 

 

HA sido la forma de compaginar el cuidado de su cría indefensa con el resto de sus obligaciones. Y no nos engañemos. Todas las mujeres de la historia han sido trabajadoras. Todas han tenido que conciliar. La mayoría sin la opción de la telecompra y el congelador. Así que si de conciliar se trata, creedme que cualquier cultura no occidental nos lleva ventaja.

Las madres hoy criamos a los hijos prácticamente solas. Nuestra pareja, cuando la hay,  no suele disponer más que de un par de semanas de licencia de paternidad , así que la realidad para la mayoría de las  madres de nuestra generación es que nos vemos  a los pocos días de haber parido, solas, en una casa  casi siempre enorme, con un bebé en brazos que nos demanda más contacto del que esperábamos.  Todo se mueve a otro ritmo, como en una secuencia de Matrix. Como si el mundo siguiera su vorágine y nosotras nos viéramos obligadas a ir a un ritmo brutalmente lento. Bebés que empatan una toma con otra, bebés que parecen no dormir si no es en brazos, bebés que nos reclaman con tanta intensidad que a veces nos llegamos a sentir agobiadas.

Reacción normal cuando esa película no era la que soñábamos. Cuando el bebé que llora en la cuna no se parece en nada a aquél que yo esperaba.
“Los bebés comen y duermen…” es lo que todo el mundo sabe y lo que todo el mundo repite. Pero pocas veces nos han contado cómo comen y cómo duermen los bebés  humanos. Y pocas veces hemos tenido la oportunidad de convivir con bebés de verdad.

Ese desconocimiento de cómo son y se comportan los bebés  junto con una avalancha de información enfocada al adulto da como resultado  esas maternidades desconcertantes. Madres enfrentadas  a satisfacer  o sus necesidades o las de su bebé. Si seguimos pensando en madre y bebé como cosas separadas  con necesidades independientes unas de las otras, incluso en algunas ocasiones, con necesidades opuestas y/o confrontadas, seguiremos teniendo puerperios complicados, estados emocionales difíciles, incluso mayor índice de depresiones post parto.

La meta es trabajar para que las madres vivamos una maternidad placentera, entregadas al cuidado necesario al bebé, pero con disfrute. Siendo disponibles en cuerpo y alma, pero sin perdernos o desdibujarnos en el cuidado de nuestro hijo. Un bebé sobre el cuerpo de su madre experimenta placer. Y la madre debe experimentarlo también.

 

Durante años la búsqueda de derechos de las mujeres se ha fundamentado en el no cuidado de los hijos. Y eso no ha generado una sociedad más feliz con mujeres más independientes y empoderadas. Ha generado una sociedad de criaturas sin regazo materno con todas las implicaciones presentes y futuras que eso trae consigo de seres con baja autoestima  y de mujeres sintiéndose culpables, unas  por no cuidar ellas a sus hijos y otras por no sentirse útiles para una sociedad que no solo no valora el maternaje, sino que lo penaliza.

Hoy cada vez más familias han encontrado en el Porteo la forma de aunar Cuidado y Conciliación. En la segunda parte de este post  os explicaré cómo  ha de ser el Porteo Consciente.
Si aún no te has suscrito al blog  y a mi canal de Youtube aprovecha ahora y no olvides compartir el post si te gustó o fue útil.

Respuestas de calma del bebé al ser porteado por su madre en humanos y ratones

Respuestas de calma del bebé al ser porteado por su madre en humanos y ratones

 Traducción  del documento original Infant Calming Responses en exclusiva para Mimos y Teta. Prohibida su copia y distribución sin autorización expresa de Nohemí Hervada 

Resumen

Contexto: El vínculo madre-bebé es la relación social más temprana y crítica de las crías de  mamíferos. Para promover este vínculo, los recién nacidos poseen comportamientos innatos para buscar la proximidad materna y protestar contra la separación comunicándose con la madre verbalmente y a través del movimiento corporal. Sin embargo, los mecanismos fisiológicos que regulan estos comportamientos infantiles continúan estando ampliamente indefinidos.

Resultados: Aquí mostramos un innovador conjunto de respuestas cooperativas infantiles durante el embarazo. Los bebés menores de 6 meses de edad porteados por una madre caminando, cesaron inmediatamente el movimiento voluntario y el llanto, y mostraron un descenso rápido del ritmo cardíaco, comparado con aquellos sostenidos por una madre sentada. Es más, identificamos respuestas impresionantemente similares en crías de ratón definidas por la inmovilidad y las vocalizaciones ultrasónicas y ritmo cardíaco disminuidos. Empleando intervenciones farmacológicas y genéticas en las crías de ratón, identificamos los sistemas neurales que regulan la respuesta calmante. Se requieren entradas de señalización somatosensorial y proprioceptiva para la inducción, y las funciones parasimpáticas y cerebelosas median los gastos cardíacos y motores respectivamente. La pérdida de la respuesta de calma obstaculizó el rescate materno de las crías, sugiriendo una importancia funcional de las respuestas de calma identificadas.

Conclusiones: Nuestro estudio ha demostrado por primera vez que la respuesta  de calma infantil al porteo materno es un conjunto coordinado de regulaciones centrales, motores y cardíacas y un componente conservado de interacciones madre-bebé. Nuestros descubrimientos proporcionan evidencia para, y tienen el potencial de, impactar la teoría y práctica actuales sobre la crianza, ya que el llanto no mitigado es el gran factor de riesgo de abuso infantil.

 

Introducción

Los bebés mamíferas requieren de un cuidado parental continuo para la supervivencia y el desarrollo psicosocial. Para lograr esto, los bebés poseen el impulso innato para buscar la proximidad materna y protestar por la separación, comunicándose con la madre vocalmente y a través del movimiento corporal. Estas contribuciones activas por parte de los bebés son tan esenciales como los comportamientos paternos que proporcionan los cuidados para la creación del vínculo madre-bebé. Aún así, a pesar su crítica importancia, los mecanismos fisiológicos y sensomotores que regulan estos comportamientos en los bebés son comprendidos de manera vaga, especialmente las respuestas positivas que median en los bebés, como la calma y la relajación en respuesta al cuidado maternal.

Los mamíferos nidícolas neonatos tienen una habilidad ambulatoria limitada y requieren porteo materno para su transporte. En los humanos, portear un bebé en brazos, en portabebés o en un carricoche mientras se anda, se realiza a menudo como una medida reconfortante. Sin embargo, el efecto calmante del porteo infantil ha sido controvertido en los estudios previos. (4-7), todos los cuales midieron la cantidad total de llanto y porteo durante una hora o más, de acuerdo a los diarios de los padres, y no a la observación directa, e intentaron correlacionar estas variables. Es más, en esos informes no se hizo distinción entre el porteo móvil y el simple soporte sin movimiento. En este estudio, nos centramos en los graves efectos a tiempo real del porteo materno, con monitores de audio-video y electrocardiogramas, que nos permitieron grabar los comportamientos de los bebés y las respuestas fisiológicas en una escala de tiempo por debajo de un segundo. Usando estos métodos, investigamos las respuestas infantiles al porteo materno y los mecanismos sensomotores tanto en los bebés humanos como en las crías de ratón, para dilucidar el comportamiento cooperativo infantil durante el porteo materno en los mamíferos.

Resultados

Las respuestas de calma al porteo materno en los bebés humanos

 

El comportamiento, vocalización, y electrocardiograma (ECG) de bebés humanos fueron monitorizados durante tareas de comportamiento que consistían en estar tumbados en una cuna, (CUNA), sostenidos por la madre sentada en una silla (sostenido), o sostenido por la madre mientras caminaba continuamente (porteo) (Figura 1ª). En experimentos iniciales pusimos a prueba varias duraciones y combinaciones de las tres condiciones (Figuras S1A y S1 disponibles online), y encontramos que todas las medidas del bebé (llanto, movimiento corporal y ritmo cardíaco) incrementaron generalmente durante la condición CUNA mientras que disminuyeron durante el porteo. La condición sostenido tuvo efectos intermedios entre las de CUNA y porteo. Durante las repeticiones sostenido-porteo (Figura 1 y Clip S1), el intervalo entre latidos (lo contrario del ritmo cardíaco) aumentó rápidamente al principio del porteo y volvió al nivel previo tras el principio del siguiente sostenido. Por lo tanto, en este estudio nos centramos en el periodo de transición sostenido-porteo.

12 bebés sanos, de edad entre 1 y 6 meses (media= 3.08 +- 0.51 meses, seis hembras y seis varones) fueron reclutados para los experimentos principales. Diez minutos después de aplicar electrodos holter, se pidió a las madres que realizaran una de las tres condiciones (CUNA, sostenido o porteo), secuencialmente, durante 30 segundos cada una, en orden aleatorio indicado por el experimentador. Subsecuentemente la información de los bebés despiertos durante el período de tiempo del sostenido seguido del porteo fue recopilada y analizada. Los bebés lloraban aproximadamente durante la mitad de la condición de sostenido inicial, (Figura 1D). Cuando la madre se levantó y comenzó a caminar, los bebés detuvieron los movimientos voluntarios significativamente. (t, prueba de los estudiantes), y el llanto (t) (Figuras 1C y 1D y Tabla S1). Es más, encontramos que el intervalo entre latidos de los bebés se elevaba inmediatamente después del principio del porteo (media +- SEM) = 7.39% … constante temporal 3.16s, corresponde a ocho cuentas de latidos de corazón…) (Figura 1E).

El llanto infantil aumenta seriamente la actividad física y altera significativamente el patrón respiratorio. Por lo tanto, el aumento del intervalo entre latidos podría ser derivado del cese del llanto. Para abordar esta cuestión, clasificamos cada episodio de transición sostenido a porteo en cuatro grupos: (1) los bebés no lloraron durante todo el periodo (n=25), (2) los bebés lloraron más del 50% del tiempo durante el sostenido pero no durante el porteo (n=13), (3) los bebés lloraron más del 50% del tiempo durante el sostenido y el porteo (n=6), y (4) otros (excluidos de este análisis; n=8). Los cambios en los intervalos entre latidos fueron analizados en estos grupos (Figuras 1F-1H). El mayor cambio se observó en el grupo de bebés que lloraron solo durante el sostenido (t…; Figura 1F). Sin embargo, el rápido aumento en el intervalo entre latidos debido al porteo se observó también en bebés que no lloraron durante el sostenido (aumento (media….), (Figura 1G), indicando que al menos alguna porción del efecto cardíaco era independiente del cese del llanto. Para el grupo 3, los bebés lloraron 96.7%…) durante el sostenido y 65.8… durante el porteo, y los intervalos entre latidos aumentaron significativamente tras el principio del porteo (t… ) (Figura 1H). Un modesto descenso de la frecuencia fundamental del llanto F(0) se observó tras el inicio del porteo en el último grupo de bebés (t…) (Figura 1). Un análisis aparte mostró que la elevación del intervalo entre latidos debido al porteo no se observó en bebés que dormían (Figura 1J y Tabla S1), lo que sugiere un efecto techo o la implicación de la función cognitiva o conciencia del bebé. Tanto en los bebés despiertos como en los dormidos, se observó la reducción transitoria del intervalo entre latidos (Figura 1G, de –9 a 0 cuenta cardíaca; Figura 1J, de -4 a 0 cuenta cardíaca). El tiempo inicial de esta reducción del intervalo entre latidos corresponde aproximadamente al inicio de los movimientos maternos de preparación para levantarse, tales como reposicionar al bebé. Por lo tanto, estas bajadas transitorias del intervalo entre latidos se podrían explicar como un reflejo defensivo del bebé (aceleración del ritmo cardíaco causado por el bebé poniéndose en alerta debido a una estimulación repentina e intensa), combinado con un baroreflejo causado por el levantamiento materno similar a la prueba de inclinación de la cabeza boca arriba. Sin embargo, la elevación mantenida de los intervalos entre latidos debido al porteo en los bebés despiertos no pudo ser explicada por ningún reflejo cardíaco vagal conocido, incluido el reflejo orientativo (breve periodo de deceleración del ritmo cardíaco por estímulos sensoriales leves) (8), lo que sugiere que el porteo evoca una reducción mantenida del ritmo cardíaco en conjunto con los rápidos cambios de comportamiento en los bebés humanos a través de un mecanismo innovador.

Análisis de variabilidad del ritmo cardíaco revelaron que el índice de actividad parasimpática rMSSD (raíz cuadrada de la media de la suma de los cuadrados de las diferencias entre los intervalos entre latidos adyacentes durante la duración del análisis) (9), era significativamente mayor durante el porteo que durante el sostenido (t…) (figura 1K). Estos datos sugieren que los bebés estaban más relajados durante el porteo que durante el sostenido, no solo en su comportamiento, sino también fisiológicamente.

Infant Calming responses

Respuestas de calma al porteo en crías de ratón

Nuestros descubrimientos con bebés humanos son evocativos de la respuesta al transporte materno oral observado en jóvenes mamíferos nidícolas, como los gatos y las ardillas. Los jóvenes porteados adoptaban a menudo una característica postura compacta con sus patas traseras encogidas (10,11). Sin embargo, no se han llevado a cabo experimentos para medir directamente el comportamiento calmante inducido por el porteo y los cambios fisiológicos concomitantes en los jóvenes porteados. Propusimos la hipótesis de que, similarmente a los bebés humanos, las crías de ratón también tendrán respuestas en el comportamiento y fisiológicas que acompañan el cambio en la postura en respuesta al porteo materno. Para probar la hipótesis, diseñamos una tarea de comportamiento naturalista en el que la madre ratón rescataba crías metidas en una copa (Figura 2A y clip S2). Cada día durante los días postnatales (PNDs) 4-16, se sacaron tres crías del nido y fueron colocadas en una copa para inducir el rescate materno. Todas las crías fueron recuperadas en menos de 15 minutos. Las respuestas de las crías a la recuperación materna y al rescate materno fueron medidas a través de un video análisis fotograma a fotograma. Encontramos que durante el porteo materno, las crías mantuvieron una postura inmóvil y compacta (Figuras 2C y 2D) durante la mayor parte de la duración de la tarea. La respuesta calmante ya no era evidente en el PND20, cuando las crías se estaban destetando y eran capaces de escapar de la copa por sí mismas (datos no mostrados). Respuestas similares podrían ser inducidas también por el porteo manual de un experimentador, sosteniendo la pequeña cantidad de piel de la nuca, imitando el agarre oral materno (Figuras 2B y 2C y Clip S3).

A continuación examinamos si la respuesta calmante de las crías portadas era similar a aquella de los bebés humanos. Las crías roedoras emiten vocalizaciones ultrasónicas (USVs) a 40-80 kHz cuando son separadas de sus madres y el resto de la camada (12). Las madres ratón se dirigieron a grabaciones digitales de USVs de crías, pero no a ningún otro ultrasonido sintetizado (13), lo que sugiere una función de las USVs comparable al llanto en los bebés humanos (14). Encontramos que el porteo redujo rápidamente la emisión de USV de las crías comparado con el sostenido o condiciones sin estorbos. (F, Fisher´s ANOVA…) (Figura 2E). Es más, similar a los bebés humanos, el porteo tuvo un efecto significativo en el aumento del intervalo entre latidos de las crías (aumento (media…., constante temporal = 0.55 s; correspondiente a 5 cuentas de latidos de corazón; t….) (Figuras 2F, 2G y S2). El aumento de intervalo entre latidos no ocurrió cuando las crías eran sostenidas del mismo modo, pero sin ser levantadas, o cuando las crías eran levantadas junto con una bandeja inferior de plástico (plataforma) (Figura 2F). Por lo tanto, en las crías de ratón, el porteo indujo respuestas calmantes similares a aquellas en los bebéss humanos, a pesar de que los métodos de porteo materno diferían.

Mecanismos sensoriales que provocan las respuestas calmantes

A continuación examinamos las entradas sensoriales requeridas para inducir la respuesta calmante en el modelo de los ratones. En los humanos, se ha sugerido que el tacto materno (15) y el acto de mecer (estimulación vestibular-proprioceptiva) (16) poseen efectos calmantes en los bebés. El hecho de que el agarre del examinador puede provocar la respuesta calmante en los ratones sugiere que en las crías de ratón, la sensación táctil de la piel y la impresión de “estar suspendido” (transporte pasivo del cuerpo) son importantes también. Por otra parte, no parecía que se requirieran inputs olfativos, auditivos y visuales para obtener las respuestas calmantes al porteo manual de crías de ratón (debe indicarse que los párpados de las crías de ratón menores de PND 14 no están abiertos del todo). Para probar la hipótesis en construcción de que el tacto como el materno y la estimulación vestibular-proprioceptiva son importantes también para la respuesta calmante del ratón, primero investigamos el papel de la sensación táctil y encontramos que la respuesta de inmovilización de las crías al porteo manual se veía significativamente reducida por el uso de anestesia local en la piel del cuello dependiendo de la dosis PND 10 (F…) y PND 13 (F…) (Figura 3A). A continuación examinamos el papel de la sensación vestibular y no pudimos encontrar ninguna anormalidad en la respuesta de inmovilización en crías PND 13 que habían recibido daño quirúrgico bilateral al órgano vestibular (laberintectomía) a PND 10 (t…9) (Figura 3B). Después, testamos la privación farmacológica de la propriocepción por sobredosis tóxica de pirodixina (vitamina 6) (17). La inmovilización de las crías de ratón PND 13 por el porteo manual y materno fue atenuada significativamente por la disfunción proprioceptiva (t…) (Figuras 3C y 3D). Estos resultados sugirieron que la sensación táctil y la propriocepción son los inputs sensoriales primarios requeridos para obtener la calma, al menos en los ratones.

Mecanismos neurales de las respuestas cardíacas y motores

A continuación investigamos los mecanismos de salida de cada componente de las respuestas de calma inducidas por el porteo. Consistente con nuestros descubrimientos en losbebés humanos, el índice de variabilidad del ritmo cardíaco rMSSD era considerablemente mayor durante el porteo que durante el sostenido en los ratones (F…) (Figura 4ª y Tabla S3), lo que sugiere la implicación de la activación del nervio parasimpático. Para probar el papel del sistema nervioso autonómico directamente, observamos a las crías de ratón antes y después de la inyección intraperitoneal de receptor muscarinico antagonista atropine, receptor antagonista postináptico B-adrenérgico metoprolol, o solución salina como vehículo. El aumento del intervalo entre latidos provocado por el porteo fue abolido por atropina (sin diferencias entre el porteo y el sostenido, t…, no significativas) (Figuras 4B, 4C y S3), lo que sugiere que el efecto cardíaco del porteo dependía enormemente de la actividad parasimpática. Por otro lado, la respuesta de inmovilidad del porteo era independiente del sistema nervioso autonómico o de la reducción del ritmo cardíaco (Figura 4D). A pesar de que los componentes fisiológicos y del comportamiento en respuesta al porteo son expresados en conjunto, estos componentes pueden ser regulados por circuitos neurales independientes en los animales portados.

Para explorar los mecanismos subyacentes del cerebro de las respuestas infantiles provocadas por el porteo, examinamos crías de ratón de varias líneas genéticas mutantes que mostraban anormalidades del desarrollo neural e identificamos déficits en dos mutantes, reeler (rl) y cerebelless (dbll). La mutación rl resulta en una supresión parcial de la proteína matriz extracelular Reelin (18) y lleva a hipoplasia severa de la corteza del cerebelo. La mutación cbll causa una expresión reducida de Ptf1a, un factor de transcripción bHLH, que lleva a una pérdida completa de la corteza del cerebelo así como todas las neuronas GABAérgicas en el núcleo del cerebelo (19). Hacia la segunda semana postnatal, la apariencia general y el peso corporal de las crías mutantes homozigeas son indistinguibles de aquellos de tipo salvaje de la misma camada (Figuras S4A y S4B), y la mayoría de las crías sobreviven hasta la maduración sexual a pesar del déficit de coordinación motor en los adultos. La respuesta de inmovilidad al porteo manual fue atenuado progresivamente en las cbll/cbll (F…), pero no en las crías mutantes rl/rl (F…) (Figuras 5A y 5G). En cuanto a regulación postural, tanto las crías rl/rl como las cbll/cbll mostraban anormalidades solapadas durante el porteo manual, incluida la compactación atenuada del cuerpo (reeler, F…) (Figuras 5B y 5H) y dorso-flexión de la cabeza (Test de probabilidad exacto de Fisher) (Figuras 5C, 5D, 5I, y 5J). Además, las crías mutantes rl/rl y cbll/cbll mostraban las posturas de patas traseras (Figura 5E) y cola (Figura 5F) anormales, y posturas de patas delanteras (Figura 5K), respectivamente.

Ya que estos dos mutantes genéticos compartían un fenotipo de malformación congénita de la corteza del cerebelo, examinamos aún más el papel de la corteza del cerebelo en las respuestas provocadas por el porteo en las crías de ratón. Las crías PND 14 que recibieron extirpación quirúrgica de la corteza del cerebelo (Figura 5Q) mostraron regulaciones de postura anormales, parecidas a aquellas de las crías mutantes rl/rl, a saber, el alargamiento del cuerpo (t…) (Figuras 5M y 5N), flexión incompleta de las patas traseras (Test de probabilidad exacto de Fisher) (Figura 5O), y extensión hacia atrás de la cola (Fisher…) (Figura 5P) mientras mostraban una respuesta de inmovilidad intacta (t…) (Figura 5L). Estos descubrimientos sugieren que la característica postura compacta durante el porteo es mediada por la corteza del cerebelo. Por otro lado, la respuesta de inmovilidad puede ser mediada por el olivar inferior y el núcleo pontine, a los que solo afectan los mutantes cbll/cll (19) (Figuras S4C y S4D).

Infant calming responses

La respuesta calmante facilita el  porteo materno

Finalmente, exploramos la importancia funcional de las respuestas identificadas en el porteo materno en las crías de ratón. Propusimos la hipótesis de que si los bebés no cooperaban tranquilizándose y manteniendo una postura compacta en el porteo, la carga materna del porteo aumentaría. Como hemos mostrado en las Figuras 3C y 3D, la disfunción proprioceptiva por el tratamiento con piridoxina inhibió la respuesta de inmovilización durante el porteo. Descubrimos que el tiempo que se requería para el rescate materno (desde el momento en que la madre cogía a la cría hasta el momento en el que la madre y la cría salían de la copa) de las crías tratadas con piridoxina era considerablemente mayor que aquel requerido para las crías tratadas con solución salina (t…) (Figura 3E), lo que sugiere la importancia de la inmovilización para el porteo maternal. Después, para probar el papel de la regulación postural de las crías para el porteo materno, las crías recibieron anestesia general antes de la tarea de rescate materno. Esta intervención dejó a las crías completamente débiles e inmóviles, con todas sus extremidades extendidas (Figura 3F). De nuevo, el tiempo de rescate materno de las crías anestesiadas era considerablemente mayor que aquel de las crías tratadas con solución salina (F…) (Figura 3G). Debe señalarse que las madres rescataron a todas las crías independientemente del tratamiento, lo que indicaba que la motivación maternal de rescatar a las crías no se veía obstaculizada por el tratamiento. Estos datos indicaron colectivamente que ambos aspectos de las respuestas de inmovilización provocadas por el porteo y la regulación postural contribuyeron a facilitar el porteo materno.

Discusión

En una variedad de especies mamíferas como los gatos, leones y ratas, se ha reconocido que el transporte materno oral provoca una postura pasiva y compacta con las patas traseras dobladas en los infantes portados (20-22). Esta regulación postural ha sido estudiada experimentalmente en ratas de laboratorio como “respuesta de transporte” (10,11). Sin embargo, no se han llevado a cabo medidas cuantitativas para la inmovilización durante el porteo, investigación de los aspectos fisiológicos del fenómeno, o la búsqueda del carácter comparativo de este fenómeno en las especies mamíferas. Este estudio es el primero en establecer las sorprendentes similitudes del estado de calma provocado por el porteo entre los bebés humanos y las crías de ratón como una orquestación de movilidad reducida, vocalizaciones angustiadas, y ritmo cardíaco.

En el modelo del ratón, tanto la sensación táctil de la piel en el agarre materno como la propriocepción se requerían para obtener las respuestas calmantes provocadas por el porteo. Este descubrimiento es consistente con literatura anterior que informaba de que el tacto materno y el balanceo rítmico (estimulación vestibular-proprioceptiva) es calmante para los infantes humanos. (15, 16). Sin embargo, el efecto de mecer en las calmantes fisiológicas y en el comportamiento era variable entre los estudios (23, 24). El caminar materno puede ser la estimulación más etimológicamente relevante y proporciona a los infantes con inputs sensoriales calmantes de un modo sinérgico, que podrían ser más efectivos calmando a los bebés que otros tipos de movimiento rítmico tales como mecer de modo mecánico.

Es más, la inmovilización y la adopción de una postura compacta facilitan el porteo materno, como se muestra en las Figuras 3E y 3G. Por lo tanto, las respuestas calmantes pueden aumentar la probabilidad de supervivencia del bebé en casos de escape de emergencia del vínculo madre-bebé y finalmente funcionan apoyando la relación madre-bebé. La conservación de la respuesta calmante en especies mamíferas nidícolas apoya el valor adaptivo de este comportamiento en la relación madre-bebé y, como consecuencia, la supervivencia infantil (10, 20, 22). Curiosamente, Vrugt y Pederson descubrieron que la efectividad de mecer para calmar a los bebés era mayor en la más alta frecuencia de mecer probada (1.5 Hz) (16), lo que sugería aún más la importancia de la respuesta calmante especialmente durante el caminar materno rápido en una emergencia. Sin embargo, en el diseño experimental presente, no controlamos ni medimos la velocidad real del caminar materno. Estudios futuros con medidas precisas de la velocidad del caminar materno se requerirán para caracterizar con precisión sus efectos en calmar a los bebés. Esta respuesta calmante al transporte materno puede desarrollarse incluso antes del nacimiento en los humanos; entre las 36-40 semanas de gestación, los fetos son más activos cuando la madre no es activa en un día (25). Junto con descubrimientos actuales y estos resultados previos, proponemos que la calma provocada por el porteo representa un grupo canónico de respuestas fisiológicas y de comportamiento en las crías de  mamíferos nidícolas y funciona en la facilitación de una relación madre-cría eficiente.

El presente estudio proporciona implicaciones inmediatas para las prácticas generales de paternidad. Los efectos identificados del porteo en la activación parasimpática y la reducción del llanto fueron significativos y robustos, para que un breve periodo de porteo pudiera ser un enfoque efectivo para mitigar el llanto causado por irritaciones transitorias tales como las vacunas o ruidos aterradores. Sin embargo, ya que el efecto calmante estaba limitado al periodo real del caminar materno, el infante podía retomar el llanto si la causa subyacente se mantenía después del final del porteo, como el hambre o el dolor crónico. Un entendimiento científico de esta respuesta fisiológica del infante podría prevenir que los padres reaccionaran de forma exagerada al llanto infantil. Este entendimiento sería beneficioso para los padres en reducir la frustración, porque el llanto no mitigado es un factor de riesgo muy importante en el abuso infantil. (26). Además, nuestro simple ensayo de porteo de bebés humanos podría ser utilizado en la evaluación de funciones autonómicas e integraciones sensoriales de desórdenes neurológicos en la infancia temprana, tales desórdenes en el espectro del autismo (ASDs): según los informes, los infantes con ASDs tienen dificultades en el ajuste cooperativo de sus cuerpos al sostenimiento paterno (27). Es más, anormalidades de la estructura del cerebelo (28) y en la integración sensorial (29) están entre los descubrimientos neuropatológicos más consistentes en ASDs. Este estudio también proporciona la implicación para el campo de investigación de la neurociencia. Más obviamente, en cualquier estudio subsecuente que incluya manejo experimental de crías roedoras pre-destete, las respuestas fisiológicas provocadas por el porteo deberían ser reconocidas para evitar influencias autonómicas inesperadas en las medidas subsecuentes que son influenciadas por el sistema nervioso autonómico, como el ritmo cardíaco. Y, de un modo más importante, estos descubrimientos pueden contribuir a la elucidación de los mecanismos neurobiológicos que gobiernan los lazos sociales y la cooperación entre los mamíferos. Anticipamos que el modelo identificado del comportamiento del ratón será una herramienta poderosa para la investigación de mecanismos neurales subyacentes de contribución del bebé al porteo materno y su disfunción en la infancia temprana.

Vídeo sobre el estudio 

 Traducción de Rebeca Palou  del documento original Infant Calming Responses en exclusiva para Mimos y Teta. Prohibida su copia y distribución sin autorización expresa de Nohemí Hervada o Rebeca Palou

 

PDF original con referencias bibliográficas

Mi carta al Sr. Estivill, el señor que vende sueños… malos sueños.

De verdad que lo intento

De verdad de la buena

De verdad que cada vez que le oigo hablar, me paro, respiro hondo, cuento hasta 10, o hasta 150, incluso he intentado recitar un mantra…

De verdad que no es nada personal… aunque reconozco que ya ver su cara me crispa… bueno vale, retiro lo de que no es nada personal…. porque a estas alturas ya sí lo es.

Que digo yo, Sr. Estivill,  que visto que últimamente le va a usted el humor, debe ser que  para ser mediático con la música no da usted el tipo,  por qué no va al Club de la Comedia en vez de a las Cutretertulias  mañaneras, donde se asiente a todo aunque sea la barbaridad más absurda que se sea capaz de expresar, eso sí con una sonrisa que quede bien en pantalla???? (eso para otro post… la lobotomía maternal de la mayoría de presentador@s, colaborador@s, de la TV).

Me lo habían dicho, que había ido usted a la TV no hace mucho. Pero como ya dije en el post sobre el Baby Boom, no veo TV, y la verdad, si no la pongo para ver  a algún actor guapo que me alegre el día,  tipo Dr. Shepherd (Sarai esto va por ti 😉 ), me va usted a perdonar que no la ponga para verle a usted.

El caso es que esta mañana leyendo el post de Alba Padró:   El Dr. Malson ataca de nou! (santa paciència),   no he podido resistirme y he visto su intervención.

Como Alba le ha respondido maravillosamente , no voy a repetirme, léala usted a ella y a ver si aprende algo. Que lo que es EVIDENTE es que de lactancia materna usted va muy pero que muy mal servido.

Pero sí quiero decirle un par de cositas…

¿No le ha pasado nunca oír que alguien  dice:

-Se ha muerto Fulanito

y otro responde:

-Pero si ayer mismo le vi y estaba tan bien… 

Y es cierto…  ayer estaba bien, y hace una hora, y hace 2 minutos… porque para morirse solo hay que estar vivo…

Del mismo modo... por pura definición… para dormirse hay que estar despierto.


Y vuelvo a alucinar de cómo hace usted de una obviedad  un descubrimiento.

O sea que para dormir a un bebé primero tiene que estar despierto… O-O

Creo que en vez de escribirle esta carta voy a proponerle para el Nobel. O para los premios a la charlatanería…

Lo triste  de esto Sr. Estivill es que hay tantos padres que le oyen y le creen que hasta cuando intento hacer humor con usted se me vuelve negro.

Lo triste es que usted antes al menos les daba la tregua de los primeros 6 meses y ahora ya empieza usted desde el primer día… ¿Qué pasa Sr. Estivill, tiene usted miedo que en esos 6 meses que les decía que esperaran para aplicar su método, estos padres descubran la verdad? ¿Tiene miedo de que encuentren otros libros, otros padres, otros blogs,  su propio instinto?

Y no me refiero a que los bebés NECESITAN dormir junto a sus padres, sino a la otra, la de que a la mayoría de los padres les gusta dormir con sus hijos cerca, y que nos parece placentero cantarles, acunarles , acariciarles y ver cómo se van durmiendo abandonándose entre nuestros brazos.

Pero claro, usted eso no lo sabe…

¿Alguna vez Sr. Estivill le durmieron en brazos?
¿Alguna vez le cantaron nanas mientras le acariciaron la carita o la cabeza?
 ¿Alguna vez alguien sintió su respiración de bebé o niño dormido sobre su pecho y suspiró de puro placer??

¿No? Pues lo siento…. pero ese no es motivo para que usted prive de ese placer a los padres , abuelos, hermanos mayores y tíos de ahora.

En alguna ocasión alguien con más autoridad que yo en ese campo le recomendó hacer terapia. Yo, sin ir a eso, que no es mi terreno, lo que le recomendaría es venir un día a mi grupo de crianza, o a cualquier otro de los muchos que hay en España, y tiene usted suerte, que además en Cataluña nos llevan ventaja y hay más que en ninguna otra comunidad.
Venga usted y vea a las madres y a sus bebés,  mamando sin horario, incluso tomando bibe, pero sin imposiciones estrictas de horario. Vea usted la cara de las madres hablando con las otras mientras sus bebés se van durmiendo en sus regazos…
Y si tiene usted la oportunidad, y alguna madre se presta, coja usted a uno de esos bebés, satisfechos, y póngaselo en el regazo… y observe cómo se duerme… déjelo ahí, cierre los ojos y sienta…  No piense, ni mire el reloj, solamente experimente el placer de sentir un cuerpo pequeño y caliente ser mecido apenas al ritmo de su respiración…

Sé que tiene usted hijos y nietos… y me pregunto… ¿lo ha hecho usted alguna vez? Porque si lo ha hecho… de verdad que no lo entiendo. A no ser que tengan razón los que piensan que usted arrastra traumas profundos.

Sea como fuere Sr. Estivill deje usted en paz a los bebés… y a los fetos…  Porque mucho me temo que su próximo libro va usted a pretender enseñar a los fetos a dormir como usted quiere.

Por último una cosita que usted ha olvidado…

Dice usted que los fetos en el útero saben dormirse solitos… que digo yo… ¿solitos?????????

Verá señor Estivill, me da que ha confundido usted a los mamíferos con algún tipo de reptiles. Sí, de esos que ponen huevos, los entierran y cuyas crías se desarrollan solas. Por definición, el útero materno es un órgano interior que pertenece al cuerpo de la madre, con lo cual, un bebé dentro del útero NO ESTÁ NUNCA SOLO.

De hecho
NUNCA EN LA VIDA VOLVEMOS A ESTAR IGUAL DE ACOMPAÑADOS QUE EN EL ÚTERO DE NUESTRA MADRE

 Así que me da usted la razón… el bebé fuera tiene que dormir como ya sabe, como lo ha estado haciendo dentro… acompañado de ese ruido de fondo al que yo me refiero siempre como “la banda sonora de su vida”, el sonido del latir de mamá.
Lo demás es demagogia, ganas de molestar, desconocimiento, ignorancia, maldad, afán de lucro, necesidad de los adultos… me da igual, cada uno tendrá sus propios motivos para hacer lo que quiera… pero la realidad es la realidad…
Si algún día la especie humana mutara en reptiles, pues entonces esas criaturas serán como usted vende, mientras tanto Sr. Estivill, no nos venda usted sueños… sobre todo, no nos venda malos sueños.


Quizás le interese leer:
*Dale la vuelta al “se te va a acvostumbrar”
*En mi casa lo hacemos así
*Respuesta a comentario sobre lactancia y colecho en niños mayores 

Sustitutos de mamá

Hace tiempo había oído de un carrito que vibraba y emitía sonidos para ayudar al bebé a relajarse.  De hecho pusimos en el blog hace ya mucho un reportaje que mostraba los últimos diseños en carritos “versus” una mamá llevando a su peque en un fular.

Yo, personalmente usé el carrito unas 5 veces cuando nació mi hijo, creo que hasta que me llegó nuestro primer fular. Tras eso el carro pasó a ser un armatoste más metido en el garage cogiendo polvo. Menos mal que lo compramos en una tienda que liquidaba y nos salió muy barato, porque si llego a pagar lo que me cuentan que valen algunos carritos aún estaría dándome golpes contra la pared.

De todos modos, aunque yo soy más bien anti-carrito, entiendo que muchos padres ven en él un utensilio más que usar puntualmente. Muchos padres que usan portabebés también usan carrito en ocasiones, sobre todo los que tienen más de un  hijo. El problema no es el uso del carrito, sino el abuso como muy bien lo explica Violeta Alcocer de “Atraviesa el Espejo” en  este artículo que os recomiendo leer.

Pero de un tiempo a esta parte no dejan de aparecer aparatos para “mantener al bebé calmado solo”. Mecedoras  y hamacas automáticas, con sonido y diferentes movimientos para suplir la  necesidad del bebé de movimiento y estímulos.

El abrazo materno es insustituible

sustitutos de mamaCasi todas estas empresas  explican que los bebés necesitan movimiento y contención, como si hubieran descubierto algo novedoso.  Lo malo es que no dicen que no es lo mismo mecer a un bebé de forma automática con un dispositivo mecánico que estar en brazos de la madre

¿Por qué tanto afán en sustituir algo tan sencillo como el abrazo materno?. ¿Por qué nos presentan una madre ideal, delgadísima, guapísima, muy bien peinada y maquillada que prefiere leer un libro mientras un aparato mece a su bebé?, eso sí “imitándola a ella”.
Estas imágenes siguen presentando una imagen idealizada y falsa del puerperio y las necesidades del bebé y la madre. En pleno puerperio  las madres necesitamos ayuda pero no para que duerman a nuestro bebé mientras nosotras nos maquillamos y leemos un libro, sino que nos preparen la comida y atiendan nuestro hogar para  nosotras dormir abrazados a nuestro bebé.

Lo único bueno de estos  inventos  es que reconoce que el seno materno es el mejor lugar para el bebé. Ya se sabe, que le copien a uno al final es un elogio. Lo malo es que esta tendencia lejos de halagarnos, nos asusta porque ¿hasta dónde van a llegar para no darle al bebé lo que necesita? Ya hay embarazos artificiales, partos artificiales, lactancias artificiales y crianzas artificiales.¿Cómo van nuestros hijos a aprender lo que es la esencia del ser humano y de las relaciones entre las personas si no lo viven? ¿Cómo van a ser seres que sepan mostrar respeto, cariño y empatía si les tratamos así, engañándoles, desde antes de nacer?

No nos engañemos/No les engañemos

Siempre he usado este ejemplo cuando hablaba de cómo el bebé que toma teta suele rechazar el biberón o chupete, pero aplica a esto también.
“Como  en el posparto estamos casi  siempre cansadas, con sueño,  sin ganas de nada, con la libido medio  (o totalmente) desaparecida.

Con un cuerpo que aún no reconoces, con las raíces sin teñir y las cejas (y otras partes menos visibles gracias a Dios) sin depilar.

Con un bebé que cuando te pones a ello se despierta y te reclama.

Algunas encima con molestias y /o dolor por la maldita episiotomía…

Vamos, el cuadro completo para olvidarte de reanudar la sexualidad en pareja…

Pues ya tenemos la solución:  “Sweetwife”: la muñeca hinchable que hará que tu marido no te eche de menos…”


Un bebé separado de  mamá es un bebé solo

Si mi pareja se conformara con un burdo sustituto de mí, cuanto menos me enfadaría. Y por muchos extras que le  pusieran seguiría siendo un trozo de plástico, con calor, con vibración, con movimiento, con el pelo largo, vestida o maquillada, da igual:  ¡NO SERIA YO¡

bebé en fular

bebé en fular

Cómo se sentirán los bebés siendo engañados, estafados diría yo, intentando que un aparato que se mueve y emite sonidos grabados cumpla el papel que él espera de su madre!

Porque una madre es algo más que una máquina de moverse y emitir ruidos señores diseñadores de artefactos . Porque las hormonar implicadas en el piel con piel nunca las podrán imitar en laboratorio, porque el contacto humano es insustituíble, porque cuando un bebé es llevado con un fular por ejemplo en el regazo, los movimientos cambian  según la actividad de la madre, y cambia su ritmo cardíaco, y su olor y su tono de voz, y el bebé conoce y reconoce a su madre y poco a poco todo el entorno desde un lugar seguro,  y no sólo por la postura.
Un bebe acunado, mecido y cantado por una grabación  en su invento, al final es un bebé SOLO.
¿De verdad creen que un bebé es tan difícil de engañar? Por favor no insulten nuestra inteligencia ni la suya.

Los derechos de los niños

Los derechos de los niños

Artículo escrito originalmente para la revista Digital “Descubriendo la Infancia”

Los Derechos de Los Niños

En muchas sociedades avanzadas para su época, convivían ciudadanos con derechos con otros que carecían de ellos. En algunos casos estos no-ciudadanos eran esclavos, o extranjeros o mujeres o niños. Incluso en sociedades consideradas cuna de las libertades había individuos privados de derechos y nosotros al mirar atrás nos preguntamos cómo podían no ver la realidad que hoy en nuestra época damos por aceptada: que todas las personas somos iguales.

Realidad que, no obstante, no ha alcanzado a toda la sociedad humana pues a día de hoy sigue habiendo esclavitud en el mundo y sigue habiendo maltrato a mujeres con el beneplácito de algunos gobiernos. Incluso en nuestra sociedad civilizada donde todos luchamos por tener igualdad en los derechos y donde las mujeres hemos conquistado lo que nuestras antepasadas ni soñaron, aún nos queda una lucha pendiente : reconocer que los bebés y niños son personas y que como tales tienen derechos. Derechos inalienables como los de los adultos, como los de las mujeres, como los de los ancianos, como los de los trabajadores, en definitiva, como cualquier persona, la incluyamos en el grupo que queramos. De hecho, las agrupamos así para ampliar los derechos que “per sé” tendrían que tener. Porque sabemos que cuanto más vulnerable es un grupo, más se debe cuidar por sus intereses, de ahí que hablemos de los derechos de “las mujeres” o de “los trabajadores”… o de “los niños”, cuando lo normal y deseable debería ser no tener que hacer distinciones.

Pero la clave de la falta de respeto al niño suele estar en la misma concepción de lo que son y no son a ojos de la sociedad.

El diccionario define “persona” en su primera acepción como “individuo de la especie humana”. En ese sentido sobraría matizar que los bebés y niños son personas, ya que evidentemente son individuos de la especie humana. Y puede que la clave esté en la palabra “individuo”. Nos da a entender que cada persona es un ser único, con caracterísiticas y rasgos que lo diferencian de cualquier otro, desde el mismo nacimiento (e incluso antes). Y ahí entra el conflicto. Porque vivimos en una sociedad que pretende adiestrar a los padres para que críen hijos como quien cría lagartos en un terrario. El modelo establecido es el de la separación madre-bebé desde el mismo momento del parto(e incluso antes cuando no se le deja al bebé tomar la iniciativa de cuándo nacer), el de dormir solos aunque sea a costa de llorar sin consuelo, alimentarlos con horarios establecidos, con cantidades predeterminadas, con alimentos artificiales, evitando el contacto prolongado de llevarlos cerca sustituyendo la ancestral práctica del porteo con cochecitos cada vez más caros y sofisticados. Negándoles el placer de conocer el mundo y aprender desde la posición idónea para ello, a la altura de nuestra mirada y nuestras caricias. Eso sí… para sustituir todas estas muestras de cariño individualizado de cada madre hacia su hijo tenemos un sinfín de productos estandarizados: cunas, cambiadores, carrouseles de luces y sonidos, luces anti-miedo, chupetes, cojines anticólicos, cojines antivuelco, sabanitas impregnada en el olor de mamá, intercomunicadores con o sin cámara, carritos, capazos, hamaquitas, y un largo etcétera.

Todos iguales, todos con el mismo modelo a seguir, todos con el mismo peso, y el mismo horario, para comer y dormir y bañarse y jugar y aprender…¿De verdad no nos damos cuenta de lo alienable de este tipo de crianza colectiva? ¿no es el hecho de querer estandarizar la crianza caracterísitica de las sociedades autoritarias, sean de la índole que sean? Lo peor es que hasta ahora ese tipo de adiestramiento al menor se hacía pasados los primeros años de vida del niño. Por ejemplo, la educación espartana (calificativo que ha perdurado  hasta hoy) no comenzaba hasta los 5 ó 7 años… y ahora este tipo de educación conductivista en auge dirigida a conseguir la completa sumisión y obediencia ciega a la autoridad empieza desde el nacimiento. Habría que pararse a pensar qué tipo de sociedad cosecharemos con individuos desindividualizados desde la cuna. Con personas tratadas como no-personas desde antes de tener conciencia.Con niños criados sintiendo que sus necesidades básicas de contacto y alimento constante no son satisfechas o lo son  parcialmente con burdos sustitutos de mamá.

Lo curioso es que ningún padre aplicaría este tipo de consejos a no ser que les aseguraran que es lo mejor, lo más beneficioso para la familia y para el propio bebé. Y nosotros, los padres, primerizos todos en el arte de criar a los hijos, confiamos ciegamente en la Vaca Sagrada de hoy, la Ciencia, o más bien la pseudociencia de quienes usurpan un papel que no les corresponde.

Nadie, por muy médico especialista que sea, ha de decirme cuánto o cuándo coger a mi hijo o alimentarlo, o dormirlo, o acunarlo o cantarlo… del mismo modo que a nadie le doy la autoridad para decirme cuándo y cuánto me besa mi marido o me demuestra cariño, o me abraza o si dormimos juntos o separados. Entonces ¿en qué punto del camino hemos perdido el sentido común y el instinto para dejar que otros nos convenzan de hacer a nuestros hijos lo que no le haríamos a ningún otro ser humano: hacerle esperar para comer pasando hambre o sed “porque no le toca” u obligarle a comer o a dormir…?

A quienes me dicen que esperan que el bebé coma cuando y cuanto le toca, que duerma solo, que no llore al no ver a su madre, y que se quede quieto tumbado boca arriba mirando todo el rato la misma estampa (aunque sea la de el muy estimulante y carísimo carrousel musical) les respondo: “Tú no quieres un bebé, quieres un reptil”. Y no es exagerado. Quienes crían reptiles en terrarios saben que no dan mucho trabajo, que no hacen ruido, que no lloran si se les deja solos, que te dejan dormir toda la noche, que se les puede dar de comer una vez cada mucho tiempo, y que no te entorpecen tu vida social o tu vuelta al trabajo.

Si tu bebé come cada poco rato, llora si se queda solo, no se duerme sin tu pecho y le gusta que le cojas en brazos… ¡ENHORABUENA! Has tenido un bebé humano, que además de todas las necesidades de un mamífero tiene una individualidad que le hace luchar por lo que necesita. Y a no ser que le apaguemos ese deseo innato a fuerza de ignorarle repetidamente, hará valer sus derechos, resistiéndose o llorando. Si tienes un bebé que se rebela cuando intentas que duerma solo o que coma más de lo que necesita, no oigas a quienes te digan que te ha salido un niño “malo” o “dictador”… esa clase de personas son las que en el pasado lucharon porque tú hoy, como mujer o como anciano o como trabajador tengas derechos. Quizás eran asi los bebés que un día se convirtieron en Mary Wollstonecraft o Rosa Parks.

De nosotros como padres depende apagar o no al luchador que hay en cada bebé y/o niño y convertirlo o no en sumiso a los dictados de las autoridades de turno… sean en forma de poder político o de profesionales “expertos” en todo aspecto del desarrollo infantil.

Ante la duda de si un consejo dado por profesionales es o no una violación de los derechos del bebé y/o niño haz la prueba: en el consejo cambia la palabra “bebé” o “niño” por “mujer”, “anciano”, “enfermo”, “discapacitado”, “miembro de otro grupo étnico”, etc… En la mayoría de los casos la diferencia entre la tortura y un “método para ayudarte a criar a tu hijo” es sólo esa, la persona a quien va dirigida.

Y recordemos todos… que igual que la conciencia es algo inanto en el ser humano, más allá de Leyes temporales, el instinto nos guiará por nuestra Maternidad si estamos dispuestos a dejarlo aflorar, mirando a nuestros hijos, abrazándoles… criándoles como merecen… a base de Mimos y Teta.

Nohemí Hervada
Creative Commons License

Los efectos a largo plazo del amor maternal

Los efectos a largo plazo del amor maternal

El exceso de afecto maternal en la infancia permite una mayor capacidad para hacer frente a los momentos de ansiedad, angustia y estrés durante la edad adulta.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Duke, en Estados Unidos, han asegurado que las personas que durante la infancia recibieron mucho afecto materno de sus madres están más capacitados de adultos para hacer frente a situaciones de angustia, ansiedad y estrés, según los resultados de un estudio que se publica la revista ‘Journal of Epidemiology and Community Health’.

El estudio contó con la participación de un total de 482 personas. Los expertos procedieron a analizar sus recuerdos de cuando tenían ocho meses de edad para evaluar la relación de afecto que tuvieron con sus madres. Concretamente, los participantes tenían que evaluar “lo bien que lo había hecho la madre” con diferentes parámetros, que iban desde una actitud “negativa” a una “exagerada”. Los resultados mostraron que la mayoría (un 85%) demostró unos niveles normales de afecto y sólo uno de cada diez calificó la relación de poco afectiva. Posteriormente, se realizó una evaluación psicológica de la salud mental de los participantes a los 34 años, analizando posibles situaciones de ansiedad o angustia. Así, los investigadores detectaron que aquellos con un mayor afecto materno eran los que presentaban los niveles más bajos de ansiedad, mientras que quienes no guardaban un recuerdo agradable de sus madres reconocían más momentos de malestar general de adultos.

Estos hallazgos, según los autores, demuestran que las experiencias vitales de pequeños pueden influir en la salud del adulto, siendo así el afecto maternal el que proporciona seguridad y confianza, permitiendo también desarrollar una vida social más amplia.

Para acceder al texto completo consulte las características de suscripción de la fuente original: jech.bmj.com/

J Epidemiol Community Health doi:10.1136/jech.2009.097873

Mother’s affection at 8 months predicts emotional distress in adulthood

  1. J Maselko1,
  2. L Kubzansky2,
  3. L Lipsitt3,
  4. S L Buka3

+ Author Affiliations

  1. 1Duke University, Durham, North Carolina, USA
  2. 2Harvard School of Public Health, Boston, Massachusetts, USA
  3. 3Brown University, Providence, Rhode Island, USA
  • Accepted 8 February 2010
  • Published Online First 26 July 2010

Abstract

Background Long-standing theory suggests that quality of the mother’s (or primary caregiver’s) interaction with a child is a key determinant of the child’s subsequent resilience or vulnerability and has implications for health in adulthood. However, there is a dearth of longitudinal data with both objective assessments of nurturing behaviour during infancy and sustained follow-up ascertaining the quality of adult functioning.

Methods We used data from the Providence, Rhode Island birth cohort of the National Collaborative Perinatal Project (mean age 34 at follow-up, final N=482) to conduct a prospective study of the association between objectively measured affective quality of the mother–infant interaction and adult mental health. Infant–mother interaction quality was rated by an observer when infants were 8 months old, and adult emotional functioning was assessed from the Symptom Checklist-90, capturing both specific and general types of distress.

Results High levels of maternal affection at 8 months were associated with significantly lower levels of distress in adult offspring (1/2 standard deviation; b=−4.76, se=1.7, p<0.01). The strongest association was with the anxiety subscale. Mother’s affection did not seem to be on the pathway between lower parental SES and offspring distress.

Conclusion These findings suggest that early nurturing and warmth have long-lasting positive effects on mental health well into adulthood.

29/07/2010 · Journal of Epidemiology and Community Health. 2010

Nota de Mimos y Teta

Reproduzco el artículo tal cual me lo han enviado, pero la expresión “exceso de Amor Maternal” no nos parece acertada.

Cómo escoger pediatra

Cómo escoger pediatra

Cuando queremos disfrutar de unas buenas vacaciones normalmente preparamos todo con semanas y/o meses de antelación. Miramos folletos, consultamos en agencias, preguntamos a conocidos. No entramos en el primer hotel que vemos sólo porque esté cerca o sea el primero de la lista. Una vez preseleccionado uno, miramos qué servicios e instalaciones tiene para que nuestra estancia sea lo más grata posible dentro de nuestras posibilidades. No queremos que los días de descanso que tenemos tras un año de trabajo se vean empañados por estar en un lugar donde no nos sentimos a gusto, donde no nos tratan bien, donde nos sirven comida que no nos gusta o donde en general los horarios de sus servicios no coinciden con nuestras necesidades…

¿Y por qué cuento esto ?

Será de mis años de trabajar en el sector de la Hostelería y el Turismo que dejaron en mí la huella del lema: “El Cliente siempre tiene la razón” o “El cliente es lo primero“. Pero claro, eso es en el sector servicios. En el campo de la Salud automáticamente dejamos de ser “clientes” para ser “pacientes”. “Paciente” que, aunque a veces lo parezca, no se llama así por la paciencia, sino por ser “el que padece, sufre”. O sea, que en principio, uno es paciente cuando padece algo, cuando sufre y acude entonces al médico para que nos ayude a restablecer la normalidad, a curarnos en la medida de lo posible.

Pero resulta que hay un tipo de medicina que atiende “pacientes” que no son tales. Se llama medicina preventiva o en lo que respecta a nuestro Sistema de Salud Pública lo que se denomina “Revisión del niño sano”.

A mí, a bote pronto, lo que se me ocurre con este calificativo es que parece que en vez de tener un hijo me he comprado un coche y que si no voy a la casa a las revisones marcadas, no me aplica la garantía.

En el caso de nuestros hijos, no estoy en contra de que se cuide la salud de los niños, ¡faltaría más!
De hecho me parece un logro que todos los niños tengan atención sanitaria. Lo que me preocupa es que estas “revisiones a un niño sano” ( o sea, hechas a un niño que no es un “paciente” porque no padece de nada, no sufre), convierten al sujeto de dicha atención en lo que intentan prevenir.

 

Me explico:

-Una madre acude con su bebé de 2 semanas a la revisión con el pediatra. Todo va bien, el bebé está ganando peso y su estado general es bueno. En un momento dado el bebé empieza a llorar y el padre que lo tiene en brazos empieza a mecerlo para que calle. Entonces el profesional que ha estudiado durante muchos años y que tiene otros tantos de experiencia práctica mira a los padres y les dice:

“Este niño está malcriado. Tiene que aprender a calmarse solo, sin brazos ni meneíto. “

Ante esto, los padres le dicen que el niño si está solo en la cuna empieza a llorar y no se calma, que lo han intentado pero que llora cada vez con más fuerza y desespero, poniéndose rojo y quedándose incluso afónico. Que en esas circunstacias lo único que lo consuela son los brazos de sus padres.

 

Y este gran profesional que igual se graduó “cum Laude” les replica:

“Claro, es que os está manipulando. Él sabe que si llora le cogéis, por eso lo hace. Vosotros dejadle que ya se cansará”

Y digo yo, que es en ese momento cuando un bebé completamente sano y normal se convierte en paciente.

Paciente en los 2 sentidos de la palabra.

  1. Paciente porque ha de demostrar paciencia infinita para esperar a que sus padres por fin quieran darle aquéllo que necesita y que reclama.
  2. Y  paciente porque ahora sí sufre y padece.
    Padece el abandono, la incomprensión, el desamparo, la falta de empatía, la tortura diría yo, de verse solo y desatendido. Y padecerá como consecuencia de lo anterior también las secuelas físicas de ese “mal trato” (que es a la vez maltrato).

Después vendrán las consultas al señor Doctor por todos estos motivos:

  • Cólicos, gases y dolores abdominales
  • Escasa ganancia de peso (real o no)
  • Reflujo y/o vómitos
  • Hipotonía o bajo tono muscular
  • Pesadillas y terrores nocturnos
  • Retraso en el desarrollo
  • etc…

Muchos de esos problemas son evitables simplemente entendiendo que los bebés se alimentan no sólo de leche, sino de afecto, de tacto, de caricias, de atención, de palabras, de miradas, de movimiento, de canciones, de bailes, de paseos, de cosquillas, de sueños placenteros sobre el cuerpo de mamá o papá, de tener libre acceso al pecho de mamá aunque haya terminado de comer, porque sí, para relajarse.

Señores pediatras de este tipo: ¡enhorabuena! porque han conseguido lo que cualquier empresario desearía para su empresa: convertir en clientes a los que en principio no debieran de haberlo sido bajo ningún concepto.

A los padres, si me lo permiten, les voy a dar un consejo:

El médico es para los enfermos. Comer y dormir y vivir y amar no es una enfermedad. Si quieren opiniones sobre cómo han de alimentar y dormir y querer y criar a sus hijos, quédense con las suyas propias.
Y si, de todos modos, quieren confiar estos aspectos a un profesional hágale estas preguntas para saber en qué manos están dejando no una semana de sus vidas, sino la etapa más importante del desarrollo de sus hijos:

  • ¿Es padre/madre?
  • En caso afirmativo ¿Sus hijos fueron amamantados? ¿cuánto tiempo?
  • ¿Ha hecho cursos de formación en Lactancia Materna? (En la carrera de Pediatría no se estudia la LM)
  • En casos de lactancias dificultosas ¿recomienda “ayudas” de leche artificial o contactar con un grupo de apoyo a la Lactancia Materna?
  • ¿Conoce la labor de los grupos de apoyo  y las asesoras de lactancia y colabora con ellas?
  • ¿Le gustan los niños?
  • ¿Disfruta de su trabajo?
  • ¿Usa palabras despectivas “disfrazadas” para referirse a los niños: malcriado, mimoso, perretoso, caprichoso, pequeño tirano, es “muy listo”, etc?
  • En caso de exploraciones o intervenciones dolorosas (pinchazos, curas, etc.) anima a la madre a quedarse al lado del bebé y consolarlo (incluso a ofrecerle el pecho)?
  • ¿Respeta la forma de crianza escogida por los padres aunque difiera de la suya?
  • Si tú fueras tu bebé ¿te gustaría tenerle como médico?

El día que nos consideremos ante los profesionales de la Sanidad como “clientes” con derechos y no sólo como “pacientes”, de seguro también mejorará la calidad del servicio que recibiremos. Todos somos responsables de contribuir a este cambio.

 

 

Otras entradas relacionadas:

Doctor su trabajo es informar  y el mío decidir

Como saber si un Profesional de la Salud NO Apoya el Amamantamiento Por el Dr. Jack Newman, FRCPC

“Los demás tienen la autoridad sobre ti que tú les des… “

 

Agacharse para hablar a los niños

La psicóloga clínica  Yolanda González  orienta a los padres
para que afronten los problemas de la crianza

Yolanda González, con el libro recién editado ‘Amar sin miedo a malcriar’. :: NAGORE IRAOLA

Una niña corretea entre las sillas para colocarse en primera fila. Su madre la observa sonriente. ¿Qué debería hacer si su hija comienza a llorar desesperadamente? Yolanda González Vara, psicóloga clínica, busca orientar a los padres para afrontar estos conflictos, y cualquier tema relacionado con la infancia, en su libro ‘Amar sin miedo a malcriar’, que lanza este mes su segunda edición en la editorial RBA. La obra busca cuestionar distintos modelos de crianza y escoger el más adecuado para los pequeños.

– Pregunta obligada, ¿es usted madre?
Sí, de una chica de 18 años.
– ¿Su relación con su hija cuando era una niña siguió las recomendaciones de su libro?
– Estaba formada previamente en el campo de la promoción de la salud y la prevención infantil. Intenté ser coherente con este modelo de salud que considero fundamental. Por eso decidí parir en casa, con dos matronas y toda la seguridad hospitalaria, aunque respeto que otras personas den a luz en el hospital. Después decidí dar lactancia prolongada durante los cuatro primeros años de mi hija y he continuado con esa filosofía.
– En su obra explica esa filosofía. ¿Cuál es el objetivo?
– No es una guía de recetas y de métodos para lograr la obediencia ciega, que es lo que a muchos padres y educadores les gustaría. Es un libro que ayuda a reflexionar sobre la forma de interacción del adulto con el niño pequeño. Es importante fomentar niños que sepan llegar a acuerdos. Por ejemplo, si un niño quiere ver la televisión cinco horas y nosotros sólo le dejamos cinco minutos, al final podemos acordar verla media hora.
– ¿Por qué el libro aborda los comportamientos de niños entre cero y siete años?
– Porque es la etapa crucial del desarrollo humano, cuando se desarrolla el carácter. Aunque no determina nuestra percepción de vida para siempre, sí nos condiciona. Esos primeros siete años de vida son como las raíces y el tronco de un árbol. Cuanta más calidad afectiva haya en los primeros siete años de vida, la adolescencia será un tránsito más suave.
– ¿Cuáles son las cuestiones qué más preocupan a los padres?
– Una es el tema de los límites. Yo les llevo a pensar cuándo, cómo y por qué aplicarlos. Otros son el de compartir o el de los celos. Hago un paralelismo constantemente entre las emociones de los niños pequeños con las de los adultos. Hay que mirar desde abajo. Sugiero a los padres que se agachen cuando van a hablar a los hijos en lugar de mirarles desde arriba.
– ¿Cree que los niños están sobreprotegidos?
– Ese es uno de los tópicos más tradicionales. ¿Cómo van a estar sobreprotegidos si los padres están trabajando, tienen cien mil actividades extraescolares.? Muchas veces están desorientados y, más de una vez, solos.
– Explica que hay que modificar la sociedad y no a los niños. ¿Cómo se puede conciliar la vida familiar y laboral?
– No es conciliable tal y como se plantea en la actualidad, salvo obligando a los más pequeños a renunciar a sus derechos. Se trata de cuestionar el funcionamiento social que lleva a la mujer o al hombre a estresarse para intentar trabajar y, al mismo tiempo, atender a la familia. Se puede lograr como se hace en otros países europeos, reivindicando excedencias remuneradas durante los tres primeros años de vida.
– ¿Cómo influye en un niño pasar mucho tiempo en una guardería?
-Depende de la edad evolutiva. No es lo mismo dejarles con dos añitos que con cinco o seis. Si el niño responde bien, no llora y disfruta, es un buen criterio que esté con otros.
«Los primeros siete años de vida son cruciales, como las raíces y el tronco de un árbol»

«Deberían existir excedencias remuneradas durante los primeros tres años de vida del niño»

«Escolarizarse es la decisión que toma el adulto de llevar al niño a la escuela»

– ¿Qué pueden hacer unos padres si su hijo llora porque no quiere ir a la guardería o al colegio?
– Tengo escrito un artículo que se titula ‘Soy demasiado pequeño para ir al cole’. Hay que ver si el niño está preparado para escolarizarse, que no es lo mismo que socializarse. Escolarizarse es la decisión del adulto de llevar al niño a la escuela. Socializarse es el deseo que surge del niño de estar con otros.
– ¿Qué edad es la recomendable?
-La observación y el desarrollo evolutivo marca la edad óptima entre los 3,5 y los 4,5 años para intentar una escolarización.

¿Es bueno para nuestros bebés ser porteados?

Os copio el excelente artículo de mi amiga Elena de Monitos y Risas

Desde que soy mamá me he conectado con mi parte más “animal”, en el “buen” sentido de la palabra. Me parece importante no perder de vista lo que somos, mamíferos, y tenerlo en cuenta a la hora de tomar decisiones respecto a nuestra forma de vida y, cómo no, de Crianza.
Entonces, ¿es realmente bueno para nuestros bebés ser portados, desde este punto de vista? En estos tiempos que corren, el instinto lo solemos tener enterrado entre un montón de información, costumbres, prejuicios, opiniones… Y muchos de nosotros necesitamos tener algo “tangible” a lo que agarrarnos, algo “científico” que argumentar si nos preguntan…o nos preguntamos (que no siempre vienen las dudas de fuera). Yo soy de las que necesitan que la cabeza respalde al corazón. Y por eso, en su momento busqué la respuesta a esa pregunta, ¿es realmente bueno para nuestros bebés ser portados? Este artículo es una recopilación y elaboración de lo que encontré.


Los mamíferos, hasta los años 70, se clasificaban en nidícolas (especies “de madrigura” o “de escondite”) y nidífugos (especies “de manada” ). Esta clasificación zoológica, si bien se aplica a todos los animales, se usó originalmente para clasificar aves según la clase de nidificación. Las nidíf ugas, o precociales, son las que, de polluelos, tras romper el cascarón, abandonan enseguida el nido: se les seca el plumón rápidamente, se desplazan por sí mismos y picotean alimento por sus propios medios. La madre se limita a ser guía, protección y modelo de conducta. Un ejemplo que tenemos bastante presente son las gallinas. Las nidícolas, o altriciales, se mantienen dentro del nido bastante tiempo después de haber roto el huevo. Nacen ciegos, desnudos e inmóviles. Lo único capaces de hacer es piar mientras abren el pico, en el que los progenitores, madre y/o padre, depositan la comida, pre-digerida por ellos mismos. Además, sus padres también tienen que proporcionarles calor. Poco a poco, estos polluelos van creciendo y evolucionando hasta que llega un día en que, enseñados y provocados por los adultos, finalmente abandonan el nido. Esta necesidad tan intensa de cuidados implica una redu cción en el número de crías, así como un mayor contacto entre generaciones que lleva implícito una mayor organización social. También tiene como consecuencia y/o causa un mayor desarrollo del sistema nervioso central y periférico. Ejemplo de este tipo de aves son los buitres, que suelen tener un único polluelo al que crían y cuidan constantemente durante dos meses, y que hasta los 3 meses y medio no abandonará el nido.
Como decíamos, esta clasificación es similar para los mamíferos, aunque la mayoría no tenga nido propiamente dicho. La gran diferencia entre los mamíferos y las aves es la gestación intrauterina (en la mayoría de los casos) y la alimentación inicial de los nacidos mediante la leche materna. Entre los mamíferos, aquellos con un sistema nervioso de desarrollo relativamente simple y rápido nacen indefensos, son los nidícolas (o especies “de madriguera”). Los recién nacidos son totalmente dependientes de un cuidado materno constante y en todos los ámbitos. Muy dependientes, pero por poco tiempo. Sus gestaciones, la lactancia, la maduración hasta la capacidad reproductiva y, con ello, la repetición del ciclo, son aceleradas. Además, cada camada suele ser numerosa. Los bebés permanecen en el nido, su entorno seguro, ya que no son capaces de desplazarse por sus medios; son prácticamente ciegos y sordos (tienen los ojos y el interior de los oídos cerrados), además de incapaces de mantener su temperatura corporal de un modo constante (en esto ayuda mucho tener hermanos que te den calor). Están tranquilos en ausencia de la madre y en compañía de los hermanos; su seguridad depende del silencio, ya que cualquier depredador podría hacer presa fácil, ya que no son capaces de huir por sus propios medios, ni de percibir claramente la amenaza. La leche materna sacia mucho, pueden estar sin ser alimentados mucho tiempo, permitiendo a la madre abandonar el nido en busca de comida. Incluso, estos bebés no evacuan por sí mismos, ya que el olor de las heces y orines podrían delatarles. Cuando llega su madre, les estimula mediante un masaje realizado a lametones, y entoces defecan. Los roedores pertenecen a este grupo. (más…)

Cómo aliviar los cólicos del bebé

Los cólicos definidos como espasmos o contracciones dolorosas del intestino, es uno de los problemas que más afectan a los bebés durante sus primeros meses de vida. Aparecen generalmente durante la 2 semana hasta el 4º mes de vida, periodo durante el cual el bebé manifiesta dolor y llanto durante varias horas seguidas, observándose expulsión de gases y tensión y flexión en piernas y extremidades. Este cuadro ocurre frecuentemente en horas de la tarde y al anochecer. En esos momentos, parece que no hay nada que pueda aliviar o calmar al bebé.

Este problema crea gran ansiedad en el entorno familiar del bebé…que por lo general en ese momentos, cogen al bebé, lo mecen, le dan de comer ( esto suele empeorar la situación del cuadro que presenta) y genera mucha angustia al bebé, a su mamá ,papá o persona que lo está atendiendo.

Como educadora de Masaje Infantil y tras el trabajo llevado a cabo con bebés de diversas edades y características ( bebes “sanos”,”prematuros”, “con discapacidad”) he podido comprobar como el masaje es uno de los grandes aliados para aliviar los cólicos, gases y estreñimiento del bebé.

Pero para ofrecer alivio y confort al bebé, es necesario que su mamá/papá pueda mantener la calma durante esos momentos, ofreciendo una compañía de mayor calidad teniendo en cuenta que lo que el bebé necesita, es un ambiente tranquilo y seguro y una compañía agradable que lo pueda contener, proteger y acompañar durante el momento de dolor y malestar. Nuestra tensión y ansiedad sólo genera más tensión y ansiedad en el bebé.

¿Qué hacer para aliviar a nuestros bebés?

  • Mantener la calma y respirar profundamente mientras lo acompañamos
  • Masajear la zona abdominal a través de la secuencia específica que les detallaré a continuación. Dicha secuencia se repite varias veces al día, aprovechando los momentos de cambio de pañal y baño del bebé
  • Utilizar un aceite natural y a ser posible ecológico para ofrecer el masaje
  • Si somos constantes en la práctica, a la semana o pocas semanas, se observan mejorías en el bebé (el bebé llora con menos intensidad y durante menos tiempo). No aplicar el masaje durante la crisis de dolor, esperar a que se calme un poco.
  • Aplicar calor después de ofrecer el masaje ( evitar el uso de bolsas de agua caliente y mantas eléctricas) o un baño de agua templada.

SECUENCIA DEL MASAJE

  • 1º Manos que reposan

Para comenzar el masaje en el abdomen, lo primero que vamos a hacer para comenzar el contacto, es reposar nuestras manos en él, mientras informamos a nuestro bebé de que  vamos a hacerle el masajito en esa zona.

  • 2º Realización de la Noria ( 6 veces)

Deslizaremos nuestras manos por el vientre de nuestro bebé desde el alto vientre al bajo vientre. Primero una mano y luego la otra. Debemos utilizar, para ello, toda la palma de la mano.

  • . Empujar y presionar las rodillas sobre el abdomen-mantenido

En esa posición ,nos mantenemos y contaremos hasta diez , bajamos y estiramos las piernas de forma suave y con pequeños balanceos.

  • El sol y la Luna( 6 veces)

Con nuestra mano izquierda extendida sobre el vientre del bebé, realizamos giros en el sentido de las agujas del reloj- círculos  enteros , sin despegar la mano del vientre-  y con la mano derecha realizamos medio círculo, levantando la mano al llegar a la zona baja del vientre para colocarla nuevamente en la zona alta del vientre.

Dibujamos el sol con la mano derecha y la luna con la izquierda

  • 5º. Empujar y presionar las rodillas sobre el abdomen-mantenido

En esa posición ,nos mantenemos y contaremos hasta diez , bajamos y estiramos las piernas de forma suave y con pequeños balanceos.

.

Yolanda Domínguez Rodríguez

Psicopedagoga, Maestra ,Experta en Atención Temprana
Educadora  de Masaje Infantil (AEMI)
Creadora Método Manos que Miman

Programa Masaje Infantil 0-12 meses Tlf 646 69 38 42

Programa Masaje Infantil 0-12 meses

Programa Masaje Infantil 1-7 años